La Libertad guiando al Pueblo


¡Quien quiera saber lo que son ofensas a la Theotokos, solo tiene que leer a Lutero. Pero el monje agustino (feroz antisemita) sabía muy bien lo que se hacía, y por ello nunca pudo ser acusado de blasfemia, ya que la Panagia no es una de las Tres personas de la Trinidad: Padre, Espíritu Santo e Hijo, por este orden. La Virgen María, como la conocemos en el Occidente católico, no pertenece a la Trinidad Santa. No se puede blasfemar contra ella.

El fuego, decía Umberto Eco, se alimenta con todo, tanto con la ofensa como con la disculpa, con la explicación y con la duda. Una vez encendido, lo incrementa y mantiene cualquier cosa que esté a su alrededor y eso es lo que ha ocurrido con la obra de teatro de Canciones de Belen, que se viene representando desde 2018. Por tanto, si es una «ofensa», esta es continuada y repetida desde hace un lustro. Sin embargo, al fuego, la verdad y los hechos le traen sin cuidado. Es la tormenta perfecta, pero vamos por partes, como decía mi padre.

Bula Ineffabilis Deus (1854)

La Bula Ineffabilis Dei de 8 de diciembre de 1854, fue una pequeña trampa del Papa Pio IX. A cambio de proclamar el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, la Toda Santa o Panagia; Pío IX consiguió que se proclamase también el dogma de la Infalibilidad Pontificia. Pío IX exigió una cosa a cambio de la otra. Ninguna de los dos dogmas son aceptados por el resto de iglesias cristianas, ni la ortodoxa oriental, ni la protestante o evangélica, ni por la anglicana. Por lo tanto, estamos ante una verdad muy parcial. Sí es posible poner en cuestión ambas cosas, sin causar ofensa a nadie. Estamos poniendo en orden la cuestión que nos mantiene en vilo desde el año pasado.

Dos sacerdotes que ha pasado por la ciudad, uno de ellos el Vicario Roberto Rojo, y Javier Velasco del Pozo, se han manifestado de manera violenta contra la consejera de Cultura Elena Fernández Treviño, y ambos sin razón. La cuestión de la naturaleza humana y divina de Cristo, no pudo ser resuelta hasta el Concilio de Calcedonia en 451, y tardó otros muchos siglos en ser aceptada. Es más, la Iglesia Católica persiguió a fuego y espada durante casi mil años, a todo aquel que osara contradecir estas enseñanzas. Por tanto, proclamar que la iglesia está hoy siendo perseguida o atacada por una obrilla de teatro, es obra de mala fe, porque aquí, quien ha perseguido hasta el 15 de julio de 1834, ha sido la Iglesia, pues en esa fecha se abolió oficialmente La Inquisición en España.

La beata Dolores, fue una monja ciega de Sevilla, que ostenta el honor de ser la última persona en ser quemada por la Iglesia en España, el 24 de agosto de 1781. Tras confesarse, se la ajustició con garrote y solo fue quemada en efigie. No estamos ante una iglesia perseguida, sino justo ante lo contrario, pese a los esfuerzos baldíos del Papa Francisco, que ya carece de fuerza para poner un verdadero y claro cambio de orientación en la Iglesia. A la Consejera Fernández Treviño, se la está sometiendo a un auto de fe público, por algo incierto, no hay ofensas a la fe en esa obrilla, y de lo que solo es responsable de modo tangencial, pues la obra tiene una representación continuada desde 2018.

La obra en sí

Hemos visto las escenas afectadas por el anatema lanzado contra la consejera de Cultura de Melilla, por el sector cofrade del catolicismo melillense y sí hemos de decir algunas cosas. No hay ninguna ofensa a la persona Trinitaria del Espíritu Santo, al que solo se menciona. No hay pues blasfemia, pero doctores tiene Roma.

El arcángel Gabriel queda sometido a una vulgarización completa, asemejándose más a un gañán de pueblo, que a un mensajero del Eterno. Recuerda en algún momento al cómico Pepe Carabias. Es más vulgar su representación en 2018 que en 2021. Vulgarizar, contemporizar, es un riesgo y la crítica en ese sentido debe asumirse. De la Panagia (Toda Santa), sabemos muy poco. Los relatos evangélicos son muy escuetos. Es cierta la sorpresa y la duda inicial sobre cómo todo lo anunciado por el arcángel podía llevarse a cabo en ella, aunque luego afirmase con rotundidad: «Hágase en mí según tu palabra». Lo insondable, lo que nunca podrá explicarse, es porqué el Eterno, se fijó en ella para llevar a cabo el misterio de la Encarnación.

No hay ofensa alguna a la Panagia, solo excesiva vulgarización, todo demasiado próximo a Gran Hermano y programas similares. La Navidad es la fusión entre Oriente y Occidente. Es una celebración cristiana y hay mucho terreno para realizar obras de calidad y más amplio mensajes, sin perder el sentido de lo que se celebra. Lo que reclama el catolicismo exaltado es catequesis y esto es solo cultura navideña, aunque débil. En cualquier cosa esta es una obra de tiempos pasados y más vulgares.

Conclusión

La Consejera de Cultura arde en la pira pública y los que deberían defenderla callan. Ese silencio sí es estremecedor e inquietante. La Consejera Fernández tiene entidad suficiente para defenderse por sí misma, pero por razón de su cargo debe ser muy equilibrada. No necesita tampoco al Alminar, porque es mucho más potente que este modesto blog. Aquí solo pretendemos fijar unos mínimos admisibles para un debate racional.

Las únicas ofensas demostrables son las que se le han dirigido a Elena Fernández, con toda la mala intención posible. Un sacerdote, Roberto Rojo, que fue acribillado por ese mismo clericalismo intransigente, no puede calificar de «tóxica» a una Consejera electa. Del otro sacerdote, cuanto menos se hable mejor. Es una cuestión de libertad de expresión, de libertad. En el pasado próximo esto no hubiera sido posible, no hubiera existido, porque no había libertad suficiente, y eso que la obra se representó durante tres años. El anterior presidente hubiese fulminado a quien hubiese puesto en una situación similar a una consejera de su gobierno, y un ejército de edecanes recorrería las redes identificando y poniendo en la picota a los críticos.

El actual Vicario, Eduardo Resa, debe poner paz en esta tormenta que amenaza muchas cosas, y desvincularse de ciertos grupos que empujan en una dirección equivocada. No hay blasfemia, no hay ofensa, solo vulgarización. Paz, piedad y perdón.

Tribulaciones sobre el Año Nuevo


Enfrentarse a las barras vacías de las estadísticas de los 12 meses del nuevo año, produce siempre una sensación de inquietud en El Alminar. Hay 365 días por delante de los que no sabemos nada.

Casi todos/as los que estamos hoy aquí hemos visto cerrarse un siglo y un milenio. Hemos entrado en el año 2022, el de extraña escritura, inmersos en la gran pandemia mundial, la nueva peste de la que harán referencia todos los libros que se escriban en el futuro. La peste empezaba a remitir en el tercer año, y dejaba de asfixiar a las ciudades con su abrazo mortal. Aun así y pese al cansancio, seguiremos insistiendo en ls necesidad de estar alerta y de no caer en el exceso de confianza, porque es una enfermedad que no da segundas oportunidades.

A lo largo del año pasado hemos cerrado muchas cuentas pendientes en el blog, con temas sobre los que no habíamos escrito y que le debíamos a la memoria de la ciudad, porque este es un blog sobre Melilla, antes que cualquier otra cosa. El haber cerrado todos esos asuntos pendientes, dentro de la ya finalizada década inicial del Alminar, nos permitirá movernos con más libertad. Ya no estaremos tan condicionados por el quehacer diario.

Hemos recuperado el ritmo y nos volvemos a situar en la línea de las 150.000 visitas anuales. Haber sobrepasado una década larga de escritura constante, tiempo en el que desaparecen 8 de cada 10 blogs, tendrá la recompensa de que permaneceremos en la. memoria física de los buscadores y en los datos del algoritmo. Ha sido un esfuerzo enorme y algo que nunca imaginamos.

Propósitos para el Año 2022

Recuperar un buen hábito perdido, desechar alguno pernicioso, iniciar una labor nueva, acabar una pendiente, pero no dar nada por concluido, porque la realidad siempre puede cambiar todo en cualquier momento. Habíamos dado por cerrado el año con la felicitación navideña. 124 artículos, casi 100.000 palabras escritas y 400 imágenes dan una idea del esfuerzo que cuesta mantener el blog en un solo año. Sin embargo, apareció el falso escándalo de las ofensas a la Panagia, y tuvimos que regresar desde el otro lado, pero solo para poner a salvo su nombre de los «supuestos defensores«, porque ofensores no ha habido. Sin embargo, esto da una pista sobre el camino que va a tomar esta ciudad, para nuestra desgracia, lo que nos obligara a permanecer «in vigilando».

Para toda la Comunidad Alminarense, para todas y todos los que nos siguen y acompañan, tanto desde hace una década con desde el tiempo más reciente, les deseamos los mejores propósitos e intenciones para el nuevo año que hemos iniciado, y que nos acompañen y sigamos juntos hasta su final. Nos gusta estar en compañía de la gente, ver ambiente y animación en todos los lugares. En ninguna parte hemos visto un centro tan desolado como el de Melilla. Es algo en lo que hay que empezar a pensar, si se quiere ese vacío.

En cuanto a la desolación del barco de la línea de Almería- Melilla, y la calidad de nuestros transportes, mucho habrá que escribir a lo largo de este año, porque en estas condiciones, las posibilidades turísticas son < 0.

Ateneo, la asociación cultural


El 13 de febrero de 1989, Manuel Céspedes Céspedes, a la sazón Delegado del Gobierno, autoriza los estatutos de la Asociación Cultural Ateneo, una de las más importantes de la incipiente historia democrática de la ciudad. En apenas 3 años Melilla tuvo abordar la llegada de los primeros inmigrantes subsaharianos, sin ningún tipo de instalaciones o de plan para su atención. Fue un hecho que cambió nuestro modo de ver el mundo, y la ciudad antes aislada, empezó a ser un reflejo de los conflictos bélicos y políticos existentes en el mundo, es más, empezó a ser parte de él.

La Asociación Ateneo, tenía como valores promover el fomento de la cultura, el desarrollo de la convivencia, la tolerancia, los hábitos democráticos, la lucha contras las discriminaciones y la solidaridad entre los pueblos. Sus miembros fundadores fueron José Luis López Belmonte (primer presidente), Mª Victoria Pleguezuelo, Mª Ángeles Sánchez (última presidenta), Enrique Delgado, José Mª Sánchez Jauregui, Francisco Cárdenas, Antonio Sarompas, Javier Burbano, Rafael Morales y Javier Quiros.

La presentación a las autoridades se materializó el día 1 de marzo del mismo año. La primera actividad fue una charla de Esteban Beltrán, Presidente de Amnistía Internacional en ese mismo mes. La 2ª estuvo dedicada a la Objeción de Conciencia y Servicio Militar, que fue obligatorio hasta el año 1998, en la que también participaron militares. Los reemplazos fueron la mano de obra esclava de Franco, para mantener la ocupación permanente de su propio país, con miles de cuarteles repartidos por cada palmo de terreno del territorio nacional. Dentro del mismo año y en el mes de noviembre, recaló en nuestra costa el buque insignia de la organización Greenpeace, el Sirius, como 2ª actividad estrella de Ateneo y con la colaboración de Guelaya.

En 1990, y con una subvención de 500€ (90.000 pesetas) concedida por la Fundación Municipal Socio Cultural, llegó a Melilla el ginecólogo Germán Sáenz de Santamaria, en pleno debate sobre la Ley del Derecho al Aborto. Un año después, 1991, estalló la 1ª Guerra del Golfo, y Ateneo formó parte de la Plataforma contra la Guerra. En febrero, Ateneo organizó la conferencia del profesor palestino Mahmud Sobb, hecho que nos hizo merecedores de la estola de «pacifistas al servicio de Saddam Hussein».

Javier Ortiz, subdirector de El Mundo ofreció una conferencia en abril de 1993. José Antonio Gimbernat, presidente de la Asociación pro Derechos Humanos fue el conferenciante de 1994. El anarquismo ibérico estuvo representando por José Luis García Rua, en otra charla en la UNED. En 1994 estuvo en Melilla el Magistrado del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín.

Ateneo con la inmigración y contra el Racismo

Desde la llegada de los subsaharianos en 1992, se crearon todo tipo de tensiones políticas y sociales y Ateneo se dedicó con intensidad a concienciar a las autoridades sobre la necesidad de su atención y el respeto a los derechos de la persona. En diciembre de 1992 llegó a la ciudad el Defensor del Pueblo Andaluz Diamantino García. Mesas redondas, concentraciones la participación en el Movimiento del 0,7% del presupuesto para los países subdesarrollados, ocuparon todo la actividad de Ateneo, frente a dos administraciones, la Local y la Estatal, insensibles en un principio. Todo está en la prensa y no nos extenderemos en ellos, pero El Alminar debía saldar la cuenta pendiente con el Ateneo, del que formó parte, antes de que existiera como tal. Al final, se acabó creado el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, y la inmigración se convirtió en un arma arrojadiza entre los grandes partidos. Como conclusión de todo aquel conflicto que llenó páginas en todo el orbe, algunos recogieron la hoz de la cosecha y Ateneo, al menos en sus cabezas más visibles, se quedó con el martillo.

En 1999 Ateneo promovió la fundación del Colectivo Ciudadano para la Supresión de los Símbolos Franquistas, con la presencia de todas las formaciones políticas y sindicales de Melilla, salvo el Partido Popular. En muchos aspectos, la asociación Ateneo fue la precursora de muchas actitudes y políticas, hoy asumidas por el discurso político común. La más importante de todas ellas, el Concierto África, la primera actividad cultural, musical y de fraternidad, realizada en Melilla, en el Campus de la Universidad de Granada, también en colaboración con Guelaya. En la ciudad, la Duquesa de la Victoria debe la denominación de su calle a una propuesta de Ateneo.

El caso de los dos búlgaros en Melilla

En 1996, atraídos no se sabe porqué promesa, llegaron a Melilla dos búlgaros: Valentín Gueorguiev y Svetozlav Valentinov Dochev, quedando atrapados en nuestro territorio. Nos los presentaron a Ateneo unos amigos comunes, y les mantuvimos alojados en la pensión Rioja cuando era solo una pensión. Muy desesperados por la imposibilidad de salir de la ciudad, decidí utilizar mi cercanía a Manuel Céspedes, para habilitarles una salida rápida de la trampa del tratado espacio Schengen. En apenas un mes, el Delegado del Gobierno me llamó y me recibió con los billetes de vuelta a casa para los búlgaros, y mezclando esa ironía y afectuosidad de la que solía hacer gala en muchas ocasiones y cuando se veía en confianza, me dijo: «dile a tus amigos que en Melilla se entra, pero no se sale». Los envió de regreso a Sofía, acompañados por fuerza policial, con prohibición de entrada a la CEE en 5 años. En su momento me/nos pareció un exceso, pero algo más tarde comprendí que les ahorró dos años de sufrimiento en la ciudad. A día de hoy, es algo que todavía le agradezco, y de lo que quería dejar constancia.

Tambre y Duero, maniobras en la bocana


Cuando VOX enturbió las aguas de la bahía melillense

Suele haber mucha actividad en las aguas de la bocana del puerto compartido entre España y Marruecos. Melilla a un lado y Beni-Enzar al otro. Las patrulleras de costa de la Marina Real Alauita suelen entrar y salir con bastante frecuencia, mucha más que los barcos de la Armada Española, que generalmente anuncian su visita. Tenemos muchas fotografías de barcos en la bocana del puerto, y algunas de ellas son de patrulleras marroquíes.

El pasado viernes 26 de noviembre, dos barcos de guerra, con su inconfundible color gris, operaban en la zona de la bocana y en mar abierto. En principio parecían barcos marroquíes, en una confusión alentada por la alerta lanzada días atrás, por el presidente de VOX en Melilla José Miguel Tasende, que a su vez desempeña el cargo de Capitán Marítimo de Melilla.

El Capitán Marítimo Tasende, mezcló su representación institucional con la política, y presentó a la opinión pública como incidente, algo que solo era una incidencia. A saber: El día 15 de noviembre, Marruecos hundió con dinamita, un antigua barco de guerra a no mucha distancia de la entrada o bocana del puerto compartido, en lo que puede ser calificado como una acción temeraria. Los barcos antiguos, se supone que tras eliminar todos los elementos contaminantes, se desguazan, o se retiran, pero no se hunden en medio del mar, y menos frente a la bocana de un puerto mitad propio, mitad ajeno.

No se sabemos si la incidencia se comunicó a las autoridades civiles y navales de modo oficial y por los conductos reglamentarios, pero no se debió hacer pública de este modo, porque enturbió las aguas ya revueltas de la bahía melillense y de nuestras relaciones con Marruecos. Este hecho le costó una reprimenda pública desde la Delegación del Gobierno en Melilla, y una propuesta de cese por parte de la Delegada Sabrina Moh.

Tras la incidencia, VOX vuelve a la carga y denuncia la creación de una piscifactoría, frente a las Islas Chafarinas, pero en aguas marroquíes. Tras estas incidencias, España envía a la bocana melillense a dos buques Cazaminas, Tambre y Duero, en misiones de vigilancia y seguridad del espacio marítimo español. Los barcos trabajan en paralelo, por eso estaban a esa distancia, en operaciones de barrido del fondo marino con sonar, en la ubicación próxima en donde Marruecos hundió su barco en días pasados. Esto es lo que sabemos, de fuentes oficiosas, y lo que se ha comunicado de forma oficial: Los cazaminas efectuarán operaciones en la zona del mediterráneo occidental durante los próximos días integrados en el Mando Operativo Marítimo (MOM) bajo control operativo del Mando de Operaciones (MOPS). Estas operaciones están encuadradas dentro del marco de las operaciones de vigilancia y seguridad marítima que la Armada realiza de forma permanente.

Estos barcos también se emplean en misiones civiles, como la defensa del patrimonio arqueológico submarino español.

Nota: https://www.diarioarea.com/2021/11/22/los-cazaminas-tambre-y-duero-llegan-a-algeciras/. https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-11-16/marruecos-vuela-un-viejo-barco-de-guerra-a-las-puertas-de-melilla_3324494/

Semana científica de la JIM


González Ferrín y la Semana Científica de la Junta Islámica de Melilla

Sobrevivir frente a un concepto dominante de la cultura o de la religión es muy difícil. Esto es lo que está ocurriendo con la Junta Islámica de Melilla (JIM), que ha celebrado en estos días su 1ª Semana Científica Islámica. Han realizado talleres de diversas materias como matemáticas, ingeniería, arquitectura, dirigidos a los niños/as. Sin distinciones. Dar a conocer las aportaciones de la cultura islámica a la Historia de la Humanidad es un intento loable, pero parece que va en contra de algunas de las tendencias dominantes en la ciudad. La JIM sobrevive solo con las aportaciones de sus socios/as. El precio a pagar por esta actitud independiente, es el apagón informativo, y la ausencia de reconocimiento oficial y probablemente de subvenciones.

El sábado 20 de noviembre, se produjo la clausura de las Jornadas en la capilla del Colegio de la Salle, y asistieron todas las consejeras socialistas, la Delegada del Gobierno, y la sola presencia del consejero Abderrahim Mohamed, por la parte cepemista del gobierno de coalición que rige los destinos de Melilla. En realidad es como si nada de esto hubiera existido, porque no hay fotografías ni noticias de lo sucedido. Nos recuerdan otros comportamientos de otros tiempos, cuando el melillense más insigne de todos los tiempos, Fernando Arrabal, era un proscrito para el gobierno anterior, aunque ahora lo reivindiquen.

El viernes se produjo una conferencia del profesor del departamento de Estudios Árabes de la Universidad de Sevilla, Emilio González Ferrín, y no hay una sola fotografía o noticia del acto, salvo una entrevista previa en el diario El Faro. Está claro que de lo que se trata aquí es de no mencionar ni hablar de la JIM. No conocemos el alcance ni el origen de las directrices. Además del profesor Ferrín, se encontraban la Consejera de Cultura en Ejercicio, Elena Fernández, y la anterior y amiga personal del autor de la novela El Túnel de Ezequías, y hoy diputada de la Asamblea Fadela Mohatar. Pese a la importancia de los nombres, no existe una sola fotografía. El problema quizá esté en que el islamólogo González Ferrín, vino invitado por la JIM.

Emilio González Ferrín: ¿el nuevo proscrito?

A González Ferrín se le acusa de ser un negacionista de la invasión musulmana de 711, por su libro Cuando Fuimos Árabes, publicado en 2018, y contestado duramente desde el mundo académico. En realidad dice que no solo hubo una «invasión», sino muchas, y por contingentes diferentes a lo largo de casi todo el siglo VIII. Pero, objeta el profesor Ferrín: «No se puede denominar musulmanes a los que ni siquiera se reconocían bajo ese nombre«, cuando en realidad es que en las crónicas, escritas con mucha posterioridad, algunas de siglos, se les denominaba de muy diversas maneras; sarracenos, agarenos, ismaelitas, caldeos o incluso árabes.

«Somos la última generación que utilizará el término invasión de modo científico», o incluso el de reconquista. Lo que sí califica claramente como «meme histórico» es todo lo relacionado con Pelayo, la escaramuza de Covadonga o la fundación del Reino de Asturias. Es una línea de investigación opuesta de modo frontal al arabista Serafín Fanjul, y a su amplia escuela de defensores de la invasión y del hundimiento de la Hispania visigoda, en lo que califican como la mayor involución política y cultural de la historia de España.

Eso sí, González Ferrín traza dos líneas rojas: la primera es que el islam actual nada tiene que ver con el esplendor de la civilización omeya y andalusí. Lo que se ha producido es una ideologización de la religión, a un lado y otro. Quizá también, esto lo añadimos desde El Alminar, a la apropiación de la cultura islámica por parte de la religión, en lo que constituyó una de las etapas más luminosas de la historia hispana, al menos hasta el hundimiento del califato de Córdoba. Al-Ándalus nos libró de las tinieblas feudales que se adueñaron de toda Europa.

Este parece ser el empeño de la Junta Islámica de Melilla, reivindicar la cultura y la ciencia. Las jornadas y la clausura, no dejó bellas imágenes de verdadera interculturalidad, como el estreno del Coro islámico de las Voces del Paraíso, dentro de una capilla cristiana. Además, en la clausura intervinieron el profesor de arquitectura de la Universidad de Granada José Manuel López Osorio, y la cardióloga Nasiba Abseselam Mohamed, que actualmente integra la plantilla del Hospital Comarcal.

La UD Melilla frente al reino de Valencia


El equipo de La Nucía pierde el liderato en Melilla

El V grupo de la 2ª división de la RFEF, el del antiguo Reino de Valencia, le está yendo muy bien al primer equipo melillense de fútbol. Lo mismo ocurre con el entrenador, Manuel Herrero, en esta segunda etapa al frente del equipo.

En un partido así puede ganar cualquiera, pero el líder del grupo se mostró atemorizado frente al equipo melillense. La directiva azulina, ante la visita de La Nucía, declaró en la práctica una jornada de puertas abiertas, con entradas a solo 1€, para las gradas de General, a las que acudimos para ser testigos del encuentro. No es lo mismo estar en un lado que en otro, General y Tribuna no son el mismo mundo. El partido se inició con un minuto de silencio dedicado a la memoria del ex presidente del club Francisco Molina, fallecido hace unos pocos días.

En un mundo en el que no suele haber justicia, a veces se producen resultados justos, y eso es lo que ha sucedido hoy en el campo de deportes de la ciudad de Melilla, con el que ya se está tardando en cambiarle el nombre, por el del ex capitán azulino Bartolomé Hernández, Totó.

En la UD. Melilla sorprende la posición de su portero, más un defensa central que un guardameta. En un partido como el de hoy, con escasas ocasiones reales de gol, no tiene demasiadas consecuencias, pero ante un equipo con más resolución ofensiva puede resultar una posición peligrosa y fatal. Sin embargo, La Nucía, finalizando la primera parte, ya dio claras muestras de que no consideraba en mal resultado un empate en nuestra ciudad. Sin embargo, la UD, Melilla no pensaba lo mismo, de ahí el gol en el minuto 90. Muchas faltas, muchas tarjetas amarillas, mucha interrupción del juego.

El equipo de este año es capaz de lo mejor, ganar y destronar al líder, o de ser vapuleado en El Ejido, un conjunto situado en puestos de descenso. El equipo melillense es uno de los más goleadores, 14, y uno de los más goleados entre los 5 primeros clasificados, 11. Una mañana soleada, un resultado justo, una decisión acertada la de abrir el campo.

El día del crucero


El turista accidental

El crucero Riviera atracaba hoy en el puerto de Melilla, en una ruta por el Mediterráneo y Marruecos, rompiendo el bloqueo de visitas exteriores a nuestra ciudad desde el inicio de la pandemia. El siguiente, el Amera, llegará desde el puerto de Castellón. En todos los lugares visitados han sido objeto de atención informativa. En el mes de septiembre, el Amera estuvo en ruta por el mar del Norte y el Cantábrico, haciendo escala en Santander, en donde fueron recibidos por el presidente de la Comunidad de Cantabria.

Los cruceros son oportunidades de promoción y proyección de una ciudad, porque los pasajeros llegan en régimen de «pensión completa». Todo lo más que tomarán, según el momento de la llegada, será un café o un refresco. En el pasado, si un crucero llegaba en un día festivo, o en la hora del mediodía, solía encontrarse con todo cerrado y con muy pocos lugares que visitar.

El binomio turismo y seguridad es obligado e irrenunciable. El turista no puede estar expuesto a riesgo o espectáculo dantesco alguno, en su tránsito por el centro de la ciudad visitada. Hoy, el centro de la ciudad estaba blindado, como en la visita de un ministro o alto cargo del gobierno. En lo que hay que pensar es en qué puede necesitar un «turista accidental» o de crucero, en una visita que dura entre 6 y 8 horas.

Lo que hay que hacer es lo que se ha hecho hoy, tener la ciudad en perfecto estado de revista, como en los cuarteles. Pensar en alguna línea de souvenirs o artículos diferentes a los habituales, y que no se pueden obtener dentro del crucero. Oceania Cruises tiene al menos 8 rutas programadas con escala en Melilla, para los dos próximos años (2022 y 2023). Los desaparecidos Palacio Oriental y Pagoda, constituían algo diferente y único en esta ciudad, junto a las tiendas de marroquinería. Esas serían líneas comerciales a desarrollar si se piensa en un posible futuro turístico. No todo pueden ser casas de juego. El derrumbe de los bazares de lo que fue el Cine Monumental, es una imagen desastrosa para un centro comercial. No todo es peatonalizar. La gente paseaba por las calles sin saber muy bien dónde meterse o qué ver.

Que esta sea una de las líneas a seguir para un posible desarrollo de Melilla, no quiere decir que ya haya que pensar en un muelle para cruceros, un aeropuerto en el mar, la ampliación del puerto o crear una isla desierta frente a la playa de Horcas. Eso sí, nuestra emoción ha sido inmensa al ver a nuestra COA convertida en una lanzadera o shuttle, como la nave Columbia.