El infierno llama a la UD. Melilla


El camino hacia la división mínima

No era un partido de competición, porque ya nadie competía. El Linares Deportivo le entregó las llaves del infierno futbolística a la otrora temida UD. Melilla, el que fuera club decano de la 2ºB. Daba igual el resultado porque ya no producía ningún cambio en la clasificación. El Linares consolidaba su posición en la tabla y el equipo melillense ni siquiera pretendió quedar bien ante su afición. Perdieron por un claro 2-4, en un derrota contundente frente a las botas del club linarense. Al menos solo fue contundente y no estrepitosa, que también pudo serlo. Linares es el segundo municipio más poblado de la provincia de Jaén, después de la capital, con 55.633 habitantes (INE).

Todo fueron caras largas y de circunstancias, en un estado casi vacío. Solo un aficionado muy indignado, abroncó a los jugadores desde el inicio, excluyendo siempre al entrenador y al presidente del club. Como nadie le corrigió, se entiende que el que calla otorga y esa es la opinión que allí quedó. El aficionado indignado, inasequible en sus críticas, acabó formando coro, y otro grupo más numeroso de aficionados, se acercó hasta la valla de la tribuna, para mostrar su indignación por el desastre deportivo en el que ha caído este equipo, nunca conocido, desde 1950. La UD. Melilla nunca había estado en una división tan mínima. Equivalentes a la 1ª o 2ª de regional, en sus anteriores denominaciones.

Aficionados sabios, que siempre orientan mucho, afirmaban que «en los últimos 3 años, el equipo titular melillense ha conocido 9 entrenadores y 4 formaciones distintas». Esta alta volatibilidad impide establecer un equipo con características definidas, en donde los veteranos puedan traspasar experiencias los noveles. La otra característica es que no hay jugadores canteranos, de esos que en palabras de la afición: «sienten la camiseta». Eso tampoco existe y esto es responsabilidad de los «directores deportivos», que son los que forman los equipos. En esta temporada fue destituido uno, y sobre este estamento, recae parte de la responsabilidad de los sucedido. En conjunto, no han sabido formar equipos para permanecer en 1ª RFEF, ni garantizar la permanencia en 2ª RFEF. La parte más amplia de responsabilidad es la que recae sobre los propios jugadores, que han dejado escapar puntos e incluso partidos, frente a equipos notoriamente inferiores, al menos sobre el papel. Este temporada, la 2025/26, han sido tres los entrenadores disponibles, el último Miguel Rivera, que en esta temporada no ha tenido apenas responsabilidad. El equipo melillense no ha querido, ni sabido, ganar el partido, o ya no podía. No han luchado por una despedida digna, salvo casos específicos, como el del guardameta juvenil, Oscar, que evitó una goleada estrepitosa.

3ª RFEF, la división del Gulag

Se la conoce así, porque está compuesta por 18 grupos, que constituyen un archipiélago. Solo hay 20 puestos libres para el ascenso a la división perdida, lo que quiere decir que en 3ª RFEF solo vale quedar el primero de cada grupo para poder retornar. Esto es equivalente a un Gulag futbolístico, en donde se sabe cuando se entra, pero no cuando se sale, si es que se sale de allí. Hay que ganar todos los partidos desde el principio y mantener esa 1ª posición, sin posibilidad de error o fallo alguno. El otro equipo patrio del Alminar, de este blog, el CD. Badajoz, lleva ya dos años allí metido, en el grupo 14º.

Así pues, poco más hay que decir, en ente 26 de abril de 2026, 40º aniversario de la explosión de Chernobil, una efeméride adecuada para este final de la UD. Melilla ante su afición. La 3ª RFEF es una división invisible, sin posibilidad de ingresos, y de muy difícil y complicada gestión deportiva. Los pocos aficionados presentes hoy en el estadio Álvarez Claro (alcalde franquista), contenían la respiración y sus ganas de hablar, salvo el irredento.

Francisco Pizarro y la Leyenda Negra


La Leyenda Negra es un conjunto de relatos sobre hechos sucedidos en la conquista del continente americano, «el continente indígena», pero que afecta a todo el Imperio Español. La leyenda negra sería una suma de hechos luctuosos, inherentes a cualquier dominio o imperio terrestre que haya existido a lo largo de la historia, pero que son pasados por la lupa en el caso de España. La conquista y el dominio español en Italia y en los Países Bajos, tienen su propia leyenda negra. así como la propia Inquisición, que sería determinante en la expulsión de los judíos hispanos en 1492. No es posible negar hechos históricos, pero sí enfocarlos en su propia dimensión histórica, pero sin justificarlos en modo alguno. Pese a todo, se abre un abanico de paradojas, según la ideología desde la que se pretenda analizar o simplemente echar un vistazo a etapas históricas conocidas por todos, pero sin demasiada profundidad. Solo México está exigiendo a España una declaración de perdón por la conquista del Imperio Azteca a partir de 1519, por parte de Hernán Cortés. Aquí ya tenemos la opinión dividida entre los que opinan que debe hacerse (la petición de perdón) y los que no. El hecho innegable es que la población indígena del continente americano se diezmó, entre las enfermedades introducidas por las europeos y las propias acciones de guerra y conquista.

No hay objeción alguna para afirmar que: La conquista de los norteamericanos proto-estadounidenses en la parte norte del continente americano, e incluso la de los canadienses, fue igualmente depredadora del territorio y de sus riquezas, y tuvo las mismas consecuencias para la población indígena, que la conquista española en la parte centro y sur. Sin embargo leyenda negras es la española, porque tiene una trayectoria histórica determinada, y también ideológica, que se inicia en los tiempos de Felipe II, y su ministro o valido, Antonio Pérez, y que se ha mantenido vigente hasta ahora. ¿Se debe pedir perdón? Se debe conocer todo y conocerse bien. Pedir perdón cuando ya no es útil para nadie, no tiene sentido alguno. Existen muchos acontecimientos del siglo pasado que sí lo precisarían, como el colonialismo en África.  La Inquisición,  que también se llevó a América, juntos con los Pecados capitales, inherente a toda conquista.

Escribimos para que nos lean. Leemos para conocer y aprender. Hablamos para compartir conocimientos. Pero de un tiempo acá casi nadie acepta opiniones adversas, ni nada que cuestione, aunque sea mínimamente, su modo de ver las cosas. La transmisión es solo unidireccional, desde el emisor al mundo y sin réplica. El auge de las redes sociales y de las plataformas de comunicación, acentúan esta confrontación de versiones sesgadas. Sin embargo hay un elemento común, y es la ausencia de la visión indígena en en la visión de los hechos. Aun hoy desconocemos la lista de pueblos y civilizaciones que conformaban el doble continente, sus historias y sus nombres reales.

Pekka Hämäläinen compone una visión extraordinaria de la conquista del norte de América por parte de los proto estadounidenses y de los franceses más la norte todavía, en Continente Indígena, la implacable lucha por Norteamérica, publicada por Desperta Ferro. En ese norte, los españoles no llegaron nunca, y las naciones indígenas mantuvieron el control continental, hasta casi finales del siglo XIX. La nación Lakota, con los aliados Cheyenes y los Arapahoes, derrotaron en dos ocasiones a los Estados Unidos, la última vez en Little Big Horn en 1876, siendo los únicos que han derrotados a los EEUU en batalla. Lo sucedido en el norte continental americano, y en el sur continental hispano y portugués, es totalmente distinto. No son procesos iguales, aunque en ambos hubo guerra, conquista, expolio y muerte, además de lo que conocemos como «civilización». Un proceso similar al que conocemos como romanización. Si en algo se distinguían los romanos era por no presentar cartas de «buena vecindad». Al menor indicio de resistencia, arrasaban con las poblaciones autóctonas, algo que experimentaron bien en la Galia y en Iberia.

En la parte hispana del continente se conoce y sabe bien lo que hicieron los españoles, lo bueno y lo malo, pero no es algo que se tenga presente a la hora de gestionar los países, ni en la política cotidiana. En la República de México sí, porque México fue especial, como el Perú. Por tanto, conociendo todos en mayor o menor medida lo que ocurrió, no debe causar escándalo ni desasosiego, el que Claudia Sheinbaum, presidenta de México, pida alguna tipo de reconocimiento por los males causados, aunque sea cinco siglos atrás. Quien pide un reconocimiento, una petición de perdón, o cualquier otro gesto, es porque en el fondo «te quiere y tiene en su estima«. México acogió sin reparos a todos los exiliados republicanos españoles en 1939, y esto es algo que debe también reconocerse.

No pasa nada por revisar la historia,  no hacer revisionismo, y contar las cosas tal y como fueron,  para todas las partes en litigio.  Tampoco se puede renegar los personajes y calificarlo de modo como nunca fueron.  Alguien sin entendederas colocaba la etiqueta de «fascista» a Hernán Cortés. 

   El mayor crimen contra la humanidad fue el tráfico de esclavos con el continente africano, y nadie se ha planteado pedir perdón por ello. Son páginas infames de la historia humana, que todavía no se han revisado de modo satisfactorio. En el siglo precedente existen hechos que merecería revisiones,como el colonialismo europeo en África o Asia, y que fueron determinantes para la configuración histórica actual. Todo debe conocerse bien sin recurrir a la apología o la reputación total. No hay un solo hecho o acontecimiento humano, que no tengo una lectura diferente. La historia no es solo como nos la cuentan.

Al encuentro del Resucitado


La primera impresión fue de sorpresa, a las 13h 15´, al llegar a la avenida desde la parte alta y ver todo vacío, ya bien pasado el medio día. Ese primer pensamiento fue de que «El encuentro» se había producido ya, y que los tronos se dirigían a sus hermandades. Pero como sucede muchas veces, esa primera impresión puede resultar engañosa. La realidad es que ni siquiera había empezado. El Resucitado esperaba en la calle Ejército Español, y el palio del Rocío hacía lo propio en la avenida de La Democracia, por un lapsus temporal superior a una hora. Es un retraso muy grande que llevó el inicio del Encuentro, acto procesional que pone fin a la Semana Santa, a las 14h 00. Si se quiere proteger a la semana santa melillense, se debe actuar ya sobre el cumplimiento riguroso de los horarios. Las hermandades principales sacan muchos pasos a lo largo de la semana, y la única forma de amortiguar ese impacto, porque los costaleros son finitos, es ser exigentes con el horario. Hasta en Almería se edita las guías con las horas de paso por cada punto principal. Es una forma de respetar a todos los que participan en un evento trascendental para la ciudad de Melilla.

En los 15 años de existencia del Alminar de Melilla, no hemos faltado a ninguna Semana Santa, aunque sea al menos en su día final. Un año estuvimos presenciando todos los pasos, desde el primer día hasta el último. ¿Por qué?, pues porque su pervivencia es esencial para esta ciudad, por mucho más reducido que sea el formato, y eso que en estos últimos veinte años se han vivido episodios desconcertantes. Quien nos hizo ver la importancia de este evento religioso fue Pepe Vaca, y los aspectos interesantes del mundo religioso católico en nuestra ciudad, del que no conocíamos nada, muchas cosas no habríamos podido ni rescatarlas, ni contarlas. Por eso le prestamos atención, y no vamos a dejar de hacerlo, y porque este blog está indisolublemente unido a esta ciudad.

¿Quién vio al Resucitado?

Es un enigma histórico que no podemos resolver, pero lo que se conoce como «el encuentro» representa eso, aunque tampoco esté narrado cómo se reencontró Jesús con su madre, ni si ésta supo de su resurrección antes que nadie, en un modo no físico. Porque nadie que le vio pudo reconocerle luego. Pero eso ahora es igual. El caso es que este año 2026 no se ha suspendido ni una sola procesión en toda Andalucía, ni en Melilla, ni en Ceuta, y quizá tampoco en el resto de España. Es mucha la gente que vive de espaldas a la semana santa, a la Navidad, pero es que tampoco se obliga a nadie a ir, ni a participar, ni a celebrarlas. Pero tanto en una como en otra ocurre, que al final te acaba atrapando en algún momento, aunque sea solo por unos instantes.

Entonces, ¿Qué puede haber diferente en algo que se repite año tras año, de manera invariables? La gente, nosotros, el contexto vital y el social. No hay modo de sacar dos fotos iguales, no se vuelve a repetir nunca la misma experiencia, nunca nada es lo mismo, aunque se vuelva año tras año al mismo lugar. La Semana Santa suena, se escucha, se siente, se ve y también se huele, Incluye a todos los sentidos.

Nota:Los tesoros perdidos de Pepe Vaca | El Alminar de Melilla