Archivo de la categoría: España musulmana

La Ceca musulmana de Ceuta


       Ceuta fue el inicio del “gran paso”, de la invasión árabe, con fuerte base poblacional bereber, a la península ibérica, en 711. Los árabes fueron llamados por una de las facciones visigodas en disputa por el trono de la monarquía visigótica, en clara descomposición y decadencia. El resto es conocido por todos. Ceuta es una gran ciudad desde los inicios de su historia, y bajo sus diferentes ocupaciones. Su posición estratégica la convertía en llave de cualquier movimiento de paso, tanto hacia un lado como hacia otro del Estrecho de Gibraltar.

         Ni portugueses ni ceutíes esconden su historia o la enmascaran bajo eufemismos. Los portugueses son los mayores navegantes de la Edad Media y del Renacimiento, en rivalidad solo con España. Exploraron y explotaron comercialmente la costa africana hacia el cabo Bojador, para lo que necesitaban una base militar en la retaguardia. El rey Juan I de Portugal preparó en gran secreto y sigilo, una gran armada, al mando del infante don Duarte, el condestable Nuño Álvares Pereira (vencedor de los españoles en Aljubarrota),  y en la que participó, entre otros, el padre de Beatriz de Silva.

        La Armada solo conoció su destino y misión unos días antes, cayendo sobre la ciudad el día 21 de agosto, venciendo cualquier resistencia y conquistándola en un solo día, del año 1415, casi un siglo antes de que España completara su “Reconquista”. La empresa fue muy osada, pero es que tampoco había manera de oponerse a la flota de Portugal. Lo mismo ocurriría con Melilla en 1497 y la Armada enviada para su conquista.

                               La acuñación de moneda en Ceuta

         Ceuta tuvo Ceca propia, o fábrica de moneda, durante su etapa musulmana, que duró 7 siglos, uno menos que el Reino Nazarí de Granada. La razón de esa fábrica de moneda, probablemente debió de ser de carácter militar, con el fin de pagar a las tropas allí acantonadas de modo permanente. Almorávides, almohades y nazaríes acuñaron moneda en Ceuta. Hace ya algunos años hice esta pequeña colección de monedas, entre las que destacan las dos procedentes de la Ceca de Ceuta. Fernando Villada Paredes es el arqueólogo de la ciudad de Ceuta. Bajo su dirección y en colaboración con las Universidades de Málaga y Sevilla, se excavaron importantes restos de la época califal, tanto la puerta de la ciudad, encontrada en los sótanos del parador de turismo, como parte de la villa musulmana del centro de la ciudad. Tras la conquista de 1415, ni portugueses ni castellanos volvieron a acuñar moneda en Ceuta.

     Nota:http://www.numismaticamedieval.com/2015/01/el-dirham-almohade.html

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Historia de Hita y su Arcipreste


   Paz, guerra y convivencia en la España musulmana (711-1492)             

                    Hita es una población de Guadalajara (río de piedra), que tiene en la actualidad 374 habitantes, según el último dato proporcionado por el INE.  Nos hemos fijado en ella, porque todo el mundo conoce esta población por la historia de su arcipreste, narrada en el Libro del Buen Amor.

                        Hace algunos años encontré un viejo  libro olvidado, en la ya casi desaparecida librería de Wally, Historia de Hita y su Arcipreste de Manuel Criado Val, en el que se explica la evolución del municipio, antes, durante y después de la dominación musulmana en España . Hita y su comarca resultan  un ejemplo perfecto, para ver que a lo largo de 8 siglos, hubo más paz que guerra, y más convivencia que intolerancia.

                            El historiador Fernando Aznar, en su libro La España medieval, explica como:  la dominación visigoda duró poco más de 200 años y supuso en retroceso en todos los aspectos de la vida cotidiana. Un buen número de ciudades fueron abandonadas y vieron diezmada sus población, la agricultura sufrió un estancamiento, y la mortalidad, especialmente la infantil, sufrió un aumento.

               Los ejércitos musulmanes atravesaron el Estrecho en 711, llamados por una de las facciones visigodas en lucha por el poder dinástico. El Estado visigodo no existía, por lo que salvo en la batalla de Guadalete, y en algunas otras pocas poblaciones, los musulmanes se limitaron a ocupar las ciudades existentes, sin oposición alguna, y con el consentimiento de las élites gobernantes locales. La musulmana fue una civilización urbanizadora, fundando muchas nuevas ciudades y haciendo resurgir a las decrépitas poblaciones visigodas. No hubo pues un cambio brusco y brutal, como afirma el arabista Serafín Fanjul, en Al-Andalus contra España.

                Manuel Aznar cita el documento de la capitulación de Orihuela, en la que se establece que: no podrán ser muertos sus hombres, ni cautivados, ni apartados unos de otros, ni de sus hijos ni de sus mujeres, ni violentados en su religión, ni quemadas sus iglesias.

                                     La historia de Hita

          La población, villa o castro hispanorromano de Hita siguió existiendo como tal, durante el periodo de dominio musulmán, bajo la fórmula del tributo a vasallaje. El algunos casos, como el de Hita, los musulmanes prefirieron fundar nuevas poblaciones en lugares más idóneos o que mejor se adaptaran a sus necesidades, y fundarán o utilizarán los cerros de Sopetrán, como base defensiva o de avance.

      Los reinos cristianos del norte, a donde también llegaban gran cantidad de refugiados, o de aquellos que no querían estar en territorios musulmanes, tardarán más de un siglo en iniciar una respuesta uniforme al poder de Córdoba. La situaciones de intranquilidad de intranquilidad se producían con las aceifas, o campañas de rapiña que los ejércitos musulmanes dirigían hacia el norte. La más célebre e inmortal de todas las aceifas,  fue la de Muhammad Inb Abí Amir, Almanzor, que alcanzó Santiago de Compostela en 997. Almansur murió en Medinacelli en 1002, después de asolar casi toda la península ibérica. A partir de aquí, los cristianos empezarán a organizar un frente común, y a hacer retroceder el territorio de dominio musulmán, hasta la conquista de Toledo por Alfonso VI en 1086.

         Salvo en esas etapas, los territorios conocidos como la Trassierra, en los que se incluía Hita, la vida no sufría alteraciones de las poblaciones mozárabes no sufrían alteraciones de ningún tipo. La inquietud a la zona de fronteriza que delimitaba el río Tajo, solo volvió tras la victoria musulmana en Alarcos, el 19 de julio de 1195 del Emir Yacub, frente a Alfonso VIII. La seguridad completa llegó 17 años más tarde, tras la victoria definitiva del mismo rey, frente a los almohades en Las Navas de Tolosa en 1212.       

       Las conquistas de Córdoba en 1236, y la de Sevilla en 1248, por el rey Fernando III, pondrán fin al periodo que suele denominarse como La Reconquista. a partir de ahí, y salvo pequeñas alteraciones del mapa hispano, en uno u otro sentido, ya nadie pensó en poner fin al Reino Nazarí de Granada, al que se consideraba como la provincia musulmana de España. Los reinos y condados cristianos obtenía muchos beneficios, cono los tributos e intercambios comerciales con el Reino Nazarí.

        Todo aquello, la esplendorosa civilización cordobesa, el islam de Al-Ándalus, desapareció con la irrupción del fanatismo almorávide en 1086, y las grandes quemas de las bibliotecas musulmanas de Sevilla y Córdoba. Como reacción a esto, los reinos cristianos se fueron haciendo cada vez más intolerantes, demoliendo a su vez todo lo que encontraban a su paso, como la mezquita de Toledo en 1090, o la de Sevilla poco después de la conquista, y de la que solo dejaron el alminar conocido como La Giralda. El triunfo de la intolerancia religiosa en el solar peninsular, alcanzó su punto máximo con el reinado de Los Reyes Católicos y la eliminación del Reino Nazarí entre 1482 y 1492, y sobre todo, con la gran quema de libros musulmanes en la plaza de la Bib-Rambla de Granada, ordenada por el Cardenal Cisneros, en enero/febero de 1500.

Nota:http://www.hita.es/web/index.php

El alminar de Bollullos de La Mitación


                            Bollullos de La Mitación

          Hay cosas, nombres o lugares, que llaman nuestra atención mucho antes de que nos encontremos con ellos. Son lugares, nombres, cosas, que nos están esperando de alguna manera.

         Bollullos de La Mitación es una pequeña localidad sevillana, situada en el centro del Aljarafe, comarca que era el granero de la Sevilla musulmana.  El asedio y conquista de Sevilla duró más de un año, desde agosto de 1247 hasta noviembre de 1248. Hay que decir que la reconquista cristiana fue completa, extensa y profunda. No quedó nada del Islam de Al Andalus, en ningún sentido.

          Las mezquitas o se cayeron o fueron derrumbadas. En una primera etapa fueron adaptadas al culto cristiano, pero en cuanto existió la posibilidad económica, se construyeron nuevas iglesias sobre la planta de las antiguas mezquitas. Solo en algunos casos sobrevivieron los alminares, transformados en campanarios. El caso más conocido es la torre conocida como La Giralda, que es campanario en un tercio de su edificación, y alminar en los otros dos.

            Encontrar un alminar completo, sin transformación alguna es difícil, pero más aún lo es que también conserve la antigua edificación de la mezquita, aunque adaptada al culto de Cristo. Este es el caso del alminar de Bollullos de La Mitación, y de la ermita de cuatrovitas.

             Las tradiciones cristianas en el Aljarafe de Sevilla tiene raíces profundas. En esta ermita, a unos cinco kilómetros del pueblo, celebran un romería con traslado de la Virgen de Cuatrovitas, que se lleva a cabo el día 25 de julio, día de Santiago. La imagen se transporta desde su ermita hasta la parroquia de Bollullos, sobre los hombros de las mujeres.

                                          La ermita de Cuatrovitas

              La antigua mezquita de Cuatrovitas parece proceder del principios del siglo XII ( en torno al año 1100), al menos su alminar, y está edificada en un paraje en donde no hay ninguna pequeña villa próxima. Está aislada en medio del campo, rodeada de olivos, en una localización bella,  insólita y mágica. El aspecto interior y su tamaño, son casi similares a los de la antigua mezquita de Fiñana (Almería), de la que también hemos escrito, aunque esta última no conserva el alminar.

           En septiembre del año 2011, en la etapa menos conocida del Alminar de Melilla, utilicé una imagen de este alminar para una entrada relativa a “los amigos” del blog, y su entonces incipiente comunidad. Cuatro años después, el tiempo nos ha colocado en la situación de poder verlo y visitarlo, incluso de encontrar la ermita abierta, algo no habitual, si se piensa en el lugar en el que está ubicada. La Virgen de Cuatrovitas será desde ahora nombrada como protectora del Alminar de Melilla.

        El lugar y el camino hacia la ermita y su milenario alminar no está suficientemente indicado. La zona es inhóspita. Parece más una pequeña ruta o camino iniciático. Algunos lugares se preservan mejor si no son demasiado conocidos. Esta ermita fue declarada Monumento Nacional en 1931. Es un lugar magnífico y que merece ser dado a conocer.

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/09/05/los-amigos-de-el-alminar-de-melilla/

La antigua mezquita del Corpus Christi


                 Los ecos de la Segovia musulmana

                   Enrique Delgado

      Tras derrotar a las huestes de Rodrigo junto a la laguna de La Janda en 711, el ejército de Musa Ibn Nussair y del bereber Tariq Ben Ziyab, prosiguió su imparable avance por toda la península Ibérica. Fueron ocupando una ciudad tras otra, sin encontrar resistencia alguna en la mayoría de los casos. Tras confirmar en sus cargos a la clase dirigente local, que no sentía aprecio alguno por la monarquía visigoda, nombraban un visir o un alcaide. Los visigodos, fueron en sus últimos tiempos, ferozmente antijudíos, por lo que los nuevos dueños políticos de Hispania, encontraron en éstos, unos buenos colaboradores administrativos. En 714 tomaron posesión de Astorga. En ese mismo año, o en el anterior, debieron hacerse cargo de Segovia, fuese esa ciudad lo que fuese en aquel momento. En 1085, Alfonso VI reconquista Toledo y establece la primera y  gran frontera de las dos Españas  (la cristiana y la musulmana),  en el río Tajo. En ese misma campaña devolvió a Segovia al lado cristiano, tras 370 años de dominación musulmana.  A un lado y otro de la frontera, las ciudades solían cambiar de dominación. Segovia volvió a manos musulmanas en la campaña de Alaken II en la campaña de 965, y según las crónicas, fue recibido con gran júbilo en la ciudad.

                        Segovia bajo la llamada de los almuhédanos

         En los ocho años que viví en Segovia, nunca escuché o leí nada relacionado con el pasado musulmán de la ciudad. También es verdad, que pese a poseer el acueducto romano más espléndido de toda Europa, no hay un solo resto romano digno de tal nombre, y eso sí me llamó la atención durante los años que viví en la ciudad. Nadie buscaba lo árabe entonces, todavía nadie lo busca ahora.

                   El convento de Corpus Christi, habitado por religiosas clarisas de clausura, es uno de los más emblemáticos de toda la ciudad. Nunca lo vi de otro modo, que no fuese como convento, y eso sí, como antigua sinagoga mayor de Segovia. No es un lugar fácil de ver, porque tiene unos horarios que no se alteran por motivo alguno. La casualidad quiso, que hace dos años, mientras paseaba con mi hija por la calle Real, lo encontráramos abierto. Nois introdujimos en él, y mi sorpresa fue mayúsculo, me pareció mezquita más que cualquier otra cosa, muy similar a la de Fiñana, de la que ya he escrito en este blog.

     Compré el libro editado por el canónigo Santos San Cristobal, miembro de la Academia de Historia de San Quirce, que hace referencia  a la historia del convento, y este clérigo se atreve a preguntarse si fue mezquita antes que sinagoga. La respuesta, de modo indubitable es sí. El edificio está perfectamente orientado, con lo que fuera el muro de la quibla en dirección Este, no la de Jerusalem, sino la de La Meca. La orientación no ha sido nunca elemento fundamental en los templos judíos, como sí lo era en los edificios religiosos cristianos y musulmanes. Le comenté “mi descubrimiento” a mi hermano e historiador, y me dijo que tuviera cuidado con afirmar ciertas cosas con rotundidad.

           Leí el libro de Santos San Cristobal con atención, pues aporta unas interesantes fotografías del incendio del templo en 1899, en el que las llamas dejaron al descubierto el revestimiento anterior de los muros, apareciendo de una manera clara, el ladrillo rojo. Ya no me quedaron dudas, pero dejé reposar el tema. En la Crónica General de España de 1866, cuyo autor es Luis Carreras, referida a la provincia segoviana, el autor menciona una  mezquita edificada por Abderramán III, y de alguna estela que conmemorativa que el autor cita como procedente de alguna fuente escrita. Romanos y sobre todo árabes, fueron los reyes en lo referido al manejo del ladrillo rojo. Los árabes en concreto, fueron grandes reutilizadores de todo el material constructivo que encontraron. La mezquita-catedral  de Córdoba, es el mayor museo de columnas romanas del mundo. No afirmo que ésta sea la edificada por el califa omeya, pues parece pequeña. La mezquita aljama, de existir debió de ser más grande y con patio.

            En febrero de 2011, acudí a los funerales de mi tía Carmen. Mientras paseaba con mi único hermano, Fernando, reparé en esta ventana, del que fuera palacio del Rey Enrique II, hermano de Isabel, la futura reina de Castilla. Las dudas pasaron a ser certezas, aunque mi hermano, parafraseando a la película del 6º Sentido exclamara: “a veces veo mezquitas”. La ventana es exactamente igual que una de la alcazaba musulmana de Málaga.

               Nada desaparece. Los visigodos no construyeron ciudad alguna, si no que que limitaron a usar las heredadas de los romanos, hasta casi degradarlas. Los árabes se hicieron cargo de lo que quedaba de ellas, las engrandecieron y edificaron algunas nuevas. En Segovia encontraron parte de la herencia anterior, y a su vez, los cristianos se ubicaron sobre lo musulmán. Hay mucho ladrillo rojo en Segovia, y no todo es cristiano o medieval. Conserva casi todo el perímetro amurallado, en el que se identifican partes de procedencia romana, aunque nadie habla de la factura árabe, que seguro que todavía existe. En el amurallamiento árabe hay una característica que siempre las diferencia, y es que preferían la forma cuadrada de las torres, mientras que los cristianos las solían hacer redondas.

       Nota: la herencia de obreros mudéjares es muy abundante en Segovia y se reconoce sin problema alguno. Dos iglesias segovianas, San Millán y Vera Cruz, tienen bóvedas de tipo califal.

       PD: https://elalminardemelilla.com/2012/09/04/la-mezquita-almohade-de-finana/

La ermita-mezquita almohade de Fiñana


  

      La iglesia de Jesús Nazareno, que antes fue mezquita

                     Enrique Delgado/ El Alminar de Melilla

    En un entonces incipiente Instituto de Estudios Almerienses y en colaboración con la Diputación de Almería, Mª del Pilar Sánchez Sedano publicó en 1988, la obra titulada Arquitectura musulmana en la provincia de Almería, un magnífico trabajo que merecería una reedición, pues se trata de una catálogo artesanal de los restos de la España musulmana en la provincia que probablemente, mayores restos islámicos acumula. Era un trabajo contra corriente, porque en aquella época no se estaba por la labor de descubrir, conservar y mostrar restos de la España musulmana. Fue la 1ª vez que leí algo de la mezquita de Fiñana.

      Fiñana es una villa de la alpujarra almeriense que abre el camino de Sierra Nevada por aquel lado de la provincia y que cuenta con una población de 2387 personas*. A los que primeros que hay que agradecer algo,  es a aquellos que ocuparon lo que probablemente fuese una mezquita de arrabal en 1522?, y simplemente se limitasen “a cambiar el culto de manos”, sin derribar nada y sin transformar el templo. Gracias a aquella actitud tolerante, que procedía a su vez de una gran muestra de intolerancia; la que mostraba el Cardenal Jiménez de Cisneros quien con sus pragmáticas iba demoliendo tanto el fondo como la forma, de las Capitulaciones de Granada en 1492, surgió aquel acto anónimo de principios del siglo XVI, por el cual  podemos hoy disfrutar de la contemplación de lo que fuera una sencilla mezquita de la sierra almeriense, lejos de la magnificencia de Córdoba o del esplendor de Santa Mª la Blanca de Toledo, la sinagoga mayor  que también antes fuera mezquita toledana.

         A lo largo de cinco siglos de culto, los fiñaneros se limitaron a introducir en el templo las imágenes de culto cristiano y a colocar, en lo que fuera el Mihrab, la imagen titular de la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno, que es la que da nombre y titularidad a la ermita. Desde fuera aparenta ser una sencilla iglesia y si no se está en la clave, nadie sospecha o intuye lo que atesora en su interior, aunque actualmente está muy bien señalizada e indicada. El mihrab está completo, conserva la decoración, el color original y las molduras, pero es lo único que no puede verse de modo directo, pues la imagen del Nazareno está cubierta por un cristal y además, el nicho como tal solo puede verse con permiso de La Cofradía. No ha habido casi ninguna modificación el probablemente largo milenio de historia del templo.

         El resto está íntegro. La sala de oración está dividida por dos hileras de arcos de herradura, limpios y esbeltos que dividen la nave en tres partes. El techo era y es un armazón de limas que fue restaurado en 1986 por la Consejería de Cultura de La Junta de Andalucía. No quedan restos del patio contiguo a cualquier mezquita, ni restos o datos que permitan suponer que la mezquita tuviera alminar. Las yeserías de la mezquita están datadas en el periodo almohade, tanto por el tipo de decoración como por la interpretación de los textos epigráficos.

               El  estudio de Carmen Barceló Torres y Antonio Gil Albarracín

           En 1994 la profesora Carmen Barceló y el profesor Antonio Gil publicaron, con la colaboración del Ayuntamiento de Fiñana y el Grupo Editoral Universitario, un  extenso y exhaustivo estudio  sobre la mezquita almohade de Fiñana. Realizaron fotografías en el interior del edificio y contaron con toda la información y planos procedentes de las obras de rehabilitación. Así mismo, fotografiaron, dibujaron e interpretaron todas las yeserías y epigrafía árabe del templo, fijándolo de modo casi definitivo en el periodo almohade, aproximadamente en el entorno del año 1200. Para ello recurrieron a la interpretación de los textos, las características epigráficas y a los paralelismos epigráficos con otros edificios del mismo periodo. Este antiguo estudio era la última llave que me faltaba para poder escribir y ofrecer el descubrimiento personal de la antigua mezquita de Fiñana, hoy ermita de Jesús Nazareno, a la que me acerqué en una calurosa tarde del mes de agosto. El estudio lo encontré por casualidad en la librería Picasso de la capital almeriense, pues  se trata de un texto casi agotado y que no suele estar  disponible, salvo en bibliotecas.

          Fiñana dispone de otros restos de la España musulmana, un aljibe muy similar en su factura al de la capital almeriense y un pequeño resto de la antigua alcazaba, completamente integrado en el casco urbano y que sólo puede verse desde lo alto de algunas viviendas. Para la visión de la ermita/mezquita conté con la colaboración de Sebastián, sacristán de la parroquia de Fiñana y sin cuya colaboración y amable disposición,  me hubiese sido imposible realizar la visita y las fotografías.

            El viaje hasta la villa de Fiñana fue rápido, aunque antes había realizado una labor de documentación,  y personal  de aproximación que ha durado dos años. En ese tiempo he conseguido el libro de viajes de Jerónimo Munzer, el primer testigo directo  de un gran acontecimiento mediático, la caída del Reino Nazarí en 1494 y muchos textos relativos a la tragedia de los moriscos en el Reino de Granada, siendo imprescindibles los de Mármol Carvajal y Hurtado de Mendoza, así como el análisis de Julio Caro Baroja. Todo ello compuso un viaje personal, necesario para percibir los hechos  del modo más completo y objetivo posible. Las cosas deben suceder en el momento justo y preciso. Hacer algo antes de tiempo y con precipitación no sirve más que para ver sin comprender. Todo debe tener su tiempo y su momento.

            Nota: La qibla está orientada en una correcta dirección Este.

         PD: Ninguno de los s viajeros, visitantes, relatores y estudiosos de la mezquita de Fiñana, entre los que me incluyo aunque en el apartado más modesto, hemos conseguido fotografiar el interior del nicho del Mihrab.

Santuario de Santa Fe de Mondujar


 

 

              La Alpujarra de Almería

           El municipio almeriense de Gádor es la puerta de La Alpujarra de Almería. Durante un siglo después desde la caída de Granada en 1497, la población morisca siguió habitando la zona, es verdad que cada vez en condiciones más difíciles. Tenían prohibido hablar la lengua árabe, leer o escribir libros en “algarabía”. Las mezquitas fueron derrumbadas. No podía vestir a la usanza tradicional de los moriscos. No podían practicar su fe musulmana ni siquiera en secreto, so pena de verse sometidos a La Inquisición o incluso ser desterrados al norte de África.

Las condiciones se fueron endureciendo con el paso de las décadas y así se sucedieron los levantamientos y “las guerras de Las Alpujarras”, en los siglos XVI y XVII, hasta el año 1610, fecha en la que se completó la derrota absoluta y el decreto de expulsión de la población morisca, que llevaba habitando estas tierras desde 900 años antes. Completa la expulsión se inició la puesta en marcha de un basto plan de “sustitución de población”. Nada quedo, salvo los elementos arquitectónicos y ciertos nombres, e incluso ciertas usanzas.

Vista esta fotografía, se pudiera pensar que está realizada en el Norte de Marruecos y que ese santuario es en realidad un morabito, sin embargo, es un santuario dedicado a la Virgen del Carmen y está ubicado en Santa Fe de Mondujar, que es la cabeza del partido judicial de la zona. No sería extraño, o incluso sería posible que se trate de la evolución de algún culto morabítico anterior, transformado al culto cristiano con posterioridad a la rendición del Reino nazarí de Granada.

Hay que pensar que todos los pueblos y localidades españolas cuyo nombre tiene o está compuesto por la rábida o la rábita, hacen referencia a cultos morabíticos de la etapa musulmana. Nada es lo que parece a primera vista, todo es susceptible siempre de ser visto bajo otro  prisma. Solo hay que tener los oídos y los ojos abiertos a otro tipo de sensaciones, pues todo está lleno de ecos mudos de un pasado diferente, al que el presente parece indicar.

La fortaleza musulmana de Huebro


La fortaleza musulmana de Huebro

         Enrique Delgado

        Huebro es una pedanía de Nijar que tiene actualmente 26 habitantes y está situada a 680 m. de altitud. Es una impresionante atalaya natural desde la que se domina visualmente todo el valle de Nijar. Alberga también un importante manantial de aguas cristalinas de gran caudal. Estos dos factores debieron ser los que  en el pasado  hicieron que fuese escogido por los andalusíes como emplazamiento de esta “casi olvidada fortaleza”.

         Sin embargo, a veces el olvido es el mejor modo de preservar algo, aunque sean unos restos escasos y todavía poco excavados en busca de material mobiliar. Pocos o muchos, Huebro y la fortaleza cercana de Inox, guardan todavía celosamente sus secretos. Ambas yerguen sus siluetas por encima de los 700 m. e incluso los 750m. de la segunda torre de Huebro y los escasos restos de Inox.

         En 1989 en el III Congreso de Arqueología medieval Española, los profesores J. Ramón Ramos, Mª del Mar Muñoz y Manuel Domínguez presentaron un estudio sobre esta fortaleza y la de Inox.

         Apenas existen referencias históricas sobre estos enclaves y cuando aparecen, solo es para ser mencionados como emplazamientos de itinerarios de viajes, según refieren estos autores y refleja también en “La Almería andalusí y su territorio” del profesor de árabe José Lirola Delgado, en un libro de reciente publicación y que recoge al menos la mención de Huebro en un libro de viajes de Al Idrissi, fechado en el siglo XII.

        Lo que también es seguro es la datación del final de ambas fortalezas, en el siglo XVI, en las revueltas moriscas y el definitivo sometimiento de Las Alpujarras en los años previos y posteriores a la caída de Granada. La Sierra de Inox y la fortaleza de Güebro, fueron expugnadas por el capitán Francisco de Córdoba, según relata Luis del Mármol y Carvajal. Todo esto nos daría una ocupación musulmana segura entre los siglos XII y XVI.

        Los profesores antes citados, en su exposición del año 1989, basaban estos datos en la recogida y análisis  de muestras sobre el terreno. Hallaron abundantes “escorias de plomo, galenas y cobre”  que prueban la explotación de recursos mineros en el pasado, pero “ descartaron la presencia de material arqueológico en la fortaleza, pero  que sí existía en las inmediaciones”.

        Según esa descripción; “El castillo se asienta sobre terrazas a muy distintos niveles, no habiendo posibilidad de conocer el área ocupada por el recinto defensivo, conservando una gran línea de muralla de 50m. de longitud y cinco de altura”. También detectaron “la existencia de aberturas de distintos tamaños y formas de cerca, cuya función sería la de permitir el rápido desagüe de las aguas de lluvia”.

         Pero lo más importante sigue estando ahí, esperando el momento de ser excavado y analizado convenientemente: “Adosadas a las murallas se detectaron restos de viviendas, algunas con un riquísimo material arqueológico”.

Publicado en La Voz de Almeria (02/02/2010)