Baluarte de San Fernando


 

                 Explanado y allanado

         Vistas las fotos y leído la entrada anterior (el cemento contra la historia de Melilla), no hay mucho más que decir. Todo ha sido allanado. Las antiguas escaleras, la muralla ciclópea, las paredes, los vestigios. Trabajo de cantería y de picapedreros en contra del Patrimonio de Melilla. Durante varios años sostuve en solitario que había una auténtica conspiración contra cierta parte de la historia no deseada. Todo se hacía y se hace bajo el triple lema: “Se oculta, se destruye, se tapa”. Ahora, afortunadamente, otros ojos me acompañan y están viendo lo mismo que yo había visto uno o dos años antes. La diferencia entre el antes y  el después es estremecedora.

          Ha renivelado el terreno y se han cargado todo lo que han querido. Han eliminado hasta la profusa vegetación del baluarte, que indicaba que había terreno debajo y si había terreno, probablemente también restos. Desde hacía un mes había visto la tronera de escombros y no quería acercarme por allí para certificar el destrozo, pero ayer, en compañía de otros ojos, nos acercamos y vimos este demoledor enlosado de cemento. Había realizado estas fotos el verano pasado, para que al menos hubiese constancia documental de la perpetración de una fechoría contra el Patrimonio de Melilla. No hay derecho a que se haga esto con el pasado de Melilla, pero por 1ª vez, los perpetradores están ya frente a la evidencia de su acción y lo que yo veía antes en soledad, ahora está a la vista de todos. Que ya nadie se proclame “defensor del Patrimonio”. Todo es mentira.

          Post Data: Pongo las fotos en parejas. Son las mismas zonas, aunque ya no lo parezcan.

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El cemento contra la historia en Melilla


               La mixtificación del baluarte de San Fernando

        La poca o mucha historia que quedase de la Melilla anterior a la ocupación española de 1497 está siendo tapada, conscientemente, con el silencio cómplice de entidades supuestamente protectoras del Patrimonio, bajo pesadas capas de cemento y losas falsificadoras. La Plaza de Armas, la puerta de La Alafía, el baluarte de San José, ya fueron mixtificados en las “supuestas reformas” de la última década, y más recientes han sido las mixtificaciones de la Muralla Real y del baluarte de La Concepción. Ahora le toca el turno a lo poco original que quedaba del baluarte de San Fernando, en dónde estaba situado el antiguo cuartel de la Policía Nacional.

       Se han derribado los escasos restos de murallas, se ha picado el suelo y se ha cubierto por una manta de cemento que impedirá cualquier excavación o investigación futura, caso de que quedase algo, o que dejasen algo sin alterar. Es un trabajo hecho a conciencia, que se viene haciendo desde hace mucho tiempo.

           En estas fotos presento un lienzo de amurallamiento de tipo ciclòpeo ( 1)(ya demolido) y que se asemeja casi completamente al que existe sobre el túnel de La Florentina. Es del mismo tipo de fábrica y piedra caliza de similar color amarillento, por lo que pudieran ser de la misma época (siglo X). Sería pues el resto de las murallas califales de Abderrahman III, el primero que amuralló y fundó  la ciudad de Melilla. Todo está ya arrasado. El resto del área, con un banco de piedra labrada, vestigios de ladrillo rojo y otros indicios de construcciones anteriores ya no existe. Todo el espacio está alterado y falsificado en  su valor histórico, que ya no existe. Si había alguna posibilidad de excavar ese suelo, ya no queda. Todo está cubierto por el cemento. Dentro de poco se podrán instalar nuevos chiringuitos y quizás nuevos aseos. ¡Que bonito, que nuevo y que falso!. Otra obra de picapedreros que pasa por encima de nuestra historia. Aquí dejo un enlace a la alcazaba musulmana de Almería, con los resultados de diez años de excavaciones y de respeto a la historia, cosa que no sucede en Melilla: http://biombohistorico.blogspot.com/2011/06/breve-historia-de-la-almeria-islamica.html

        PD:  Mañana colocaré las fotos de la misma zona arrasada  por el cemento y las arquetas.

La vida cotidiana en Melilla


         Un contenedor de papel arde en plena calle en Melilla. La mayor de las veces son  actos intencionados, otras veces son combustiones espontáneas debido a las altas temperaturas o por que se arrojan materiales  no apropiados al contenedor. La reposición de mobiliario urbano en Melilla es un gasto fijo, como el de todas las ciudades españolas. Pese a que las cosas sufren un deterioro constante en nuestra ciudad, no parece que sea una de las que más destrozo o gasto tiene en este concepto. Ocurre que a veces se instala mobiliario urbano no apropiado para una ciudad marítima. Las papeleras y todos los elementos de “forjas Benito” ( http://www.benito.com/), con la que se han llenado parques en todas las ciudades de España, sufren una rápida corrosión en Melilla.

     Las viejas y pequeñas casas de las calles Infanta Elena y Cristina acusan ya el paso de los años. Algunos balcones se caen y precisan la intervención de Los Bomberos. La ciudad está llena de pequeños sucesos que rara vez ven la luz o llegan a conocerse. Hay otro mundo, inmenso, lejos de la actividad política, que aparece  como omnipresente. Hay pequeños sucesos que deterioran el entorno urbano y con los que la gente convive durante años, sin mostrar la más mínima queja.

        Esta invisibilidad hace que los gobiernos crean que no existen, hace que se olviden de determinadas áreas urbanas, que sin embargo están ahí. En esta calle, la de Las Infantas, sorprende el ridículo tamaño de la acera inmediata a los edificios, que más parece un bordillo ancho.  Ya me dedicaré otro día a las aceras insólitas.

La rotulación de las calles de Melilla (II)


           Pasear por las calles de Melilla y toparse con estas placas chapuceras, produce un efecto deplorable, sobre todo cuando se piensa que se gastaron 600.000€ en rotularlas (algo absolutamente necesario). El efecto es más devastador cuando se sabe que hay un contrato anual de 74.000€ para el mantenimiento de las mismas. Yo trabajo en la calle con las encuestas y me son muy útiles las placas con sus nombres, pero es que cuando más me fijo, más errores descubro y no sólo es eso, es la bajísima calidad de las chapas. Esto no es un trabajo bien hecho. Se han olvidado los acentos en todas:

      Consideraciones generales (wikipedia)

Siempre que se escriba con mayúscula, habrá de tener en cuenta las consideraciones siguientes: El empleo de la mayúscula no exime de poner tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación . Ejemplos: Álvaro, SÁNCHEZ.

          Luego está el descuadramiento del texto ( o falta o texto o sobra placa), las “ces” volantes que sobrevuelan la línea de texto, letras que parecen chorrear. Lo malo es que siempre hay algo peor y es que se taparan placas anteriores de cerámica, en perfecto estado, para colocar esos chapones, o  que se mantengan otras en estado birrioso, como el de la calle Churruca.

      A esto se añade  el que se coloquen nombres a voleo o a capricho, como el de la plaza Adolfo Suárez, rompiendo la unidad visual y la continuidad de la calle Gral. Ordóñez, que empezaba en la intersección con Carlos V. Si no se quiere homenajear al Presidente Adolfo Suárez, que no se haga, pero que no se tire una placa en medio de una esquina pretendiendo ser un homenaje, porque ese tramo, físicamente no es ninguna plaza. Cuando se paga esa cantidad de dinero, hay derecho a exigir una calidad mínima y esto no la cumple, se mire por donde se mire. De este tema  de las placas, hay hasta aburrirse y lo vamos a hacer.

Los malos humos de ENDESA


           

    La mayor fuente de contaminación y ruido está en pleno centro de Melilla. La chimenea de Endesa emite ese humo de modo constante las 24 horas del día, los 365 días del año y esté ese ruido constante, que no se nota a lo largo del día, pero sí por la noche. En estos momentos no hay mucha población cercana, salvo las viviendas de la avenida de La Democracia, pero dentro de muy poco ( no más de tres años), estará construida la urbanización Magna Melilla y lo va a notar mucha más gente. El traslado de Endesa no se posible a medio plazo, es una quimera más, a apuntar en la quimérica ampliación del Puerto de Melilla, pero de esto ya hablaremos de modo específico.

       El presente caso sucede cuando sopla el viento de poniente y todo el humo de la chimenea de Endesa se desploma sobre las Torres del V Centenario. El aire caliente resulta insoportable y las partículas del humo se pegan a los ojos y a las vías respiratorias. Hay días, como estos, en los que se nota de un modo evidente, pero ese aire, ese calor y esa polución nos rodea a lo largo de todo el año. Creo que hay o se hizo un informe o estudio sobre la posible lluvia ácida que genera esa emisión constante.

        No creo que esto sea una sorpresa para nadie. Algo de lo que nadie se había dado cuenta. Algo a lo que nadie ha molestado nunca. Los trabajadores y usuarios de Las Torres sabemos mucho de estos humos, en días como éste, tanto en invierno como en verano. Es una de las muchas cosas sin resolver en Melilla. Es un problema medio ambiental muy importante. Anotado queda.

La mega rotonda de Alfonso XIII


                  No se trata de ir buscando defectos. Se sabe que quien los busca, los encontrará hasta en el paraíso, pero cuando se han gastado 5 millones de euros en una obra pública, se debe exigir cierta calidad. Ya no me cabe duda de que lo que realmente ha solucionado el embotellamiento de tráfico en este punto de la carretera de Alfonso XIII, ha sido más la mega rotonda mas que el propio túnel, que sólo tiene un sentido y una posibilidad de uso, por lo que 2/3 del volumen del tráfico de la zona se desvía o reconduce por la mega rotonda de la plaza de “las víctimas del terrorismo”.

              Hoy he tenido que hacer uso de ella por razones de trabajo (debía anotar precios de consumo en establecimientos de la zona) y he observado algunas deficiencias.

                   La 1º es la dificultad de acceso al aparcamiento si se sube desde los depósitos de la Shell. No he podido atravesar los tres carriles de la rotonda de una sola vez y he tenido que darle una vuelta completa, porque el giro es muy acusado en toda la rotonda y en la dirección carretera de Farhana es una auténtica chicane de circuito de Fórmula 1. La velocidad de giro es alta y la visibilidad con respecto al que  asciende por Alfonso XIII no es la deseable.

           Una vez dentro y aparcado se aprecia el tremendo desnivel del aparcamiento, no apto en ningún modo para carritos, sillas de ruedas e incluso para personas con perfectas facultades motrices. Este sería el 2º inconveniente y el 3º esta relacionado con el aparcamiento, pues para salir de él no se encuentra paso de cebra alguno, salvo el que está enfrente de la pizzería, en la zona superior derecha, por lo que si se desea ir a los establecimientos situados enfrente, o a la zona de viviendas, se debe rodear prácticamente toda la plaza. En la zona inferior, en la que marco con un triángulo, se debería hacer una isleta peatonal que permitiese salir del aparcamiento de modo más directo y con las garantías de visibilidad adecuada. La pronunciada curva, la ausencia de visibilidad y la velocidad interior de giro desaconseja ponerlo en cualquier otro punto.

               La 4ª y última deficiencia que señalo es la mala calidad de la señalización vial y la práctica ausencia de la misma en los dos únicos pasos de cebra, tanto en el inferior, como en el superior. Aconsejaría también que se utilizase otro tipo de material para la señalización del paso de cebra, no solo aquí sino en también en toda la ciudad. La actual es muy deslizante con lluvia y desaparece demasiado pronto.  No solo ya casi no son visibles los dos pasos de cebra, sino tampoco las señalizaciones internas de los carriles de circulación

Reformar el callejero de Melilla


 

               Nombre que sobran en las calles de Melilla

      Un viejo axioma del bunher franquista melillense dice que: ” Quien toque a Franco en Melilla pierde las elecciones”. Sea cierto o no, el caso es que consiguieron meter el miedo en el cuerpo a la clase política local y tras la derrota del socialista Gonzalo Hernández en 1991, nadie mas se ha atrevido a hacerlo. No quiero pensar que el traslado de la estatua ecuestre de Franco desde el Tercio a Gaselec, haya podido  influir en el descalabro socialista de las pasadas elecciones municipales, en las que obtuvieron los peores resultados que se recuerdan.

        El Presidente Juan José Imbroda acaba de ganar las elecciones y de formar gobierno, por lo que ya no puede tener miedo electoral alguno. Por tanto, obviando el asunto de la estatua de Franco al pie de la muralla de Melilla (que ya pienso que no se va a mover jamás), creo que hay nombres que sobran en el callejero de Melilla y uno de ellos es  José Antonio Primo de Rivera.

         Una calle tan céntrica y a la vista de todo el mundo, no puede llevar el nombre de uno de los responsables ideológicos de La Guerra Civil española. José Antonio, su siniestra Falange, su alineamiento con el fascismo (uno de los sistema políticos más perversos), no puede seguir dando nombre a una calle de Melilla y mucho menos ser enaltecido con un recuerdo inmerecido.

         Los nombres de falangistas del Barrio de La Libertad pueden consensuarse con sus familiares sobre su retirado a o no y algunos otros  de los que ya no existan familias en Melilla, pueden retirarse sin mayor inconveniente, como la calle del Tte. Sánchez Suárez, que hace límite con el solar de Isla de Talleres. Otro nombre que sobra clarísimamente del callejero es el del falangista Onésimo Redondo, que da nombre a la plaza en la que se ubican los bloques de viviendas dedicados al martirizado ex concejal y ex sacerdote Diego Jaén Botella.

          Descartado ya el coste electoral de la medida de cambiar el callejero, y para que sobre nadie acabe recayendo la supuesta carga electoral de la medida, sería conveniente el crear una Comisión Municipal, integrada por todos los grupos políticos y decidir nombre a nombre, sobre quién debe caerse o no del callejero. Es una medida que exige Melilla, porque las víctimas inocentes de aquella brutal represión,siguen también  teniendo familiares en Melilla y nadie jamás les ha preguntado su opinión, ni las ha tenido en cuenta.  Por lo demás, yo nunca he creído ni creo en ese viejo axioma del bunker franquista.