El problema es Putin


   Sea quien sea Donald Trump, el 47º presidente de los Estados Unidos, no nos preocupa, de momento, un presidente elegible mediante sufragio universal, que igual que gana unas elecciones en la nación considerada como «madre de la Democracia «, puede perder otras. El problema del mundo, o uno de muchos, no es el nuevo mandatario americano, al que se puede controlar de algún modo, sino Vladimir Putin, presidente autoelecto de Rusia desde el año 2000, y al que no se puede controlar de modo alguno. Como curiosidad legal solamente,  diremos que en Rusia y EEUU, existía la misma cláusula constitucional que impide la reelección del presidente,  por más de dos mandatos.  Solo que, en el caso ruso, Vlad Putin la incumple desde el año 2008, y ha acabado derogándola.

  En España, más que en ningún otro país, la izquierda fosilizada, sus ideólogos, sus medios de difusión, sus opinadores, han iniciado desde el momento de su juramento, la campaña mediática contra Trump, sin ver ninguna contradicción o elemento criticable, en el muy siniestro líder ruso, iniciador de la guerra contra Ucrania, en febrero de 2022. El catecismo leninista sigue en vigor, y practica el «antiamericanismo» a modo de ritual exorcista. El enemigo une más que el amigo, como diría Umberto Eco. Estamos en la era de las fobias (islamofobia, judeofobia) y aquí solo cabe «estar del lado de las víctima», como dice Noam Chomsky. En el mundo actual lo más difícil es permanecer no alineado y no alienado.

Las cifras de la muerte en Ucrania y Rusia

Las armas modernas son más mortíferas que nunca. Según un informe de la inteligencia militar americana de 2023, las cifras de bajas humanas en ambos ejércitos, se aproximaba a las 500.000, de las cuales Rusia acumularía 120.000 muertos y 180.000 heridos; mientras que Ucrania rondaría los 80.000 muertos y 120.000 heridos. Queda aparte la cifra de víctimas civiles, que documentadas por la ONU, serían unos 30.000 civiles muertos, y un número desconocido de heridos. Además, hay que reseñar que en la zona ya ocupada por Rusia no existen datos fiables. Sin embargo, esta extraordinaria cifra, que multiplica por 10 las de la guerra de Gaza, no suscita en Europa una reacción similar de condena, cuando el nivel de devastación de infraestructuras en la zona de guerra es muy similar. Según Naciones Unidas, la cifra de población civil desplazada es de 7 millones de personas, un millón superior a la del conflicto de Siria. La sensibilidad de Putin y Netanyahu es similar, pero no suscitan el mismo rechazo político.

La paz ya es solo ausencia de guerra. No existen guerras justas, y por lo tanto tampoco puede existir una paz justa. La guerra de Ucrania es algo que hay que detener ya, igual que la de Gaza. El problema es saber quién tiene capacidad para eso. Europa y sus líderes construyen «alternativas de pergamino», porque ni un solo soldado europeo puede poner el pie sobre Ucrania, y porque nadie quiere cifras de bajas, de esas dimensiones. En Por qué Ucrania (2022), el sociólogo estadounidense lo decía claro: «Si Rusia invade Ucrania, lo que sufrió en Afganistán, le parecerá una merienda campestre». Después de 3 años guerra, sus cifras de bajas militares están multiplicadas por 7. Detener esa guerra en suelo europeo es una cuestión de necesidad vital, porque es verdad que el horizonte es del de una III guerra mundial.

Trump, Zelensky, Putin, Chomsky

Los americanos ven a sus administraciones de modo diferente al que se perciben en Europa, muy dada a alineaciones, pero la realidad política americana dicta que las administraciones demócratas suelen ser muy agresivas en política exterior. La doctrina Clinton, según recoge Chomsky, prevé que: «EEUU puede actuar unilateralmente en cualquier parte del mundo, para defender intereses vitales estadounidenses». Por eso no entiende que derecha o izquierda se sientan vinculadas a demócratas o republicanos, cuando Estados Unidos defiende, antes que nada, sus propios intereses. Afortunadamente, existen intelectuales no alineados, como Noam Chomsky, que ayudan percibir los hechos de un modo más próximo a como realmente son.

El problema es Putin porque en el encuentro de la Casa Blanca entre Donald Trump y Volodomir Zelensky, quedó claro el temor de Washington a lo que pueda suceder. Sin el dinero y las armas americanas, Ucrania podría haber perdido ya la casi totalidad del territorio. «Hay que estar preparados para la paz», la frase es buena, aunque fuese expresada en formas muy rudas, pero a veces, es necesario decir las cosas así de claras, porque los cantos de amistad europeos, no llevan aparejados algo más que las propias palabras. La inteligencia estadounidense se anticipa con bastante margen, a lo que luego ocurre. Putin empezó la guerra en febrero de 2022 mintiendo, y Joe Biden avisó claramente de que Rusia ya había dedicido invadir Ucrania.

El presidente ruso no dialoga con nadie, no tiene interlocutores válidos, y jamás expresa o da a conocer sus propósitos. Tras el encontronazo entre Trump y Zelensky, el ministro ruso Serguei Labrov expresó lo que Putin no dice: » Que Rusia no aceptará una paz que no satisfaga sus intereses y que respete la realidad del terreno (la ocupación), y que la presencia de soldados europeos solo significará una escalada del conflicto». A esto no se llegará porque ningún país europeo soportará la pérdida de miles de vidas de soldados propios. Nadie quiere morir en guerras ajenas, y añadiríamos que «nadie quiere morir».

Como dice Chomsky y sin que eso signifique otorgar la más mínima legitimidad a Rusia: «A Putin hay que ofrecerle una salida. La occidentalización de Ucrania, su ingreso en la OTAN o en la Unión Europea, es para Moscú, una línea roja innegociable». Desde El Alminar hemos visto el temor estadounidense a que los europeos pueden normalizar un conflicto que ya supera los 3 años, a los posibles consecuencias de una escalada bélica, que haga pensar a Rusia en usar otro tipo de armas. Francia tiene botón nuclear y Macron es el único lider europeo con el que Putin todavia dialoga. El otro interlocutor es Londres, tradicional aliado de los Estados Unidos. Quizá sea hora de ir pensando en sustituir a la OTAN, y no la de aumentar sus contribuciones.

El mundo de la Guerra Fría ya no existe. Cayó en 1989 junto con el Telón de Acero y el Pacto de Varsovia. Son tiempos nuevos.

El Real Madrid C, en Melilla


    Noticia de la zona templada

    ¿Por qué escribimos de fútbol? En realidad, escribimos de Melilla y del mundo, por medio de su club. Es algo que está en el debate ciudadano y que suscita interés.  Además, permite mantener una frecuencia de escritura en el blog, y contar otras historias, escribir en otros registros. No acomodarse en uno solo. Catorce años escribiendo ya son muchos.

          Real Madrid C

El Real Madrid C es el club inferior al Castilla, de la cantera del Real Madrid CF. En realidad, es el tercer equipo en el organigrama de un de los equipos más poderosos del Mundo. No son los juveniles, como se oía en la grada, esa categoría tiene su propio equipo. Hay que tener mucho cuidado al enfrentarse con estos equipos, porque no son lo que aparentan. El gran aldabonazo lo dio en 1980 el Castilla, al presentarse por primera vez en la final de la Copa del Rey, convirtiéndose en el primer y único equipo filial que lo consigue. La final fue contra el primer equipo, el Real Madrid CF.

De todos los equipos que hemos visto esta temporada en el estadio Álvarez Claro, el Real Madrid C ha sido el primero que no salió agarrotado por el «miedo escénico». Salieron con un patrón muy configurado y demostraron que tenían muy estudiado al equipo titular melillense, al que han vencido en la presente temporada por la misma diferencia (2-1). El factor campo no ha tenido influencia alguna. Ver a un equipo filial es interesante, porque juegan de manera diferente a otro club de la categoría, la 2ª RFEF, conocida como el «Gulag«, porque se sabe cuando se entra, pero no cuándo se sale. Son equipos que no suelen hacer faltas ni tampoco juego bronco, algo habitual en estas honduras. Como suele decirse: juegan y dejan jugar. Sus objetivos son otros,como ensayar tácticas, consolidar jugadores, y generalmente mantener la categoría, porque un mismo club no puede tener dos equipos en la misma división.

La UD Melilla marcó el primer gol del encuentro, en el minuto 43, al filo del descanso (I. Fernández), pero lo que parecía una puerta abierta hacia la necesaria victoria, fue solo una circunstancia ordinal. En solo 6 minutos de la 2ª parte, el Real Madrid C empató el partido primero (Carlos), y luego lo acabó ganando, 1-2 (De Llanos). A lo largo de la primera parte, el tercer equipo del Real Madrid desmostró un control firme sobre el espacio de juego. El equipo titular melillense sigue jugando bien, pero con pocas ocasiones claras de gol. Sus estadisticas son las de un club templado, casi las mismas victorias que empates y derrotas (8-7-9), y los mismo goles a favor que en contra, 28. La 10ª posición en la tabla clasificatoria le hace estar más lejos del ascenso, al que ya no va a llegar, que del descenso, en el que no va a caer. Esta temporada es, está siendo, de supervivencia. Si se quiere salir de la «categoría gulag», harán falta otras cosas. Curiosamente, el equipo melillense es el único que ha derrotado al líder, el Guadalajara.

Sin las victorias sobre el Melilla, el Real Madrid C estaría en la línea de descenso directo. Le han aportado 6, de los 27 puntos que posee, en su 13ª posición. El público futbolístico melillense, acudió a su estadio, atraído por la presencia del Real Madrid C,

Nota: ¿Qué hacían las mangueras de riego encendidas durante la salida de los equipos, y del trío arbitral?

Adiós al escultor Mustafa Arruf


Mustafa Arruf es uno de los pocos melillenses que alcanzó, en vida, el honor de tener una calle con su nombre. Esto es algo reservado a muy pocos. Un artista siempre debe romper moldes, y uno ellos es el de ser profeta en su tierra, en este caso, Melilla. Mustafa Arruf sí ha triunfado en su tierra. No solo las calles melillenses están llenas de sus esculturas, sino que además fue profesor de taller, en la Escuela Municipal de Enseñanzas Artísticas, que debe llevar ya su nombre. Le faltó, eso sí, como a otros muchos, la Medalla de Oro de su ciudad natal.

Ocupar un espacio en el mundo del Arte Universal, no es tarea fácil, pero él lo había conseguido. Y no solo eso, sino también llegar a otras esferas artísticas, como puede ser la del mundo las Letras, a traves de su amistad con otros melillenses insignes, como Fernando Arrabal Terán, el más universal de cuantos melillenses lo hayan sido, y del que era amigo. Había conseguido acceder al particular Olimpo personal del gran dramaturgo, melillense de nacimiento, y mirobrigense (Ciudad Rodrigo) de adopción, al que le falta, como no, el premio Cervantes o el Princesa de Asturias. España es un país de faltas, y reconocimientos tardíos.

Mustafa Arruf nació en uno de los barrios de la expansión de Melilla, en las calles lindantes con el arroyo de Mª Cristina y el Barrio Hebreo. Esto le dejó la impronta de la humildad y la modestia, de la ausencia de cualquier rastro de vanidad, en su personalidad artística, y también personal. En una etapa oscura, sus estatuas empezaron a «desaparecer» del Paseo Marítimo (una de ellas desapareció para siempre), motivo por el que pidió ayuda a «esta modesta torre del Alminar«, y por supuesto se la prestamos. Fueron momentos de gran tensión y de enorme hostilidad hacia esta humilde atalaya de vigilancia y observación.

El consenso entorno a la calidad de su obra es unánime, y acerca de su calidad humana también. Aquel apoyo nos lo devolvió con creces, y en 2019, cuando Fernando Arrabal acudió a la ciudad para inaugurar la sala de Fando y Lis, pudimos compartir unos instantes y fotografías con el más insigne melillense, y con él mismo. La representación de sus figuras de mujeres, con extremos metálicos (precursoras del T-1000) , son el emblema del Paseo Marítimo, y una de sus grandes rupturas de moldes. De igual modo, su gran obra Encuentros, es la llave que abre el camino al centro de la ciudad, y que también es un mensaje para el futuro de esta ciudad, que no puede ser otra cosa que «tierra de encuentros». O sigue siendo eso, que es lo único que la diferencia, o será una de tantas.

¡Que la tierra te sea leve, Mustafa Arruf, amigo!

Nota:https://es.wikipedia.org/wiki/Mustafa_Arruf

La visita del CF Talavera


Talavera de la Reina, ciudad milenaria situada en la ribera del Tajo, ya es mencionada por las crónicas árabes con el nombre de Talabira, sin que las fuentes hayan llegado a un acuerdo sobre el origen del nombre, aunque probablemente celta. En 1328 se le añadió el distintivo «de la Reina», por el Rey Alfonso XI, que ostenta ininterrumpidamente desde esa fecha, excepto durante la II República, en la que se llamó Talavera del Tajo.

     Talavera de la Reina es otra de las ciudades de la diáspora de la rama familiar de los Jiménez, concentrada en su mayor parte al sur del Tajo, la gran frontera de la Marca Media, alcanzada por los Reinos cristianos del Norte en 1085, y que ya los Almorávides primero, y Almohades posteriormente, no volverían a sobrepasar. Talavera de la Reina se encuentra en la mitad del camino entre Extremadura y Madrid y es por tanto un paso obligado. Es una ciudad similar a Melilla en población, 84.378 habitantes (INE) y cuenta con un presupuesto municipal de 74 millones de euros. Es también cabeza de partido judicial.

26 de enero de 2025: UD Melilla 2 CF Talavera de la Reina 2

En el 74º aniversario del accidente de Loja, en el que fallecieran los jugadores melillenses Juan Martín, Francisco Mamblona, y el masajista Manuel Salvador, y en una mañana soleada de enero, en la que el equipo local lució brazaletes negros; se enfrentaron el equipo titular melillense y el Talavera, 2º clasificado del grupo 5 de la 2ª división RFEF, y que cuenta con un presupuesto de medio millón de euros.

El equipo melillense que saltó hoy al campo, es muy distinto al que iniciara la competición contra el líder Guadalajara, que paradógicamente solo ha perdido un partido en lo que llevamos de competición, el disputado en el campo de La Espiguera, en el mes de septiembre. Una cosa observada en los encuentros a los que hemos acudido, es que los equipos visitantes salen con muchas precauciones frente a la UD. Melilla. Es un equipo y un escenario que impone. Vimos ese temor deportivo en el Moscardó, y en el líder, el Guadalajara. Lo mismo ha ocurrido hoy con el Talavera, al que el Melilla desbordó desde los primeros minutos. Apenas pasado el primer cuarto de hora (18′), llegó el primer gol melillense de las botas del debutante Moha Bassele, central  y estabilizador del equipo, y destinado a convertirse en un jugador fundamental, en el nuevo diseño melillense.

   Unos minutos después, el giardameta talverano Joel Jiménez desvió un disparo a bocajarro, en una de esas paradas de cine, que podría haber decidido el partido.  No fue así y pese al segundo gol melillense en la 2ª mitad, el Talavera, logró marcar su primer gol en el minuto 84, y luego el del empate en el tiempo añadido.

La UD Melilla está ya muy asentada en el centro de la tabla, 8º lugar, pero a 10 puntos de la última plaza de la liguilla de ascenso. El Guadalajara es un líder muy firme, y los cuatro equipos siguientes: Cacereño, Talavera, Getafe y Tenerife B, han abierto brecha con sus inmediatos seguidores. De este grupo, el más próximo es el Rayo Majadahonda. Salvo alguna racha aciaga en alguno de ellos, o un ascenso vertiginoso de los Unionistas, el optar a una plaza de la liguilla de ascenso parece ahora difícil, pero queda todavía casi la mitad de la liga. Ya no hay posibilidad de errores.

Una naviera, un trayecto, un barco


El máximo contrato de minimos

  Nunca antes,  ningún gobierno había dado tanto dinero a las navieras que operan en el Estrecho y Mediterráneo español, 80 millones de euros. Nunca antes una naviera ganadora del concurso, Balearia, había ofrecido tan poco a los melillenses ( 6 trayectos semanales con Málaga).

   En las décadas de 1980 y 1990, Trasmediterránea ofrecía un barco diário con Málaga y al menos 4 con Almería.  Y en esos años, como compañía pública subvencionada,  el coste de esas operaciones no se aproximaba, ni de lejos, a la enorme cantidad recibida por la compañía Balear, fundada en Denia (Alicante). El primer artículo del Alminar sobre esta cuestión,  data de 2012. Como a la fuerza ahorcan, los melillenses nos hemos visto obligados a entender un poco de todo,  para vigilar algo fundamental para nuestra supervivencia, el transporte marítimo.  Sin la navegación comercial, Melilla no hubiera llegado hasta el siglo XXI.

  El gobierno  de José María Aznar inició la privatización de Trasmediterránea en 2001, desde la SEPI ( Sociedad Estatal de Participaciones Induatriales), cuyo proceso concluirá en 2004, con la entrada del grupo constructor ACCIONA en el mundo marítimo. No podemos saber si fue o no, una acción especulativa, pero apenas una década después vendía sus títulos de propiedad a una naviera de verdad en 2017, ARMAS, pero ya fuertemente endeudada, y cuyo proceso está siendo investigado, por si se dejaron pasar algunas irregularidades.

   La naviera Canaria emtró en fuertes turbulencias desde entonces,  y poco a poco fue vendiendo barcos y renunciando a determinadas líneas de navegación,  para ir reduciendo su fuerte endeudamiento.  Desde 1978, fecha de la estatalizacion de Trasmediterránea, todos los gobiernos españoles han estado relacionados, en mayor o menor medida, con las vicisitudes del transporte marítimo,  las compañías marítimas y sus maniobras orquestales en la oscuridad, y a veces a la luz pública.  Porque ya avanzamos,  que lo que trasciende a los medios públicos,  no es ni siquiera una parte significativa de la realidad. 

  En 1998 se fundó Balearia, aprovechando los restos de una anterior naviera, para operar en el transporte entre las islas Baleares y la península. Impulsados por la participación de la familia Matutes,  la naviera de Adolfo Utor cobró un rápido auge, pues contaban con un muy favorable viento en popa. En la década de 2010, antes del final del gobierno de Rodríguez Zapatero,  Balearia ya se estaba abriendo hueco en el Estrecho, disputando pedazos del pastel de Acciona/Trasmediterránea/Armas.

   La naviera Armas llegó en pleno dominio de Acciona/Trasmediterránea,  y apostó por la línea con Motril.  En ese tiempo y pese a que los contratos marítimos no eran, o no pasaban de los 8 millones de euros, tuvimos frecuencias diarias e incluso dobles, con las localidades de Málaga,  Almería y Motril,  que fue el gran descubrimiento. Ahora,  con un contrato 10 veces superior a los de hace 14 años, ni siquiera tenemos un viaje al día por trayecto.  Esto es algo que necesita ser explicado a los melillenses. Un sábado de octubre llegaron 3 barcos de pasajeros a Beni-Enzar, y sólo había uno el de Melilla.

  Balearia que iniciará su reinado casi en monopolio,  facturó más de 600 millones de euros en 2023, y un beneficio neto de 60. Con un contrato superior a esa cifra, solo ofrece una frecuencia diaria, excepto el sábado, entre Melilla y Málaga.  Nunca se dio tanto,  por menos. Hay dos cosas que no se sabrán nunca: ¿Cuánto se pagó a la familia Matutes por sus acciones,  y cuál fue el coste del Rusadir? Este moderno y espectacular barco, tiene su talón de Aquiles en el pequeño diseño de su rampa de popa, lo que reduce su operatividad en otros puertos. Es demasiado barco para la mayoría de los días en esta línea.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/05/15/subidas-generalizadas-en-las-navieras/

  

  

Las mezquitas de Melilla


           Rezos, decibelios y almuédanos

Un decreto, auto, o requerimiento administrativo, «prohibe de modo inmediato», el uso de la megafonía en los alminares de la ciudad, desde las 21h 00 de cada día, hasta las 09h 00 del día siguiente, sin derecho a réplica alguna. La orden administrativa va firmada por los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente. Supone la cancelación de la actividad de los almuédanos por espacio de 12 horas, o lo que es lo mismo, durante la mitad de las 24 horas en las que está dividido el día. El requerimiento administrativo es un despropósito absoluto, porque al citar las ordenanzas municipales contra la contaminación acústica, supondría también cargarse el «estruendo» de los villancicos en la calle O´Donnell, que aturde a los vecinos hasta las 00h 00 de la noche de cada día.

La Comisión Islámica de Melilla (CIM) ha protestado y entendemos con toda la razón del mundo, por la unilateralidad de la medida, y por la homologación de todas las mezquitas melillenses. Que sepamos, solo hay tres enclavadas en el centro de la ciudad, la mezquita central de García Cabrelles, la del Habús en la calle Querol y la del Mantelete. El resto, hasta 13, están ubicadas en los barrios periféricos, de mayoría o casi completa población de confesión musulmana, y en los que sepamos, nadie se ha quejado o protestado nunca, por la llamada a la oración desde los alminares. Salvo la mezquita del barrio del Real, todas las restantes están localizadas en los tres cerros (Cabrerizas, Reina Regente y Mª Cristina), en donde no se conoce queja o reclamación alguna por la llamada a la oración, que por cierto, apenas se prolonga por espacio de un minuto. El resto del día pasan desapercibidas esas llamadas, en medio del tumultuoso tráfico y ruido ambiente de Melilla.

Si lo que se pretendía es regular el volumen de la megafonía en los lugares en los que hay más población (Barrio del Real) se debería haber citado a las comunidades islámicas de la ciudad, y a los propios clérigos de cada mezquita, de modo individual, para estudiar la medición de los decibélios, mezquita por mezquita, número de reclamaciones, y posibles medidas a tomar. En los lugares en donde no existan quejas, no debería tomarse medida alguna. Lo que es imposible es que moleste a alguien la llamada a la oración desde el cerro de la Palma Santa. En los días de poniente, se oyen mucho más las megafonías de la nueva mezquita de Farhana, o la de  Mezquita, o las limítrofes, cualquier otra de las melillenses.

  La CIM, presidida por Farid Abdel-lah Amar, ha emitido un comunicado rechazando está medida, desproporcionada, a la vez que ha mostrado el párrafo final de un escrito de la Consejería ambiental,  en la que prohíbe la actividad de los alminares, en el espacio horario mencionado.

   Urge pues revisar ese escrito por parte del consejero Ventura, y evaluar las circunstancias de cada mezquita y sus decibelios.  Algunos son oratorios, como el del Mantelete, o el de Los Pinares, con una capacidad exigua para los fieles.  Se da la circunstancia de que la Comisión Islámica y la consejera de Cultura Fadela Mohatar, habían firmado un convenio de actuación, hace unos pocos meses, por lo que no se entiende este movimiento desde Medio Ambiente.

El recelo sigue prevaleciendo en estas relaciones interreligiosas y culturales, pese a todo lo que se firme y declare de modo público.

Asalto al barranco de Cabrerizas


Enlosando la naturaleza

Fue el terce artículo de la historia del Alminar, un 8 de mayo de 2011, de hace ya 13 años. La especulación intentaba asaltar uno de los pocos espacios naturales vírgenes del territorio melillense. Quería canalizar el barranco, y construir encima, en medio del entorno natural. El proyecto no se llevó a cabo, pero los constructores nunca se olvidan de las cosas. Ha pasado mucho tiempo, y el asalto actual va en serio, de hecho, ya ha comenzado. Hubiese sido suficiente con evitar que se hubiese convertido en un vertedero ilegal de escombros, como casi todo el entorno natural de la ciudad, lo que se llamaba el campo de Melilla. Desde que podemos dar cuenta de las cosas, la propia existencia del Alminar, el deterioro ha ido en aumento constante. El gran problema del barranco es que por allí no va nadie, y por eso apenas tiene defensores, salvo este blog y algún puñado más, lo que facilita el asalto y destrucción de un entorno natural.

El clima no es algo que se puede controlar. Nunca hace el tiempo que se necesita. Inmersos en el cambio climático, a periodos de sequía extraordinaria le siguen los de abundantes aguaceros. Si los barrancos y torrenteras están urbanizados y enlosados cuando llegan las lluvias torrenciales, las consecuencias serán muchos mayores, o catastróficas. Lo acabamos de padecer en la Comunidad Valencia y en el ya tristemente célebre barranco de Torrent.

El poblado histórico de Cabrerizas

La obra ha comenzado con la alteración del perfil del terreno, para crear bordes y líneas rectas, que habrá que sujetar con muros de piedra y cemento, o lo que es lo mismo, la degradación del terreno. Con el tiempo y las lluvias (que llegarán) se producirán derrumbes y desperfectos, pero eso garantizará el mantenimiento del negocio de las obras. Sin embargo, lo primero que se ha destruido son las ruinas históricas del poblado bereber de Cabrerizas, que por cierto, no le interesan a nadie. Es una zona arqueológica de primer grado, que no tenía catalogación alguna y por lo tanto, estaba desprovista de cualquier protección. Y esto no es algo que nos hayamos inventado, pues está señalado en el diario del capitán Francisco de Miranda, héroe melillense y colaborador posterior del Libertador de América, José de San Martín. Lo normal, en un paseo atento por el barranco, es encontrar en superficie, junto a todo tipo de restos contemporáneos, gran abundancia de fragmentos cerámicos antiguos, trozos de asas, bordes de vasijas, e incluso restos óseos. Alterar todo eso con palas excavadoras, sin miramientos, supone perder decenas de datos del pasado melillense. Además, insitimos que se ha empezado por la zona más sensible, incluída en la cartografía militar de 1970 con la denominación de «ruinas del poblado bereber de Cabrerizas«.

Cabrerizas y su cábila, conformaban uno de los asentamientos históricos de la zona, y era una de las que se alternaba en la guardia y custodia del entramado de Lal-la Zurzut (Higuera sagrada), del que también hemos escrito en este blog. La llegada de los españoles y su potentísima artillería, obligó al refugio de los lugareños tras la loma de Santiago, en denominación castellana. En la zona existe también una abundante presencia de silex tallado, el material neolítico por excelencia, junto con la existencia de cuevas naturales del macizo calcáreo, pero con claros indicios de ampliación y utilización humana. La presencia de poblaciones en el entorno melillense está documentada desde hace al menos 5.000 años (estudios de Bravo, Bellver y Posac). Así pues, al daño ecológico a una zona, que pese a todo se había mantenido casi inalterada, se une el daño a la historia y pasado del entorno de Melilla.

El barranco de Cabrerizas, un entorno natural

En la turbulenta historia melillense, son pocas la zonas que no han sido explanadas y modificadas por las necesidades bélicas, las urbanísticas, o las de extracción de materiales. Melilla, ciudad de colinas y de arroyos, ha visto modificada su orografía por necesidades muy diversas. Normalmente se establecian nuevos barrios sobre las cimas de los cerros (Camellos, Reina Regente, Mª Cristina) y sus laderas, pues el sentido común llevaba a dejar expeditos los cauces de arroyos y torrentes, Este es el motivo por el que permanecía inalterado el de Cabrerizas, que es el acceso a la zona más elevada de la ciudad, la meseta de Rostrogordo. Pese a todo, se ven restos de antiguos pilares de puentes, restos de muros de contención o o de antiguas balsas de agua. Es una zona natural a preservar y así lo escribimos en 2011. Además y lo decimos en 2024, es una zona histórica a conservar y estudiar. Ya no es nada porque la destrucción y la alteración han empezado por ahí. Las fotos de 2011 prueban que la utlización como escombrera y vertedero se ha llevado a cabo en los 10 últimos años. Entonces estaba solo olvidado.

No habíamos escrito nada en todo este tiempo, precisamente para no llamar la atención sobre la zona, confiando en que el olvido la protegería, pero no ha sido así.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/05/08/el-barranco-de-cabrerizas/