Archivo diario: 21 junio, 2011

El lado oscuro


        Ayer fue el día de máxima audiencia en estos 50 días de recorrido del Alminar de Melilla con 187 visitas, algo casi impensable en un blog de tan reciente creación y algo inusual dentro de lo que es el ritmo de crecimiento de un blog. Y justo cuando alcanzábamos ese “pico de audiencia”, el lado oscuro, que siempre lo hay y siempre está alerta, lanzaba un ataque de 64 virus que me llevó toda la noche, hasta las 4 de la madrugada desinfectar.

          Hay que estar vigilantes, porque como se dice en “El Quijote”, 1ª parte, capítulo 6: “Tras la cruz, siempre está el diablo”.

Acerca de estos anuncios

La rampa mortal


                      

 

 ¿ Rampa o trampa ?

            Esta rampa, diseñada por uno de los “lumbreras”a los que estamos acostumbrados en Melilla, parece hecha más para crear “minusvalías”  que para eliminar trabas arquitectónicas. Esta mañana, según alertaba el blog amigo de: “La otra Melilla”, una mujer se despeñaba por ella al intertar barjarla con una silla de bebé, al parecer, según relata el compañero “bloguista”, el pequeño salió disparado desde el carrito y se golpeó la cabeza contra el suelo.

              No es la primera persona que se cae, pues tras el considerable revuelo ocasionado por el accidente, testigos d elos hechos relataban que las caídas son constantes en ese punto. Realmente la rampa, más parece trampa que otra cosa, peor no sólo para personas con “minusvalías”, sino para cualquier persona que ande distraida, de un mal paso y se estampe con esa “rampa mortal”. Además, el suelo está hecho de pizarra deslizante, con lo que en época de lluvia se convierte en un “rampa deslizante”, o en çepoca seeca, cuando se baldea la zona para proceder a su limpieza.

                  Aparte de desear que “el pequeño” no haya sufrido un grave percance, animamos a todos los ciudadanos que sufran caídas por el mal estado de aceras y calles, a que presenten las pertinentes denuncias en los juzgados, pues los ayuntamientos tienen responsabilidad civil por todo estos percances, causados por el deficiente mantenimiento de las vías públicas, y que ocasionan todo tipo de lesiones a los ciudadanos.