Archivo de la categoría: Religión

Melilla, Corpus Christi 2017


 

                                     Bula Transiturus de hoc mundo

   El Papa Urbano IV publicó el 11 de agosto de 1264 la Bula Transiturus de Hoc Mundo, con la que se instituía la solemne festividad del Corpus Christi, en respuesta a las diversas herejías que negaban la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Esta parte central de la Misa se produce tras la consagración del pan y el vino por parte del sacerdote, y mediante la “transustanciación” se transforma en el “cuerpo y la sangre de Jesucristo.

     No es solo rememorar su ofrenda: “Haced esto en conmemoración mía”, ni una presencia intelectual o espiritual, es real y física. Esta afirmación doctrinal sobre la liturgia, dio paso a herejías de todo tipo, como la de Berengario de Tours, que negaba que se produjese semejante cosa tras la consagración. Berengario fue un grandísimo hereje, pero tras sostener diversas discusiones con obispos y enviados del Papa, y sobre todo con la amenaza de las llamas de la purificación, sus ardores místicos se atenuaron y acabó asumiendo la doctrina de la Santa Iglesia con todos sus puntos y comas, es más, consiguió que otro Papa, Gregorio VII, firmara una declaración en la que daba cuenta de que la retractación sobre sus pasadas herejías había sido completa, por lo que nadie más podía llamarlo hereje. Eso sí, firmó una retractación completa.

     Sin embargo, por la puerta que abriera Berengario en el siglo XI, pasaron otras herejías, que le dieron abundantes problemas a la Iglesia de Roma. Iluminados, impíos, cátaros, monofisitas, maniqueos, nestorianos, arrianos, Celso el mayor hereje de la historia antes de Lutero, y otros cientos de movimientos heréticos en una interminable lista, negaron todo lo posible y también formularon sus propias creencias, algunas totalmente descabelladas. El desorden era tal, que hubo que imponer las cosas a fuerza de dogma.  Sin embargo, pese a todo, las herejías también transforman.

          Discrepancia y disidencia no son la misma cosa. La mayor parte de los movimientos heréticos acabaron sus días en abierta disidencia con el Papado, y no tanto sus doctrinas, algunos de cuyos postulados sirvieron para evoluciones posteriores.

           Los análisis y reflexiones doctrinales de Berengario son muy profundos, los de Lutero también. La Iglesia también se ha transformado y evolucionado con la acción de las herejías, o los movimientos disidentes. El más conocido de la actualidad es el de la hermandad Sacerdotal de San Pío X, del obispo rebelde Marcel Lefebvre, cuyo movimiento está aceptado con “comillas” por el Vaticano.

                                                  Corpus Christi

        La festividad del Corpus se instituyó en 1264, como una manera de sacar el Cuerpo de Cristo a las calles, forma última de la creencia cristiana. Todo lo demás son ornamentos y representaciones artísticas. La Sagrada Forma concentra el cuerpo de la creencia. Sin ella no hay nada. La visión y la forma de la Custodia del Corpus Christi se originan con las visiones de una monja hospitalaria de Lieja en 1208,  Santa Juliana de  Cornillón, cuyas visiones y textos forjaron la cimentación para la institución de la fiesta de solemnidad litúrgica del Corpus. Es una figura poco conocida, que apenas se menciona, rescatada de ese parcial olvido por Benedicto XVI, el Papa santo, en noviembre de 2010.

        La tarde del 18 de junio era calurosa, sin embargo los colores de la puesta de Sol bañaron las calles del mismo oro que la Custodia melillense del Corpus, en la que puede leerse: Recogida de limosnas por Fray Felipe de Coín, Capuchino 07/01/1932. Hay ciudades en las que es muy meritorio que la procesión del Corpus siga existiendo, uno de ellos es Melilla. Hay que ir a ver la procesión y acompañar la Custodia, todo el tiempo, solo al principio, en medio o al final, eso da igual, lo que importa es que no camine sola.

Anuncios

La soberana destitución


Angelo Becciu, nuevo delegado Papal en la Soberana Orden de Malta

              El Estado del Vaticano se organiza como una monarquía absoluta, cuyo Jefe de Estado es el Sumo Pontífice o Santo Padre para los creyentes, acólitos, seguidores y el resto del mundo. Esto quiere decir que la verdad evangélica no está reñida con el ejercicio del Poder.

           Freire Matthew Festing , Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta, heredera de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, dimitía el pasado 28 de enero tras un breve enfrentamiento o desacuerdo con el romano pontífice Francisco I.

           Sin embargo, esto es solo especulación porque en realidad se sabe muy poco de lo sucedido. El sutil lenguaje de la alta diplomacia de La iglesia tampoco permite averiguar mucho. La orden de Malta agradece a su destituido Gran Maestre “su generosa respuesta a la petición de dimisión formulada por el Papa Francisco y el Cardenal secretario de Estado Pietro Parolin.

           En la carta de la Orden de Malta, el lugarteniente Ludwig Hoffmann sí alude a un periodo clave de “seis semanas”, en el que debieron desatarse fortísimos vendavales que le forzaron a dar marcha atrás en su decisión de destituir al también freire de la Orden Albrecht Boeselager, y “retirar las injustas acusaciones que se hicieron contra él”.

           La clave parece esta en esta escueta frase: “Nunca dejaremos de ser leales al Santo Padre”. O sea, que sí ha habido “desobediencias de hecho o de pensamiento”, y el Papa Francisco, en uso de sus poderes terrenales, ha impuesto la obediencia y exigido la lealtad, pidiendo la renuncia al que en algún momento dudó y destituyó a un hombre leal al Papa, freire Albrecht, que ha sido repuesto en su cargo.

           La exhortación apostólica Amoris Laetitia, de la que escribimos la semana pasada, debe ser aplicada “ad litteram”, al pie de la letra, sin grado de discusión, duda o desavenencia posible. Si el Santo padre, que por definición no puede estar errado, ni ser hereje, como pretenden los grupos de conservadores ultracatólicos; decide que bajo el discernimiento del párroco, o del obispo, o de quien corresponda, los divorciados, y los casados de nuevo, pueden recibir el sacramento de la comunión, no queda más opción que administrárselo. El papa Francisco no quiere dejar a nadie fuera del amparo de La Iglesia. Eso sí, tampoco “Amoris Laetitia” es el festín del pecado, ni “Misericordia et Misera” supone la gran perdonanza, como pretenden hacer ver sus críticos.

         Solo hay una gradualidad en la aplicación de La Ley, que no varía en absoluto. La Iglesia sigue exigiendo obediencia a su magisterio, se sea quien se sea dentro de ella.  Freire Albrecht Boeselager, repuesto en su cargo por la acción directa del Papa, apunta a la cabeza del Cardenal Burke, el firmante de “la Dubia” o duda sobre la exhortación papal, como el causante de la caída del Gran Maestre: “Creo que no podemos prever lo que le sucederá al Cardenal Burke en el futuro y no haremos comentarios sobre ese tema. Sigue siendo una decisión que corresponde al Santo Padre”.

      Raymond Leo Burke es un cardenal estadounidense nacido en 1948, muy afamado por sus altos cargos en la Curia y conocido por sus posiciones ultraconservadoras. Resulta significativo ver como desde América del Norte y del Sur e incluso de Italia, están surgiendo los movimientos más contrarios al papado de Francisco, del que se llega a decir que está confundido por ”il fumo di Satana”, el humo de Satanás.  Las llamas de la destitución se llevarán antes a Leo Burke.

          Hoy por hoy los teólogos católicos alemanes son los más sólidos, y cuyo desarrollo teológico sintoniza más con la interpretación de la doctrina del papado. Juan Pablo II se apoyó en el eminente teólogo alemán Joseph Ratzinger, luego Benedicto XVI, y su sucesor Francisco I se apoya ahora en el cardenal alemán Gerhard Ludwig Müller, como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Es él quien ha respondido a la “Dubia” de Burke: “El magisterio del Papa es interpretado sólo por él mismo o a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El Papa interpreta a los obispos, no son los obispos los que deben interpretar al Papa, esto constituiría un derrocamiento de la estructura de la Iglesia Católica. A todos ellos que hablan demasiado, les recomiendo estudiar primero la doctrina [de los concilios] sobre el papado y sobre el episcopado”.

           Pregare per me (rezad por mí), dice Franciso I cada vez que tiene ocasión.

Madre Manuela Cataño Flores


                               Las religiosas  esclavas de La Inmaculada Niña     

                          Enrique Delgado

          María Manuela Felipa Dolores de Jesús María Cataño Flores, nació en la ciudad de México el 26 de mayo de 1871. Era hija de un matrimonio acomodado, el formado por Miguel Desiderio Cataño Pérez y María Guadalupe Flores Sánchez. Tuve otros tres hermanos: Concepción Ruperta Sixta, Wenceslao Carlos Miguel de Jesús, y Juan.

      Es un nombre propio muy importante, pues Rosario de la Pureza Cataño Flores murió en Melilla un 7 de octubre de 1948, contando 77 años de edad, como Superiora General de las Esclavas de la Inmaculada Niña, más conocidas como Divina Infantita. Es la personalidad religiosa de más alta categoría enterrada en nuestra ciudad. En la ciudad figura enterrada y registrada con el nombre religioso de Rosario, aunque también se puede ver escrito su nombre como María de la Pureza.

          Rosario era también el nombre de la Madre fundadora,  María Rosario Arrevillaga, a quién sucedió en 1925 como Superiora General, tras su fallecimiento en 1925, a los 65 años, por el contagio de la viruela negra. Su nombre religioso fue el de Rosario de la Pureza.  Se sabe que era tenida en la más alta de las estimas por la Fundadora, conocida también como Madre Infantita, pues dijo de ella que: “Mi hijita Pureza, jamás me dio el mínimo disgusto”.

           La Madre Rosario Arrevillaga nacida en 1860, pertenecía a una familia de la alta clase mexicana, y será quién plasmará, tras una serie de visiones y premoniciones , una congregación,  dedicada al culto a la “Inmaculada niña”, junto con el sacerdote almeriense Federico Salvador Ramón, un 23 de febrero de 1901, siendo ella la 1ª Superiora General de una novísima congregación, que tuvo que pasar bastantes trabas en el Vaticano para su autorización. Como tal fue aceptada en 1963, por el Papa Pablo VI.

         La irradación de la nueva congregación se llevará a cabo en Ciudad de México, en donde se crea la primera residencia, y en Almería, desde donde se extenderá a Melilla (1921), Granada y Málaga. Se integrarán en la nueva Congregación tanto mujeres de la alta sociedad mexicana, como Angelina de Sort de Hebro Mar, como otras de condición social baja, como Manuela García Barreto, que profesará con el nombre de Madre Nacimiento. Fue empleada en el servicio de la familia Arevillaga, y finalmente una hermana más, junto a la Madre Fundadora. Los viajes de México a España serán constantes desde ese 1906, siendo la Madre Nacimiento la primera en llegar a nuestro país. La Madre Nacimiento se estableció entre Granada y Almería.

                                 El vínculo mexicano de La Divina Infantita

          Tras ser nombrada como Superiora General, la madre Rosario de La Pureza, viajará mucho a Melilla, pues tenía especial interés en la extensión de la congregación en África. En su momento tuvieron una residencia en Alhucemas y actualmente solo mantienen la de Nador. Los viajes en aquella época se hacían por mar y la navegación era dura, sobre todo para personas de edad. Son varias las hermanas mexicanas que no solo se establecieron en nuestra ciudad, sino que también están aquí enterradas. La Madre Nacimiento, mano derecha de la fundadora, era una mujer de condición humilde y grandes capacidades para el trabajo. Estaba aquejada de graves dolencias, y falleció en Melilla un 17 de diciembre de 1938, a los dos años de su llegada desde la ciudad de Almería, de donde escapó huyendo de la persecución religiosa, desatada tras el Golpe de Estado del general rebelde Franco. Silencio, observancia regular y sacrificio, eran sus principales reglas. Al fallecer contaba con 52 años.  Todas las principales mujeres que arroparon a la Madre Rosario Arrevillaga, ingresaron en la Congregación entre 1903 y 1907.

          En uno de sus viajes transatlánticos, la Superiora General Manuela Cataño Flores, que destacaba por su profundísima dulzura y humildad, capacidades con las que conseguía quebrar cualquier resistencia, como la del Arzobispo de Granada, al establecimiento en su diócesis de tan singular fundación, y estando en nuestra ciudad, se sintió enferma y falleció de modo repentino. Pese a estar aquejada de graves dolencias y lo avanzado de su edad, nunca renunció a uno de sus viajes. A su fallecimiento, se congregaron en la ciudad las más importantes personalidades religiosas del momento.

         En Melilla se quedó otra madre mexicana, Consolación Orona, que probablemente vino en aquel viaje con la Madre Superiora General. Al fallecer la madre Cataño, se quedó en la ciudad, falleciendo en 2008, a la edad de 105 años. Toda una vida guardando el eterno reposo de la Madre Manuela Cataño.

          En las religiosas esclavas de la Inmaculada Niña, no hay culto a la personalidad. Este es el motivo por el que no destacan a una madre o hermana por encima de otra, sea cual sea su cargo en la Congregación. En la festividad de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, es bueno rescatar estos nombres, hace ya tiempo olvidados.

La Victoria en el Sagrado Corazón


            La imagen de la Patrona de Melilla, la Virgen de la Victoria, representa el icono en el que se apoyaron sus habitantes a lo largo de 4 siglos. A ella encomendaron sus sufrimientos, sus esperanzas y sus desánimos, en la larga noche de los 400 años.  En todo ese periodo de tiempo, la imagen de la Virgen de la Victoria (en esa misma talla o en otra anterior), tuvo otros templo: el que se situaba sobre la plaza de Armas, y el desconocido de Virgen de la Victoria extramuros; en el que permaneció la imagen hasta la construcción del templo de La Purísima Concepción.

             En la Melilla del asedio permanente, tenía sentido que ese fuese el único e indiscutido templo en el que se asentase la imagen. Esto es así desde 1682, fecha de la terminación de la iglesia de la ciudad vieja. Hoy, en el año 2016, las cosas pueden ser de otra manera, y eso es lo que ha planteado el Vicario episcopal Roberto Rojo, al plantear el posible cambio de ubicación de la imagen Patronal de la Victoria, ya sea de modo permanente o temporal.

                     El barrio de Medina Sidonia es el de más escasa población, las dificultades de acceso son las máximas posibles, carece de zonas de aparcamiento, y el templo patronal carece de las comodidades de las que se podría dotar al del Sagrado Corazón, el más amplio de todos, y situado en el centro de la ciudad.

                       El cambio, sobrevenido tras el terremoto del 25 de enero, ha mostrado que la presencia de la imagen religiosa más representativa de la ciudad, la Victoria, congrega un número de visitas constantes al templo, y una afluencia más abundante en el culto específico dedicado a su patronazgo, la novena. La imagen de la Virgen de la Victoria no pertenece ni a la Congregación, ni a un grupo, por muy devoto que se proclame de ella. La imagen pertenece y representa a todos los melillenses que quieran aceptarla como tal, al Obispado de Málaga y a la Iglesia de Melilla.

                        El Sagrado Corazón es también la sede del Arciprestazgo de Melilla y la iglesia más importante de la ciudad, de la que depende canónicamente el templo de La Purísima. El traslado de la imagen de la Victoria a la sede Arciprestal, ha tenido también la beneficiosa influencia de acercar la imagen de la Patrona a todos/as los creyentes católicos, muchos/as de los cuales llevaban años sin ver físicamente la imagen, por las dificultades de acceso a la ciudad vieja.

                      La iniciativa de cambiar su ubicación, aunque sea de un modo temporal, lanzada a la luz pública por el Vicario Roberto Rojo, ya no tiene marcha atrás ni admite titubeos. Debe hacerse, mediante una comisión que él mismo designe, que establezca la duración de la permanencia en el Sagrado Corazón, las fechas de los traslados de la imagen, y también, la elaboración de un altar en el que ubicar la imagen patronal, durante su estancia en el templo arciprestal.

                     Ya no hay manera de volver atrás, el tiempo futuro exige deshacerse de ciertos atavismos, para garantizar la permanencia del resto. Deben cambiar muchas cosas en el templo arciprestal, pero desde aquí apoyamos la iniciativa, y personalmente al encargado de acometerla, D. Roberto Rojo.

El día de la Patrona de Melilla


                             La Misericordia, la Virgen de la Victoria y sus fieles

        El 8 de septiembre es el día de la virgen de los Llanos, de Meritxel, del Pino, de Guadalupe, de Covadonga, de la Victoria, de la Cinta, de Montserrat, de Nuria, del Coro, de Soterraña. Muchas ciudades, pueblos, y comunidades autónoma celebran su día en esta fecha.

            La Patrona de Melilla resiste como cada año en compañía y ante la presencia de sus fieles, que no son demasiados, pero tampoco escasos. Son los mil de la Patrona, esa mítica cifra a la  que llevamos aludiendo varios años. Son mil, que tampoco descienden en número, pero que la acompañarán hasta el fin de los tiempos. Son los mil de la Victoria y de la Misericordia, por ser éste su año.

              La procesión contaba este año con una gran novedad, la de la salida desde el templo Arciprestal del Sagrado Corazón. Este ha tenido dos hechos muy beneficiosos, el primero es que la novena dedicada en su honor a tenido una numerosa presencia de fieles, y el segundo es que la procesión ha durado una hora menos, ha podido iniciarse a las ocho de la tarde, con mucho menos calor para los asistentes y participantes. Esto ha hecho que el recorrido sea más corto, más liviano, más solemne y más ambientado.

                                 El Vicario Episcopal, la Victoria y sus acólitos

                De un mal, el terremoto del 25 de enero, se ha obtenido un bien, el que la Virgen de la Victoria ha salido desde el mismo templo Arciprestal, en el centro de la ciudad. La voluntad divina,  el destino, el azar, o todos a la vez, han otorgado al Vicario Roberto Rojo Aguado, un triunfo eclesial histórico, de esos que se señalarán en las efemérides de la historia religiosa de Melilla. Flanqueado por sus dos acólitos, nombrados por el obispo de Málaga monseñor Catalá Ibañez, el Vicario de Melilla ha presidido relajado la procesión, atento a los detalles y sus fieles, dispensando bendiciones y a los que también ha dedicado gestos y palabras de atención.

              Acompañado por el clero de la ciudad en pleno, siempre delante de La Patrona, que este año a estado más cerca que nunca del pueblo de Melilla, no solo por la acción de la nueva Junta de Gobierno de Hermandad de La Victoria, sino también por un guiño del destino en forma de movimiento sísmico, y por la voluntad y la decisión personal del Vicario Episcopal, Roberto Rojo Aguado.

             En un año de zozobra para la ciudad y de ruina física para los templos cristianos, cuando el viento soplaba de frente y de costado, sobre la nave de la iglesia melillense, el Vicario ha sabido mantenerse en el timón, y no dejar la nave a la deriva, pese a que el vendaval amenazaba con echarlo todo abajo. Por medio de la Misericordia y el Perdón, el vicario Roberto Rojo ha subido sobre las suaves, pero firmes alas de la Victoria, la Patrona de Melilla.

           El acompañamiento musical de la Orquesta de la Ciudad de Melilla, y de la Banda de Guerra de Regulares, han jalonado como siempre, el paso previo y posterior al trono de La Victoria.

El final del mes de Ramadán


           El Ramadán, mes sagrado y de ayuno de la religión musulmana ha llegado a su fin, a su día trigésimo. Todos los países del mundo islámico o de religión  musulmana, excepto Turquía (que lo ha celebrado hoy 5 de julio) , celebrarán la fiesta del Eid Al Fitr, a lo largo de todo el día 6 de julio. Sin embargo difirieron en su inicio: los sultanatos de Oman, Brunei, Marruecos y Ceuta y Melilla, que lo iniciaron el 7 de julio.

             Turquía se extiende desde su parte continental europea, en su frontera con Bulgaria, hasta adentrarse en oriente, en sus fronteras con Iraq e Irán, abarcando casi todo el golfo pérsico. la ciudad de Adana está casi en línea con La Meca y Medina. Todo el Oriente medio y la península Arábiga, pertenecieron en su momento al Imperio Otomano. Tiene por tanto sus propios criterios para decidir el inicio y el fin del mes de Ramadán, en el que se distinguen casi siempre de Arabia Saudí. Una de las ciudades turcas más extremas, Van, coincide en el meridiano con la capital Saudí, Riad.

           El Ministerio de asuntos Religiosos e Islámicos de Marruecos, daba en la tarde de hoy por certificado el avistamiento directo de la luna, en el vigesimonoveno día del mes de Ramadán de 1437, según el calendario marroquí. Solo nos queda desear una feliz fiesta del Eid al Fitr, a todos los musulmanes melillenses. El mes de Ramadán se ha extendido este año desde el día 7 de junio hasta hoy 5 de julio.

          Si los cálculos son correctos, la fiesta del Sacrificio o Eid al Adha, será el próximo 13 de septiembre.

El oficio de la Fe


       La primera misa del sacerdote Ruíz Guillot    

            Entrada en procesión por la puerta santa del perdón y de la misericordia. Incensación, coro litúrgico y presencia de ministros de la iglesia, dos obispos; Su Ilustrísima Jesús Catalá Ibáñez, y monseñor Ramón Buxarrais (ambos en segundo plano), el arcipreste Roberto Rojo, en lugar preeminente en el lado de la epístola, acompañado por el clero de la ciudad en pleno, y con los fieles llenando el templo hasta las crujías. Estas es una misa de tiempo ordinario, pero de ocasión excepcional. La gloria de Dios manifestada en la liturgia y hecha presente en su obra, la Santa Iglesia. Hacía mucho tiempo que no se veía un esplendor tal y un lleno igual en la nave de la iglesia.

            El oficio de la misa fue dirigido por el melillense Francisco José Ruíz Guillot y nuevo sacerdote, que también contó con la presencia de sus compañeros, Daniel Martín y Fernando Luque. Esta era su misa, que contó con la presencia completa del clero melillense, y con la asistencia de un obispo en ejercicio, aunque sin mitra ni báculo, y con otro emérito, ambos como simples pastores. No es algo que pueda verse todos los días. Entre otros motivos, ese era el principal por el que estábamos allí

            El texto evangélico fue leído por Fernando Luque, rondeño y también nuevo sacerdote. La homilía, muy bien trabada y declamad con seguridad, corrió a cargo de Francisco José. El texto evangélico correspondía a Mateo, el tema, fariseos y publicanos, uno de los preferidos por este evangelista, y algo de lo que hemos escrito mucho en los últimos días, y que venía como anillo al dedo. Han sucedido muchas cosas en el último mes en la ciudad, que han sacudido el mundo católico practicante. Estamos acostumbrado a las disidencias en los partidos políticos, pero no en la Roca de Pedro.

            ¿Qué hace ese aquí, comiendo con publicanos y pecadores?, preguntaban los fariseos, estrictos cumplidores de la Ley, pero que luego no refrendaban con sus actos. “Jesús, oyéndolos, les respondió: No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “misericordia quiero y no sacrificios”; que no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores”.

          Los tiempos son siempre nuevos, y cada vez demandan más respuestas, hay situaciones de gran complicación ética y moral, en las que hay que discernir entre qué es bueno y qué malo, y no siempre es fácil dar con la solución.

          El dogma y todo aquello que sustenta La Iglesia no ha variado con el paso de los siglos, aunque el mundo cristiano está dividido por dos tradiciones fundamentales, la Ortodoxa oriental y la Católica latina. Hay que acostumbrarse a mirar las cosas de un modo más abierto, y pensar que siempre hay otro modo de ver un mismo acontecimiento.

           No siempre se puede pretender razón. Las palabras son solo eso, y en la profesión eclesiástica, como en otras muchas, hay grandes oradores/as, como Juan Crisóstomo (boca de oro). Qué es pues lo que diferencia a unos de otras, qué nos permite ver quién es un fariseo o quién un publicano: únicamente los hechos, las obras Aun así, el joven sacerdote Francisco José y sus compañeros, tienen toda la vida por delante, un tiempo largo en el que deberán enfrentarse a circunstancias de muy diversa índole. Tendrán a su lado tanto aduladores, como buenos consejeros. La capacidad para saber distinguirlos es lo que les permitirá sortear con éxito, el proceloso mar de la fe y de la vida.

             El curso del tiempo ejerce una inexorable y erosiva labor. La piedra aguanta y el asperón se deshace. Lo que ayer parecía obra eterna, hoy solo es arena. El tiempo, su paso, descubre la capa de ornamento de una fachada y muestra su composición interna. No hay tampoco que fiarse de la apariencia externa. Existirán siempre nuevas dificultades, pero no siempre habrá un obispo que acuda a imponer la paz, o una mano extraña que ayude cuando todo parezca perdido. En la cruz, siempre se está solo.