Archivo mensual: octubre 2014

En octubre de 2014


Balsa de Las Adelfas

                  Octubre era el mes octavo de los romanos. La inclusión de los meses dedicados a Julio Cesar y a Octavio Augusto alteró todo le calendario. Octubre fue el mes de la Revolución Rusa, con el asalto al Palacio del Zar en San Petersburgo, un 25 de octubre de 1917.  La celebración del Congreso de Podemos en este mes no  parece una elección casual. Ocurre que ya nadie se acuerda de la lejana revolución de octubre, porque octubre es un mes rojo. No he visto referencias a esta coincidencia, que sí creo que es importante.

                             Las 34.000 visitas de octubre

       Octubre suele ser tiempo de reflexión en El Alminar.  En octubre siembra y cubre, dice el refrán. Lo que vaya a pasar en el año entrante está guardado y oculto bajo la tierra. Un 25 de octubre de 2011, rebasamos por primera vez la frontera de las 500 visitas. Han pasado tres años y esa cifra se ha duplicado en la media diaria (1100) y se han rebasado por segunda vez en 40 meses, la cifra de las 30.000 visitas.

          Hasta este momento, el mes del Alminar había sido marzo, con tres picos máximos de visitas en los años 2012, 2013 y 2014. En el presente mes, y en el último día la cifra de visitas rebasan las 34.200, superando a las 32811 de marzo de 2013.

          Resulta interesante recordar la entrada de octubre de 2011, por lo que suponía de intuición para el futuro y para el propio Alminar (https://elalminardemelilla.com/2011/10/26/25-de-octubre-525-visitas/). Casi todo lo escrito entonces sigue siendo vigente, aparte de tener su pequeño punto profético. Lo importante es que seguimos en donde estábamos. En lo esencial no hemos cambiado. Tampoco hay que decir más.

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Las mañanas del encharcador


 

          Hay que ofrecer sensación de gestión. Apenas ha llovido en   todo el mes. Las moscas y los mosquitos lo inundan todo. Ninguna Consejería informa de que la incineradora está en parada técnica desde el día uno, lo que unido al calor, hace que insectos tan molestos se hayan extendido como un manto del que no hay manera de librarse. Por la mañanas, toda la ciudad está encharcada. A las molestias considerables para circular por nuestras desniveladas e intransitables aceras, se une ahora la dificultad de sortear los charcos. Están en todos lados: en los soportales, debajo del coche al aparcar, o en los peligrosos y deslizantes pasos de peatones.

           El baldeo es necesario, pero es el estado de la ciudad, de sus aceras, de su firme, de sus pasos de cebra, el que lo convierte en peligroso y molesto.

El completo silencio de los corderos


            Las ovejas, el borrego, las cabras son animales muy curiosos y confiados.  Suelen estar en silencio, pero siempre están atentas a todo. Cuando están tranquilas  y protegidas por la cerca, se acercan a mirar. El rebaño y el buen pastor, ese que cuida de todas las ovejas y que en la noche sale a buscar a la que le falta, para que no caiga en manos del lobo. Si algún animal sabe quién es el lobo, esa es la oveja, que también lo distingue de otras maneras. El lobo siempre aúlla, no puede evitar manifestarse como tal. El hombre es un lobo para el hombre, decía Hobbes, y las ovejas nos miran con curiosidad. Ellas no entienden esas filosofías. Si alguno de entre nosotros es lobo, se manifestará, tarde o temprano. Por eso miran ellas con atención, eso sí, siempre protegidas por su cerca. Desde allí ven todo, se dan cuenta de cualquier cosa. ¿Porqué el cordero es de Dios y la cabra del diablo?. Nunca lo he sabido. Acaba el mes de octubre, con cifras impensables. Ya daremos cuenta de ellas.

 

La Casta y la Clase política


                 

 

                                Clase y Casta

                  La Clase política, miembros pertenecientes a los  partidos políticos y a los sindicatos, no son lo mismo que La Casta. El concepto de casta para referirse a la clase política nace desde sectores de la ultraderecha, con la única intención de desprestigiar el sistema de partidos y acabar con los sindicatos de clase. Al meter a todos en el mismo saco se hace daño a La Democracia y a aquellos partidos y políticos individuales, que nunca se han convertido en una clase y que tampoco pertenecen a la casta.

             Hasta ahora, que se sepa, solo un partido político, el Partido Popular, tenía un sistema homogéneo y extendido para financiarse irregularmente en todo el Estado, y lucrarse personalmente en algunos casos. n el pasado fue el Partido Socialista al que le ocurrió eso (Filesa), pero en una escala que ni siquiera puede compararse con la actual.  Entre los sindicatos, solo la UGT  ha tenido un sector claramente corrompido (Andalucia), mientras que en izquierda Unida o Comisiones Obreras, que se sepa, solo hay contaminación esporádica. Por tanto no podemos afirmar que todos son lo mismo, por mucho que sea del gusto de los ya corrompidos, y de los desencantados con el sistema de partidos, que son/somos muchos. Decir que todos son iguales no es progresista, ni sinónimo de rebeldía social. No podemos ni siquiera afirmarlo dentro de un mismo partido. En el Partido Popular o en el Partido Socialista, no todos conforman la clase política, ni todos pertenecen a la casta.

                Lo que sí estamos viendo es que familias y clanes se adueñan de partidos y sindicatos, formando nomenclaturas, acaparando puestos de representación durante décadas, y que se transmiten el poder dentro de la familia (política o sanguínea) e impiden la regeneración y el relevo. Hay clanes políticos familiares antiguos y nuevos, más en un partido que en otro, en ciudades y en comunidades autónomas. El caso más espectacular es el del clan Pujol Ferrusola, pero los hay en cualquier ciudad, ayuntamiento o comunidad. Esto es a lo que se llama la clase política, pero no todos pertenecen a ella. La mayor parte de los afiliados a partidos y sindicatos, son/somos meros comparsas. Hablamos del territorio “liberado”.

                                     ¿Qué es la casta?

          La casta, como clase social, como élite dominante, son otros. La antaño denominada burguesía. Son las familias dueñas de latifundios, muchas de ellas tienen mas terreno que muchos municipios, y que rigen la actividad económica del País (electricidad, obras públicas, industrias, medios de comunicación, sanidad,  transportes, banca). Son familias dueñas de todo desde hace  siglos. Estos sí conforman la casta y algunos de los miembros de La Casta sí participan en política, generalmente dentro de partidos de derechas, para defender sus negocios e intereses.

        ¿Qué buscan?. Mantener esos negocios, esos intereses dominantes, esos privilegios y ampliarlos todo lo posible. ¿Cómo lo consiguen?. Intentando que la actividad económica y política responda a sus intereses y eso solo hay dos formas de lograrlo. Una mediante un partido que les represente; lo tienen,  y la otra corrompiendo al resto del espectro político; casi  lo han conseguido.

          El discurso contra La Casta que solo atañe a La Clase política

        Los líderes de Podemos son muy hábiles y están muy bien formados ideológicamente (Iglesias y Monedero). Es un discurso de mínimos regeneradores con el que coincido plénamente,  pero sobre todo, son políticos de izquierda, muy de izquierdas y con las ideas muy claras. Que nadie se confunda con ellos. Están recogiendo el desencanto generado por el sistema de partidos. Esto traerá la paradoja de que muchos votantes de derecha y de centro, les apoyen para que lleven a cabo un programa nétamente  de izquierdas, cosa que a mí no me asusta, ni me desagrada, más bien al contrario.

           Todo el mundo está encantado con el discurso contra la casta, pero La Casta sigue intocable e intocada, por eso es casta, mientras que a los que les está cayendo el chaparrón (muy merecido) es a la clase política, a la que no todos pertenecen ni son parte de ella. No todos son lo mismo, no todos son iguales.

 Nota: http://podemos.info/

Venta ambulante frente a La Mezquita


Venta ambulante en La Mezquita

                   La venta ilegal de pescado, o venta ambulante,  inunda el Rastro de Melilla. Hasta ahora se situaban de una forma “discreta”, pero a la vista de todo el mundo, en las calles transversales. Sin embargo, desde la semana pasada el descontrol es ya absoluto y la venta ilegal de pescado se realiza en el mismo límite de la Mezquita Central, en la calle García Cabrelles, y frente a la fuente del Bombillo. Es una situación de insalubridad total, propia del Tercer Mundo. La Consejería de Seguridad Ciudadana y la de Sanidad ya no existen fuera de sus despachos. La Policía Local hace lo que puede en una ciudad sin rumbo y a la deriva.

                Según el Reglamento de Convivencia aprobado por la Consejería de Seguridad Ciudadana, es más fácil ser multado por comer pipas en el Paseo Marítimo, que por vender pescado de manera ilegal, frente a uno de los escaparates turísticos más representativos de la ciudad. Esta es la realidad cotidiana, frente a una propaganda en la que ya nadie cree.

                     Los comerciantes de la zona, los fieles musulmanes que acuden a la mezquita para sus rezos diarios, el puesto de libros religiosos musulmanes, los usuarios de la fuente, los miembros del Consejo Religioso, están hartos de denunciar la situación.

El día del Sol de Justicia


 

                       Tiempo de profetas y de Justicia

                                   Hubo un tiempo de profetas, antes de que el becerro de oro y el culto al dinero se asentara en medio del mundo. Era un tiempo en que los justos eran odiados y en que los impíos razonaban de este manera: no hay consuelo en el fin del hombre, ni se ha conocido a nadie que haya vuelto de los infiernos o del otro mundo. Caerá en olvido nuestros  nombre, sin que quede memoria de nuestras obras. Venid pues y gocemos de los bienes presentes. Dejemos por todas partes vestigios de nuestro regocijo (1).

                                 Llegaron los profetas y les fue mal porque nadie les creyó: La maldición y la mentira, el homicidio y el robo lo han inundado todo. Y  una maldad alcanza a la otra. Sin embargo, ninguno se ponga a reprender a nadie, ni corregir a nadie. Mas tú perecerás y contigo tus falsos profetas (2).

                                   Es verdad que todo está lleno de falsos profetas y que los verdaderos no son creídos, sin embargo, éstos sí gozan de una especial protección del Altísimo. Cualquiera que arroje una piedra contra el que profetiza por mandato de Dios, sufrirá calamidades. Herodes padeció pesadillas y desasosiego tras la ejecución del Bautista. Lo mismo ocurrió con Poncio Pilato, aunque en este caso las visiones le fueron enviadas a su esposa, Claudia Prócula.

                             Y en el origen fue la corrupción            

               La corrupción acechó al mundo desde su inicio, tanto que el mismísimo Dios reflexionaba de este manera: Viendo, pues, Dios ser mucha la malicia de los hombres en la Tierra, y que todos sus pensamientos se dirigían al mal continuamente, le pesó haberlo creado. Dijo pues el Señor: el clamor de Sodoma y de Gomorra se aumenta más y más , y la gravedad de su pecado ha subido hasta lo sumo. Quiero ir y ver si sus obras igualan el clamor que ha llegado a mis oídos, para saber si es así o no (3).

              El mismísimo Dios dudaba que la corrupción fuese tanta y desde el principio y ni siquiera Él mismo pudo abatirla. Los profetas y los justos (las gentes sencillas), denunciaban y veían todas estas cosas y se hacían diversas preguntas: ¿Destruirás Señor al justo con el impío?, ¿Qué beneficio puede reportarnos el cumplir con las leyes y tus preceptos,  si el soberbio y el malvado nunca reciben su castigo?. y todo quedaba sin respuesta.

                                          El cansancio de Dios

              Ante Isaías, el más grande de los profetas, el Altísimo se expresó con claridad, en la noche oscura de Dios: No me ofrezcáis ya más sacrificios inútilmente, pues abomino del incienso, del novilunio, del sábado y las demás fiestas vuestras. No puedo ya sufrirlas por más tiempo, porque en vuestras asambleas reina la iniquidad. Vuestras calendas y solemnidades son odiosas a mi alma. Las tengo ya aborrecidas. Cansado estoy de aguantarlas (4).

                                              Ira contra los justos

              Los profetas seguían clamando en el desierto y denunciando a los impíos y soberbios, y éstos los aborrecían: Armemos pues, lazos al justo, visto que no es de provecho para nosotros, y que es contrario a nuestras obras, y nos echa en cara los pecados contra La ley, y nos critica divulgando nuestra depravada conducta (5).

                                       El Sol de Justicia

              Es o fue la última esperanza ante la iniquidad, la llegada de ese día. Dice el Señor:  Ellos edificarán y yo destruiré, y será llamado país impío, pueblo contra el cual estaré indignado para siempre. El bíblico profeta Malaquías apretó un poco al Altísimo y obtuvo de Él, la promesa del día del Sol de Justicia: Porque he aquí que llegará un día  semejante a un horno encendido, y todos los soberbios, y todos los impíos, serán como estopa; y aquel día que debe venir los abrasará, sin dejar de ellos raíz ni renuevo alguno. Mas para vosotros los que teméis mi nombre: Nacerá el Sol de Justicia (6).

Notas: (1) Libro de La Sabiduría; (2) Oseas; (3) Génesis; (4) Isaías; (5) Libro de La Sabiduría; (6) Malaquías.

                

Decoración en edificios de Melilla


                          Cosas que todavía pueden verse

Hace un un siglo, en los años de la expansión, el gusto por el modernismo propició una intensa y atractiva decoración en las zonas comunes de los edificios. Los suelos hidráulicos (baldosas decorativas de cemento pigmentado),  permitían la creación de atractivas composiciones, algunas asemejadas a alfombras. No solo se decoraban los suelos de esta forma.  En algunas casas se realizaban pinturas en los techos, o se decoraban con cenefas igualmente pintadas. Cristales de colores en las escaleras, pasamanos de madera, rejas forjada, artísticas losas, y listones de madera en el borde de los escalones (para evitar deslizamientos), son algunos de los elementos ornamentales que todavía pueden verse en algunos portales y edificios de Melilla. Cada vez quedan menos. Todo este pasado está a punto de perderse o en el camino de desaparecer.

            Queda poco, no está catalogado y muchos no saben de su existencia. Las reformas en los interiores de las viviendas están acabando con estos pocos restos decorativos, de las primeras décadas del pasado siglo.

            Todo esto sería interesante catalogar, referenciar, e incluso mostrar en hipotéticas visitas turísticas.

Nota: http://es.wikipedia.org/wiki/Mosaico_hidr%C3%A1ulico