Archivo de la categoría: Semana Santa

El Cautivo sobre El Alminar


 El blanco del Cautivo ilumina el Lunes Santo de Málaga

            Enrique Delgado

       ¿Qué es El Cautivo?. Nada, Todo. Hace ya 11 años que mi amigo Pepe Vacca (qepd), me habló por primera vez del Cautivo, un paso procesional de la semana santa de Málaga cuyo sustantivo, sin más aditamentos, se ha hecho una categoría en sí mismo. Desde el año 2006 me documenté profusamente sobre su historia, contenido e idiosincracia. Mucho antes de verlo, en el año 2014, en su templo de San Pablo, en el barrio malagueño de La Trinidad, su influjo ya estaba presente en mi espíritu, porque el Cautivo  llega antes de que se le vea. Faltaba solo verlo en procesión, en la calles de Málaga, en el Lunes Santo que es el lunes del Cautivo, hay otros pasos, otras cofradías, como la espléndida de Estudiantes,  con sus dos poderosos tronos (Jesús Coronado de Espinas y Ntra. Sra. de Gracia y Esperanza), Gitanos, Dolores del Puente.  Todos son tronos e imágenes de gran calado, de enorme vistosidad,  pero el lunes santo se espera al Cautivo, por El Cautivo para la ciudad de Málaga, la 2ª ciudad de Andalucía, desde las 7 de la tarde, cuando inicia su recorrido procesional.

        Desde las seis de la tarde, a casi 5 horas de su llegada a La Alameda, mujeres y hombres llegan con sus sillas a la zona central del paseo, para esperarle, porque el Cautivo siempre llega. Se le busca, se le espera, pero siempre acude a tu encuentro. Las conversaciones de las personas que deambulan por la calle, los lunes del Cautivo solo tienen un tema, cuándo llegará, si a la hora marcada en el guía oficial de pasos, o con retraso debido a contingencias imprevistas, como el aguacero de la media tarde del 21 de marzo. La semana santa tan tempranera, la que se inicia en los dos últimos días del invierno tiene muchos riesgos, y la climatología es uno. Sin embargo, en este caso, la lluvia respetó su majestuosa presencia. El Cautivo transciende Málaga, su templo, el ámbito religioso. Es en sí mismo un acontecimiento. A lo largo de la tarde pude hablar con quienes habían venido desde Córdoba, Granada, de Setenil de Las Bodegas (Cádiz), Melilla, solo para verlo. Los asientos y butacas de la carrera oficial,  están reservados y pagados desde meses antes. Buscar un hueco para verlo pasar, apenas unos minutos, es toda una aventura. Hay que buscar un punto determinado y esperarlo. En este caso fueron solo dos horas, en una noche fría y húmeda, del primer de la primavera.

                                                    Esperando del Cautivo

           En un mundo de cofradías antiguas y muy poderosas de Málaga, de hermandades muy ricas dentro de iglesias pobres, apareció un 19 de marzo de 1939,  una hermandad nueva,  con una talla sencilla,  nacida en  un barrio humilde, dentro de una iglesia modesta y con trono procesional carente de todo lujo o alarde estético. En ese mismo momento, y con el recelo total de La Iglesia, regida en aquellos años por el obispo Balbino Santos, surgió la leyenda y procesión del Cautivo, que cautivó el corazón y el espíritu de los malagueños desde el primer momento. Abrirse camino entre Estrella, Rescate, Jesús el Rico, Lágrimas y Favores, Fusionadas, Expiración, Mena, Zamarilla, Servitas y distinguirse de todas ellas, llenando de contenido todo el Lunes Santo, no es fácil, no está al alcance de nada ni de nadie. Ese es el gran milagro del Cautivo. Esa es su leyenda, esa es su diferencia.

         La túnicas blancas de los nazarenos del Cautivo empieza a verse una hora antes de que llegue su imagen,  esculpida por el imaginero granadino Martín Simón. La Alameda principal inicia un suave descenso hacia la calle Larios, por lo que los tronos se ven más altos y luego descender hacia el centro del paseo. El Cautivo es una talla grande, que se hace pequeña en la distancia y en la inmensidad de su trono. Llega, se acerca, sobrecoge y se aleja suavemente, envuelto en incenso, en la música de las  bandas que le acompañan. Es la estrella que ilumina el Lunes Santo de Málaga, envuelto en las vaharadas de incienso, en su blanco tan potente como la Luna, que a veces lo acompaña. El tiempo respetó al Cautivo. Nada pudo detener su paso.

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La Pascua ortodoxa rusa


         

                       La Pascua ortodoxa rusa

 Alicia Kuchan

Ahora que esta acabando  la semana de Pascua, he decidido hablar un poco de rasgos distintos entre la  Pascua española y la Pascua rusa.

 En primer lugar, la estructura de la iglesia rusa es diferente a la organización del recinto de la iglesia católica, española. En el templo ortodoxo casi no hay esculturas, sólo una o dos. Todo lo demás son los cuadros (iconos). Sobre el altar son los iconos que representan los patriarcas, profetas, los santos, apóstoles, Jesucristo, las doce fiestas mas grandes del año y en la parte inferior son Santa María, Jesucristo y el Santo, a quien  es dedicado el templo. La tradicional ofrenda a los iconos se hace con velas y en grandes fiestas, y con  flores. Solo se utilizan velas de cera, porque es una forma de calentar el templo, para que la gente se sienta cómoda durante toda la misa. En la iglesia hay dos bancos para los ancianos y los enfermos, y un banco donde el día de  Epifanía, en donde se pueden poner las bolsas y arreglar las botellas con el agua bendita.

El ayuno en Rusia es mucho más estricto, y durante la Cuaresma incluso mucho mas. Durante siete semanas está prohibido el consumo de carne, pescado, huevos, productos lácteos. En la última semana se recomienda no consumir incluso aceite vegetal. La última semana es un tiempo de penitencia, reflexión, soledad y silencio.

En  Rusia no hay tradición sacar del templo los iconos y estatuas de Santos.

El jueves, las madres y mujeres,  deben  preparar en el horno unos hornazos de Pascua, pintar los huevos y cocinar la pascua (requesón con pasas, frutos secos, nueces, huevos, natas  y mantequilla). Si los pasteles son bonitos y altos es presagio del año prospero. Después de cocinar la comida pascual, ella debe limpiar la casa, y toda la familia toma baño. El viernes, nadie está haciendo nada y no se come nada, pero se puede beber el zumo. El  sábado, el ama y los niños  llevan los huevos y hornazos de Pascua la iglesia para consagrarlos; después de la vuelta uno puede comer las frutas. Por la noche, todos acuden  a la misa (aquellos que no pueden estar presentes en la iglesia, miran la misa por TV, que la transmite hasta la mañana). A medianoche, el patriarca declara que Cristo fue resucitado, después ya se puede comer todo, pero los más devotos están esperando el fin de la misa de la mañana, cuando desde el templo traen la pascua “cantada”.

El orden de la primera comida después del ayuno es así: en primer lugar, uno come un trozo del pastel, con la pascua puesta, luego se come el huevo, luego jamón. Cuanto más sabrosa es la mesa de Pascua, mejor será el año  para la familia. Niños y a veces, adultos, intentan romper el huevo de su vecino por la mesa. Quien rompa otro huevo, gana, y tiene el derecho a recoger el huevo roto. Después de la primera comida todos vienen a visitar a parientes, familiares y amigos. La comida (gula), continúa hasta la noche, por lo que a veces es difícil de aguantar.

La Pascua dura 7 días, y en este momento uno no debe  trabajar. Por lo menos, es necesario evitar el trabajo relacionado con la contaminación del aire y del agua: lavar el vestido, barrer o lavar pisos, coser, hilar. La Pascua es la fiesta de la resurrección del Señor; por eso en los días de Pascua la gente no va al cementerio. Uno puede visitar sus muertos al cabo de una semana, el martes,y ofrecerles un huevo y un trozo  de pastel de Pascua, los desmigan y desparraman por la tumba.

En la actualidad, la iglesia no considera que el ayuno es un requisito imprescindible: el patriarca dice que quienes se acercan a Dios en la última hora, recibirán exactamente la misma cantidad como aquellos que vinieron a la primera hora, porque Dios es eterno, y a Él no le importa: una hora mas, un siglo menos…

                  La Pascua ortodoxa rusa

    Алисия Кучан (http://www.viva-raphael.com/)

Сейчас, когда закончилась пасхальная неделя, мы решили немножко поговорить об отличии испанской Пасхи от русской.

Во-первых, устройство русского храма отличается от испанского – католического. В храме практически нет скульптур, буквально одна-две. Всё остальное – это картины (иконы). Над алтарём находятся иконы с изображением патриархов, пророков, святителей, архангелов, Иисуса Христа, двунадесятых праздников, а в самом нижнем ряду – Девы. Марии, Иисуса Христа и святого, которому посвящён храм. Традиционное приношение иконам – это свечи, а по большим праздникам – цветы. Свечи используются только восковые, это один из способов согреть храм, чтобы люди чувствовали себя комфортно на протяжении службы. В храме находятся буквально две скамейки для старых и больных, и одна скамейка, где на крещение  можно поставить сумки, чтобы положить в них бутылки со святой водой.

Пост в России является гораздо более строгим: на протяжении семи недель запрещено потребления мяса, рыбы, яиц, молочных продуктов. На последней неделе не рекомендуется употреблять даже растительное масло. Последняя неделя – это время покаяния, размышлений, уединенияи молчания.

 В России не принято выносить из храма иконы и скульптуры святых.

В четверг хозяйки пекут куличи, красят яйца и делают пасху (творог с изюмом, орехами, яйцами, сливками и сливочным маслом). Чем лучше получились куличи, тем удачнее будет год. После приготовления пасхальной еды убираются в доме, и вся семья купается. В пятницу никто ничего не делает и ничего не ест, но можно пить сок. В субботу куличи и яйца несут в церковь, чтобы освятить; потом можно кушать фрукты. Вечером слушают всенощную службу (те, кто не может присутствовать в храме, смотрят службу по телевизору, которая транслируется до самого утра), и в полночь патриарх объявляет, что Христос воскрес. После этого уже можно кушать всё, но самые набожные ждут окончания утренней службы, когда домой приносят «петую» пасху.

Процедура разговления выглядит так: сначала едят кулич, намазав его пасхой, потом съедают яйцо, потом – ветчину. Чем богаче пасхальный стол, тем лучше будет у семьи год. Дети, а зачастую и взрослые, стукаются яйцами: кто разбил чужое яйцо, тот выиграл, и имеет право забрать разбитое яйцо себе. После утреннего разговления все едут навещать родителей, родственников и друзей. Обжорство продолжается до самого вечера, что порой бывает трудно его выдержать.

Пасха продолжается 7 дней, и в это время нельзя работать. По крайней мере, надо избегать работы, связанной с загрязнением воздуха и воды: стирка, мытьё и подметание полов, шитье, прядение. Пасха считается праздником Воскресения Господа, поэтому  на кладбище в Пасху не ездят. Навестить своих покойников положено через неделю, во вторник: надо отвезти им яйца и кусочек пасхального кулича, которые крошат на могилу.

В настоящее время Церковь не считает пост обязательным условием: патриарх говорит, что тот, кто пришёл к богу в последний час, получит ровно столько же, сколько пришедший в первый час, потому что бог вечен, и ему не важно – часом раньше, веком позже…

El regreso del Resucitado


               Cinco de la tarde, hora lorquiana. El Resucitado regresa a su parroquia por la calle del Alcalde de Móstoles. Ya no hay orden ni concierto, aunque la banda seguía sonando. Lejos quedan ya el esplendor del paso por La Avenida, los ecos de los aplausos, los saludos de las autoridades. Hace calor y la pendiente es dura, pero el mérito y la satisfacción están en su lugar más alto. Ha sido una Semana Santa en la que la climatología se ha reconciliado con todas las hermandades. No han faltado costaleros, ni portadores de tronos y de pasos. El Resucitado y el Rocío son las dos hermandades que hacen recorridos procesionales más largos. La cofradía del Barrio de Bateria Jota abre y cierra la Semana Santa.  Ambas Hermandades son las únicas que tienen dependencias propias.

             La dura cuesta de Batería Jota hace mella en el regreso. Aquí ya no hay focos, ni atención popular. Hace ya varias horas que los artífices de la semana de Pasión celebran y disfrutan el éxito procesional. Las rencillas de otros años han quedado olvidadas. El paso conjunto y al unísono por la avenida principal de la ciudad ha sido un acierto.

              En este duro regreso radica el verdadero mérito. Cuando se pasa frente al público o frente a las autoridades, ya se obtiene esa recompensa. El mérito y la recompensa aquí, es otra.

La imagen del Cristo de Mena


 

           Mena es Málaga y Málaga es Mena. Málaga es muchas más cosas, y Mena no es solo su Cristo. Me gusta ver la cosas antes de que se conviertan en un espectáculo de masas, antes de su multitudinaria exposición pública. Ver al Cristo de Mena un Jueves Santo es un espectáculo único, pero no es fácil, o se ve a gran distancia, o en condiciones difíciles. La organización de los desfiles procesionales malagueños es muy eficaz, pero hay mucha gente y la visión de las imágenes y sus tronos se torna complicada y muy cansada.  El fin de semana previo a la Semana Santa es el de “los traslados”, o el de los “viacrucis” durante los cuales, los cofrades sacan las imágenes de las parroquias para trasladarlos a las Casas de Hermandad, que es donde están los tronos, que son el punto de origen de cada procesión, o los procesionan por los alrededores.

                           Hay un momento, el sábado de pasión, en el que los hermanos y hermanas de la Cofradía de Mena, portan la imagen del Cristo que realizara Palma Burgos en 1941,  para cubrir el hueco de la insustituible imagen original de Pedro de Mena, la que ardió en mayo de 1931.  Apenas un centenar de personas cubren el pequeño rizo que realizan en paralelo al puente de La Esperanza, rodeando la Casa de Hermandad de la Virgen de igual nombre. Son cien personas, poco más de público y una discreta escolta de La Legión, protectora del Cristo de Mena, desde su fundación en 1921.

                             Hay veces que uno busca el encuentro con las imágenes, y otras en las que éstas vienen a tu encuentro, sin más preparación que la propia sorpresa. Sin pensarlo, sin preparación previa, el legendario Cristo de Palma Burgos, aparece frente a tus ojos sin exorno alguno, sin el aroma del incienso, sin el aditamento de la música. Se muestra la imagen desnuda, tal cual la concibiera el artista, transmitiendo lo mismo que el artista quiso proyectar en ella.

                                   La sorpresa fue absoluta. Pocas veces se puede ver una talla tan representativa a un palmo de distancia, casi hasta tocarla con los dedos, al alcance de la vista, en su esplendoroso acabado. Francisco Palmar Burgos fue el último que vio la talla de Pedro de Mena en mayo de 1931, antes de acabar convertida en brasas ardientes. Fue él quien rescató la pierna de la insustituible efigie y que hoy se muestra en el Museo de La Cofradía. Palma Burgos realizó una imagen sufriente de Cristo, que pese al parecido con la original, se diferencia en algo sustancial. La imagen del artista barroco Pedro de Mena reflejaba la placidez de la muerte, mientras que la del contemporáneo Palma  muestra la angustia por haberla visto arder y convertirse en ceniza. Ese dolor de Palma Burgos se proyectó sobre el rostro del Cristo que tallara en la década de 1940. Es una representación de Cristo ya muerto, pero en la que el rastro del sufrimiento no ha llegado a desaparecer del rostro.

                                  Hace ya tiempo que fui a Málaga a conocer la venerada imagen del Cristo de Mena. Esta vez ha sido al contrario. Este Viacrucis de hoy un acto casi anónimo y desconocido. Es un acto de fe, casi en completo silencio, al amparo de la oscuridad. En no mucho tiempo esto cambiará totalmente. Me hablaron de esta imagen, y de su historia mucho antes de que pudiese verlas. Escribí sobre ellas antes incluso de haberlas visto. Tenía la intención de ir a ver a Mena, pero no era aquello que fui a buscar y que sí encontré. Sin embargo,  ha sido este inesperado encuentro, el que lo ha cambiado todo. También suele ocurrir con muchas otras cosas.

                  Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/02/05/santo-domingo-malaga-mena/

La Semana Santa de Melilla en imágenes


 

 

                      Una exposición retrospectiva

          Eclessia es una palabra griega que significa comunidad, y La Iglesia tomó el todo por la parte y se sustantivizó  a sí misma, de modo que en los evangelios traducidos del griego se  escribe comunidad y en los de traducción latina se traduce la palabra como Iglesia. La Iglesia como tal, surge casi cuatro siglos después de los evangelios, cuando el emperador Constantino la convierte en religión de Estado.  Viene esto a cuento porque en el programa de Semana Santa del año 2014, el Vicario Episcopal expresa el agradecimiento público a una persona concreta “su labor” en favor de esta semana de pasión, y no a toda la comunidad anónima de fieles, que es la que ha mantenido vigente y con vida, a lo largo de todos estos años, la Semana Santa de Melilla. No es porque el mencionado y único aludido no lo merezca, es porque siempre son los mismos nombres los recompensados una vez tras otra, y el pueblo llano, la feligresía común, está lejos siempre de las palabras de reconocimiento y de las medallas honoríficas.

                                                               Pregones y pregoneros

          En una pasada entrada escribía*: la designación del pregonero de cada Semana Santa es también otro proceso realizado en las cumbres y sin participación directa de la feligresía de base. Lo afirmé entonces y lo mantengo ahora, aunque muchos quisieron ver una crítica específica al pregonero del año en curso Francisco Gámez, y no una alusión general a un proceso que sigue siendo oscurantista y sin posibilidad de votaciones previas y proposición de candidatos,  por parte de los feligreses. En todos estos años desde la reconstitución de la Semana Santa en 1981, solo se han designado a dos mujeres ( Encarna León en 2003 y Francisca Muñoz en 2011), mientras que el diputado Antonio Gutiérrez ha realizado   dos lecturas de pregones (1987 y 1995), y mucha gente que lo merece jamás tendrá la satisfacción de leer un pregón de Semana Santa.  Escrito esto, aclaro que la designación de Francisco Gámez es muy acertada y que además le llega en un difícil trance personal, que esperamos que supere. Aun así seguimos afirmando que otras muchas personas, hombres y mujeres, no tendrán siquiera posibilidad de leer un pregón. Sigue existiendo demasiada política y pasillo en la Santa Madre Iglesia y quienes la representan y actúan en su nombre y viven en sus aledaños. Hay todavía ausencias inexplicables y designaciones incomprensibles.

                                               El acierto de una exposición

        El grupo photowalk es uno de los más activos y participativos de la historia de Melilla, integrados por hombres y mujeres, muchos de los cuales están muy vinculados a la Semana Santa y sus cofradías. Han llevado a cabo muy diferentes propuestas y exposiciones sobre temática muy diversa. La última exposición, una retrospectiva sobre la Semana de Pasión de nuestra ciudad ha sido muy acertada, porque se han centrado en las personas que han dado forma e historia a la semana santa. Han huido de los retratos de tronos e imágenes y de los personajes oficiales, ya suficientemente reconocidos, para centrarse en las personas, conocidas algunas y otras no, que son las que en definitiva hacen y han hecho la semana santa melillense. Sigue habiendo dos mundos, el oficial y el real, el oficioso, el que representa photowalk. Yo sigo prefiriendo este último grupo.

Notas:  https://elalminardemelilla.com/2013/12/18/sobre-el-inmovilismo-en-las-cofradias

Mesa Interconfesional de Melilla


 

                          Todos pasan por La Vicaría

      Lunes, 19h 30´de la tarde. Los miembros de la Mesa Interconfesional de Melilla, empiezan a llegar a su cita en la Iglesia Arciprestal de Melilla, la parroquia del Sagrado Corazón. El anfitrión es el Vicario Episcopal de Melilla, D. Roberto Rojo. Llegan todos:  D. Francisco Calderón, Consejero de Seguridad Ciudadana, Francisco Guijo en representación de la Agrupación de Cofradías, Abderrahman Benyaya por la Asociación Musulmana, y todos los Hermanos Mayores de las cofradías melillenses, como Gregorio Castillo, Marcelo Nogales, Juan Miguel Martín Aranda, Francisco Andrés López, de los que conozcamos y hayamos podido ver.

                                         La Semana Santa de Melilla

        Todavía no hay emitida ninguna nota oficial, de autoridad alguna, sobre lo ocurrido en el Viernes Santo. No sabemos de qué tipo de incidente se trata. Mientras tanto, las imágenes de lo sucedido en Melilla, recorren de nuevo el mundo. Los ánimos están muy caldeados y la verdad,  ya no parece importarle a nadie.

          La Semana Santa de Melilla tiene problemas, y la Vicaría Episcopal de Melilla, a la que recordamos que tiene abiertas las puertas del Alminar, debe imponer su autoridad, y provocar algunos cambios en el desarrollo de las procesiones. Hemos recogido algunas sugerencias de ciudadanos y de fieles, que deben ser tenidas en cuenta. La primera es la del propio Presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien ha sugerido que “las procesiones no puede acabar a la una de la madrugada, para lo que deben adelantar sus horarios” . Se trata de una observación lógica.

             Las procesiones tienen poco ritmo, son demasiado lentas. La del Viernes Santo, la que presiden la autoridades cívico-militares, tardó más de una hora en recorrer la calle Luis de Sotomayor, desde su salida en la plaza de toros.

               La virgen del Rocio, un trono de gloria, no puede salir dos veces, una el Jueves Santo, como si fuese una dolorosa, y otra el domingo. Habría que obligar a la Cofradía del Rocío, a alojar las imágenes en la Plaza de Toros, como el resto de las Hermandades. Es inhumano someter a los sufridos costaleros, a realizar 4 veces el trayecto entre el Barrio de La Victoria y el centro de la ciudad,  más el recorrido procesional.

               Hay que imponer unos horarios a todas las cofradías, en las que se marquen claramente las horas de inicio, las de cierre, y el tiempo de paso por la carrera oficial.  Si la Agrupación de cofradías no ha sabido controlar todas estas cosas, debe ser la Vicaría Episcopal la que imponga un criterio obligatorio. O se respeta, o no se deja salir el paso o el trono, como en cualquier ciudad de España. La gente no puede estar tres o cuatro horas en la calle, sin saber quién va a pasar, a qué hora, ni por dónde, ni en qué orden.

                   La Semana Santa melillense debe concentrarse en tres días, del miércoles al viernes. Cortar el tráfico y realizar el despliegue de seguridad, para un solo paso, como sucedió el Lunes y Martes Santo, no es admisible. Son procesiones dignas y con derecho a procesionar, pero el Miércoles Santo y agrupadas.

                      El despropósito de las guías y programas oficiales

           El lujoso programa oficial no ha sido visto por nadie, salvo por los acaparadores de la nomenclatura correspondiente. No han existido los programas de mano, salvo unas voluntariosas fotocopias realizadas por los trabajadores de los puntos informativos de Turismo, que luego no coincidían con los horarios de las procesiones. Los horarios de esas fotocopias informativas, no coincidían con los anuncios publicados en la prensa. Es un cúmulo de despropósitos y de derroche.

               No queríamos llegar hasta este punto, pero nos han obligado a hacerlo. Y estamos a la espera de la versión oficial de los sucedido el Viernes Santo.

Dolores, la imagen de “La Pasíón” melillense


 

Algunas cosas merecen primero contemplarse, y más tarde, ser explicadas.

         Cada instante es único, los momentos no vuelven a repetirse. La Semana Santa es tantas cosas como personas la contemplan, participan o viven de ella. Hace ya algunos años, un amigo me preguntó que,  a mi juicio,  cuál era la imagen de la semana melillense de “Pasión”. Para responder a eso hay que estar fuera, aunque no totalmente, por que en ese caso, cada cual responderá que la suya, la que procesiona,  o la de la cofradía a la que pertenece. He tardado cinco años en resolver el dilema.

            Este año, después de muchos, he vuelto a estar en semana santa en Melilla, y he contemplado y buscado las imágenes que quería ver por algún motivo específico. He observado momentos diferentes, para  fotografiar las imágenes más representativas, en lugares menos comunes de los habituales. Quería evitar,  sobre todo,  La Avenida, o carrera oficial.  La Plaza de Toros es un de los lugares preferidos por los melillenses, pero hay demasiada luz blanca en las inmediaciones.

            Siguiendo el inicio de la carrera, la Dolorosa melillense por excelencia, una de las imágenes más antigua de la ciudad, se detuvo justo en el inicio de la calle Luis de Sotomayor, debajo de una farola de luz amarilla. Tanto el paso como la talla,  recibían un baño de luz amarilla, que parecían convertirlo todo en oro. No me gusta la luz blanca, ni los flashes demasiados potentes. Las cosas deben aparecer los más naturales posibles, y con la luz del momento, alterándolo lo menos posible.

    Como en todo, habrá a quien no le guste, o que prefiera otra instantánea y otra imagen  procesional, pero para mí, dentro de lo que he visto, la de la Virgen de Los Dolores, es la imagen, en el doble sentido que cobra aquí el término, de la Semana Santa de Melilla y más adelante, explicaré por qué. De hecho, cerca de mí había una mujer que realizaba también fotografías, y mostraba su decepción porque todo salía demasiado amarillo.

     Nota:  Vírgenes Dolorosas y de La Soledad.    

https://elalminardemelilla.com/2012/05/27/soledad-y-dolores-rivalidad-en-las-calles/