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Sobre el caso del voto en Melilla


 

                                              Clases de justicia

            La jueza Mercedes Alaya, instructora del caso ERE dijo en enero de 2017 que existían dos clases de justicia: “Una para los poderosos y otras para los que no los son”. Esta afirmación dicha por una jueza o magistrada en ejercicio tiene un valor enorme y confirma algo que se hacía evidente, y es que los delitos de los poderosos (el 10% de la población), rara vez son castigados o si lo son, las penas que se les adjudican son mucho menores en comparación con el robo del bolso a una anciana al salir de misa, o la recaudación a un pizzero. 

            Hay un concepto de la diferencia de trato  que se conoce como “la doctrina Botín”, y que consiste en que que si el fiscal y la acusación particular no acusan a una persona, ésta no puede ser juzgada, aunque sí le acuse la acusación popular. O sea, que si el Ministerio Fiscal no efectúa acusación, el presunto hecho delictivo no puede ser juzgado. Un juez no puede sostener una acusación, si no existe parte afectada que reclame, ni sin acusación del fiscal o Ministerio Público. Esta doctrina fue establecida por el Tribunal Supremo y libró al entonces presidente del Banco de Santander, Emilio Botín,  de sentarse al menos en el banquillo

          La Justicia, con mayúsculas, es independiente, pero el Ministerio Fiscal no, pues depende orgánicamente del Gobierno. los jueces son independientes, pero no son inmunes a la influencia del ambiente y pueden estar afectados por las ondas gravitacionales de la política y de los partidos, como en el reciente caso de las hipotecas.

                La acción política en la justicia

         Hay una clase de justicia que afecta a los políticos cuando son juzgados, y que se torna más cuidadosa o con mayor variedad de matices, como el caso del master del actual líder del Partido Popular Pablo Casado. Los aforados tienen una clase de justicia diferente, pues solo pueden ser juzgados por el tribunal Supremo, con lo que muchos de los casos, cuando son juzgados, ya están prescritos. También así se saltan los pasos de la justicia natural y la intermedia. Se podrían citar decenas de ejemplos. No es el caso melillense.

             El caso del voto por correo en Melilla

       El caso del voto por correo en Melilla es un claro ejemplo del recurso a la justicia por parte de los partidos, en este caso el Partido Popular, para intentar extinguir al adversario político. El PP se constituyó como acusación popular, con el apoyo del Ministerio Fiscal, y el proceso fue iniciado a instancias de una denuncia del propio partido. Es un claro ejemplo del recurso a la justicia como instrumento o prolongación de la acción política.

        Los hechos sentenciados, se remontan a las elecciones generales del año 2008 y al notable incremento del voto por correo en la ciudad, algo que también sucedió en otras circunscripciones del país. Lo llamativo es que los resultados electorales, que otorgaron una vez más el triunfo al PP, fueron dados por válidos por la Junta Electoral de Zona, sin que existieran reclamaciones o  advertencias de las posibles irregularidades electorales. La acción investigadora fue llevado a cabo a posteriori, tras un denuncia presentada por el Partido Popular y no por la Delegación del Gobierno o la JEZ, a quienes hubiese correspondido la iniciativa, de haber existido alteraciones graves de la jornada electoral.

        La frase del portavoz parlamentario del Partido Popular Ignacio Cosidó, conocida en estos días, no deja lugar a la duda en cuanto al intento de utilización de la Justicia como instrumento político: “controlaremos la Sala Segunda (TS), desde atrás”. La filtración del comentario, ha dinamitado el pacto judicial alcanzado por Partido Popular y Partido Socialista.

         Mención aparte merece que un asunto del año 2008 se lleve a juicio 10 años después, se encaje de manera forzada la vista oral del juicio (con la protesta del Juez Decano) retrasando o suspendiendo otros procedimientos ordinarios ya señalados. En una situación normal, el caso del voto por correo estaría ya finiquitado en instancias superiores, al menos 5 años antes de la fecha actual. La idea que surge de todo esto, es que el celo denunciante pretende más dañar al Partido Socialista y a Coalición por Melilla en sus inmediatas expectativas electorales, que acabar de una vez por todas con las imágenes bochornosas del voto por correo en Melilla, y con la salpicadura de sospechas sobre este tipo de votaciones en nuestra ciduad. El que la sentencia se emita a solo unos meses de la próxima cita electoral, abunda también en el mismo sentido, aunque habrá quien estime que todo es fruto del azar. 

                                  El recurso de Equo

           Un recurso presentado por la formación política Equo en 2015 sobre este mismo tema, el voto por correo en las elecciones locales de ese año, se saldó con la desestimación del mismo, y un duro reproche hacia la formación política, que además tuvo que pagar las costas procesales.

         La sentencia del TSJA 415/2015 reprochaba a Equo que presentara un recurso dando por supuestas unas irregularidades electorales, que nadie había denunciado en las elecciones correspondientes, ni ante la Junta Electoral.

         Especialmente duro se mostraba el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en cuanto a las sospechas de “redes y tramas ocultas para la compra de votos centradas en el voto por correo”, afirmación que calificaba “del todo inadmisible y basada solo en la especulación”.

                                     La sentencia

          Los procesos colectivos suelen presentar disimetrías y paradojas, porque por los mismos hechos encausados, 18 personas han sido condenadas y 12 absueltas. Esto es difícil de discernir e interpretar, sobre todo cuando hay una combinación de presuntos hechos delictivos. Solo cabe congratularse con los que han sido absueltos, y lamentar y desear suerte en el recurso, a los que han sido condenados en 1ª instancia.

          Decir también que las condenas son por el hecho mínimo posible, en relación con las peticiones de la Fiscalía, y las calificaciones en el inicio del proceso, algo que también llama a la perplejidad. Los delitos más sonoros (malversación, conspiración, asociación ilícita) se han caído del saco, quedando solo los delitos electorales, que solo llevan aparejada la inhabilitación para cargo público elegible (sufragio pasivo), que era el objetivo político buscado, al menos para los casos de Mustafa Aberchán, Dioniso Muñoz Gregorio Escobar, que ha sido absuelto de toda responsabilidad.

           Los 327 folios de la sentencia N. 29/18 de 20 de noviembre conceden mucho margen a la interpretación y a la reflexión. Ya hemos visto en “el Procés” de Cataluña lo difícil que es calificar los delitos, y el margen de interpretación que existe sobre los mismos, incluso dentro de los propios magistrados.  

 

 

 

 

 

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La losa de Franco sobre España


 

                  Pedro Sánchez desafía a la maldición de la momia

      La inexorable salida del cuerpo momificado de Francisco Franco del Valle de Los Caídos, situaría al presidente Pedro Sánchez al nivel del legendario Howard Carter, o incluso de héroe mítico Indiana Jones. Nadie más se ha atrevido a desafiar a “la momia” del dictador español de un modo tan directo, y a tan escasos días del 20N, jornada de amplias implicaciones políticas e históricas en España. Fue un 20 de noviembre el día señalado por José Luis Rodríguez Zapatero, para las elecciones del años 2011, que no solo supusieron su tumba política, sino también la de todo el Partido Socialista.

      En Melilla, la que fuera Adelantada del franquismo, se sabe todo un poco antes. Por eso en la ciudad existe una vieja leyenda que afirma que: “Quien toque a Franco pierde las elecciones”. Tan tremenda afirmación fue realizada por fray Puñales en 1991, tras un primer intento del Partido Socialista de entonces por eliminar su estatua de las calles. La intentona supuso el descalabro electoral municipal del socialismo melillense.  Este es el motivo por el que en 2018, la estatua melillense de Franco es ya la única existente en toda España. La derecha teme tanto a la maldición, que jamás se atreverá a tocar nada que tenga que ver con la figura del dictador Francisco Franco.

                    El Valle de los Caídos y un viejo libro olvidado

         Apenas a una decena de kilómetros del Valle de Los Caídos, en la provincia de Segovia, discurre el río Moros. El valle en el que se ubicaría el futuro Mausoleo franquista de Los Caídos, se llamaba de “Cuelga Moros”, tal y como descubre el historiador Daniel Sueiro en La verdadera historia del Valle de los Caídos, publicado en 1976. Aquel nombre, probablemente procedente de los tiempos de La Reconquista, no era el adecuado en unos tiempos en los que la deuda del ejército de Franco con el amigo musulmán, era ampliamente reconocida por su “generosa contribución a la Causa Nacional”. Así pues, todo quedó en el más neutro nombre de Cuelgamuros.

        El libro cuenta con el testimonio directo de prisioneros de guerra del ejército de La República, que fueron los que en definitiva construyeron el monumento, para “redimir” las penas impuestas por su defensa de la legalidad vigente. Eran derrotados, pero del gobierno legítimo.

           Uno de esos testimonios es el de Jesús Castelar Canales, soldado de la 132 División, la de Enrique Lister, reflejada en el capítulo 5. En ella se cuenta como Franco solía visitar las obras, sobre todo de noche: “Estábamos subiendo en el ascensor, y sentimos las dos pitadas. Joder, quién será a estas horas. Entonces viene el arquitecto y me dice: ¿No conoce a ese que está ahí al lado?. Pues no, señor, la verdad. Salía del ascensor y estaba aquello. Y ya vi que era Franco”.

         Es un monumento descomunal. La cripta, excavada en la roca, es de 262 metros de longitud y 41 de altura en el crucero. Los evangelistas del extremeño Juan de Ávalos, soldado republicano, tienen 18 metros de altura cada uno y el conjunto pesa 20.000 tm, tallados en piedra. Las proporciones son  colosales pero con el único fin de amedrentar. La santa Cruz se levanta 121 metros sobre el cerro y es visible desde Madrid, situado a 50 kilómetros de distancia. Su perfil se eleva sobre el del la sierra de Guadarrama, que le sirve de espaldón. Está calculada para que dure más de 1000 años sin agrietarse o derrumbarse sobre su base.

       No es un lugar de reconciliación, porque no fue así concebido. El decreto de creación habla de albergar a Los Caídos en la Guerra de Liberación. Los restos de soldados republicanos sacados de las fosas, o de civiles víctimas de la represión, fueron llevados allí a la fuerzas, desenterrados en secreto y en su mayoría permanecen sin identificar. Pasados ya casi 60 años desde su inauguración, probablemente no podrán ser identificados.

                          Pedro Sánchez y la tormenta roja

           El 22 de febrero de 2017, Pedro Sánchez incluyó a Melilla en su campaña para la reconquista del PSOE para la izquierda, pero se lo impidió un espectacular tormenta roja, que le dio a Melilla el aspecto de una ciudad marciana. Entonces nos pareció que la tormenta indicaba que no conseguiría su propósito. El error estuvo en no percibir que la tormenta roja podría ser él, o en no ver que éste hombre, hoy ya presidente del Gobierno de España, era capaz de darle la vuelta a los vaticinios más adversos. No se atrevió Felipe González con 202 diputados, ni Zapatero con 169.

          Con solo 85 diputados, Pedro Sánchez, un político indudablemente audaz y que sabe asumir riesgos, ha decidido enfrentarse en solitario a la maldición que pesa sobre la momia del dictador. Tiene menos apoyos de los que nadie ha tenido nunca, pero es algo que nadie ha hecho y que le corresponde a la izquierda. En este caso es el PSOE, único partido político con las mismas siglas que en la etapa republicana. Es una deuda que les corresponde resolver.

          El momento debería ser con anterioridad al 20N. Lo que ocurra después ya se verá. Con las maldiciones también hay que acabar o arriesgarse a hacerles frente. El premio será pasar a la historia. Una vez que salgan de allí los restos del dictador, la influencia malévola del monumento se habrá acabado y ya solo quedará la estatua de Melilla. Quien venza a la maldición, se hará invencible.

        Nota:https://elalminardemelilla.com/2016/11/23/monumento-a-franco-dictador/

 

 

Paradojas de la ciudad sostenible


 

            La única alternativa razonable al vehículo privado es el transporte público, y la única ciudad del mundo en donde éste reduce su radio de acción es Melilla. Hay cinco líneas de transporte urbano (COA) y tres de ellas comunican el centro con las fronteras. Solo dos líneas unen barrios periféricos con el centro de la ciudad, la de Cabrerizas y la de los barrios del Real y Victoria.

             Melilla es un espacio físico sin posibilidad de ampliación, así que cualquier reforma en su trazado de tráfico, solo puede ser realizada si se piensa en el conjunto, algo que no se hace. En el plan de movilidad sostenible, integrado por asociaciones autorepresentadas, se están diseñando medidas que no cuentan con la opinión de los vecinos a los que van dirigidas. Antes que conductor o ciclista se es peatón. El presunto carril de bicicletas del Paseo Marítimo es absurdo y está fuera de los parámetros exigibles para este tipo de viales. Solo hay que ver cualquiera en cualquier otra ciudad de España comparar uno con otros. Ese diseño de carril pone en peligro sobre todo a los peatones, que deberán atravesar dos viales de circulación para pasear por el paseo marítimo de la ciudad o acudir a la playa. Esperemos que se exija a los ciclistas el seguro correspondiente, ante la posibilidad de atropellos o colisiones con peatones, que están aumentando en todas las ciudades.

               Curiosamente, todo el distrito del paseo marítimo, barrio del Industrial y del Hipódromo, quedan fuera de la posibilidad de utilización del transporte urbano, con lo que se premia al vehículo privado del residente en la zona. Quien dice que solo hay que recorrer unas manzanas hasta llegar a las paradas de la calle Álvaro de Bazán, está claro que no utiliza, ni es usuario de este tipo de transporte. El transporte urbano es usado mayoritariamente por personas que ya no conducen o no pueden conducir, pero tampoco que pueden peregrinar por toda la ciudad en busca de una parada.

                Las últimas reformas urbanas han desplazado y dificultado la movilidad y utilidad de los autobuses de transporte público. En una ciudad en donde no hay más de 3 kilómetros entre sus puntos más alejados, no se puede tardar casi media hora, en ir desde el centro de la ciudad al barrio del Real, si se utiliza la línea clásica que pasa por el barrio de La Victoria. En el Alminar somos defensores del transporte urbano y además somos usuarios. Muchos de los que defienden las últimas reformas, no. No existe un intento por conocer la opinión real de los barrios o de los residentes. Por todos lados pululan asociaciones pantallas que se autoarrogan la representación vecinal.

                  No es homologable el presunto carril bici, pero tampoco las casi inexistentes paradas de autobuses, que mayoritariamente son un simple poste en una acera, y que obliga a la espera a pie, algo que resulta difícil  para muchas personas.

                                                    El Barrio del Real

               El Barrio del Real tiene un trazado que ha aguantando un siglo, desde su conquista en 1909, hasta bien entrado el primer cuarto del siglo XXI. Las reformas ya realizadas o en curso, no aguantarán ni siquiera una década. El transporte urbano ha sido expulsado de la vía principal del barrio, algo insólito. El barrio se ha extendido hacia las antiguas huertas, y los residentes en esa nueva zona tienen que recorrer un buen trecho hasta encontrar las casi inexistentes paradas. Luego deberá someterse a esperas de 30 minutos para poder coger una COA o autobús. Insistimos, quien diga que no importa recorrer dos, tres o cuatro manzanas para llegar a una parada, es que solo usa el vehículo privado y no se ha subido jamás a un autobús. Nos gustaría escribir otra cosa, pero no es posible. Esto solo es un apunte del tema.

      Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/10/17/viaje-en-la-coa/

 

La sanidad no puede esperar


 

              El impacto de las tres muertes en el servicio de urgencias de Melilla (una niña, una mujer embarazada, y una parturienta) fue tremendo. La perdida de confianza en el estado de la sanidad melillense se vio muy afectada. Es el resultado de 7 años de políticas de ajustes en el gasto, en plantilla y en profesionales sanitarios. Falta medios en un hospital obsoleto, se reducen y administran con cuentagotas las pruebas diagnósticas, y faltan también especialistas y un mayor número de profesionales en cada área. Es un hecho que el hospital está afectado por la atención a pacientes marroquíes, pero en las previsiones eso también debe ser tenido en cuenta, porque la situación geográfica de la ciudad no admite discusión. Muchas veces se utilizan estos datos, de modo interesado, para tapar otras deficiencias.

              La reforma de la sanidad y el cambio  de rumbo en la política sanitaria, no pueden esperar más en una ciudad que ha llegado a mínimos históricos en todas aquellas áreas que afectan de modo directo al ciudadano (sanidad, educación, seguridad ciudadana y servicios sociales). El Partido Popular se ha ido del gobierno de la Nación, siete años después, sin haber reiniciado las obras del nuevo hospital, que ellos mismos paralizaron. Nadie esperaba un final así, y por esa razón el cambio no admite demoras. Hace falta cambiar las intenciones, la dirección y también los nombres. Nadie que estuviera implicado en la situación dejada atrás, puede seguir al frente de la nueva orientación  y de los nuevos tiempos. Podríamos estar ante la última oportunidad para enderezar las cosas.

                   Las limpiadoras del hospital, uno de los servicios externalizados a empresas satélites, han estado tres meses acampadas frente a la puerta del hospital, sin que la empresa les hiciera el menor caso. Cada trabajador en su ámbito, tiene el derecho a desarrollar su actividad laboral en las mejores condiciones, y con el mejor salario posible. La limpieza es uno de los servicios más duros en un hospital.

                       El estrangulamiento de las Clínicas Radiológicas Remartínez

              El que Mariano Remartínez, a sus 86 años, siga al frente de la Unidad de Tomografía Computerizada, es un ejemplo de vocación y profesionalidad médica que difícilmente será igualado en el futuro. Además resulta un hecho casi milagroso para sus pacientes. Son muchos los que acuden tanto a su clínica como a la de su hijo, para solicitar la repetición de pruebas diagnósticas de calidad y de interpretación precisa y certera, ante resultados dudosos o contradictorios en las pruebas concertadas con el Instituto de Gestión Sanitaria. Son muchos los ciudadanos melillenses, que ante la falta de alternativa, están pagando de su peculio, las pruebas radiológicas que se les solicitan.

                   El doctor Mariano Remartínez presentó en los pasados meses de marzo y abril, sendas denuncias ante el INGESA, por las presuntas irregularidades detectadas con el nuevo servicio diagnóstico contratado por el organismo rector de la Sanidad en Melilla. Cuando se resuelva el recurso contencioso administrativo, presentando por las clínicas diagnósticas de Remartínez, por la irregular suspensión del concurso de prestación de servicios del que habían resultado adjudicatarias, el INGESA deberá sacar de su arcas más de un millón de euros por el perjuicio ocasionado, que no es solo económico. También hay que incluir aquí la pérdida de calidad de la atención a pacientes. Hay casos de pacientes que han tenido que repetir pruebas diagnósticas en Málaga, o que son tratados allí por la ausencia de medios y profesionales especialistas en la ciudad.

             Otro de los asuntos a resolver es la anulación del expediente sancionador al radiólogo titular del Hospital Comarcal Enrique Remartínez Escobar, y la reposición en su puesto de trabajo. Cuando se resuelva en los tribunales esta situación, el INGESA deberá abonar otra onerosa cantidad indemnizatoria.

                        Las compañías de prestación de servicios médicos

            MUFACE, que es el organismo rector de la prestación de servicios a funcionarios, debe exigir y velar por una de las cláusulas obligatorias en los contratos de prestación de servicios médicos: “que las compañías tienen a disposición de los melillenses, especialistas en todas las áreas radicados en la ciudad”. La llegada de un especialista una o dos veces al mes, en jornadas en las que se atiende a 60 pacientes en un día, es un incumplimiento descarado del contrato de servicios médicos, que firman estas compañías. Muchos pacientes y mutualistas, exigen que se vuelva a incluir la posibilidad de escoger entre al menos dos especialistas, algo que también eliminó el gobierno del Partido Popular en sus últimos 7 años.

 

 

Mujeres en el Gulag


                               Mujeres que hablan de mujeres

                   Estamos acostumbrados a que los hombres, literatos, ensayistas, novelistas, historiadores, filósofos nos cuenten todo, incluido el mundo de las mujeres, o la parte del mundo que les correspondería relatar a ellas. De cada 10 libros publicados o de éxito, 7 u ocho suelen estar escritos por hombres. La visión y el modo de estar en el mundo no es el mismo en un lado que en el otro. El mundo de las mujeres no es el mismo que el de los hombres. El Alminar se asemeja a un río porque también tiene sus afluentes y manantiales de los que se nutren y acrecientan su caudal.

                  La gran diferencia entre los campos de prisioneros del sistema soviético, conocidos como Gulag, y los campos de prisioneros del nazismo es que los primeros eran de trabajo esclavo, y los segundos simplemente de exterminio. No son comparables ni siquiera en cifras. En el sistema del Gulag murió mucha gente, por miles o incluso millones, también en los desplazamientos entre campos. Todos eran prisioneros políticos y realizaron enormes obras de infraestructura de modo esclavo, pero su finalidad no era exterminar poblaciones por características raciales, ni realizar experimentos genéticos.

                     La diferencia entre los libros de memorias sobre los campos de exterminio nazis, y los del Gulag es también apreciable en cuanto a numero. En los últimos tiempos cada año se publican varios libros sobre las experiencias de supervivientes del Gulag, preferentemente de mujeres. Los más característico son los de Anna Lárina (esposa de Nicolai Bujarin), y Nadezhda Mandalstam. Sin embargo, entre los relatos de las mujeres surge también los retazos de la vida. Narran el horror indudable e innegable de los campos de trabajo, sobre todo de los encuadrados en el Circulo Polar, en la región de Kolymá (el infierno helado). La supervivencia en los campos nazis era ínfima.

                   En Los Hornos de Hitler ( Hitler´s Oven) de Olga Lengyel lo que se narra es el horror puro y duro, sin concesiones para nada; mientras que en Lo que no puedo olvidar, de Anna Lárina, sí aparece la vida, la supervivencia, la solidaridad entre mujeres, como clase, para sobrevivir a un espanto de esas características. Las mujeres rusas eran desterradas con sus hijos a los campos, o tenían hijos allí, y había que vestirles, alimentarles y cuidarles. En los campos soviéticos no se mataba a los niños, como en los nazis, y esta es también  una diferencia decisiva. En los últimos tiempos, y al dictado de la maquinaria ideológica imperante y dominadora,  se quiere equiparar el nazismo con el comunismo, sin que admitan demasiadas analogías. Para que no quede duda alguna, diremos que los campos de los Jemeres Rojos en Camboya eran de exterminio, y Pol Pot uno de los personajes más infames de la historia, que sin embargo no se diferencia mucho de Leopoldo II de Bélgica, quien sin embargo no suele estar en las listas habituales de genocidas.

        El último de los libros publicados sobre los testimonios de mujeres en el Gulag es el de Monika Zgustova, Vestidas para un baile de nieve, con novedosos e impactantes testimonios de mujeres supervivientes de los campos de Stalin.

             En Rusia existe la Organización de Derechos Humanos Memorial, que lleva décadas publicando los nombres de todos/as los represaliados en la época de Stalin, así como la de todos los prisioneros y desterrados/as. Están publicando y digitalizando todos los expedientes de prisioneros, de los juicios y rehabilitando la memoria de todas las víctimas.

 

 

 

 

Ruina, derribo y construcción


En el interior de los barrios

        La construcción no se detiene en Melilla, la ruina y el derribo tampoco. No se está construyendo para el futuro. Muchos de los edificios nuevos del barrio del Real, en el Hipódromo, en el monte de La Libertad, faldas de Camellos  y en otras zonas de la ciudad tienen unas condiciones de habitabilidad mínimas, con escaleras casi impracticables, con accesibilidad nula y sin ascensores. Si la ley exige que con tres plantas ya debe existir un ascensor, la normativa se elude con una entreplanta y un primer y segundo piso. Muchos de esos nuevos edificios no durarán lo que los antiguos. Si se tratase de la selva no habría nada que decir, pero cuando existe una administración que debe velar por el cumplimiento de la normativa, es cuando surge la perplejidad. Algún día mostraremos el nuevo urbanismo insólito.

          Decenas de solares surgen como esporas por toda la ciudad. Se han construido edificios de gran tamaño, con decenas de pisos,  que permanecen vacíos y sin ninguna prisa para su venta. Los precios del alquiles se disparan sin control, convirtiéndose en un producto inasequible y existen barrios con viviendas de aspecto y condiciones medievales. Edificios que una vez derribados permanecen décadas como solares, sin la menor utilidad ni fin proyectado.

                                        Edificios del Real

            Existe una normativa del año 1975, probablemente inconstitucional, que obliga a que la Administración, en este caso la Delegación de Gobierno, autorice cualquier compra y venta de inmueble en la ciudad, entre particulares. No se sabe el alcance de esta “vigilancia”, pero no está evitando que casi todo el suelo disponible, y edificios completos, se estén concentrando en apenas unas decenas de propietarios.

           En el interior de los barrios caen edificios todas las semanas, y solo en algunos casos la construcción es inmediata. Este edificio del centro del barrio del Real está arruinado. Parte del techo de la azotea está caído y una gran parte de la 2ª planta se encuentra a cielo abierto. Existe una estructura que protege el paso de los peatones por encima de la acera. En el bajo subsisten dos negocios , uno de ellos emblemático, que deben tener los días contados. No parece existir la más mínima intención de rehabilitación. La situación es anómala, no tiene explicación, o el edificio está en ruina o se rehabilita, pero no se puede mantener así, en espera de cualquier cosa. Un poco más arriba hay solares eternos, y en los laterales hay edificios ya vacíos, en espera de que se desmoronen solos, y así resultará más barato el desescombro.

        Nota: https://elalminardemelilla.com/2017/09/10/sucesos-extranos-en-melilla/

Krzysztof Charamsa, el inquisidor rebelado


La Primera Piedra de monseñor Charamsa

       Un Inquisidor del Santo Oficio, de la Congregación para la Doctrina de la Fe (el lugar más selecto de la Iglesia) abandona el sacerdocio y la congregación, y publica un libro en donde revela los secretos del “martillo de herejes” de La Iglesia. Esto supone un auténtico regalo del cielo para cualquier investigador de la fe y de la religión.

        Leyendo el libro La Primera Piedra del ex sacerdote, teólogo y ex miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Krzysztof Charamsa; lo primero que hay que decir es que nadie necesita justificar su condición sexual, ni tan siquiera está obligado a manifestarla. En la cuarta línea de su libro se afirma como gay. Es una manera de condicionar la lectura e incluso el juicio, pero él quiere hacerlo así y está en su derecho. No son muchos los sacerdotes y teólogos escogidos para integrar la Congregación de Ratzinger, al que admiraba y en la que deseaba estar.

    En un proceso de exculpación “naif e ingenuo” por emplear sus propias palabras y quizá no necesario, porque la orientación sexual no necesita ser justificada, se tiende a señalar hacia los que le rodean cuando uno cree ser descubierto en algo. Así afirma, con exageración indemostrable, que la mitad de la Curia Romana y del clero católico es homosexual. En el caso de que así fuese, no supondría menoscabo alguno, como tampoco lo es la heterosexualidad o el lesbianismo. Lo único que exige la Iglesia Católica es la obligación del celibato, y tampoco con demasiado celo por lo que cuenta el teólogo de la Doctrina de la Fe, quién escribe que un cardenal curial afirma “ser un padre feliz”. Fue expulsado de la Congregación, pero por presentar a su novio formalmente al Prefecto, algo que también hubiese ocurrido presentando una novia al Papa. Lo que la Santa Iglesia no acepta es la ruptura pública de la obligación del celibato. No es así en la tradición ortodoxa, en la que el sacerdote puede casarse.

     El segundo paso es hacer retraer la condición sexual, homosexual en este caso, hasta los tiempos remotos, como posible justificación, tampoco necesaria. Como él mismo reconoce, la relación sexual entre hombres en el pasado, como Grecia o Persia, no era considerada como homosexualidad. En cualquier caso, Krzysztof Charamsa ofrece dos regalos teológicos. El de la 2ª de Corintios 12, 7; y la alusión de Pablo: “se me dio una espina en mi carne, emisario de Satanás, para que me apuñee”. Es una cita muy oscura de imposible interpretación. Aluda a lo que aluda, no hace desmerecer la obra teológica y fundadora de Saulo de Tarso, pero tampoco le añade un valor posterior.

      La lectura en clave homosexual del episodio narrado por Lucas 7, 1-10, resulta sorprendente, algo que inimaginable, pues se trata de la frase más célebre de la Liturgia Católica: “No soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”. En estos párrafos y en su desarrollo, Charamsa muestra de dónde procede. Están a gran altura. El libro es denso y más allá de las anécdotas, parece enviar mensajes cifrados y también abiertos a la Curia Vaticana. ¿Existe un lobby gay en el Vaticano, como afirmara Ratzinger?, ¿Hay una dictadura hetero y homofóbica, como expone Charamsa? ¿Justifica una afirmación la otra?

      Sin embargo, la fuerza de su testimonio, valiente y honesto, se diluye en una diatriba ingenua contra La Iglesia, a la que lapida. Esto ya lo hizo Martín Lutero en 1517, en sus insuperables 95 Tesis contra Roma. El enfrentamiento de Lutero provocó la reforma protestante y la mayor fractura conocida del mundo católico. Charamsa invita a que el clero homosexual, que calcula en la mitad, abandone el sacerdocio para dejar así las iglesias vacías, lo que forzaría a la aceptación de la condición homosexual en el sacerdocio. Hay una frase, realmente buena, para alguien que ha tenido en sus manos la salvaguarda de la fe, cuando al describir su primera ruptura del celibato con otro sacerdote, dice de él: “Sus prejuicios le impedían disfrutar del momento de su pecado mortal”. Disfrutar del pecado mortal, una antítesis excelsa.

      A estas alturas, si alguien conoce mejor que cualquiera la carnal condición humana, es la propia Iglesia, cuyos ministros han cometido todos los pecados del catálogo. Si alguien no se asusta de nada, es también ella. Sentirse pues engañado resulta una afirmación sorprendente, para quien procede de su parte más exigente y elevada, la de la Doctrina de la Fe. En su sentido más amplio, y también en el más ceñido: la Iglesia no engaña a nadie. En algunas partes su libro destila verdadero odio a La Iglesia.

     La iglesia no necesita quien la defienda, ni quien la ataque. Cinco siglos después, no se puede decir sobre ella una barbaridad superior a cualquiera de las que dijo Lutero.  Escribo esto, porque el ex inquisidor y teólogo sigue refiriéndose a ella como “mi iglesia, mi Dios o mi Jesucristo”. Es tan simple como que no tiene nada que ver la fe, la creencia, o el sentimiento de pertenencia a la iglesia, con la condición sexual y la bondad de la persona. Tan buen sacerdote puede ser un hetero como un gay (uso el término utilizado por Charamsa) incluso como podría serlo una mujer, que son las negadas en la Iglesia de Cristo, salvo en aspectos secundarios. En algún momento del libro alude a la especial sensibilidad para lo espiritual de los homosexuales, aunque luego rebaja la afirmación y afirma no estar de acuerdo con ella.

      ¿Se puede cambiar a la Iglesia? Sería antes necesario hacerlo con la sociedad patriarcal y su ideología machista, que oprime tanto a los hombres, como a las mujeres, pero sobre todo a estas últimas. La sociedad patriarcal no acepta disidencias entre sus filas. La ideología feminista se les escapó y por eso la combaten duramente. Aun así creo que la persecución contra la homosexualidad ha sido más dura en países de tradición protestante (Inglaterra, Alemania o Estados Unidos), como también lo fue la Inquisición en ellos. Calvino y Lutero fueron infinitamente más intolerantes que la Iglesia de Roma.

      Krzysztof Chaamnsa, 12 años en la Doctrina de la Fe, profesor de la Gregoriana de Roma, sacerdote, pide “la ilegalización” de la Congregación a la que perteneció. ¿Puede ser homofóbica una Iglesia que tiene a la mitad de sus integrantes como homosexuales ocultos?, según sus apreciaciones. Hay homófobos, pero sobre todo misóginos, pero no solo en la Iglesia, sino en cualquier lugar. Es el caldo de cultivo del Patriarcado.

    Que la Congregación para la Doctrina de la Fe no debate sobre la prueba indubitable de la resurrección de Cristo, o sobre la aparición del enésimo y definitivo 5º evangelio, es algo que conoce todo el orbe, pero deben tener un trabajo más serio que dictaminar si un médico sursfricano puede masturbarse para una prueba de fertilidad, como escribe monseñor Chraramsa .

       El ex inquisidor resulta a veces demasiado disperso, pretende sacar categorías de las anécdotas, pero posee una formación sólida y apunta muy alto. Su confesión de que las afirmaciones doctrinales del Papa Francisco hacen temblar hasta las vigas del Santo Oficio, dibujan una lucha feroz en el seno de La Iglesia.  Su calificación de Benedicto XVI como feroz homófobo a la vez que se refiere a su pontificado como el más gay de la historia, no se corresponde con la admiración que despertaba en él.  En lo que lleva razón es en que no se puede odiar a nadie por su condición sexual, ni por nada, pero esto lo sabemos hace mucho.

       Nota:http://www.periodistadigital.com/religion/libros/2017/03/26/las-mil-pedradas-del-inquisidor-krzysztof-charamsa-religion-iglesia-libros-homosexualidad-vaticano-doctrina-fe.shtml