La oscuridad de las clarisas herejes


Excommunicationem latae sententiae

Hace no mucho, la excomunión suponía la muerte civil, y en otras ocasiones también la física, tras ser sometido «a la relajación por el brazo secular», lo que comúnmente es conocido como la hoguera. Las clarisas han incurrido en un delito contra la unidad de la iglesia, y han promovido rebelión contra el ordinario (obispo) y contra el Papa Francisco I, al que han calificado de hereje, las más común de las descalificaciones contra el papado de Begoglio. Sin embargo, es casi normativamente imposible que un Papa pueda ser hereje, del mismo modo que un juez no puede firmar una sentencia ilegal. Se puede errar siendo Papa, y prevaricar siendo juez, pero la herejía y la ilegalidad son categorías imposibles en estas dos autoridades.

Las clarisas herejes están perseverando en su error, y con manifiesta contumacia y escándalo público. Sin embargo, para ser cismático hay que triunfar como Lutero, en caso contrario se acaba en la categoría de rebelde, como el diablo, o en vulgar herejía. No habiendo hecho apostasía de la fe, ni promoviendo una nueva iglesia, quedan solo en rebelión sin fin aparente, salvo la del 10º mandamiento; la de codiciar bienes ajenos, los de la Iglesia, de los que solo disponen en usufructo.

Al calificar al Papa como hereje, negando su autoridad, así como la del Ordinario, han incurrido automáticamente en herejía, lo que además de la excomunión, le supondrá la pérdida del estado clerical, con la obligada salida del convento que ya no les pertenece. En el pasado, obispos, cardenales y clérigos disponían de bienes propios y ajenos, con gran conmoción social, por lo que todo se fue regulando con el Código de Derecho Canónico, que es la constitución y legislación de la Iglesia. Incluso podrían recibir varias penas de excomunión, que ellas califican como caricaturas. No les parecerá lo mismo cuando estén frente a las llamas del infierno, o sentadas extra muros de la Iglesia, a la que pertenecían hasta hace poco.

En todo este viaje relámpago, lo que ha quedado claro, es la manifiesta inconsistencia de las clarisas, arrimadas a unos personajes estrambóticos, de la autoproclamada como Pía Unión de San Pablo Apostol, esta sí caricatura de la muy solvente Fraternidad de San Pío X, del arzobispo francés Marcele lefebvre, que sí se enfrentó al Papa y al Vaticano, pero con una sólida doctrina y acción, que obligó a la propia Santa Seda a dar marcha atrás en su decreto de excomunión sobre el arzobispo Lefebvre. Sería el propio Benedicto XVI, quien pusiese fin al cisma francés, reconociendo y autorizando la fraternidad lefebvrista.

Ansiosos de cismas y rebeliones en el seno de la Iglesia, muchos ojos y oídos se volvieron hacia las clarisas de Belorado (Burgos), atisbando una oportunidad de discordia, que a la luz de los focos mediáticos, se ha disuelto como el vampiro frente al clarear del día. Aquí hay poca gloria, y mucha zozobra, sin justificar a una Iglesia que no suele prestar demasiada atención a las monjas y mujeres en estado clerical; a las que considera como de segunda categoría, pero que le resuelven una parte fundamental de lo que suele denominarse como «obra social de la iglesia».

Es una Iglesia con bienes extraordinarios, pero muy manirrota, asolada por escándalos financieros, como la quiebra técnica de la Diócesis de Almería y otros de mayor y mundial calado. No sabemos si la Iglesia paga sueldos y cotizaciones sociales a sus trabajadoras religiosas, que también lo son. La raíz de la desafección puede tener más de una causa.

Desafiar a la Iglesia no es tarea fácil, vencerla está al alcance de muy pocos. Estremece la lista de herejías y cismas a los que ha apisonado la Iglesia. Aquí hemos mencionado a dos vencedores, Lutero y Lefebvre. Fuera de sus muros hay frío y viento, igual que le ocurre a los que no militan en los partidos políticos dominantes. Nada les espera fuera y serán expulsadas del covento. Las cuentas canceladas y la propiedad de los inmuebles inmovilizada. Serán vencidas por el hambre y la sed. Su último comunicado es caótico, parece redactado por cualquier demonio, el mismo Asmodeo. El diablo se adentró en el convento por las redes, en donde miradas curiosas e inocentes quedaron deslumbrados por el aparente brillo de fuera.

«El covento es para la que lo trabaja«, es una expresión correcta, pero la propiedad intelectual es de Marx y no de San Mateo. Pero recuerden siempre: Y no nos dejes caer en la tentación ( et ne nos inducas in tentationem).

Nota:https://fsspx.es/es

Cambio de imagen en la capilla Castrense


Lo que ha cambiado es la imagen titular del Cristo Crucificado, presente en todas las iglesias de rito católico, en el retablo y presidiendo el altar de oficios. Son pocas las iglesias de Melilla que se han librado de los avatares históricos, pero la capilla castrense de la Inmaculada Concepción es la más afectada por ellos.

La solemne inauguración de las obras se produjo el sábado 18 de septiembre de 1920. El acto ceremonial fue presidido por el Comandante General de Melilla Manuel Fernández Silvestre, y el presidente de la Junta de Arbitrios, General Federico  Monteverde y el capitán ingeniero de la Junta, Francisco Carcaño, autor del proyecto, así como la esposa y la madre del infausto General Silvestre. Este dato es importante porque una vieja leyenda africanista dice que la campana mayor de la capilla castrense de La Inmaculada Concepción lleva el nombre de Eleuteria, nombre de la madre del entonces Comandante General de la Plaza, algo que todavía no ha sido corroborado. Las madrinas de la ceremonia fueron la madre de Silvestre y la esposa del General Monteverde. Las obras avanzaron muy lentamente y se interrumpieron abruptamente en julio de 1921, con la catástrofe de Annual. También sufrió importantes daños en el terremoto de 2016, que interrumpió la labor de relanzamiento emprendida por el anterior pater castrense Francisco Sierra.

En 1923 se concluyeron definitivamente las obras, bendiciéndose la capilla el 23 de noviembre. A las nueve en punto de la mañana se inició el solemne oficio religioso de la bendición, presidido por Julio de Diego y Alcolea,  Ilustrísimo Patriarca de las Indias Occidentales, lo que hoy sería el obispo general castrense, en un acto privado. Fuera esperaban los fieles, el inicio de la misa pública. La efeméride se conmemoró el año pasado, con la celebración de su centenario. Velas votivas y medallas se editaron para la ocasión y todavía están a la venta. La capilla está viviendo un nuevo impulso con la llegada de dos nuevos capellanes, pertenecientes al Arzobispado Castrense de diócesis única.

  El Cristo de Regulares

Así lo llamó el padre Sierra en 2007, cuando lo fotografié en el trastero de la torre del evangelio. La iconoclasta melillense asoló todas las iglesias, que llegaron casi en ruinas a la década de 1990. Con menos imágenes que los templos luteranos y totalmente devastadas. La capilla castrense empezó a salir de la penumbra en el presente siglo. Hay datos y fechas que todavía estamos buscando. Desconocemos la fecha de instalación del crucificado ahora sustituido, de madera de cedro del Líbano, y más oscurecido que el Cristo de Lepanto de la catedral de Barcelona, recientemente restaurado.

  En esta semana se ha cambiado al Cristo, y se le ha dado más luminosidad al fondo del retablo.  También se ha bendecido una imagen de San Judas Tadeo y se ha instalado un lampadario de velas de cera, arrinconando los eléctricos que no crean ambiente. Nunca se oyó o documentó que una iglesia ardiera como consecuencia de sus propias velas. Por todo esto y más cosas decimos que: Antes de que existiera El Alminar, ya era. Ya teníamos fotografías mucho antes de que existieran los hechos que hoy escribimos.

El Cautivo se quedó en Trinidad


   El Cautivo es Málaga y los lunes de Semana Santa son del Cautivo. Es una imagen sencilla pero imponente. Se yergue suspendido sobre su trono, sin adornos de ningún tipo.  Sus ropajes y ornamentos no pueden ser más modestos. Procesiona desde su origen con una túnica blanca que se ve desde el momento en que entra en la Alameda malacitana.

  En una ciudad plagada de símbolos,  es difícil abrirse hueco,  pero está imagen lo logro tras su primera salida procesional. Hay otras cofradías con más patrimonio,  más ornamentadas, con más historia y más peso en la historia cofrade, pero El Cautivo le dio un matiz distinto al esplendor cofradiero de Málaga.

  Por eso es importante y trascendente que el Cautivo salga a la calle, con el acompañamiento o acompañando, a la Virgen de La Trinidad, la que da nombre a este modesto y centrico barrio, en la ribera occidental del Gualmedina. No es lo mismo una semana santa sin el Cautivo recorriendo Málaga y abriendo su semana de Pasión.

  Es la clave y lo saben todos, pese a estar tan alejado de los días centrales, jueves y viernes santos. Por eso había temor, porque se barruntaba lluvia y la suspensión le acechaba, en esta última semana de marzo. La pandemia dejó a todas las imágenes en los templos entre 2020 y 2021. Por eso se hicieron procesiones extraordinaria en los dos últimos años, por eso era vital el regreso en este año bisiesto de 2024.

    El Cautivo se quedó en Trinidad

Es una decisión difícil, tremenda,  porque se juega el trabajo de un año entero a una sola mano y a una sola carta. Por eso se vota,  para que la decisión sea compartida. Tres borrascas esperaban su salida,  como sus potencias. El aguacero no había dado descanso, ni muestras de debilidad desde el día anterior. 

  Una tras de otra se fueron anunciando las suspensiones procesionales y las nubes permanecían vigilantes.  Pasada la media tarde El Cautivo anunció su retirada, su renuncia a la carrera oficial, a su cita anual.  Cuando ya la oscuridad se aseguró su ausencia,  y la decisión era irreversible, las nubes levantaron su intimidante manto y las calles quedaron secas en apenas dos horas.

Ascendimos por la calle Trinidad (al filo de la media noche) tras el obligado paso por Mármoles,  hasta llegar al extremo superior,  en donde se encuentra la sede de la Hermandad, junto con otros cientos de personas que acudían a ver las imágenes suspendidas.  La perplejidad y la conmoción se notaban entre los integrantes de la junta directiva. No había vuelto a caer una sola gota de lluvia, esa misma que había detenido en seco las esperanzas de procesionaria al Cautivo y a La Trinidad. Atendían a la gente como podían,  que ya era bastante. La sensación era muy extraña, la noche estaba templada. Ahora sí.

  A Dios no le gusta que se le tiente, al diablo no le gusta que se le rete. Queda Mena, el jueves santo,  pero esa es otra historia.  A Mena no la tuerce el diablo.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2016/03/22/el-cautivo-sobre-el-alminar/

 

Carteles de Semana Santa


  «Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe». San Pablo, Carta a los Corintios

  Desde Sevilla llega una obra que ha ocultado cualquier otro cartel oficial de las semanas santas de todo el país. Si una de las intenciones de cualquier artista es que su obra destaque y se distinga por encima de cualquier otra, Salustiano García lo ha conseguido de pleno. Su nombre es ahora conocido, incluso para aquellos que no habíamos oído hablar de él. Es sevillano, artista, licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Sevilla. Conoce pues a su ciudad y a la Semana Santa. Suponemos que fue designado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de la capital hispalense como autor del cartel oficial para el presente año 2024. Curiosamente, la cuenta de X del Consejo no pèrmite comentario alguno, imaginamos que para evitar un debate en mil direcciones, que den lugar a todo tipo de opiniones, herejías e incluso de blasmefias, porque de todo eso hay en cualquier semana santa, Hay mucha fe, mucha devoción, y también otras cosas, menos piadosas. Por algo es una semana de pasión, de sentimientos encontrados.

 Cartel de carteles, es la obra de Pablo Córdoba para la semana santa de Granada 2024. En Málaga, el artista antequerano Ángel Sarmiento, en un trabajo tridimensional, le da protagonismo a los monaguillos, que casi ajenos a lo que les rodea, se entretienen en lo que pueden. Sin embargo, hay cosas que solo son posibles en Sevilla, y esto es lo que ha sucedido este año con el resucitado de Salustiano García. Hay igualmente vida y fe en los caminos tradicionales (Granada), en la exploración de nuevas sendas artísticas (Málaga), con una obra en madera y terracota; o incluso en los límites de la fe y del arte, que es lo que representa el cartel de Sevilla. La resurrección es el límite de la fe, más allá no hay nada, y su resucitado (su propio hijo), está en el límite de lo que puede ser representando en un cartel religioso. Más allá tampoco hay nada.

  Es el límite de lo representable, porque su resucitado, como en casi todas las obras de imaginería, está solo cubierto por «el paño de pudor». Se trata de un cuerpo joven, sin signos de sufrimiento, tal y como ha explicado el propio autor. No hay impudicia ninguna, más bien todo lo contrario. ¿Por qué no se reconoce al Cristo resucitado? Pues porque nadie lo reconoció, como se afirma en los evangelios. El cuerpo resucitado es algo que no se reconoce y como nadie lo ha visto, no tenemos otra manera de representarlo que a través de un cuerpo mortal, lo más desposeido de cualquier veleidad corporea. Un cuerpo resucitado no tiene vello, por eso su aspecto barbilampiño. No hay nada más allá, no busquen. ¿Por qué buscáis entre los muertos a aquel que está vivo?

  Así pues, volvemos a la obra de arte, a la creación artística. Es hipnótica, atrapa la mirada en cuanto se le echa la vista encima. Ese rojo salustiano, como denominan en Sevilla tiene una fuerza tremenda. «Es rompedor, muy aniñado, muy limpio», nos comenta una mujer devota en las escaleras de la iglesia arciprestal melillense. Otra feligresa, poco creyente, nos dice que lo que le inspira la figura representada «es belleza y ternura».

  Es el Cristo de Salustiano, así se le puede buscar ya en Google, Edge, Bing. Si te ofrecen una oportunidad así, la de elaborar el carte ofical de la semana santa de Sevilla, no se puede desaprovechar. Es arte, todo es opinable. Y para el que quiera otra respuesta esquiva y sublime, la de un sevillano, también en redes: «juega en el Betis».

  

A la corrección fraterna del Obispo de Málaga


«Un sacerdote nunca se va solo al cielo…ni solo al infierno; para bien o para mal, siempre arrastran detrás de ellos un largo cortejo de almas». San José Mª Escrivá

Este frase del fundador del Opus Dei, recogida por Pilar Urbano en El hombre de Villa Tévere, es la clave de los sucedido en la parroquia de Santa Mª Micaela. A pesar de su escaso tiempo en Melilla (julio de 2021-enero de 2023), las fiestas y francachelas en los aledaños del llamado Patio del Cura habían cogido fama en la ciudad. Todos hablaban de ellas como «el nuevo dinamismo de la parroquia», como el nuevo espacio para la fraternidad. No diremos que allí ocurriese nada malo, pero el rosario no se rezaba. A pesar de la popularidad de las fiestas y del ambiente jubiloso, ahora nadie recuerda nada. Nada vio nada extraño, ni se percató nadie de que el cura tenía novia, pese a que el comportamiento del sacerdote no era usual. En Antena 3 noticias se recoge esta afirmación: En Melilla, algunos cuentan que el cura acusado de agresión sexual realizaba fiestas y se quedaban «hasta tarde». La periodista explica que, según los testimonios, el padre Francisco terminaba estos farolillos a altas horas de la madrugada y al día siguiente «se le olvidaba que tenía que oficiar misa». Incluso si era un bautizo o un entierro, el sacerdote terminaba ausentándose.

El deber del silencio impuesto desde el Obispado de Málaga, ha provocado una ola de enmudecimiento y de falta de recuerdos, pese a que la situación se extendió durante año y medio. Otros hablan del carácter iracundo y autoritario del sacerdote. El miedo a La Iglesia está haciendo el resto. No se puede traspasar el espeso muro de silencio que se ha alzado alrededor de esta parroquia y de lo sucedido en ella.

La novia del cura, que parece que también era bígamo, descubrió el material audiovisual que guardaba el siniestro sacerdote, hijo a su vez de una monja de clausura, y quedó aterrada. Así fue descubierta por el otro párroco de la iglesia y juntos fueron a ver al Vicario Episcopal, don Eduardo Resa, que inmediatamente aconsejó la comparecencia ante el Cuerpo Nacional de Policía. La confundida mujer se enredó entre cartas al obispo, en solicitudes de audiencia y en nuevas visitas al Vicario, que siempre aconsejaba lo mismo: «Acude a la Policia, acude a la Policia«. El Vicario melillense informó a su superior jerárquico, el obispo Catalá Ibáñez, y el sacerdote en desgracia abandonó la ciudad «como alma que lleva el diablo». En toda los círculos católicos melillenses se comentó el abandono relámpago del párroco que se había hecho popular, y se especuló sobre las posibles causas, pero nadie averiguó nada. La novia, trompetista de la Banda de Cautivo, vagó errabunda y sin protección alguna, por diversas dependencias, hasta que finalmente hizo lo recomendado por el Vicario Episcopal, y acudió a la Policía Nacional.

Errores en cadena del Obispo de Málaga

La política de transparencia del Obispado malacitano se hundió en el mes de enero, al no publicar el cese en Melilla del párroco caído, y al no anunciar suss nuevos destinos. No contentos con esta falta, procedieron al borrado total de su nombre, y de todos sus anteriores destinos, pero se olvidaron de uno que posteriormente borraron, el primero, el del 7 de agosto de 2017, nombrado como párroco de Álora, Ardales y Carratraca.

Que se sepa, tampoco activó el obispo malacitano la oficina de Abusos Sexuales, a cuyo frente están Francisco García Villalobos e Ismael Álvarez García, desde marzo de 2022. No se ha informado de un expediente interno sobre este asunto. El caso, es que en vez de apartar de modo preventivo al sacerdote y ex fraile de la Trinidad, se le dejó peregrinar por varias parroquias, sin que se sepa cuales porque tampoco se hicieron públicas, aumentando el riesgo de que prosiguiera con sus fechorías. Se ha publicado que su todavía enamorada pareja, intentó una reconciliación postrera. Al detectar a una nueva novia, se decidió por entregar todo el material a la policía. El sacerdote siguió ejerciendo su ministerio religioso hasta el día anterior a su detención. Esto es una absoluta falta de reacción por parte del Obispado, por mucha carta fraternal que dirija ahora un obispo, que no suele hacerlo.

Suspensión tras su ingreso en prisión

Si la Iglesia retuviera todavía parte de lo que fue en su día, con los procesos inquisitoriales, no le hubiese costado más de tres meses averiguar las falsedades o no del sacerdote ahora encausado por «el brazo secular», o sea, la Justica . Es más, debió ser internado de modo forzoso en un convento, tras su salida intempestiva de Melilla, ante el riesgo de fuga, o del borrado de pruebas, o del acercamiento a otras mujeres. Solo con el ínclito entre rejas, se ha formalizado el expediente que le llevará a la expulsión del sacerdocio, y se le ha suspendido de sus funciones, que ya no debió seguir ejerciendo desde enero.

Nulidad de actos sacerdotales

La sociedad exige responsabilidades a los políticos, a los cargos públicos, y muchos son destituidos o cesados, pero cuando se hace lo mismo frente a La Iglesia se está en contra de ella. El silogismo esgrimido por el Obispo de Málaga es falso, pero no dará cuenta frente a nosotros, sino frente al Vaticano y al Papa Francisco. En Roma conocen muy bien cualquier tipo de falsas excusas y allí no «suelen entender de barcos». Con otro nombre, pero el Santo Oficio sigue existiendo.

¿Son nulos los actos sacerdotales del párroco caído? Esta es la cuestión más espinosa y a la que sí se ha anticipado el Obispado, pero que es la más difícil de dirimir. Si la investigación llega hasta el mismo origen y determina que el sacerdote pronunció sus votos en «falsía», y que ya estaba en desorden espiritual, serán nulos todos los matrimonios, comuniones, bautizos y confesiones que haya realizado. La Iglesia tendrá que extender una nueva validez para todos esos sacramentos. Deberá elaborar una lista de todos aquellos en los que hay intervenido desde 2017 a 2023.

La destrucción de los Padres Paúles en Melilla

Cuando el obispo Catalá Ibañez se asentó en la Diócesis de Malaga en 2012, una de sus primeras decisiones fue la de arrebatar las parroquia de San Agustín a los Paúles, de la que habían sido sus fundadores en 1928. Acataron la decisión y fueron sustituidos por el clero diocesano, sometido a constantes relevos, otro mal que aqueja a la diócesis. Quedaron recluidos en la iglesia de Santa María Micaela, de la que fueron definitivamente removidos en 2021. Fue como abrir directamente la puerta al diablo, como así ha sucedido. Las fechas coinciden.

En Melilla fue rectificada una bendición suya, cuando volvió a la parroquia de San Agustín el busto original del Cristo de Limpias, guardado por una mujer del barrio. Un monaguillo impío abrió la urna bendecida y lo sustituyó por otro de su conveniencia.

Nota:https://www.religiondigital.org/rumores_de_angeles/Vayase-monsenor-Catala-Malaga-Espana-cura-depredador_7_2602609715.html

La procesión extraordinaria


La procesión se prometía como extraordinaria y lo ha sido, en todos los sentidos posibles. Nadie se hubiese enterado de nada, de todo este cúmulo de excentricidades, de no ser porque la propia Junta de gobierno de la Cofradia de la Victoria disparó un cañonazo de aviso, contra el área de Cultura del gobierno de Melilla. Hemos escrito bien lo de cofradia y no Real congregación, porque con lo que han hecho hoy han descendido un peldaño, tratando a la Patrona de la Ciudad de Melilla como a una Virgen de cofradía, igualmente venerable y respetable, pero son dos rangos y categorías distintas. Se está sacando la imagen de la Virgen de la Victoria, pero no como se debe, con su rango.

Sucesos extraordinarios

Se trataba de una procesión no oficial, por tanto no había autoridades de ninguna clase, ni representación de Instituciones, ni tampoco del clero de la ciudad, que habitualmente acompaña en su totalidad a la imagen de la Patrona. Eso no lo imaginamos para ninguna patrona de ninguna capital española. Al no ser una procesión oficial, tampoco hay protocolo de colocación de autoridades. Quien va a ella lo hace a título personal, y así entendemos la presencia del diputado Díaz de Otazu y del senador Juan José Imbroda. Asistieron también los diputados locales Marín y Quevedo, en representación propia. ¿Se puede sacar a una Patrona así? El obispado de Málaga, que es quien lo ha autorizado podría explicarlo, pero no lo hará públicamente, aunque tomará sus notas y enviará sus comunicaciones y advertencias.

Hoy era todo inusual y extraordinario, hasta el recorrido, porque normalmente la imagen de La Victoria toma la avenida en sentido descendente, después de subir por López Moreno y girar por la Avenida de Castelar, desde que está alojada en la iglesia arciprestal del Sagrado Corazón. Cuando lo hacía desde Melilla la Vieja (hasta 2016), ascendía por la calle del Ejército Español y igualmente descendía por la avenida en su regreso. La imagen patronal ha tenido hoy un recorrido semanosantero pero en sentido inverso, yendo hacia la calle de Sidi Abdelkader y Luis de Sotomayor, pero en sentido contrario al de las procesiones de Semana Santa. Ha atravesado el parque y subido por la avenida, al igual que el Resucitado y el Rocío, por eso mismo, frente al balcón prohibido de la Comandancia de Melilla, en donde solo se celebra la Pascua militar y la ceremonia del izado y arriado de la bandera nacional, se ha lanzado una petalada a la Patrona melillense, que por su importancia histórica, comentaremos por sí sola.

Petalada desde el balcón de Comandancia

No está permitido fotografiar la fachada de la Comandancia de Melilla y si se intenta, llega inmediatamente la advertencia de la guardia. Sin embargo, hoy se han hecho miles de fotografías gracias a la singular y extraordinaria «petalada». ¿Cómo se ha ocurrido y autorizado eso? No seremos nosotros quienes lo preguntemos. Lo que sí estaban nerviosos los militares del balcón, era porque no se retrasase la llegada de la procesión extraordinaria, porque a las 21h 00 se debía celebrar la ceremonia del arriado de bandera, que tiene una hora exacta cada día. Por eso los maestros de ceremonias han hecho adelantar el paso, para que todo el mundo estuviese lejos de allí a la hora indicada.

Dos cajas de pétalos lazadas como lluvia sobre el trono de la Virgen de la Victoria, que han caído mayormente sobre los escalones de la Comandancia y la Patrona estaba en medio de la calle. Unos piadosos, emocionados y exaltados gritos de ¡Guapa, Guapa, Guapa! como si se tratase la Virgen del Rocío, han asombrado a los concurrente (500 en el mejor recuento) que han escuchado respetuosamente la impropia expresión para la Patrona. En todo caso hubiesen sido más adecuados los tradicionales ¡Vivas!.

La procesión extraordinaria

Técnicamente se conmemoraba, con esta procesión extraordinaria, el 75ºAniversario de la Coronación de la imagen, a manos del bilaureado general José Enrique Varela y su esposa Casilda, en 1948, pero el día 13 de junio, no un 6 de mayo. Nadie sabe porqué se adelantó la conmemoración, cuando supuestamente las celebraciones religiosas no dependen de las políticas. La imagen de la Victoria portaba hoy su corona de oro y diamantes, que se guarda en un banco y que solo se usa el día 8 de septiembre, la única fecha de Melilla que no admite controversias.

Aunque se diga en las versiones oficiales que «el pueblo de Melilla se volcó con esta celebración, no será cierto. En todo el extendido recorrido no había más de 500 personas, y eso siendo muy generosos en el recuento. Ningún otro acto, había varios en la tarde del sábado 6 de mayo, le ha restado público al desfile procesional, porque casi nadie acompaña la totalidad del recorrido. La gente viene y va, y asiste a varias cosas y luego vuelvo o no. Un grupo de 100 fieles, hombres y mujeres anónimos, acompañaban a la imagen en su itinerario. Dos bebés de apenas días, han sido presentados a la imagen de la Victoria. Los niños y niñas del Buen Consejo han abierto la procesión, rezando y ofreciendo alabanzas a la Patrona.

Insistimos que todo esto hubiese pasado desapercibido, sin el lamentable comunicado de la Real Congregación, que puso bajo el foco a la Patrona de Melilla y a todo lo que aquí iba a suceder. Ahora sí, y de verdad: Paz y Bien para todos, bajo el amparo de la Virgen de la Victoria, patrona de todos y todas, pese a algunos.

La Patrona lanzada a la arena política


La procesión en busca del 6 de mayo

El insólito e inédito comunicado de la Congregación de la Victoria, asociación eclesiástica que custodia y representa, de manera delegada, a la Patrona de Melilla y Alcaldesa perpetua y honoraria, lanzaba de lleno a la imagen y símbolo protector de la ciudad, a la arena pública, como un gladiador en el circo romano, entre las fieras y el griterío del público.

Han cargado contra el Gobierno de Melilla, porque no mencionan a ningún área concreta, por «contraprogramar» actos, como un concierto en el Teatro Kursaal de Estefanía Saavedra, que supuestamente restará presencia a la procesión extraordinaria del 75ª aniversario de la coronación canónica de la imagen. Hay que decir que la procesión de la Victoria durará 3 horas y el concierto solo una, con lo que quien quiera podrá asistir antes o después a la misma, o algo mucho más simple, no aparecer a menos de un kilómetro de la avenida y calles adyacentes, que también es un derecho.

En la Consejería de Cultura «no quieren entrar en polémicas de este tipo, ni tienen pensado realizar comunicado alguno, pero de modo oficioso señalan que en el último año la Congregación de la Victoria ha visto duplicado su concierto económico, elevándose a 12.000€. Señalan también que solo para la organización del 75 aniversario han recibido 30.000€ adicionales para la reparación del manto de la Virgen, restauración de la orfebrería, y las banderolas y guiones del recorrido». Además, habrá un concierto extraordinario con todas las Bandas Musicales de las Cofradías, en el Kursaal el día 13 de mayo, ya que el del día 6 estaba programado desde inicios de año. «No encuentran sentido al comunicado, ni a la supuesta coincidencia con las actividades previstas en la Plaza de las Culturas».

Dice la Congregación de la Victoria que la Ciudad Autónoma podría haber retrasado y evitado la coincidencia de actividades, como en 1948, cuando España estaba regida por un Estado Nacional Católico, y en Melilla se cerraron hasta los comercios. La respuesta es clara, en 1948, en pleno franquismo, era imposible realizar cualquier otra actividad. En aquellos años el Alcalde era el Hermano Mayor de la Congregación y la hermandad de la Patrona estaba cerrada al pueblo llano. Es desafortunadísima la comparación histórica y supone la politización absoluta de la imagen de la Victoria, de la que parecen apropiarse. Solo les ha faltado mencionar que es obligatoria la asistencia a la procesión, salvo que se quiera incurrir en pena de excomunión, o en pecado mortal.

Los hermanos congregantes se muestran molestos, apenados, indignados, y consideran que ha habido «falta de consideración» hacia la Patrona de la Ciudad. Esto es un absoluto despropósito, porque lo que aleja a la ciudadanía de las procesiones, son actitudes y comunicados como el presente, al que no ha respondido nadie. Porque puestos a proponer la sustitución de actividades, a lo mejor lo que no procedía era celebrar la procesión casi en el inicio de la campaña electoral. Esto sí es clara utilización de la religión para la identificación de las imágenes con una confesión religiosa determinada, algo que rechazamos de plano en El Alminar de Melilla, blog aconfesional y laico.

La procesión ha sido autorizada por el propio gobierno frente al que se manifiestan indignados, y que les ha pagado hasta el último euro del coste de los actos extraordinarios, porque la Real Congregación no se sostiene con las cuotas de los afiliados. El error del comunicado es mayúsculo, y eso que el mandato evangélico es claro: «A Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César», o sea, no buscar conflictos con el Poder político, y mantenerse alejados de él. Cada cual en su campo. Hasta la cofradía del Cautivo ha retrasado la romería del Rocío, en sintonía con la Consejería de Juventud y Distritos.

Vista la situación, de la que se podría hablar mucho más, habría que pedir la intervención del Obispado de Málaga, que debería, a petición de la Vicaría Episcopal, destituir a la actual Junta y promover una comisión gestora y convocar nuevas elecciones. El mandato canónico estipula que no se debe permanecer más de 8 años en los cargos de las cofradías, Para soslayar esto, se busca un candidato puente, y luego ya se puede optar un nuevo mandato de otros 8 años. Esto ya se ha visto en otras cofradías. Lo que también parece forzar un poco el mecanismo electoral, es que los cónyuges se releven en los cargos de hermano o hermana mayor, y esto tampoco es nuevo. Se podría hablar también de las últimas dimisiones en la Junta de gobierno, de las pasadas, de cómo se fueron yendo muchos nombres muy representativos, y de muchas otras cosas, «que hacen decaer el culto, la devoción y la tradición». ¿Se ha pedido permiso al Ministerio de Defensa para la presencia excepcional de Fuerza Armada de acompañamiento?

La Agrupación de Cofradías que de momento se mantiene al margen de esta polémica forzada, ha recibido en el último año 63.000€, y la Vicaría Episcopal, que tampoco se ha pronunciado, ha recibido otros 40.000€ para la rehabilitación del templo. Todas las actividades de las cofradías y hermandades están subvencionadas igualmente. Incluso la Consejería de Distritos, además de la de Cultura y Educación, ayudó a una cofradía a adquirir y renovar los ropajes para las procesiones de Semana Santa. Todos los adornos callejeros corresponden a la Consejería de Cultura.

La última frase del comunicado es digna de ser anotada: «Nadie está exento de cometer un error», ¡somos humanos! pero también rectificar es de sabios. O sea, que los ignorantes, los que se equivocan y no rectifican es el Gobierno que paga todo. El Paz y Bien final suena con la estridencia de un disparo en medio de un concierto de violines, o como una pedrada en medio de un cristal. ¡ Está en marcha el 6 de mayo !