Carmen Conde: mujeres en las letras


Poesía femenina española viviente

En un anaquel de una biblioteca que ya nadie consulta, aparece un libro de 1954 de la académica y escritora Carmen Conde, muy vinculada a Melilla, que lleva el título de Poesía femenina española viviente, con dedicatoria para su amiga Clemencia Miró (1905-1953); «querida e inolvidable amiga, que no quiso publicar ninguno de sus hermosos libros: para que su nombre precede a los nuestros«.

En los tiempos difíciles y grises de la cultura del franquismo, Carmen Conde elabora una antología de mujeres poetas que como ella dice «no son todas, pero sí aquellas que conozco mejor, de las que poseo una información capaz de permitirme un juicio positivo, que me autoriza a incluirlas».

En una nota previa y un extenso prólogo en el que va desgranando sus razones e incluso alguna crítica a la omisión por una parcialidad interesada, de la que ella misma fue objeto en alguna ocasión, explica que si ella se olvida de alguna de esas poetas, es simplemente porque no la conoce, Como ella dice, cada persona «pertenece a un tiempo, a una determinada circunstancias histórica, a una generación, a un momento crítico de su existencia temporal». Ella habitó el suyo y consiguió llegar hasta nuestros días.

En su estudio preliminar presenta los nombres de Alfonsa de la Torre, Concha Zardoya, Clemencia Laborda, Ángela Figuera Aymerich. Susana March, Ester de Andreis, Ana Inés Bonnin, Pura Vázquez a la que bautiza como la poetisa del Sil, Josefina de la Torre, Chona Madera, Pino Ojeda, Monserrat Vayreda i Trullol, Celia Viñas Olivella, Gloria Fuertes, Dolores Catarineu, María Cegarra Salcedo, Remedios de la Bárcena, Eugenia Serrano, María de los Reyes Fuentes, Trina Mercader, Concha Lagos, Beatriz Domínguez, Mercedes Chamorro, Luz Pozo Garza, María Beneyto, Angelina Gatell, Pilar Paz Pasamar. de las que bosqueja algún dato biográfico y literario.

La antología de poemas la inicia con María Alfaro y prosigue con algunas de las mencionadas y otras no incluidas en ese río de nombres como Ernestina de Champourcín, Josefina Romo Arregui y Pilar Vázquez Cuesta. En total rescata 26 nombres de mujeres, entre las que se incluye, con más de 300 poemas. Carmen Conde cuida la presentación, el orden de los nombres y de los poemas, la selección de los mismos. Este que sigue es el primer poema de la primera autora de su antología.

Fijación del Instante (María Alfaro)

Minutos fugitivos que implacable

el tiempo desintegra. Yo pretendo

apresarlos, fundirlos con mi vida,

transmutar lo fugaz en duradero

captar la estrella errante y que el suspiro

torne mi voz en perdurable aliento.

Sin mañana ni ayer el calendario.

Hoy. El instante. El péndulo en silencio

y estancadas las horas cuando fije

mi eternidad cuajada de momentos.

Necesidad de los libros

La parcialidad interesada de la memoria es algo contra lo que se debe luchar, evitar omitir nombres o datos para ocultarlos. En otra Antología de Poesía española contemporánea (1939-1980), de Fanny Rubio y José Luis Falcó, de Alhambra ediciones (1981) y también encontrada entre los libros abandonados, solo aparecen 4 mujeres poetas (Carmen Conde, Gloria Fuertes, Ángela Figuera y Francisca Aguirre) y solo un poema de cada una. Esa es la labor de oscurecimiento. No es que no hayan existido las mismas mujeres que hombres escribiendo novelas, cuentos, poemas, es que no han tenido el mismo relieve, ni han concitado el mismo interés. Carmen Conde fue la primera mujer en ingresar en la Real Academia de la Lengua, el 28 de enero de 1978, rompiendo un vacío de siglos.

Por este motivo y otros muchos, porque no todo pasará al mundo digitalizado, ni será recordado con la misma intensidad e interés, son necesarias las pequeñas bibliotecas, las librerías, los propios libros y los lugares para ellos.

Nota:https://www.informacion.es/cultura/2017/06/06/clemencia-miro-maignon-talento-desvelado-5919431.html

La profecía del último Papa


No es posible una segunda renuncia papal, porque situaría a la Iglesia sobre el mismo límite del cisma y de la confusión completa. No puede haber un segundo pontífice recluido en el monasterio Mater Ecclesiae o con las monjas de Santa Marta. Esto trasmitiría la imagen de que un Papado puede ser influido por el mundo y sus acontecimientos, y ser obligado a la renuncia, aunque se aleguen motivos físicos. Disolvería la idea de una Iglesia de inspiración divina, y la colocaría al mismo nivel que cualquier otra institución mundana, que puede ser depuesta y desviada por los métodos tradicionales de la política humana. Si Francisco I dimite o renuncia, será el último Papa de una Iglesia única y lo que seguirá no será otra cosa que su fragmentación universal. Si se ha puede forzar la renuncia de dos Papas consecutivamente, volveremos a a las políticas medievales y a las deposiciones papales. Hasta que se instale uno que sea agradable a los poderes económicos y políticos que rigen el mundo.

La lista de san Malaquías

La expectativa del fin del mundo surge del propio Jesucristo cuando se refería a una inminente acción del Padre, del Creador, en la llegada de su Reino Universal, que pusiese fin a las tribulaciones del mundo. El no cumplimiento de la predicción, obligó a una reformulación de la misma. En el año 1000, se dio en Europa un nuevo milenarismo o anticipación del fin del Mundo, que evidentemente no llegó a producirse, ni siquiera por aproximación. En líneas generales, el 1000 fue un año tranquilo y los horrores de la Peste Negra quedaban aun lejos. Ese fallido final quizá diese origen al nacimiento de la herejía cátara en el siglo XI.

En este ambiente, un monje nacido en los años finales del siglo XI, Malaquías de Armagh, elaboró o dictó, supuestamente, una lista de lemas de carácter profético sobre los Papas reinantes y por reinar, desde su época hasta el fin del Papado. Son 113 lemas que se inician con Celestino II, proclamado en 1143 como 165º Papa de la Iglesia de Roma, y fallecido al año siguiente. Malaquías, el monje irlandés, murió en 1148. Si cada lema corresponde a un Papa, como suele admitirse por todos los estudios del asunto, y el primero es Celestino II y los sumamos al ordinal papal, tendríamos 112 Papas más a partir del primero, el último Papa sería pues el 267º, y Francisco I es el 266º. Ocurre que entre aquel tiempo y el presente ha habido cismas, dobles Papas e incluso antipapas, lo que altera la posibilidad de que el actual Pontífice sea o se corresponda con el último de la lista, o el que de paso al final. No es lo mismo.

La elección del cardenal Jorge Bergoglio como Papa el 13 de marzo de 2013, fue anómala, aparte de la coincidencia de la presencia del número 13, que será el ordinal que ponga fin a las sucesiones papales, y a la llegada de Pedro Romano, en la línea o lema 113 de las predicciones de Malaquías. Fue anómalo porque surgió en un cónclave previsto y establecido por otro Papa, Benedicto XVI, que estaba vivo y ejerciente hasta la designación del sucesor. Benedicto XVI, vuelto a la condición de cardenal tras su renuncia, era el Papa 265º, cuya suma del ordinal nos da también la cifra de 13, que fue anunciada el 11 de febrero de ese mismo año. Benedicto XVI murió el 31 de diciembre, que no es otra cosa que la inversión del número 13.

La validez de la lista es innegable, entre otras cosas porque fue publicada en 1595 por el monje benedictino Arnold de Wyon, siendo imposible conocer qué ocurrió o como se transmitió esa lista entre el siglo XIII, fecha de su elaboración y la de su publicación. Su validez profética, teniendo en cuenta que es un texto que anticipa acontecimientos o nombres con varios siglos de antelación, está fuera de toda duda, aunque se atribuya es coincidencia al azar o a la inspiración divina.

Petrus Romanus

Pedro es piedra, y no será ese el nombre del último Papa, porque en dos milenios de historia ningún cardenal ha sido tan pretencioso como para escoger ese nombre para su pontificado. Es un nombre solo reservado al fundador, al designado de modo directo por Jesucristo. Sin embargo, Petrus sí resulta un sinónimo de Papa en el ámbito eclesiástico, por lo que la lista revelada en el siglo XII y publicada a finales del XVI (400 años después), predice o augura que el próximo Pontífice de la Iglesia Católica será italiano, o sea, romano, porque en aquella época Roma era Italia eran la misma cosa. Esa línea o lema 113 es la clave de una lista que atraviesa ya ocho siglos y cuya coincidencia mayor se estableció con Albino Luciani o Juan pablo I (109- De Medietate Lunae)*, al que proclamaron santo para evitar más especulaciones sobre su muerte.

In psecutione extrema S.R.E. sedebit

112– En la persecución máxima (Sanctae Romae Eclassiae) se sentará. 113Petrus romanus qui pascet oves in multis tribulationibus, quibus transactis civitas septicollis diructur et Iudex tremendus iuduicabit populum suus. Finis (Pedro romano, que apacienta las ovejas entre muchas tribulaciones, después de las cuales será destruida la ciudad de las siete colinas y el Juez terrible juzgará a su pueblo. El fin)

En el siglo XIII existía un miedo tremendo al Juicio final y al fin de los tiempos. Europa era casi todo el mundo posible en una Tierra que todavía era plana. El fin del mundo se identificaba con el fin de la Iglesia y la caída de Roma. Lo que hay que resaltar es que supuestamente son las profecías de un monje irlandés del año 1100, que las redacta para casi un milenio de vigencia. Si trazó un horizonte de 112 pontífices sucediendo al entonces reinante en 1143, es porque quiso hacer exactamente eso.

Las Conjeturas

El sacerdote jesuita Juan Manuel Igartua realizó su estudio sobre las profecías atribuidas a Malaquías en el año 1975, antes de la llegada del Juan Pablo II (110- De labore solis), Benedicto XVI (111- Gloria olivae), Francisco I (In persecutione extrema). La Gloria del olivo y psecutione extrema parece unificar un tiempo de crisis y persecución (escándalos de la Iglesia), en el que dos Papas están unidos en el tiempo, de hecho entre 2013 y 2022 han existido dos pontífices máximos, se diga lo que se diga. El tiempo de «persecutione extrema» es este. Por tanto Gloria olivae unifica a ambos, porque son 112 lemas papales y el último es Petrus romanus, porque Francisco I no renunciará y tampoco puede cerrarle el paso a la «divina providencia», que todavía no se ha manifestado, pero lo hará.

Las muchas tribulaciones

Son muchas las tribulaciones ahora mismo en desarrollo. Hace un año nadie contaba con la nueva guerra que Rusia ha desencadenado en Ucrania. Hace dos nadie pensaba en la pandemia mundial que asola el mundo desde 2020. Tampoco se pensaba en la Iglesia colapsada por escándalos de pederastia y financieros, desde hace dos décadas. La posibilidad de disparos nucleares es algo que no puede ya descartarse (los líderes mundiales están suficientemente locos), ni tampco la escalada internacional en la guerra de Ucrania.

Europa es el espacio físico que constituía todo el orbe de Malaquías en el siglo XII. La Iglesia actual está dividida en dos grupos, el de Sal terrae (la sal de la tierra) o tradicionalistas, y el grupo de San Galo, o modernistas, partidarios de una acomodación de la doctrina, manteniendo las creencias más irrenunciables y los pecados más básico. Esto es algo muy próximo al protestantismo luterano. La aniquilación total del Syllabus de Pio IX, hasta la llegada de Pedro Romano. Finis

Nota: El enigma de la profecía de San Malaquías, s.j. Juan Manuel Igartua. Ediciones Acervo (1975). https://elalminardemelilla.com/2020/05/08/dos-papas-y-una-sola-profecia/

Historia y recuerdo de Sarajevo


No se puede ir a todos lados, ni conocer todo, pero para eso están los colaboradores del Alminar como Stephan, serbio de Novi Sad y que ha regresado a Sarajevo después de 15 años. ¿Quién dio el primer tiro y por qué? Da igual, como el nombre de la primera víctima. El caso es que no hubo nadie bueno allí. Los paralelismos salen solos. La gente buscó la división étnica antes que la cultural y religiosa. La contaminación del nacionalismo provocó la revisión histórica y reverdecieron viejos agravios ya pasados y descontados por la historia. Faltaba la democracia eso sí, porque el viejo Estado comunista no era demócrata, pero el peor error fue alimentar las causas nacionalistas o dejarlas crecer, porque desde ellas no hay marcha atrás. Su veneno, como la radiación, persiste a lo largo de los siglos. Con su decenas de defectos, la federación yugoslava era plurinacional, multiétnica, multicultural y politeísta. En los Balcanes se conoce como en ningún lado el rigor de la espada de las dos religiones monoteísta y por eso la gente no se diferenció por ese motivo. Te mataban, por ser por croata, bosnio, serbio o kosovar. Luego, en las aguas revueltas de la postguerra llegó para pescar, el islamismo auspiciado desde la península arábiga, y entonces ya sí fueron musulmanes, católicos y ortodoxos, pero esta no fue la principal de las causas.

Milan Kucan (Eslovenia), Franjo Tudman (Croacia), Alia Izetbegovic (Bosnia-Herzegovina), Slovodan Milosevic (Serbia); son los cuatro dirigentes que volaron la República Federal sin posibilidad alguna de evolución o de transición. La primera en preparar el camino para irse fue Eslovenia, con sus leyes de desconexión, la cuidada estética nacionalista y su referéndum envenenado. Acusando al nacionalismo serbio de querer dominar Yugoslavia, en enero de 1990 Eslovenia y después Croacia abandonaron la Liga Comunista Yugoslava, y provocaron el colapso de la República Federal. En aquel momento todavía se podría haber salvado parte de la Federación, pero ya Milósevic decidió ser serbio antes que yugoslavo, y tanto la Unión Europea como la recién unificada Alemania no estaban por esa labor.

Suada Dilberovic y Olga Sucic fueron las primeras víctimas del lado bosnio (5/04/1992) y el sacerdote ortodoxo Nikola Gardovic (1/03/1992), solo que desde la óptica nacionalista los que son villanos para unos, son mártires para otros. El Centro de Documentación de Bosnia recoge la cifra de 97.207 muertos, de los que serían civiles al menos un 40%. Otros estudios, como el de Tibeau y Bijak en 2004, eleva el número de fallecidos hasta los 102.000, de los que al menos 30.700 serían serbios. ¿Todo esto para qué?

Eslovenia marcó el camino para la independencia, pero no solo con las acciones legislativas, sino también con las acciones de guerra. Celebró su referéndum independentista el 25 de diciembre de 1990, y que proclamó el 25 de junio de 1991. El JNA (Ejército Nacional de Yugoslavia) ya no tenía país al que defender ni un mando reconocible, por lo que solo intervino para salir airoso de Eslovenia. En los 10 días de guerra de julio de 1992, murieron 44 militares del JNA y 18 de Guardia Territorial de Eslovenia. Este es el modelo que quiso imitar Cataluña, al menos en la parte legislativa, contando con la inacción del Estado, e intentando crear una política de hechos consumados.

Srebrenica y Krajina

Srebrenica tiene su nombre asociado a la masacre más atroz llevada a cabo en suelo europeo desde 1945. Al menos 8372 personas fueron asesinadas de modo salvaje después de haber estado internadas de modo infame, en campos de concentración de las milicias serbias de Bosnia. Pero salvo los muertos y sus autores, poco más hay claro. Entre los dirigentes ex yugoslavos mencionados, no hubo nadie bueno. Genocidio es una palabra que no gustaba a la comunidad política internacional, porque implicaría connivencias y responsabilidades que nadie quiso analizar. El caso es que las fuerzas de la ONU ya estaban en la zona desde hacía varios años y no fueron movidas para impedir las masacres. También hubo extraños movimientos de la Armija de Bosnia, que dejó sin defensa la zona ante la indudable presencia de la VRS (Ejército de la República Srpska) de Ratko Mladic, indudable perpetrador de la masacre de Srebenica en julio de 1995.

Croacia estaba fuertemente armada cuando inició su guerra independencia y había formado un ejército secreto. De dónde sacó todas esas armas y su correspondiente munición sigue siendo un gran secreto a día de hoy. Los muertos superaron los 22.000 en los 4 años de guerra (1992-1995), de los que al menos 15.000 y casi 8000 serbios. En este tiempo también se inició la guerra de Bosnia y Herzegovina, en la que además del enfrentamiento entre Serbia y Bosnia, coincidió el de Croacia con la propia Serbia, por el reparto de algunas zonas del territorio bosniaco, lo que convirtió a esta última guerra en la más cruenta llevada a cabo en Europa, desde el final de la 2ª Guerra Mundial.

La lista de criminales de guerra acusados y encausados por el Tribunal Penal Internacional supera el centenar y alcanza a todas las partes en conflicto, aunque algunos sobresalen sobre otros, como Ante Gotovina, el militar croata refugiado en Tenerife, responsable de la limpieza étnica de la Krajina, el enclave serbio en la república de Croacia. En solo una semana el ejército de Croacia expulso de la región a casi todos sus habitantes, e incendió todas las casas y propiedades de los serbios. Toda la población de la Krajina, alrededor de 200.000 personas, fue desplazada y perdió todas sus propiedades de siglos. Las cifras hablan de una matanza de 170 personas, pero nadie se las cree, Sigue siendo un hecho sin posibilidades de investigación. Pese a todo, Gotovina fue declarado inocente por falta de pruebas concluyentes.

La Unión Europea decidió que solo Serbia había sido la culpable de aquellas guerras, y solo su jefe de Estado Slobodan Milosevic compareció y fue hecho prisionero y puesto a disposición del TPI (Tribunal Penal Internacional), en donde murió víctima de un infarto. Finalmente fue declarado no culpable de las matanzas de Bosnia, que fueron llevadas a cabo por el VRS, y no por el entonces ya desaparecido ejército yugoslavo ó JNA. En realidad existían más intereses en su destrucción que en su existencia.

Enseñanzas y parábola

Bosnia y Herzegovina está hoy dividida en dos Estados, el bosnio-crooata y el serbio, denominada República Srpska. Yugoslavia se fragmentó en 8 Estados, todos los posibles. Incluso se separaron territorios de una misma historia. Croacia y Eslovenia jugaron el doble papel de luchar por la supervivencia común, cuando en realidad actuaban para su secesión. Ninguno de los Estados escindidos ha logrado la relevancia que algún día tuvo Yugoslavia. Uno de los muchos errores de Milosevic fue aceptar cambios en la constitución federal buscando una permanencia que estaba sentenciada. En realidad solo la debilitó porque no existía esa voluntad.

Una sociedad no se repone a la destrucción de su país. El nacionalismo centralista es tan peligroso como el periférico. La estimulación de cualquiera dispara el crecimiento del opuesto. La existencia de una nación no puede someterse a referéndum o consulta alguna. El brexit inglés una secesión de la Unión Europea, decidido por unos pocos miles de votos de diferencia. Ni una sola víctimas de las guerras yugoslava mereció la pena, y los muertos quedaron en los campos y en las fosas comunes para nada. Tuvieron los peores dirigentes políticos en los peores momentos posibles. Puigdemon es un Milan Kucan fracasado, y Vlad Putin no llegará más allá de un triste Milosevic.

Nota: Y llegó la barbarie. José Ángel Ruiz Jiménez. Ariel, 2016

Las mentiras de un monumento


El 16 de mayo de 2000, el Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas (COCISSFRA) inició su andadura en Melilla solicitado que se instalase la placa de avenida de La Democracia, cuya denominación había sido aprobada en el año 1991 (9 años para cambiar un nombre). El objetivo era doble: por un lado la supresión de símbolos franquistas, y por otro la reforma del callejero de la ciudad, suprimiendo nombres de colaboradores y enaltecidos por la dictadura franquista. En aquel momento gobernaba otro «cuatripartito», presidido por el upemista Juan José Imbroda, que gobernaba la ciudad al frente solo de dos concejales.

Melilla fue la primera ciudad de España en la que apareció pintada una estatua de Franco (malva), a la que luego siguieron Madrid (rojo) y El Ferrol (rosa). Este hecho fue estudiado por Jose Mª Cardesín, profesor de la Universidad de La Coruña en un artículo titulado. Franco, del rosa al lila. los concejales socialistas José Mª de Pro y Rafael Hernández , presentaron una moción sobre la retirada de monumentos, que fue rechazada por el resto de grupos. En las semanas siguientes aparecieron pintados el resto de monumentos y placas franquistas de la ciudad. Todo cambió de modo definitivo cuando apareció pintando el monumento central de la Avenida, el del 17 de julio, monumento al alzamiento nacional o al Ejército. Tras aparecer pintado, la reacción de los poderes locales fue furibunda, y el COCISSFRA fue procesado, muerto y sepultado , pero sin resurrección posible. Aun así, desaparecieron muchas cosas de la vista de los melillenses, como el monumento de los leones de alféreces provisionales en 2001. Igual ocurrió con las placas de bronce de la Comandancia General que conmemoran tanto el alzamiento como la victoria sobre el ejército republicano al que denominaban «rojo».

En la polémica melillense acabó interviniendo el entonces Ministro de Defensa Federico Trillo, que llegó a afirmar que «nunca se retirarían las placas de Comandancia», y que finalmente sí fueron retiradas. Estas primeras acciones llevadas a cabo en nuestra ciudad iniciaron el despertar de la conciencia ciudadana sobre los monumentos conmemorativos franquistas, que habían atravesado casi en el olvido la primera mitad de la restauración democrática en España tras el fin de la dictadura.

El empecinado

Juan Martín Díez «El Empecinado«, fue un héroe de La Guerra de Independencia española, que no cuenta con nombre en el callejero de Melilla, y sería el más adecuado para sustituir al de Napoleón, que fue el invasor. Resulta curioso el callejero de Melilla en ocasiones, que enaltece a los verdugos e ignora a los defensores de la libertad, como ocurrió con la sustitución del nombre de José Rizal en 1940, el fusilado, por el de quién ordenó fusilarle, el general García de Polavieja.

Las mentiras

Cuando se tomó conciencia de lo que había realmente en las calles, se iniciaron las mentiras para tapar la realidad de unos monumentos de venganza, tanto el del 17 de Julio, como la propia Cruz de los Caídos, que nunca fue símbolo de paz y mucho menos de reconciliación. Ambos monumentos exaltaban únicamente a los fallecidos en combate del ejército de Franco. El resto de muertos y víctimas no tenía derecho absolutamente a nada, ni a memoria ni a reparación alguna. Así fue durante los 40 años de dictadura y así siguió hasta la publicación de la 1ª Ley de Memoria Histórica en 2007. En el año 2000, cuando el COCISSFRA retiró el velo de ocultación que escondían estos monumentos, y rasgamos el muro del olvido de las víctimas, los medios de comunicación de entonces se llenaron de furibundas cartas en defensa del franquismo, y de los propios monumentos, pero los defendían con mentiras, tal cual sucede ahora.

No es un monumentos a los caídos, ni a héroe alguno de la nación. Es un monumento de Falange, pero la parte más negra posible, porque la FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista), eran un engendro que poco o nada tenían que ver con José Antonio, fusilado en Alicante tras una farsa judicial en un tribunal popular. Porque José Antonio fue manipulado por el franquismo. En el penal de Alicante el fundador de Falange comprendió el horror que había auspiciado, y cuyo fusilamiento el Gobierno de la República intentó evitar hasta el último momento. Hemos escrito el nombre completo para evidenciar la relación entre el nacional sindicalismo español y el nacional socialismo alemán. Los españoles eran fascistas y los alemanes nazis, por eso el monumento melillense recrea el anagrama de las SS hitlerianas.

La Falange franquista era una organización hermanada con las SS. Eso hizo posible la visita a Toledo de Heinrich Himmler en 1940. Estamos pues ante un monumento fascista de estética nazi . No hay más. No es ningún monumento emblemático de Melilla. Es un monumento de venganza, porque está escrito que se hizo en ese lugar para sepultar la memoria del Café la Peña, lugar habitual de encuentro de las clases populares y obreras de Melilla. Las desaparecidas lápidas sólo reflejaban los nombres de los muertos falangistas.

La Consejera

La consejera Fernández Treviño procede de una familia tradicional de la derecha melillense y por eso la acusan de estar «abducida» y de ser victima de una «cabezonería». Es una manera paternalista de perdonarle la vida política, porque no entienden que alguien pueda defender la memoria de los condenados al olvido, y las libertades sin ningún otro interés que el ser realmente demócrata. Y esta es la cuestión central de todo este asunto que nos tiene ocupados desde 2000. En todo este tiempo, no hemos encontrado a nadie tan firme en la convicción de la necesidad de la eliminación de la ideología franquista. Retiró la estatua de Franco y ahora, y si la dejan, retirará, desmontará o derribará (que tanto da), este monumento ofensivo para la historia y la memoria de Melilla. Su tenacidad y tesón, que no obstinamiento, merecerían un final a la altura del reto al que se enfrenta.

Pero parece que no hay tiempo material porque el ayuntamiento debe disolverse en marzo. Nadie quiere enfrentarse a un asunto así con la cita electoral pisando ya los talones políticos. El polvo que levantaria su derribo parece ya oscurecer y nublar muchos entendimientos, incluso el de aquellos que prometen su restitución y que saben bien que no lo llevarán a cabo. A los más les atemoriza.

Sin embargo se trataría de un ahora o nunca, de un acto de justicia histórica, de una oportunidad de oro. Argumentos no faltarían, pero Crono avanza inexorable y sus cestas también rebosan de oportunidades perdidas, que es el empedrado del suelo del infierno. Pedro Sánchez no desaprovechó la suya y quedará para la historia, dicho por él mismo, como el presidente que sacó del Valle de los Caídos al dictador. No hay una situación intermedia, o se derriba hasta la cimentación o se deja.

Las cestas de Crono


En las cestas de Crono estamos todos/as y todo lo que ha sido y será en este mundo, y no hay otros mundos. Deidad, titán o demonio da igual. Dentro de la historia de la Tierra, de la que es hijo, somos solo una muesca, y dentro de la historia humana, lo que conocemos con el nombre de Historia es un corto lapso de tiempo, lo que sería un suspiro. En ese breve tiempo denominado como histórico, el impacto de la humanidad sobre el propio planeta es elevadísimo. Sin embargo, pese a haber transformado todo lo existente sobre la faz de la Tierra, el ser humano no controla ni puede, el paso del tiempo aunque, lo mida con exactitud.

El imposible retorno al pasado

De todas las deidades creadas por la humanidad, Crono es la única que no recibe ningún tipo de culto, entre otras cosas porque es ingobernable. Su avance es inexorable y también exigente, porque o se camina a su ritmo, o uno se queda atrasado. Se puede recuperar, aunque a costa de otras cosas, el tiempo perdido, pero nunca volver a un pasado que siempre se aleja irremediablemente.

Es el temor al futuro, que no puede predecirse de modo alguno, lo que lleva a las personas, a las sociedades y naciones a rendir culto al pasado. Eso es lo que está sucediendo ahora en Melilla con un monumento muy funesto, al que están cambiando su interpretación, con tal de no atreverse a crear y abrir un nuevo espacio.

Pero las cestas de Crono se llevan todo y ese pasado se aleja cada vez más, hasta el punto de que ya nadie se identifique con él. Nada se perderá con su desaparición y si pervivencia resulta ya anacrónica, o se, en contra de Crono. Es más, en tan sólo unos pocos meses o años, casi ninguno de los que decidan sobre este mamotreto estará en el lugar que ocupa actualwmente. Temor no debe existir, porque una vez que se desmonte o retire, nadie será capaz de devolverlo a un lugar, en el que no debía estar desde hace mucho tiempo.

Imágenes para una Navidad inolvidable


La Navidad de nuestras vidas

La Navidad de 2022 quedará en nuestra memoria para siempre, porque en 2020 no pudieron celebrarse y porque en 2021 estábanos en la etapa más dura de la pandemia en Melilla. Esta es solo la circunstancia táctica.

La circunstancia estratégica es que en las navidades de 2022 no hemos echado de menos nada de lo que se ve en cualquier otra ciudad de la península. Han sido las fiestas navideñas mejor gestionadas de la historia de Melilla, y no sólo porque se hayan sustituído por fin la iluminación del siglo XII, por la excelente iluminación estrenada este año. La ciudad ha refulgido con el dorado navideño. Han sido las mejores por la cantidad de actos, eventos, ofertas culturales y festivas a disposición de los ciudadanos. Era materialmente imposible estar en todo y en todas. La más reciente el London Community Gospel Choir, la más lejana la actuación o actuaciones de la Orquesta y Coro de Radio Televisión Española, convenientemente boicoteadas informativamente por algunos medios de comunicación locales.

Hacía años que no se veía el centro de la ciudad tan lleno de gente, ni un centro urbano en tan buenas condiciones, pese a que algunas obras no estaban terminadas y a que ha habido cierto apelotonamiento final en las mismas. Pese a todo esos inconvenientes, la población melillense ha respondido, porque cuando se ofrece calidad y esfuerzo, la ciudadanía sabe apreciarlo. También ha habido ganas de volver a pasearse a por la calles en libertad, sin restricciones sanitarias, y de reencontrarse con familia y amigos, o simplemente ganas de pasearse rodeados de gente. Todo ha estado vacío demasiado tiempo. Han sido muchas navidades de desidia desde la gestión pública. Nadie quiere reconocerlo, pero estas navidades que ya acaban, han sido las mejores en las últimas dos décadas.

La pena es que no hayan parecido las navidades de todo el gobierno local. No se ha visto a casi nadie excepto a la Consejera de Cultura y a la Vicepresidenta 1ª del Gobierno y a la Delegada gubernativa. Este año no ha habido resquicio para la intransigencia religiosa. No ha habido polémica sobre el árbol de Navidad, ni sobre obras religiosas ateas o presuntamente blasfemas. Hasta la climatología ha respetado a la programación de La Consejería. La plaza de Menéndez Pelayo ha quedado expedida de sombra multicultural. No ha faltado tampoco el Belén de Sebastián y Loli, ni los Reyes Magos de la cofradía del Cautivo.

Todo ha parecido tan perfecto, que el mejor elogio posible es que la oposición ni siquiera haya protestado. A lo mejor es que lo ha sido: perfecto. Mil gracias a todas/os los que ha hecho posible esta Navidad.

El barco compartido de Armas


Aventuras de Navidad en el buque Volcán de Timanfaya

Trasmediterránea fue vendida al grupo de construcciones Acciona, que a su vez la mal vendió a la naviera Armas, que tampoco tenía dinero físico para comprarla, lo que incrementó su deuda. Armas todavía existe porque consiguió un aplazamiento de su voluminosa deuda, de los que 50 millones de euros son reclamados por Acciona infraestructuras. La situación de las navieras del Estrecho es catastrófica, a pesar de las voluminosas ayudas obtenidas del Estado, por la declaración de interés público de las líneas de comunicaciones entre Melilla y los puertos peninsulares. Los años pandémicos y la suspensión de las comunicaciones agravaron una situación económica imposible de revertir.

Naviera Armas volvió a la línea entre Melilla y Almería con su antaño buque estrella, el Volcán de Timanfaya, pero con solo tres trayectos semanales, ya que el buque está compartido con la ciudad argelina de Ghazaouet. Cada vez que el barco regresa del trayecto con Argelia, lo hace prácticamente desmantelado. En el trayecto del pasado día 23 entre Melilla y Almería, en el buque no quedaba nada. No funcionaban las bombas de vacío de los aseos en toda la banda de estribor, ni había agua en muchos de los 50 camarotes. No había toallas, faltaba ropa de cama, tapas de los aseos, e incluso las cortinas de las ventanas y duchas. Los melillenses estamos acostumbrados a cualquier tipo de circunstancias, pero la acumulación de todas ellas produjo cierto asombro entre el pasaje.

Ninguna queja con respecto a la tripulación que intentaba capear el temporal de reclamaciones, sobre una mar completamente en calma. Neptuno se apiadó de tripulantes y viajeros y no quiso añadir ninguna calamidad nueva a una situación difícil. No se ha movido una sola ola en toda esta semana. La situación mejoró algo en el viaje de regreso, al menos daban colchas y toallas y habían recuperado la bomba de vacío rota. De todo se encargan los tripulantes, que ofrecían las cartas de reclamaciones a todos los que quisieran plasmar en ellas sus desventuras. Otra pasajera, con experiencia en la atención al público, aconsejaba no hacerlo, dado el paupérrimo caso que suele hacerse a este tipo de reclamaciones. No había pues opciones. El buque tenía rumbo, estaba gobernado, pero en situación de deriva completa.

Para mayor inquietud y en el punto intermedio del viaje, se apoderó del buque una espesa niebla que impedía ver más allá de las propias barandillas. Parecía un viaje en el tiempo, y podríamos haber aparecido en la Almería del siglo XV o en la del XVIII. Las reclamaciones no sirven porque no hay organismo, institución o entidad que las atienda.

La tripulación escasa y desanimada, atendió con eficacia y amabilidad al estupefacto pasaje. Nunca se había visto nada peor, o quizá sí, pues ya son muchos viajes y la memoria no abarca todo. Balearia la naviera vinculada a la familia Matutes, perteneciente desde el año pasado al grupo empresarial de Adolfo Utor, está ganando la apuesta, pero por desestimiento de la competencia. La situación mejoró en el viaje de regreso, pero la naviera Armas/Trasmediterránea está en situación límite.

Ahora sí acabamos el año. Feliz Año 2023 a todos los/as lectores que nos siguen acompañando, y a los/as comentaristas, y a toda la comunidad alminarense.