La Gran Superficie de Melilla


 

           ¿Qué fue de la Gran Superficie Comercial?

            En 1996 trascendió a la ciudad que el Gobierno de Ignacio Velázquez estaba estudiando instalar una gran superficie comercial en Melilla. El sólo conocimiento de la intención motivó la reacción de los poderes fácticos de la ciudad. Ese escaso centenar de familias que detenta el 50% del comercio de Melilla, iniciaron la mayor campaña de boicot que se recuerda.  Manifestaciones casi semanales, pegatinas en todos los comercios de la ciudad. El boicot brutal a La Feria de 1996, en la que se negaron a servir los suministros necesarios. Una auténtica operación de acoso y derribo contra el Gobierno del PP de Ignacio Velázquez, alentada por los poderes fácticos y llevada cabo por sus brazos de hierro: “Asociación de Empresarios, Asociación de Comerciantes y Cámara de Comercio”.    Y finalmente el anuncio y  la presentación de la “moción de Censura de 1997”, que daría paso a tres años de inestabilidad política, con concejales incitados al transfuguismo y el fin de la aventura del Centro Comercial.

               El Convenio que nunca se cumplió     

            El Mº de Defensa cedió en 1999 los terrenos en los que se asentaba el acuartelamiento de Valenzuela, mediante Convenio escrito y firmado con la Ciudad Autónoma y cuyas condiciones se publicaron en el Boletín Oficial de Melilla. Los 56000 m2 debían estar destinados a la construcción de viviendas VPO.

        La parcela fue sacada en subasta pública hasta agotar las dos convocatorias exigidas por La Ley y quedar todo expedito, tras no presentarse ningún licitante, para la adjudicación del terreno (hasta eso momento calificado como urbano), mediante el procedimiento de asignación directa, secreta y sin publicidad alguna.

        Esto sucede en 2005 cuando la parcela se adjudica a la nueva firma Nueva Melilla y Asociados, que es la suma de Nueva Melilla y Asfaltos Melilla, y compran la parcela urbana de 56000 m2  por la cantidad de 2.800.000€.

        Tras ser recalificada de urbana a industrial entre 2005 y 2007, la firma Nueva Melilla y asociados venden la parcela, de la que antes segregan una parte de 6000 m2, de la que quedan como propietarios, a la firma Tres Forcas Capital por la cantidad de 15. 600. 000€.

         Han obtenido en sólo dos años y sin hacer absolutamente nada unos beneficios de 12.000.000 de euros.   

         Ni el Mº de Defensa titular primitivo de la parcela, ni la Delegación del Gobierno, han formulado objeción alguna, pese a que por el Convenio de cesión firmado el 1º era uno de los garantes de la operación y el 2º es el que autoriza necesariamente cualquier transacción de propiedad en Melilla. La Delegación del Gobierno mediante la abogacía del Estado debe vigilar y puede paralizar tratos de este tipo o formular objeciones, teniendo en cuenta que era un terreno procedente del Mº de Defensa y sujeto en origen a un convenio.

                  Una gran superficie que se anunciaba en 2010

           Algo tan público como una página web, en concreto la de la firma de Jones Lang Lasalle anunciaba la creación en Melilla de una Gran Superficie Comercial, en los primeros meses del año 2010, en los terrenos de los que es propietaria. El Gobierno Local se vio atrapado por “la filtración no deseada del asunto” y parece que no cumplió la parte que le correspondía, esto es, hacer una pequeña reforma del Reglamento Económico y permitir la instalación de Grandes Superficies comerciales en Melilla. Aun así todo es especulación, porque no se ha vuelto a saber nada del tema. También está el aspecto político, porque quienes hoy autorizarían esa Gran Superficie comercial y de ocio, serían los mismos que se opusieron a ella en 1996.

          El caso es que los melillenses seguimos sin tener derecho a disfrutar de las mismas cosas que disfrutan el resto de los ciudadanos españoles. Seguimos con un sistema de “comercio cautivo” en manos de las mismas personas y sin posibilidades de un desarrollo equilibrado de la ciudad. Cada vez menos personas acaparan un mayor volumen de la economía melillense. Hoy ya está demostrado que el comercio tradicional melillense casi ha desaparecido, sin necesidad de la ayuda de la inexistente Gran Superficie. Urge dotar a Melilla de un modelo económico que le asegure su futuro. La mitad de los 10.000 parados melillenses surgen de la ausencia de una alternativa económica para la ciudad. El hecho de que “los poderes fácticos” que reventaron la iniciativa en 1996 la apoyen en 2010, sugiere que ya controlan parte o casi todo el nuevo mercado que abriría.

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Aberchan versus Imbroda


                           

                     Sobre las elecciones de 2011

                  Juan José Imbroda ha cosechado en el presente año 2011, el menor de los respaldos mayoritarios que ha obtenido desde las elecciones de 2003. Desde esa fecha Imbroda consigue siempre 15 concejales/diputados, pero varía su respaldo político. En 2003 obtuvo 15.440 votos, el 55% de los votos emitidos. En 2007 alcanzó su cenit electoral con 16. 102 y un 55, 96% de respaldo electoral y en el presente ejercício ha cosechado el apoyo más reducido de sus tres mayorías absolutas, con 16.820 votos y el 53,94% de los votos emitidos.

               Se mueve siempre en el siguiente peldaño al de la mayoría absoluta que  no hegemónica y tambien podría confundir algo “el engañoso reparto” provocado por la Ley D’ Hont, pues siempre obtiene el 60% de los escaños en litigio, pero con “solo” el 55% de los votos. En un sistema electoral proporcional, el PP de Juan José Imbroda hubiese tenido un máximo de 14 escaños y probablemente en esta campaña tendría que haber gobernado con 13 diputados, osea, la mayoría absoluta justa.  Imbroda está resultando un lider sólidoy estable  para la derecha melillense, pero también sugiere que esa mayoría se sustenta sobre un 5% de votos de más,  que podría desaparecer en cualquier momento y sobre todo, el día que el cabeza de lista del PP no sea él, la mayoría popular se habrá acabado para siempre, probablemente, el presente ejercicio sea el último en el que ocurra esta circunstancia.

            Su antagonista es indudablemente Mustafa Aberchán, un lider tan sólido como el propio Imbroda, y teniendo en cuenta que CpM, desde el mismo instante de su fundación,  concentra sobre su persona y sobre su partido, toda la ira mediática posible, parece que está aguantando bastante bien todos los envites electorales. En 1999 se denominaba a CpM como : “La coalición del Terror”, e invariablemente siempre se les acusa de ls mismo (mezcla de religión y política, etc, etc) y a lo que tampoco son ajenos los que les acusan, como el PP.

                  En 2003 CpM obtuvo sus mejores resultados, con 7392 votos, un 27% de respaldo  popular y 7 escaños. En 2005 obtuvo los peores, con 6245 votos, 5 escaños y un 21,7% de respaldo popular y en la presente campaña, ha alcanzado 6 diputados, obtenido 7391 votos y 23,7% de apoyo popular.

                 Osea  que en 2011, Juan José Imbroda, con el mayor despliegue logístico posible de un aparato de poder del que nadie disfrutará jamás y el mayor respaldo mediático imaginable, ha obtenido el menor de sus respaldo mayoritarios, mientras que Mustafa Aberchán, con la mayor campaña en contra que se haya visto nunca, ha obtenido sus segundos mejores resultados y el único incremento neto de los todos los partidos en liza.      

             Son unos resultados que dan mucho que pensar. Nada se hará en un futuro corto sin Mustafa Aberchán y CpM, y Mustafa Aberchán ya ha sido Presidente de Melilla y el recuerdo que dejó es bastante bueno. Yo empezaría a rectificar la política de acoso a CpM desde este mismo instante.

¿Seguimos en campaña?


        No lo digo por el cartel del PP agradeciendo a Melilla, o a la ciudadanía que les ha votado, pero sirve como ilustración de este comentario. Las elecciones se celebraron el pasado domingo y hay mucho que decir sobre ellas y va a haber que decir algunas cosas, pero esas amenazas constantes con querellarse contra todo el mundo, por parte del Gobierno Local, sugieren lo mismo que critican a sus adversarios. Si unos no saben perder o aceptar su derrota , está claro que otros no saben ganar o administrar su victoria.

              Si ha habido excesos verbales o incluso injurias, entonces que las resuelvan los aludidos, pero que no se amedrente a la ciudadanía con que se van a hacer listas para hacer pasar por “la taquilla judicial” a todos los críticos. Que un componente de la lista del PSOE, Martín Alonso,  injurió al Vicepresidnete Marín y ahora resulta condenado, pues enhorabuena al segundo y tirón de orejas judicial al primero. Sin embargo, esa sensación de caza de brujas, es tétrica y lamentable. No coger el teléfono al adversario político, al único que llama, aunque sea por cortesía, el no querer negociar la representación compartida en La Asamblea, el decir que “no les va a salir bien porque los cargos no serán ya retribuidos, etc, suena, huele a un revanchismo fuera de lugar.

                Si se van a estudiar denuncias contra quienes hayan sobrepasado los límites de la libertad de expresión, perfecto, están en su derecho, pero anunciado así y desde el Poder, suena de otra manera, más bien a “las proscripciones de Sila”. Hay gente borrando comentarios críticos de Facebook ( yo afortunadamente no he caído en el contagio de sacarme cuenta alguna), y eso ya me parece excesivo.

         Necesitamos cuanto antes pasar página, recomponer las relaciones personales, generosidad con el vencido, y preocuparse por Melilla. Hace falta un cambio profundo de actitudes y de personas o de actitudes personales.

Poblado África


                   Los exiliados del CETI

            El CETI ( Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes ) no es una cárcel, por mucho que algunos se empeñen en darle esa calificación. Es un Centro/Residencia de inmigrantes, procedentes de países del África subsahariana, de Pakistán, de Bangladesh, etc. Es un micro cosmos complejo y necesario, en donde obviamente rigen unas normas, unos horarios que regulan la jornada habitual en este tipo de centros. Esto ocurre tanto en este centro como en cualquier otro, ya sea una residencia de ancianos, de menores. Por eso llamarlo cárcel no sólo resulta injusto, sino también excesivo.

          Nunca dejarán de afluir inmigrantes  a nuestras fronteras y las estancias se prolongarán cada vez más, porque la situación de crisis en la que ha entrado España, Europa, el Mundo, hace que el control y las trabas a la inmigración aumenten cada vez mas. Ya no hay tanta demanda de trabajo temporal y la que se ofrece, generalmente es regulada a través de Embajadas en los países de origen o se cubre con los extranjeros residentes legalmente en España, y  a veces también ilegalmente.

          El CETI no es una cárcel, por eso quienes no quieren, no viven allí. Desde hace aproximadamente un año, empezaron a acampar en la ladera Este del Cerro de la Palma Santa o Loma del Viento, los inmigrantes subsaharianos que no aceptaban el régimen horario, ni de vida del CETI. Lo que en principio pareció un pequeño asentamiento, se ha convertido hoy en una auténtica barriada, que con la llegada del calor puede producir serios problemas de higiene, en un asentamiento que ya carece de él. La población podría alcanzar actualmente los dos centenares de personas con tota facilidad y parece, que también se habrían asentado allí los inmigrantes de vida más disoluta. Se habla de consumo abundante  de  alcohol, de comercio sexual o de sustancias ya claramente ilícitas. La tensión máxima se produjo el pasado 25 de marzo, cuando tres inmigrantes murieron abrasados en su choza, ¿accidente fortuito, ajuste de cuentas?. Información policial oficiosa habla de que los inmigrantes allí establecidos no llevan precisamente lo que pudiera llamarse “una vida familiar tradicional”.

       Desde aquel suceso luctuoso, los vecinos de la Loma del Viento, hablan de un aumento de la inseguridad, de robos, de problemas de salud, de ruidos, de molestias, aunque también es cierto que ahora hay  una vigilancia policial constante y discreta, que también había antes. Pero la situación podría agravarse con la llegada del verano. Desde luego no es un lugar recomendable.

        Incluso el poblado ya tiene su propio arrabal, que se sitúa al otro lado de la Carretera de Circunvalación, sobre la ladera del Río de Oro.

Atrapados sin salida en El Real


              El tormento de las obras sin la planificación debida, lo sufrieron en el Monte de La Libertad, en el Bº de La Victoria y ahora le ha tocado el turno al Bº del Real. No parece que haya un planificación demasiado cuidadosa, pues en la calle Jiménez e Iglesias se había pintado completamente la señalización vial hacía poco tiempo, con  lo que al realizar una obra tan devastadora, se arruina el trabajo anterior y se dilapida el dinero invertido en la señalización.

            Hay otro problema y es que se cierran las calles sin una advertencia previa a los vecinos o como mucho se avisa con un día de antelación. Este tipo de obras se debería planificar más e insertar en los parabrisas de los coches o en los buzones de los vecinos, hojas informativas con información de las obras, un plazo aproximado de su ejecución y un mínimo calendario de previsiones y calles, así como itinerarios alternativos. Se editan miles de folletos inútiles y cuando es necesario, no se hace.

       El lunes día 23 de mayo y sin aviso de ningún tipo se cerró la salida del barrio en la zona del Mercado y para colmo estaba cortado un tramo de la calle Gral Villalba y el sentido ascendente de Jiménez e Iglesias, con lo que los atascos para salir del barrio fueron espectaculares. Salir del barrio era tan dificultoso como encontrar la salida en el laberinto del Minotauro.

          Se debería respetar un poco más al ciudadano y evitarle el mayor número de molestias posibles. Si la circulación ya es difícil en Melilla, esta escasa planificación la convierte en un infierno. El resultado final es la peor condición posible del pavimento en toda la ciudad.

El último solar público


                  Este era el último solar libre en el centro de Melilla. En principio estaba destinado a equipamientos, en concreto iba destinado a una clínica privada. En una Melilla con un Hospital Comarcal completamente saturado, las compañías privadas de salud  no ofrecen una atención médica equivalente ni alternativa, como sí hacen en cualquier otra ciudad de España. Si el proyecto fracasó, el solar se podría haber seguido dedicando a equipamiento urbano, porque Melilla es una ciudad necesitada de todo. Sigue sin tener un área recreativa de verano, con piscinas a disposición de todos los ciudadanos.

                Así pues y ante la posibilidad de obtener dinero contante, sonante y rápido, el Gobierno Autonómico decidió recalificarlo y sacarlo a subasta pública en agosto de 2010. En principio y visto lo sucedido en otras ocasiones y en muchas ciudades españolas, hay que sospechar siempre de estas rápidas recalificaciones. Lo segundo que llama la atención es que en Melilla se sigan construyendo viviendas, cuando el sector está parado en toda España y con un abultadisimo stock.

              Lo tercero y más evidente es el pensar que va a suceder cuando ahí se construyan viviendas (habrá que estar atentos a la adjudicación final de la subasta pública), y en que va a pasar con la Feria de Melilla, pues en esa zona es en donde se instalan las atracciones feriales grandes, los cafetines y chiriguitos  y en donde en otras ocasiones se ha instalado el Circo. En definitiva, un espacio más perdido para uso público y destinado a la “especulación urbanística”.

Aparcamiento desregulado


           Este es el aparcamiento frente al Hotel Tryp Melilla Puerto, que funciona correctamente gracias a los aparcacoches, que todas las mañanas acuden puntualmente a su cita y no sólo regulan el aparcamiento, sino que también, gracias a su habilidad, consiguen que aparquen allí más coches de los pensados. Las supuestas plazas diseñadas son enormes y además se marcaron con unas losas de pavimento, que ya no son visibles. Si simplemente se hubiesen pintado con tañamos normales y señalados los carriles de acceso, cabrían allí un volumen algo más grande de vehículos y no se producirían situaciones como esta. Es una cosa muy simple que se llama “optimización del espacio”.  La realidad es esta. Día a día esto es lo que ve y sufre el ciudadano. Una situación estresante que solo alivian los aparcacoches.

            Aparte, si la se hubiese respetado la historia de la zona, la plaza se debería haber llamado del Cargadero de Mineral y no del Consejo de Europa, pero eso son ya otras cuestiones.