La profecía del último Papa


No es posible una segunda renuncia papal, porque situaría a la Iglesia sobre el mismo límite del cisma y de la confusión completa. No puede haber un segundo pontífice recluido en el monasterio Mater Ecclesiae o con las monjas de Santa Marta. Esto trasmitiría la imagen de que un Papado puede ser influido por el mundo y sus acontecimientos, y ser obligado a la renuncia, aunque se aleguen motivos físicos. Disolvería la idea de una Iglesia de inspiración divina, y la colocaría al mismo nivel que cualquier otra institución mundana, que puede ser depuesta y desviada por los métodos tradicionales de la política humana. Si Francisco I dimite o renuncia, será el último Papa de una Iglesia única y lo que seguirá no será otra cosa que su fragmentación universal. Si se ha puede forzar la renuncia de dos Papas consecutivamente, volveremos a a las políticas medievales y a las deposiciones papales. Hasta que se instale uno que sea agradable a los poderes económicos y políticos que rigen el mundo.

La lista de san Malaquías

La expectativa del fin del mundo surge del propio Jesucristo cuando se refería a una inminente acción del Padre, del Creador, en la llegada de su Reino Universal, que pusiese fin a las tribulaciones del mundo. El no cumplimiento de la predicción, obligó a una reformulación de la misma. En el año 1000, se dio en Europa un nuevo milenarismo o anticipación del fin del Mundo, que evidentemente no llegó a producirse, ni siquiera por aproximación. En líneas generales, el 1000 fue un año tranquilo y los horrores de la Peste Negra quedaban aun lejos. Ese fallido final quizá diese origen al nacimiento de la herejía cátara en el siglo XI.

En este ambiente, un monje nacido en los años finales del siglo XI, Malaquías de Armagh, elaboró o dictó, supuestamente, una lista de lemas de carácter profético sobre los Papas reinantes y por reinar, desde su época hasta el fin del Papado. Son 113 lemas que se inician con Celestino II, proclamado en 1143 como 165º Papa de la Iglesia de Roma, y fallecido al año siguiente. Malaquías, el monje irlandés, murió en 1148. Si cada lema corresponde a un Papa, como suele admitirse por todos los estudios del asunto, y el primero es Celestino II y los sumamos al ordinal papal, tendríamos 112 Papas más a partir del primero, el último Papa sería pues el 267º, y Francisco I es el 266º. Ocurre que entre aquel tiempo y el presente ha habido cismas, dobles Papas e incluso antipapas, lo que altera la posibilidad de que el actual Pontífice sea o se corresponda con el último de la lista, o el que de paso al final. No es lo mismo.

La elección del cardenal Jorge Bergoglio como Papa el 13 de marzo de 2013, fue anómala, aparte de la coincidencia de la presencia del número 13, que será el ordinal que ponga fin a las sucesiones papales, y a la llegada de Pedro Romano, en la línea o lema 113 de las predicciones de Malaquías. Fue anómalo porque surgió en un cónclave previsto y establecido por otro Papa, Benedicto XVI, que estaba vivo y ejerciente hasta la designación del sucesor. Benedicto XVI, vuelto a la condición de cardenal tras su renuncia, era el Papa 265º, cuya suma del ordinal nos da también la cifra de 13, que fue anunciada el 11 de febrero de ese mismo año. Benedicto XVI murió el 31 de diciembre, que no es otra cosa que la inversión del número 13.

La validez de la lista es innegable, entre otras cosas porque fue publicada en 1595 por el monje benedictino Arnold de Wyon, siendo imposible conocer qué ocurrió o como se transmitió esa lista entre el siglo XIII, fecha de su elaboración y la de su publicación. Su validez profética, teniendo en cuenta que es un texto que anticipa acontecimientos o nombres con varios siglos de antelación, está fuera de toda duda, aunque se atribuya es coincidencia al azar o a la inspiración divina.

Petrus Romanus

Pedro es piedra, y no será ese el nombre del último Papa, porque en dos milenios de historia ningún cardenal ha sido tan pretencioso como para escoger ese nombre para su pontificado. Es un nombre solo reservado al fundador, al designado de modo directo por Jesucristo. Sin embargo, Petrus sí resulta un sinónimo de Papa en el ámbito eclesiástico, por lo que la lista revelada en el siglo XII y publicada a finales del XVI (400 años después), predice o augura que el próximo Pontífice de la Iglesia Católica será italiano, o sea, romano, porque en aquella época Roma era Italia eran la misma cosa. Esa línea o lema 113 es la clave de una lista que atraviesa ya ocho siglos y cuya coincidencia mayor se estableció con Albino Luciani o Juan pablo I (109- De Medietate Lunae)*, al que proclamaron santo para evitar más especulaciones sobre su muerte.

In psecutione extrema S.R.E. sedebit

112– En la persecución máxima (Sanctae Romae Eclassiae) se sentará. 113Petrus romanus qui pascet oves in multis tribulationibus, quibus transactis civitas septicollis diructur et Iudex tremendus iuduicabit populum suus. Finis (Pedro romano, que apacienta las ovejas entre muchas tribulaciones, después de las cuales será destruida la ciudad de las siete colinas y el Juez terrible juzgará a su pueblo. El fin)

En el siglo XIII existía un miedo tremendo al Juicio final y al fin de los tiempos. Europa era casi todo el mundo posible en una Tierra que todavía era plana. El fin del mundo se identificaba con el fin de la Iglesia y la caída de Roma. Lo que hay que resaltar es que supuestamente son las profecías de un monje irlandés del año 1100, que las redacta para casi un milenio de vigencia. Si trazó un horizonte de 112 pontífices sucediendo al entonces reinante en 1143, es porque quiso hacer exactamente eso.

Las Conjeturas

El sacerdote jesuita Juan Manuel Igartua realizó su estudio sobre las profecías atribuidas a Malaquías en el año 1975, antes de la llegada del Juan Pablo II (110- De labore solis), Benedicto XVI (111- Gloria olivae), Francisco I (In persecutione extrema). La Gloria del olivo y psecutione extrema parece unificar un tiempo de crisis y persecución (escándalos de la Iglesia), en el que dos Papas están unidos en el tiempo, de hecho entre 2013 y 2022 han existido dos pontífices máximos, se diga lo que se diga. El tiempo de «persecutione extrema» es este. Por tanto Gloria olivae unifica a ambos, porque son 112 lemas papales y el último es Petrus romanus, porque Francisco I no renunciará y tampoco puede cerrarle el paso a la «divina providencia», que todavía no se ha manifestado, pero lo hará.

Las muchas tribulaciones

Son muchas las tribulaciones ahora mismo en desarrollo. Hace un año nadie contaba con la nueva guerra que Rusia ha desencadenado en Ucrania. Hace dos nadie pensaba en la pandemia mundial que asola el mundo desde 2020. Tampoco se pensaba en la Iglesia colapsada por escándalos de pederastia y financieros, desde hace dos décadas. La posibilidad de disparos nucleares es algo que no puede ya descartarse (los líderes mundiales están suficientemente locos), ni tampco la escalada internacional en la guerra de Ucrania.

Europa es el espacio físico que constituía todo el orbe de Malaquías en el siglo XII. La Iglesia actual está dividida en dos grupos, el de Sal terrae (la sal de la tierra) o tradicionalistas, y el grupo de San Galo, o modernistas, partidarios de una acomodación de la doctrina, manteniendo las creencias más irrenunciables y los pecados más básico. Esto es algo muy próximo al protestantismo luterano. La aniquilación total del Syllabus de Pio IX, hasta la llegada de Pedro Romano. Finis

Nota: El enigma de la profecía de San Malaquías, s.j. Juan Manuel Igartua. Ediciones Acervo (1975). https://elalminardemelilla.com/2020/05/08/dos-papas-y-una-sola-profecia/

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El Flagelado: 80º aniversario de una cofradía


Procesión extraordinaria del Flagelado de Batería Jota

Se cumplen XXV años de la adquisición y tallado de la nueva imagen del Flagelado de Batería Jota, hecho que se conmemora con una procesión extraordinaria del titular de la Cofradía. Para ello, fue trasladado la semana pasada al templo Arciprestal de la ciudad, cuya guardia y custodia procesional, está encomendada al Tercio Gran Capitán, I de La Legión.

Esta mañana, al transitar junto a la iglesia del Sagrado Corazón, se oían gritos estremecedores, y el estruendo metálico de los fusiles cetme. Al entrar en la nave, contemplamos una imagen insólita y también única: Los gastadores de La Legión, ensayaban los pasos y movimientos (con sus uniformes de guerra) con el que custodiarán la imagen sagrada del Flagelado, de la que son Hermanos Mayores Honorarios. En los ensayos todo es más puro, más directo.

De la iconoclastia a la refundación

En apenas un mes, se cumplirán 80 años de la fundación de la cofradía del Flagelado (27/11/1942)*, y mañana se conmemoran los 25 años de la nueva imagen, que sustituyó a la anterior, de los talleres de Olot, que fue la única que pudo salvarse del periodo iconoclasta de Melilla (1974-1988), iniciado con la suspensión de la Semana Santa (por motivos infundados), dictada por el entonces vicario episcopal, luego secularizado, Salvador Guirado. La iconoclastia, o devastación completa de los templos melillenses, con la liquidación de todo el patrimonio de las cofradías, y del interior de las iglesias, concluyó con otro hecho aciago en 1988, cuando el sacerdote Jesús Hurtado, fulminó en la iglesia de san Agustín, el culto al Cristo de Limpias, el más popular e intenso de toda la historia religiosa de la ciudad. Todo fue destrozado, o vendido y enajenado, sin que todavía se sepan muchas cosas.

La parroquia de la Medalla Milagrosa en Batería Jota, albergó también otro culto muy popular, el de los lunes de San Nicolás, que también fue interrumpido y tabicada su capilla y altar, que no volvería a aparecer, hasta las obras de 1993*, realizadas por el padre capuchino Jesús Cortijosa, al que muchos consideran como el salvador de este importante templo. Él fue el que restauró las imágenes, los cultos desaparecidos, y el que promovió la compra y restauración de otras imágenes nuevas, como la que ahora se conmemora, la del Flagelado. En marzo de 1992* procesionaron por primera vez, una de las nuevas imágenes. Se sustituyeron todas, la del Resucitado y la de Ntra. Sra. del Mayor Dolor, custodiada ahora en el Museo de La Legión.

Notas: * Presencia de la Iglesia católica en Melilla, José Luis Blasco.

La Patrona, de nuevo en las calles


      Una situación insólita ha concluido en la calurosa tarde del 8 de septiembre de 2022. La Virgen de la Victoria, uno de los símbolos más importantes de la ciudad, ha vuelto a procesionar por las calles del centro de Melilla, tras cuatro años de ausencia. En 2018 y 2019 motivos climatológicos impidieron la procesión, y en los dos años siguientes (2020 y 2021) las restricciones provocadas por la pandemia de la Covid-19, exigieron su permanencia en el interior del templo.

    Los símbolos no pueden estar tanto tiempo ausentes de los lugares en los que tienen su sentido. Este año no hubo foto de familia y autoridades, en los escalones de la iglesia Arciprestal del Sagrado Corazón. Las puertas permanecieron cerradas hasta el mismo instante de la salida procesional. Todo ha sido más solemne. Las agrupaciones de la Guardia Civil y de Regulares, escoltas naturales de la Patrona Coronada de Melillla, esperaban al pie del templo la salida procesional, los primeros para abrir la procesión, los segundos para cerrarla, y en medio la Banda de Música.

   La imagen de la Virgen de La Victoria lleva asentanda en el templo del Sagrado Corazón desde 2016, cuando se iniciaron las obras de rehabilitación del templo de la Purísima, en Melilla la Vieja. En su momento supuso una conmoción, pero la imagen está mejor asentanda en el centro de la ciudad y es más accesible a todos.

El recorrido de la procesión patronal es más corto y cómodo para todos, aunque este año cambió el sentido del recorrido, en dirección a la plaza de España, para recorrer la avenida en sentido ascendente. Ese cambio provocó que la imagen de la Ntra. Sra. de la Victoria girase sobre las cabezas del público y fieles allí congregados, como si quisiese integrarse con la gente.

Todo parece reintegrarse lentamente a su sitio. La gente ha sufrido mucho en estos dos últimos años. Se necesita un poco de calma, pese a la incertidumbre. Los melillenses quedaron satisfechos y amparados por la presencia de su Patrona, una vez más, en las calles de la que es su ciudad, desde 1497.

   

El camino del Encuentro


Parábola del camino del Encuentro

Estaban todos/as los que han pasado la Semana Santa en Melilla y han seguido las procesiones. Estaban también todos aquellos/as que regresan a lo largo del fin de semana. Estaban todos los que acuden, como en un ritual, al encuentro de esta singular procesión, una de las más luminosas de Melilla, no solo porque se celebra a medio día, sino porque también suele marcar el inicio de la temperatura más cálida. Eso sí, cuando el fin de la Pascua cristiana acontece en la mitad del mes de abril, hecho que se repite cada tres años.

No hay otro camino que el del encuentro, cuya parte más vistosa es la que se produce en la plaza de España y en la Avenida principal de Melilla. Sin embargo tiene una parte menos visible, más dura, que es la del traslado de los tronos hasta su encuentro, y luego el regreso, casi en solitario, a sus templos de reposo y culto.

El simbólico encuentro de las imágenes del Resucitado y de la Theotokos (Madre de Dios), puede servir también como metáfora y parábola para la ciudad del «encuentro de culturas», que tiene una parte muy vistosa, y otra menos visible de trabajo constante para fomentar esa convergencia cultural sobre la ciudad común. Siempre existen roces y fricciones, unas casuales y otras con alguna intencionalidad, pero para el bien de todos, empieza a percibirse una naciente voluntad de superar todas esas dificultades y la intención de mantener ese espacio colectivo. No es un trabajo fácil y sí es una labor constante, muy exigente, diaria, en la que no se puede desfallecer, pero en la que pueden existir errores, como en toda actividad humana.

Este año han coincidido la celebración del Ramadán, junto con la Pascua judía y cristiana. El año que viene, que será electoral, se volverá a producir la misma circunstancia, porque la semana santa coincidirá con la última semana de marzo, y el adelanto anual del mes sagrado musulmán también tendrá una semana común con la conmemoración cristiana, que está indisolublemente unida a la Pascua del Pesaj. Es algo en lo que ya se puede ir pensando, porque una vez finalizadas, nos lanzaremos de modo irremisible a la cita electoral de mayo.

Las procesiones han vuelto a nuestras calles después de una ausencia, forzada por la pandemia, de dos años. Esperemos también que este año permita también el reencuentro de los melillenses con su Patrona, que no procesiona en la ciudad desde 2017, es decir, desde hace un lustro.

Detrás de cada Encuentro hay mucho trabajo, mucha labor callada y oculta, mucho esfuerzo constante y también la ley inexorable del azar. Todo es frágil. No siempre estaremos cerca, no siempre llegaremos a tiempo. Pero el encuentro siempre tendrá su camino.

Sobre la ofensa a la Theotokos y Panagia


A partir de ahora asumiremos la terminología ortodoxa cristiana oriental y ya solo nos referiremos a Maria como la Theotokos ( Madre de Dios) y Panagia (Toda Santa). Títulos excelsos que configuran con la mayor dignidad posible, el papel que esta mujer representa dentro de la teología cristiana y de la propia religión. Una posición y un lugar que no tiene comparación posible en el marco de cualquier otra creencia.

En la nueva polémica religiosa católica de Melilla, el año pasado fue la del árbol, nos enfrentamos más con la vulgarización de temas complicados que con la ofensa. Desde luego los que se rasgan las vestiduras son los escribas y fariseos, siempre prestos al escándalo. El caso es que parece que nos encontramos frente a una obra teatral, en la que la presunta ofensa pasó desapercibida en años anteriores.

La adaptación de cuestiones teológicas al tiempo actual es siempre un riesgo, porque la susceptibilidad es mucha y un esceso de contemporaneidad puede llevar al error y a una interpretación retorcida, como parece ser el caso. Una vulgarización es llamar a una representación en imagen de la Theotokos, «novia de Melilla», aunque eso sea considerado una expresión de fe.

Concord, Mirrolde son creaciones de Jose Maria Antón y Teresa Jornet, ambos eminentes profesores de Melilla, ambos cristianos y de ideas socialistas, por lo que resultaría difícil aceptar que de un grupo teatral que extiende su legado, pueda surgir una ofensa armada contra los dogmas católicos. Para ofender tiene que existir tanto una intención, como un hecho manifiesto, que tampoco parecen ser el caso.

Si existiese una deficiencia en el control de calidad de lo representado, afectaría también a los años anteriores, en los que se representó esta obra. De un grupo teatral como Mirrolde, con muchas tablas, tampoco puede esperarse una calidad deficiente.

¿Qué ocurre pues? La sensación que ofrece todo esta polémica es que se busca el escandalo y el enfrentamiento a toda costa, y que cuando «se juega a diario con la ruleta rusa, se acaba encontrando la bala». No resultó el año pasado con el árbol, tampoco parece ser este con Mirrolde.

Lo que yace debajo de todo es el carro de la censura, al que muchos no dudarían en subirse, y el acabar con el intento de crear y mantener una multiculturalidad en la que nadie quede o se sienta excluido.

La Theotokos y el Paráclito ( Espíritu Santo) están muy por encima de todas estas vulgaridades en las que nos enredamos.

Monseñor Buxarrais, medio siglo de un obispo


Monseñor Ramón Buxarrais no equivocó su vocación cuando escogió el sacerdocio, sacramento en el que fue ordenado el 17 de diciembre de 1955. El próximo 3 de octubre se cumplirán 50 años desde que fuera nombrado obispo de Zamora en 1971. Sus cifras sobrecogen, pero son un ejemplo digno de lo que su figura y vida representan, en un mundo que empieza a estar falto de ellos, en casi todos los campos que rigen nuestra sociedad.

Ramón Buxarrais cumplirá 92 años el próximo diciembre, de los cuales 66 son como sacerdote ejerciente, que es lo que siempre quiso ser, y lo que él se siente. Tras renunciar al obispado obispado de Málaga en 1991, se trasladó al Centro Asistencial de nuestras ciudad, en el que estuvo como capellán hasta el año 2017, cuando un infarto severo le alcanzó el día 13 de septiembre. En ese día cerró una etapa importante de su vida, la melillense, que se prolongó a lo largo de 25 años, casi tantos como lleva como obispo emérito (30). En nuestra ciudad actuó como capellán, pero era obispo emérito de Málaga, ciudad y Diócesis que le homenajeará el próximo día 3 de octubre, con una misa en la catedral malacitana.

Después del escándalo y la conmoción provocada por el «obispo que nunca debió serlo», el de Solsona, llega la satisfacción del homenaje de aquel que «nunca quiso serlo», pero que se ha mantenido en el oficio de la fe, resistiendo muchas pruebas y dificultades. Estos son oficios y profesiones vocacionales, que se escogen por libre voluntad, y en donde no cabe modificar las circunstancias para adaptarlas a uno mismo. El caso del infausto obispo Novell, sería el equivalente al transfuguismo político, pero dentro de la Iglesia.

A lo largo de todo esto tiempo, e incluso antes del Alminar, cultivamos una amistad sincera con monseñor Buxarrais, de esas en las que todo el provecho que se saca es interior, y en la que nada de lo que se obtiene es visible, y que se prolongó a lo largo de una década (2007-2017). Tenemos todo lo escrito de su puño y letra, y también lo relacionado con su acción pastoral en Málaga, publicado en una modesta edición, pero completa, del propio obispado malacitano. Además de cientos de recuerdos, de consejos, de confidencias interiores, tenemos unas mil fotografías de sus años de soledad, los comprendidos entre la marcha de las Hijas de La Caridad en noviembre de 2011, hasta mediados del año 2016, cuando el gran terremoto obligó a cerrar la capilla castrense, y la escasa feligresía matinal se trasladó hasta la capilla del Centro Asistencial.

Todo eso que vimos y compartimos con él en ese tiempo, fue una experiencia común para 4 o 5 personas como máximo. En ese lustro, salvo el domingo, oficiaba la misa diaria, a la que solo asistían entre una y cuatro personas. Al menos siempre había una persona, aunque en El Alminar estamos convencidos de que a veces, ha celebrado el rito de la misa, con la iglesia vacía, en los días duros del invierno.

El próximo 3 de octubre recibirá ese merecido reconocimiento, por sus «bodas de oro episcopales» Nos lo contaba hoy quien fuera ordenado por el propio Buxarrais, y también Vicario Episcopal hasta el año 2011, Juan Manuel Barreiro, recién llegado de su misión en Venezuela. Monseñor Buxarrais siempre delante de sus frases.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2017/09/13/la-jubilacion-forzosa-de-monsenor-buxarrais/

El Sexto Mandamiento


Impresiones frente a la caída del Bisbe de Solsona

El asunto presenta tantos ángulos, que es imposible acometerlos todos en un solo artículo, y a la vez dar respuesta satisfactoria a lo sucedido. Si ha ocurrido lo que nos tememos, entonces lo que precisa el de momento obispo emérito Xavier Novell Gomá (1969), es que se rece por él de modo intenso. Al menos para los que se consideren fieles de la Iglesia Católica. Antes que condenas o juicios, oración y mucha.

Hay muchos datos que merecen atención en este caso, que ha llenado de zozobra a la feligresía católica. El primero sería la vertiginosa carrera de alguien que es nombrado como obispo de la Diócesis de Solsona, tan solo con 41 años. Eso es enigmático, salvo que su segundo apellido tenga alguna relación de parentesco, con el emblemático cardenal de la Cruzada franquista, y también catalán, Isidro Gomá (1869-1940). Hay sagas familiares en las tres profesiones más antiguas del mundo; magistraturas en el sentido político, jueces y sacerdotes.

No es que esto nos escandalice, en absoluto, pero en estas profesiones mencionadas, hay una autoexigencia de comportamiento ético y de referencia moral. Por eso causa tanta zozobra en la sociedad que un juez prevarique, que un político se lucre, o que un sacerdote de alto rango, sucumba ante la lujuria. Su deber es evitar en lo posible, la infestación mundana. Son profesiones vocacionales y la ciudadanía les exige un comportamiento a la altura de lo que representan.

¿Un problema de la Iglesia de Roma?

Que sepamos, todos estos problemas de pederastia y abusos sexuales por parte del clero, solo se circunscriben al ámbito de la Iglesia de Roma. No existen, que se conozca, sucesos semejantes y a gran escala en la Iglesia ortodoxa oriental, 70 veces 7 santa, y 70 veces 7 perseguida y martirizada. Este es el pecado de Roma, y por decirlo así de claro, Girolamo Savonarola, Giordano Bruno y otros muchos, fueron pasto de las llamas, en las hogueras inquisitoriales.

El «escándalo» del ya ex obispo de Solsona (las provincias eclesiásticas no coinciden con las civiles) llega en el peor momento posible. La Iglesia de Roma está acosada por turbios asuntos financieros y tenebrosas prácticas de depredación sexual, extendidas a lo largo del tiempo. Escribimos, en el inicio de su proclamación , que el pontificado de Francisco I se significaría por una sola piedra de toque, esto es, si se atrevería a disolver la siniestra y poderosa orden de Marcial Maciel. No lo ha hecho y por ello, la iglesia se encuentra en caída libre.

Podríamos citar mil ejemplos y textos tanto de la Biblia como de los Evangelios, pero no hace falta, porque al final de todo, prevalece el libre albedrío y la responsabilidad individual de los actos. No vale escudarse en quién lo nombró y el porqué, o en las no muy claras intenciones de la catequista y escritora porno. Al final ha sido él, que condenaba con dureza cualquier práctica libidinosa, el que ha dado el paso al frente hacia el abismo. Ha pulverizado su carrera eclesial, y sus 11 años como obispo, en un solo mes de incendio y de lujuria.

La infestación y posesión diabólica

¿Está poseído el ex bisbe Novell? Es imposible saberlo, pero sí pueden distinguirse las clarísimas trazas de las maniobras del diablo, que se ha cobrado una notable victoria en la cabeza de un obispo, y frente a toda la feligresía católica romana. En la iglesia ortodoxa no supondrá este incidente más que una breve nota a pie de página. Para la Iglesia Oriental, la Romana está en manos del diablo desde hace muchos siglos. Para los orientales, Roma paga sus excesos y sus pecados seculares y de la que solo esperan su caída, es más, la consideran condenada y sin salvación posible. Pero esto también lo afirmó Lutero, aunque hoy día su Iglesia reformada se asemeje a un self service, en la que los pecados se auto perdonan.

En El Alminar seguimos de cerca estas cuestiones, y tenemos como manuales de lectura y aprendizaje, los libros del ya fallecido sacerdote y exorcista Gabrielle Amorth (16/09/2016). Para el padre Gabrielle, el que más peligro corre es siempre el exorcista, y el Bisbe de Solsona lo era. «El humo del diablo entra por cualquier rendija», afirmó el Papa Pablo VI, aunque en este caso, parece que le han abierto la puerta de par en par.

Parece, por lo leído estos días, que el propio Xavier Novell pasó del interés teológico a la más pura pasión por la demonología. Y aquí apareció la joven escritora de erotismo satánico, como la nueva Salomé, frente al Bisbe. Pero en esta ocasión no era la cabeza del Bautista la que estaba en juego, sino la suya propia.

No se puede tentar al diablo, mucho menos jugar con él o abrirle la puerta. Tampoco mencionarle por su nombre o llamarle, porque es infinitamente más poderoso que cualquier mortal. Solo por debajo del Eterno y de san Miguel, el arcángel que lo derrotó tras la rebelión celestial. Una de las principales plazas de París está dedicada a San Miguel, y en Melilla tenemos al menos una calle, pero no sé si alguna imagen protectora dentro de las iglesias.

En la Diócesis de Solsona, sumida en el desaliento, ha fallado todo. Exponerse, es aventurarse a caer y el bisbe Novell lo ha hecho y mucho. Un solo instante de descuido y estás perdido, pero a su vez, también es una magnífica señal y advertencia.

Hemos conocido sacerdotes de vocación y también de oficio. Muchos para los que el celibato no es una cuestión importante. Los sacerdotes pueden casarse tanto en la iglesia oriental como en la anglicana. Sin embargo sí hemos visto a muchos sacerdotes, enredados e indefensos, en las redes que tejen los fieles y el clericalismo tienden a su alrededor. No es pues una cuestión relacionada con el celibato, sino más bien el haber subestimado la potencia del enemigo invisible de la Iglesia, al que el propio apóstol Pedro, denominó como «señor de este mundo».

Aquí, en este caso, lo que está en cuestión es la propia supervivencia de la iglesia de Pedro, muy batida por el diablo y los servidores de lo oscuro, y si seguirá siendo un referente para el tercer milenio o los inmediatos siglos. Al obispo de Solsona, le queda en su condición, lo que tarde en pronunciarse la Congregación para la Doctrina de la Fe, ex Santo Oficio.

Fotografías de la Diócesis de Solsona