Archivo de la categoría: Reflexiones

Guardalavaca


                                    Historias de la Melilla estrambótica

                 Gardalavaca es el nombre de una playa de la provincia cubana de Holguín. Las vacas de colores es una de las historias más estrambóticas de la última década en Melilla. Casi veinte años de “poder incorrupto” producen sainetes, estrambotes, esperpento y escenas de teatro pánico. Bien pensado, el más grande melillense de la historia, Fernando Arrabal, no podría haber nacido en otra localidad que no fuera la nuestra. Sin ella no hubiese llegado nunca a los cielos de la inmortalidad.
                                        La leyenda negra
Mucho se habla ahora de “leyenda negra” de lo que se ha dado en llamar “imbrodismo” o un peculiar modo de ejercer el poder democrático otorgado por las urnas, convertido en la práctica en un modo de absolutismo. A todos los que ahora se rasgan las vestiduras con la denominación de “leyenda negra”, habría que recordarles que las tranquilas aguas estancadas del poder melillense se vieron agitadas en febrero de 2012, por las revelaciones de un joven popular, presidente de Nuevas Generaciones y del Consejo de la Juventud de Melilla: José Valdivieso-Morquecho, el singular creador de las vacas pintadas que poblaron las calles de nuestra ciudad, tiempo atrás, en los orígenes del Alminar.
A lo largo de tres meses y en tres reportajes de la revista Interviú, ya desaparecida, este joven popular fue desgranando las mil y unas supuestas prácticas corruptas del gobierno y partido al que pertenecía. Enormes listados de gastos desorbitados, del soborno como norma, del presupuesto inflado como el arroz, de designaciones a dedo, tanto de contratos de servicios como de puestos de libre designación. Todo era posible si pertenecías al reino de Valhalla. Hay que recordar que Valdivieso fue relevado, en Nuevas Generaciones, por la hoy senadora Sofía Acedo.
Todo esto fue revelado desde dentro, como en la película Alien. Así pues, los defensores del absurdo, deben revisar sus notas y la hemeroteca, para saber cual es el origen del monstruo de la corrupción. Todo salió del interior, nunca de fuera. El Alien sigue dentro, aunque todo aquello quedase en nada, en términos judiciales. En realidad, poco tiempo después, el Tribunal de Cuentas envió miles de folios a la Ciudad Autónoma, detectando decenas de irregularidades administrativas, y de ejemplos de mala praxis administrativa, como el fraccionamiento de contratos. Todo esto también acabó en humo, y todo fue calificado bajo el epíteto de “errores”.
Nos encontramos en la nave Nostromo, ahí fuera nadie oye nuestros gritos, porque todos/as están luchando contra sus propios monstruos de la corrupción. Es un artículo más, de los centenares que llevamos archivados.
¿Qué fue de las vacas?. Fueron consideradas malditas, seres aborrecibles. Recordaban algo funesto y fueron desapareciendo, quizá exterminadas o enviadas al Gulag. Hemos vuelto a ver una, encerrada, en la zona de exclusión del Mercado del Real. Al verla allí nos han recordado estas historias, ya olvidadas.

         Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/01/14/liquida-a-una-vaca/

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Elecciones, recuentos y recursos


             Celebrar unas elecciones sin la presencia de Coalición por Melilla situaría a la ciudad en los tiempos de la Suráfrica de Pieter Bhota. En 1984 la ciudad multicultural y multiétnica de Sarajevo fue sede Olímpica de los Juegos de Invierno y apenas una década después fue el escenario de una guerra en donde se liberaron todos los demonios de las diferencias raciales, religiosas y nacionales. Pasar de un estado a otro es solo cuestión de una decisión errónea, de una declaración fuera de lugar. Volver a la situación política y social de 1985 no es deseable ni recomendable.

                   Mustafa Aberchán es el fundador de Coalición por Melilla y su líder indiscutible. Agrupa y cohesiona a un movimiento o partido con sensibilidades muy diferentes. Eliminarlo de la vida política, tanto a él como a su formación, como afirman con asiduidad los dirigentes del Partido Popular melillense, colocaría a la ciudad ante el abismo de la incertidumbre política y social. No es un partido de corte musulmán, como se aventuró a calificarlo un medio de comunicación. Es ante todo el partido de los desclasados, el partido de esa otra Melilla por la que muy poca gente se atreve a transitar, y que coincide con la población española de origen amazigh, y a la que pocos partidos suelen prestar atención. Coalición se ha erigido con la representación de esos votantes, que están en situación de orfandad política y de desamparo social.

                             La participación electoral

                 El bien mayor en una democracia es el derecho de sufragio. El derecho a la participación activa y pasiva en las listas electorales. El derecho a escoger a los representantes más afines, como establece el artículo 23 de La Constitución. Este es el bien mayor a proteger. Por tanto: ¿Puede cercenarse ese derecho máximo por un error minúsculo y de carácter administrativo?. La lista electoral de CpM sí era paritaria, pues estaba compuesta de 13 mujeres y 12 hombres, pero mal ordenada entre los puestos 11 al 16, y 21 al 25.

                La listas del Partido Popular  y de Vox llevan a 3 hombres en los 3 primeros puestos. Todas respetan el ordenamiento 3/2 que prevé la ley pero están desequilibradas. Lo lógico serían las listas cremalleras, como sí hacen Podemos y PSOE, cuyas opciones políticas están encabezadas por mujeres. En Ciudadanos hay 3 varones entre los 4 primeros puestos. Se cumple la ley pero dando prevalencia a los varones.

                 Otra cuestión sería la presencia de ciudadanos españoles rifeños en las listas de los partidos, casi nula en el caso de los Populares y de Vox, con solo un integrante en cada  lista y con nula posibilidad de salir elegidos. Si no fuese por la presencia de Coalición por Melilla, la Asamblea de Melilla sería solo un parlamento de ciudadanos de origen europeo (blancos), dicho con todas las precauciones necesarias. Es pues esta formación la que corrige este desequilibrio en la representación de las comunidades mayoritarias de la ciudad. Solo el partido socialista sitúa en el número dos a un español de ascendencia rifeña, con claras posibilidades de obtener el acta de diputado.

                Volvemos pues a la cuestión que abre esta reflexión. Siendo indudable el error de Coalición de la confección de su lista: ¿Sería legítimo dejar a Melilla sin esta opción política esencial para la ciudad, solo por un error mecánico?. Fuera de la certeza del error, todo son dudas. ¿Se advirtió de modo claro y por escrito, con indicación precisa de cual era la deficiencia y de cuando se iniciaba y cerraba el plazo para subsanarla?

                              La presentación del recurso

               Coalición por Melilla ya ha presentado un recurso ante  la Junta Electoral Central y mañana lo hará en el Juzgado Número 1 de lo Contencioso en nuestra ciudad. La esperanza de muchos melillenses, de todas las ideologías y etnias, es que se acepte que un error administrativo, no puede impedir la opción mayor del derecho de voto, ladrillo básico de La Democracia. En alguna de estas instancias, o incluso en el Tribunal Constitucional, la decisión tomada en Melilla será anulada. En caso contrario, lo que espera es muy incierto.

                 Sorprende también la tibia o nula reacción del resto de las formaciones políticas melillenses, salvo en el caso de Gema Aguilar de Podemos, que se ha posicionado claramente junto a las tesis de Coalición. Parece que algunos crean posible la celebración de unas elecciones sin el concurso de esta formación.

 

La jornada electoral en Melilla


                       

        

                                              Votar para ser libres

                   Votar es uno de los pocos momentos en los que somos completamente libres para decidir nuestro destino y el de los demás. El voto deber ser consciente porque es responsable, ya que aquello que votamos nos pasará tanto a nosotros como a los demás.  Las ideologías totalitarias se enmascaran dentro de las democracias para luego horadarlas desde dentro y volver el Poder en contra de la gente, y probablemente de muchos de aquellos que votaron esa opción. Esto sucedió en Alemania en 1933, cuando el NSDAP o Partido Nacional-Socialista Obrero Alemán ganó las elecciones e hizo sucumbir a Alemania, teóricamente la nación más culta de Europa.

               Las Democracias son vulnerables a todo tipo de ideologías xenófobas, totalitarias o extremistas. Por este motivo, no se debería permitir el acceso al sistema electoral a partidos o movimientos que pretendan modificar La Constitución en aspectos esenciales (Estado de las Autonomías) o que pretendan acabar con consensos sociales como las leyes de Igualdad de Género, Memoria Histórica o la de Violencia contra las Mujeres. Estas tres leyes no son ningún capricho partidista de anteriores gobiernos, como el de Rodríguez Zapatero, sino fruto necesidades históricas, políticas y sociales: Como reparar la memoria, no reconocida todavía, de las víctimas del franquismo, la necesidad de actuar contra la violencia asesina contra las mujeres, evitar la discriminación de las mujeres en la sociedad y en el mundo laboral, o equiparar los derechos de colectivos largamente discriminados por su distinta orientación y condición sexual.

            Contra este grupo de cuestiones, un partido de reciente aparición, ha construido su seña de identidad, desplazando hacia la derecha para buscar la aproximación, a otros dos partidos que hasta ahora se situaban en el centro político. Se ha oído un lenguaje muy grueso en estas elecciones, y por primera vez desde la Transición, la extrema derecha ha reaparecido con su lenguaje y gestos, agresivos e intimidatorios.

             Votar significa ser libres, aunque eso implique tanto el acierto como el error. Hay muchas maneras de condicionar los movimientos y direcciones de la masa electoral. Siempre existe un porcentaje alto de voto decidido y otro por decidir, e influir sobre ellos es algo al alcance de los grandes partidos y medios de comunicación. La mayor democracia del mundo, la de Estados Unidos, voto a Donald Trump como presidente, que es alguien que no respeta las reglas de la democracia más consolidada del planeta.

          Nada hay pues a salvo. El único momento en el que podemos decidir y cambiar las cosas es en la jornada electoral. En esta ocasión casi en un sistema de doble vuelta, porque en apenas un mes debemos decidir sobre ayuntamientos y comunidades autónomas no históricas. Hoy mismo, muchos de los que ahora nos gobiernan de modo directo en cada ciudad, van a saber cuál será su destino en tan solo 30 días. En esta jornada electoral se puede a qué orientación corresponde la mayoría política del próximo gobierno de España, o  que todo siga un  estado de inestabilidad política como hasta ahora.

                 El fin del bipartidismo ha traído opciones muy cercanas a la gente y que expresan la nueva realidad social, también el regreso del franquismo político o el siempre presente fantasma del separatismo excluyente. Votar para seguir siendo libres.

La Trinidad y un extraño anuncio


                 La fecha límite era el año 2007, pero no podemos recordar cuando apareció el anuncio, quizá un año antes. El asunto se debatió en el Foro infausto, en el que tantos y tantas melillenses invertimos trabajo y fotografías para luego perderlo todo. El Espíritu Santo es lo más serio que existe en las Sagradas Escrituras, por ello resulta difícil pensar en quién pudiera atreverse a jugar con un mensaje suyo para atemorizar a la población, porque avisaba a todos los residentes sin distinción.

                  El Espíritu Santo, παράκλητον (Parakleton) en griego, es algo a lo que nadie puede acercarse, la persona más enigmática de la Trinidad cristiana. Los que mejor han reflexionado sobre ella son los teólogos ortodoxos. En la tradición católica romana ha sido algo traspuesta por la presencia del Hijo, de Cristo. Esta trasposición del Espíritu originó una de las principales desavenencias, no resuelta aún, entre Roma y Constantinopla. No es lo mismo decir que: El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, que El Hijo procede del Padre a través del Espíritu Santo. Esta cuestión, conocida como Filioque, no es cosa de resolverla ahora.

                      Han pasado 11 años desde aquel extraño mensaje, que revelaba un versado conocimiento de las escrituras. Lo traemos ahora aquí para fijarlo y que no desaparezca. Sin embargo, y pese a todo, sí parece que fijaba una frontera, un límite. La crisis económica se inició solo un año más tarde. Esa fecha también abre  lo que en El Alminar denominamos como la “década perdida”. La sensación actual en la ciudad es de desmoralización política, falta de futuro colectivo, y una caída lenta en todos los ámbitos, que se refleja en el constante éxodo que se está produciendo en la ciudad.

                              El Conde de Montecristo

          A lo largo de la historia de Melilla como ciudad, cuyo desarrollo se produce a finales del siglo XIX con los acuerdos de expansión del territorio, llegaron a hasta aquí multitud de personas que contribuyeron a formar un carácter único y cosmopolita. Melilla se convirtió en tierra de promisión y esperanza. Miles de hombres y mujeres dejaron aquí su huella, la mayoría de manera anónima. Luego nada de esto resultó ser, salvo para unos pocos. La ciudad se convirtió en La hija de Marte, como reflejara Francisco Carcaño.

                   Hace ya tiempo, en una casa del barrio del Real, encontramos en un rótulo de puerta, un nombre común, y un epíteto sorprendente “Conde de Montecristo”. No hemos podio averiguar nada acerca de quién vivió ahí, y tampoco si realmente era el conde de Montecristo. Solo hemos encontrado un lugar con ese nombre, en el Concello de Paderne, en A Coruña. Es el pazo de Montecelo, un lugar de retiro del Opus Dei.

              Y a los que nos pregunta el por qué escribimos de estas cosas, les responderemos siempre igual. La literatura es necesaria para vencer a la realidad.

 

La doctrina de la crispación política


           La crispación política en España es además de un libro homónimo de Santiago Carrillo (Planeta 2008), una doctrina política y una estrategia constante que las derechas españolas ejercitan y ponen en marcha desde el día siguiente en el que pierden el poder. El septenio de José Luis Rodriguez Zapatero (2004-2011) fue una constante de agitación mediática y callejera, basada en una triple acusación que todavía se mantiene vigente: (1) Llegó al poder como consecuencia de los atentados islamistas del 11 de marzo, difundiéndose la repugnante falacia de la implicación de algunos poderes del Estado en ellos. (2) Negoció con la organización terrorista ETA (se omite que en su mandato la banda terrorista renunció a los atentados e inició un proceso que concluyó con su disolución final, y que José Mª Aznar también hizo lo propio y con los mismos objetivos). (3) Fue el responsable de la crisis económica que afectó al mundo entero y que tuvo su origen en los Estados Unidos, y que ningún observatorio económico supo advertir.

            La tranquilidad solo volvió al país tras la llegada de Rajoy al frente del Partido Popular en noviembre de 2011. Este nuevo septenio de tranquilidad social y política, pese a las durísimas medidas económicas llevadas a cabo contra los derechos laborales de trabajadores, funcionarios y pensionistas, solo se vio alterado por la crisis política de Cataluña en 2017. La cuestión catalana ya era un problema presente en la II República, que llevó a una respuesta violenta del Estado, tras la proclamación de Independencia de Lluís Companys en 1934. La cuestión catalana ya estuvo presente en los dos mandatos de Aznar (1996-2004), en los que realizó el mayor traspaso de competencias autonómicas, y también en el de Zapatero, con la aprobación de un nuevo Estatut del año 2006, que fue tumbado por el Tribunal Constitucional, con un recurso del propio Partido Popular.

                               El bloque de derechas y la crispación

           “La política de oposición del PP ha consistido en crispar el debate parlamentario y en trasladar la crispación a la calle. La finalidad de tal estrategia no era otra que crear la sensación de que un gobierno de izquierda era incapaz de asegurar la estabilidad política del Estado e incluso que con la izquierda existe el peligro de la ruptura de éste, de caer en una situación de anarquía ingobernable”; (Santiago Carrillo, 2004).

             En los ocho meses pasados desde la moción de censura a Mariano Rajoy, las tensiones y las manifestaciones de colectivos de todo tipo, en demanda de reivindicaciones sociales, laborales o económicas, se han sucedido sin descanso transmitiendo la sensación de inestabilidad política. El debate político se ha vuelto bronco, zafio e incluso grosero y todo estos parámetros se ha trasladado a la sociedad. Los debates en las redes sociales han incrementado su violencia hasta más allá de lo tolerable y permisible.

                  El rancio lema franquista de “la unidad y las tierras de los hombres de España” ha retornado como ariete político contra una mayoría social de izquierdas, tan legítima como cualquier otra, porque todos los partidos y coaliciones que la conforman están respaldados por los votos populares. Como ya no puede aludirse a las viejas definiciones de “rojos” y “nacionales, se crea una nueva línea: la de los partidos constitucionalistas, en la que con la peor mala fe política posible se excluye al PSOE, y se incluye a la neo formación de VOX, que sí se muestra claramente partidaria de actuar contra la Constitución de 1978, al afirmar que pretende eliminar el estado de las Autonomías.

               Ha vuelto toda la retranca de la arcaica trinidad de la derecha:  La corona, el altar y el sable, pero transformada en algunos aspectos, como en el de la sustitución de “los mercados” y sus supuestos mandatos, como nuevo sable amenazante. La Corona, implicada con la Democracia, ha sido sustituida por el difuso concepto del Estado, y en cuanto al Altar, se vinculan a él cada vez que pueden.

                 Santiago Carrillo atribuía  a José Mª Aznar y su fundación FAES, todo este gran giro hacia la derecha más intransigente y neoliberal, ejemplificado en su segundo mandato, el de la mayoría absoluta, y que ya pocos recuerdan. Se trataría del estilo más puro de Aznar, el que todavía niega la autoría islamista de los atentados del 11 de marzo, el del bronco “váyase señor González”, o en sus dosificadas y siempre crispadas intervenciones de los últimos tiempos. Los insultos a la presidencia del gobierno en las últimas semanas han sido atroces, y nos remontaban a los debates parlamentarios de La Transición, por no remontarnos más atrás. En realidad, y aunque no se quiera ver, a Mariano Rajoy lo echó la FAES aznarista.

       Para el nuevo tiempo, este que ha convertido el hemiciclo en un cuadrilátero, se necesitaban otros actores. El nuevo PP de Casado y el Vox de Abascal están en clara sintonía con la línea FAES, del bronco y siempre crispado Aznar.

 

La torre persa


                                   6000 visitas en un día

             Los alminares tienen su más probable origen en las torres persas, que señalaban territorios y que también eran erigidas para usos funerarios. A diferencia de la torre occidental con función defensiva, la torre persa tenía un función distinta, ya fuese de tipo ornamental, decorativo o delimitador de territorios.

             El alminar es una construcción elevada desde la que lanzar advertencias, llamadas a la oración, o simplemente señalar algo . Está más destinado a ser visto que a ver o mirar desde él. La cifra de 6600 visitas alcanzadas por El Alminar de Melilla en el día de hoy, 20 de enero de 2019, se asemeja a una torre persa, según se puede apreciar en el cuadro estadístico que ofrece WordPress al administrador del blog. A su lado, las torrecillas que señalan el resto de las días quedan reducidas a pequeñas marcas que sin embargo suponen una cantidad muy apreciable de vistas, unas 300 diarias, teniendo en cuenta que en los últimos cuatro meses, el blog ha tenido reducida su actividad casi al mínimo posible.

             Desde aquí, esas 300 visitas constantes, pese a que nada nuevo podía encontrarse en El Alminar en los últimos meses, suponen tanto como las más de 6000 del día de hoy, porque esas primera cifra es el cimiento sobre el que se asienta y eleva la segunda. Este blog es un lugar desde el que contar la verdad en el momento en que sea necesario. Se ha mantenido firme a lo largo de estos 7 últimos años y solo en otra ocasión, el 2 de marzo de 2013, se superó la cifra de 6900 vistas. Lo normal, pese a picos muy habituales del millar de visitas diarias, es que el conjunto del blog se sostenga sobre la cifra de 600.

             Lo hemos escrito muchas veces y no nos cansaremos de repetirlo: escribimos igual para aquellos 50 visitantes diarios del origen, como para el primer millar del Alminar más consolidado. Le seguimos dando las gracias a todos/as. Tanto a los 6000 de hoy, como a esos 300 que nos han esperado durante cuatro meses y que seguían entrando aquí, pese a que no había actividad. Esos son los que nos han mantenido y hecho crecer y nos animan y siguen ayudando para aguantar.

La Eneida melillense y su cifras


 

             La homérica Ilíada se inicia cantando a: “La cólera del pélida Aquiles, maldita, que causó infinitos males a los Aqueos y por cuya causa se precipitaron al Hades numerosas almas”. La Eneida es un poema latino del romano Virgilio, en la que se narran las cosas que acontecieron a aquellos que en otro tiempo vivieron en Troya, después de su célebre caída, narrada por el inmortal Homero. Es un trabajo por encargo del emperador Augusto, para reforzar la ya mítica fundación de Roma, pero bajo cimientos más creíbles que el de los gemelos amamantados por la loba capitolina.

             Con el Sur siempre hemos tenido relaciones difíciles , y el Este y el Oeste nos azotan de modo inmisericorde con sus demoledores vientos. Así pues ahora nos señalan el Norte, como toda o única esperanza. Resultó una afirmación sorprendente al tener su origen en el Presidente de la Ciudad. La contundencia de la frase, cayó como una maza sobre las esperanzas futuras, que son las que deberían importar. No solo legamos el espacio físico de una ciudad para la posteridad, sino también una serie de perspectivas y de líneas políticas que constituyan su futuro. ¿Cuál será la Melilla del VI Centenario, la de 2097?. Podemos tener algunas ideas o quizá ninguna, pero baste decir que nada ni nadie de lo que hay actualmente, será recordado por algo que imaginemos ahora. Nadie cantará la presente odisea en el modo en que pensamos.

           Esta ya emblemática se ha maquillado mucho, y fue pulida antes de emitirla a través de las agencias, por eso hemos cotejado varias redacciones, hasta dar con la más creíble, que fue publicada en diario El Faro: “Melilla debe poner rumbo al norte de manera decidida y descarada. El norte pasa por Málaga”. Sorprendió este frase, porque solo un año antes, el mandatario melillense invitó a los malagueños a: “volver la cara al mar, con humildad y visitar Melilla”.

           Sin comunicaciones, sin barcos ni aviones con capacidades suficientes, no hay futuro posible. Los durísimos siglos en los que Melilla solo vivió del socorro del Norte, constituyeron la larga noche de los 400 años, pasado al que nadie quiere volver. Quizá no fuera esa la intención con la que fue expresada.

       La autarquía, el aislamiento del entorno que la rodea no conducen a nada. Es el fin seguro, la vida sin horizonte. Salvo que lo que se quiera sugerir que el futuro está más al norte, da igual en que ciudad se halle.

          Las cifras de la Eneida melillense

        El rumbo del Norte ya lo han tomado 42.049 nacidos en Melilla, lo que quiere decir que solo el 55% de los nacidos en la ciudad reside ya en ella, o sea, 52093 ciudadanos, a fecha de 2016, según los datos públicos del INE (www.ine.es). El resto de la población del asentamiento melillense se compone de peninsulares y de extranjeros, mayoritariamente marroquíes. Resulta notorio que cada vez se deja de ver o se echa en falta a más gente que conocíamos, y no es porque hayan fallecido. Cada mes un amigo/a nos comunica que pone fin a sus días en nuestra ciudad. El proceso es similar en Ceuta.

             Andalucía acoge ya a 15.732 melillenses, de los cuales 8.001 han escogido Málaga como residencia definitiva, destino absoluto preferido por los naturales de Melilla. La siguiente provincia con más melillenses es Almería, con 2633. El resto se reparte entre Granada (1502), Sevilla (1482) y Cádiz (1147).  La siguiente Comunidad en número de melillenses es Cataluña con 7766, seguida por Madrid (5410), Valencia (4444), Canarias (2134). Se mantiene el exiguo intercambio con la ciudad hermana de Ceuta (485).

                       El mito de las nacionalidades

           El número de ciudadanos residentes en Melilla con Marruecos como país de origen es de 11990, lo que no quiere decir que esa sea la cifra de extranjeros. Sin embargo y pese a la leyenda urbana, Melilla es uno de los lugares en donde es más difícil obtener la nacionalidad española. En 2016 se concedieron 93.760 nacionalidades en España, de las que solo 87 fueron concedidas en nuestra ciudad, mientras que en Ceuta se otorgaron 172.

           De las 87 nacionalidades concedidas, solo 24 fueron por superar los 10 años de residencia, 34 por nacimiento y solo 14 por matrimonio. En las comunidades de Madrid y Cataluña se otorgaron 18.000 nacionalidades respectivamente. Esto deja claro que no hay marroquinización de la ciudad, aunque si una clara igualdad de comunidades o identidades mayoritarias. La falta de oportunidades, el estrangulamiento económico, y el retraso de la ciudad con respecto a otras capitales, deciden los motivos de la marcha. La composición social de las ciudades está cambiando, pero en todo el mundo. Nada es igual a como lo conocíamos en el pasado.

           Las Casas Regionales de Melilla

          Las casas regionales ya no existen en casi ninguna ciudad o comunidad autonómica. El regionalismo es un viejo concepto identitario de épocas pasadas. Hoy no se habla de regiones, o de provincias, sino de comunidades autónomas, de comarcas, de parques naturales, o incluso de nacionalidades.

          Las más conocidas son las casas de Melilla en Jerusalén, Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla; Toledo  y Almería; aunque esta última cambia de forma, colores y tamaño constantemente. Tanto es así que el Ayuntamiento de Almería llegó a preguntar a la directiva si seguía teniendo actividad. ¿Son las casas de Melilla un reflejo de la Eneida melillense? ¿pretenden ser la imagen nostálgica de una ciudad ya inexistente?. ¿Albergan alguna perspectiva de futuro, tienen algún peso electoral?. ¿Qué papel juegan las casas de Melilla?

                         Las lecciones de Troya

                Troya esconde aún muchas lecciones para el presente. Podemos seguir sacando enseñanzas de aquellos sucesos. El caballo de Troya de las sociedades actuales es el racismo, que puede enmascararse bajo diversas formas. La más visible es el odio étnico, pero también puede adoptar expresiones de rechazo religioso o incluso político. Integrantes de una misma comunidad, sobrarían los ejemplos, pueden incubar formas violentas de rechazo por razones políticas, siendo el caso más conocido el de Cataluña. El patriarcado esconde multiples venenos con el que agitar sociedades estables, como el odio al pobre, las desigualdades de clase, o la nueva lucha contra las leyes que pretender evitar la violencia de género y que es una nueva forma de envenenamiento social y enfrentamiento político. Superadas ideologías identitarias de tipo étnico, religioso, histórico o patriótico están surgiendo de nuevo, alimentadas con intenciones cuyo alcance se nos escapa.

                  Aquiles, Héctor, Príamo, Ayax, Patroclo, Casandra y tantos otros grandes sucumbieron en aquella lucha. Al final fue el astuto Ulises, quien sobreviviendo a todos tras una larga odisea, pudo narrar los legendarios hechos e inmortalizar sus nombres. Aunque el mérito sea de Homero, el viejo embustero, como le llamaban los catedráticos de historia del siglo XIX.