Sobre la ofensa a la Theotokos y Panagia


A partir de ahora asumiremos la terminología ortodoxa cristiana oriental y ya solo nos referiremos a Maria como la Theotokos ( Madre de Dios) y Panagia (Toda Santa). Títulos excelsos que configuran con la mayor dignidad posible, el papel que esta mujer representa dentro de la teología cristiana y de la propia religión. Una posición y un lugar que no tiene comparación posible en el marco de cualquier otra creencia.

En la nueva polémica religiosa católica de Melilla, el año pasado fue la del árbol, nos enfrentamos más con la vulgarización de temas complicados que con la ofensa. Desde luego los que se rasgan las vestiduras son los escribas y fariseos, siempre prestos al escándalo. El caso es que parece que nos encontramos frente a una obra teatral, en la que la presunta ofensa pasó desapercibida en años anteriores.

La adaptación de cuestiones teológicas al tiempo actual es siempre un riesgo, porque la susceptibilidad es mucha y un esceso de contemporaneidad puede llevar al error y a una interpretación retorcida, como parece ser el caso. Una vulgarización es llamar a una representación en imagen de la Theotokos, «novia de Melilla», aunque eso sea considerado una expresión de fe.

Concord, Mirrolde son creaciones de Jose Maria Antón y Teresa Jornet, ambos eminentes profesores de Melilla, ambos cristianos y de ideas socialistas, por lo que resultaría difícil aceptar que de un grupo teatral que extiende su legado, pueda surgir una ofensa armada contra los dogmas católicos. Para ofender tiene que existir tanto una intención, como un hecho manifiesto, que tampoco parecen ser el caso.

Si existiese una deficiencia en el control de calidad de lo representado, afectaría también a los años anteriores, en los que se representó esta obra. De un grupo teatral como Mirrolde, con muchas tablas, tampoco puede esperarse una calidad deficiente.

¿Qué ocurre pues? La sensación que ofrece todo esta polémica es que se busca el escandalo y el enfrentamiento a toda costa, y que cuando «se juega a diario con la ruleta rusa, se acaba encontrando la bala». No resultó el año pasado con el árbol, tampoco parece ser este con Mirrolde.

Lo que yace debajo de todo es el carro de la censura, al que muchos no dudarían en subirse, y el acabar con el intento de crear y mantener una multiculturalidad en la que nadie quede o se sienta excluido.

La Theotokos y el Paráclito ( Espíritu Santo) están muy por encima de todas estas vulgaridades en las que nos enredamos.

El instante necesario


El sillón del Poder nunca está vacío, salvo en el instante necesario del protocolo de transmisión. Es igual que tus antecesores hayan sido Calígula o Tiberio, y que el que te preceda sea Nerón. Hay que gobernar entre un nombre y el otro. Ni las ciudades ni los países pueden quedar abandonados.

Eduardo de Castro es, pese a muchos, el 5º presidente de los Barrios Unidos de Melilla, o lo que es lo mismo, nuestra Ciudad Autónoma. Si la guardia pretoriana no hubiese reconocido de modo inmediato a Claudio como emperador en enero de 41, probablemente se hubiese desatado una nueva guerra civil en Roma. Entre tanto nombre brillante (Germánico, Druso, Octavio) y tanto loco, a menudo se esconde un hombre tranquilo, que aunque no estuviera destinado para eso, cumple atinadamente con su misión.

En julio de 2019 salimos, como no podía ser de otro modo, de forma abrupta de una época oscura, entre los gritos de las arpías, y el vocerío y las alaracas de partidarios y detractores. No había otro modo, pero se abrió la puerta de la transición en el Poder melillense, monolítico e inmóvil desde el inicio del siglo XXI. ¿Alguien querría imaginar nuestra situación, si Eduardo de Castro no se hubiese salido del guion previsto, y hubiese proclamado al candidato de la derecha, con los votos de los diputados de VOX? El Alminar lo ha imaginado y estaríamos en un brecha social y política irreparable. La ultraderecha es como la ceniza volcánica, todo lo que toca lo asfixia y lo araña. Se nutre de todas las fobias de la sociedad, especialmente de la homofobia y de la misoginia.

La persecución interna que acosa al presidente de Melilla desde su «ghost party» está orquestada en otros ámbitos y esferas. Claudio gobernó el Imperio romano hasta el año 54 y equilibró la administración y la política imperial, acechado siempre por su sobrina Agripina, madre que sería su sucesor, el inolvidable Nerón. La cuestión no es si tal persona u otra merecen o están capacitadas para ser presidentes, alcaldes, o cualquier otra cosa. Los partidos presentan las listas que presentan y con los nombres disponibles, que no pueden cambiarse. El problema es que las listas son elaboradas por los clanes que dominan en cada momento en un partido, y no siempre están plenas de personas capaces de asumir funciones y responsabilidades de poder. Ese es el riesgo de unas elecciones, que el electorado puede votarte, y la acción de gobierno desnuda y pone a la luz cualquier deficiencia o carencia.

Una saludable y democrática idea, sería permitir la participación ciudadana libre, al margen de los partidos, o las listas abiertas, pero eso acabaría con muchos sistemas y redes clientelares.

Quedan 18 meses de tiempo efectivo de gestión, antes de enfrentarse a unas nuevas elecciones en 2023. Ya vivimos la experiencia multipartidista en 1998, tras el derribo del cesarismo en el que había se había convertido el gobierno de Ignacio Velázquez, y la peligrosa experiencia con el populismo del GIL, de Jesús Gil, en 1999. Los tripartitos, los cuatripartitos o las coaliciones no son necesariamente malas, son incluso más democráticas que las mayorías absolutas, siempre que todos remen en la misma dirección. Esta es una sensación que ahora no se siente en la ciudad, mientras la oposición sí actúa en bloque y sí camina en bloque, derecha a un solo fin.

La intención o los movimientos dirigidos a que el presidente, ya sin partido, se hunda y sucumba es una maniobra políticamente suicida y de muy estrecha visión estratégica. La advertencia queda hecha. Eso sí, todo esto cambiará mucho de aquí al año 2023. Nada podrá darse por seguro, porque nada de esto se repetirá y Ciudadanos desaparecerá. Las oportunidades también pueden perderse.

El Sexto Mandamiento


Impresiones frente a la caída del Bisbe de Solsona

El asunto presenta tantos ángulos, que es imposible acometerlos todos en un solo artículo, y a la vez dar respuesta satisfactoria a lo sucedido. Si ha ocurrido lo que nos tememos, entonces lo que precisa el de momento obispo emérito Xavier Novell Gomá (1969), es que se rece por él de modo intenso. Al menos para los que se consideren fieles de la Iglesia Católica. Antes que condenas o juicios, oración y mucha.

Hay muchos datos que merecen atención en este caso, que ha llenado de zozobra a la feligresía católica. El primero sería la vertiginosa carrera de alguien que es nombrado como obispo de la Diócesis de Solsona, tan solo con 41 años. Eso es enigmático, salvo que su segundo apellido tenga alguna relación de parentesco, con el emblemático cardenal de la Cruzada franquista, y también catalán, Isidro Gomá (1869-1940). Hay sagas familiares en las tres profesiones más antiguas del mundo; magistraturas en el sentido político, jueces y sacerdotes.

No es que esto nos escandalice, en absoluto, pero en estas profesiones mencionadas, hay una autoexigencia de comportamiento ético y de referencia moral. Por eso causa tanta zozobra en la sociedad que un juez prevarique, que un político se lucre, o que un sacerdote de alto rango, sucumba ante la lujuria. Su deber es evitar en lo posible, la infestación mundana. Son profesiones vocacionales y la ciudadanía les exige un comportamiento a la altura de lo que representan.

¿Un problema de la Iglesia de Roma?

Que sepamos, todos estos problemas de pederastia y abusos sexuales por parte del clero, solo se circunscriben al ámbito de la Iglesia de Roma. No existen, que se conozca, sucesos semejantes y a gran escala en la Iglesia ortodoxa oriental, 70 veces 7 santa, y 70 veces 7 perseguida y martirizada. Este es el pecado de Roma, y por decirlo así de claro, Girolamo Savonarola, Giordano Bruno y otros muchos, fueron pasto de las llamas, en las hogueras inquisitoriales.

El «escándalo» del ya ex obispo de Solsona (las provincias eclesiásticas no coinciden con las civiles) llega en el peor momento posible. La Iglesia de Roma está acosada por turbios asuntos financieros y tenebrosas prácticas de depredación sexual, extendidas a lo largo del tiempo. Escribimos, en el inicio de su proclamación , que el pontificado de Francisco I se significaría por una sola piedra de toque, esto es, si se atrevería a disolver la siniestra y poderosa orden de Marcial Maciel. No lo ha hecho y por ello, la iglesia se encuentra en caída libre.

Podríamos citar mil ejemplos y textos tanto de la Biblia como de los Evangelios, pero no hace falta, porque al final de todo, prevalece el libre albedrío y la responsabilidad individual de los actos. No vale escudarse en quién lo nombró y el porqué, o en las no muy claras intenciones de la catequista y escritora porno. Al final ha sido él, que condenaba con dureza cualquier práctica libidinosa, el que ha dado el paso al frente hacia el abismo. Ha pulverizado su carrera eclesial, y sus 11 años como obispo, en un solo mes de incendio y de lujuria.

La infestación y posesión diabólica

¿Está poseído el ex bisbe Novell? Es imposible saberlo, pero sí pueden distinguirse las clarísimas trazas de las maniobras del diablo, que se ha cobrado una notable victoria en la cabeza de un obispo, y frente a toda la feligresía católica romana. En la iglesia ortodoxa no supondrá este incidente más que una breve nota a pie de página. Para la Iglesia Oriental, la Romana está en manos del diablo desde hace muchos siglos. Para los orientales, Roma paga sus excesos y sus pecados seculares y de la que solo esperan su caída, es más, la consideran condenada y sin salvación posible. Pero esto también lo afirmó Lutero, aunque hoy día su Iglesia reformada se asemeje a un self service, en la que los pecados se auto perdonan.

En El Alminar seguimos de cerca estas cuestiones, y tenemos como manuales de lectura y aprendizaje, los libros del ya fallecido sacerdote y exorcista Gabrielle Amorth (16/09/2016). Para el padre Gabrielle, el que más peligro corre es siempre el exorcista, y el Bisbe de Solsona lo era. «El humo del diablo entra por cualquier rendija», afirmó el Papa Pablo VI, aunque en este caso, parece que le han abierto la puerta de par en par.

Parece, por lo leído estos días, que el propio Xavier Novell pasó del interés teológico a la más pura pasión por la demonología. Y aquí apareció la joven escritora de erotismo satánico, como la nueva Salomé, frente al Bisbe. Pero en esta ocasión no era la cabeza del Bautista la que estaba en juego, sino la suya propia.

No se puede tentar al diablo, mucho menos jugar con él o abrirle la puerta. Tampoco mencionarle por su nombre o llamarle, porque es infinitamente más poderoso que cualquier mortal. Solo por debajo del Eterno y de san Miguel, el arcángel que lo derrotó tras la rebelión celestial. Una de las principales plazas de París está dedicada a San Miguel, y en Melilla tenemos al menos una calle, pero no sé si alguna imagen protectora dentro de las iglesias.

En la Diócesis de Solsona, sumida en el desaliento, ha fallado todo. Exponerse, es aventurarse a caer y el bisbe Novell lo ha hecho y mucho. Un solo instante de descuido y estás perdido, pero a su vez, también es una magnífica señal y advertencia.

Hemos conocido sacerdotes de vocación y también de oficio. Muchos para los que el celibato no es una cuestión importante. Los sacerdotes pueden casarse tanto en la iglesia oriental como en la anglicana. Sin embargo sí hemos visto a muchos sacerdotes, enredados e indefensos, en las redes que tejen los fieles y el clericalismo tienden a su alrededor. No es pues una cuestión relacionada con el celibato, sino más bien el haber subestimado la potencia del enemigo invisible de la Iglesia, al que el propio apóstol Pedro, denominó como «señor de este mundo».

Aquí, en este caso, lo que está en cuestión es la propia supervivencia de la iglesia de Pedro, muy batida por el diablo y los servidores de lo oscuro, y si seguirá siendo un referente para el tercer milenio o los inmediatos siglos. Al obispo de Solsona, le queda en su condición, lo que tarde en pronunciarse la Congregación para la Doctrina de la Fe, ex Santo Oficio.

Fotografías de la Diócesis de Solsona

Argumentos contra un monumento


La distancia entre monumento y patrimonio es la misma que entre costumbre y tradición. Las costumbres varían y las tradiciones se mantienen. Los mismo ocurre con los monumentos. Cada época tiene su monumentalidad, pero hay monumentos que se convierten en patrimonio común y otros no. Algo así ocurrió con la monumentalidad nazi en Alemania o la estalinista en Rusia. No es lo mismo volar con dinamita los Budas de Bamiyán, que quitarse de encima un monumento de Franco. Lo citamos porque alguien habló de «talibanismo cultural» en días pasados. Imaginamos que hoy no se atrevería a hacer tan disparatada y errabunda comparación.

Si tenemos que explicar que no es lo mismo darle un martillazo al David de Miguel Ángel, o acuchillar La Gioconda, que derruir un feo y ofensivo monumento franquista, inaugurado el 20 de julio de 1941, es que hemos descendido al barro y al sedimento del debate cultural y político. Defender el monumento al Alzamiento Nacional, solo es posible desde el franquismo puro, o sus cepas mas camufladas, la residual y la nostálgica.

El monumento y su historia

Francisco Franco dictador, nunca reconoció el 17 de julio como fecha del Alzamiento o sublevación militar. Es más, la maniobra impulsiva de «los adelantados y fanáticos militares melillenses» ebrios de vino del Casino Militar, a punto estuvo de dar al traste con el «golpe de Estado». La fecha real es la del 18 de julio, cuando él mismo se puso al frente del Ejército de Marruecos, acantonado en Llano Amarillo. Por eso impidió la inauguración del monumento en Melilla, tanto el día 17, como era la pretensión, o el 18, fecha oficial de la sublevación contra la República. Lo inauguraron el día 20 y porque ya no había más remedio.

En realidad, tampoco sabe nadie como se llama el monumento, que no es ni de héroes de España, ni al Alzamiento, ni a nada por el estilo. El periódico de la época solo lo denomina como «monumento de Melilla a su ejército». Es un monumento ideado y creado por Falange, pero por esa época, Franco dictador ya la tenía atada en corto, por lo que tampoco se les permitió demasiado protagonismo. La celebraciones oficiales se realizaron el día 18, y Álvarez Claro inauguró su monumento el día 20, con la presencia de García Valiño, y la total ausencia de cualquier ministro del gobierno de Franco, que ni siquiera mandó «un saluda» a los melillenses. Y este es otro dato que merece resaltarse, Franco solo autorizó en 1961, la concesión del título de Adelantada a la ciudad de Melilla.

El conjunto escultórico es de Vicente Maeso, lo único que merece conservarse, pero no en ese lugar. La dirección de obras correspondió a Enrique Nieto como arquitecto municipal, pero sin que pueda considerarse un proyecto o diseño suyo. La estética es claramente fascista y representa más el ideario de Falange, que la arquitectura o la ornamentación de Enrique Nieto, bastante alejada de ese feo mamotreto.

Ese mismo año y mes de julio, se creó la Medalla de Oro de Melilla, que por supuesto, le fue concedida a Francisco Franco dictador, generalísimo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire

El COCISSFRA y la Consejera de Cultura Elena Fernández

En 1999 se creó el Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas, que llevó a cabo una intensa actividad hasta el 2001. Cientos de noticias, acciones, comunicados y argumentarios llenaron las páginas de la prensa en ese tiempo. Sin embargo, nada de eso es accesible porque entonces no existía internet. Tenemos los archivos, pero no son visibles. El 13 de febrero de 2001 escribíamos esto: «La historia la constituyen hechos y los hechos no pueden cambiarse, por tanto, no se trata de cambiar la historia , sino la manera en que se recuerda. Por ello, resulta muy significativo el estallido de cólera del presidente Imbroda, tras ser pintado el monumento a La Victoria, sito en la plaza Héroes de España, y que constituye la piedra angular del recuerdo franquista en Melilla. Este monumento tiene un valor ideológico muy superior a las placas de Comandancia (2001), o a la estatua de Franco (2021), y por eso resultar muy revelador estudiar sus reacciones ante el ataque simbólico (con pintura malva), por parte del Grupo de Grafiti Antifranquista (GGAF) a este monumento, verdadero corazón y cofre de las esencias franquistas de nuestra ciudad».

Dos décadas después, la situación se mantiene, y han vuelto a reaccionar con ira, ante la intención de proceder a su demolición, comunicada por la Consejera de Cultura Elena Fernández Treviño, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica (2007). Este es el monumento que consideran importante, el que tienen que defender y por eso han reaccionado de esta manera, haciendo cosas que antes nunca se habían visto. Esto monumento solo se puede defender desde una óptica franquista, el resto son excusas o pintura de camuflaje.

Así pues, consideramos desde el todavía vigente COCISSFRA, que tanto Elena Fernández Treviño, como el Gobierno del que forma parte, son, en sus valientes y decididas acciones, la culminación de una larga lucha de concienciación que se remonta a 23 años atrás, respaldada por una amplia mayoría social, que quiere progreso, democracia, concordia y una monumentalidad moderna y acorde con el futuro de Melilla.

Las tenebrosas fuerzas que se desencadenaron en Melilla, siguen resistiéndose a dejar de cubrir la ciudad con la sombra siniestra que sigue aportando ese monumento. Es un monumento creado para la ofensa, porque conocían muy bien qué había en ese lugar, y qué es lo que pretendían ocultar para siempre. Es más, es un monumento erigido para amedrentar, con un tamaño y forma que sobresalía, y sigue sobresaliendo, sobre cualquier otro edificio del centro modernista. Esto no es Patrimonio, solo monumentalidad franquista.

La «guerra fría» de Marruecos


Enrique Delgado

¿Es la actual crisis con Marruecos una «guerra fría» por parte del Reino Alauita? Decisiones como el cierre de la Aduna comercial con Melilla en 2018, y la exclusión de España de la Operación Paso del Estrecho. ¿Pueden considerarse como sanciones comerciales encubiertas? ¿Entraría en este grupo la no renovación del permiso para el gaseoducto que trae el gas argelino hasta España a través de Marruecos? Este acuerdo entre la empresa española Naturgy y la argelina Sonatrach, cumple el próximo mes de octubre.

En Marruecos todo empieza y termina en la Casa Real, que es la que vertebra todo el país y la que hace el papel del Estado. El gobierno de Marruecos actúa con funciones delegadas, al igual que el Parlamento, en una situación muy similar a la de España a partir de 1960, cuando la presión internacional obligó al Régimen franquista a adoptar un maquillaje de «democracia orgánica».

El Majzem representa a la oligarquía de la clase dominante en Marruecos, al que muchos califican como un «gobierno en la sombra» y otros como un «Consejo de Estado», con el que el propio Monarca Mohamed VI debe hacer equilibrios o contar con sus apreciaciones. Sea lo que sea, el conjunto es más poderoso que el propio gobierno, y casi tanto como la propia Monarquía.

Amigos de España

En 2009 falleció en Paris el otrora muy poderoso primer ministro Abdelatif Filali, «marchaverdista» convencido, con quien tuvo que vérselas el ministro de Exteriores español Francisco Fernández Ordóñez, quien siempre dijo de él: que tras su hierática expresión «no se escondía un amigo de España«. Para no desairar a Marruecos, Hassan II y a Filali, el Presidente Felipe González (1982-1996) nunca viajó a Ceuta o Melilla, ni autorizó la visita de los Reyes de España. Sería otro Presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, el que haría ambas cosas, provocando la retirada del Embajador de Marruecos en España, tras las visita Real de 2007.

Contra esa visita, ya en su últimos años de vida, el ya retirado ex primer ministro marroquí, se pronunció abiertamente. así como contra la ruptura completa de relaciones con España. Teoría de la que no ha participado hasta ahora Mohamed VI, que ha evitado siempre mencionar a los dos ciudades españolas, en su discurso del Trono, que se produce cada 29 de julio. El Monarca reinante no puede ser considerado, hasta el momento, como un «no amigo de España«. No podría decirse lo mismo del actual Ministro de Exteriores, Naser Burita, o de la Embajadora de Marruecos en España Karima Benyaich Millán, que han realizado declaraciones no usuales, en la terminología de relaciones diplomáticas.

Las crisis con Marruecos

Siempre han existido crisis con Marruecos, pero hay una olvidada, la del año 1975, a la que se conoció en Melilla como «crisis de las trincheras o de los tanques». La zona de perímetro fronterizo conserva todavía las huellas de esas trincheras, nidos de ametralladoras e incluso algunos búnkeres. Al frente de la Comandancia se encontraba el general de división Tomás de Liniers. Carros de combate españoles cubrieron todo el perímetro fronterizo, y los militares españoles se desplegaron a lo largo de la frontera, en varias líneas de trincheras. El incidente se originó al colocarse los hitos de demarcación fronteriza, algunos todavía existen, y al instalarse una primitiva alambrada. No ocurrió nada más, y la información desapareció muy pronto de la prensa de entonces (ABC 01/07/1975)

La situación actual

Nadie piensa que cuestiones que pueden hablarse (Sáhara, Brahim Ghalli) sean las causas reales de esta falta de entendimiento, que ha llevado a las relaciones entre España y Marruecos a su peor momento, desde la Independencia de Marruecos en 1956. El propio Monarca Mohamed VI, parece mostrarse cansado de ese constante desgaste que provocan las relaciones políticas y diplomáticas, cuando es Él, el que decide todo. Sin embargo, poco puede decirse, más allá de algunas confidencias y aproximaciones en torno a lo que sucede con la Casa Real de Marruecos, que es en definitiva es casi el Estado.

Dicen que a Mohamed VI le preocupa mucho la imagen de su país. Si esto es así, debe empezar a buscar un responsable de lo sucedido en Ceuta hace un mes, y que ha colocado la imagen de internacional de Marruecos , en uno de los niveles más bajos posibles.

El cierre de la frontera con Melilla, decidido por el gobierno marroquí el pasado 15 de marzo, se asemejó más al cierre de la Verja de Gibraltar llevado a cabo por Franco en 1969, o al levantamiento del Muro de Berlín por la administración soviética, en 1961, que a las relaciones existentes entre dos países limítrofes y con relaciones diplomáticas, dentro del mundo moderno.

La sensación es que la política marroquí está anclada en la época de la Guerra Fría, mas que en la de la voluntad de diálogo y entendimiento con España. También podrían existir actores e intereses que podrían estar empujando a la Monarquía, hacia la falta de relaciones entre ambos países, que «no están condenados a entenderse», frase que repudiamos. El entendimiento, el diálogo y la buena vecindad, no pueden ser nunca una condena o un castigo. Los perjuicios ocasionados a los nacionales marroquíes, es superior al ocasionado a los sectores españoles.

Nota: Discurso del rey de Marruecos en el “Día del trono” no convence a muchos · Global Voices en Español

La profecía de Bomber Command


Lo primero que hay que decir es que este artículo fue escrito y publicado el lunes 19 de octubre de 2009, tanto en el Melilla Hoy como en El Faro de Melilla. Han pasado pues 12 años. En su momento pretendía ser una voz de alarma sobre lo que estaba ocurriendo con los edificios modernistas de la ciudad y los más singulares de cada barrio, sin alcanzar las categorías modernistas o Art Decó. Eso sí, hacía una proyección de futuro, que lo ha convertido, pasado ese tiempo, en una visión puramente profética y exacta. No se ha alterado nada del texto. Solo se ha corregido la puntuación y alguna concordancia. Todas las fotografías corresponden al año 2011/12. Gracias a Mustafa Hamed, director de Melilla Hoy, por recuperar el archivo del artículo.

Bomber Command y la destrucción de ciudades

Enrique Delgado (19/10/2009)

En 1942 la Royal Air Force (RAF) creó el grupo de bombarderos conocido como Bomber Command. Una impresionante fuerza destructiva que comandaba el Almirante Harris. Su idea principal era muy sencilla y consistía en la destrucción sistemática de las ciudades más representativas de Alemania. En cada una de ellas se escogía su centro histórico y según sus características, se le aplicaba un tratamiento especial. Cada casco histórico recibía una determinada combinación de bombas revienta edificios, de bombas explosivas, incendiarias, de fósforo y retardadas.

El criterio para la selección de bombas era estrictamente científico. Si en el casco histórico de la ciudad en cuestión predominaba la piedra, entonces se cargaban los aviones con bombas explosivas, las retardadas  y las revienta edificios. Si predominaba la madera se escogían las incendiarias y las de fósforo.

El porqué se hacía esto era una cuestión aun más simple. Se consideraba, se considera, que lo que vincula a las personas con su ciudad son los lugares, los sitios en donde distintas generaciones de una misma familia tienen recuerdos similares.

Si uno disfruta en el Parque Hernández, o disfrutaba en la antigua Plaza de Armas, es porque probablemente existen fotografías, recuerdos, vivencias, anécdotas de tus padres, de tus abuelos, en esos mismos lugares y con apenas modificaciones. Ése es el vínculo con una ciudad. Entonces sabíamos que el suelo de la Plaza de Armas era el mismo que pisaron los conquistadores españoles, y los árabes antes que ellos, y los romanos o los cartagineses antes que todos. Hoy ya no es nada. Y ahora lamento no haberme hecho mil fotos en ella.

El último fin de Bomber Command era romper el vínculo inmaterial de un individuo con las piedras que le rodeaban. Ya no se podía decir aquí tomaba el café Goethe  porque la cafetería había ardido hasta los cimientos y  así con todo.

Pero los alemanes, cuando se dieron cuenta de qué se pretendía con esa campaña (porque en una guerra como aquella un millón de víctimas más no importaba nada), se dedicaron a fotografiar palmo a palmo las ciudades y así pudieron reproducirlas hasta en sus más mínimos detalles, acabada la guerra. Aun hoy, quien va a las ciudades alemanas de turista, difícilmente puede imaginarse que esa ciudad que pisa fue arrasada y explanada hasta los mismísimos cimientos y en ocasiones, hasta más abajo.

Y todo esto viene a cuento con lo que está sucediendo en Melilla, en donde la ciudad está siendo desfigurada día a día. Ya no hay casi ningún lugar que sea el mismo, ya nada es lo que era. Hay barrios, como el del Real en donde cae un edificio o dos por semana. Otro como el Tesorillo o el Monte de La Libertad son ya difícilmente reconocibles y si hablamos de Melilla La Vieja o Pueblo y a la que ya nadie denomina de esas maneras, entonces la  alteración camina a velocidades vertiginosas.

Al emblemático barrio del Mantelete le desposeyeron hasta de su nombre, el único que hacía que en la guía Espasa hubiese una entrada referida a Melilla a través de ese nombre. La calle Duque de Almodóvar tomó ese nombre en sustitución de la anterior denominación de Mantelete para dar más peso específico al Cuartel de La Guardia Civil que ahora tampoco está allí. Así nos quedamos sin una denominación emblemática.

¿Qué le explicaremos a un estudiante cuando lea la novela «Metropol«, cuando lea en otra parte la denominación Cambrinus, cuando se intente buscar dónde estaba la cafetería California o vaya en busca del emblemático edificio de la Casa Paraíso?

Por el camino que vamos, los melillenses vamos a tener que empezar a hacer lo que los alemanes y a fotografiar nuestras calles, nuestro barrio palmo a palmo, de hecho yo empecé a hacerlo en mi barrio, el del Real y es asombrosa la cantidad de edificios representativos que han desaparecido en apenas unos meses.

Ningún gobierno es inocente en estas cosas que ocurren, porque son ellos los que autorizan los derribos, los cambios de uso y licencia de los edificios (que permitieron el cierre del California y el Metropol), o los cambios de denominación de una cafetería. Lo digo por la cafetería Cambrinus*, que fue diseñada así y con ese nombre como complemento al Parque Hernández y sin embargo Ulises jamás piso Melilla en busca de su Ithaca natal.

Porque la síntesis de esa lógica perversa de Bomber Command era que, una vez desaparecido ese vinculo afectivo del ciudadano con su ciudad, éste dejaba de sentirla como algo propio y se desinteresaba de ella. Una vez conseguido esto, ya la gente no opondría resistencia a nada y cualquiera podría hacer cualquier cosa con los habitantes de una ciudad, porque ya no la defenderían, ni sentirían como suya.

Y todo esto viene a cuento de que después de las espléndidas reformas del Teatro Monumental y el del Cine Nacional, arrasados hasta los cimientos, ahora le toca el turno al Parque Hernández, del que ya han advertido que quedará «irreconocible»

¡Empiecen a hacer las fotos del Parque ahora!

Nota: la cafetería Cambrinus recibió el nombre de Ithaca durante un tiempo efímero

La fina línea que separa el destino


El retorno de los Idus de Marzo

Enrique Delgado

El éxito y la derrota se deciden en una estrecha línea y se deciden con apenas un escaso margen de horas, Los afectos y sentimientos humanos están también separados por esa misma fina línea. El recuerdo y el olvido; la felicidad y la tristeza; la confianza y el recelo; el amor y el odio; la lealtad y la traición; la vida y la muerte. Aun así, las cosas son de una u otra manera según en qué lado se esté y ambas suceden a la vez. Wellington y Napoleón estaban estaban sobre el mismo terreno, Nelson y Churruca sobre el mismo mar, Julio César y Junio Bruto pisaban el mismo suelo, Hamlet vivía acosado por el fantasma de su padre, pero en diferentes dimensiones.

Grandes parejas crearon grandes cosas juntos, pero luego algunas de ellas quedaron separadas por la enemistad, como Stalin y Trotsky, como Felipe González y Alfonso Guerra, como Pedro y Pablo, los de la Iglesia católica, no los del Gobierno de la Nación. Es la teoría de los pares. El par de Luis XVI era María Antonieta. Marie-Charlotte Corday d´Armont fue la mujer que mató Jean Paul Marat. Hay pares positivos y pares opuestos. La evolución del mundo no hubiese sido igual sin Cleopatra y Marco Antonio.

Lo que corona una obra es su final*

Si el final es el éxito, nada recordaremos de los entresijos, apenas unos cuantos datos para contextualizar la historia. Sin embargo, si lo que preside todo es el fracaso, entonces, hasta el más mínimo detalle quedará enlazado a la biografía y a su historia. Cuando el general en jefe, en este caso Pablo Iglesias, se lanza al campo de batalla, significa dos cosas, la primera es que el adversario le ha sorprendido con su movimiento, la segunda es que ya no quedan más opciones. Los Idus de marzo, que no suelen ser tenidos en cuenta en la época moderna, porque ya no se cree ni en el azar ni en el destino, suelen ofrecer opciones contrapuestas, o llenas de gloria o letales.

El destino está en Madrid

Los campos de Jaén (1212 y 1808) y la ciudad de Madrid, han decidido el destino de España. El 2 de mayo fue el aldabonazo para que el resto de España iniciase la guerra total o de La Independencia contra la invasión francesa. La caída de Madrid en marzo de 1936, puso fin a la II República. Lo que ocurra en Madrid el próximo 4 de mayo, puede significar el fin político de Iglesias y de su formación, a la que las encuestas daban 0 diputados antes del desembarco desde el caballo gubernativo, del líder extremo e indiscutible. El fantasma que persigue a Pablo Iglesias Turrión es el de Errejón. ¿Ser o no ser? o seguir siendo, esa es la cuestión. Quien fantaseaba con juegos de tronos, ha acabado atrapado en las conspiraciones de Elsinore.

El que venza gobernará durante décadas en el solar patrio. El que pierda, arrastrará en su caída a todos los que vayan con él. Esto ya es todo o nada, tras el fracaso de la operación murciana. Penélope y Ofelia esperan. El Manzanares será el Rubicón o el Beresina. No habrá descanso a lo largo del 2021.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2016/12/26/podemos-en-la-iglesia-de-pablo/. * Muestra mi cabeza al pueblo; François-Henri Désérable