¿Overbooking en el IB2253?


Los paneles de información de vuelos del Aeropuerto de Melilla no ofrecían incidencia alguna, porque no las hubo, ni demoras, ni cancelaciones, ni nada. Ningún panel informa del overbooking, porque no se trata de una ilegalidad, sino de una práctica contemplada en el Reglamento (CE) 261/2004, de la Unión Europea, que además fija unas indemnizaciones y responsabilidades en caso de que ocurra, y evitar así asientos vacíos en las aeronaves. Solo que a veces el sistema se desborda, aunque era un día pristino.

El vuelo IB2253 del 14 de julio entre Melilla (MLN) y Granada (GRX), se vio afectado por esta circunstancia, reparada en lo posible, y de manera inmediata, por los gestores de la línea aérea de entre Melilla y los destinos peninsulares, en este caso Iberia y su filial Air Nostrum.

Se ofrecen otros vuelos, traslados alternativos, opción a cambios de billete, pero la situación geográfica de Melilla, dificulta de modo mayor la reparación del plan previsto, que a menudo puede implicar un árbol de conexiones difíciles de remendar. Cuando las suspensiones o cancelaciones son por causas climatológicas, no hay circunstancias reparadoras, porque desde Melilla solo se sale en barco o en avión. Hay un overbooking negativo, cuando el avión se ve obligado a operar bajo condiciones difíciles y debe reducirse de modo obligatorio el número de pasajeros a bordo, para reducir peso. En este caso, la visibilidad era óptima y el viento era apenas una brisa caliente de componente sur. Aun así, había exceso de carga y sobreventa de billetes, y al menos a 20 pasajeros les fue denegado el embarque, con la consiguiente caída de planes y enlaces.

Sin embargo, la cuestión no es esta, sino el criterio para delimitar quienes no suben al avión. El día anterior ya había una señal de alarma, y es que el checking en línea ya ofrecía las siglas SBY (en el limbo), que en principio no significa más que «el comandante de la aeronave», se reserva el derecho de ordenar el vuelo, en función de la carga, o del exceso de pasajeros. Luego en la Terminal aeroportuaria te asignan el asiento y no hay mayor problema. Solo en Melilla es posible acercarse al aeropuerto y preguntar cual es el problema. Sin embargo, los mostradores y los teléfonos de información de Iberia ya decía que había más reservas solicitadas que asientos disponibles, lo cual resultaba un tanto desconcertante, porque las aplicaciones no permiten asignarse asientos ya ocupados, y cuando no hay billetes disponibles, no se puede acceder a la información del vuelo. Algo no cuadraba. Ofrecían la posibilidad de acudir con antelación al aeropuerto, porque los asientos son asignados o confirmados en orden de llegado, aunque luego dijeron los operarios de Iberia que «esa respuesta es absurda». Si se compra un billete y la aplicación te permite asignar un asiento, tu asiento es ese. En caso contrario no se podría hacer la selección.

La clave está en desde donde parte o se origina esa «sobreventa», de existir, o cómo se determinan los asientos que van fuera, caso de que hay que reducir parte del pasaje por peso, o porque el avión asignado es de 60 plazas y no de 72, como posible ejemplo. Aquí la casuística era muy variada. No vale la preferencia de la fecha de compra, ni la de impresión de la tarjeta de embarque, ni tampoco la diligencia o retraso en la llegada al aeropuerto. Nada de eso sirve como baluarte o amuleto. El hecho se produce y es irreversible. La gravedad del incidente dependerá de todas las acciones concertadas que anule. No todas las circunstancias son evaluables económicamente. No hay una respuesta clara a lo sucedido. Los vuelos de Madrid y Málaga salieron sin incidentes y con todo su pasaje.

Luego quieren o pretenden que no usemos tanto los móviles, pero todas estas cosas se arreglan,  o no, con gestiones digitales.

Los misterios de Melilla


¿Siguen existiendo los misterios? ¿Ocurren cosas inexplicables o ya hemos perdido el interés en todo? El caso es que todo sigue ahí, pero siguen esperando que alguien de con la puerta de la otra dimensión. En la última Feria del Libro de Melilla, apareció una compilación de un melillense, Isidoro Luque Vega, en la que agrupa en una investigación, todos los posibles misterios de la ciudad: Casas encantadas, fantasmas, prodigios religiosos, lugares malditos y mágicos, espíritus, brujería y ufología. Sin embargo, lo más sorprendente está en la dedicatoria del libro, hecha a su esposa, a sus hijos, a todos los que le han ayudado y «en especial al blog Alminar«.

El trabajo de Isidoro Luque, titulado Melilla Misteriosa, no deja nada fuera de sus páginas, ya sean fuertes, criptas, hospitales, salas, cementerios, pasadizos, túneles, hechos. Incluye también una aproximación sobre cómo enfocan las diferentes culturas de la ciudad el mundo de los espíritus. Claro que obtener datos, pruebas, testimonios, o fotografías sobre este tipo de hechos es muy difícil, aunque conversaciones hay muchas. En este mismo blog, existe un apartado denominado «Melilla esotérica», y que ha servido de inspiración reconocida para este autor melillense, cosa que agradecemos del máximo modo posible, de modo público y elaborando un artículo específico, dando luz a su trabajo y dándole públicamente las gracias por su mención específica. Eso sí que resulta un misterio, en tiempo en donde se vampiriza cualquier idea, y no se reconoce el trabajo anterior de casi nadie. En el mundo del plagio y de la usurpación de ideas, que alguien se toma el trabajo de agradecer citando nuestro nombre, merece el máximo de los elogios y de la recompensa. Permanecerá para siempre en El Alminar, en los apartados general y esotérico.

Lugares y misterios en Melilla

Afirmar algo, con la ciencia y el pensamiento racionalista echándonos el aliento sobre el cuello, resulta muy arriesgado, por lo que no vamos a afirmar nada, pero cosas pasan, y algunas se ven. Además hay que tener un cuidado adicional, y es que nunca se contará con permisos para visitar esos lugares candentes y misteriosos, y otros basta el que sean señalados, para que desaparezcan de modo inmediato. Esto es lo que sucedió con la casa del curandero Antonio Moreno, en la calle del General Astilleros nº 50, y que fue demolida al poco de publicar su historia y datos en la prensa, antes de que existiera el blog del Alminar, aun que ya era. Esta es una de las historias que recoge, entre otras muchas, el libro de Melilla Misteriosa, además de la del Soldado de los Milagros, o las leyendas en torno al edificio de la antigua Cruz Roja.

En cuanto a la Cruz Roja tenemos un dato nuevo, resultado de una conversación con quien dice haberla visto, en la parte alta del antiguohospital,  o zona administrativa. No se trataría de una monja, sino de una de las damas enfermeras, que contribuyeron a la reforma de la sanidad militar en 1921, y a elevar el índice de supervivencia de los soldados. No afirmamos nada, sino que recogemos el relato y descripción, de quien sí dice haberla visto. Es una dama enfermera y los zapatos de tacón dieron la señal definitiva. Lugares en donde han ocurridos sucesos traumáticos en el pasado son muchos, por eso Melilla está llena de estas historias, que precisan de una narración exhaustiva. Aquí solo damos testimonio de lo que oímos y de lo que vemos.

Hay otro lugar al que prestamos atención últimamente, pero no podemos decir el motivo, y es el Panteón de Margallo, que alberga los restos de 400 soldados, caídos en 1909 en el barranco del Lobo, en el mes de julio, que es el mes de los Caídos en las Guerra de África. En las fotos del Panteón no hay nada encendido, es solo la luz que entra en el monumento. Hay algo que vimos y que podemos probar, y es el de las fumarolas o columnas de vapor, que solo aparecían al ser fotografiadas, durante la demolición de los barracones del Hospital del Docker, en 2017. Lo curioso es que no aparecían siempre en todas las fotos. No había viento, y el polvo de los escombros no asciende.

El pasacalles del Mercado Renacentista


Nada en un pasacalles es de verdad. Todo es figurado. Es una breve ilusión. Este ha sido un de los pasacalles con más participación vecinal, que salvó la ajustada presencia de figurantes. Lo más llamativo fue la presencia imponente del autómata. Este año no hemos visto dragones, ocas (ya no se puede por la ley animalista), guerreros medievales, comefuegos, faquires, magas y brujos, monstruos de diversa índole, ofidios o al caballo de Troya. La música, esencial a un pasacalles contaba con una modesta comparsa de gaiteros, y otra de tambores. Los bailarines y danzantes también eran escasos. La feria ya no es medieval sino renacentista. Se notaba el agotamiento de la gestión, en un evento con el que ya se cuenta en Melilla, desde hace más de 15 años. Desde San Juan al Mercado medieval, se abre la puerta del verano en la ciudad, y empieza el éxodo vacacional, que despuebla nuestras calles. De aquí a la Feria ya solo quedan los conciertos y sobrellevar el calor de la mejor manera posible. El tamaño de la población melillense no permite más holguras. Pero es interesante que esta actividad se mantenga, sobre todo por el vínculo del melillense con la parte vieja de la ciudad, con la roca calcárea que le da sentido. También es cierto que Melilla no tuvo Edad Media, cuyo fin se señala con la caída de Constantinopla en 1453. Al menos una vez al año, volver a pasar unas horas entre esos muros y pisando ese empedrado histórico, al que cuesta mantener con vida y ligado al resto de la ciudad.

Si hay una cosa llamativa, es la cantidad de personas anónimas que acuden a la Ciudad Vieja, cuando habitualmente creemos que nos conocemos todos. Pues no es así, la presencia del pueblo silencioso es siempre una sorpresa gratificante. Y se puede concluir que quizá no se hagan cosas lo suficientemente llamativas, como para atraer la atención de todos. También acudió mucha gente joven, a un evento al que habrá que darle más amplitud social, en un futuro que ya está muy próximo, el inmediato año 2027.

En la murallas del túnel de Santa Ana, vimos la nutrida presencia del Gobierno autonómico, aunque con algunas ausencias. Esto da algunas pistas, que hemos ido anotando y documentando con fotografías, y que analizaremos en una reflexión pendiente, y de la que ya avanzamos el nombre, que será: «La cuestión del sucesor». Vimos todo, desde la presencia permanente de Miguel Marín Cobos, junto al presidente Imbroda, hasta la aparición, ya más frecuente que antes, de la diputada por Melilla, Sofía Acedo, muy bien situada, en acontecimientos sociales de la ciudad. No quiere decir nada, pero si empieza a ser significativo. El candidato del Partido Popular, que gobierna la ciudad desde 1991, salvo dos interrupciones temporales, es el único que queda por conocer, a menos de un años vista de las próximas elecciones generales y autonómicas.

Torreblanca Melilla, jugadoras de 1ª


El equipo femenino de fútbol sala del Torreblanca Melilla fue el primer clasificado en la temporada que ahora concluye, en la 1ª División nacional, o liga Iberdrola, por delante de su actual rival el Futsi Atlético Navalcarnero. Las exigencias comerciales exigen ahora la prolongación del desenlace mediante las «eliminatorias» por el título y también por la permanencia en la categoría.

La jugadoras melillenses del Torreblanca, eliminaron al STV Roldán, para llegar a esta final por el título. Son eliminatorias al mejor de tres partidos, y las melillenses ya han ganado el primero de ellos a las madrileñas del Navalcarnero, por un apretado 3-2, aunque el dominio de las melillenses fue más claro. Llegaron a situarse con un claro 2-0, pero luego se dejaron comer el terreno ganado, hasta el empate que forzó la prórroga. Fue un partido muy intenso entre los dos equipos que han dominado la fase regular, en la que las melillenses sacaron 6 puntos de ventaja a las madrileñas, que son las máximas goleadoras de la categoría (144), mientras que las locales son las menos goleadas(45). Cuesta mucho hacer un gol a las melillenses, reciben solamente 1,5 por partido. Esto quiere decir que el Atlético Navalcarnero marcó a las del Torreblanca el máximo posible de goles en un partido, mientras que las jugadoras melillenses marcaron 1 menos, 3 goles, de los 4 que suelen hacer por cada partido disputado. Estas dos características se pudieron apreciar perfectamente en este primer partido de la eliminatoria por el título, disputado en el agobiante ambiente del pabellón Javier Imbroda, que ya está algo obsoleto. No hay ni ventilación mecánica ni natural, lo que acaba impactado sobre las jugadoras y sobre el público asistente. Tampoco hay ambigú, con el que obtener botellas de agua o refrescos. Tenemos equipos de primera, en instalaciones de segunda, que tratándose de una capital autonómica, de mayor presupuesto que muchas capitales de provincia (de mucha mayor envergadura), resulta un poco desalentador.

La final tenía previsto su inicio en el pasado día 22, pero la navegación aérea se vio afectada por las calimas y brumas que aparecen con el calor extremo, por lo que este primer encuentro de la final a tres, se produjo con un día de retraso. El segundo partido se celebrará el próximo sábado 27 en Navalcarnero. Las gradas, que son insuficientes y con asientos muy incómodos, que seccionan el cuerpo por la zona sacro-coxígea, registraron solo media entrada, animaron al equipo melillense sin desmayo. imaginamos que la suspensión del día anterior afectó a una posible mayor concurrencia. Soportar la temperatura interior del pabellón, exige mucha voluntad y afición. A pesar de todos estos inconvenientes sobrevenidos, mereció la pena ver una final de esta categoría, en la que las jugadoras se entregaron por completo, e hicieron vibrar al público asistente.

Si el Futsi Atlético Navalcarnero gana el segundo encuentro el próximo sábado, se disputará un tercer encuentro en fecha y lugar no determinados, eso decía los entendidos. Un tercer partido puede atraer mucha publicidad, y quizá pesen en contra las condiciones insuficientes del pabellón melillense. También puede ocurrir que todo esto sean especulaciones, ya que por lo visto en las jugadoras del Torreblanca Melilla, no sería demasiado arriesgado decir que quizá también ganen el la localidad madrileña, y alcancen por la vía rápida el doblete de Liga y Copa, ya que son las recientes campeonas de la Copa de la Reina 2026, que conquistaron el pasado mayo, al golear de modo contundente al Arriva Alcorcón por 4-1.

El fenómeno de Morante, según Rubén Amón


Cuestiones sobre la Tauromaquia

  El tema de la tauromaquia es un de esos que son más definitorios que el de ser creyente o no, de izquierdas o de derechas,  o monarquico o republicano. En la posición sobre la tauromaquia quedas definido para siempre, porque es un asunto en el que no cabe perdón.  Aquí no existen las categorías de taurino arrepentido o de objetor de conciencia. En el Alminar no somos antitaurinos, pero no hemos ido nunca a una corrida de toros. Defendemos los derechos de los animales pero sin estar en la órbita del animalismo. Pensamos que la tauromaquia es manifestación cultural intrínsecamente hispana, en la que no cabe una posición rotunda y excluyente, porque tiene muchas ramificaciones.

Gracias a un libro de Carlos Rojas Vila, El Valle de los  Caídos, con las pinturas de Francisco de Goya como eje,  pudimos descubrir  la descripción de un cuadro impresionante, la de un toro bravo de ojos enrojecidos, mirando atentamente a un observador imaginario frente a él. Como si esperase un posicionamiento del observador. ¿Es un expresión cultural bárbara o solo atávica? Porque una expresión cultural lo es, sin que quepan dudas. La cuestión es la categorización, pero no podemos resolverla.

Rubén Amón y Morante de la Puebla

  En sus propias palabras, las de Rubén Amón: Morante,  punto y aparte, «es un libro apresurado», escrito en tres semanas, según manifestaciones del propio autor, tras una grave cogida del torero de La Puebla del Río. El libro fue presentado por la Consejera de Cultura de Melilla Fadela Mohatar, y Rubén Amón estuvo acompañado por el también periodista Paco Reyero.

  Rubén Amón, periodista de tradición familiar, polifacético y de amplia trayectoria (no vamos a descubrir ni a uno ni a otro), pergueña un libro de narrativa abundante (no biográfico), discursiva, pero no ordenada,  sobre las sensaciones y hecho más importantes de este excepcionales torero, que según Amón  es «la suma de todos los toreros» que en el mundo han sido, pero no de modo estudiado, sino espontáneo e intuitivo.

   El torero y la tauromaquia

  Querámoslo o no, la tauromaquia ha sido adoptada por un determinado modo de percibir y sentir el ser hispano, aunque no se puede achacar de esto a la propia tauromaquia. Como dijo el propio Rubén Amón en la presentación de su libro en la sala noble de la Consejería de Cultura (antigua Cámara de Comercio), el mundo taurino había entrado en crisis y retroceso, por el peculiar modo de gestión que imponen los empresarios taurinos y los ganaderos. No solo por «el acoso de determinados partidos de izquierda y de algunos entes nacionalistas». Hay un tercer aspecto y es la evolución de parte de la sociedad, sobre el modo de percibir a «la fiesta» o a «las corridas de toros», en lo que respecta al también indudable «mal trato» del toro en la plaza. En Portugal, el lugar de residencia actual del torero Morante de la Puebla, no se mata a los toros. O sea, que siempre hay otro modo de entender las cosas, y de llevarlas a la práctica. En este mundo, casi todos tienen parte de razón y carecen de ella, casi en la misma medida. No hay verdades absolutas, como dijera Wittgenstein. Nadie tendrá nunca la última palabra sobre algo. Lo que no puede ser es que determinados segmentos sociales se apoderen de cosas, que en teoría, pertenecen al acerbo cultural común. O se comprende esto, o el camino a recorrer va a ser malo.

Morante de la Puebla

Rubén Amón nos describe a un torero irrepetible, con 28 años de trayectoria, completamente inclasificable, independientemente de los vectores políticos, y sometido una dura enfermedad mental, que él mismo desveló en 2025. Si entendemos la tauromaquia como un liturgia atávica, en la que los toreros son los sacerdotes en un ritual de muerte animal, en el que exponen su propia vida e integridad física, no cabe la opción de alegrarse de la muerte de un torero en plaza, ni de deleitarse en el sacrificio ritual de un animal. El toreo a pie es algo relativamente moderno, que data de finales del siglo XVIII, y se considera a la Real Maestranza de Ronda en Málaga como la plaza pionera del toreo moderno.

Por eso, el toreo se lleva a cabo con estrictas reglas que nadie puede, ni debe saltarse, porque todo se lleva a cabo con el permiso de la Autoridad de la Plaza y la Gubernativa. O sea, que si Morante de la Puebla no recibió el rabo del 4º toro, requisito imprescindible para salir por la Puerta del Príncipe de Sevilla, en la última Feria de Abril, no podía salir por ella. Lo que quiere decir, que la autoridad competente, que no la policía de Marlaska, hizo muy bien en impedirlo. Si se quiere defender una causa, no se la puede sacar del ámbito en el que tiene su sentido. No podemos hacer ahora una bandería, una más, de los toros, de la Tauromaquia, que es lo que es, pese a todos.

Las llaves de San Pedro


Juan Antonio Moya, el sacerdote que ve en el interior

La parroquia de San Pedro apóstol en Almería es especial, porque está enclavada en el centro geográfico de la capital, y porque lleva el nombre del primer sucesor de Jesucristo, algo no demasiado habitual en las iglesias españolas. A esa parroquia llegó en 2019, el sacerdote diocesano Juan Antonio Moya Sánchez, el sacerdote escritor. pero también es licenciado en Estudios Eclesiásticos, Doctor en Psicología, especialista en psicología clínica, y profesor de religión en el Seminario de Almería. Lleva mucho tiempo publicando libros, reseñas y artículos, pero solo ahora se ha iniciado en una novela abierta al público. Ha decidido rebasar el límite académico y presentar ante el público, primero almeriense y finalmente nacional, con una novela titulada Oscuros interiores.

La novela, de 151 páginas y XX capítulos, tiene como epicentro la Escuela de Artes de Almería, y como eje la música flamenca, de la que el autor se muestra no solo como entendido, sino también como seguidor apasionado. De hecho la presentación de la obra se efectuó en el salón noble de la Delegación del Gobierno de Almería, con interpretaciones y cantos flamencos, que forman parte de la novela, y que recuerdan a alguno de los personajes, como Susana, Teresa, Lucas, Miguel o Ismael. No son personajes oscuros,  son los que vemos a diario.  La oscuridad está en algunas intenciones y actos.

No es una novela conjunta, son hilaturas de personajes que apenas convergen entre sí, salvo en espacios y momentos muy concretos, componiendo un tapiz de interiores y exteriores, en los que solo el narrador y el lector aprecian sus colores. Vemos un sinfín de caracteres humanos, que hoy tienen nombres clínicos, y que el autor evita nombrar, pero que el autor describe nítidamente. Como todo tapiz, tiene aspectos o hilaturas muy coloridas, otras más sombrías, e incluso un desgarrón, que será el que propicie el final luminoso, pero no exultante, en la propia parroquia de San Pedro, que es la que abre las puertas del cielo.

La narración discurre de modo continuo, mostrando y dejando líneas abiertas a la vez. Todo sucede así, pero podía haber sido de otro modo. La figura de la madre está presente en la figura de Delia. ¿Libre albedrío o predeterminación? ¿Cuál es nuestro margen real de decisión, o son ambas cosas en realidad?

Una parroquia para la historia de Melilla

En 1978, un grupo de cofrades almerienses se trasladó a Melilla, y compró en almoneda, todo el material procesional de la parroquia de San Agustín del Real, a los Padres Paules, por 125.000 pesetas (750€). Se llevaron todos los enseres procesionales, todos los pasos, las imágenes del Nazareno y de la Virgen de los Dolores, y su espectacular manto, que sigue en uso, y al que localizamos en el año 2012. A día de hoy, ese manto es la joya indumentaria que utiliza cada año, la imagen procesional de la virgen de los Dolores de San Pedro. Cada año, desde 2012, acudimos puntualmente a ver esta imagen con su manto centenario, y permanecemos frente a él, por un espacio de tiempo indeterminado. Esto quiere decir, que conocemos esta parroquia antes y después de este sacerdote narrador, Juan Antonio Moya, que ha imprimido un empuje especial a este emblemático templo.

El 28 de diciembre de 2022, día de los santos inocentes, le hicimos entrega y donación a la parroquia de San Pedro, del verdadero y único busto del Cristo de Limpias, tras ser objeto de un acto sacrílego en 2019, cuando fue retirado de la urna en la que fue bendecido por el obispo de Málaga monseñor Jesús Catalá, en presencia del también obispo Ramón Buxarrais, en el año 2015. Desde entonces reposa, tras ser primorosamente restaurado, en las dependencias parroquiales de San Pedro. El receptor fue el párroco Juan Antonio Moya, el autor de esta novela y de otra, que parece tener relación con todo esto que hemos contado: La herida abierta.

  Hay una leyenda en Melilla que dice que: «a quienes cuidan y veneran al busto del Cristo de Limpias les va bien». Y esto hemos podido comprobarlo.

Nota:manto de la virgen | El Alminar de Melilla

En el año 15º del Alminar


Antes de que existiera El Alminar, ya era, porque la cosas son antes de que podamos verlas o les demos forma. Todo se anuncia antes. El nombre da sentido a las cosas. Cuando se tiene el nombre, se tiene lo principal. El nombre de alminar surge en el foro infausto, que si empezó bien, acabó de manera infausta o desdichada. La crispación ya estaba allí, y vimos como entraba y estremecía todo. La conmemoración del blog nos llega desde la plataforma de WordPress, en la hora exacta en que lo inscribirnos en su registro,  un 3 de mayo de 2011.

   Gracias a las plataformas de soporte,  la libertad de expresión existe, porque estamos en un momento crucial para que este derecho fundamental exista. Google se deshizo hace ya años de su plataforma de blogs, y a día de  hoy, miles de ellos vagan sin rumbo en la galaxia de internet, chocando con todas clase de ruidos y residuos espaciales. Porque este blog surge como necesidad de afirmar la opinión libre, la libertad de opinión, que existe, si tiene un lugar en donde plasmarse y ser visible. En aquella búsqueda previo al inicio, cuando todos nos aconsejaban al gigante de las búsquedas, encontramos a la que aloja al Alminar desde su inicio. En lo que podemos recordar, fue un encuentro casual. Desde el principio resultó una plataforma muy accesible, y manejable. Sin otra pretensión que servir de cimiento y sustento a la libertad de expresión, lo que resulta absolutamente loable. Para que la opinión circule libremente necesita de estos vehículos o soportes.

No se puede competir, ni tampoco se pretende, competir contra los grandes medios de comunicación, que por otra parte solo sirven a sus propios intereses. La información y formación que emiten, está totalmente dirigida hacia un fin, que también es su causa. Están ahí pero no es nuestra causa, sino la de ellos. Hay que vivir en sus márgenes, evitando ser irradiados por sus emisiones, Eso es lo que hemos pretendido a lo largo de todo este largo tiempo. Son tres lustros, década y media. Esa larga duración y registro, es lo único que no entraba en nuestros cálculos iniciales. No imaginábamos estar aquí, ni tener el apoyo que hemos tenido, ni el número de contactos ocultos, ni una comunidad tan extensa. El Alminar se convirtió en una comunidad, en la que cada cual participa de la forma en que quiere, o desea en cada momento.

Hemos escrito más de lo que podemos recordar, 2800 artículos o entradas, de muy diversa temática y extensión, con un requisito, que era y sigue siendo el de las imágenes. Las cosas no solo deben ser contadas, sino también verse, para que cada lector o lectora forme su propio juicio. No hemos corregido, ni eliminado, cada uno de esos casi tres millares de entrada. De vez en cuando, alguno de esos artículos aparece en alguno búsqueda, y lo revisamos para adaptarlo al nuevo formato de texto, el de bloques. WordPress es una plataforma de textos en constante desarrollo y avance. En su momento hicimos un curso sobre la propia plataforma de contenidos, para aprovechar todos sus recursos. Han cambiando algunas cosas y también se han mantenido otras, sin dejar la esencia. Tenemos un extenso archivo de miles de imágenes que no han formado parte de nada, pero que siguen ahí.

Cada año varían las temáticas y artículos más vistos, pero a lo largo de este tiempos los mas vistos, en visitas directas son: Ni Franco ni Astray salvaron a Melilla (8472), El Cordero, la Luna y La Meca (7534) y La leyenda del Cristo de Mena (7053). Una vez más y como cada año, damos las gracias a todos los que nos siguen, tanto a los nuevos como a los antiguos, y también, por supuesto, a todos aquellos que estuvieron en algún momento de estos 15 años y ya no están.