Archivo de la categoría: política

Pedro Sánchez: el regreso a la izquierda


                       La izquierda española, entre Pedro y Pablo

     ¿Puede el socialismo regresar a la izquierda?. Según los manuales marxistas no, pero los partidos comunistas han desaparecido como tales, y el espacio de izquierdas sigue ahí, esperando a quien les represente. En diciembre de 2015, la derecha española alcanzó su suelo electoral, quedando con 115 diputados. Nunca han estado ni estarán tan débiles. El gran error que perseguirá siempre a Podemos y a Pablo Iglesias, es no haber dejado gobernar al Partido Socialista, con el apoyo de Ciudadanos. El objetivo equivocado de Podemos era la destrucción de los socialistas, cuando la lógica política demandaba gobernar con ellos, alcanzar acuerdos, y reducir el poder de la muy beligerante derecha española.

       En las elecciones de junio de 2016 la derecha empezó su recuperación, y la izquierda siguió su lento descenso, en votos y escaños. Cuando el jabalí está herido, o se le remata, en términos políticos, o se levantará y acabará contigo.

        Pablo Iglesias despreció siempre en lo personal a Pedro Sánchez, al que llamaba “el profesor de universidad privada”. En la actividad política no debería existir el espacio para la enemistad personal, porque ambos, Pedro y Pablo, conviven, luchan y son mantenidos por el mismo lecho de votantes, que lo que querían es que hubiesen gobernado juntos, en la fórmula que fuese, para desalojar a la derecha del Poder. Ahora siguen en proceso de recuperación y en aumento de la expectativa de votos. Un partido socialista sujeto o vigilado desde la izquierda por una fuerza como Podemos, era lo que demandaba el electorado en diciembre de 2015.

                                           Operación Triunfo socialista

          Melilla, la gestora del partido socialista que preside Gloria Rojas, y la militancia socialista está volcada claramente con Pedro Sánchez, en su intento de llevar al partido socialista de nuevo a la izquierda. No sabemos lo que sucederá en el Congreso socialista de Junio, y más cuando la maquinaria de Ferráz se ponga en marcha y avance como una locomotora diésel contra Pedro Sánchez. El socialista Sánchez ya sabe lo que es ser triturado por el  implacable “rodillo de Ferraz”. Una sola palabra de Felipe González y estás perdido. Lo tiene muy difícil, pero peor lo tendremos los españoles y no logra establecerse una alternativa sólida a la derecha. Casi todos los rostros conocidos del socialismo melillense estaban en el salón de Hotel Tryp Melilla-Puerto. Allí pudimos juntar a los dos primeros delegados de gobierno melillenses, Manuel Céspedes y Gregorio Escobar. Ambos sufrieron el duro acoso político de la derecha melillense.

            Lo que digan ahora no es tan importante como lo que hagan después. Melilla necesita un cambio y una alternativa, después de 26 años de gobiernos locales del Partido Popular.

           

Anuncios

Podemos en Vistalegre


    

         ¿Son camaradas las ratas?, se preguntaban los animales tras haber derrocado a los humanos en la antigua Granja de Manor, y a la que en adelante llamarían Animal Farm. El éxito inesperado sobre el granjero Jones trajo grandes problemas a los animales. Lo mismo ocurrió en 1917 y el gobierno provisional de Aleksander Kerenski, que se derrumbó demasiado rápido. El mismo paralelismo se puede realizar con el triunfo de Podemos en las elecciones generales de diciembre de 2015, en las que alcanzaron la cifra de 69 diputados. Esa enorme masa de poder, que a Pablo Iglesias no le pareció suficiente, les otorgó dos fuerzas opuestas, una centrífuga y otra centrípeta. Aquí solo hablamos del modo y el método en la dirección de un partido de izquierdas. Comparamos actitudes políticas y no a personas.

                 La fuerza revolucionaria de 1917, de la que se cumplirán ahora 100 años, era un complejo cosmos de ideales, visiones diferenciadas y muy plural en su formación. Mientras Lenin vivió, no hubo problemas, pero tras su ataque cerebral surgieron las dentro del movimiento bolchevique por hacerse con el control del partido. Todos consideraban, hasta el mismo Stalin, que no podía caerse en el error de la dirección única, ni en la creación de un solo líder. Iósif Stalin, el antiguo seminarista del que nunca se podrá decir la última palabra, ideó sin embargo un lema excepcional, rigurosamente revolucionario: El personal lo decide todo. El modelo en un partido de izquierdas era y es algo esencial, los otros ya sabemos como son. En un principio todo fue un debate democrático de ideas y visiones del mundo y de la revolución. Eso sí, la agresión del Sistema capitalista contra la Revolución triunfante fue total, sin tregua y desde el principio. Esa agresión provocó importantes cambios en la propia trayectoria de los revolucionarios rusos, y probablemente ayudó más que ninguna otra causa, al triunfo democrático de Stalin, sobre el partido comunista ruso.

              George Orwell no pudo publicar su Animal Farm (Granja Animal) hasta 1945, tras la victoria aliada en la II Guerra Mundial, porque la Comunidad Internacional no quería disgustar a Stalin, al que consideraban como un gran estadista amigo y el principal artífice de esa victoria, esto último absolutamente cierto. Orwell reconoció varios errores, en un prólogo que nunca insertó en el libro. Uno que identificó demasiado claramente a los bolcheviques con la victoria de los cerdos en la Granja de Manor, otro el haber escogido ese animal como metáfora, y el tercero el haber ridiculizado en demasía las capacidades del propio dirigente revolucionario, Napoleón (Stalin), frente a Snowald (Trotsky). Esto también le llevó a considerar que los que consideramos como libertad de expresión y pensamiento varía según las circunstancias reinantes. Lo que hoy es considerado como bueno, puede ser malo una década después o viceversa. Los revolucionarios franceses y sus indudables e incuestionables valores, organizaron un baño de sangre, durante un periodo que es conocido como El Terror (Terreur).

           Stalin insistía en la necesidad de hacerse con todo el poder y todos los resortes del Estado, mientras que Trotsky pensaba en la necesidad de buscar alianzas y exportar la revolución para poder sobrevivir. Esto último es  lo que hoy llamaríamos transversalidad, concepto defendido por Iñigo Errejón, frente al hegemonismo pretendido por Pablo Iglesias, quien defiende la  necesidad de la destrucción política de los partidos de La Casta (PSOE y PP), para poder alcanzar el Poder e iniciar los cambios y transformaciones sociales necesarias. Tras la caída de Trotsky, por sus propios méritos y deméritos, ya solo quedó barrer la segunda línea, la de Kamenev, Bujarin y Zinoiev. Es esta segunda línea la que parece haber caído en Vistalegre II, con el respaldo del 90% al modelo de líder único, frente a la siempre difícil dirección colegiada. Esta es la interpretación fácil, la más directa. El modelo de Podemos es mucho más complejo y es difícil pronunciarse sobre qué concepto de partido y dirección ha triunfado. Habrá que estar atentos a si se camina hacia la dirección colegiada o comienza la purga.

       Lo que queda claro siempre, como dijera el propio Engels, es la capacidad de transformación de la burguesía, la clase más revolucionaria que existe. Frente al modelo de Estados socialistas, ofrecieron el “Estado del bienestar. Desaparecido, sin posibilidad de recuperación, el modelo antagonista, procede ahora al desmantelamiento del Estado protector. Todas las propuestas iniciales de Podemos, que parecieron tan atractivas y novedosas, ahora son ya asumidos por el sistema, pero sin haber producido una solo modificación legislativa para acabar con la corrupción y los privilegios de la clase política.

            La aparición de Podemos transformó actitudes y provocó cambios en la mentalidad con la que se enfocaba y toleraba la corrupción. Podemos es el partido de la gente que no estaba representada, o que ya no se sentía representada por los partidos de “la casta”. ¿Se convertirá en un partido más del sistema, o éste asimilará sus propuestas más osadas y las acabará convirtiendo en algo propio?. Pero toda la gente, la del PP, la del PSOE, la de Ciudadanos, sale de la misma sociedad. O se transforma la sociedad y las mentalidades dominantes o los cambios tardarán en materializarse. Lo ocurrido ha resultado decepcionante.

Podemos: en la iglesia de Pablo


               Siempre será necesario escoger: Trotsky o Stalin, Errejón o Iglesias, Pedro o Pablo. Muchos consideran a Pablo como el fundador de la iglesia de la que Pedro fue su primera piedra. Hoy se admite que la evolución de la Revolución rusa hubiese sido muy distinta con León Trotsky que con Iosif Stalin, pero nadie duda de que la Rusia soviética no hubiese resistido el embate de la Alemania nazi, si el dictador georgiano no hubiese estado al frente del Kremlin en 1941. Para hacer frente a una amenaza como la que supuso Adolf Hitler, solo podía existir en el otro lado un oponente con la inquebrantable voluntad de Stalin y su aparente inhumanidad, pese a que las “salvajes purgas” de 1938 estuvieron a punto de descomponer la revolución, el ejército y todo el Estado soviético. Las dualidades nunca han resultado desde los tiempos de Caín y Abel. Todas estas comparaciones bíblicas eran muy del gusto del León de Octubre, el camarada Trotsky. No dejó de hacerlas en su biografía de Stalin, obra que le costó la vida.

         Vivimos tiempos de grandes amenazas, el liberalismo capitalista amenaza con llevárselo todo por delante. En cada país del llamado mundo Occidental, el de las democracias, las opciones para hacer frente a las políticas de derechas son casa vez más escasas, entre otras cosas porque las políticas económicas y sociales no se dictan desde los gobiernos, sino desde entidades a las que no se pueden votar, como el Fondo Monetario Internacional, o su sucursal del Banco Central Europeo. Votar a alternativas como Syriza en Grecia, solo suponen escapar temporalmente del abrazo de hierro. El enfrentamiento ideológico entre Stalin y Trotsky, previo al personal, fue sobre el modo de salvar la revolución: ¿socialismo en un solo país, o en varios?. El capitalismo feroz y despiadado solo tardó 75 años en volcar la alternativa económica, política y social que supuso el triunfo de los revolucionarios y las clases proletarias en 1917.

                             Las opciones de la izquierda en España

               El movimiento político conocido como Podemos, el partido de la gente, surge en España en las Elecciones Europeas de mayo de 2014, procedente de un espacio político televisivo. Este y no otro es su origen. Es la primera vez que la opción política surge antes que el propio partido. Todos sus problemas actuales tienen su raíz en este insólito nacimiento. Recibió militantes en aluvión, procedentes de ideologías y orígenes sociales muy distintos. No siempre quienes se han hecho con el control de los círculos en localidades, provincias y autonomías, han sido los más capaces o los más sólidos en términos ideológicos. Esto ocasiona todavía importantes fracturas y faltas de sintonía entre la periferia y el centro. Ni siquiera la ideología está definida y mucho menos consolidada. El control ejercido por los discípulos de Pablo Iglesias sobre el partido se parecen más a los usos estalinistas, que a los principios democráticos y revolucionarios ideados por Trotsky, ya desaparecido y encarnado en la persona de Juan Carlos Monedero. Parece que, con la luz y la perspectiva, para sobrevivir como partido, no hay otro camino posible que la concepción personalista de Stalin, y su gran creación, el culto a la personalidad, que ya empieza a aparecer en el Podemos de Iglesias.

                  Se sigue diciendo de modo erróneo que estamos ante un proyecto, y no en una lucha de personas, pero eso es creer que el electorado, el militante, no tiene la madurez suficiente para distinguir una cosa de otra. El votante español, el elector, el militante, no solo busca un proyecto, sino también la persona que considera capaz de llevarlo a cabo. El elector no suele votar a un incapaz, por mucho que el proyecto sea atractivo y bueno. Siempre habrá gente que vote cualquier cosa, pero entender esto supone la diferencia entre ser segundo o tercero, y ganar las elecciones. La izquierda no está dividida, es diversa. No es lo mismo votar a un leninista que a un maoísta o a un trotskista. No es lo mismo ni lo será nunca.

                                La pérdida de la inocencia política

                  Los únicos que entendieron que era imposible participar en política sin perder la inocencia fueron los anarquistas, por eso se convirtieron en la “ideología suicida”. El problema es que quisieron obligar a las demás alternativas de la izquierda, a que les acompañaran en su visión suicida de la política.

                     La entrada del movimiento político de Podemos en política, ha hecho que ya empiece a percibírseles en algunos aspectos como a un partido más. Afortunadamente todavía no lo son. Siguen siendo el partido de la gente, pero la dificultad se concentra ahora en consolidar lo conseguido, como en la Rusia soviética de 1924 tras la muerte de Lenin, y en que no les alcancen los errores de la vieja política y de los viejos partidos. Esto es lo que llevó al electorado a alejarse de la política y de los partidos tradicionales.

                   No parece que se esté recorriendo el camino hacia la dirección colegiada, como en la Yugoslavia de Josif Broz Tito, y su movimiento de los países no alineados. El camino de implantación de Podemos y sus círculos, se asemeja más a “los comités populares de base”, reflejados en el Libro Verde de Muammar el Gaddafi, y su Alyamahiría Libia; más que a cualquier otra cosa. El libro Verde hechizó a todos los dirigentes occidentales, y a gran parte de la izquierda europea. Luego todo se convirtió en un caricatura.

                Iñigo Errejón es un dirigente creativo, muy audaz, con gran capacidad para interpretar la realidad y en constante evolución. La opción estratégica impuesta en los dos últimos procesos electorales por el camarada secretario general, era destruir al segundo (Psoe), olvidando que adelantar al segundo solo significa quedar el segundo y que el primero tome más distancia. El movimiento político de Podemos se nutre de electorado propio, el procedente de Izquierda Unida, y del procedente del partido socialista, y al que ya le resultaba imposible seguir votándoles, ni siquiera con la receta del Aitá Arzallus: “con la nariz tapada”.

                   La alternativa es clara, seguir siendo segundos o terceros, o ir claramente a por el primer puesto, para lo que es imprescindible la acumulación de fuerzas de izquierdas. Sin los socialistas, eso se torna un camino casi imposible.

Melilla: ¿capital de la abstención?


                                              

                                  Los antecedentes de la historia abstencionista

               Lo primero que hay que decir es que el comportamiento del electorado en las elecciones generales y en las municipales o locales es prácticamente el mismo, aunque siempre es un poco inferior el voto en las elecciones de carácter nacional. La diferencia de votantes es apenas un 3% inferior en las  selecciones generales.

                       La mayor diferencia se produjo entre 1987 y 1989, en dónde se estableció un arco diferencial de abstención que alcanzó el 12%; Municipales 63% de votantes, Generales 51%, respectivamente. En el siguiente periodo 1991-1993, la diferencia de participación se mantuvo en el 10%, pero en favor de las elecciones Generales del año 93, con un 66% de votantes frente al 57% de las Locales o municipales de 1991. La explicación de esto está relacionada de modo directo con el proceso de nacionalización del colectivo melillense de origen amazigh, y en las fugas de población y reordenación del padrón municipal que se produjo en el quinquenio 1987-1991. Hasta el año 1987 podríamos decir que la situación de la ciudad era parecida a la de Pretoria anterior a Nelson Mandela, solo votaban los melillenses de origen peninsulares y una exigua minoría de nacionalizados de origen bereber. También hay que decir que la derecha  siempre estuvo en contra de ese proceso de nacionalización, y que ese fue el origen del partido Unión del Pueblo Melillense, la afamada UPM, que se creó para frenar los acuerdos de Madrid entre el Ministerio del Interior socialista y el colectivo musulmán de Aomar Duddú. Esta es la protohistoria y su interpretación.

               La gran paradoja es que quienes promovieron aquel rechazo al proceso de nacionalizaciones (la derecha), sean hoy los receptores de votos de parte de ese electorado, hecha la salvedad de la eficaz red clientelar, y porque también, parte de esa nueva burguesía generada con el mencionado proceso, se siente más cómoda votando a la derecha, que a la izquierda teórica y práctica. En las elecciones municipales de 1991 el PSOE obtuvo un 40% de los votos emitidos, siendo esa la última vez en que el electorado amazigh votó a una opción de izquierda clásica. A partir de 1995, encontraron en la incipiente CM (Coalición por Melilla), el portavoz y la expresión de las necesidades de un colectivo con un hecho diferencial propio. Reducir CpM a su innegable matiz religioso, sería tanto como afirmar que el voto al Partido Popular, de carácter demócrata cristiano, se basa únicamente en este hecho.

                    Desde la aparición de Coalición por Melilla, la izquierda ha renunciado a buscar votos entre el colectivo social más desfavorecido de la ciudad, que se corresponde en gran medida con el de origen amazigh. Esta renuncia es una de las causas de esa abstención pasiva que caracteriza las elecciones melillenses. La izquierda renuncia a movilizarse en busca de los desfavorecidos, que son su causa.

                       Sin el concurso de CpM, que representa ya al 25% del electorado votante en las elecciones municipales, las elecciones Generales son un paseo para la derecha. Las únicas alternativas que se proponen para una alianza de fuerza de izquierdas, excluyen siempre a la formación cepemista. Se busca siempre una alianza blanca o neutra, de izquierdas (socialistas, la hueca Izquierda Unida, y la nueva formación que representa Podemos). En las pasadas elecciones de diciembre, Psoe y Podemos sumaron respectivamente el 24,5% y el 11& de los votos; eso sí, con los votos prestados procedentes del electorado de Coalición. Este es el único dato que interesa refrendar o verificar en las presentes elecciones. La única variación posible está aquí, y se podrán extraer conclusiones para el futuro. La primera es que sin la colaboración cepemista no se puede alcanzar una alternativa de gobierno a la derecha, la segunda es que algún día, conseguirán las cosas por sí mismos.

                                  ¿Abstención activa o pasiva?

                  La abstención activa era la promovida por los anarquistas, la ideología suicida, que participaba en todo el proceso político y social, salvo en el de las elecciones, lo que finalmente les llevó a la desaparición. Los Estados son cada vez más fuertes, aumentan su capacidad de amedrentamiento, y es imposible derribarlos por acciones revolucionarias y violentas. En la Democracia, es fundamental plasmar en votos la capacidad de transformación de la sociedad. Solo alcanzando el poder con la fuerza de los votos, puede transformarse la sociedad y las mentalidades.

                La abstención en Melilla oscila en las elecciones generales entre un máximo del 49% en 1989, y un mínimo del 34% en 2008. En las elecciones locales  la oscilación es parecida, aunque la abstención es siempre menor. La participación aumenta en un 5% de media. La abstención máxima se dio en las últimas lecciones locales, las de mayo de 2015, situándose en el 44%, mientras que la mínima se dio en 1995, con un 38%.

                   La situación no es tan grave, y el porcentaje de votantes destinado a arrancar a la abstención se situarían entre un 10% y 15%. Esa es la labor de la izquierda, una izquierda que integre desde el principio, en su seno, a los colectivos más desfavorecidos de la ciudad, tanto en militancia, como en órganos de representación y candidaturas. El modelo de izquierda blanca/neutra, debe ser ya superado. Si se quiere acabar con la abstención, y buscar una alternativa de gobierno para Melilla desde la izquierda, no hay otro camino posible. Mientras tanto, seguiremos votando por desesperación, por proximidad. Mientras tanto, el principal partido de la ciudad seguirá siendo la abstención, que no es algo que se disuelva tocando un cuerno o a mezclándola con agua.

                 La derecha vota con conciencia de clase. En la izquierda se vota mirando el programa y a las personas que deben llevarlo a cabo. Es tan importante lo uno como lo otro. Hay candidatos sin partido, y partidos sin candidato.

Decir No, a este cambio político


 

              El rechazo al cambio propuesto por el Partido Socialista y Ciudadanos

        La palabra cambio solo significa cambiar una cosa por otra, si ningún matiz positivo. Es cambiar las políticas agresivas de la derecha pura y dura, por un gobierno de centro izquierda, que simplemente matice o envuelva en guante de seda las reformas más agresivas exigidas por el neoliberalismo, y que hoy vuelve a exigir el Fondo Monetario Internacional, las aves rapaces del capitalismo.

           El cambio en la conciencia política representado por la aparición de Podemos en la izquierda y de ciudadanos en el centro derecha, no puede acabar en un cambio de cromos entre los dos grandes partidos y un tercero que ejerza como bisagra política, Ciudadanos. Es una situación que ya se ha vivido en el pasado. La bisagra política un día gobierna con la derecha o y otro con la izquierda socialista, y solo en beneficio de sus intereses. Cambiar el bipartidismo imperante,  por una tripartidismo no es lo que la mayoría de la gente votó en las pasadas elecciones del 20 de diciembre. Por primera vez el electorado tuvo más opciones entre las que escoger y por eso el arco político parlamentario ha tomado un aspecto multicolor. La calle y la nueva composición social ha entrado en el Parlamento Español. Por primera vez se ha sentido que la imágenes de los nuevos parlamentarios eran más acordes con la sociedad. La casta y las nomenclaturas políticas perdieron mucho terreno.

            El bipartidismo no sabe moverse en una situación así. Esto ha llevado al Partido Popular a la paralización completa, rechazando por primera vez en la historia de La Democracia española la opción de formar gobierno, como partido más votado. El miedo a la derrota  y a al rechazo de sus políticas, ha hecho que el PP actúe en defensa de su integridad como partido, y no en defensa del interés común de los ciudadanos. El Partido Socialista, dividido en dos claras tendencias, tampoco ha sabido entender la nueva situación política, y ha entrado, con su precipitado pacto con Ciudadanos, forzado por su ala conservadora, en una clara vía muerta política. No se puede ofrecer un pacto ya pactado, eso es un trágala, o el lado estrecho de un embudo. Podría valer para el bipartidismo, pero no es admisible en el escenario político actual.

                                   La alternativa que ofrece y representa Podemos

               Podemos es una alternativa al sistema actual y a todos los problemas de corrupción que ha generado. Ciudadanos es una parte mas, aunque renovada, del actual sistema político. Podemos ha sido combatido por los partidos del sistema y desfigurado por los medios de comunicación, un verdadero frente de guerra, para que el electorado y la ciudadanía lo vean como algo ajeno, o un artificio político dirigido desde el exterior, y no como una opción real, de izquierdas, votada por el mismo censo electoral que vota al socialismo o a la derecha. En estos días, los inscritos en Podemos están votando si aceptan el cambio propuesto por PSOE y Cs, o una alternativa de progreso y social, como la ofrecida por Podemos. A lo largo del día de hoy, ya han emitido su opinión casi 70.000 de sus inscritos. Las votaciones se seguirán realizando hasta el próximo día 16.

                                        El futuro de Podemos

            Podemos se ha formado en una situación política muy acelerada, impuesta por el bipartidismo para descomponerlo lo más posible. En muchas ciudades se ha formado por aluvión y debe llevar a cabo un proceso de criba. No todo lo que hay representando públicamente a Podemos es Podemos, pero eso es algo que se irá depurando con el tiempo y con la labor interna. Muchos de los que se han acercado a la formación, lo han hecho buscando lo mismo que se criticaba en el resto de partidos y formaciones imperantes, e incluso han repetido algunas de sus prácticas.También ha sido infiltrado por otras formaciones políticas, con el fin fragmentarlo cuando fuera necesario, o con el fin de obtener información desde el mismo interior de la formación.

                La alternativa que ofrece Podemos debe ser ideológica y políticamente clara, y sobre todo, tiene que presentarse con siglas inequívoca en todo el Estado y reconocibles del mismo modo en Andalucía, que en Cataluña. Es preferible sacar menos escaños, pero todos representando al mismo partido, que hacerlo con formaciones que pueden cambiar de interés político a lo largo de una legislatura. Ese es el equilibro entre el centralismo democrático y los derechos de las nacionalidades. A partir de ahí, todo puede debatirse, incluida la forma del Estado.

                      El despertar político de una sociedad adormecida, y el cambio en la conciencia ciudadana con respecto a la corrupción, han sido logros surgidos tras la aparición de Podemos como partido en la Elecciones Europeas de 2014.  Todo eso puede quedar en nada si no se consolida con una alternativa política distinta, y con la plasmación en leyes, que impidan la reproducción de una corrupción generalizada.

            Nota:http://podemos.info/wp-content/uploads/2016/04/20propuestas_DEF.pdf

Balance tras el terremoto de Melilla


 Grietas en las Torres del V Centenario

      Los trabajadores que estaban las Torres de V Centenario el pasado jueves 21, en el terremoto de las  14h 47 (con una magnitud de 5,1), sintieron la violenta oscilación del edificio, tanta que muchos sufrieron mareos y dolores de cabeza. Aquel terremoto fue mas corto. El del día 25 se produjo a las 05h 22´, con una duración de 20 segundos, y con una magnitud de 6,3. A esa hora el edificio está solo habitado por el delegado de Hacienda y su familia y el personal de seguridad. La crudeza del terremoto debió ser considerablemente mayor.

        Hay que tener en cuenta que se trata del edifico más alto de Melilla, y que solo cuenta con muros en los laterales Este y Oeste del edificio, ya que el resto son cristaleras. Los únicos muros que conforman las torres desde el suelo hasta la undécima planta son los de los huecos de las escaleras y los que rodean los ascensores. el resto son cristaleras. Estos muros son de un gran espesor y es ahí en donde han aparecido las grietas.

         Tras recorrer por completo las escaleras de ambas torres se percibe que las grietas han aparecido en las dos, pero con una diferencia sin explicación aparente, y es que las grietas en la torre Sur, que son más acusadas, asciendes desde la planta 6ª hasta la undécima, mientras que en la torre Norte, las grietas son más leves y van desde la planta 5ª hasta la planta baja. La torre Sur presenta sus grietas en ambos laterales de la escalera, en la parte maciza y en la de las puertas. Las grietas de la torre Norte son solo en la zona maciza, siendo más acusadas en las plantas bajas, mientras en que la torre opuesta las grietas son del mismo tamaño, independientemente de la planta en la que se encuentren. ¿Quiere esto decir algo?. Es una respuesta que solo podrán evaluar los técnicos.

                                    Una obra muy polémica

        Las Torres del V Centenario fueron una obra polémica desde su inicio, edificadas en la época del cesarismo conmemorativo, con el que el entonces presidente de Melilla, Ignacio Velázquez, qusio fijar para la historia la efeméride del V Centenario de la conquista de Melilla, llevada a cabo en 1497.

         Fue una obra muy cara, de estilo faraónico y megalómano, concebidas para un fin muy distinto del uso actual, que no es otro que el de almacén de la Administración del Estado. El Consorcio que gestionaba las torres se encontraba en quiebra en el 2002, fecha en la que se obligó a las diferentes instituciones estatales a trasladarse hasta allí. Su estado actual es de deterioro acelerado e irreversible, que obligará a desalojarlas en un periodo no muy largo de tiempo. La estructura metálica está en muy mal estado y el edificio presenta un aspecto muy envejecido, pese a no tener ni siquiera dos décadas de antigüedad.

         La obra en su conjunto presentó problemas de cimentación, un gran retraso en su acabado, y desprendimientos de cristales en su etapa inicial. El platillo superior, concebido como una zona de ocio y de restauración, alberga ahora al Tribunal Contencioso Administrativo. El ascensor panorámico no funcionó nunca, y fue demolido en la mitad del año 2015.

Yugoslavia, Cataluña, España


               La cuestión nacionalista y secesionista

    En Estados democráticos no caben asaltos a la legalidad, bien sea mediante insurrecciones armadas, revoluciones, o declaraciones de secesión. Estás tres cosas le pasaron a la II República Española (intento de golpe de Estado de Sanjurjo, revolución anarquista de Casas Viejas, revolución de Asturias, e independencia de Cataluña). Todos estos sucesos fueron minando y socavando la capacidad de respuesta del Estado, pero nada justifica el asalto armado encabezado por Franco en julio de 1936.

        En el caso del Golpe de Sanjurjo la respuesta del Estado fue débil, y en el de Casas Viejas desproporcionada, y éste es el primer parámetro para afrontar el desafío secesionista del nacionalismo. La acción de Estado debe ser contundente, pero nunca proporcionar más alimentos a las llamas. El Estado debe buscar ante todo, convencer, pero precisa de ser defendido. Se puede discutir todo en una democracia, incluso la propia forma del Estado, pero nunca su composición. El nacionalismo catalán, legítimo como ideología, no puede ser combatido con el nacionalismo español, pues ambos se retroalimentan. Es obvio que existe el sentimiento nacionalista catalán, y su hecho diferencial histórico y lingüístico, pero no lo es menos que Cataluña se ha forjado y formado siempre dentro de del conjunto de la historia peninsular o de España, al igual que el resto de sus comunidades y/o regiones. Solo Portugal se separó del resto de la evolución histórica peninsular y formó una nación distinta. El problema está en que el sentimiento y la política independentista no atienden a razones de ningún tipo, pero hasta llegar a este punto, ha habido una serie de clamorosos errores, dilatados a lo largo de los años.

    La política de “no hacer nada”, y de  minusvalorar la capacidad de desafío del independentismo, que es la que ha llevado a cabo Mariano Rajoy en los últimos cuatro años, ha traído al conjunto de la Nación, a un abismo del que será muy difícil alejarse, o no caer en el.  Alimentar al cocodrilo soberanista, como se hizo en la etapa socialista de Rodríguez Zapatero y el fallido Estatuto catalán, tampoco lleva a ningún lugar, porque el Estado llega a sus límites, pero el soberanismo independentista no, pues jamás retrocede en los pasos que avanza.

       Llegados a este punto el Estado y los partidos de ámbito estatal, deben diferenciar entre los partidos nacionalistas catalanes, y los independentistas o soberanistas, que se han juntado en una “coalición contranatura”. La derecha burguesa catalana y  nacionalista, no puede ir junta con partidos de izquierda independentista, como los anticapitalistas de la CUP (Candidatura d´Unitat Popular. Es incomprensible y contradictoria esta alianza. Las legítimas aspiraciones republicanas y catalanistas de Esquerra Republicana, son antagónicas con las aspiraciones de la burguesía catalana de derechas.

     La acción del Estado y de todos los partidos estatalistas que lo integran, que debe ser muy fina, debe ir encaminada a forzar la desunión de estas fuerzas antagónicas. No hay otra vía posible que explotar las contradicciones de esa unión, buscando acuerdos con las fuerzas catalanistas no soberanistas, o lo que es lo mismo, reintegrar a la mayor parte posible de la derecha nacionalista y burguesa, al lado de la federación estatal, aunque eso suponga modificar la forma del Estado. Hay que aislar, políticamente, al soberanismo, siempre y cuando se crea en el Estado y su concepto.

     El inmenso error de alargar la legislatura, pensando solo en los intereses propios, los del Partido Popular, y no en los del conjunto del País, ha conseguido que el desafío soberanista se lleve a cabo frente a un gobierno en funciones y sin legitimidad parlamentaria. El nacionalismo siempre busca la posición de debilidad del Estado al que se enfrenta.

            Se necesita un siglo para construir un Estado, y una hora para reducirlo a polvo. Lord Byron

        Un partido con la aspiración de dirigir una nación, debe presentarse en todo el ámbito estatal bajo las mismas siglas y la misma ideología. Podemos debería haberse presentado con sus siglas inequívocas en todo el territorio español, ya que ahora corre el riesgo de sufrir escisiones en la periferia, o de entrar en contradicciones según los territorios. Aun así, su fuerza es muy grande y tienen una oportunidad única  para llevar a cabo la diferente opción que representan. En ellos descansa parte de la oportunidad que todavía tiene este país para salir adelante sin escisiones, aunque en el camino se dejen algunos diputados,  los de las compañías políticas de la periferia estatal. Nunca se deben hacer rebajas en la ideología de izquierdas, porque al independentismo le  vale todo.

        Siempre traigo a colación a la antigua Yugoslavia, porque no fue un Estado fallido, sino uno al que hicieron fallar. A la muerte del mariscal Tito, era un Estado muy sólido. Una república federal, con la jefatura del Estado rotatoria. ocurrió que en su peor momento , se encontró con los peores dirigentes políticos posibles. También existían intereses políticos y económicos tras aquella forzada ruptura. Alemania representaba a uno de los responsables del estallido yugoslavo.

         Si el camino que se ha iniciado hoy en Cataluña es solo la voluntad escapista de algunos de los actores políticos, todavía se está apunto de reconducirlo, pero no con Mariano Rajoy al frente. Si hay actores políticos y económicas tras este escenario, la situación se tornará algo más complicada.