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Pandemia, vacunas y sanidad en Melilla


China es el indudable origen de la pandemia que asola el mundo, sin embargo, ocupa el lugar 35º en el número de contagios, 90.025; y el 29º en el de fallecidos, con 4.728. No vale decir que no nos creemos esas cifras. Esto escribíamos el 26 de febrero: “Afortunadamente, China es un Estado mixto, de tipo socialista aunque inmerso en la economía de mercado, que controla todos los recursos básicos de producción y todos los sectores estratégicos de la economía. La rapidez con la que aislaron la región de origen y la construcción de dos inmensos hospitales en tan solo 10 días, habla mucho de su eficacia, aunque no deban dejar de señalarse los errores de valoración cometidos en el inicio de la epidemia”.

España, Melilla y la demolición de la Sanidad Pública

Nada más llegar al Poder en noviembre de 2011, el Partido Popular presidido por Mariano Rajoy, inició el mayor programa de recortes y desinversiones en el campo de la Sanidad, desde la reinstauración de la Democracia en 1978. Con la aquiescencia y silencio del gobierno local y de la nueva dirección del Ingesa, la obra en marcha del nuevo hospital fue paralizada entre 2012 y 2018. Esta infraestructura hubiese resultado determinante en la actual crisis sanitaria, provocada por la pandemia de Wuhan o peste de los murciélagos.

El concepto de sanidad universal fue derivado al de sanidad porcentual, o sea, que se cuenta con que el 80% o más de la población está sana o no necesita acudir al médico durante un periodo amplio de su vida, y así se fueron reduciéndose las prestaciones, o externalizadas de modo descarado al terreno privado. Se redujeron los medicamentos subvencionados por el Estado y se eliminaron pruebas diagnósticas del catálogo de las compañías de prestación de servicios sanitarios, a la vez que se permitía la intromisión en el espacio sanitario, de multitud de “clínicas médicas”, antes conocidas como consultas, que ofrecían intervenciones paralelas a las de la sanidad pública. Los médicos especialistas dejaron de ser una realidad en las compañías privadas, y un bien escaso en el ámbito público.

Cataluña solo dispone de 34.500 camas hospitalarias públicas para toda su población y Madrid 20.600. Ceuta dispone de 252 y Melilla de solo 168. Lo que está desbordando los hospitales es la exigua capacidad de atención, en relación con la población.

Vacunas y la situación en Melilla

En la campaña 2018/2019, Melilla fue la tercera Comunidad con menos porcentaje de vacunación en mayores de 65 años, solo por delante de Baleares y Ceuta, que fue la última. Hay un problema con las vacunaciones, que se reproducirá este año, en el que coincidirán pandemia y gripe. La alarma pandémica provocará un previsible aumento de la demanda, con la correspondiente saturación del servicio. Como puede verse, las cifras de recursos públicos disponibles son ínfimas con respecto al volumen del contagio pandémico.

En 2005 Melilla recibió las competencias menores en materia sanitaria, como por ejemplo la relacionada con las vacunaciones. En apenas 2 años, el servicio público estatal de vacunaciones en la calle Cardenal Cisneros estaba cerrado. Las prisas de la consejería sanitaria melillense por deshacerse de este servicio fue casi su asunto primordial. Los responsables sanitarios melillenses en la última década fueron Francisco Robles, Mª Antonia Garbín y Paz Velázquez. En 2011, bajo la responsabilidad de Garbín, se alcanzó la cifra mínima de vacunaciones en toda la década. Un año después se inmovilizó una partida de 8000 vacunas, por sospechas de estar caducadas.

Se liquidó el servicio público y se traspasó a las compañías de prestación de servicios sanitarios y a los ambulatorios, además de complicarse el trámite para la administración de la vacuna de la gripe, dirigida a niños y mayores. Sin embargo, se dejó de visitar los colegios para vacunar a la población infantil. En los últimos diez años Melilla ha sido la comunidad con más escaso índice de vacunación.

Hospital público y clínicas privadas

Una carambola política el 1 de junio de 2018, desbarató los planes sanitarios previstos en los despachos para la ciudad de Melilla. Apenas un año antes, un movimiento s iniciado en la Consejería de Sanidad, dirigida por Paz Velázquez, inició la revocación de un concurso público de diagnósticos clínicos adjudicados a las Clínicas Remartínez. Casi a la vez, se había separado al radiólogo Enrique Remartínez de su puesto de funcionario público, por un expediente incoado desde el INGESA. A día de hoy, esa situación no ha sido todavía resuelta administrativamente, y los melillenses nos vemos obligados a pagar pruebas diagnósticas de calidad.

A la vez que la entonces ministra de Sanidad Dolors Monserrat desembarcaba en Melilla para anunciar que el nuevo hospital reiniciaba su construcción, después de 6 años de paralización total, el grupo Echevarne desembarcaba en Melilla comprando los laboratorios Lamas. Pero el anuncio tenía truco: Lo que iniciaron solo fue el derribo de los viejos edificios del antiguo hospital militar, por un importe de 1,9 millones de euros.

Las nuevas clínicas o consultas privadas proliferan por toda la ciudad, mientras la sanidad pública se mantiene a duras penas, con casi el mismo personal activo. Se llegó a desarrollar un proyecto de clínica privada, en un conocido solar de Batería Jota. Un antiguo almacén que ya fue derribado y recalificado.

Nota:https://elfarodemelilla.es/la-campana-de-vacunacion-aumenta-la-carga-de-trabajo-de-las-enfermeras/

Pestis magna


La puerta de la pandemia

Peste, palabra latina de la 3ª declinación, que alude a una epidemia o enfermedad contagiosa de extraordinaria velocidad de propagación, y de gran mortalidad y alcance geográfico. Hay enfermedades y hay pestes, y la presente, la que azota al mundo entero, todavía no tiene un nombre que la defina y le de categoría, como la de la Peste Negra (1346-1353), pese a estar nombrada como Covid-19. Por su origen geográfico debería ser conocida como “pandemia de Wuhan” o “peste de los murciélagos“, animalitos que parecen ser considerados como el origen de la pandemia.

La peste negra tuvo como origen a las ratas negras y de ellas, tras una complicada cadena de trasmisión, a los humanos, en la que ayudaron las pulgas y los piojos. Sin embargo, esto solo pude ser comprendido a partir del siglo XIX, cuando el virólogo Alexandre Yersin, consiguió aislar el vacilo que la provocaba en 1894, en la ciudad de Hong-Kong. Esto quiere decir que la Peste Negra ha sido una realidad hasta finalizado el siglo XX. Una vez asentada en la población, también se producía la transmisión cruzada entre humanos.

Sin embargo, al tratarse de una enfermedad bacteriana, la transmisión debía realizarse de modo directo, a través de las pulgas de las ratas infectadas, y esto era así porque las bacterias son de mayor tamaño que los virus, lo que hacía casi imposible la transmisión mediante la saliva o las célebres gotitas de Flügge, ya que al ser más grandes y pesadas, la carga infectiva de la saliva era mucho menor. No sucede así con la presente pandemia en la que la trasmisión a través de la saliva juega un papel fundamental. Los virus son infinitesimales y encuentran un vehículo rápido e ideal de transmisión en las gotitas de Flügge, que se producen al hablar, toser, estornudar, cantar, dar gritos o escupir en la calle.

No solo hay una transmisión directa, sino también mediante el depósito de la carga infectiva sobre superficies, que tocamos con las manos y que podemos trasmitir a otros o a nosotros mismos. De aquí la importancia del uso de la mascarilla o cubrebocas, del lavado de manos, de la higienización de superficies, y de no tocarnos a nosotros mismos hasta no habernos lavado o desinfectado las manos. ¿Son estas obligaciones compatibles con la actividad humana? Con algunas claramente no, salvo que se respete con rigor la distancia social y la ventilación constante de lugares cerrados, y aun así, seguiremos dependiendo en gran parte del azar. Ocurra lo que ocurra, no abandonen nunca su mascarilla.

Hablamos de enfermedades respiratorias como el virus de la influeza, el rinovirus, el enterovirus y todos los coronavirus, como el SARS o neumonía, surgida también en China.

Pronto, lejos, tarde

Toda epidemia debe tener un foco, esta es una de las conclusiones del Ole J. Benedictow en su libro La Peste Negra, porque allí permanece y allí debe ser extinguida. En el primer caso parece que el origen primitivo fue el Yemen, y en el caso actual es Wuhan. En la actual situación seguimos desconociendo casi todo, pero el impacto que tendrá sobre la historia y economía mundial será equivalente al de una revolución. Al igual que en el siglo XIV, condicionará la agenda histórica de las próximas décadas y definirá al siglo XXI.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) indica que a día de hoy, el virus ha alcanzado a 24.854.140 personas, provocando 838.924 muertes. El continente más afectado es América y el que menos África. El libro sobre el que basamos el presente artículo ofrece similitudes en las reacciones entre los siglos XIV y XXI. Algunos dirigentes mundiales están más en sintonía con los gobernantes del año 1348.

Cuestiones finales

Ya ha pasado medio año desde su inicio y no parece que hayamos alcanzado el ecuador pandémico. Entonces como ahora, las clases dominantes no perdieron su poder e influencias, mientras que las populares afrontaron el choque de la pestilencia en toda su crudeza. Las autoridades medievales actuaron siempre tarde, mientras que la epidemia no perdió un solo día. Cuand o asomaba su faz y se distinguía de otras enfermedades, la epidemia llevaba ya un mes y medio infectando todo sin contención alguna. No parecen existir, en el presente, diferencias significativas entre hemisferios o entre habérsela encontrado en invierno o en verano. En 1348 todo era hemisferio norte. No se puede pasar por alto el dato de recluir sin más, a toda la población mundial durante 3 meses. El siguiente asalto será la vacuna, pero antes está la campaña de la gripe, en la que Melilla siempre está a la cola en cuanto a número de vacunaciones. Hay mucho que seguir contando.

Nota:https://www.who.int/es

Dos Papas y una sola profecía


                Llevamos mucho tiempo buscando el momento para escribir sobre este tema, y además nos lo están demandando, pero es necesario buscar la disposición de ánimo correcta, y atinar con el momento exacto. Hay una serie de libros que denominamos como “novelas anticipativas”, y que ya mencionamos en el artículo sobre la pandemia. Escribimos ahora también porque no queda demasiado tiempo.

                 Las profecías de San Malaquías sobre los Papas fueron escritas en el siglo XII, cuando todo el mundo conocido era Europa, el Asia más próxima y el norte de África. Los musulmanes estaban en España, pero un monje irlandés solo podía concebir el mundo desde la perspectiva católica, e identificar una línea histórica con los sucesores en el trono de Pedro, en la que su final, coincidiría con el fin del Mundo. Aun así, la coincidencia entre los símbolos  de sus lemas y las características de los símbolos papales es alta. Por algo era un profeta. Lo que nadie había previsto es que en los inicios del siglo XXI, la Iglesia católica contase con dos Papas de facto, nombrados en sendos cónclaves, por tanto, válidos. aunque se atisben algunas fricciones.

                El eufemismo emérito solo esconde una realidad más dura, que es la deposición. El verbo deponer significa bajar algo o alguien del lugar en  que está.  En el caso de Benedicto XVI cabe decir que contó con el suficiente tiempo y presencia de ánimo para anticiparse a una situación más dura, y pudo formalizar su renuncia de modo voluntario, cosa que no sucedió con el cercano caso del rey Juan Carlos I.

                                   Las profecías de San Malaquías

           San Malaquías fue un monje benedictino, nacido en Armagh (Irlanda) en 1194, que elaboró una lista con 112 estelas, con las que se designaban un número equivalentes de los próximos 112 sucesores del apóstol Pedro, a partir del momento en el que escribe. La primera dificultad estriba en la propia lista papal, bastantes confusa en determinados periodos. Hay papas que no existieron, otros que fueron tachados de la lista o incluso antipapas, por tanto, identificar al último de esos 112 sería delicado. La lista tiene su origen en Celestino II (1143)  y acabaría en uno o dos Papas posteriores a Benedicto XVI. De la lista desapareció o no, la que aludía al “Papa negro”, dato imposible de conocer, porque el libro fue publicado por primera vez en 1595, con la debida autorización eclesiástica. La segunda cuestión sería si Malaquías escribió sus profecías en el mismo orden que fueron publicadas

            Lo que sí parece claro según el texto de la estela o lema 112, es que el último Papa profetizado será Pedro romano, lo que no quiere decir que adopte este nombre. La profecía sobre el último Papa de la lista, que no quiere decir que lo sea en realidad, afirma lo siguiente: Petrus Romanus qui paciet oues in multas tribulationibus: quibus trans factis civitas septicollis diruetur, et Iudex tremedus iudicabis populum suum Finis (Pedro Romano, que apacentaba sus ovejas en muchas tribulaciones, que atravesaron la ciudad de las siete colinas y el Juez formidable juzgó a su su pueblo. Final)

          Tanto el Papa Francisco I y como Benedicto XVI, son dos ancianos al frente de la Iglesia universal, con 83 y 93 años respectivamente. Si todo sucede en su orden natural no habría problema, pero podría darse el caso de que el Papa Francisco falleciese antes que el Papa Benedicto, con lo que la situación anómala se convertiría en extrema. Son dos hombre ancianos, con aparente buena salud, pero dentro de Italia, el país continental europeo en donde el coronavirus sigue azotando con más fuerza. Estamos comprobando que en los tiempos actuales no hay orden natural posible.

         Todo pontífice es por definición “Pedro romano” y Francisco es al Papa 266º de la Iglesia católica, y es jesuita. La Compañía de Jesús siempre fue conocida como la orden negra, dada su costumbre de vestir siempre el hábito negro, y a su superior siempre se le llamaba el “Papa negro”. Una cláusula ya abolida, impedía a los miembros de la Compañía de Jesús,  acceder a la púrpura cardenalicia, e impedir así su acceso al papado, ya que esta peculiar Orden profesa un voto especial de obediencia al Papa. Todo esto alude a ese “caput nigrum” o cabeza negra, que fue o no hecho desaparecer, de las profecías de Malaquías. El caso es que entre Francisco I y Benedicto XVI concurren varias anomalías, que quizá sean también propias de estos tiempos confusos.

                                              Interpretación

           Se ha intentado hacer encajar ese párrafo de San Malaquías entre uno y otro Papa, pero no parece dejarse aprehender con facilidad, por mucho que en el emblema episcopal de Joseph Ratzinger, aparezca también una cabeza negra. La solución a este enigma, se desvelará con el próximo Pedro romano. En cuanto a los Jesuitas no existían en el momento de la formulación.

            Lo que sí podría significar es que el siguiente Papa pudiera ser italiano  y/o tener una vinculación efectiva  con la diócesis de Roma, según interpretamos en El Alminar. En la lista más actualizada existente, solo 125 de los  224 cardenales ejerciente son elegibles, lo que significa que tienen una edad inferior a 80. Esto convierte al grupo de los “no elegibles” como muy influyente en la posible elección del próximo Pontífice romano.

          El cardenal Pietro Parolin es el único llamado Pedro entre todos los integrantes del Colegio Cardenalicio, en lo que parece ser un requisito. Si la profecía aludiese a la posibilidad de un pontífice de las diócesis africanas, el cardenal Robert Sarah se encontraría entre los posibles candidatos. Sin embargo, se abriría una nueva posibilidad, no contemplada hasta la fecha y sería la de incluir al Opus Dei, una Prelatura personal, que está por encima de una orden, en el rango de la profecía. Se distinguen por su fuerte vinculación con la ciudad de Roma, a la que están vinculados por su presencia permanente. Además usan la sotana, que es de color negro, y a la que nunca renuncian. Existe un nombre, es un cardenal español, Julián Herranz Casado, pero no es elegible. Persiste pues, por el momento, la anomalía de la ausencia de un Papa español.

              La situación de envejecimiento es tal, que en tan solo 2 años (2022), los cardenales elegibles serían menos que los no elegibles. La situación actual es de 125 frente a 99.

Nota: https://www.ancient-origins.es/noticias-general-mitos-leyendas-europa/las-profec%C3%AD-los-%C3%BAltimos-pont%C3%ADfices-el-papa-negro-003375

 

 

          

 

 

 

 

Reflexiones sobre una pandemia


La cultura de la higiene y el Covid-19

     Las virulentas epidemias que diezmaron la población europea a lo largo de la Edad Media tenía un elemento que actuaba como catalizador: la falta de la cultura de la higiene, esencial en el mundo romano, y desaparecida tras su caída en 476. Hay que recordar que la mortalidad neonatal y la de las mujeres parturientas se redujo de un modo drástico cuando el doctor húngaro Ignaz Semmelweis en 1847, descubrió algo tan sencillo como la obligación de “lavarse las manos”, por parte de los profesionales de la obstetricia.

      En charlas con un profesional sanitario en días pasados, comentamos esa ausencia de cultura de la higiene en la población, que todos damos por sentada y que sin embargo es una práctica que dista mucho de ser seguida por todos/as. En Melilla hay una cultura terrible y es la de toquetear todos los productos antes de comprarlos y echarlos en la bolsa. Productos alimenticios expuestos en la parte superior de los mostradores de bares o establecimientos, sin la protección adecuada. También la de vender trozos de pizzas y empanadas en los quioscos próximos a los institutos de la ciudad, con la total carencia del certificado de manipulación de alimentos. Un capítulo aparte sería el del estado de los aseos, obligatorios en los locales de restauración, en la mayoría de bares y restaurantes de la ciudad.

       Sin embargo, hay un capítulo más preocupante aún, y es la gran cantidad de población en nuestra ciudad, que ni siquiera tiene en sus casas, por ciertas especificidades del desarrollo urbano de la ciudad, esas condiciones que consideramos como higiénicas. Hay barrios de la ciudad, en la que las condiciones higiénicas permanecen ancladas en el principio del siglo XX. Lo peor, es que en las dos últimas décadas y a pesar del gran volumen de dinero que se ha manejado desde el Ayuntamiento, no se ha hecha nada por mejorar esas condiciones. Hay casas insalubres en todas las zonas de Melilla. Y aun así, hay un tercer escalón de insalubridad, el de la población mendiga o mendicante.

                                La población mendiga de Melilla

             Nadie ha hecho nada por ellos en los últimos 20 años, ni siquiera un censo. La ciudad del derroche, de Fitur y de los cruceros,  solo tiene un albergue para personas sin hogar, inaugurado en 2000,  bajo la breve presidencia de Mustafa Aberchán. Desde el Alminar hemos cifrado esa población en un millar de personas, que vive, duerme y hace sus necesidades fisiológicas en las calles, y así durante los 365 días del años. En caso de que una de esa personas necesitase asistencia sanitarias, primero precisaría de ser desinfectada, antes de poder ser atendida.

             El ácido úrico es el olor más fuerte de los que excreta el ser humano y el único que repele a los tiburones. Si alguna vez cae al mar en una zona infectada de escualos, procure orinarse encima y salvará la vida. Es un consejo de los manuales militares de supervivencia. En nuestra ciudad hay zonas, como el callejón del Tostadero (junto al Hipersol), cuyo olor a ácido úrico espanta con solo pasar por sus inmediaciones. Hay puntos de residencia de población mendicante, que deben ser desinfectados de inmediato, así como el túnel de la Puerta de la Marina y gran parte de la ciudad Vieja. Es un recomendación para la Consejería de Salud Pública, a cuya frente se encuentra el dinámico Mohamed Mohamed, que encontrará siempre apoyo en este modestísimo blog.

  Tienen que llevar a cabo un limpieza de choque en toda la ciudad. Todo suma en la cultura de la higiene. Higiene personal, higiene colectiva en establecimientos e higiene social en la ciudad y junto pondremos la mayor trinchera al Corona-virus. Estamos ante una crisis sanitaria, pero también del modelo de sociedad y ante la crisis final del modelo capitalista de consumo.

 

La pandemia del Coronavirus


La sobreexposición a la información

            Lo primero que debemos decir a la gente es que no se deje estafar en la búsqueda de protección para un posible contagio por coronavirus. Se oye ya  que en determinados establecimientos piden entre 10 y 100€ por una mascarilla o cajas de mascarillas. Las únicas adecuadas para este caso serían las de “riesgo biológico” como las utilizadas en Chernobyl y su precio supera los 60€ y no se sirven a particulares.  Es más, muchas de las compañías productoras de este tipo de protección como 3M, ya informan de que no tiene stocks disponibles, salvo las más comunes.

       La gente está buscando mascarillas quirúrgicas en las farmacias, pero en la ferreterías disponen de mascarillas protectoras para diversos tipos de agentes contaminantes, cuyo precio oscila entre los 0,60 céntimos y los 5€, que ofrecen una protección suficiente, llegado el caso de que se recomendase su uso. El miedo es humano y también la búsqueda de cierta sensación de protección, pero ante todo, debe evitarse el abuso. Estamos expuestos a decenas de partículas y agentes contaminantes, y sin embargo no usamos mascarillas con filtros de carbono para ir por la calle.

          El coronavirus, su rápida y desconocida forma de propagación e incluso origen, pasará ya a la historia de la humanidad con nombre propio, aunque se encuentre a mucha distancia de la peste negra, la gran epidemia que azotó a la Europa medieval. La malaria, o la gripe común son enfermedades endémicas en el primer caso, y estacional en el segundo, cada una de las cuales provocan más muertos que el Covid-19, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) no se plantea declararlas como pandemias con carácter mundial.

              En el presente caso la propia OMS ha resultado como el primer agente en la propagación del miedo, y también en el de la presunta xenofobia, al insistir en China como en el origen de la enfermedad. Hasta el día de hoy, toda la información que llega desde este organismo es atemorizante.

                                      ¿Qué hacer frente al coronavirus?

               Afortunadamente, China es un Estado mixto, de tipo socialista aunque inmerso en la economía de mercado, que controla todos los recursos básicos de producción y todos los sectores estratégicos de la economía. La rapidez con la que aislaron la región de origen y la construcción de dos inmensos hospitales en tan solo 10 días, habla mucho de su eficacia, aunque no deban dejar de señalarse los errores de valoración cometidos en el inicio de la epidemia.

             El segundo consejo sería el de hacer caso de las recomendaciones sanitarias de los propios gobiernos y acudir a los servicios médicos en cuenta alguien manifieste tener los síntomas de alarma, Evitar la propagación del pánico, y esperar a la verificación de los casos que se determinen en cada zona, sería un consejo general, aparte de no viajar a las zonas en donde la epidemia se muestre más aguda, o en donde ya se hayan aislado zonas, así como manifestar claramente cuando se proceda de una de ellas, pero no alarmarse hasta que no se presenten síntomas claros (fiebres, dificultades respiratorias, e  inflación u obstrucción de garganta). Estas son las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

           La situación de Irán se está viendo agravada por culpa de las sanciones estadounidenses, que les impiden acceder al mercado internacional para proveerse de productos antisépticos, o incluso de mascarillas quirúrgicas. A través de las redes sociales están pidiendo ayuda al mundo, mientras afrontan en soledad la crisis sanitaria. Volvemos a insistir en que las mascarillas quirúrgicas no sirven de nada fuera del propio ambiente sanitario, y que además son desechables. No pueden usar más allá de un día, incluidas las mascarillas de uso industrial, o de ambientes contaminados, como las que se utilizan para trabajar con amianto, material que inunda Melilla.

                 Estamos siendo víctimas de una sobreexposición a la información, en la que accedemos a los contagios y a los fallecimientos casi en directo, y es esta situación la que está creando la alarma, y el que ya se hayan agotado las mascarillas quirúrgicas en las farmacias, que por cierto, no deberían venderlas, salvo en los casos para los que se recomiendan. Por lo demás, y afortunadamente de nuevo, vivimos en la zona del mundo en la que tenemos unos medios sanitarios que pueden hacer frente a crisis epidémica de estas características, aunque los ejecutivos de la OMS no aliente precisamente a la tranquilidad.

Nota:https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/el-resto-del-mundo-no-está-preparado-para-el-coronavirus-según-un-enviado-de-la-oms-que-acaba-de-regresar-de-china/ar-BB10pQRN?ocid=spartanntp

Recursos:https://coronavirus.jhu.edu/map.html

 

Viernes 13 y el Estatuto de Melilla


                                Pepe Megías agita las aguas del pantano

        En un pantano reina la calma y el silencio. Quién quiera que tire allí una piedra observará que no ocurre absolutamente nada. No se mueven ni los pájaros ni las ranas. Nada altera su quietud. En una marisma hay bullicio, en el pantano, que es su opuesto, no. Pepe Megías, peso pesado del socialismo melillense durante dos décadas, las mismas que lleva ahora vinculado a la formación de Mustafa Aberchán. Pepe Megías es hoy el director de la UNED de Melilla, y en el pasado fue Consejero de Economía en “el año de Aberchán” y eso es lo que ha intentado, agitar las aguas del pantano del conformismo local, con un artículo titulado ¿Quo vadis Melilla?.

           Cuando Coalición por Melilla llevó a una comisión municipal su propuesta del 13 de marzo como posible para el día de la Autonomía, en El Alminar no dijimos nada, por puro cansancio y hartazgo. No hubiésemos escrito nada, ni aunque se hubiese propuesto el 28 de diciembre como fiesta autonómica. El 13 de marzo es simplemente el día de la nada. Es una propuesta sin sentido y sin fundamento, aunque como regalo nos prometía retirar ese día la estatua de Franco.

             Llevamos muchos años diciendo que el 17 de septiembre no es el día de Melilla, aunque sí la efeméride de la conquista, y proponiendo una alternativa, la del 7 de junio, fecha en que la Corona de España aceptó la ciudad de Melilla bajo su dominio. Hasta ese día de 1556, Melilla era solo una ciudad perteneciente al Ducado de Medina Sidonia, y esto ya lo escribimos en el año 2011. ¿Por qué este día?. El primer motivo y el más importante es porque el Día de Melilla debe reflejar necesariamente, como condición sine qua non, su vinculación efectiva con el Reino de España. La segunda razón que lo avalaría sería que no es un día de sangre, como exige CPM, ni refleja una acto bélico, como apunta José Megías.

                                      La importancia del año 1995

              El año 1995 fue un año importante para la ciudad, pero no por la aprobación del Estatuto de Ciudad Autónoma, asunto al que nadie dio importancia y que se consideró solo un trámite administrativo. Fue rechazado por todos excepto por PP y PSOE, que fueron los partidos que lo pactaron y aprobaron en el Congreso. Entre 1991-1995 la composición del Ayuntamiento era la siguiente: PP 12 concejales, PSOE 11 y Partido Nacionalista Español (PNEM), 2.

              En 1995 surgió una formación nueva, Coalición por Melilla, el día 1 de abril, cuyo primer portavoz era Yahfar Hassan Yahía,  apareció rechazando el Estatuto ya aprobado, por omitir, esconder la realidad rifeña y amazigh de la entonces segunda comunidad mayoritaria de la ciudad. En mayo se celebrían las primeras elecciones locales bajo la fórmula estatutaria y esta nueva formación obtuvo un primer resultado de 4 escaños con 4072 votos.

              Este año significó también el regreso a la política de Juan José Imbroda tras un lustro de oscurecimiento, con otra neoformación, Unión del Pueblo Melillense, heredera del la anterior UMI (Unión Melillense Independiente). Los discursos de su congreso celebrado en el mes de marzo les convierte en los precursores de Junts per Cat, pero bajo la fórmula de Junts per Mel. Solo se encontraba a 5 años de acceder al Poder, pero con el PP de Ignacio Velázquez en proceso de descomposición acelerada, pese a que obtendría 14 diputados, el discurso de Imbroda y su UPM, se situaba en la línea de Puigdemont, y su rechazo frontal a un Estatuto que venía impuesto desde Madrid. El entonces ideólogo del partido, Daniel Conesa lanzaba esta advertencia: “Lo importante de su aprobación, es que comienza el plazo para su denuncia, ya que se podrá presentar un recurso de inconstitucionalidad, ya que este Estatuto representa una violación flagrante de los derechos constitucionales de ceutíes y melillenses”.

            La firma del Estatuto el día 13, pero lunes, y su publicación en el BOE el martes 14, coincidió con un temporal que derrumbó casas  y anegó casi toda la ciudad. Conocido esto, ahora ya se puede celebrar el próximo 13 de marzo, o secundar el movimiento ciudadano propuesto por Pepe Megías, Director de la UNED de Melilla.

 Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/06/07/7-de-junio-el-verdadero-dia-de-melilla/

 

 

Zoubida Boughaba cogió su avión



   Zoubida  Boughaba cogió su avión y llego a Melilla, como no podía ser de otro modo, y en una decisión que solo podía tomar ella. Nuestra ciudad está integrada en el marco constitucional español, amparada por el Estado de Derecho y en el que impera la Libertad de Expresión. Miedo pues, ninguno y las amenazas se denuncian. Hizo bien en venir y así no dejó desairada a la Consejera de Cultura Elena Fernández.

               La Fetua del Imán Jomeini contra Salman Rushdie convirtió al autor hindú en un éxito de ventas mundial en 1989, y a su libro de “los versículos satánicos”. Fue un acto desproporcionado, como también lo ha sido el comunicado de la Comisión Islámica de Melilla, condenando la presencia en Melilla de la autora rifeña, nacida en la ciudad marroquí de Alhucemas. No se puede intentar impedir actos culturales, a golpes de “declaración de persona non grata”.

               Zoubida Boughaba ha llegado a Melilla en su condición de mujer cuenta cuentos rifeña, empeñada en la recuperación y conservación de tradiciones y cuentos populares de su Rif natal. No venía a la ciudad como activista feminista y contraria radical al uso del velo islámico en cualquier mujer. Aquí habría que decir aquello de: “La culpa no era mía, ni de donde estaba ni cómo vestía”. Esto vale para todas, incluidas las mujeres que deciden usar velo. Las mujeres iraníes solo pide el “uso voluntario de esa prenda”, no su erradicación, ni tampoco el fin de las tradiciones islámicas. El modo de vestir de las mujeres no puede ser objeto de discusión, y si son víctimas, no se las puede convertir en culpables.

         Pero esa no es la cuestión, porque Zoubida no vino a hablar de eso, sino de las tradiciones culturales del Rif, dentro del marco de la conmemoración del Año Nuevo Amazigh o Yennayer 2970, acompañada por la propia consejera, y por los profesores  y escritores Mohamed el Morabet y Mustafa Akalay Nasser. Este era y es el motivo de la reunión cultural en el salón de actos de la antigua Cámara de Comercio y hoy sede de la Consejería de Cultura.

             Sin embargo, el aludido comunicado de la CIM, que solo cabe calificar como despropósito, convirtió el acto cultural en uno solidario, porque la Libertad de Expresión prevalece por encima de cualquier cosa, salvo el de la intromisión en la intimidad de las personas, algo que no era el caso. El pequeño salón se quedó más pequeño aún, ante la masiva presencia de público.

                 Lo que debió ser un acto cultural melillense, ha quedado convertido en un asunto de relieve internacional. Lo que era solo una manifestación cultural se transformó en un acto contra la censura. Hace unos años, a Melilla llegó la profesora española de origen sirio Sirin Adlbi a criticar al movimiento feminista en su conjunto, a arremeter contra eminente feminista y profesora Fatima Mernissi, y nadie se rasgó las vestiduras. Ante actos con los que uno no está de acuerdo, está siempre la opción de no acudir a ellos.