El autómataLa sucesión, entre Marín y Acedo El bosque animado La sabiduría Las danzantesLa participación
Nada en un pasacalles es de verdad. Todo es figurado. Es una breve ilusión. Este ha sido un de los pasacalles con más participación vecinal, que salvó la ajustada presencia de figurantes. Lo más llamativo fue la presencia imponente del autómata. Este año no hemos visto dragones, ocas (ya no se puede por la ley animalista), guerreros medievales, comefuegos, faquires, magas y brujos, monstruos de diversa índole, ofidios o al caballo de Troya. La música, esencial a un pasacalles contaba con una modesta comparsa de gaiteros, y otra de tambores. Los bailarines y danzantes también eran escasos. La feria ya no es medieval sino renacentista. Se notaba el agotamiento de la gestión, en un evento con el que ya se cuenta en Melilla, desde hace más de 15 años. Desde San Juan al Mercado medieval, se abre la puerta del verano en la ciudad, y empieza el éxodo vacacional, que despuebla nuestras calles. De aquí a la Feria ya solo quedan los conciertos y sobrellevar el calor de la mejor manera posible. El tamaño de la población melillense no permite más holguras. Pero es interesante que esta actividad se mantenga, sobre todo por el vínculo del melillense con la parte vieja de la ciudad, con la roca calcárea que le da sentido. También es cierto que Melilla no tuvo Edad Media, cuyo fin se señala con la caída de Constantinopla en 1453. Al menos una vez al año, volver a pasar unas horas entre esos muros y pisando ese empedrado histórico, al que cuesta mantener con vida y ligado al resto de la ciudad.
Si hay una cosa llamativa, es la cantidad de personas anónimas que acuden a la Ciudad Vieja, cuando habitualmente creemos que nos conocemos todos. Pues no es así, la presencia del pueblo silencioso es siempre una sorpresa gratificante. Y se puede concluir que quizá no se hagan cosas lo suficientemente llamativas, como para atraer la atención de todos. También acudió mucha gente joven, a un evento al que habrá que darle más amplitud social, en un futuro que ya está muy próximo, el inmediato año 2027.
En la murallas del túnel de Santa Ana, vimos la nutrida presencia del Gobierno autonómico, aunque con algunas ausencias. Esto da algunas pistas, que hemos ido anotando y documentando con fotografías, y que analizaremos en una reflexión pendiente, y de la que ya avanzamos el nombre, que será: «La cuestión del sucesor». Vimos todo, desde la presencia permanente de Miguel Marín Cobos, junto al presidente Imbroda, hasta la aparición, ya más frecuente que antes, de la diputada por Melilla, Sofía Acedo, muy bien situada, en acontecimientos sociales de la ciudad. No quiere decir nada, pero si empieza a ser significativo. El candidato del Partido Popular, que gobierna la ciudad desde 1991, salvo dos interrupciones temporales, es el único que queda por conocer, a menos de un años vista de las próximas elecciones generales y autonómicas.
Adamuz, el último trenAlvia 2384Iryo 6189La recta de Adamuz Saliendo de los trenes
El Último Tren, de Elena Fragío
La publicación de: Adamuz, El Último Tren, de Elena Fragío, viajera herida y superviviente del accidente del 18 de enero, junto a la localidad de Adamuz, en Córdoba, nos permite asomarnos a una tragedia reciente, ocultada por el insalubre clima de confrontación política, en el que se pasa siempre por encima de las víctimas.
A las 18h 10, sale de la estación de Atocha en Madrid, la composición Alvia2384 de 4 unidades, con un peso aproximado de 1600t, y 187 pasajeros a bordo, en dirección sur. En dirección opuesta, norte, desde la estación María Zambrano de Málaga, inicia su trayecto a las 18h 40, la composición Iryo 6189 de 8 unidades, con 317 pasajeros y un peso aproximado de 4000t. Ambos trenes se desplazan a 200 km/h, o sea, que recorren 1 km cada 20 segundos. La recta de Adamuz, en la que se van a cruzar los trenes tiene algo más de esa longitud, casi 2. El destino de todos los que viajan a bordo de los trenes, va a cambiar en ese brevísimo lapso espacio-temporal. Es tan breve que ni siquiera los supervivientes se van a dar cuenta de lo ocurrido. Ninguno es consciente de que el tren Alvia 2384, en el que viaja Elena Fragío, va a impactar contra el vagón 6 del Iryo 6189, descarrilado e interceptando su vía, junto con las unidades 7 y 8 (1500t en situación de inercia).
El alcance de la cabeza tractora del Alvia 2384 sobre la unidad 6 del Iryo 6189 se produce (según Adif), a las 19h 43´44″. Es un cruce más entre trenes, de las decenas que se producen a diario, de las centenas a lo largo de un mes, y de los miles a lo largo de un año. Nunca pasa nada, salvo oscilaciones, vibraciones, y traqueteos molestos, que refieren y graban cientos de usuarios. Pero esta vez iba a resultar diferente.
Una tramo de rail llevaba probablemente meses, con su límite de resistencia de materiales rebasado. El material aguantaba en su posición, pero comprometido, y cada día lo tensionaban más, los pasos continuados de los trenes.
Elena se encuentraba en el Alvia 2384, regresabando desde Madrid con un grupo de amigas, que han realizado una prueba para Instituciones Penitenciarias. Salvo pequeñas inquietudes, ninguna advierte que la fatalidad ya ha marcado a esos dos trenes. Son las 19h 44′ 00″. Los trenes enfilan opuestos la recta de Adamuz, que van a recorrer en 30″. Solo los maquinistas ven las luces de sus cabezas tractoras una frente a la otra.
En el segundo 40, del minuto 44, de la hora 19, el fragmento del rail se parte por la presión y el traqueteo del Iryo, desequilibrando el tren, que descarrila a partir de la unidad 6, que se cruza sobre la vía contigua, junto con los vagones 7 y 8. Los pasajeros notan una fuerte vibración y un zigzageo violento, que desplaza a los pasajeros y los derriba, junto con los equipajes y objetos libres. En ese instante ya hay heridos y muertos, pero nadie sabe que ha ocurrido.
El rail se parte y saca de las vías a unidades que pesan 500t cada una. El vagón 6 intercepta la vía contigua, justo cuando la cabeza del Alvia está en ese punto. Y en ese momento, la brutalidad de la física se adueña del esapcio. Las 1600t del Alvia desplazándose a 200 km/h, o lo que es lo mismo, a 55m x sg, golpean al vagón 6 del Iryo, y lo devuelven a su vía, junto con los vagones 7 y 8. El impacto desplaza 1500t como si fueran cajas de zapatos vacías. La fuerza del impacto alcanza los 4,8 millones de Newtons, y por la Ley física de acción y reacción, vuelven al Alvia pero en sentido opuesto. El tren empieza a deshacerse a 200 km/h, hasta incrustarse en el talud, cuando su energía en desplazamiento llega a cero. Lo describe perfectamente Elena Fragío: «De repente se apagó la luz, en la profunda oscuridad todo empezó a girar. Cabezazos. Golpes. Hierros retorciéndose. Cristales explotando. Gritos. Un estruendo imposible de describir y de olvidar. El vagón giraba sobre sí mismo a una velocidad descomunal. Durante dos kilómetros volamos por la vía…Seis segundos de no entender qué estaba pasando1«. «El impacto final fue distinto. Ya no girábamos. Estábamos cayendo, una detención violenta2«. Los 5 millones de newtons se habían consumido. 46 vidas se habían perdido, con más de 100 heridos de los 500 viajeros totales.
¿Porqué nadie vio al Alvia 2384?
El maquinista del Iryo advierte a la estación de Atocha de que ha sufrido un enganchón con la catenaria y de que han descarrilado, y avisa para que cierren la línea al tráfico, cosa que hacen, pero no menciona en ningún momento que acaba de cruzarse con un Alvia, del que nadie da referencias. Un pasajero de ese tren, en redes sociales, sí se da cuenta de que acaban de cruzarse con otro tren. Es Oscarteach en X y lo describe así: «Yo iba en el vagón 5 del Iryo. A los pocos segundos de notar las sacudidas y de ver como el vagón 6 se tambaleaba, pasó el Alvia a toda velocidad. No fue un choque, fue un roce».
Está describiendo el instante exacto. La rotura del rail, el descarrilamiento del Iryo y la interceptación del Alvia sucede en una fracción temporal de 6 segundos. El maquinista del Alvia muere en ese instante y el tren se deshace hasta agotar la energía del impacto, y desaparece durante dos horas, lleno de heridos y de fallecidos. Los pasajeros se rescataron a sí mismos, en la oscuridad y el frío de la noche, hasta que dieron con ellos. Un guardia civil de servicio, que se adentró en la oscuridad con un linterna, fue el primero en ver la magnitud de la catastrofe, dos horas después.
En el centro de control de Atocha dejaron de verlo, ni siquiera preguntan a la interventora en dónde se encuentran, y le dicen que vaya a buscar al maquinista. Y la olvidan y se olvidan del Alvia. Ni siquiera le preguntan qué ha pasado. ¿No hay el equivalente a un transpondedor en lo trenes?.
La cuestión final
¿Qué había ocurrido? La Alta Velocidad es una infraestructura ferroviaria que desplaza un tren a la velocidad de despegue de los aviones. Si no estuviesen afianzados a la plataforma de rodadura con un diseño geométrico perfecto, saldrían disparados como misiles en las rampas de lanzamiento. No puede haber descuidos, desidias, tramos sin vigilancia. Es una infraestructura que no admite espacio para la corrupción. No es una carretera, no vale un parche de asfalto, un repintado. Entre 2018 y 2021 hubo una gestión obscena sobre el área transportes.
Desde 2023, el nuevo ministro, Oscar Puente, gestiona el caos ferroviario a su estilo, el de la conquista del Oeste. Eso le ha perdido, en una tragedia de la que no es responsable. Ha faltado humildad y empatía con las victimas, que son las que importan, tanto aquí, como en otros lugares. Pero esta ha sido una tragedia en la que el deficiente estado de vigilancia de la infraestructura, ha generado la causa. Ha sido determinante. No es una catástrofe natural.
Amparados por la Divina InfantitaMonseñor Satué: «Podéis ir en paz»La Divina Infantita y el Vicario Eduardo Resa
La pesadumbre, en la iglesia de Melilla
La responsabilidad es asumir culpas que pueden no ser las tuyas, pero que si se han producido en un ámbito cerrado, y bajo el nombre de la Institución a la que se representa, en este caso la Iglesia, no hay más opción que aceptarlas. Hay otra cuestión, y es que la responsabilidad no se puede eludir. Y esto vale para todo.
El padre Fran, o Francisco Javier Cuenca está siendo juzgado en Málaga, acusado de abusar sexualmente de feligresas, o colaboradoras, a las que anulaba mediante sedación. En Melilla estuvo dos años, entre 2021 y 2023, pero organizó fiestas de confraternización que se comentaban en casi toda la ciudad. No se aludía a nada concreto, pero era un cura dinámico y partidario de abrir las puertas de la parroquia. La iglesia, tras la precipitada marcha de los Padres Paúles, parecía haber encontrado un nuevo dinamismo. Todo demasiado rápido, demasiado intenso. Y hacer allí los cursos habituales para las comuniones, o incluso ser catequista, era casi «un galardón». Desde El Alminar oímos esas campanas, pero sin acercarnos por aquellos lares. La orden episcopal fue la de «omertá absoluta». Nadie había visto nada, nadie observó comportamientos inhabituales, pese a que el párroco no solía estar en la iglesia. Fue un tiempo en que la parroquia de Santa Mª Micaela contaba con un coadjutor. En dos años, que es mucho, no coincidimos con él en ninguna actividad litúrgica, salvo las de gran raigambre. Se le veía en los desfiles de La Patrona de Melilla o en la procesión del Domingo de Resurrección.
Las 4 denuncias por las que está siendo juzgado, son de cuatro mujeres de pueblos de Málaga, en donde ejerció su ministerio. En Melilla no se ha producido ninguna, pese a que sí hubo mujeres requeridas para ello. La única denunciante melillense, es la que fuera «novia del sacerdote» y que incluso convivían con el padre Fran en la casa, y viajaban en ocasiones a concursos de baile en el sur peninsular. Ninguno de estos hechos fue percibido por nadie, ni siquiera en el bloque de la calle Covadonga, en donde el obispado tiene un piso arrendado para residencia sacerdotal. Hay miedo a algo que no podemos determinar.
El nuevo obispo malacitano, monseñor Satué Huerto, que ha llegado hoy mismo a Melilla, pidió perdón en nombre de la Diócesis, y afirmó que están dispuestos a pagar las indemnizaciones, en el caso de que la Iglesia sea declarada responsable civil subsidiaria. Esto es la práctica de la teoría de la responsabilidad. Hoy, en una conmemoración litúrgica en la Divina Infantita, los hemos visto, incluído al Vicario Episcopal Eduardo Resa, muy apesadumbrados durante la ceremonia, de la que daremos cuenta debidamente. Porque esos 72 años de prisión solicitados para el exsacerdote Fran, resulta de la suma de las distintas penas. Y la prisión efectiva resulta del cumplimiento de los 2/3 de la pena mayor.
En Málaga están abiertas las puertas del infierno, en la Audiencia Provincial, además del hotel que lleva ardiendo tres días. Hoy daba la sensación, en la histórica capilla de la singular congregación de la Divina Infantita, de que la pesadumbre de los dos altos dignatarios eclesiásticos, era infinita. La información procedente de la Audiencia de Málaga es azufre en estado puro.
El obispo José Antonio Satué y el Vicario melillense Eduardo Resa Huertas, están afrontando «una dura noche oscura». Lo que se está sabiendo y escuchando, todavía no ha alcanzado su cenit. Estos días de estancia en Melilla le van a servir a monseñor Satué como retiro y ordenamiento espiritual. La responsabilidad no es suya, pero la asume y paga. El Vicario melillense actuó bien ante la gravedad de la denuncia, y es recomendar a la proclamada como «novia» del cura que fuese a la policía, que su ámbito estaba sobrepasado. Eso sí, gracias a ella se puso fin a las actividades sexuales depravados del «barba azul» melillense. El obispo José Antonio Satué llegó directamente del aeropuerto a la misa, porque su avión acumuló más de una hora de retraso.
Juez Giovanni FalconeTumba de Maquiavelo en FlorenciaSara Aagesen y Pedro Sánchez Zapatero en Melilla, mayo 2022La herencia corrupta
La corrupción en España
Desde hace 15 años, desde el mismo origen del Alminar, cada 23 de mayo lo dedicamos a la memoria del juez Giovanni Falcone, asesinado en 1992, en la autovía de Palermo. Reflexionamos también sobre el estado de la corrupción, de la que ya no permite albergar esperanzas. Existe un día mundial de la Justicia Internacional (17 de julio), y otro de la Justicia Social (20 de febrero), pero como tal, el día de la Justicia no existe.
La Justicia española lleva desde 1979 luchando contra la corrupción, muy asentada en el Estado, en las Autonomías (Andalucía, Madrid, Valencia, Cataluña) y en los Ayuntamientos poderosos. La escala va descendiendo conforme a la disminución del tamaño de las instituciones referidas, pero si algo esta firmemente asentado es el sistema clientelar concursos y asignaciones, sean de lo que sean. El principal signo del triunfo de la corrupción es que determinadas prácticas ya no sean percibidas como tal, o como máximo solo cuando las realizan «los otros», sean quienes sean. La historia de la España democrática está jalonada de episodios y escándalos de corrupción, que han afectado a todos los gobiernos, siendo el de José María Aznar, uno de los más salpicados, por la importancia y nivel de los cargos afectados, junto con el de Felipe González, tanto por la duración de su mandato (1982-1996), como por la importancia de las instituciones afectadas, como por ejemplo el Banco de España. En todos esos tiempos, cayese quien cayese bajo las miras de la Justicia, nadie hablaba de «lawfare», que resulta un término llorica, cuando lo utiliza un gobierno, o lo que es lo mismo, el Poder Ejecutivo, para defenderse a sí mismo. Ejecutivo y lawfare son términos antitéticos, porque un Gobierno cuenta con todo el aparato del Estado para su defensa, y créannos cuando decimos que es mucho.
En el Poder no hay lawfare
En la República de Francia un expresidente, Nicolás Sarkozy, ha sido juzgado, condenado y está en la cárcel, sin que nadie ose emplear esa palabra. Lo mismo ocurrió en Italia con Berlusconi, o con Betino Craxi, dos expresidentes de gobierno que fueron condenados. En Estados Unidos solo la elección presidencial, ha librado a Donald Trump del cumplimiento de una condena penal. Richard Nixon fue destituido por mentir. En Israel, Benjamín Netanyahu usa el poder del gobierno para evitar juicios y presumibles condenas, que le retirarían de la política, antes de que lo hagan las votaciones populares, siempre susceptibles de ser orientadas en determinadas direcciones. Ocurre, como en la novela Granja Animal, de George Orwell, que a los caballos se les olvidan las cosas, pero en España, el vicepresidente más poderoso de la historia democrática, Alfonso Guerra, tuvo que abandonar la vida gubernativa por las corruptelas de su hermano Juan Guerra, en la delegación del Gobierno de Sevilla. No solo es que se nos haya olvidado todo, sino que se hace por olvidar. Nadie contextualiza los informaciones, ni relaciona los casos, tramas, y prácticas corruptas, para que todo parezca nuevo y de esta época, y mantener la trifulca política, que enardece a las masas votantes, y las mantiene activas y tensionadas. Es todo una estrategia, en la que se delega un importante papel a la ciudadanía, lo que resulta un error inmenso. Realmente, como decía el propio presidente Pedro Sánchez, en una improvisada verdad: «realmente no conocemos a nadie», ni siquiera a quien se sienta a nuestro lado en el Consejo de Ministros. Pese a esta evidencia, son decenas las personas e intelectuales de relevancia, que en estos días se apresuran a poner la mano en el fuego por alguien a quien no conocemos de nada, ni sabemos en qué se ha convertido (José Luis Rodríguez Zapatero). La imagen pública, que damos por verdad irrebatible, es solo un espejismo de los medios de comunicación.
Cuando las sombras de la corrupción se acercan a las cúspides, ya es lícito sospechar de todo el entramado que está por debajo. Si existe un ente que no es inocente, en el sentido político, es el Poder. En la esfera más alta,se sabe y conoce absolutamente todo, y créannos nuevamente. Allí no hay verdad ni mentira, solo conocimiento riguroso, pero son solo unos pocos los que acceden a él.
Si no se contextualiza la información, esto parece una batalla de cromos y de número de imputados y categoría de los mismos. Pero no se trata de eso, es un colapso del sistema, incapaz de regenerarse, de poner medios y límites a tantos desmanes. España es un país que ha reducido las penas por malversación, y que ha puesto límite temporal a las investigaciones judiciales.
Se trata de un círculo vicioso y cerrado, como se refleja en Pestilencia y Alteración, la corrupción política como dispositivo, de Víctor Samuel Rivera. Si algo se debe poner a salvo de la corrupción es al Estado. Aunque ya nada se identifique como corrupción. Un año más, desde nuestro mismo origen, seguimos creyendo en Giovanni Falcone y en Paolo Borsellino.
Sepulcro de Pizarro, catedral de LimaEsqueleto de Francisco Pizarro. Lima (Perú)Ventana de la Inquisición, Cartagena de Indias (Caisso Teixeira)Hospital de Jesús, 1524. Primer hospital de América, México DFCartagena de Indias Trujillo, palacio de Pizarro
La Leyenda Negra es un conjunto de relatos sobre hechos sucedidos en la conquista del continente americano, «el continente indígena», pero que afecta a todo el Imperio Español. La leyenda negra sería una suma de hechos luctuosos, inherentes a cualquier dominio o imperio terrestre que haya existido a lo largo de la historia, pero que son pasados por la lupa en el caso de España. La conquista y el dominio español en Italia y en los Países Bajos, tienen su propia leyenda negra. así como la propia Inquisición, que sería determinante en la expulsión de los judíos hispanos en 1492. No es posible negar hechos históricos, pero sí enfocarlos en su propia dimensión histórica, pero sin justificarlos en modo alguno. Pese a todo, se abre un abanico de paradojas, según la ideología desde la que se pretenda analizar o simplemente echar un vistazo a etapas históricas conocidas por todos, pero sin demasiada profundidad. Solo México está exigiendo a España una declaración de perdón por la conquista del Imperio Azteca a partir de 1519, por parte de Hernán Cortés. Aquí ya tenemos la opinión dividida entre los que opinan que debe hacerse (la petición de perdón) y los que no. El hecho innegable es que la población indígena del continente americano se diezmó, entre las enfermedades introducidas por las europeos y las propias acciones de guerra y conquista.
No hay objeción alguna para afirmar que: La conquista de los norteamericanos proto-estadounidenses en la parte norte del continente americano, e incluso la de los canadienses, fue igualmente depredadora del territorio y de sus riquezas, y tuvo las mismas consecuencias para la población indígena, que la conquista española en la parte centro y sur. Sin embargo leyenda negras es la española, porque tiene una trayectoria histórica determinada, y también ideológica, que se inicia en los tiempos de Felipe II, y su ministro o valido, Antonio Pérez, y que se ha mantenido vigente hasta ahora. ¿Se debe pedir perdón? Se debe conocer todo y conocerse bien. Pedir perdón cuando ya no es útil para nadie, no tiene sentido alguno. Existen muchos acontecimientos del siglo pasado que sí lo precisarían, como el colonialismo en África. La Inquisición, que también se llevó a América, juntos con los Pecados capitales, inherente a toda conquista.
Escribimos para que nos lean. Leemos para conocer y aprender. Hablamos para compartir conocimientos. Pero de un tiempo acá casi nadie acepta opiniones adversas, ni nada que cuestione, aunque sea mínimamente, su modo de ver las cosas. La transmisión es solo unidireccional, desde el emisor al mundo y sin réplica. El auge de las redes sociales y de las plataformas de comunicación, acentúan esta confrontación de versiones sesgadas. Sin embargo hay un elemento común, y es la ausencia de la visión indígena en en la visión de los hechos. Aun hoy desconocemos la lista de pueblos y civilizaciones que conformaban el doble continente, sus historias y sus nombres reales.
Pekka Hämäläinen compone una visión extraordinaria de la conquista del norte de América por parte de los proto estadounidenses y de los franceses más la norte todavía, en Continente Indígena, la implacable lucha por Norteamérica, publicada por Desperta Ferro. En ese norte, los españoles no llegaron nunca, y las naciones indígenas mantuvieron el control continental, hasta casi finales del siglo XIX. La nación Lakota, con los aliados Cheyenes y los Arapahoes, derrotaron en dos ocasiones a los Estados Unidos, la última vez en Little Big Horn en 1876, siendo los únicos que han derrotados a los EEUU en batalla. Lo sucedido en el norte continental americano, y en el sur continental hispano y portugués, es totalmente distinto. No son procesos iguales, aunque en ambos hubo guerra, conquista, expolio y muerte, además de lo que conocemos como «civilización». Un proceso similar al que conocemos como romanización. Si en algo se distinguían los romanos era por no presentar cartas de «buena vecindad». Al menor indicio de resistencia, arrasaban con las poblaciones autóctonas, algo que experimentaron bien en la Galia y en Iberia.
En la parte hispana del continente se conoce y sabe bien lo que hicieron los españoles, lo bueno y lo malo, pero no es algo que se tenga presente a la hora de gestionar los países, ni en la política cotidiana. En la República de México sí, porque México fue especial, como el Perú. Por tanto, conociendo todos en mayor o menor medida lo que ocurrió, no debe causar escándalo ni desasosiego, el que Claudia Sheinbaum, presidenta de México, pida alguna tipo de reconocimiento por los males causados, aunque sea cinco siglos atrás. Quien pide un reconocimiento, una petición de perdón, o cualquier otro gesto, es porque en el fondo «te quiere y tiene en su estima«. México acogió sin reparos a todos los exiliados republicanos españoles en 1939, y esto es algo que debe también reconocerse.
No pasa nada por revisar la historia, no hacer revisionismo, y contar las cosas tal y como fueron, para todas las partes en litigio. Tampoco se puede renegar los personajes y calificarlo de modo como nunca fueron. Alguien sin entendederas colocaba la etiqueta de «fascista» a Hernán Cortés.
El mayor crimen contra la humanidad fue el tráfico de esclavos con el continente africano, y nadie se ha planteado pedir perdón por ello. Son páginas infames de la historia humana, que todavía no se han revisado de modo satisfactorio. En el siglo precedente existen hechos que merecería revisiones,como el colonialismo europeo en África o Asia, y que fueron determinantes para la configuración histórica actual. Todo debe conocerse bien sin recurrir a la apología o la reputación total. No hay un solo hecho o acontecimiento humano, que no tengo una lectura diferente. La historia no es solo como nos la cuentan.
La Calahorra (Granada)Iglesia del Espíritu Santo (Granada)Cristo del Rescate en La AnunciaciónLa Calahorra Baliza V16 frente a Sierra NevadaSoledad, iglesia del Espíritu Santo
En este blog solo se cuenta, siempre, la verdad de lo que ha sucedido. Nunca habíamos escrito de las peripecias de los coches de Melilla, una vez que salen del perímetro melillense, en el que trituran las tres cuartas partes de su vida útil. Ahora ya podemos hablar de los automóviles melillenses en la circulación peninsular. Para sacar el coche es necesario el barco, o periodo obligatorio de descompresión, para transitar de un mundo a otro. Los melillenses somos «asfaltonautas«.
La Calahorra es una población granadina, de 680 habitantes (INE), cercana a Guadix, que estaba destinada en algún modo a formar parte de un episodio de la leyenda del Alminar. La Calahorra tiene un hermoso castillo renacentista, que se ve desde cualquier parte de la inmensa llanura de Guadix, y de los territorios del marquesado del Zenete.
La historia comienza un día antes en esta localidad, junto a su afamado castillo, que aparece en la serie de La casa del dragón, y también la de Inés del alma mía, sobre la vida del conquistador de Chile, Pedro de Valdivia. En esa mañana decimos volver a parar en la localidad al día siguiente, para romper un largo lapso de tiempo sin paradas allí, y también poder ver el perfil menos conocidos de las estribaciones de Sierra Nevada, en su linde con Almería. La Calahorra es la llave que abre la zona Este de este importante macizo montañoso del sistema Penibético. Pese a la vistosidad de la propia villa, y la importancia del castillo, la localidad está hoy a la espera de una nueva oportunidad turística.
En la mañana del jueves 28 de marzo, estuvimos haciendo un recorrido prospectivo, y fijando la visita para el día siguiente, al regreso de Granada. En realidad es también una advertencia sobre la imprevisibilidad del mundo y sus acontecimientos, aunque sea a solo un día vista. No pudimos llegar al restaurante hostal La Bella, en La Calahorra.
Al regreso, en el puerto de la Mora, el embrague empezó a dar síntomas de agotamiento. Quedaban 50 kms. hasta el destino y el motor aguantó en una marcha larga, sin cambios. Una conducción precisa, sin riesgos, sin guiños a la galería, nos permitió seguir hasta el área de servicio de La Calahorra, pero sin llegar al destino. Todo podría haber sido mucho peor, como haber quedado varados en la carretera. No hizo falta usar la baliza V16, que sí llevaba.
La iglesia de La Anunciación de La Calahorra
Nuestra herencia cultural romana, nos lleva a creer en todo. A poner velas a los santos, a llevar piedras protectoras y a consultar auspicios y augurios (antes y después de los viajes), y también a sentir devoción por el Estado y sus símbolos, siempre en forma de democracia, aunque eso sea de tradición griega.
En la iglesia de La Anunciación, hicimos plegarias frente al Cristo del Rescate y en la del Espíritu Santo de Granada, frente a una antigua Soledad que no procesiona. En cierta forma, todo eso nos ha protegido.
Y señales hubo muchas. Todo ocurre cuando se sale del perímetro y todo iba a pasar. Pero no sabemos el cómo ni el cuándo. Y esto es también muy romano.
El Vicario Eduardo Resa frente a San José Lectura de los textos bíblicosAutoridades de MelillaDía de BadajozAutoridades y colaboradores del Día de Badajoz
Reflexiones sobre el Asedio
El 19 de marzo de 1775, el sultán marroquí levantaba el asedio de 100 días al que había sometido a Melilla, ante el inminente inicio del Ramadán. Hoy, 521 años después, acaba en la ciudad el mes sagrado de ayuno para los musulmanes. Lo único que quedó establecido para conmemrorar la efeméride, aparte del recuerdo a los defensores, fue la celebración un una misa de sufragio por todos ellos. La historia, sin cambiarse, puede ser siempre adaptada al momento presente, para adecuarla a la experiencia colectiva que configura la realidad actual.
Por encima del difuso día de la Conquista (que todavía es el Día de Melilla), el más determinante en la historia de la ciudad es el 19 de marzo, día de San José, a cuya acción fue atribuida su protección, y en la que también intervino una celebración religiosa musulmana. Un tratado posterior de paz, reforzó esta situación. España defendió con firmeza la ciudad y Marruecos renunció a volver a intentar su asalto.
Sin embargo una acción perdida en el tiempo, llevada a cabo por el gobernador Villalba y Angulo, resultó determinante para la posterior defensa de la ciudad, en la acción más contundente para alterar el curso de su historia. El 19 de noviembre de 1734, ocupó de modo incruento la altura del Cubo, en la que luego se levantarían los fuertes de Victoria Grande, Victoria Chica y la bateria del Rosario. La artilería de la época no tenía la suficiente elevación para atacar una fortificación a ras de suelo, y los proyectiles no eran todavía explosivos. Los asaltos a los muros eran por demolición. Por eso había que conquistar las alturas y esa acción es la que salvaría a Melilla 40 años después. Esa debe ser la acción del buen gobierno, la que protege y salvaguarda a una población para su futuro.
Hemos vuelto a comprobar que se celebra la misa, aunque sin presencia alguna de la oposición, porque no se busca acuerdo. Se acude al acto de homenaje, pero en disolución completa. Ni hay lazos, ni se buscan. Conmemrorar el pasado, pero sin tender puentes al futuro, sirve de muy poco, porque Melilla es una empresa conjunta y debería ser una vocación colectiva.
En Badajoz, mi ciudad natal, su día coincide con esta efeméride melillense. Conmemoran la conquista de la ciudad por Alfonso IX de León en 1230. Badajoz fue capital de la Taifa más extensa de la España musulmana y conserva su Alcazaba completa. Su historia también es muy azarosa, y por ello han declarado el día como el de «los defensores de Badajoz», a lo largo de toda su historia. Las fechas históricas no pueden cambiarse, pero el modo de conmemorarlas sí, para hacerlas colectivas. Muy poco público en la misa de sufragio. No estaba ni siquiera anunciada en la puerta de la iglesia Arciprestal.
Esta es la propuesta que hacemos desde este blog. Hoy había demasiada división, y nada de eso es bueno.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.