Archivo de la categoría: Reflexiones

Una boda en la carpa


El lugar de las fiestas

Imaginamos una pasarela sobre un río infectado de cocodrilos. Es estrecha pero suficiente. Sólo hay que mirar al frente y no cometer errores. La mujer de Lot miró hacia atrás y le alcanzó el estallido que destruyó a las ciudades de la Pentápolis. Estaba avisada. Esa es la situación. Un error y se está fuera. En la política no hay amigos ni parientes. Estas son las reglas durante el tiempo en el que se desempeñan cargos públicos, ya sean los electos, o los de 2ª línea, también conocidos como de confianza. En el asunto de la boda en la carpa, con los datos conocidos, no parece haber afectados integrantes del gobierno de la ciudad.

Como concejala encargada del oficio civil de la ceremonia acudió Dunia Almansouri Umpierrez, vicepresidenta de La Asamblea y Consejera de Hacienda, en uso de sus atribuciones y deberes legales. No permaneció allí, ni consta la presencia festiva de algún otro miembro del gobierno (salvo prueba en contra). En cuanto a la Vicepresidenta de la Asamblea nada puede reprochársele, porque las bodas no están prohibidas durante el Estado de Alarma. En este nuevo ataque al gobierno, hay una torcida intencionalidad en su origen, porque no se menciona la no prohibición de la celebración. No fue un acto ilegal o clandestino, como decenas de fiestas que sí se celebraron, pero no era conveniente, porque estábamos en el periodo de mayores restricciones, y en el día más vigilado, el 31 de diciembre. Era una celebración inadecuada en casi todos los sentidos, tratándose además, de una cargo de confianza del Gobierno de Melilla, y que comprometió, de modo tangencial, a una de las políticas más reputadas y veteranas de la ciudad.

Cuestiones sobre la carpa1

El Real Decreto 929/2020 de 25 de octubre, por el que se decreta el Estado de Alarma dice lo siguiente: Existe evidencia de que el contacto social, en espacios tanto abiertos como cerrados en los que no se guardan las debidas medidas de distanciamiento y prevención, conlleva un alto riesgo de transmisión del virus. En este sentido, la experiencia de meses anteriores confirma cómo la adopción de medidas restrictivas en ciertos establecimientos y actividades tiene un impacto directo en la reducción drástica de los brotes epidémicos y los casos asociados vinculados a tales contextos.

Una de cada cuatro personas se contagia en encuentros sociales ya sea privados o públicos: Sin embargo, respecto a los principales focos de contagio actual, el estudio de los brotes notificados por las comunidades autónomas revela que son los encuentros familiares y sociales, bien en el ámbito privado o público el principal entorno en el que se producen agrupaciones de casos, suponiendo casi un tercio de los brotes e implicando más de una cuarta parte de los casos. Esta evidencia de los contagios, es la que lleva al Gobierno de España a limitar los contactos familiares durante las fiestas navideñas en un máximo de 6, y a limitar de modo sensible el aforo en los establecimientos de hostelería. El desarrollo de este escalón corresponde a las Autonomías y ayuntamientos: Tanto las limitaciones a la permanencia de grupos de personas, como las referidas a la entrada y salida de territorios serán eficaces en el territorio de cada comunidad autónoma o ciudad con Estatuto de autonomía cuando la autoridad competente delegada respectiva lo determine, la cual también podrá modular, flexibilizar y suspender la aplicación de estas medidas.

Los puntos oscuros

Si algo queda claro en toda la normativa consultada y de todos los reglamentos de comunidades autónomas, es que el número máximo de personas en un convite de bodas no puede pasar de 100 si la celebración es exterior, ni de 50 si se trata de interiores superiores a los 500 m2 . No se puede citar el aforo del local en tiempos de normalidad, como hace Latif el Fahmi, en su cuenta de Twitter, porque el aforo máximo está regulado en su máximo, por el Decreto del Estado de Alarma antes mencionado. No existe un lugar más al aire libre que un campo de fútbol, y sin embargo no se permite el acceso a los estadios. Esto nos daría una cifra de 160 personas, a todas luces excesiva, que no se alcanzó ni siquiera el Día de Melilla.

Sin embargo, el afectado, en vez de caminar por la senda de las disculpas y de las explicaciones, escoge el de la amenaza velada y el de la descalificación. Esto sí va contra toda norma de actuación pública, y lejos de zanjar el asunto, lo eleva de categoría. No ha existido ninguna conspiración de servicios secretos, pues los vídeos fueron subidos a las redes sociales por los propios invitados, que son los únicos que suelen hacer fotografías en las bodas.

Lo que sí está rigurosamente prohibido durante las celebraciones son los bailes, pues todos los reglamentos especifican que los asistentes deben permanecer en sus mesas todo el tiempo. Ahora falta saber el número total de asistentes, si existió un registro nominal, y también la fecha en la que fue encargado el evento, porque determinará el grado de conciencia sobre el mismo. Lo que también es obligatorio, en este tipo de celebraciones, legales y permitidas por el Decreto de Estado de Alarma, es la firma y autorización de la autoridad competente, que debe tener conocimiento de la misma.

Habrá pues que dar explicaciones, y eso en una Democracia no supone humillación alguna. Esto determinará en qué estrato de responsabilidad se sitúa este gran enredo.

El Rastro, el futuro es de oro


Esta idea ya supo verla Coalición por Melilla hace al menos dos campañas electorales locales. La expansión natural del centro de la ciudad se dirigirá hacia el Rastro, al menos en las calles García Cabrelles, Gran Capitán y García Margallo, hasta la línea de corte con la calle Almotamid. El Mercado Municipal, al que ya solo le quedan una docena de puestos activos, deberá ser sustituido por una instalación más moderna en la siguiente década. El Mercado Central, antigua sede del Instituto General y Técnico de la ciudad, fue un apresurado parche para solucionar “el escándalo del cemento con aluminosis” de la época de Unión de Centro Democrático”. Otras áreas colindantes, como la de los pabellones militares de las calles Infantería, Camilo Barraca, general Weyler y Vara de Rey, tienen la mayor parte de los edificios vacíos. Esto asegura la rentabilidad y posibilidades del mercado inmobiliario hasta la mitad del siglo XXI.

El Partido Popular se incorporó a ella en la última campaña (2019), pero imaginando la zona como el Toledo de Alfonso X el sabio, y su escuela de traductores de Toledo, en lo que denominó como el “barrio de las lenguas”. Los dos partidos melillenses con más amplia base electoral, tienen relaciones de diversa índole, con el sector de la construcción e inmobiliario en nuestra ciudad, por lo que conceden a este campo una especial atención. Fue Karl Marx el primero que analizó la importancia de la economía sobre la política, y la relación entre ambas. También sobre la capacidad de influencia y dominio de lo económico sobre lo político. La diferencia solo está entre lo económico como fin del lucro privado, o la economía como instrumento del desarrollo social.

El nuevo eje de la ciudad arrancará en la Plaza de España y finalizará en la del Rastro, conectando la Avenida con la calle García Cabrelles, en lo que deberá ser la nueva Gran Vía de Melilla, y en la que también deberá ser también su denominación. Aunque no lo parezca, la propia Avenida y todas estas calles mencionadas, están llenas de edificios vacíos, como hemos ido escribiendo a lo largo de todos estos años. En una cuidad sin posibilidades de expansión física, el suelo es oro, es todo. El nuevo poder, o la capacidad de transformación de la ciudad hacia el futuro, se decide desde las áreas de Economía e Infraestructuras

El pasado mes, un viejo amigo del Alminar, residente en el mismo lugar de exilio que Boabdil, en la comarca de la Alpujarra, nos llamó para lo que parecía el talado de una palmera con inclinación imposible, en un viejo solar abandonado contiguo al callejón del Rastro. La palmera sigue en pie, pero pudimos observar el grado de deterioro y abandono de la zona, el polo oeste del nuevo eje de desarrollo. Todos los edificios están vacíos y tabicados, y los que no lo están ahora lo estarán antes del fin de esta década.

La transformación de Melilla en una urbe moderna, acorde con el siglo y el resto del país, debe pensarse y proyectarse ahora; con el mayor consenso posible. Hay terreno para construir de un modo razonable y pensando en el conjunto de la sociedad melillense, estrechando el margen a la especulación y al crecimiento desordenado, que es lo que ha acontecido en la última década. Este nuevo eje tiene posibilidades sobradas, porque hay mucho suelo, y gran parte de los edificios son de una única planta, por lo que crecerán en altura.

Existe algo más que queremos escribir ahora, aunque nos será imposible verlo. Quizá algún buscador del futuro localice esta frase, y este blog. Melilla vivirá el 6º Centenario de su conquista, en 2097, como una ciudad muy distinta, pero española. Las bases de esa ciudad, pueden empezar a asentarse ahora. No faltarán problemas, pero se alcanzará ese objetivo.

2021: El año nuevo


Las crónicas bajo la Peste

Empezamos con la peste y acabaremos con ella, y ese acabar tiene un doble sentido. Hemos repasado frases anticipatorias, entre los artículos de diciembre de 2019 y enero de 2020, cuando nadie sospechaba nada, pero algo flotaba en el ambiente. En esas situaciones, el subconsciente libera frases ambiguas, que conectan con hechos que se producirán después. Las profecías aparecen primero y la historia tras ella.

En septiembre de 2019 la procesión de la Patrona de Melilla se quedó en las puertas de su templo por segundo año consecutivo. Era un hecho anómalo que solo pudimos intuir: No parece existir en los anales y crónicas religiosas de la ciudad, un precedente de esta magnitud y alcance, al que no nos atrevemos a otorgarle un significado trascendente, al menos de modo público, pero lo tiene. Quien repase las profecías de los oráculos griego podrá darse cuenta de inmediato de lo ambiguo de sus mensajes, incluso de sus doble lecturas e interpretaciones.

En ese mismo mes de septiembre, el día, el sorteo de la Rifa de la Caridad premió al número 100, un número extraordinariamente bajo, en el sorteo inmediato al día de la Patrona, y que en la terminología local se conoce como “la muerte”. El año 2019 fue un año político. Nos enfrentamos a dos elecciones generales y eso ocultó absolutamente todo, pero seguían ocurriendo cosas que no habían sucedido antes, como el golpe de viento que arrancó la roseta de madera de la capilla del Centro Asistencial, y a la que llamamos “el viento del diablo”. Esto ocurrió el 26 de noviembre. Apenas dos días antes, y en una exposición sobre Biblias luteranas, realizada por la organización evangélica Amiel, otro golpe de viento tiró al suelo las piedras de cartón que representaban el sepulcro de Cristo. Acabábamos de fotografiarlas en el instante anterior y tenemos las dos fotografías.

Entre los mil misterios de la pandemia que asola el mundo, y que probablemente nunca se aclararán, se encuentra el de su origen temporal. Cuando algo se detecta es porque ya lleva existiendo unos cuantos meses. Hoy parece una evidencia que el virus se estaba ya posicionando en el mundo en el último trimestres de 2019, de ahí su aparición simultánea y veloz en muchos lugares del Planeta. La peste siempre viaja rápido y suele llegar hasta el último rincón. El 1 de febrero de 2020 ya era visible en Alemania y el 9 de febrero en Francia, pero todavía eran solo noticias. No se escribían opiniones ni comentarios en la prensa escrita. Seguía considerándose un problema de China. La desaparición total de la prensa en nuestra ciudad nos ha aislado de muchas opiniones y comentarios.

El día 31 de diciembre de 2019, en la despedida y saludo final del año, escribíamos esto: El mundo se renueva constantemente, aunque a veces sí puede cambiar en un solo día, como por ejemplo el 2 de enero de 1492, fecha de la entrada de los Reyes Católicos en Granada. Los años se encadenan unos a otros, y el primer día del año es igual al anterior, pero efectivamente, “el mundo puede cambiar en un solo día”. Para todos, en España, cambió el 14 de marzo de 2020.

Los datos de la Peste de los murciélagos o Covid 19

Quizá nunca llegue a aclararse el origen físico y la causa biológica de la presente pandemia, pero los datos son extraordinarios. Hay 83, 5 millones de infectados y 1, 8 millones de fallecidos. Estados Unidos es el país mas afectados. Su cifra de víctimas (345.844) se aproxima al total de bajas de la Fuerza Expedicionaria Estadounidense (AEF) en la II Guerra Mundial (404.399). En España, el 9º país en contagios, los fallecidos (50.837) quintuplican la cifra reconocida de víctimas mortales en la catástrofe de Annual, trágica efeméride de la que se cumple ahora su centenario. Rusia (56.798) cuadruplica ya la cifra de muertes registradas en la guerra de Afganistán (13.310).

Si algo queda claro ahora, es que la pandemia ha triturado cualquier país y cualquier tipo de gestión (neoliberal, conservadora, socialdemócrata) con independencia del desarrollo de su sistema sanitario. Los países del llamado G7 han sido barridos por la epidemia, sin importar su orientación económica. Persiste el misterio de la República Popular de China, el origen geográfico de la peste, y el enigma de la contención de la infección en su territorio. El 1 de febrero de 2020, el diario El País confiaba en que China contuviese su problema sanitario, pero en ese día y en ese momento, el virus ya estaba en casi todo el mundo. Tampoco han existido variaciones significativas entre invierno y verano, entre calor y frio, entre hemisferios sur o norte.

Así empezamos el año, el segundo que conviviremos con la pandemia, porque el término peste sigue asustando. Ya contamos con varios tipos de vacuna, que empiezan a distribuirse por todo el mundo. De aquí debería sacarse la idea de que ya no puede dejarse a ningún país fuera de las mejoras y avances sanitarios, o fuera de cualquier avance humano.

Mientras tanto seguimos afirmando que es posible evitar el contagio, pese a que sigamos en manos del azar. Las vacunas llegarán a todos, pero tomará su tiempo, al menos el año completo. Europa no es China. Así pues, desde El Alminar deseamos para toda nuestra comunidad alminarense, en el año que se abre: Salud, trabajo, esperanza y paciencia.

La Navidad y El Alminar


El observador

Nos definimos así casi desde el principio. Esa fue y sigue siendo nuestra principal intención, la de observar, para luego compartir lo observado. Para observar es mejor tener un punto fijo, en el que sentirse cómodo, pues se permanecerá en él mucho tiempo, o incluso tener varios, para percibir la realidad cambiante y luego poder mostrarla y compartirla. Este es nuestro décimo año, en el año que nadie imaginaba. Hemos visto muchos cambiar muchas cosas, y también hemos cambiado aquí dentro, aunque a veces ese cambio se dirija en tono de reproche: “es que ha cambiado, ya no es lo mismo”. Claro, porque aquello que no cambian son las rocas y los entes inertes, o el pensamiento fosilizado. Lo que es previsible acaba por aburrir. Siempre se busca algo nuevo, una nueva instantánea, una nueva visión.

Desde el pasado mes de septiembre, hemos vuelto a recuperar de modo constante la cifra de 10.000 visitantes mensuales, enlazando con las cifra similar de una año antes, en septiembre de 2019, fecha en la que por primera vez en muchos años, las cifras de visitas descendieron por debajo de ese límite. Esto muestra que hemos conseguido la necesaria renovación, imprescindible para una blog de estas características. Hay que renovarse, manteniendo a la vez la esencia y la naturaleza de aquello que nos define y que nos hace diferentes. El Alminar se ha hecho más pequeño, pero también ahora es más estable, más sólido. Melilla es nuestro objeto de observación, porque es la ciudad que compartimos.

El Alminar es también muy visual, por eso siempre hemos cuidado las fotografías. Las imágenes de aviones siempre son atractivas y también; La parábola del avión (en el principio de la pandemia) ha sido la entrada más vista del año. El vídeo sobre El Fuego Verde (alguien nos dijo que era cosa de brujería) es la que le sigue en visitas. En este top de las 5 entradas con más visitas, las siguiente son: Tiempo de acacias y de podas, En la muerte de Miguel Ángel Roldán y Luis García Alix y el asesinato de García Lorca, la entrada que provocó el cambio de denominación de esa calle. Este es un somero balance de un año dominado por la pandemia, de la que empezamos a escribir el 26 de febrero, y que nos acompañará durante la mayor parte del año próximo.

Felices Navidades desde El Alminar

Es Navidad, y por primera vez las familias no podremos juntarnos para celebrarla, pero al igual que a generaciones anteriores les tocó vivir la Guerra Civil y posteriormente la II Guerra Mundial, a las generaciones presentes, nos ha correspondido una pandemia o peste, que tanto da, casi un siglo después de la pandemia de “gripe española” , que además quedó unida al año final de la I Guerra Mundial. Siempre existen circunstancias peores y al menos, ahora el sistema sanitario está muy desarrollado en gran parte del mundo. Habrá que estar atentos y exigir que las vacunas para el virus del Covid 19, alcance sin excepción a todos los países del mundo. Este será nuestro deseo para el Mundo.

Para todos los lectores/as de la Comunidad alminarense, para todos los comentarista, los que aún quedan y también para los que fueron en algún momento, les transmitimos nuestros de deseos de Paz y Felicidad para todas las personas de buena voluntad. También queremos que la luz de la Navidad alcance e ilumine, a todos y todas, sin excepción. Si se sale a buscar la Navidad, se acaba encontrando.

Nota: El Observador observado | El Alminar de Melilla

El síndrome de Junio Bruto


Conspiración contra el Gobierno de Melilla

Si algo odiaban los romanos era a la monarquía, a las que identificaban con todos los excesos y arbitrariedades posibles. Julio César jamás pretendió proclamarse rey, pero los romanos creadores de bulos, eran los más eficaces de la época, y hasta diríamos que de cualquiera. Así pues, hicieron creer hasta el último ciudadanos de Roma, que pretendía precisamente eso. Además, los romanos eran los mejores conspiradores, nadie como Lucio Sergio Catilina, ninguno a su altura.

No osaríamos decir que ahora mismo hay en Melilla alguien equiparable al divino Julio, pero si podríamos identificar a los dominados por el “síndrome de Junio Bruto”. ¿Quién fue Junio Bruto, cuándo y cómo lograron convencerle de que César pretendía proclamarse rey? No lo sabremos nunca, pero el dominado por este síndrome creyó ser un salvador de sus conciudadanos , y no dudó en unirse a los oligarcas y a las clases dominantes de Roma, totalmente opuestas a los intereses de la ciudadanía.

Julio Cesar ya lo había obtenido todo, y no deseaba nada más. Hay cierto consenso entre historiadores en atribuirle una gran magnanimidad. Rehuía honores, iba prácticamente sin escolta. Nunca fue derrotado en combate, como Napoleón; ni tampoco se permitió un exceso o el ser dominado por la ira, como Alejandro en Persépolis. César sí tuvo un orador y escritor enloquecido en contra suya, Cicerón, dominado por la amargura y el rencor.

Lo que sí está claro es que Roma estaba dominada por el resentimiento, por el de quienes habían perdido el poder y pretendían recuperarlo, y por quienes no disfrutaban de todo el que creían merecer. Así pues, encontraron en un hombre joven, Junio Bruto, la mano cercana con la que derribar a quien consideraban ya un tirano. No traiciona el enemigo, ni el rival político, sino el familiar, el amigo o el compañero de partido.

El elogio es gratuito, pero la lealtad no, decían también los romanos. Las lealtades políticas se recompensan con cargos y dádivas, pero esas necesitan ser constantemente alimentadas. No hay nada más destructivo que el elogio y el halago inmerecido, porque disuelve cualquier perspectiva. Anula la voluntad y el entendimiento, como parece estar ocurriendo. Para huir de los cantos de sirenas, el astuto Ulises se ató al palo mayor. Su triunfo fue el regreso y no hundir el barco, como le aconsejaban las sirenas.

Estamos frente a u una adversidad muy grande, la mayor que se haya conocido en Melilla, en España, en el Mundo, tras la finalización de las II Guerra Mundial. Pretender ahora desestabilizar un gobierno, cualquier gobierno, como ha hecho VOX con su moción de censura, constituye una irresponsabilidad, que será repudiada por el pueblo, cuando tenga ocasión de volver a manifestarse.

Los ciudadanos/as de Melilla llevamos meses viendo con estupor y cierto espanto, las maniobras desestabilizadoras en el interior del propio gobierno. A la incompetencia ya estamos acostumbrados, por eso ya ni se le da importancia. Sin embargo, sí causa desánimo y enfado, que no se deje trabajar a un gobierno en el que hay personas muy capaces y competentes, que solo pretenden darle una oportunidad a esta ciudad, quizá la última, después de tantos años de malos modos.

Quien se haga responsable de una eventual zozobra del gobierno, no tendrá otro lugar en la historia que el de Bruto, o el de Bellido Dolfos, el valedor de Dona Urraca.

Fratelli, Illuminati y milenaristas


Poder mundial y sociedades secretas

No los vemos, pero están ahí. En sociedades secretas, iluminati, milenaristas, fratellis, masones. Todos reclaman su posición y paternidad o maternidad en los nuevos avances en el conocimiento humano, y en los logros científicos. Parecía que el milenarismo surgido con la llegada con la llegada del año 2000 se había disuelto como un terrón de azúcar, sin embargo la llegada de la Pandemia de Wuhan lo ha alterado todo, o quizá puesto a la luz.

No todo es malo en lo oculto, pero como es secreto no pueden existir registros. A muy duras penas, el orden político mundial se impone, y si para ellos hay que extinguir países como Iraq, Siria, Libia, se hace sin mayores miramientos. Hubo ensayos pacíficos como la desaparición de Checoslovaquia o la fragmentación de la antigua Unión Soviética, y otros muy violentos como la destrucción de Yugoslavia o la más reciente secesión de Ucrania, del territorio de Rusia.

A veces lo oculto es solo resistencia, como los casos del colectivo Anonymus o Wikileaks, sin embargo, la reacción del sistema global es poderosa y acaba desintegrándolo todo. Los poderosos no permiten disidencias, y la única posibilidad de comunicación es la red, que es en realidad un servicio prestado. En el libro Illuminati leemos: “La sociedad es una esfera de conformidad agrupada alrededor de una idea sobre lo que resulta aceptable. La discreción suele ser necesaria para la supervivencia de estos grupos, ya que cualquier cosa que se percibiera como una amenaza para lo que se considera aceptable es una amenaza para el poder gobernante, y eso suele dar como resultado la persecución. A medida que los líderes intentan mantener el orden, inculcan un miedo a lo desconocido en sus súbditos, que sospechan entonces de los grupos secretos”. También existen sociedades, que aunque aparentemente públicas, son completamente herméticas, como la Cienciología , que tiene 15 centros establecidos en España1. Poco o nada se ha vuelto a saber de colectivos como Anonymus.

Creencias, utopías y milenaristas

En el edificio de la ONU hay una sala grande, dedicada a la oración de los religiosamente creyentes y a la reflexión de los increyentes. No hay ningún signo religioso. Es la piedra bruta, sin desbastar. De ella surgirá el humano perfecto, ideal2 . La masonería es una creencia sin fe, una religión sin iglesia. La última gran utopía fue el socialismo, pero quedó enterrada y sin posibilidad de rehabilitación con la caída del Muro de Berlín en 1989. El socialismo fue un conjunto de creencias, una fe y León Trotsky su último gran iluminado: El hombre será incomparablemente más fuerte, más sabio, más sutil. El tipo humano medio se elevará hasta alcanzar las cimas de un Aristóteles, un Goethe o un Marx3.

Hay grandes pensadores y pensadoras pero cuyos libros no son de fácil acceso y los autores son desconocidos para casi todos. Tienen muy poco eco social y menos repercusión intelectual aún. El pensamiento hegemónico no admite muchas fisuras y a Noam Chomsky no le publica casi nadie. ¿Qué nos queda para hacer frente a todo esto? Pues poco o muy poco. Mientras tanto estamos en manos de agoreros, de alumbrados y de algún que otro predicador apocalíptico. Ahora mismo es imposible ver más allá.

Parece evidente que “la peste de los murciélagos” no era un escenario previsto. Es más, nadie contaba con él pese a que intenten apuntarse la visión, pero provocará cambios muy profundos en la economía mundial y en las sociedades presentes y futuras. El gran gurú de la dominación económica mundial es Milton Friedman, como relata Naomi Klein en la doctrina del Shock: “Solo una crisis, real o percibida, da lugar a un cambio verdadero. Esa ha de ser nuestra función básica: Desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelve políticamente inevitable”.

Nota: 1http://www.observatorioreligion.es/. 2La Trama Masónica, Manuel Guerra. 3 Misa Negra, John Gray

Reflexión en la pandemia


Hay un tiempo para cada cosa y una cosa para cada tiempo. Lo importante es darle la cara a los acontecimientos y estar a la altura de lo que se requiere. En el peor momento posible y ante la mayor amenaza que haya tenido jamás el mundo, el Reino Unido de la Gran Bretaña tuvo al mejor dirigente posible, eso se salvaron.

Existe días que no queremos que sean olvidados, y uno de ellos es hoy, 6 de octubre de 2020. Hemos escrito hasta el cansancio, que se estaba dejando la línea de choque frente a “la pandemia de los murciélagos o de Wuhan” en manos del azar, que resulta un aliado cuando se hace todo lo que se debe, o como decía Wittgenstein: “hay que dejar las menos cosas posibles en manos del azar”, si se puede, ninguna, porque el azar el algo que puede volver la cara en cualquier momento, como está sucediendo en Melilla, entre el final del verano y el principio del otoño. En junio no se tiraron cohetes porque lo impedía “el estado de alarma” o las fases del confinamiento.

Hoy, 6 de octubre, hemos registrado el primer sanitario fallecido por Covid, el coordinador médico del SUAP (Servicio de Urgencias de Atención Primaria) José Manuel Galindo Gómez, y hemos iniciado la lista de políticos contagiados, que casualmente es otro sanitario, Mustafa Aberchán. Esto ya es muy grave, porque los sanitarios son la última línea de defensa, aquella retaguardia a la que aplaudíamos en los meses de marzo y abril. Porque hay que ser conscientes de que después de los sanitarios, ya no hay nada más.

Comunidad Sanitaria, Medalla de Oro de Melilla

El pasado 25 de septiembre, en el acto aplazado de la entregas de las Medallas de Oro de la Ciudad, se encendió un pebetero que homenajeaba tanto a los sanitarios, como a todas las víctimas mortales del Covid. Una representación de todos los estamentos de la Comunidad Sanitaria, y de la sociedad melillense depositaron uno a uno, una rosa blanca en homenaje y recuerdo hacia todos los que han perdido la vida, y en consideración y ánimo para los que luchan contra la pandemia, en situación de estrés, de agotamiento, y de claro riesgo para su vida.

Esto es una cadena de responsabilidades, y el que se resiste a usar el cubrebocas (mascarilla) en el Paseo Marítimo, en el bar, en la cafetería, en la calle, o que no guarda las medidas sanitarias de rigor, debe saber, que su irresponsabilidad acaba justo en la línea sanitaria, con los efectos que ya empezamos a ver. Esa irresponsabilidad es responsable de muertes, aunque no quieran ser conscientes de ello, porque el que está contagiado, contagia al que no lo estaba, a veces con resultados fatales.

Sirvan estas líneas como recuerdo eterno a José Manuel Galindo Gómez, y como agradecimiento a toda la Comunidad Sanitaria de Melilla. También como deseo del pronto restablecimiento del cirujano del Hospital Comarcal, Mustafa Aberchán.

Fotos: Javier Bernardo