Archivo de la categoría: Opinión

El escaño número 13


 

                            Pronósticos electorales de mayo

         El número 13 solo fue malo para los Templarios, que fueron disueltos un 13 de octubre, para todo lo demás se trata de un buen número. Judas Iscariote nunca fue el apóstol nº 13, porque este grupo estaba formado solo por 12. En los números de la rifa de La Caridad es conocido como “el verde”, pero desconocemos el motivo. En Melilla este número significa la llave de la gobernabilidad, por lo que se convierte en el más deseado de los números posibles. Quien disponga del escaño 13 tiene la piedra angular del futuro de esta ciudad.

              Según las máximas de los políticos, el mejor sondeo posible es la jornada electoral y aunque los resultados del 26 de abril en Melilla no es extrapolable al 100%, si indican algunas direcciones y caminos. Para hacer este pronóstico le hemos asignado al Partido Popular el número de votos conseguido por Juan José Imbroda en el Senado (9005), y a Coalición por Melilla la cifra de su techo electoral, alcanzado en las elecciones de 2015 (8450). Al Partido Socialista le hemos otorgado el máximo de votos alcanzado por esta formación en la última década, que fueron 5100 en 2007. Es bastante probable que Ciudadanos mantenga los 4300 votos alcanzados en la última jornada electoral y a VOX los obtenidos por Ciudadanos en su primera aparición electoral en 2015 (3500). Vox lograría el mismo resultado del Partido Nacionalista Español de Melilla en 1991.

            Con estas cifras el número de escaños asegurados serían 24, de los cuales 7 serían para el PP, y otros 7 para la formación Cepemista, en lo que resultaría un empate electoral. El PSOE igualaría los resultados de Dionisio Muñoz en 2007, con 5 escaños. Ciudadanos subiría 1, y obtendría 3, y la neo formación de Vox se quedaría con 2, muy lejos de las expectativas con las que concurrieron a las Elecciones Generales del mes pasado. Hemos dejado deliberadamente en el aire la asignación del escaño número 13. De los considerados como seguros, siempre puede bailar algún diputado en beneficio de las opciones mayoritarias, que son Partido Popular y Coalición por Melilla.

         La intuición o el deseo, nos llevaría a otorgar ese escaño llave a Podemos, al que solo le faltan dos centenas de votos para entrar en el recuento de la Ley D’Hont, que solo abre su puerta a partir del 5%. Desde 1979 no hay ningún partido a la izquierda de los socialistas que haya alcanzado la representación en la Asamblea de Melilla.

        En todos los procesos electorales anteriores estudiados, las aventuras de formaciones espora o clonadas, surgidas solo para la contienda política en curso, no suelen alcanzar resultado alguno, desapareciendo al día siguiente del recuento oficial. Cabe recordar el caso de Convergencia de Melilla del ya fallecido Alberto Weil, que solo obtuvo 784 votos. La formación Adelante Melilla de Amin Azmani, salvo sorpresas, seguirá la misma senda, aunque podría limarle algún escaño a su anterior formación. También la sempiterna aparición del PDM (Partido de los Demócratas Melillenses), que nunca ha superado los 547 votos, en su mejor resultado electoral, pero que sí podría rasparle el escaño a Coalición.

        Hemos contrastado los datos con el mayor experto electoral de la ciudad, y coinciden en casi todos los aspectos, salvo en la apreciación sobre Vox. Sus análisis le otorgaban 8 escaños claros al Partido Popular. CpM es una formación que presta votos al Psoe  y a Podemos en las elecciones generales, por lo que debe recuperar esos votos que le faltan hasta su techo de 2015.

 

 

Anuncios

Los cadáveres exquisitos


 

                              Sanjurjo, Franco y Stalin

               El Tribunal Superior de Justica de Navarra ha dado la razón al Ayuntamiento de Iruña-Pamplona y José Sanjurjo (marqués del Rif) descansará ya eternamente en Melilla. Por este motivo me contactaron en días pasados desde el diario El Norte de Castilla, y les expliqué que aquí ya nadie habla de Sanjurjo, pese a que fue considerado “el verdadero salvador de Melilla” en 1921, aunque hoy ese rango le sea otorgado al impostor Franco. El problema de Sanjurjo es que quiso salvar también a España, mediante el recurso del golpe de Estado.

      Aquí, alejado de cualquier posibilidad de visita masiva, gracias a las comunicaciones navales y aéreas que nos han legado como herencia el gobierno de Mariano Rajoy, no existe posibilidad alguna de culto reverencial. Además, sus eximios restos mortales están alojados dentro del túmulo funerario de Los Regulares Indígenas, con lo solo pueden ser visitados una vez al año, el día 2 de noviembre. La polémica y el mantenerlo vivo en los papeles, que es lo que buscaba su hija Carlota Sanjurjo. Sin embargo, el alto Tribunal de Navarra  ha zanjando el asunto para siempre.

                                            Los cadáveres exquisitos

        Para hacer este artículo, he releído la excelente biografía que sobre Camilo José Cela escribiera el inmortal Francisco Umbral, amigo suyo y que tituló: Cela, un cadaver exquisito. Hoy en día, morirse ya es considerado un mérito suficiente como para recibir un honor, un título, o el nombre de una calle. Por ello, Umbral sorprendió contando cosas buenas y malas de su amigo difunto, por lo que se tachó a su biografía como “ajuste de cuentas”. Hoy solo se acepta la égloga y la hagiografía, olvidándose de que no todo o toda la que fallece es santo/a, y en caso de serlo, cada uno tiene sus devociones. Se puede ser benemérito, pero cada uno de su cofradía.

            En la legislación romana existía un derecho que se denominaba “damnatio memoriae”, o sea, el derecho a dañar la memoria y el recuerdo, siempre que se acreditase que el fallecido había sido “un cabrón”. Hoy esto parece inaceptable, y las familias defienden el honor de los fallecidos hasta casi los umbrales del Juicio Final.

                                                        Franco y Stalin

                   El extraordinario lio que se ha producido en España con respecto a la momia del dictador Franco, tuvo solución en la Rusia soviética con el cadaver embalsamado del Iosip Vissarionovich, más conocido como Stalin, generalísimo de Rusia. Tras su muerte. ocurrida el 5 de marzo de 1953, su cadaver fue embalsamado y expuesto junto a la momia de Lenin en el Mausoleo de la Plaza Roja. Con la desestalinización, la condena de su figura y de su método de gobierno o estalinismo, su cadáver fue retirado del mausoleo, y enterrado de modo discreto, tras las murallas de la Plaza Roja, junto a otras figuras de la historia de Rusia. A los únicos a los que no se les preguntó la opinión, fue a sus familiares. Nadie discutió el derecho del Estado Soviético a dar un modo diferente de recuerdo al que había sido Jefe del Estado desde 1929.

                  La momia de un Jefe de Estado no solo pertenece a la familia, caso de Franco, sino también al propio país, que en algún momento puede optar por dar un tratamiento póstumo diferente al que venía recibiendo hasta ahora. Ahí está el caso de Egipto, en donde los Faraones, Jefes de Estado del pasado egipcio, reposan en vitrinas en los museos, y son fotografiados por millones de turistas al año, encontrándose algunas de ellas casi desnudas. Siempre me da un poco de reparo pensar que el gran Ramsés II, está expuesto a la vista de todos, sin la menor solemnidad, en una sala del Museo de Antigüedades Egipcias.

                     En España debería edificarse un Panteón de los Jefes de Estado y figuras ilustres, y trasladar allí a Manuel Azaña, Antonio Machado, y a tantos otros grandes personajes que están desparramados por el solar patrio o incluso fuera de él. Esa sería la única opción que debería ofrecerse a la familia Franco, o aceptar un enterramiento colectivo de personajes ilustres, como fue el caso de Stalin, o trasladarlo a la cripta familiar de El Pardo, nunca a la Catedral de la Almudena. Este fue el caso de la familia de Emilio Mola (que compartía enterramiento con Sanjurjo) y que decidió trasladar por su cuenta los restos del general golpista y cerebro del Alzamiento, a una cripta familiar, de la que no ofrecieron dato alguno.

            El gobierno de la Nación debería redactar un Decreto Ley, convalidarlo si puede en el Parlamento, y zanjar este asunto para siempre. Cerrar las visitas al Valle de Los Caídos, hacer un censo de los que están allí enterrados, y luego decidir qué hacer con ese lugar. En definitiva, mandar ya a Franco a la historia.

 

Los muertos siempre regresan en julio


                                        Sanjurjo, Franco y José Antonio

Enrique Delgado

                  En julio de 1909 aconteció el desastre del Barranco del Lobo, a escasa distancia de Melilla. En otro mes de julio, pero de 1921, a 80 kilómetros de la ciudad, se produjo la gran hecatombe del Ejército español, en la meseta de Annual. Apenas 16 años después, en una frecuencia casi demoniaca, se inició la rebelión del Ejército de África, también en Melilla y siempre en el mes de julio. Tres enormes sacudidas sobre la Nación y siempre con el mismo epicentro.

                  En alguna entrevista perdida, el militar Francisco Franco afirmó: “Sin África yo no puedo explicarme a mí mismo”. Los exégetas del franquismo en la ciudad, afirmaron siempre que la basílica y diseño del Valle de Los Caídos está inspirado en la cripta del Panteón de los Héroes de África, un Valle en miniatura, situada en el cementerio de la ciudad. Ya es hora de reconocer esta vinculación e idea, que hasta ahora no ha traspasado las fronteras del Mediterráneo. Sin este monumento de Melilla, no puede explicarse tampoco el Valle de los Caídos.

                  El panteón y cripta de los Héroes, acoge los restos de los 3000 soldados sacrificados en masa por los rifeños de Abdelkrim, en la villa maldita de Monte Arruit. Hay que decir que era un ejército que se había rendido y depuesto las armas. Entre aquellos miles de muertos, estaba el capitán Primo de Rivera, Laureado de San Fernando a título póstumo. Todos los nombres ahora en litigio, coincidieron en algún momento de sus vidas en la ciudad de Melilla (Franco, Mola, Sanjurjo, Primo de Rivera). En apenas un mes, más de 10.000 soldados dejaron sus vidas en las ardientes tierras de África, en una carretera de 80 kilómetros, en línea desde la ciudad norteafricana.

                   Bajo los pies de la estatua de la Victoria alada, reposan los tres mil muertos referidas, y un poco más allá, se sitúan dos amplias fosas comunes, en las que pueden estar enterrados otros 8000 soldados y militares. Cuando se va a cumplir un siglo del mayor desastre de un ejército español, el Ministerio de Defensa, antes del Ejército, y antes aún de La Guerra, no han publicado ni una lista oficial de bajas, ni siquiera una aproximación numérica. Todo son especulaciones.

                                                  Franco y Stalin

                   Las comparaciones, salvo sin son correctas, no tienen porqué ser odiosas. La figura histórica que más se acerca a la de Franco es la de José Stalin. Ambos fueron generalísimos, ambos murieron en la cama, y ambos sustentaros sus tiranías o dictaduras, con un instrumento muy preciso: la represión y el terror ejercido contra su propio pueblo. Proporcionalmente, las estadísticas represivas son bastante similares. Ambos usaron los campos de concentración para los presos políticos y sustentaron obras públicas con el trabajo esclavo de los prisioneros. La comparación con Stalin sitúa a Franco en su justo lugar. Ambos gozaron del culto a la personalidad y de un temor reverencial.  En 1956, tras el proceso de desestalinización, el cuerpo embalsamado del dictador soviético fue trasladado desde la Plaza Roja, a una discreta zona bajo las murallas del Kremlin. Hasta en esto acabarán asemejándose los dos tiranos.

     Aunque sea de modo tardío, España debe iniciar ahora un proceso de “desfranquistización”, en un plan común para todo el Estado. Ya es hora de ajustar las cuentas históricas con el franquismo. Stalin también realizó obras públicas, la modernización e industrialización de Rusia, y no por ello se desvanecen ni uno solo de sus crímenes.

                           La cuestión del enterramiento de Franco y Sanjurjo

           La potestad sobre los enterramientos recae al completo sobre el Poder civil y Público. Ya no existen cementerios religiosos ni privados. Solo la Iglesia tiene algunas prerrogativas en sus catedrales y basílicas, pero en consonancia con la Autoridad Pública y el Derecho eclesiástico del Estado. El Gobierno de la Nación, ahora bajo la presidencia del socialista Pedro Sánchez, ostenta todo el poder legítimo y autoridad para decidir sobre el traslado de los restos de Franco, dictador  durante casi 40 años.

            La sentencia nº 000139/2018, de la Sala de lo Contencioso de Iruña/Pamplona, de 27 de junio, es un salto en el vacío, porque pretende anular decisiones legítimas del Poder civil, simbolizado en este caso por el Ayuntamiento de Iruña. El mausoleo en donde reposaban Sanjurjo, Mola y otros conocidos militares y golpistas navarros, podría ser un monumento, pero no un cementerio o un lugar de enterramiento. Desde la promulgación de la Constitución de 1978, toda la legitimidad en España recae sobre el Poder civil.

              Sanjurjo Sacanell reposa en Melilla desde hace más de un año, con el consentimiento y autorización de su hija, en el Panteón de Regulares, cuerpo castrense  al que perteneció en su vida militar. Fue enterrado aquí, con honores militares y en estricto aunque efímero secreto. Emilio Mola fue llevado por sus familiares a un cementerio de Jaén.

                 Francisco Franco, al igual que Stalin, fue Jefe de Estado, pero su figura sigue suponiendo un grave elemento de división en el país, por lo que se hace necesario el traslado de sus restos a un enterramiento familiar, en este caso el panteón familiar de El Pardo. Al tratarse de un jefe de Estado, los derechos de la decisión no están en modo completo en manos de la familia, sino que también el gobierno de la Nación tiene su parte alícuota de legitimidad. Es claro que todo sería mejor con el beneplácito familiar, pero si ésta niega su colaboración, entonces el Estado tiene todo el derecho a decidir su traslado al lugar que considere más apropiado, y en el que mejor se preserven “sus derechos mortuorios”.

                     José Antonio se quedará en el Valle, considerándole víctima de guerra, lo que supondrá, en cierto modo, reconocer la presunta “ilegalidad” y error de su ejecución en Alicante, en  el mismo día que Franco, en esas extrañas paradojas que tiene la historia.

 

 

 

Bajo el estado de shock


 

                 La caída del gobierno del Partido Popular el pasado 1 de junio, cuando nadie podía preverlo unos días antes, produjo un estado de shock político cuyas consecuencias aun se notan. Quien no lo esperaba alcanzó el gobierno, y quienes pensaban perpetuarse en él, fueron obligados a abandonarlo. Ante toda la Nación se abrió un tiempo nuevo.

                  Desde la llegada de La Democracia en 1978, las únicas siglas que permanecen para el conjunto del Estado son las del PSOE, pues la derecha ha cambiado de nombre a lo largo de todo este tiempo. En su origen fue la Alianza Popular de Fraga, inmortalizada por Forges como Afananza Pandillar. Escándalos de diversa índole llevaron a la derecha a refugiarse en unas elecciones bajo las siglas de Coalición Popular, sin embargo, solo fue una estación de tránsito. Al poco dieron con el nombre de Partido Popular, con el que han llegado hasta ahora y del que deberán deshacer en breve, probablemente tras el Congreso de elección del nuevo presidente nacional del próximo 5 de julio. Para la futura reconquista del centro, la derecha deberá encontrar una nueva fisonomía, que no esté tan asociada a las prácticas corruptas del poder. El azul ya no es el futuro, aunque tampoco el naranja (ya adoptado por el PP durante un breve tiempo).

                La derecha española se ha dejado muchos nombres en el camino, siglas o incluso colores. Manuel Fraga pasó de la caverna franquista al liderazgo autonómico en la Xunta de Galicia, sin transición posible. Los escándalos de corrupción le han acabado pasando factura al PP, pero de en un solo cobro. Han caído uno tras otro, todo lo barones regionales del partido y los líderes históricos. En Melilla, el tiempo nuevo es inminente y resulta curioso, que los representantes melillenses del PP, no se hayan pronunciado por ninguno de los candidatos en liza: “es muy difícil decidirse”, decía el máximo regidor local. Sin embargo a veces es obligatorio hacerlo, porque la indefinición, el a ver que pasa puede resultar letal.

                 Resulta sintomático que ninguno de los candidatos a las primarias populares, salvo Soraya Sáenz de Santamaría, haya tenido gesto alguno con Melilla, especialmente el que fuera diputado por la ciudad García Margallo, gran valedor y nombrado como hijo adoptivo. No posicionarse implica que el posible ganador mire con recelo a la ciudad de la que no recibió apoyo. La presencia de la ex vicepresidenta en la ciudad es difícil de interpretar, aunque todos los indicios la señalan como posible y quizá probable ganadora de la contienda democrática, por la dirección popular. Dolores de Cospedal no consigue trasmitir una imagen de empatía, y Casado no acaba de remontar el vuelo.

                                              El millón de afiliados

                      Históricamente el único movimiento político que ha alcanzado la cifra de un millón de afiliados fue la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) durante la II República (1931-1936). Está claro que la cifra de afiliados del PP es un bluf. Sólo 70.000 personas se han inscrito en el proceso de primarias. Los 4000 afiliados del Partido Popular en nuestra ciudad se han quedado en apenas 300 votantes. Como ha dicho la única visitante de los populares a nuestra ciudad: “el partido corre riesgo de desaparición”. Refundar el centro derecha requerirá al menos un proceso de 5 años, en los que la pérdida de poder municipal y autonómico resultará una sangría política. El proceso de descomposición y caída del régimen popular es irreversible.

                                          Tiempos nuevos en Melilla

                    Ahora mismo todo es incierto y son muy pocas cosas las que pueden aventurarse. La caída de los zares en Rusia abrió una etapa de gobierno provisional con Kerensky, en la que sucedieron todo tipo de hechos, hasta el triunfo final de los bolcheviques. En nuestra ciudad el futuro lo impondrá la evolución del censo. En 2015 se produjo el final de la primera etapa, aquella en la que un partido de ámbito nacional podía gobernar con una mayoría absoluta o cercana a ella. Eso no sucederá más. La segunda fase, de duración media, requerirá de al menos dos partidos en el gobierno de la ciudad, y en la que no debería dejarse fuera a Coalición por Melilla. El PP en la etapa de Juan José Imbroda, ha sido el único partidos sin diputados rifeños entres sus filas. Los integraban en las listas pero luego los hacían salir de modo obligatorio para dar paso a diputados de origen peninsular, o tenía que dimitir por escándalos variados. La tercera etapa, a corto o medio plazo, será aquella en la que CpM o su evolución futura, sea ya siempre la lista más votada y escogerá socio de gobierno. Si la caída del partido Popular en la ciudad se acelera, esta situación puede producirse ya en las próximas elecciones, a tan solo un año vista.

 

 

 

En tela de juicio


                       Observaciones a la sentencia de “la manada”

     La expresión “en tela de juicio” expresa las dudas acerca de un hecho, suceso u opinión. Está claro que los jueces de la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Pamplona no han creído a la víctima de la violación en serie por parte de los integrantes de la autodenominada como “manada” (conjunto de animales de una misma especie que andan reunidos), y le han impuesto la menor pena posible que tenían a mano, la de “abuso sexual”, en lugar de la de “agresión”.

      Puestas así las cosas, y contando con el testimonio del voto particular de un magistrado, que no se ha creído nada y así lo ha puesto de manifiesto, podemos decir, en justa correspondencia, que nosotros no nos creemos su sentencia, ni la aceptamos, ni la compartimos y la ponemos en “tela de juicio”. Acatarla sí porque no queda más remedio.

         Los magistrados han impuesto la misma pena a todos los integrantes de la incalificable manada, lo que indica que no han apreciado como circunstancia  agravante el que dos de sus componentes fuesen o bien fuerzas de orden público (guardia civil), o pertenecientes al estamento militar (soldado profesional). O sea, por aclarar las cosas, que dos individuos que deben velar por el cumplimiento de la Ley y proteger a los que no pueden defenderse por sí mismos, participen y promuevan una violación salvaje, grupal, con evidente abuso de su condición, a una mujer joven, que en ninguna circunstancia podía hacer frente a tamaña amenaza y violencia.

          Por su condición profesional, por el número de participantes (5), por su descomunal superioridad física, constituían una amenaza, tanto individual, como colectiva, que ejercieron y propiciaron una situación intimidatoria, de gran violencia, en la que humillaron y vejaron a su víctima cuanto quisieron. Esto no lo han sabido ver los magistrados de la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Pamplona. O sea, sin enredos jurídicos, que no han sabido interpretar en su sentencia, lo que toda España, y el 100% de las mujeres sí ha apreciado desde el primer momento. era una violación en grupo.

               La sentencia supone volver a victimizar a la mujer que ya fue víctima de la manada. El mensaje que se envía es claro: no se puede volver a denunciar una violación, un abuso, o una agresión sexual. No compensa. Ella vive escondida y sin poder darse a conocer, porque será escarnecida. El voto particular del magistrado discrepante es estremecedor. Abochorna leerlo.

                             Concentraciones de mujeres en toda España

            Las mujeres no obtendrán justicia en España, pero ya no se callan y se articulan en defensa de sí mismas y de sus compañeras. Esta aberración ha provocado una respuesta inmediata de indignación en todas las ciudades del País, y a la larga hará que tengna que modificarse y definirse claramente algunos delitos. Hace algunos años, un magistrado amigo de gran relevancia pública, nos decía que “la mejor ley es aquella que deja el mínimo margen de interpretación al juez”, porque el error conceptual que contiene  esta sentencia radica en eseamplio margen de interpretación que existe entre abuso y agresión, entre intimidación y violencia.

          Habrá que volver a redefinir conceptos como violencia, violación, prevaricación o robo, para que no queden márgenes de duda.  Esto no es Justicia patriarcal, como decían las mujeres concentradas esta tarde en Melilla y al igual que en toda España, es que no es ni siquiera “justicia”. Es una sentencia judicial, eso sí, pero que ni repara el daño a la víctima, ni castiga claramente a los culpables.

 

Jueves negro en Barcelona


          Matar  es una maldad, es un acto malo, hacerlo en nombre de un Dios es una aberración, una perversión. El inexistente, cambiante, pero real, Estado Islámico se fundamenta en una interpretación rigoristas y fanática de la religión islámica, en una lectura perversa. La cristiandad ya cometió un error así en el siglo XI, cuando estableció en la zona de Palestina el Reino Latino de Jerusalén. Aquel engendro duró casi dos doscientos años y contaminó durante muchos siglos la idea de paz predicada por Cristo, y sobre todo, la imagen de los occidentales. El Estado islámico como tal no existe, porque no ha generado una estructura de Estado. Son solo inmensos territorios sin control, desde la destrucción de países iniciada en las Guerras del Golfo.

           Hoy casi nadie se acuerda del FIS (Frente Islámico de Salvación) en Argelia. Este tipo de terrorismo liberador causó miles de muertos y siempre buscaban asociar su acción a un islám fanático. Basar todo en la religión, ponerla en el centro de la razón, no suele conducir a la tolerancia. En Europa, la Revolución Francesa de 1789, puso fin a los Estados cimentados en la idea religiosa, y puso al hombre y a la mujer en el centro de los valores humanos. Hoy parece que ese camino se quiere recorrer hacia atrás. Hay cosas de las que hay que desvincularse sin dudarlo un solo instante.

        En El Alminar de Melilla estamos con Barcelona, nos solidarizamos con las víctimas del terrorismo, siempre inocentes. Barcelona es una ciudad que ha soportado la violencia anarquista de los inicios del siglo XX, el cruel trato de Franco durante la Guerra Civil y la postguerra, y el abandono posterior. Barcelona acababa de celebrar con orgullo el XXV aniversario de su Olimpiada, la de 1992, en la que la ciudad renació tras las décadas de castigo franquista. Hoy es una ciudad espléndida, de las más bellas y modernas de Europa.

        El mundo no es hoy un lugar más seguro. El mundo está en guerra con decenas de países destruidos (Iraq, Siria), lleno de Estados fallidos como Somalia, sometidos a hambrunas permanentes, de democracias degradadas (Venezuela) o en dirección hacia democracias totalitarias como Rusia o Turquía. Asistimos a la perversión de los ideales de igualdad y de fraternidad. Todo esto nos afecta y mucho, porque la calidad de nuestras democracias se resiente, y sí cambia nuestros modos de vida. En El Alminar acompañamos el dolor de las víctimas y de sus familias. Hoy, ahora, estamos con Barcelona,  al igual que mañana estaremos con quien sea víctima del terrorismo.

       Siempre habrá esperanza, y ánimo de resistencia, pero los tiempos venideros no parecen buenos. El aumento del racismo, de la xenofobia, de movimientos supremacistas, y de fanatismo de toda índole auguran toda clase de conflictos en las próximas décadas. Mientras tanto, intentaremos que las luces del Alminar permanezcan encendidas, hoy por Barcelona.

 

Encuentro en Melilla


              

                      La criminalización de la protesta
En las democracias empieza a surgir un riesgo, y es que las mayoría absolutas, otorgadas por los votos ciudadanos, acaben siendo una nueva forma de autoritarismo totalitarioo, con el que el partido gobernante impone al resto de la sociedad su mentalidad, y su visión del mundo, que por lo general suele ser excluyente. La mayoría absoluta es democrática, pero no el ejercicio autoritario del Poder. Si el Poder no se renueva, y la democracia o las instituciones que lo soportan y controlan no están bien delimitadas, o no son firmes en su papel, todo acaba influido por el poder político, que acaba controlando y desbordando todo.  El reforzamiento y la independencia del Poder Judicial, uno de los pilares fundamentales del Estado, se hace hoy más necesario que nunca, para la defensa de una Democracia amenazada por la corrupción, el nepotismo y el autoritarismo.
También hemos comprobado que las victorias electorales  pueden ser obtenidas de maneras distintas, desde el directo y grosero “pago” a cambio de un voto, a otras más eficaces y menos visibles como las redes clientelares, o la inducción del voto mediante un uso preciso de los medios de comunicación disponibles y previamente subvencionados. El control de la información es total y obsesivo. La libertad de expresión y el derecho a una información objetiva se resienten por todos lados.

                        La marcha Abriendo Fronteras en Melilla

                    El ministro más autoritario de la última etapa democrática, Jorge Fernández Díaz, llegó a Melilla y coincidió con la presencia en nuestras calles de la caravana Abriendo Fronteras. Fue objeto de una protesta simbólica e inmediatamente el Poder reaccionó criminalizando a los manifestantes y solidarizándose con el ex ministro, reprobado por el Parlamento español. Hay un libro muy interesante de David Bondia, Felip Deza y Ana Sánchez, en el que se estudia con múltiples casos, la criminalización de la protesta een todo el Estado, mediante una adecuada campaña de los medios de comunicación afines al nucleo duro del Estado y de la derecha española, paso previo a la instauración y puesta en marcha de la denominada Ley Mordaza. El libro lleva por título Defender a quien defiende, y está editado por Icaria.

             Tras la puesta en marcha de la Ley, es nototio y evidente el descenso del número de protesta en todo el territorio español. Es una restricción más del derecho de manifestación, recogido por la Constitución española. La capacidad de amedrentamiento de un Estado es mucha. Las autoridades melillenses ya han impueto sanciones por matifestaciones y concentraciones no autorizadas. También amenazaron con denunciar a los responsables de la Caravana por unas supuestas pintadas que fueron borradas nada más ser fotografiadas y que nadie vió realizar, mientras que existen cientos de pintadas en la ciudad, que permanecen en los muros durante décadas.

                              Despedida de la Caravana en Melilla

            Una de las cosas que parece haber ofendido más es el hecho de que todos los integrantes de la marcha a Melilla se hayan pagado el viaje, algo que casi ha parecido una provocación, en una ciudad en la que cualquiera que la visita en grupo suele venir con los gastos pagados.

            Abriendo Fronteras ha dejado la ciudad repleta de abundantes y gratificantes imágenes de solidaridad y de compromiso social. Lo más importante de todos es que 5 centenares de hombres y mujeres de todas las edades han venido a conocer la realidad de la ciudad en persona. Una vez regresados a sus lugares de origen, están llenando los medios de comunicación de sus ciudades, y sus páginas en redes sociales, con sus propias impresiones sobre lo visto y acontecido en Melilla. Ha sido una corriente de aire fresco que ha recorrido la ciudad durante tres días.

      Queda la satisfacción de comprobar que hay una extensa amalgama de organizaciones sociales que dedican a la solidaridad y al compromiso social una parte de sus vidas, y que el testigo del inconformismo político sigue pasando de unas generaciones a otras, manteniéndose vivo en amplias capas de la sociedad española, pese a todas las dificultades y trabas, representada especialmente por la Ley Mordaza, cuyo impulsor y alma pater, coincidió con ellos/as en las puertas del Palacio de la Asamblea de Melilla.

      Muchas veces hemos escuchado decir a nuestros gobernantes ante cualquier crítica adversa que: “no era válido criticar desde fuera, que se acercasen a al ciudad y conociesen su realidad”. Les han tomado la palabra y lo han hecho, ahora han visto y han oído, con sus propios ojos y oídos.