El camino del Encuentro


Parábola del camino del Encuentro

Estaban todos/as los que han pasado la Semana Santa en Melilla y han seguido las procesiones. Estaban también todos aquellos/as que regresan a lo largo del fin de semana. Estaban todos los que acuden, como en un ritual, al encuentro de esta singular procesión, una de las más luminosas de Melilla, no solo porque se celebra a medio día, sino porque también suele marcar el inicio de la temperatura más cálida. Eso sí, cuando el fin de la Pascua cristiana acontece en la mitad del mes de abril, hecho que se repite cada tres años.

No hay otro camino que el del encuentro, cuya parte más vistosa es la que se produce en la plaza de España y en la Avenida principal de Melilla. Sin embargo tiene una parte menos visible, más dura, que es la del traslado de los tronos hasta su encuentro, y luego el regreso, casi en solitario, a sus templos de reposo y culto.

El simbólico encuentro de las imágenes del Resucitado y de la Theotokos (Madre de Dios), puede servir también como metáfora y parábola para la ciudad del «encuentro de culturas», que tiene una parte muy vistosa, y otra menos visible de trabajo constante para fomentar esa convergencia cultural sobre la ciudad común. Siempre existen roces y fricciones, unas casuales y otras con alguna intencionalidad, pero para el bien de todos, empieza a percibirse una naciente voluntad de superar todas esas dificultades y la intención de mantener ese espacio colectivo. No es un trabajo fácil y sí es una labor constante, muy exigente, diaria, en la que no se puede desfallecer, pero en la que pueden existir errores, como en toda actividad humana.

Este año han coincidido la celebración del Ramadán, junto con la Pascua judía y cristiana. El año que viene, que será electoral, se volverá a producir la misma circunstancia, porque la semana santa coincidirá con la última semana de marzo, y el adelanto anual del mes sagrado musulmán también tendrá una semana común con la conmemoración cristiana, que está indisolublemente unida a la Pascua del Pesaj. Es algo en lo que ya se puede ir pensando, porque una vez finalizadas, nos lanzaremos de modo irremisible a la cita electoral de mayo.

Las procesiones han vuelto a nuestras calles después de una ausencia, forzada por la pandemia, de dos años. Esperemos también que este año permita también el reencuentro de los melillenses con su Patrona, que no procesiona en la ciudad desde 2017, es decir, desde hace un lustro.

Detrás de cada Encuentro hay mucho trabajo, mucha labor callada y oculta, mucho esfuerzo constante y también la ley inexorable del azar. Todo es frágil. No siempre estaremos cerca, no siempre llegaremos a tiempo. Pero el encuentro siempre tendrá su camino.

Sobre la ofensa a la Theotokos y Panagia


A partir de ahora asumiremos la terminología ortodoxa cristiana oriental y ya solo nos referiremos a Maria como la Theotokos ( Madre de Dios) y Panagia (Toda Santa). Títulos excelsos que configuran con la mayor dignidad posible, el papel que esta mujer representa dentro de la teología cristiana y de la propia religión. Una posición y un lugar que no tiene comparación posible en el marco de cualquier otra creencia.

En la nueva polémica religiosa católica de Melilla, el año pasado fue la del árbol, nos enfrentamos más con la vulgarización de temas complicados que con la ofensa. Desde luego los que se rasgan las vestiduras son los escribas y fariseos, siempre prestos al escándalo. El caso es que parece que nos encontramos frente a una obra teatral, en la que la presunta ofensa pasó desapercibida en años anteriores.

La adaptación de cuestiones teológicas al tiempo actual es siempre un riesgo, porque la susceptibilidad es mucha y un esceso de contemporaneidad puede llevar al error y a una interpretación retorcida, como parece ser el caso. Una vulgarización es llamar a una representación en imagen de la Theotokos, «novia de Melilla», aunque eso sea considerado una expresión de fe.

Concord, Mirrolde son creaciones de Jose Maria Antón y Teresa Jornet, ambos eminentes profesores de Melilla, ambos cristianos y de ideas socialistas, por lo que resultaría difícil aceptar que de un grupo teatral que extiende su legado, pueda surgir una ofensa armada contra los dogmas católicos. Para ofender tiene que existir tanto una intención, como un hecho manifiesto, que tampoco parecen ser el caso.

Si existiese una deficiencia en el control de calidad de lo representado, afectaría también a los años anteriores, en los que se representó esta obra. De un grupo teatral como Mirrolde, con muchas tablas, tampoco puede esperarse una calidad deficiente.

¿Qué ocurre pues? La sensación que ofrece todo esta polémica es que se busca el escandalo y el enfrentamiento a toda costa, y que cuando «se juega a diario con la ruleta rusa, se acaba encontrando la bala». No resultó el año pasado con el árbol, tampoco parece ser este con Mirrolde.

Lo que yace debajo de todo es el carro de la censura, al que muchos no dudarían en subirse, y el acabar con el intento de crear y mantener una multiculturalidad en la que nadie quede o se sienta excluido.

La Theotokos y el Paráclito ( Espíritu Santo) están muy por encima de todas estas vulgaridades en las que nos enredamos.

Monseñor Buxarrais, medio siglo de un obispo


Monseñor Ramón Buxarrais no equivocó su vocación cuando escogió el sacerdocio, sacramento en el que fue ordenado el 17 de diciembre de 1955. El próximo 3 de octubre se cumplirán 50 años desde que fuera nombrado obispo de Zamora en 1971. Sus cifras sobrecogen, pero son un ejemplo digno de lo que su figura y vida representan, en un mundo que empieza a estar falto de ellos, en casi todos los campos que rigen nuestra sociedad.

Ramón Buxarrais cumplirá 92 años el próximo diciembre, de los cuales 66 son como sacerdote ejerciente, que es lo que siempre quiso ser, y lo que él se siente. Tras renunciar al obispado obispado de Málaga en 1991, se trasladó al Centro Asistencial de nuestras ciudad, en el que estuvo como capellán hasta el año 2017, cuando un infarto severo le alcanzó el día 13 de septiembre. En ese día cerró una etapa importante de su vida, la melillense, que se prolongó a lo largo de 25 años, casi tantos como lleva como obispo emérito (30). En nuestra ciudad actuó como capellán, pero era obispo emérito de Málaga, ciudad y Diócesis que le homenajeará el próximo día 3 de octubre, con una misa en la catedral malacitana.

Después del escándalo y la conmoción provocada por el «obispo que nunca debió serlo», el de Solsona, llega la satisfacción del homenaje de aquel que «nunca quiso serlo», pero que se ha mantenido en el oficio de la fe, resistiendo muchas pruebas y dificultades. Estos son oficios y profesiones vocacionales, que se escogen por libre voluntad, y en donde no cabe modificar las circunstancias para adaptarlas a uno mismo. El caso del infausto obispo Novell, sería el equivalente al transfuguismo político, pero dentro de la Iglesia.

A lo largo de todo esto tiempo, e incluso antes del Alminar, cultivamos una amistad sincera con monseñor Buxarrais, de esas en las que todo el provecho que se saca es interior, y en la que nada de lo que se obtiene es visible, y que se prolongó a lo largo de una década (2007-2017). Tenemos todo lo escrito de su puño y letra, y también lo relacionado con su acción pastoral en Málaga, publicado en una modesta edición, pero completa, del propio obispado malacitano. Además de cientos de recuerdos, de consejos, de confidencias interiores, tenemos unas mil fotografías de sus años de soledad, los comprendidos entre la marcha de las Hijas de La Caridad en noviembre de 2011, hasta mediados del año 2016, cuando el gran terremoto obligó a cerrar la capilla castrense, y la escasa feligresía matinal se trasladó hasta la capilla del Centro Asistencial.

Todo eso que vimos y compartimos con él en ese tiempo, fue una experiencia común para 4 o 5 personas como máximo. En ese lustro, salvo el domingo, oficiaba la misa diaria, a la que solo asistían entre una y cuatro personas. Al menos siempre había una persona, aunque en El Alminar estamos convencidos de que a veces, ha celebrado el rito de la misa, con la iglesia vacía, en los días duros del invierno.

El próximo 3 de octubre recibirá ese merecido reconocimiento, por sus «bodas de oro episcopales» Nos lo contaba hoy quien fuera ordenado por el propio Buxarrais, y también Vicario Episcopal hasta el año 2011, Juan Manuel Barreiro, recién llegado de su misión en Venezuela. Monseñor Buxarrais siempre delante de sus frases.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2017/09/13/la-jubilacion-forzosa-de-monsenor-buxarrais/

El Sexto Mandamiento


Impresiones frente a la caída del Bisbe de Solsona

El asunto presenta tantos ángulos, que es imposible acometerlos todos en un solo artículo, y a la vez dar respuesta satisfactoria a lo sucedido. Si ha ocurrido lo que nos tememos, entonces lo que precisa el de momento obispo emérito Xavier Novell Gomá (1969), es que se rece por él de modo intenso. Al menos para los que se consideren fieles de la Iglesia Católica. Antes que condenas o juicios, oración y mucha.

Hay muchos datos que merecen atención en este caso, que ha llenado de zozobra a la feligresía católica. El primero sería la vertiginosa carrera de alguien que es nombrado como obispo de la Diócesis de Solsona, tan solo con 41 años. Eso es enigmático, salvo que su segundo apellido tenga alguna relación de parentesco, con el emblemático cardenal de la Cruzada franquista, y también catalán, Isidro Gomá (1869-1940). Hay sagas familiares en las tres profesiones más antiguas del mundo; magistraturas en el sentido político, jueces y sacerdotes.

No es que esto nos escandalice, en absoluto, pero en estas profesiones mencionadas, hay una autoexigencia de comportamiento ético y de referencia moral. Por eso causa tanta zozobra en la sociedad que un juez prevarique, que un político se lucre, o que un sacerdote de alto rango, sucumba ante la lujuria. Su deber es evitar en lo posible, la infestación mundana. Son profesiones vocacionales y la ciudadanía les exige un comportamiento a la altura de lo que representan.

¿Un problema de la Iglesia de Roma?

Que sepamos, todos estos problemas de pederastia y abusos sexuales por parte del clero, solo se circunscriben al ámbito de la Iglesia de Roma. No existen, que se conozca, sucesos semejantes y a gran escala en la Iglesia ortodoxa oriental, 70 veces 7 santa, y 70 veces 7 perseguida y martirizada. Este es el pecado de Roma, y por decirlo así de claro, Girolamo Savonarola, Giordano Bruno y otros muchos, fueron pasto de las llamas, en las hogueras inquisitoriales.

El «escándalo» del ya ex obispo de Solsona (las provincias eclesiásticas no coinciden con las civiles) llega en el peor momento posible. La Iglesia de Roma está acosada por turbios asuntos financieros y tenebrosas prácticas de depredación sexual, extendidas a lo largo del tiempo. Escribimos, en el inicio de su proclamación , que el pontificado de Francisco I se significaría por una sola piedra de toque, esto es, si se atrevería a disolver la siniestra y poderosa orden de Marcial Maciel. No lo ha hecho y por ello, la iglesia se encuentra en caída libre.

Podríamos citar mil ejemplos y textos tanto de la Biblia como de los Evangelios, pero no hace falta, porque al final de todo, prevalece el libre albedrío y la responsabilidad individual de los actos. No vale escudarse en quién lo nombró y el porqué, o en las no muy claras intenciones de la catequista y escritora porno. Al final ha sido él, que condenaba con dureza cualquier práctica libidinosa, el que ha dado el paso al frente hacia el abismo. Ha pulverizado su carrera eclesial, y sus 11 años como obispo, en un solo mes de incendio y de lujuria.

La infestación y posesión diabólica

¿Está poseído el ex bisbe Novell? Es imposible saberlo, pero sí pueden distinguirse las clarísimas trazas de las maniobras del diablo, que se ha cobrado una notable victoria en la cabeza de un obispo, y frente a toda la feligresía católica romana. En la iglesia ortodoxa no supondrá este incidente más que una breve nota a pie de página. Para la Iglesia Oriental, la Romana está en manos del diablo desde hace muchos siglos. Para los orientales, Roma paga sus excesos y sus pecados seculares y de la que solo esperan su caída, es más, la consideran condenada y sin salvación posible. Pero esto también lo afirmó Lutero, aunque hoy día su Iglesia reformada se asemeje a un self service, en la que los pecados se auto perdonan.

En El Alminar seguimos de cerca estas cuestiones, y tenemos como manuales de lectura y aprendizaje, los libros del ya fallecido sacerdote y exorcista Gabrielle Amorth (16/09/2016). Para el padre Gabrielle, el que más peligro corre es siempre el exorcista, y el Bisbe de Solsona lo era. «El humo del diablo entra por cualquier rendija», afirmó el Papa Pablo VI, aunque en este caso, parece que le han abierto la puerta de par en par.

Parece, por lo leído estos días, que el propio Xavier Novell pasó del interés teológico a la más pura pasión por la demonología. Y aquí apareció la joven escritora de erotismo satánico, como la nueva Salomé, frente al Bisbe. Pero en esta ocasión no era la cabeza del Bautista la que estaba en juego, sino la suya propia.

No se puede tentar al diablo, mucho menos jugar con él o abrirle la puerta. Tampoco mencionarle por su nombre o llamarle, porque es infinitamente más poderoso que cualquier mortal. Solo por debajo del Eterno y de san Miguel, el arcángel que lo derrotó tras la rebelión celestial. Una de las principales plazas de París está dedicada a San Miguel, y en Melilla tenemos al menos una calle, pero no sé si alguna imagen protectora dentro de las iglesias.

En la Diócesis de Solsona, sumida en el desaliento, ha fallado todo. Exponerse, es aventurarse a caer y el bisbe Novell lo ha hecho y mucho. Un solo instante de descuido y estás perdido, pero a su vez, también es una magnífica señal y advertencia.

Hemos conocido sacerdotes de vocación y también de oficio. Muchos para los que el celibato no es una cuestión importante. Los sacerdotes pueden casarse tanto en la iglesia oriental como en la anglicana. Sin embargo sí hemos visto a muchos sacerdotes, enredados e indefensos, en las redes que tejen los fieles y el clericalismo tienden a su alrededor. No es pues una cuestión relacionada con el celibato, sino más bien el haber subestimado la potencia del enemigo invisible de la Iglesia, al que el propio apóstol Pedro, denominó como «señor de este mundo».

Aquí, en este caso, lo que está en cuestión es la propia supervivencia de la iglesia de Pedro, muy batida por el diablo y los servidores de lo oscuro, y si seguirá siendo un referente para el tercer milenio o los inmediatos siglos. Al obispo de Solsona, le queda en su condición, lo que tarde en pronunciarse la Congregación para la Doctrina de la Fe, ex Santo Oficio.

Fotografías de la Diócesis de Solsona

Semana Santa en la redes


Cruz de Guía y las parroquias, frente a Melilla Cofrade

En el mundo cofrade y en el semanosantero, hay que ser muy conocedor de sus entresijos, para sobrevivir. Las afinidades y las rivalidades pueden durar siglos, incluso ser eternas. La apuesta de Televisión Melilla por realizar un cambio radical en la dirección de la programación de la Semana Santa melillense, tenía sus riesgos. Sustituir a Cruz de Guía, por Melilla Cofrade, y la dirección de Carlos Rubiales por la de Pedro Pomares, apenas a un mes del inicio de la conmemoración litúrgica, era casi un salto en el vacío. Una maniobra así se intenta en Málaga o Sevilla, y ardes con el incienso,

En los pasillos y entresijos de la Iglesia pierde la inocencia hasta el más santo de los santos, como dijera san Josemaría Escrivá. En El Alminar llevamos más de 15 años analizando, aprendiendo y escribiendo sobre todo lo relacionado con la Iglesia y la Semana Santa, tanto la actual como la histórica. Se necesitan muchos años para establecer relaciones de confianza, y para afianzarse en una parroquia o en la misma Iglesia. Además existe otro factor, y es que los párrocos y los vicarios son removidos cada cuatro o seis años, por lo que es necesario empezar de nuevo de modo constante. Los nombres de las sagas familiares se prolongan en las cofradías: Calderón, Nogales, Guerrero y otros muchos

El año pasado estábamos todos confinados, por lo que no su pudo ni siquiera abrir los templos. Sin embargo, algunas parroquias , con la sola presencia del párroco, empezaron a emitir oficios religiosos a través de las redes sociales, principalmente Facebook. Durante todo ese tiempo pudimos ver y oír misas desde Gérgal, Abla y la iglesia de San Juan, todas de Almería. Incluso contactamos con la iglesia de Almoharín, en Cáceres, un nombre con reminiscencias almohades.

La calle es libre, pero el interior de las Iglesias no. Cruz de Guía prosigue sus emisiones semanosanteras desde la parroquia castrense de la Inmaculada, en donde está sólidamente arraigada. Además, esta parroquia depende de modo directo del Arzobispado único Castrense, a cuyo frente se encuentra el sacerdote melillense Francisco Sierra. Cruz de Guía está transmitiendo también algunos oficios religiosos desde el templo arciprestal del Sagrado Corazón. La Vicaría Episcopal de Melilla también está emitiendo algunos actos, con la cobertura de la Televisión melillense. La parroquia de San Agustín, del barrio del Real, es la más avanzada en el aspecto tecnológico, y emite las misas diarias desde hace varios meses. Es un modo de estar en contacto con la feligresía, muy adecuado para estos tiempos de pandemia.

Lo deseable es que este tipo de emisiones continúen, incluso más allá del tiempo en el que se cesen las restricciones de aforo, e incluso cuando se regrese a la normalidad relativa en el próximo año. Es una Semana Santa muy atípica, con los cultos y actos religiosos en el interior de los templos. Ahora ya es posible escoger entre emisiones distintas. Esa división constante, nunca suele llevar a buenos finales. La procesión va por dentro.

Esto es lo que ocurre con en la Iglesia Ortodoxa de Oriente, en donde no hay procesiones rituales fuera de los templos. Todas estas manifestaciones están circunscritas a la Iglesia latina. Ni en la luterana o evangélica, ni en la anglicana, se celebran procesiones de imágenes. Algunas de ellas ni siquiera las tienen, como en la Iglesia oriental, en donde solo se rinde culto al icono. El Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, regido por Su Toda Santidad Bartolomé I, emite sus oficios religiosos de modo continuo, todos los día del año, desde el barrio de Fanar en Estambul. Este año no se ha editado el programa de cultos de semana santa, ni el pregón, ni tampoco el cartel.

La última procesión de La Victoria


El 8 de septiembre de 2017 nadie podía siquiera imaginar que estaba contemplando la última procesión de la Patrona de Melilla. Sin embargo, titulábamos la crónica de esa procesión de la siguiente manera, «La oscuridad alcanza a La Victoria«. Lo decíamos porque una parte del recorrido se llevó a cabo en la penumbra, entre otras cosas porque el decrecimiento de la luz solar en septiembre se deja notar.

El título también tenía un doble sentido, porque un año antes, el Vicario Roberto Rojo, ante la inminencia de las obras de rehabilitación en templo patronal de La Purísima, decidió bajar la imagen al templo Arciprestal, lo que provocó una rebelión abierta de parte de la congregación y de algunos fieles que les secundaron. Los acontecimientos posteriores le dieron la razón en esta medida, porque desde hace 5 años, la imagen de la Virgen de La Victoria, Patrona coronada de la ciudad, está justo en el centro de Melilla y accesible a todos.

La actual Junta de Gobierno de la Real y Franciscana Congregación de La Victoria, presidida por Mª Piedad Castellano, cumplió el pasado mes de marzo, el límite de los 8 años que establece el Código de Derecho Canónico para los mandatos en la cofradías y congregaciones religiosas. La llegada de la pandemia de Wuhan interrumpió la posible renovación en la Congregación de la Patrona de la ciudad. Sin embargo, pese a la obligatoriedad de la misma, no se tiene noticia de que se hubiese iniciado el proceso electoral. Debe entenderse que la actual Junta actúa en funciones, hasta que la situación permita la celebración electoral, de la que tampoco se tienen noticias, pese a que sí se han podido celebrar las elecciones autonómicas gallegas y vascas. Mª Piedad Castellano es Hermana Mayor desde el 23 de marzo de 2012.

La inexorabilidad del Código de Derecho Canónico

Los 1752 artículos del CDG son una amoladera de vanidades y ambiciones humanas. Quien pretenda hacer carrera dentro de La Iglesia debe prepararse para un ejercicio de paciencia y de décadas. Lo que no tiene precedente alguno es que una imagen de una virgen patronal de una capital española, no haya podido salir durante un lapso tiempo tan largo, tres años. El computo final de la actual Junta de Gobierno quedará marcada por la imposibilidad de procesionar la imagen entre el periodo 2018-2020, además de otras circunstancias internas, poco edificantes y alejadas de lo que debe ser la hermandad cristiana. A lo largo de una década de ya finalizada militancia en la Congregación, creí que era un lugar y casi un deber como melillense adoptivo, el poder contribuir al conocimiento de un símbolo, la imagen de la Victoria, que sostuvo el espíritu de los melillenses en la larga noche de los 400 años. Esa tenacidad posibilitó la pervivencia de la ciudad actual de Melilla, y su existencia actual, como lugar de encuentro de culturas antaño enfrentadas. No encontramos nada de eso allí, ni paz, ni piedad, ni perdón. Antes bien, fuimos perseguidos. Lo cual no excluye la presencia de mucha buena gente, tanto de fe como de obras.

El candidato desparecido

En 2012 existía otro candidato, un hombre de la ciudad vieja, Guilerrmo Carmona del que nada se ha vuelto a saber. Con la perspectiva del tiempo, queda hoy claro que este debió ser el candidato triunfante (perdió solo por 9 votos) Muchos otros y otras congregantes se han ido dando de baja a lo largo de estos años, o han desaparecido de los censos. El futuro se torna ya inmediato. El nuevo Vicario Eduardo Resa, ha transformado el templo arciprestal, y sujetado los mimbres desbaratados en los últimos tiempos.

El año pasado, con la segunda suspensión escribimos esta otra frase: No parece existir en los anales y crónicas religiosas de la ciudad, un precedente de esta magnitud y alcance, al que no nos atrevemos a otorgarle un significado trascendente, al menos de modo público, pero lo tiene. Y con este, ya son tres años.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/03/17/los-dos-candidatos-a-la-victoria/

Dos Papas y una sola profecía


                Llevamos mucho tiempo buscando el momento para escribir sobre este tema, y además nos lo están demandando, pero es necesario buscar la disposición de ánimo correcta, y atinar con el momento exacto. Hay una serie de libros que denominamos como «novelas anticipativas», y que ya mencionamos en el artículo sobre la pandemia. Escribimos ahora también porque no queda demasiado tiempo.

                 Las profecías de San Malaquías sobre los Papas fueron escritas en el siglo XII, cuando todo el mundo conocido era Europa, el Asia más próxima y el norte de África. Los musulmanes estaban en España, pero un monje irlandés solo podía concebir el mundo desde la perspectiva católica, e identificar una línea histórica con los sucesores en el trono de Pedro, en la que su final, coincidiría con el fin del Mundo. Aun así, la coincidencia entre los símbolos  de sus lemas y las características de los símbolos papales es alta. Por algo era un profeta. Lo que nadie había previsto es que en los inicios del siglo XXI, la Iglesia católica contase con dos Papas de facto, nombrados en sendos cónclaves, por tanto, válidos. aunque se atisben algunas fricciones.

                El eufemismo emérito solo esconde una realidad más dura, que es la deposición. El verbo deponer significa bajar algo o alguien del lugar en  que está.  En el caso de Benedicto XVI cabe decir que contó con el suficiente tiempo y presencia de ánimo para anticiparse a una situación más dura, y pudo formalizar su renuncia de modo voluntario, cosa que no sucedió con el cercano caso del rey Juan Carlos I.

                                   Las profecías de San Malaquías

           San Malaquías fue un monje benedictino, nacido en Armagh (Irlanda) en 1194, que elaboró una lista con 112 estelas, con las que se designaban un número equivalentes de los próximos 112 sucesores del apóstol Pedro, a partir del momento en el que escribe. La primera dificultad estriba en la propia lista papal, bastantes confusa en determinados periodos. Hay papas que no existieron, otros que fueron tachados de la lista o incluso antipapas, por tanto, identificar al último de esos 112 sería delicado. La lista tiene su origen en Celestino II (1143)  y acabaría en uno o dos Papas posteriores a Benedicto XVI. De la lista desapareció o no, la que aludía al «Papa negro», dato imposible de conocer, porque el libro fue publicado por primera vez en 1595, con la debida autorización eclesiástica. La segunda cuestión sería si Malaquías escribió sus profecías en el mismo orden que fueron publicadas

            Lo que sí parece claro según el texto de la estela o lema 112, es que el último Papa profetizado será Pedro romano, lo que no quiere decir que adopte este nombre. La profecía sobre el último Papa de la lista, que no quiere decir que lo sea en realidad, afirma lo siguiente: Petrus Romanus qui paciet oues in multas tribulationibus: quibus trans factis civitas septicollis diruetur, et Iudex tremedus iudicabis populum suum Finis (Pedro Romano, que apacentaba sus ovejas en muchas tribulaciones, que atravesaron la ciudad de las siete colinas y el Juez formidable juzgó a su su pueblo. Final)

          Tanto el Papa Francisco I y como Benedicto XVI, son dos ancianos al frente de la Iglesia universal, con 83 y 93 años respectivamente. Si todo sucede en su orden natural no habría problema, pero podría darse el caso de que el Papa Francisco falleciese antes que el Papa Benedicto, con lo que la situación anómala se convertiría en extrema. Son dos hombre ancianos, con aparente buena salud, pero dentro de Italia, el país continental europeo en donde el coronavirus sigue azotando con más fuerza. Estamos comprobando que en los tiempos actuales no hay orden natural posible.

         Todo pontífice es por definición «Pedro romano» y Francisco es al Papa 266º de la Iglesia católica, y es jesuita. La Compañía de Jesús siempre fue conocida como la orden negra, dada su costumbre de vestir siempre el hábito negro, y a su superior siempre se le llamaba el «Papa negro». Una cláusula ya abolida, impedía a los miembros de la Compañía de Jesús,  acceder a la púrpura cardenalicia, e impedir así su acceso al papado, ya que esta peculiar Orden profesa un voto especial de obediencia al Papa. Todo esto alude a ese «caput nigrum» o cabeza negra, que fue o no hecho desaparecer, de las profecías de Malaquías. El caso es que entre Francisco I y Benedicto XVI concurren varias anomalías, que quizá sean también propias de estos tiempos confusos.

                                              Interpretación

           Se ha intentado hacer encajar ese párrafo de San Malaquías entre uno y otro Papa, pero no parece dejarse aprehender con facilidad, por mucho que en el emblema episcopal de Joseph Ratzinger, aparezca también una cabeza negra. La solución a este enigma, se desvelará con el próximo Pedro romano. En cuanto a los Jesuitas no existían en el momento de la formulación.

            Lo que sí podría significar es que el siguiente Papa pudiera ser italiano  y/o tener una vinculación efectiva  con la diócesis de Roma, según interpretamos en El Alminar. En la lista más actualizada existente, solo 125 de los  224 cardenales ejerciente son elegibles, lo que significa que tienen una edad inferior a 80. Esto convierte al grupo de los «no elegibles» como muy influyente en la posible elección del próximo Pontífice romano.

          El cardenal Pietro Parolin es el único llamado Pedro entre todos los integrantes del Colegio Cardenalicio, en lo que parece ser un requisito. Si la profecía aludiese a la posibilidad de un pontífice de las diócesis africanas, el cardenal Robert Sarah se encontraría entre los posibles candidatos. Sin embargo, se abriría una nueva posibilidad, no contemplada hasta la fecha y sería la de incluir al Opus Dei, una Prelatura personal, que está por encima de una orden, en el rango de la profecía. Se distinguen por su fuerte vinculación con la ciudad de Roma, a la que están vinculados por su presencia permanente. Además usan la sotana, que es de color negro, y a la que nunca renuncian. Existe un nombre, es un cardenal español, Julián Herranz Casado, pero no es elegible. Persiste pues, por el momento, la anomalía de la ausencia de un Papa español.

              La situación de envejecimiento es tal, que en tan solo 2 años (2022), los cardenales elegibles serían menos que los no elegibles. La situación actual es de 125 frente a 99.

Nota: https://www.ancient-origins.es/noticias-general-mitos-leyendas-europa/las-profec%C3%AD-los-%C3%BAltimos-pont%C3%ADfices-el-papa-negro-003375