Atrapados sin salida en El Real


              El tormento de las obras sin la planificación debida, lo sufrieron en el Monte de La Libertad, en el Bº de La Victoria y ahora le ha tocado el turno al Bº del Real. No parece que haya un planificación demasiado cuidadosa, pues en la calle Jiménez e Iglesias se había pintado completamente la señalización vial hacía poco tiempo, con  lo que al realizar una obra tan devastadora, se arruina el trabajo anterior y se dilapida el dinero invertido en la señalización.

            Hay otro problema y es que se cierran las calles sin una advertencia previa a los vecinos o como mucho se avisa con un día de antelación. Este tipo de obras se debería planificar más e insertar en los parabrisas de los coches o en los buzones de los vecinos, hojas informativas con información de las obras, un plazo aproximado de su ejecución y un mínimo calendario de previsiones y calles, así como itinerarios alternativos. Se editan miles de folletos inútiles y cuando es necesario, no se hace.

       El lunes día 23 de mayo y sin aviso de ningún tipo se cerró la salida del barrio en la zona del Mercado y para colmo estaba cortado un tramo de la calle Gral Villalba y el sentido ascendente de Jiménez e Iglesias, con lo que los atascos para salir del barrio fueron espectaculares. Salir del barrio era tan dificultoso como encontrar la salida en el laberinto del Minotauro.

          Se debería respetar un poco más al ciudadano y evitarle el mayor número de molestias posibles. Si la circulación ya es difícil en Melilla, esta escasa planificación la convierte en un infierno. El resultado final es la peor condición posible del pavimento en toda la ciudad.

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El último solar público


                  Este era el último solar libre en el centro de Melilla. En principio estaba destinado a equipamientos, en concreto iba destinado a una clínica privada. En una Melilla con un Hospital Comarcal completamente saturado, las compañías privadas de salud  no ofrecen una atención médica equivalente ni alternativa, como sí hacen en cualquier otra ciudad de España. Si el proyecto fracasó, el solar se podría haber seguido dedicando a equipamiento urbano, porque Melilla es una ciudad necesitada de todo. Sigue sin tener un área recreativa de verano, con piscinas a disposición de todos los ciudadanos.

                Así pues y ante la posibilidad de obtener dinero contante, sonante y rápido, el Gobierno Autonómico decidió recalificarlo y sacarlo a subasta pública en agosto de 2010. En principio y visto lo sucedido en otras ocasiones y en muchas ciudades españolas, hay que sospechar siempre de estas rápidas recalificaciones. Lo segundo que llama la atención es que en Melilla se sigan construyendo viviendas, cuando el sector está parado en toda España y con un abultadisimo stock.

              Lo tercero y más evidente es el pensar que va a suceder cuando ahí se construyan viviendas (habrá que estar atentos a la adjudicación final de la subasta pública), y en que va a pasar con la Feria de Melilla, pues en esa zona es en donde se instalan las atracciones feriales grandes, los cafetines y chiriguitos  y en donde en otras ocasiones se ha instalado el Circo. En definitiva, un espacio más perdido para uso público y destinado a la “especulación urbanística”.

Aparcamiento desregulado


           Este es el aparcamiento frente al Hotel Tryp Melilla Puerto, que funciona correctamente gracias a los aparcacoches, que todas las mañanas acuden puntualmente a su cita y no sólo regulan el aparcamiento, sino que también, gracias a su habilidad, consiguen que aparquen allí más coches de los pensados. Las supuestas plazas diseñadas son enormes y además se marcaron con unas losas de pavimento, que ya no son visibles. Si simplemente se hubiesen pintado con tañamos normales y señalados los carriles de acceso, cabrían allí un volumen algo más grande de vehículos y no se producirían situaciones como esta. Es una cosa muy simple que se llama “optimización del espacio”.  La realidad es esta. Día a día esto es lo que ve y sufre el ciudadano. Una situación estresante que solo alivian los aparcacoches.

            Aparte, si la se hubiese respetado la historia de la zona, la plaza se debería haber llamado del Cargadero de Mineral y no del Consejo de Europa, pero eso son ya otras cuestiones.

El ascensor de Melilla La Vieja


 

         No se ha votado una gestión, se ha votado una sugestión, algo que parece lo que no es. El ascensor de Melilla La Vieja lleva cuatro, seis meses cerrado, que más da, porque eso no ha importado, el pueblo no ha tenido en cuenta esas cosas. Hay una gestión aparente, movida simplemente por la propia inercia administrativa. La Administración es una máquina que no puede ser detenida. Hay una gestión mínima que obliga al mantenimiento de las cosas, pero nada más. No hay un solo lugar de la ciudad que aparezca impecable, incluso reconociendo que es una ciudad difícil, en la que la gente cuida muy poco de las cosas públicas. Pero para eso debe existir una gestión atenta al detalle, con consejeros y viceconsejeros que dediquen al menos un día a la semana a patearse la calle, a tomar contacto con el ciudadano, a recibirle en los despachos. Cuando se ha dispuesto, cuando se dispone de una cantidad de dinero tan formidable, el resultado debería haber sido 10 veces mejor, muchísimo más evidente.

             El pueblo ha querido esta Gestión, luego tenga esta Sugestión

González Orell, condenado.


   José González Orell es un melillense que pasó toda su vida profesional en Melilla. En la década de 1970 fue el fundador junto con otras personas de APROME (Asociación Pro Melilla), asociación surgida a raíz de la Ley de Asociaciones Políticas con la que el franquismo intentó una engañosa apertura política. Durante esa década e incluso en añor posteriores, APROME, intentó ser el germen del nacionalismo melillense, del que luego se haría cargo el PNEM (Partido Nacionalista Español de Melilla).

          Todos esos intentos de consolidar un melillismo nacionalista tuvieron su apogeo en 1991, cuando este último partido, ya escindido de APROME y liderado por Amalio Jiménez, obtuvo dos concejales, que sirvieron de apoyo al PP de Ignacio Velázquez para formar mayoría de gobierno.

          González Orell vivía en la Carretera de Hidum, en la finca que era conocida como Huerta del Práctico y que se situaba en la zona que la que hoy se asientan las viviendas de Las Palmeras. Tras jubliarse se afincó en Morón de La Frontera, localidad en la que actualmente reside. Mantiene su vinculación con Melilla con constantes viajes y con una pequeña publicación de sus reflexiones personales, difíciles de entender algunas, y que distribuye mensualmente por correo tradicional a 250 melillenses.

            Entre otras cosas, y reflexiones y opiniones de todo tipo, explica el largo pleito judicial que mantiene en Melilla, por la tasación y expropiación de la finca de la que era propietario. Todo el conjunto constituye un rocambolesca historia  judicial, con decisiones y actos jurídicos de todo tipo. Son constantes su consideraciones y opiniones negativas sobre determinados actos judiciales y sobre nombres propios de La Justicia de Melilla.

                    La condena

         El  Juzgado de lo Penal nº 2, en sentencia dictada por el Magistrado D. Álvaro Salvador Prieto, con nº 79/11 y dentro del procedimiento 151/2010 seguido contra el ciudadano José González Orell, por un delito continuado de calumnias, le condena finalmente por una falta de injurias a la pena de 20 días y una multa de 12 euros diários por cada día de condena y así mismo, le obliga  a pagar una indemnización de 5000 euros al Magistrado Rafael Benítez Yébenes, que era objeto continuado de sus descalificaciones.

En memoria del Juez Falcone


             Tal día como hoy, un 23 de mayo de 1992, fue asesinado el Juez Giovanni Falcone. 1000 kilos de explosivos volaron un tramo de la autovía de Palermo y el coche en el que iba este inolvidable defensor del Estado, este hombre,  que nunca se rindió en la lucha contra la mafia.

            Resulta descorazonador como este nombre ha sido borrado de las efemérides, y como hay que recurrir a blogs, y a páginas escondidas para ver que su recuerdo sigue presente, al menos en todos aquellos que todavía seguimos creyendo en El Estado y en su defensa.

         Los más negros presagios se cernían sobre este día. Hoy es un día aciago en muchos sentidos. 23 fueron exactamente las puñaladas que abatieron a Julio César. Los presagios eran muy negros, los auspicios muy sombríos.

              http://bambupress.wordpress.com/2007/05/23/giovanni-falcone-1992-la-muerte-de-un-valiente/

               http://lacomunidad.elpais.com/la-madriguera/2009/8/24/en-memoria-dos-hombres-valientes-y-justos-falcone-y

             Mafia. En recuerdo del Juez Falcone. El Telegrama de Melilla, 23 de mayo de 1998,  Meketaton News.

Casi el mismo escenario


              Nos encontramos casi en el mismo escenario. Con los mismos escaños para la mayoría gobernante, que ha renovado su mandato y a la que obviamente hay que felicitar por su triunfo.  Espero que esta renovación de los votos, de los escaños traigo consigo también una renovación de los modos y de las formas. Porque como ya he venido sosteniendo en las semanas anteriores, aunque se ganen las elecciones con el 58% de los votos, se gobierna para el 100% de los ciudadanos.

             Connervar el mismo nº de escaños, 15, después de haber desplegado una maquinaria de poder tan abrumadora, con casi todos los medios de comunicación volcados en su favor, es indudablmente una victoria, pero que también admite algunos matices y algunas lecturas que habrá que tener en cuenta. 

            Se ha intentado hacer desaparecer al adversario político, pero éste sigue ahí y con el mismo nº de escaños, bien es verdad que muy renovado. Todo debe cambiar. Debe cambiar el gobierno y debe hacerlo profundamente, no sólo en nombres sino también en las formas. La oposición ya ha cambiado en cuanto a nombres y debe desterrar también algunas prácticas que al final le han acabado pasando  factura.

          Me alegro profundamente también del colapso de algunas aventuras políticas, que afortunadamente para Melilla, han quedado disueltas en la nada. Tiempo habrá para hablar de todo.