Archivo de la categoría: Reflexiones

Sirgas, tabiques y otras cuestiones


 

                  En Melilla se cumplen varias leyes, aunque no estén escritas, para todos aquellos que nos dedicamos a narrar y dejar constancia del acontecer diario. La primera es que si algo no se fotografía corre el riesgo de desaparecer sin que luego quede el menor vestigio de su existencia. La segunda es que si ese edificio, lugar o desperfecto está fotografiado, entonces puede ya permanecer en el mismo estado indefinidamente, sin que haya prisa por darle fin o por solventarlo; o el efecto opuesto, que sería el de su fin inmediato

       En el caso de que haya que retirarse temporalmente del carrusel de los acontecimientos, bien por decisión propia o por que las circunstancias así lo impongan, entonces actúa la tercera ley, que dice que casi todo permanecerá en el mismo punto en el que se dejó, hasta que alguien vuelva a ocuparse de verificar o no, la evolución de los acontecimientos. Este es el caso o circunstancia de El Alminar de Melilla, que está y permanecerá en un estado latente por un periodo de tiempo difícil de precisar.

          La teoría del observador de acontecimientos, que eso es El Alminar, dice que la observación modifica el hecho observado, porque despierta a veces fuerzas dormidas. Pero también dice que esos hechos sucederán aunque nadie los observe o los relate, aunque eso sí, no se podrá determinar en qué sentido evolucionan, o si lo hacen o no.

            El Alminar publicado asciende a 2100 artículos, con un número aproximado de 5000 fotografías, 18.000 comentarios y casi un millón de palabras escritas. La unión de textos e imágenes ha sido uno de los grandes logros del blog, pues el lector ha podido ver y comprobar aquello de lo que se escribía, formando su propio juicio, en libertar total. Otro dato importante es que a lo largo de 7 años (84 meses), no ha existido un solo mes en el que no haya habido publicaciones. El contacto del blog con la realidad y con los lectores ha sido continuo. Hemos modificado muchas cosas, no hemos podido impedir otras, pero hemos dado testimonio de casi todo.

              De todo lo que hemos escrito hoy, vamos a mostrar pruebas. La primera es de un edificio que ha desaparecido en la calle Lerchundi, el número 1, que se ha volatilizado sin que haya dado tiempo a mostrarlo, ni a fotografiarlo. Un colaborador nos advirtió del hecho, pero ya era tarde. La segunda muestra una ciudad envuelta en el miedo. Cualquier edificio o solar debe ser tabicado o cerrado a cal y canto, para que no se llene de residentes no controlados (se trata de un edificio vacío y luego tabicado). La tercera prueba o imágenes muestran la extensión de la sirga al uso civil, en inmuebles o solares vacíos, y en los que se pretende que no haya intrusiones. Esto no se había visto nunca en la ciudad. Es la prueba del miedo y del estado de la ciudad.

              Lo que queríamos decir, ya está dicho. Hay tanto de lo que escribir, como de lo que ya se ha escrito. El Alminar seguirá, pero en modo latente, et maneat semper. 

 

 

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La losa de Franco sobre España


 

                  Pedro Sánchez desafía a la maldición de la momia

      La inexorable salida del cuerpo momificado de Francisco Franco del Valle de Los Caídos, situaría al presidente Pedro Sánchez al nivel del legendario Howard Carter, o incluso de héroe mítico Indiana Jones. Nadie más se ha atrevido a desafiar a “la momia” del dictador español de un modo tan directo, y a tan escasos días del 20N, jornada de amplias implicaciones políticas e históricas en España. Fue un 20 de noviembre el día señalado por José Luis Rodríguez Zapatero, para las elecciones del años 2011, que no solo supusieron su tumba política, sino también la de todo el Partido Socialista.

      En Melilla, la que fuera Adelantada del franquismo, se sabe todo un poco antes. Por eso en la ciudad existe una vieja leyenda que afirma que: “Quien toque a Franco pierde las elecciones”. Tan tremenda afirmación fue realizada por fray Puñales en 1991, tras un primer intento del Partido Socialista de entonces por eliminar su estatua de las calles. La intentona supuso el descalabro electoral municipal del socialismo melillense.  Este es el motivo por el que en 2018, la estatua melillense de Franco es ya la única existente en toda España. La derecha teme tanto a la maldición, que jamás se atreverá a tocar nada que tenga que ver con la figura del dictador Francisco Franco.

                    El Valle de los Caídos y un viejo libro olvidado

         Apenas a una decena de kilómetros del Valle de Los Caídos, en la provincia de Segovia, discurre el río Moros. El valle en el que se ubicaría el futuro Mausoleo franquista de Los Caídos, se llamaba de “Cuelga Moros”, tal y como descubre el historiador Daniel Sueiro en La verdadera historia del Valle de los Caídos, publicado en 1976. Aquel nombre, probablemente procedente de los tiempos de La Reconquista, no era el adecuado en unos tiempos en los que la deuda del ejército de Franco con el amigo musulmán, era ampliamente reconocida por su “generosa contribución a la Causa Nacional”. Así pues, todo quedó en el más neutro nombre de Cuelgamuros.

        El libro cuenta con el testimonio directo de prisioneros de guerra del ejército de La República, que fueron los que en definitiva construyeron el monumento, para “redimir” las penas impuestas por su defensa de la legalidad vigente. Eran derrotados, pero del gobierno legítimo.

           Uno de esos testimonios es el de Jesús Castelar Canales, soldado de la 132 División, la de Enrique Lister, reflejada en el capítulo 5. En ella se cuenta como Franco solía visitar las obras, sobre todo de noche: “Estábamos subiendo en el ascensor, y sentimos las dos pitadas. Joder, quién será a estas horas. Entonces viene el arquitecto y me dice: ¿No conoce a ese que está ahí al lado?. Pues no, señor, la verdad. Salía del ascensor y estaba aquello. Y ya vi que era Franco”.

         Es un monumento descomunal. La cripta, excavada en la roca, es de 262 metros de longitud y 41 de altura en el crucero. Los evangelistas del extremeño Juan de Ávalos, soldado republicano, tienen 18 metros de altura cada uno y el conjunto pesa 20.000 tm, tallados en piedra. Las proporciones son  colosales pero con el único fin de amedrentar. La santa Cruz se levanta 121 metros sobre el cerro y es visible desde Madrid, situado a 50 kilómetros de distancia. Su perfil se eleva sobre el del la sierra de Guadarrama, que le sirve de espaldón. Está calculada para que dure más de 1000 años sin agrietarse o derrumbarse sobre su base.

       No es un lugar de reconciliación, porque no fue así concebido. El decreto de creación habla de albergar a Los Caídos en la Guerra de Liberación. Los restos de soldados republicanos sacados de las fosas, o de civiles víctimas de la represión, fueron llevados allí a la fuerzas, desenterrados en secreto y en su mayoría permanecen sin identificar. Pasados ya casi 60 años desde su inauguración, probablemente no podrán ser identificados.

                          Pedro Sánchez y la tormenta roja

           El 22 de febrero de 2017, Pedro Sánchez incluyó a Melilla en su campaña para la reconquista del PSOE para la izquierda, pero se lo impidió un espectacular tormenta roja, que le dio a Melilla el aspecto de una ciudad marciana. Entonces nos pareció que la tormenta indicaba que no conseguiría su propósito. El error estuvo en no percibir que la tormenta roja podría ser él, o en no ver que éste hombre, hoy ya presidente del Gobierno de España, era capaz de darle la vuelta a los vaticinios más adversos. No se atrevió Felipe González con 202 diputados, ni Zapatero con 169.

          Con solo 85 diputados, Pedro Sánchez, un político indudablemente audaz y que sabe asumir riesgos, ha decidido enfrentarse en solitario a la maldición que pesa sobre la momia del dictador. Tiene menos apoyos de los que nadie ha tenido nunca, pero es algo que nadie ha hecho y que le corresponde a la izquierda. En este caso es el PSOE, único partido político con las mismas siglas que en la etapa republicana. Es una deuda que les corresponde resolver.

          El momento debería ser con anterioridad al 20N. Lo que ocurra después ya se verá. Con las maldiciones también hay que acabar o arriesgarse a hacerles frente. El premio será pasar a la historia. Una vez que salgan de allí los restos del dictador, la influencia malévola del monumento se habrá acabado y ya solo quedará la estatua de Melilla. Quien venza a la maldición, se hará invencible.

        Nota:https://elalminardemelilla.com/2016/11/23/monumento-a-franco-dictador/

 

 

Paradojas de la ciudad sostenible


 

            La única alternativa razonable al vehículo privado es el transporte público, y la única ciudad del mundo en donde éste reduce su radio de acción es Melilla. Hay cinco líneas de transporte urbano (COA) y tres de ellas comunican el centro con las fronteras. Solo dos líneas unen barrios periféricos con el centro de la ciudad, la de Cabrerizas y la de los barrios del Real y Victoria.

             Melilla es un espacio físico sin posibilidad de ampliación, así que cualquier reforma en su trazado de tráfico, solo puede ser realizada si se piensa en el conjunto, algo que no se hace. En el plan de movilidad sostenible, integrado por asociaciones autorepresentadas, se están diseñando medidas que no cuentan con la opinión de los vecinos a los que van dirigidas. Antes que conductor o ciclista se es peatón. El presunto carril de bicicletas del Paseo Marítimo es absurdo y está fuera de los parámetros exigibles para este tipo de viales. Solo hay que ver cualquiera en cualquier otra ciudad de España comparar uno con otros. Ese diseño de carril pone en peligro sobre todo a los peatones, que deberán atravesar dos viales de circulación para pasear por el paseo marítimo de la ciudad o acudir a la playa. Esperemos que se exija a los ciclistas el seguro correspondiente, ante la posibilidad de atropellos o colisiones con peatones, que están aumentando en todas las ciudades.

               Curiosamente, todo el distrito del paseo marítimo, barrio del Industrial y del Hipódromo, quedan fuera de la posibilidad de utilización del transporte urbano, con lo que se premia al vehículo privado del residente en la zona. Quien dice que solo hay que recorrer unas manzanas hasta llegar a las paradas de la calle Álvaro de Bazán, está claro que no utiliza, ni es usuario de este tipo de transporte. El transporte urbano es usado mayoritariamente por personas que ya no conducen o no pueden conducir, pero tampoco que pueden peregrinar por toda la ciudad en busca de una parada.

                Las últimas reformas urbanas han desplazado y dificultado la movilidad y utilidad de los autobuses de transporte público. En una ciudad en donde no hay más de 3 kilómetros entre sus puntos más alejados, no se puede tardar casi media hora, en ir desde el centro de la ciudad al barrio del Real, si se utiliza la línea clásica que pasa por el barrio de La Victoria. En el Alminar somos defensores del transporte urbano y además somos usuarios. Muchos de los que defienden las últimas reformas, no. No existe un intento por conocer la opinión real de los barrios o de los residentes. Por todos lados pululan asociaciones pantallas que se autoarrogan la representación vecinal.

                  No es homologable el presunto carril bici, pero tampoco las casi inexistentes paradas de autobuses, que mayoritariamente son un simple poste en una acera, y que obliga a la espera a pie, algo que resulta difícil  para muchas personas.

                                                    El Barrio del Real

               El Barrio del Real tiene un trazado que ha aguantando un siglo, desde su conquista en 1909, hasta bien entrado el primer cuarto del siglo XXI. Las reformas ya realizadas o en curso, no aguantarán ni siquiera una década. El transporte urbano ha sido expulsado de la vía principal del barrio, algo insólito. El barrio se ha extendido hacia las antiguas huertas, y los residentes en esa nueva zona tienen que recorrer un buen trecho hasta encontrar las casi inexistentes paradas. Luego deberá someterse a esperas de 30 minutos para poder coger una COA o autobús. Insistimos, quien diga que no importa recorrer dos, tres o cuatro manzanas para llegar a una parada, es que solo usa el vehículo privado y no se ha subido jamás a un autobús. Nos gustaría escribir otra cosa, pero no es posible. Esto solo es un apunte del tema.

      Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/10/17/viaje-en-la-coa/

 

El canto de la cigarra


 

          Ayer, 16 de julio, se oyó por primera vez en la ciudad el canto de la cigarra  o chicharra. Esa es la señal más clara del calor. El batir de las alas de la cigarra produce un sonido muy constante, atronador, del que es imposible librarse. Unido al efecto del calor en las zonas secas, provoca una sensación de aturdimiento, de agobio. En julio es gran tabarra el canto de la cigarra, dice el refrán.

            Ese calor que adormece, ese canto de la cigarra o estridulación,  que no permite pensar en otra cosa, ofrecen una cálida sensación de protección, de calma frente a la canícula. No hay nada que hacer y todo invita al descanso bajo una sombra protectora. No suelen oírse las chicharras en Melilla, salvo en algunos lugares muy escasos. Las cigarras suelen estar camufladas entre las hojas secas de los árboles y no es fácil distinguirlas. Dicen que ese canto o sonido tan especial tiene como finalidad atraer a las hembras. No le gustaba este sonido a san Josemaría, quien decía: ¿Qué te importa cuando vas derecho a tu fin, el clamor del viento, o el cantar de la chicharra, o el mugido, o el gruñido, o el relincho?.

          Ayer vimos imágenes que merecen ser compartidas. La nitidez del día permitía ver la población de Karia y el canal de la Mar Chica. En los días de poniente la visibilidad es muy grande en el entorno de Melilla, y esto quiere decir muchas cosas. También nos encontramos con árboles secos en Los Pinos, que ya es un “paleopinar”. Hay que ir pensando en una repoblación de esta importante y casi única zona de esparcimiento de los melillenses. Se trata de casi el único punto de contacto con la naturaleza en nuestra ciudad.

          En el Alminar sí nos gusta el envolvente canto de la cigarra, como también la perseverancia del borrico en la noria: Siempre los mismos temas, siempre los mismos pasos, un día tras otro, pese a las mil y una circunstancias que inducen y empujan al desaliento, pese a a ese calor de julio o de agosto, la chicharra canta, no permite fijarse en otro sonido.

 

 

 

Las novelas malditas


 

                                         Melilla, de Imán a Metropol

                 Melilla y sus tierras, fueron para varias generaciones de soldados de reemplazo, el Afganistán español, al igual que el territorio afgano fue el Vietnam ruso. En Vietnam, el ejército más poderoso del mundo, el de Estados Unidos, fue derrotado sin llegar a perder una batalla importante, al igual que sucediera con los soviéticos en Afganistán. Se habla de las Guerras de Marruecos, aunque también pudiera escribirse “las guerras de Melilla”. El equivalente al Barranco del Lobo marroquí es en Afganistán el túnel y desfiladero de Saalang. Estas experiencias colectivas de las naciones, generan un leyenda propia, que se incorpora a la cultura del país, ya sea mediante la literatura o las canciones.

                        Las novelas malditas serían aquellas en las que nadie se reconoce, ya sea de modo individual o colectivo, o en las que nadie quiere reconocerse, pese a su indudable valor histórico. El valor poético y mítico de las guerras de Melilla, no casan con lo reflejado en Imán de Ramón J. Sender. La advertencia de unos soldados a otros: “el sargento hoy barrunta vino”, es excelsa. ¿Cuántos muertos costaron las campañas marroquíes?. No hay cifras, pese a haber pasad0 ya más de un siglo, aunque pueden calcularse en unas 20.000. Las víctimas mortales del ejército estadounidense se cifran en 58.000, mientras que las del soviético se cifran en torno a las 15.000. La duración de los tres conflictos bélicos se sitúa entre los 10 y 20 años.

                     En la parte que nos toca, La forja de un rebelde de Arturo Barea, puede ser considerada como la mejor novela épica de las guerras de Marruecos. Lo que no es comprensible, pero sí explicable,  es que el aragonés Ramón J.Sender, no tenga nada dedicado en nuestra ciudad, pese a la probada solvencia de su obra, y a que lo que narra está escrito desde su propia experiencia en Melilla.

                        Una novela o libro maldito es aquel en el que nadie quiere reconocerse, o que describe una realidad no asumible. ¿Es Imán una novela maldita?. Posiblemente, aunque cabrían posicionamientos favorables y contrarios. En la que no creemos tener dudas es en Metropol, de Ramón Ayerra, la novela de los soldados de reemplazo en Melilla. La novela se centra en una cafetería que ya no existe, y de la que jamás existirá una placa que recuerde su emplazamiento, pese que marcó toda una época de la ciudad, y que además fue objeto de un atentado o intento del mismo. El otro libro que también entraría dentro de la categoría estudiada, es la recopilación de artículos de Ricardo Crespo, bajo el nombre de Melilla en el Aire. Hoy puede escribirse o incluso hablar de ellos, pero en su momento no. Ricardo Crespo fue el redactor del concepto de “melillismo”, de ese modo especial de vivir y desenvolverse políticamente en la ciudad, que hace que sus más acérrimos e intransigentes representantes, lleven ya décadas fuera de su perímetro de 12,5 kms². Es lo que en el argot de los melillenses que sí residen en la ciudad, hasta el último de sus días, llaman hacer “buchaca”.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2014/12/23/el-barranco-del-lobo/

Tiempos Nuevos


         Tiempos Nuevos fue una revista mensual de política internacional de la extinta Unión Soviética, editada en español. Me gustaba el nombre y el enfoque de la política mundial. Todo era novedoso. En la década de 1980 existía una alternativa política y económica a las relaciones internacionales. Ahora, nuestra única opción es suavizar o paralizar el desarrollo del capitalismo del desastre, como lo llama Naomi Klein.

            La formulación marxista (eliminados ya sus excesos), de la que deriva el socialismo, es una ideología del Estado, como elemento común y de protección de los ciudadanos. El liberalismo extremo que propone el capitalismo de Milton Friedman, es justo lo contrario, o sea, la reducción del Estado a los niveles mínimos e imprescindibles, y la cesión de todo el espacio a “los mercados”. En una sociedad así, el individuo queda expuesto a lo que pueda obtener por sus propios recursos, casi sin amparo de ningún tipo. La concentración de la riqueza en cada vez menos manos, y el auge del imperio de las multinacionales, con poderes superiores a los de muchos Estados, y que son verdaderos “dictadores privados”, no augura un futuro halagüeño, por mucho que una afirmación de Perogrullo, diga que en el siglo XXI se vive mejor que en el XII, y en este último mejor que en el I aC.

                               Los resortes del Estado

             Definir qué es un Estado no es cosa fácil, porque existe una parte visible que todos vemos y una intangible, difícil de materializar o de concretar en una descripción. Cuando un Estado, como el nuestro, se ve comprometido por la corrupción, o por intentonas secesionistas, es normal que se produzca reacciones de defensa, no siempre acertadas. Hay casos de destrucción inevitables, como Yugoslavia, en el que casi todos empujaron en direcciones opuestas, y dieron lugar a la debacle actual. Hay asaltos de la corrupción que amenazan con minarlos, como Italia o España, o que acaban con ellos, como México y Brasil, en lo que se denominan Estados fallidos, en la expresión de Noam Chomsky. Algunos otros son destruidos intencionadamente, como Iraq, Siria o Libia, para abrir nuevos territorios a los mercados.

               Hay una vieja idea que vaga por páginas y libros, en la que se dice que en algún rincón del Estado, hay siempre una luz encendida en algún despacho, en permanente estado de vela. En algún lugar acaba llegando todo lo que se escribe, dice u opina. Esto es un hecho que hemos podido comprobar en una ocasión en El Alminar. Algo aquí escrito, llegó en menos de un día al centro mismo del Estado. Esa es una de las razones por la que seguimos escribiendo, cuando casi todo aconseja dejar de hacerlo. Nosotros, en El Alminar, sí creemos en el Estado y en su defensa.

              Lo escrito es recogido por alguien, que a su vez lo comenta, y se va expandiendo, y puede llegar a generar una corriente de opinión. Siempre existe la labor de individuos aislados, que se posicionan en la defensa del Estado. Jose Luis Peñas, es el ex concejal del PP de Majadahonda que denunció la trama de la Gurtel, y que además aportó pruebas y grabaciones que permitieron desmontar la trama en la Autonomía de Madrid. Su declaración ante el juez Baltasar Garzón dio lugar a la apertura de las investigaciones en 2009. Un defensor del Estado puede surgir en cualquier lugar.

                                        La sentencia 20/ 2018

               Ángel Hurtado, presidente de la Sala 2ª de lo Penal de la Audiencia Nacional, no solo se opuso a redactar la sentencia, sino que también discrepó de varias medidas tomadas por sus compañeros, y provocó el retraso en la promulgación de la misma, lo que al final ha acabado ocasionando un daño mucho mayor, pues esta se ha emitido en el peor momento político posible. Jose Ricardo de Prada, ya sustituido, es el magistrado que empujó la redacción hacia una sentencia más dura y ejemplarizante. Así pues, podemos considerar a esto último entre el grupo de los defensores del Estado.

               En la larga (1687 páginas) fundamentada y sólida sentencia, el Tribunal sentenciador enumera un amplio catálogo de prácticas corruptas y que perforan y vulneran todos los tipos de contrataciones por parte de las Administraciones Públicas: sobreprecios, comisiones pactadas a cambio de contratos públicos y cobradas por adelantado, y fraccionamiento de contratos; un instrumento para encubrir irregularidades, en opinión de los magistrados, así como también fijan su atención sobre los contratos menores: “una irregularidad para evitar controles”. En este entramando de fuga de dinero público, aparecen llamativamente las empresas de eventos, de las que analizaron 668 operaciones.

               “El dinero es un bien fungible y por tanto sustituible”, dice el Tribunal, por tanto susceptible de hacerse  desaparecer de muy diversos modos. Sociedades pantalla, empresas creadas “ad hoc” sin actividad real y con objetivo meramente fiduciario. La sentencia 20/2018 es una clase magistral sobre la corrupción, en la zona limítrofe con la Administración Pública. El contrato administrativo al que se opta, bajo el amparo de la Ley de Contratos del Sector Público, está previamente acordado en la práctica corrupta puesta a la luz por la sentencia, mediante el conveniente pacto extramuros. Hay una cosa que hace observar el Tribunal, y es que ese pacto previo o posterior, no tiene porqué derivar siempre en un incremento del mismo, sino que podría suponer también la reducción de beneficios por parte del contratista o del subcontratista.  Como en toda actividad humana, la codicia está siempre presente.

         La sentencia 20/2018 establece como probada la relación personal de Correa con dirigentes del Partido Popular, así como la relación entre el Grupo Correa y el Partido Popular: “Creándose por otra parte en paralelo, un eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica y local a través de su estrecha y continua relación con influyentes militantes  de dicho partido que tenían posibilidades de influir en los procedimientos de toma de decisión de la contratación pública de determinados entes y organismos que dirigían o controlaban directamente o  a través de terceras personas (Comunidades Autónomas y Municipios gobernados por el PP”. “Mediante el inflado de precios, se obtenían importantes cantidades a costa del erario público, para el lucro personal, o que luego se repartían entre cargos públicos designados como corruptos, bien en metálico, o en forma de regalos, tanto para ellos como para sus familias”. Esto es lo que dice la sentencia.

          La Justicia, como uno de los Poderes del Estado, se ha mostrado capaz de ser útil a su defensa. En casos así, solo la Justicia puede poner freno a semejantes desmanes.

                                        La Moción de Censura

           Cada uno de los 350 diputados del Parlamento español ostenta la misma carga de soberanía y legitimidad delegada por el pueblo español. El artículo 113 de la Constitución Española regula y define el mecanismo de la moción de censura. Es por tanto una acción legítima, legal y constitucional, contra la que no se pueden poner objeciones. Solo la suma aritmética (176 diputados), decide cuando una moción de censura prospera o fracasa. La moción de censura es un modo de exigir la responsabilidad política a un gobierno en un momento determinado. A la presidencia del gobierno se puede llegar de modo directo, elecciones, o a través de una moción de censura. Leopoldo Calvo Sotelo llegó a la presidencia del gobierno en 1981, tras la dimisión de Adolfo Suárez tras un moción de censura, que no prosperó, pero que le erosionó de modo definitivo

          El 24 de mayo se publicó la sentencia de la Trama Gurtel. La opinión de que la corrupción es la carcoma que devora un Estado es generalizada. Es el principal problema del país junto con la amenaza secesionista. La sentencia confirma que la práctica corrupta está asentada en el centro mismo del Estado (vicepresidentes de gobierno, ministros, presidentes autonómicos, concejales). Tras el estado de conmoción, surge la reacción. El consenso ciudadano avala una respuesta del Congreso de Los Diputados. Tras unos días de aparente inacción, el hoy Presidente Pedro Sánchez se decide por el uso del mecanismo constitucional.

              En opinión del Alminar, se trata de un salto con red, no al vacío. El consenso ciudadano, los estados de opinión, y las consultas en el interior del Estado tejen los apoyos y acuerdos necesarios. Son fuerzas muy divergentes, y sumas imposibles de realizar de otro modo, salvo que se trate de una acción de supervivencia del Estado Constitucional Español. El gobierno está paralizado y sin capacidad de respuesta. Las amenazas: corrupción y separatismo están dentro y frente al Estado. La única posibilidad de hacerles frente es esta, una suma en la que todos ponen algo de su parte y deben ceder.

                   En contra de la opinión más extendida y divulgada, la opción de Pedro Sánchez y el apoyo de todos los partidos políticos, excepto PP y Ciudadanos; es ya la última alternativa, previa a la desintegración del Estado, bajo la corrupción y los procesos secesionistas. No es que el Partido Socialista se eche en brazos de los separatistas para auparse al Poder. Ha sido justo lo contrario, que el apoyo de todos los grupos del arco parlamentario (Podemos, nacionalistas, republicanos) le han ayudado a obtener la Presidencia del Gobierno, para regenerar la Democracia, poner freno a la corrupción y para buscar una alternativa Constitucional al proceso separatista ya en marcha.

                      Solo tienen  un año para encontrar y poner en marcha la única alternativa posible. El fantasma de Yugoslavia está cada vez más cerca, que también era un Estado corrupto. De modo imprevisible, el 1 de junio se ha abierto la posibilidad de un tiempo nuevo.

 

 

 

Armas en el horizonte


 

Trasmediterránea desaparece en su Centenario

              Se pasaron muchos años adoctrinándonos sobre las bondades de la competencia, para al final acabar todo el recorrido en la concentración de empresas, de grupos empresariales y de monopolios. Se haga lo que se haga, el dinero va a parar siempre a las mismas manos. Es tamos en manos de los mismos y siguiendo el juego que ellos quieren, eso que crearon un organismo denominado como Comisión Nacional para la Defensa de la Competencia, amparado por la Ley 15/2007 de 3 de julio.

            Que una sola persona no pueda parar una operación de compra o absorción de una naviera por otra, es un resultado normal. Esto es lo que han intentado a lo largo de medio año el Capitán de Marina Mercante Rafael Roselló Cuervas-Mons, pero claro, la leyenda del capitán Ahab y Moby Dick es eso, una leyenda. En este caso la ballena de Armas se han comido a otra, Trasmediterránea, cuando celebraba su centenario.

           La cuestión es que la naviera que compra está fuertemente endeudada, y la absorbida tiene también una carga financiera negativa, avaladas ambas por el Banco de Santander, de cuya magnitud y solvencia empiezan a surgir dudas. ¿Cómo se puede comprar sin dinero o fuertemente endeudado?. Esto es algo difícil de entender y de lo que deberían encargarse otras dos comisiones o instituciones: una es la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que debe velar para que no se produzcan movimientos especulativos, como parece ser esta compra, y como fue en su día la venta de Trasmediterránea a Acciona, en la era dorada de la corrupción, durante el gobierno de José María Aznar (1996-2004). La otra institución es la Fiscalía Anticorrupción, que debe velar porque todo sea lo que realmente dice ser. A las tres instituciones mencionadas se ha dirigido el capitán Rafael Roselló, sin éxito alguno, porque la venta ha terminado produciéndose, aunque demorada.

             Que la Autoridad Portuaria de Melilla y las consejerías de Fomento y Turismo y Transportes no se enteren de nada es lo esperado, por dos razones: la primera porque estas maniobras son muy oscuras  y la segunda por la propia ineficacia o capacidad resolutiva de estos entidades locales. Lo que ya resulta más clamoroso es que en ningún momento se hayan dirigido a la dirección general de Marina Mercante o al propio Ministerio de Fomento, cuando el capitán Roselló sí lo ha hecho. En todo este tiempo han estado ” a verlas venir”, como se dice habitualmente.

           Todos estos esfuerzos, los del capitán Roselló, sirven para que aquellos que realizan maniobras orquestales en la oscuridad, afinen más sus movimientos. Aprenden muy rápido de los errores que se les señalan, y los evitan en los siguientes movimientos. Según Roselló, la maniobra de atraque en Melilla o de compra de Trasmediterránea, incumple claramente la Ley para la Defensa de la Competencia, porque una naviera no puede comprar otra para hacerse con sus mismas rutas, ni monopolizar el 100% de las rutas.

            La naviera alemana FRS, en su sección ibérica, ya anuncia a su cargo la línea con Motril. Esta es la única exigencia de la Comisión Nacional de la Competencia a la nueva naviera dual. Nadie vio como sospechosa  la oferta de 0€ de Acciona/Trasmediterránea, por el contrato de las líneas marítimas de Melilla con la península. Ya no hay barco rápido, Balearia es solo un resto testimonial, no hay cruceros, y los barcos están en manos de no sabemos quién.

           Está claro que se puede perder todo, la línea con Motril será la primera en caer, de momento ya se ha reducido en calidad, con un barco del siglo pasado. La frecuencia diaria con Almería será el siguiente mordisco, y la de Málaga se mantendrá con horarios a conveniencia de la naviera y no del pasajero. El siguiente contrato marítimo ya no será por 0€, y supondrá una entrada de dinero contante y sonante, de la que Armas está muy necesitada.

           La inacción de todos los organismos administrativos es un hecho algo más que inquietante. Si lo del capitán Ahab fue solo una leyenda, la de los piratas y la isla de la Tortuga parece que no tanto. El mundo de la mar solo puede ser entendido por los marinos.

        Nota:https://elalminardemelilla.com/2018/02/04/la-guerra-del-estrecho-armas-y-acciona/