Lorquianas en Melilla


Todos los veranos son de Lorca. Es algo que quedó pendiente al salir de Melilla. Sabemos nombres, pero no conocemos el lugar en donde se produjo, ni en donde está enterrado. Desde hace treinta años al recorrer el tramo de la carretera A-92, entre Granada y Almería, se siente el mismo estremecimiento al pasar por las inmediaciones de Alfacar y Viznar. Allí sigue su cuerpo mal enterrado, o quizá no. Francisco Umbral, en su obra Lorca, Poeta Maldito, aporta un dato que quizá sea relevante. Federico fue asesinado con su reloj de oro, que le fue robado, y un cinturón con hebilla, también de oro. No se si este dato está aportado intencionadamente, pienso que sí. Creo que entre el mundillo literario del franquismo existían ciertas claves conocidas solo por un reducido círculo de literatos. Luis Rosales, poeta, falangista, amigo de Federico, debía saber ciertas cosas, incluso la propia familia del poeta, siempre muy ambigua, o poco beligerante, en lo que respecta a la posibilidad de encontrar los restos del poeta español más universal. ¿Existe interés real en encontrar los restos de Federico?

May Melero, la luz de la Janda

Magníficamente presentada por la productora La Vidriera, y dentro del programa diseñado por la Consejería de Cultura que dirige Elena Fernández, May Melero, la actriz vejeriega brilló con una luz distinta, en el patio del Hospital del Rey, en el epicentro histórico de Melilla. Magníficamente acompañada por el guitarrista y músico granadino Antonio de La Pura y la actriz melillense Lola Padial, que como Penélope, tejía y destejía la maroma del nudo lorquiano, que quizá nunca logremos desatar.

Vejer de la Frontera, el río Barbate, y la llanura de La Janda componen un paraje único y cargado de significado. Hay algo en ella que hechiza, como el propio Lorca. “Todas las mujeres somos, en algún momento de nuestras vidas, alguna de las mujeres de Lorca”, afirmaba May Melero. La compenetración de los tres artistas era máxima, y compusieron una interpretación en la que el tiempo pareció detenerse. Allí nos quedamos y vimos a doña Rosita la soltera, a Bernarda Alba, a Yerma, a Soledad Montoya, a Mariana Pineda.

El universo femenino de Lorca, tejido en unos pocos años, los que le dejaron, y representado y hecho luz en una noche inolvidable. Mujeres hechas a sí mismas.

Nexus 6


Hemos visto carriles “b” prolongarse más allá de Las Pléyades, las hijas de Atlas, el Titán que sostiene al mundo, sin distinguirse su final. Hemos recorrido incontables sendas sin cruzarse nunca unas con otras.

Atravesar las Perseidas o lágrimas de San Lorenzo, y el cinturón de asteroides sin chocar, incluso las enormes corrientes de basura espacial. Todo girando en la armonía universal y la inmensidad del espacio exterior.

En el Universo todo es orden, aunque no todos/as podamos verlo, ni podamos verlo todo, porque para ello necesitaríamos varias vidas. Como cada año, nuestro viaje está limitado en el espacio y en el tiempo.

Regresamos a nuestra pequeña base, dominada por la entropía y el caos, en los dos únicos tipos de nave que permiten el acceso a ella. Aire y agua, dos de los cuatro elementos originarios.

En todo este lapso de tiempo que llamamos vida, hemos visto progresar bases más pequeñas y alejadas de nuestro pequeño mundo, en los confines de Riga y Alfa Centauro.

Hemos visto a grandes transportadores “c” trasladar poblaciones de un lado a otro, y a todos los destinos imaginables. Una vez más regresamos a nuestro mundo, que ya no es el de allí fuera.

Canción de Troya


Troya dejó huella en la historia porque duró más de diez años y esa es la medida de todas las cosas. Esos diez años fueron necesarios para crear un recuerdo que atravesara un siglo, e hiciera surgir el mito y la leyenda. Tiempo suficiente para cribar los nombres y seleccionar a aquellos que duraran al menos mil años.

Hasta Homero llegó el eco de Troya lo suficientemente nítido, como para que tomase la decisión de escribirlos, antes de que todo se perdiese de modo definitivo, como tantos nombres y hecho de los que nunca sabremos nada. Quizá intuyó ese riesgo de desaparición, o el recuerdo de lo sucedido fuese ya difuso. Lo que el escribió fijó la historia para siempre, y los nombres que él nos dejó son los que recordamos. Quizá todo sucedió de un modo distinto, pero eso ya no podrá saberse nunca.

Díez años son el límite necesario para que algo perviva por sí mismo y alcance vida propia, una vez superado el lapso temporal, o inicie un lento camino hacia el olvido. El Alminar se encuentra y a la vez atraviesa ahora esa franja de tiempo, un tiempo muy largo que ya ha marcado su propia hendidura en la historia. No solo está aquí, hay también muchos artículos publicados por los periódicos de Melilla. Al menos 100 artículos está ya destinados a no perderse, algunos incluso antes de que el propio blog existiera, como el de “Bomber Command y la destrucción de las ciudades”.

Troya y Homero

Cuando Homero fijo su historia allá por el siglo VIII antes de Cristo o de la Era Común (como le gusta denominarla a la masonería) ya había muchas datos que empezaban a ser cubiertos por la niebla. Troya es un mito o leyenda que forma parte de nuestro canon, pero que cada vez tiene menos significado. El mundo futuro, el de la inteligencia artificial, el de la mega conectividad, el de Silicon Valley, ya no tendrá enlaces con esos mitos y está fijando y creando parámetros nuevos. Solo que es nuevo mundo ya no puede detenerse, aunque existan mucho libros que aconsejen la desconexión inmediata de las redes, evitando así la tiranía del metadato y del algoritmo. Pero eso ya no puede evitarse. Por cada uno/a que se desconecte, se añadirán un millón.

Ese mundo futuro y tecnológico, quizá suponga el fin de las religiones como elemento de influencia en el mundo. No pueden existir sociedades que pretendan regirse por libros escritos hace mas de mil o dos mil años. Lo que vemos es solo el último estertor de un mundo que desaparece, aunque le quede tiempo para hacerlo. No habrá contacto con los mitos, tampoco con los dioses tradicionales.

Hay libros que se leen una vez, y otros que se leen muchas, constantemente. Regresar a páginas ya leídas, observar la anotaciones hechas hace años, puede servir para conectarnos con pensamientos pasados, o también para ver cuan alejados estamos de lo que hace esos mismo años nos causó una honda impresión. Esa es la dualidad de los mitos, que pueden ser a la vez positivos y negativos, consejos o advertencias, mandatos o sugerencias.

En 2014 apareció en el desfile medieval el caballo de Troya, que se detuvo frente al Ayuntamiento. No nos pasó desapercibida esa coincidencia. Ocurrieron muchas cosas esa año, que fue importante en la historia del Alminar. El desfile fue uno de los mejores que recordamos. Vimos al dragón, a las diablesas, a caballeros medievales, a encantadores de serpientes, pero sobre todo al caballo.

Homero nos quiso advertir de muchas cosas, y también escribirlas para que no las olvidáramos nunca. El caballo de Troya es y será siempre una amenaza y una advertencia. Se trata de no abrir la puerta a la avaricia, a la vanidad, al odio, a no aceptar el regalo de la adulación (que son dragones devoran todo). El caballo de Troya estará en cualquier sociedad, en cualquier grupo humano, o incluso dentro de nosotros mismos. Siempre habrá quien trabaje para su propia causa, aunque parezca que lo hace para la comunidad.

Por encima de todo, se yergue siempre el libre albedrío. Nada está determinado. Son nuestros propios actos los que nos conducen, colectiva o individualmente a un fin, salvo en aquello que solo depende del azar. Los cambios se producirán de todos modos, por lo que todo dependerá de nuestra capacidad de adaptación a ellos. Odiseo (Ulises) purgó los pecados cometidos en Troya con el largo periplo por el Mediterráneo, que conocemos como la Odisea. Solo al cabo de 10 años, libre ya de todas aquellas vanidades, envidias y múltiples codicias, pudo regresar a casa y disfrutar de un final de vida en paz.

Quien hoy se vanaglorie, debe imaginar o pensar en la desaparecida librería de Wally. Miles de libros que colmaron la vanidad de sus autores, se apilaban en torres acumuladoras de polvo y olvido. Y era uno de los lugares en los más tiempo hemos pasado.

La penúltima frontera del Alminar


Cada día que pasa, desde que cumplimos los 10 años de existencia (3 de mayo de 2021), El Alminar rebasa cifras insospechadas para un blog personal. En este caso la cifra de 2.000.0000 de visitas, que se han alcanzado el 28 de junio, o sea, ayer mismo, en este continuo X Aniversario, que celebramos a lo largo de todo el año.

Son cifras y datos no imaginados ni siquiera pensados, allá por el año 2011, cuando iniciamos la aventura de este blog, del que ya solo quedan como compañeros de viaje: La Otra Melilla y Al Sur de Alborán. Todo lo que existía en aquel principio, ya no está. Tampoco están casi ninguno de los comentaristas que nos han acompañado estos años: Lola, Tatiana Astafieva, Laura, Sin rumbo, Laura, Alberto, Loli, Peter Pan, Pena, Pepe Luis, Desideria, Ego, Clío, Pepe Gotera, Nausícaa, JM Font, Señor Oscuro, María, Ilsa Lund, Sonia, Karim, Observador, Javier, Juan, Alicia, Testigo, Israel, Tritón, Carla, Pacopaco, Guzmán el Bueno, Pantera, Daniel, Mohamed, Nadia, Dolores, Melillense, Jesús, Isa, Betty, Alcazaba, Atalayón, Igueriben, Amanda, Cruz de Malta, Castelar, Mensajero,, Alminariense (el que dio nombre a nuestra comunidad), Manolo, Felipo, Hércules, Chafarinas, José Luis Navaro, Artemisa, Ángel, Elle, Carvansita, Karim, Revolución.

Otros muchos, aunque ya no escriban o lo hagan con menos frecuencia, siguen ahí, como Imparcial, Nadorense, Santos, Esquembri, Ricardo, Angosto, Isidoro, Lely, Icono, Corona 71, Miguel. No queremos dejarnos a ninguno porque todas y todos han contribuido con cada visita, con cada comentario, a hacer de este blog algo diferente. Incluso algunos ya han fallecido como Miguel Ángel Roldán, Alberto Weil, José Jiménez Gómez Chosly, que dejaron muchas opiniones y testimonios en los comentarios, a lo largo de estos 10 años, y casi 2.500 artículos.

El Alminar de Melilla ya es memoria viva de la ciudad y merecería ser conservado como patrimonio escrito y visual de la ciudad. Hay miles de textos, imágenes y noticias que tienen que ver con Melilla y su evolución. Quizá en un medio plazo, nuestro trabajo sea conservar el blog, para que permanezca. No esperábamos llegar tan lejos, no imaginábamos ver tanto. A todos y cada una/o de los que todavía nos siguen, y a todos aquellos que estuvieron en momentos y épocas concretas, repartimos nuestros dos millones visitas que convertimos en dos millones de gracias.

El último día de Constantinopla


En algún momento y lugar siempre se encuentra una puerta abierta, que hasta ese momento estuvo cerrada, quizá durante siglos o una década. En la mañana del 29 de mayo de 1453, la Kerkaporta o kylokerkos, estaba abierta. Era la que comunicaba la murallas exteriores, con el interior de la capital bizantina. Por ella entraron los jenízaros en tropel, cuando en realidad los griegos había ganado la batalla del asedio a Mehmet II, el fatih.

Dejar una puerta abierta en medio de una batalla es una imprudencia muy grave. Hay otras imprudencias históricas, como la de aceptar el regalo envenenado de los griegos, el caballo de Troya, pese a las advertencias de la sacerdotisa Casandra. Ambos errores tuvieron efectos fulminantes sobre el presente de ambas ciudades.

¿Quién fue Homero, qué sabemos de él? Nada, pero en sus dos poemas históricos dejó narrados los hechos más importantes para la historia de aquellos tiempos. Todo bien, al igual que todo mal, alcanzarán su final sin que sea posible evitarlo. La guerra de Troya, vinculada de modo no visible a la historia de este blog, llegó a su final en su undécimo año. A partir de ese momento entró en el terreno de lo legendario. Eso sí, precisó de un relator, Homero, en este caso. No fue esa la suerte de Constantinopla, pues los posibles relatores perecieron en el asalto final. Nadie quiso abandonar la ciudad, y se difuminaron junto a último emperador, Constantino XI Paleólogo, en la niebla de la historia, de aquella mañana.

¿Queremos decir algo con esto? Sí, y ya está escrito, y lo hacemos en el undécimo año. En mayo conmemoramos varios acontecimientos, todos importantes en la historia del Alminar. En 2009, un pintor, dejó abierta la puerta del Gobernador, dos años antes de que este blog fuera creado, por eso escribimos que “antes de que el Alminar existiera, ya era. Desde entonces, parte de nuestra historia quedó unida a ese lugar. Toda historia precisa siempre un narrador, pero ningún final está escrito, ninguno está decidido. Sin embargo, siempre acontece, y tiene una causa, una razón. Tanto como su origen.

Nota:Santa Sofía regresa al culto islámico | El Alminar de Melilla

A la memoria del Juez Falcone


Es el único rito público del Alminar, desde el mes de mayo de 2011, cuando iniciamos este recorrido que se extiende ya a lo largo de una década. Cada 23 de mayo se detiene toda actividad en el blog y no se escribe de ninguna otra noticia o historia. El 23 de mayo de 1992 es el día en el que fue asesinado el juez Giovani Falcone y lo dedicamos de principio a fin, a mantener viva la llama de su memoria.

Previamente consultamos el libro de conversaciones de Marcelle Padovani de con el juez de Palermo, y siempre extraemos un mensaje nuevo, un párrafo distinto, que nos llama la atención. Nada fue planificado previamente, pero al surgir el blog en los primeros días del mes, nos dio tiempo para dedicarle ese día de conmemoración y así podemos decir que su memoria, su nombre, nos acompaña casi desde el primer día, y lo hará hasta el final. Es un rito, y como tal debe ser respetado. No es fácil, porque siempre surgen cosas de las que escribir y a veces la realidad está llena de acontecimientos. Sin embargo, no podemos ni debemos faltar a esa cita.

Existe el crimen organizado, y el crimen se organiza contra el Estado. Esta es una realidad innegable, que corre paralela a la actividad estatal. Como decía el propio Falcone: “No deja de ser curioso que en cuanto se comente un crimen grave, o cada vez que el orden público tiene una actuación desastrosa, se deposite en el parlamento, apenas transcurrida una hora, un proyecto de ley encaminado a acrecentar la represión, pero que corre el riesgo de regresar bien pronto a los buenos y malos hábitos, tan pronto como la situación se calme”. Vivimos la cultura del momento, la del instante. Pasado un tiempo todo queda en el olvido y en la misma situación anterior.

¿Murió Monstesquieu, como dijera Alfonso Guerra, o en realidad, su idea era una utopía? La separación de poderes existe en la democracias, pero también la Justicia está muy influenciada por el Poder Político, que a su vez es Ejecutivo y Legislativo ¿Cuál es el camino a seguir?

Gianni Falcone lo expresaba claramente: De nada sirven las leyes si no van acompañadas de una sólida voluntad política; y esta no nacerá mientras todo el país no sienta la necesidad de combatir el crimen organizado (corrupción). El marco y las estructuras existen, sobradamente; solo falta ponerlos en marcha con unos hombres profesionalmente competentes. Siempre que digo esto, mis interlocutores ponen los ojos en blanco, como si yo estuviera diciendo majaderías o blasfemando.

Falta una cultura de servidores del Estado, jueces y juezas, desligados de las tentaciones políticas y equidistantes con la sociedad. La sociedades son cada vez más complejas, aparecen problemas en los que antes ni siquiera se había pensado, como los malos tratos y el feminicidio, y la falta de formación de la Justicia es notoria. Los ciudadanos sienten que están desasistidos, no solo en estos temas, sino también en el de la corrupción a gran escala, y en el ámbito de la gestión pública. El 29 de julio, poco más de dos meses después, sería asesinado su amigo y también juez, Paolo Borsellino.

Mirar a otro lado


Mirar a otro lado solo significa mirar a otro lado, hacer la vista gorda, pasar por alto, apartar la vista o hacer como si no se hubiera visto algo. Esto es justo lo que no hace el Alminar desde hace 10 años; “con la perseverancia del borrico en la noria, siempre los mismos pasos, siempre las mismas vueltas”, como dijera el santo. Así nadie puede reprocharnos nada, salvo el estar siempre encima de lo mismo, pero eso es algo que ya hacíamos.

Vamos dedicar este décimo aniversario a seguir contando aquello que llevamos 10 años contando, porque todo sigue ahí, porque se mira hacia otro lado, que ya hemos dicho que es lo no hacemos desde El Alminar. Es más, nuestro permanente e insistente intención es “mirar en donde otros han mirado, y ver lo que otros no han visto”. Ahora sí tenemos claro que este blog es un legado hacia el futuro, el de esta ciudad y el de otras muchas historias y sucesos que solo se han escrito aquí.

Lo que se escribe permanece, esto es algo de lo que se dieron cuenta los egipcios, pero escribían solo de lo que consideraban que merecía ser recordado. Para ello el mayor castigo era el borrado de la memoria, el no contar lo que habías hecho, para que así fuese olvidado por siempre. El poder de los escribas era inmenso. Hoy ilusiona mucho más a los arqueólogos encontrar un texto, que una pared, porque los papiros cuentan muchas cosas más que un muro, aunque las piedras también cuentan y tienen su propia historia.

El que hace cosas acierta o yerra, pero los errores pueden rectificarse, y los aciertos ayudan a hacer mejor las cosas. Sin embargo, lo único que se acaba lamentando y que ya no tiene remedio, es el tiempo perdido. ¿Cuál es la población flotante no controlada de Melilla? ¿ Mil o dos mil personas? Marruecos abrirá las fronteras antes de la llegada del verano, porque ya no puede con la presión de las clases populares desheredadas, sin posibilidad de acceso a forma alguna de obtener trabajo o dinero. Los 1000 marroquíes llegados hoy a Ceuta es una buena prueba de ello.

Si se pasea por Melilla se ven cosas, se ve todo, se ve mucha población irregular dirigiéndose a puntos distantes y distintos de la ciudad. ¿Cuántos hay, siguen entrando a diario por lugares y pasos desconocidos?. No se ha aprovechado este tiempo de cierre fronterizo para censar de algún modo a esta población, que está ahí, a la vista de todos, y no solo en la plaza de Toros. No se esconden, solo hay que “no mirar hacia otro lado”. Todo está ahí, desde hace más de 10 años.

En los primeros años del Alminar, incluíamos muchas reflexiones. Era una manera de descansar de la distorsión de la información política y también de centrarnos y de no perder sentido y la orientación de este blog. No es posible que esto solo lo veamos nosotros.

Nota:Más de 1.000 migrantes, algunos a nado, entran a Ceuta en plena tensión diplomática con Marruecos (antena3.com)