Archivo mensual: julio 2019

El Foso de los Carneros


 

             Unas letrinas centenarias, un arco enterrado, una vieja garita, pasadizos de galerías y algunos otros restos. Todo eso hay en el siempre enigmático Foso de los Carneros. Siempre intentan disuadir del mismo modo: “esto es una obra privada, el terreno es militar, no se puede pasar”, pero da igual. Aunque solo sea hacer fotos, las normas del Área 51, el terreno acotado en donde nadie puede entrar, rigen en cualquier punto del perímetro.

                  Imaginemos una Melilla muy distinta, sobre una misma plataforma, la de los últimos años del siglo XV, la que vieron los soldados de Medina Sidonia. Una ciudad edificada sobre una misma plataforma, desde la muralla de la Florentina, hasta la Alcazaba. Los tres fosos (Santiago, Hornabeque y Carneros), que dividieron la Melilla en cuatro recintos están excavados a mano, a lo largo de dos siglos, con pico y pala. La inmensa obra se tragó cualquier vestigio de la ciudad original.

    Se reutilizaron los materiales (piedra, sillares, ladrillos), por eso aparecen dislocados en cualquier punto de las murallas. La caliza junto al ladrillo y en medio el asperón, o la piedra negra del Gurugú. La murallas se cayeron, derribaron o las hundieron los temporales y había que rehacerlas una y otra vez. Sin embargo, las piedras tienen memoria, y estén situadas en donde estén situadas, siempre hablan, para quien quiere escucharlas.

       Entre Rusadir, la colonia púnico-romana, y la Malila fundada por el Califato de Córdoba no hay continuidad histórica. El nexo de unión, como señalara el historiador Enrique Gozalbes Cravioto, es el elemento poblacional, o sea, los mauritanos. Es indudable que entre uno y otro periodo histórico, la población indígena habitó la zona, y el propio peñón rocoso, más grande y sin las discontinuidades actuales. Los fosos eran un elemento defensivo. En este foso existió una noria de la ciudad musulmana e incluso un potente manantial de época indeterminada, pero que ya conocían los romanos.

           Un buen colaborador de este blog, ya ausente, Corona 71, nos advertía de que no desveláramos ninguno de los secretos que alberga este foso, salvo los estrictamente históricos, que por otro lado es lo que hemos hecho siempre. Escribir acerca de Melilla y de su historia real. Es cierto que el terreno es de titularidad del Ministerio de Defensa, pero las fotos se pueden hacer desde cualquier lugar.

            El Alminar de Melilla recibe soplos, confidencias, sugerencias sobre lo que está sucediendo en un lugar u otro. Por ello, en un lugar lleno de historia, hemos acudido a desvelar aquello que ocultan para la historia de la ciudad. Hemos encontrado unas antiguas letrinas, una arco que arranca desde la tierra, la entrada a una de las galerías de minas, y algún que otro resto histórico de dudosa clasificación.  Una cosa sí podemos afirmar, y es que casi todo lo que está a la vista en la ciudad vieja, es de factura castellana, pero lo que está por debajo del suelo, como ese resto de arco, puede pertenecer a la etapa anterior de la ciudad, la del dominio califal. El ladrillo rojo es siempre sospechoso. Los reyes de este material de construcción fueron los romanos, bizantinos y árabes, por este orden.

 

Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/01/05/el-cementerio-de-los-malditos/

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La piedra del emperador Carlos


                               Cultura e investigación en Melilla

       Uno de los emblemas del Alminar es la defensa de la cultura y de la historia como patrimonio común. Nos hemos pasado 8 años luchando contra “la nomenclatura” que se ha adueñado de la ciudad. No hay manera de consultar nada, sin pasar por los filtros detectores de partículas, porque sobre todo, faltan la ideas. El plagio, la apropiación de ideas, y la ocultación de temas y datos están a la orden del día en Melilla. Esta es una de las muchas cosas que hay que cambiar en el área de Cultura en nuestra ciudad. Los temas culturales y de investigación no puede ser un coto de una decena de personas, que nunca publican lo suficiente como para que sus curriculums queden ahítos. La investigación y la publicación académica son una cosa, y la divulgación es otra, aunque tan importante como ellas. Una ciudad sobrevive o cae si consigue conformar una historia de elementos comunes. Para ello hay que abrir los archivos a todos los interesados en la historia de la ciudad, y facilitar las búsquedas, y la reproducción de documentos y fotografías con métodos del siglo XXI

                                   Una piedra para la historia de Melilla

              Cultura debe erigirse como la única depositaria de la historia de Melilla, y abrirla a cualquiera que quiera investigar el pasado de la ciudad. En la última década, una entidad superpuesta, ha patrimonializado toda la investigación, las excavaciones, e incluso la divulgación. Nada se da noticia  de lo encontrado y no hay a quien dirigirse, porque la respuesta siempre es la misma, o sea, “no”.

             Ha sido una constante de la historia del Alminar, la lucha contra la ocultación. Una y otra vez a lo largo de 8 años, hemos dado a conocer todo lo sucedido con el yacimiento de la Casa del Gobernador, al que no se deja entrar a nadie. El estado de esta zona es de gran deterioro y de abandono absoluto. Ellos ocultan y nosotros desvelamos. Afortunadamente, contamos con el apoyo de muchas personas, que nos cuentan, informan y localizan los hallazgos, de los que no se tiene noticia. En cualquier ciudad, ante cualquier noticia relacionada con la localización de un resto histórico, se redacta una notica y se divulga. Todo eso en Melilla no sucede. Todo es secreto, porque no es propiedad de los melillenses.

               Estos vicios siguen sucediendo en nuestros días, y así se hubiese mantenido una legislatura más, salvo la oportunidad que ofrece el nuevo gobierno, y la nueva responsable del área de Cultura, Gloria Rojas, a la que ofrecemos toda la colaboración que precise.

             Tras la demolición de la antigua casa Sanyo, adosada a la muralla de la calle de Santiago, ha quedado a la vista un nuevo paño de la muralla defensiva de la ciudad. Una oportunidad así es muy importante, porque puede apreciarse la distinta procedencia de los materiales e identificar sus etapas constructivas, de las cuales, unas interesan y otras no, porque aquí se investiga con ideas preconcebidas y se selecciona o descarta según qué.

         En el desmoronamiento del edifico adosado, ha quedado de manifiesto el maltrato anterior a la muralla, aunque resultante de épocas en las que este tipo patrimonio no era apreciado. Tambien ha aparecido una piedra labrada con una inscripción, castellana, que parece decir lo siguiente: NUESTRO EMPER..? ..LO I?. Lo primero que hay que preguntar es por qué no se ha informado del hallazgo. La vamos a reproducir en calidad máxima, para que sea descargada, compartida y analizada por quien corresponda o tenga interés. De momento no vamos a comentar nada más, pero a todo esto hay que ponerle fin.

 

 

La ruina inmueble


 

Caída libre en Alfonso XII

                     El pasado 5 de junio escribíamos esto: “En la actualidad, al menos un centenar de edificios antiguos están en esta situación, ya sea abandonados, o en proceso de demolición interna. Ambas situaciones son peligrosas, porque el edificio se mantiene aparentemente en pie, hasta que algún agente externo varía la situación estructural, o el propio agotamiento de los materiales provoca un derrumbe. Lo grave es que esto está ocurriendo literalmente sobre nuestras cabezas, pues diariamente pasamos, sin advertirlo, junto a unos estos edificio”.

                   En cualquier momento, sin previo aviso, un edificio o parte de él se derrumba, como sucedió con el edificio de la Casa del Reloj, y por ello el 13 de mayo escribimos esto otro: “Nos hemos acostumbrados a ver edificios abandonados, en ruinas durante años, a verlos desplomarse poco a poco o de golpe. Nos hemos acostumbrado a ver el patrimonio inmobiliario de la ciudad desaparecer y también a la pérdida de las señas de identidad de cada barrio. Nos hemos acostumbrado tanto a todo, que se derrumba un edificio por causa del viento y nos creemos hasta la explicación”.

                 La batalla por el poder continúa mientras la ciudad se cae. Esto ha sucedido hoy en la calle Alfonso XII del barrio del Mantelete. El Partido Popular, saliente del gobierno, recrudece su batalla por la  vuelta al poder, sea por el medio que sea. No han tenido suficiente después de 228 meses de gestión, cuyos resultados están a la vista. Un poquito más atrás se encuentran las murallas de la calle de Santiago, sobre las que estaremos muy pronto.

                  Al mediodía, en la calle de Alfonso XII, el ruido del desmoronamiento alertó a todos los que estaban en las inmediaciones. Luego la nube de polvo de los trabajadores que estaban dentro y las llamadas a los servicios de emergencias. Policía Nacional, Local y ambulancias llegaron casi al unísono y por este orden. Solo ha habido un herido leve, un trabajador, ningún viandante de los varios que pasaban por allí. Otra vez más la suerte ha acompañado a los melillenses, de cuya compañía nos congratulamos. En cualquier momento esto puede dejar de ser así. Se derrumbó parte del techo de la azotea y se desprendió parte del recubrimiento de la fachada. Ahora ya solo espera la paralización de la obra y la demolición completa, sin rehabilitación

            ¿Cuántos edificios hay en situación de ruina? ¿Cuándo tarda en sustanciarse un expediente  de demolición o de rehabilitación?. ¿Cuántas autorizaciones de demolición o ruina hay solicitadas?. Todas estas preguntas y otras muchas, las dejó sin contestar el anterior gobierno de la ciudad. El riesgo es cada vez más grande y nadie lleva esa gestión a los juzgados.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2019/05/13/edificios/

 

 

Los cien días


            Hemos buscado entre los blogs de los que escribieron antes que nosotros, para intentar averiguar el origen y significado de la expresión de los “cien días de cortesía” que se conceden a todo nuevo gobierno, aunque esto sea ya algo que está cayendo en desuso. Ya no suele haber treguas en la lucha política, ahora se intenta abatir al adversario en cualquier lugar y momento, como Bellido Dolfos, que asesinó al rey castellano Sancho II en 1072, mientras este andaba descuidado en el asedio de Zamora. Este asesinato, del que fue injustamente acusado como colaborador el Cid Campeador, dio origen al primer gran poema épico en lengua castellano, el Poema de Mio Cid.

               Según el blog de Iustopía, ese margen de 100 días tiene su origen en el efímero regreso de Napoleón (el ogro) desde la isla de Elba, 20 de marzo de 1815, hasta su derrota final en Waterloo, el 18 de junio del mismo año. El 28 de junio, la capital de Francia volvió a recibir al rey Luis XVIII, que tuvo que ausentarse por 100 días. Napoleón regresó de la isla en donde estaba desterrado, para apoderarse nuevamente del gobierno de Francia, hasta su derrota total y definitiva. La analogía no puede resultar mejor, para los tiempos que corren en nuestra ciudad, país e incluso mundo. Nada parece haber seguro, y todo se asienta sobre terrenos muy inestables. La desestabilización parece ser la norma.

                Son muchos los que llegan hasta El Alminar y preguntan qué va a pasar en la ciudad, cuál será el futuro del blog, o qué línea adoptaremos. De momento diremos que en este blog se van a respetar de modo escrupuloso ese margen de 100 días, contados desde el pasado 4 de julio y que concluye el próximo 11 de octubre. En todo este periodo de tiempo puede suceder cualquier cosa. Nosotros seguiremos defendiendo siempre lo mismo, o sea, un gobierno del pueblo y para el pueblo (que es lo que tenemos), y no un gobierno solo para sus votantes (que es lo que teníamos).

                En cuanto al Alminar, su línea será siempre la misma, la que nos ha mantenido y mantiene aquí pasados 8 años. La herencia ha sido una ciudad en ruinas, la que hemos contemplado, la que hemos transmitido. Hay 10 asuntos prioritarios para resolver cada día, en cada consejería. No vamos a molestar a nadie.

                  En la ciudad la inquietud es máxima. No hay certeza más allá del propio día. Ellos no tuvieron en cuenta la posibilidad de la derrota y ahora no se puede caer en la misma imprevisión. No es lo deseable, pero hay que estar preparado para la posibilidad de un regreso temporal de Napoleón, y tener que derrotarlo de modo definitivo, en el plazo de cien días. Napoleón siempre busca a Waterloo.

         El que no contempla todas las opciones, puede perecer, como la casa de la higuera. Esperaremos cien días.

Sin tregua en Melilla


 

                  La última vez que Melilla vivió un cambio de gobierno fue en julio de 2000 tras la moción de censura a Mustafa Aberchán. Desde entontes (2003, 2007, 2011 y 2015), solo hemos visto gobiernos monocordes y con un escaso cambio de nombres. Los sucesivos gobiernos del presidente Imbroda eran solo barajar cartas del mismo palo, el de bastos. El 75% de los integrantes del gobierno saliente son los mismos que los del año 2000. Esta ha sido “la tensión” que ha resultado insoportable para los círculos afines al gobierno saliente y que han transmitido a la sociedad melillense, a través de las correas de transmisión que suponen los medios afines y algunas formaciones políticas recientes, de cultivo transgénico. Por primera vez en dos décadas, tres formaciones políticas distintas han tenido que negociar, discutir, ponerse de acuerdo, ceder; para alumbrar un gobierno inédito en todos los sentidos, y que es una opción de futuro para la ciudad.

                    Lo que si ha quedado claro en este tiempo, es que no habrá ni un solo día de tregua, ni tampoco los 100 días de cortesía concedidos a un nuevo gobierno. La sola publicación y presentación de la lista y personas que lo integren, será la señal para la ruptura de hostilidades de la nueva oposición, conjurada y cohesionada en torno a un fin, el derribo del gobierno de la esperanza, ya sea por vía asamblearia o judicial. Agrupados por este nuevo objetivo y causa común, ya avanzamos desde El Alminar, que no habrá renuncia al acta de diputado por parte del ya ex presidente Juan José Imbroda, en un futuro próximo. La nueva causa y el lavado de lo que consideran una afrenta (la expulsión del poder) no permiten renuncias de momento.

                                             El terreno minado

                  Resulta incomprensible e inaudito, que el cesado gobierno en funciones dejara 39 obras o actuaciones aprobadas antes de su marcha, y que han sembrado la ciudad como un campo de minas, bien como castigo o como recuerdo a la ciudadanía y a los nuevos gestores de la ciudad. Los anteriores responsables de estas áreas, se marchan con información acumulada para todo lo que queda de siglo, sobre futuras actuaciones municipales. En Melilla no existe distancia entre la actividad privada y la pública. Han modificado la ciudad a su antojo, creando más problemas de los ya existentes, pero sin resolver ninguno.

               Hay incongruencias enormes, como no abrir al tráfico calles con preferencia peatonal, como un tramo de la calle Conde de Alcaudete, que aliviaría la presión sobre el segundo tramo de obras de la calle Marqués de Montemar, y también los previstos en las calles Chacel y Prim.

                Hay un peligroso desnivel en el primer tramo de salida del Paseo Marítimo, aparte de un carril único de evacuación de tráfico, junto a un tramo inservible del carril de bicicletas y que ningún ciclista utiliza. Existen muchas actuaciones absurdas, que tendrán que ser revisadas una a una, y probablemente algunas rectificadas. A los tres meses de asfaltar la calle del Actor Tallaví, se va a abrir de nuevo el pavimento para modificar los giros, ampliar la acera y eliminar más aparcamientos en superficie. Han dejado todo sembrado de minas y de caos. A partir de mañana 4 de julio, comienza el nuevo asalto y desesperado al poder, como objetivo total.

                 Que tenga suerte este nuevo gobierno, al que deseamos todas los parabienes posibles, así como  la confianza y la solidez entre todos sus integrantes, y recordar  que tienen el respaldo de 18.000 ciudadanos/as, que no tenemos prisa en que todo empiece a salir bien. En El Alminar nos vamos a mantener vigilantes y atentos, en lo que es nuestra causa colectiva, Melilla y su futuro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El legado


 

 

            El legado es tanto un herencia, como una persona con atribuciones que representaba a los procónsules o al mismo emperador, en las provincias lejanas del Impero Romano. Esa función la ocupa en nuestra ciudad el delegado/a del gobierno.

                        Ahora, pasados algunos días y otros más que pasarán, cuando el fragor de la batalla política parece haber pasado, recorremos, una vez más el descontrolado territorio que constituye Melilla, y que conforma el legado transmitido al nuevo gobierno. La falta de control sobre el territorio es completa, concepto acuñado por Guelaya-Ecologistas en Acción.

                       No solo ha existido un descontrol del territorio, sino incluso un total desinterés por él. Desde El Alminar tenemos la convicción, de que gran parte del gobierno saliente no ha visitado  la totalidad del territorio melillense, e incluso se podría afirmar que existen zonas que no han visitado jamás. La obligación de un gobierno es conocer la totalidad de lo gobernado, y si no puede visitarse todo, algo incomprensible  en nuestra ciudad, pues se envían legados que den noticia del estado de las zonas más alejadas o escondidas.

                      Cada seis meses recorremos todo el territorio melillense, incluso sus zonas más escondidas, aquellas en donde existen almacenes con actividades desconocidas, y esto es así desde el año 2011. Aquellas elecciones, las primeras en las que ya existe el testimonio del Alminar,  arrojaron un resultado tremendo y por 2ª  vez consecutiva, el PP de Imbroda volvió a obtener 15 diputados, lo que convirtió el ejercicio del poder en una apisonadora lanzada de modo inmisericorde contra la oposición, a la que se negaba hasta el agua. En 2011, Gregorio Escobar y Dionisio Muñoz formaron el Dunkerke socialista. Desde entonces, conceptos tales como democracia, la libertad de expresión, derecho de información, quedaron evaporados de Melilla. Todo fue triturado por quienes hoy reclaman esos mismos derechos en su favor. Ese periodo (2007-2019) es el que denominamos como la década melillicida, porque como conclusión final, la que ha quedada triturada es esta ciudad.

                     Los transportes no han recuperado los niveles del año 2010. La frontera comercial está cerrada. Ningún problema de la ciudad está resuelto (seguridad ciudadana, menores ambulantes, futuro económico y turístico, sanidad, desempleo, comercio, energía, contaminación), y el comercio atípico o contrabando está a punto de explotar y tiene todas las fronteras colapsados. La pseudo peatonalización del Real fue la mayor estafa urbanística de la historia. En la ciudad hay más de 2000 vehículos abandonados en múltiples depósitos. Sin contar con las Torres V Centenario, que están en su etapa de oxidación final. Este es el legado. Inabarcable

       De todo lo que existía en 2011 no queda nada, salvo un puñado de nombres, uno de ellos es el propio Alminar, y  otros dos son Dunia Almansouri y Mustafa Aberchán, a los que hay que agradecer que hayan resistido, aunque uno seriamente damnificado. Permanece todavía La otra Melilla, gran blog de fotografías.