Julio, mes de las Ánimas en Melilla


En el canto XI de la Odisea, el héroe viajero Odiseo, el de las mil tretas, llega hasta uno de los bordes del mar, para recibir las predicciones del adivino Tiresias de Tebas, que se levanta desde el inframundo, junto con miles de muertos en batallas pasadas. A cambio de las profecías debe realizar un homenaje y sacrificio a los que habitan en el Hades, y la promesa de rendir un posterior homenaje a todos los caídos en la guerra de Troya. Está claro que nuestra tradición de honrar la memoria de los muertos, y proveer el descanso en paz de sus almas, tiene más de tres mil años de antigüedad, y es una herencia griega.

Si hay un lugar en España en donde esta tradición no se limita solo al día asignado (2 de noviembre), sino que se mantiene a lo largo de todo el año, especialmente los viernes, es en nuestra ciudad. Ahora que se están identificando y localizando la inmensidad de las fosas comunes del franquismo (algo absolutamente necesario), hay que decir que la mayor fosa común de España, perfectamente delimitada y dignificada, se encuentra en Melilla. Es la de los héroes anónimos de las guerras de África. No debería ser causa ni motivo de discordia el que se quieran recuperar e identificar los restos, de los represaliados del franquismo. Es algo que también se hace en Rusia con las víctimas del estalinismo. La dignificación de los muertos es algo que nos distingue como cultura humana.

Ánimas en Melilla (del Barranco del Lobo a Monte Arruit)

El 27 de julio de 1909 cambió para siempre la historia de España. Una escaramuza en las inmediaciones de Beni Enzar, provoca una respuesta militar desde la Comandancia de Melilla, que ordena a la 1ª Brigada Mixta de Cazadores de Madrid, a cuyo frente estaba el General Pintos, el avance en dirección al monte Gurugú. Las fuerzas rifeñas de Ouchen (el lobo), dominan las alturas de las cañadas y barrancos. Cuando las fuerzas españolas están en un lugar sin retorno, atacan, y el desastre es inmediato. Se producen mil bajas, de las que 400 serán mortales. Nadie lo espera, el Gobierno el que menos (algo habitual en España). Se inicia la leyenda de Melilla. La Semana Trágica sacude a Barcelona y a España, y los muertos se quedan aquí para siempre, en donde son venerados y cuidados desde entonces, pero no serán los últimos. El 21 de julio de 1921 se produce el Desastre de Annual, que sacudirá la nación hasta sus cimientos. El 9 de agosto de 1921, la masacre y martirio del Ejército español, rendido y superviviente de Annual, supone una de las páginas bélicas más negras de la historia militar universal. Sin embargo, la censura militar oculta lo sucedido allí. Nuestras fosas se llenan con más de 15.000 soldados muertos, más jefes y oficiales. La mayoría de ellos será para siempre «héroes anónimos». Son las fosas comunes identificadas, más grandes de España.

Héroes anónimos, fieles difuntos

El cementerio de Melilla es un lugar activo. Tiene sus sacerdotisas (mujeres vigilantes), sus cultos propios y también sus ritos. En la grandes fosas de las Ánimas, las que están debajo del panteón de los mártires de Monte Arruit, la actividad es incesante, pero silenciosa. Siempre se encuentran cosas nuevas y hay cierto orden litúrgico. Todavía existe unas rústicas hornacinas, en donde la gente coloca sus velas. Ahora se ha reutilizado una barbacoa como improvisado lampadario, y también ha aparecido un reclinatorio sobre la parte alta de las fosas. Con el tiempo, y esta es nuestra profecía, aquí habrá pequeño oratorio, dedicado solo a las Ánimas de África. La aparición del libro de Isidoro Luque, Melilla Misteriosa, ha puesto estos temas en actualidad, cuando parecían un tanto olvidados.

Invocaciones  para los difuntos:

-Concédeles, Señor, el descanso eterno y alúmbreles la luz eterna. Descansen en Paz, amén. -Jesús piadoso, dadles el descanso eterno,  amén. – Oh Señor omnipotente, os ruego que libréis a las almas del purgatorio, y particularmente a quienes cayeron en batallas y guerras, sin el consuelo de ver a sus seres queridos. – Oh Dios creador y redentor, tened misericordia de las almas del purgatorio, especialmente de las más olvidadas, y las restablescáis en la salvación eterna, amén.

Desde hoy y cada 27 de julio,  conmemoraremos a las Ánimas de África.

Nota:El Barranco del Lobo | El Alminar de Melilla

Los misterios de Melilla


¿Siguen existiendo los misterios? ¿Ocurren cosas inexplicables o ya hemos perdido el interés en todo? El caso es que todo sigue ahí, pero siguen esperando que alguien de con la puerta de la otra dimensión. En la última Feria del Libro de Melilla, apareció una compilación de un melillense, Isidoro Luque Vega, en la que agrupa en una investigación, todos los posibles misterios de la ciudad: Casas encantadas, fantasmas, prodigios religiosos, lugares malditos y mágicos, espíritus, brujería y ufología. Sin embargo, lo más sorprendente está en la dedicatoria del libro, hecha a su esposa, a sus hijos, a todos los que le han ayudado y «en especial al blog Alminar«.

El trabajo de Isidoro Luque, titulado Melilla Misteriosa, no deja nada fuera de sus páginas, ya sean fuertes, criptas, hospitales, salas, cementerios, pasadizos, túneles, hechos. Incluye también una aproximación sobre cómo enfocan las diferentes culturas de la ciudad el mundo de los espíritus. Claro que obtener datos, pruebas, testimonios, o fotografías sobre este tipo de hechos es muy difícil, aunque conversaciones hay muchas. En este mismo blog, existe un apartado denominado «Melilla esotérica», y que ha servido de inspiración reconocida para este autor melillense, cosa que agradecemos del máximo modo posible, de modo público y elaborando un artículo específico, dando luz a su trabajo y dándole públicamente las gracias por su mención específica. Eso sí que resulta un misterio, en tiempo en donde se vampiriza cualquier idea, y no se reconoce el trabajo anterior de casi nadie. En el mundo del plagio y de la usurpación de ideas, que alguien se toma el trabajo de agradecer citando nuestro nombre, merece el máximo de los elogios y de la recompensa. Permanecerá para siempre en El Alminar, en los apartados general y esotérico.

Lugares y misterios en Melilla

Afirmar algo, con la ciencia y el pensamiento racionalista echándonos el aliento sobre el cuello, resulta muy arriesgado, por lo que no vamos a afirmar nada, pero cosas pasan, y algunas se ven. Además hay que tener un cuidado adicional, y es que nunca se contará con permisos para visitar esos lugares candentes y misteriosos, y otros basta el que sean señalados, para que desaparezcan de modo inmediato. Esto es lo que sucedió con la casa del curandero Antonio Moreno, en la calle del General Astilleros nº 50, y que fue demolida al poco de publicar su historia y datos en la prensa, antes de que existiera el blog del Alminar, aun que ya era. Esta es una de las historias que recoge, entre otras muchas, el libro de Melilla Misteriosa, además de la del Soldado de los Milagros, o las leyendas en torno al edificio de la antigua Cruz Roja.

En cuanto a la Cruz Roja tenemos un dato nuevo, resultado de una conversación con quien dice haberla visto, en la parte alta del antiguohospital,  o zona administrativa. No se trataría de una monja, sino de una de las damas enfermeras, que contribuyeron a la reforma de la sanidad militar en 1921, y a elevar el índice de supervivencia de los soldados. No afirmamos nada, sino que recogemos el relato y descripción, de quien sí dice haberla visto. Es una dama enfermera y los zapatos de tacón dieron la señal definitiva. Lugares en donde han ocurridos sucesos traumáticos en el pasado son muchos, por eso Melilla está llena de estas historias, que precisan de una narración exhaustiva. Aquí solo damos testimonio de lo que oímos y de lo que vemos.

Hay otro lugar al que prestamos atención últimamente, pero no podemos decir el motivo, y es el Panteón de Margallo, que alberga los restos de 400 soldados, caídos en 1909 en el barranco del Lobo, en el mes de julio, que es el mes de los Caídos en las Guerra de África. En las fotos del Panteón no hay nada encendido, es solo la luz que entra en el monumento. Hay algo que vimos y que podemos probar, y es el de las fumarolas o columnas de vapor, que solo aparecían al ser fotografiadas, durante la demolición de los barracones del Hospital del Docker, en 2017. Lo curioso es que no aparecían siempre en todas las fotos. No había viento, y el polvo de los escombros no asciende.

El culto al soldado de los milagros en Melilla


                     Una antigua foto de la tumba del soldado Benito,

       En una de las tardes de las reuniones familiares navideñas, se abren cajas de fotografías y se rebusca en el pasado. En una de esas tardes en las que no se sale de casa, apareció esta vieja fotografía de la tumba del soldado Benito López Franco, muerto en Melilla en extrañas circunstancias en 1950, en las dependencias del cuartel del Regimiento de Infantería de Melilla. Hoy ya está fuera de toda duda que Benito, murió como consecuencia de una paliza, propinada como castigo o disuasión por sus posibles relaciones con la hija de algún oficial de la guarnición de la ciudad. Quizá la paliza se les fue de las manos y tuvo las fatales consecuencias conocidas, aunque en el parte de fallecimiento conste solo la palabra «suicidio».

      El soldado Benito, o soldado de los milagros, murió el 17 de enero de 1950. El pasado 17 de enero, una comentarista, Elsa, escribió este texto en una de las fotos que tengo colocadas en El Alminar: Que tu alma inunde el mundo eternamente de tu luz Benito. Hasta hoy no he caído en que el comentario está escrito en el día de su fallecimiento, fecha a la que no se le suele prestar atención informativa de ningún tipo.

     A la historia del soldado de Cetina el falta absolutamente todo. Conocemos el final, pero no el por qué.  El inicio de su culto,  su consolidación a lo largo de los años y otro buen número de preguntas siguen sin encontrar quién las responda. Su posible novia, o incipiente amor, o quienes sepan qué ocurrió todavía pueden estar vivas/os. Estoy seguro que todavía hay quienes guarden las llaves que abran la caja del secreto mejor guardado de Melilla. Hay una cosa que es cierta, en lo que dice Elsa. La luz de la historia de Benito López Franco recorre el mundo y quizá, gracias al alcance de internet, de su poder de comunicación, y del anonimato que facilita, todavía estemos a tiempo de resolver si no todo, sí parte del misterio.

    PD: La familia del soldado benito edita años tras años estampas que reparten en nuestra ciudad y tiene los derechos de imagen en su propiedad, pero también hay ciudadanos que elaboran las suyas, con motivo devocional o para dar cumplimiento a promesas. También puede verse una pequeña y rústica capillita, hecha en madera, con la imagen del soldado de los milagros, del que se han cumplido 54 años de su muerte o asesinato.                                                           Nota: La fotografía puede ser de la década de 1980.

   (1) https://elalminardemelilla.com/2011/09/14/el-soldado-de-los-milagros/

           

Los misterios de Melilla en la radio


Consejería de Hacienda, vestíbulo

No todo lo que sucede puede explicarse y hay cosas que no tienen explicación. Aunque cada vez menos, todavía hay un amplio campo para el misterio. El pensamiento racional es un sólido muro por el que rara vez atraviesa el misterio. Si algo sucede y puede probarse o demostrarse, es porque tiene una explicación. Melilla es una ciudad de leyendas, pero es verdad que todo se va perdiendo, sobre todo, por la dificultad de probar las cosas, catalogadas como «esotéricas», de las que oímos constantemente hablar. Fotos dudosas, grabaciones video-sonoras, sucesos sin explicación. Casas en las que suceden cosas, o eso dicen, porque la repetición de fenómenos suele ser bastante complicada, sobre todo cuando hay muchos observadores y mucho interés concentrado sobre algo. El exceso de atención ahuyenta el misterio y también hay que decir, que hay mucho aprovechado intentando sacar tajada de las gentes sencillas y comunes, que son o somos, la mayor parte de la población. No hay que desdeñar nunca a nadie ni a nada, pero también es cierto que «cizaña y trigo crecen juntos» y hay que saber separarlas.

En los últimos días, los responsables del programa de radio: http://www.enlabusquedaradio.com, Yolanda García y José Antonio Roldán, se han puesto en contacto con El Alminar de Melilla, para que relatemos los casos escritos en la categoría de Melilla esotérica. Personas que buscan otras cosas, nos han encontrado, porque previamente estábamos ahí. Es un estímulo para El Alminar, porque es una prueba evidente de que traspasamos fronteras y descubrimos y nos descubren otras personas.
En Melilla hay gente que saben muchas cosas, que han sido testigos de lo que hemos escrito, y también de otros sucesos a los que todavía no hemos llegado, o en los que todavía no hemos podido profundizar. En la década de 1990, compartí muchas tardes casi en soledad, con Imparcial en la Asociación de Estudios Melillenses. Son tardes de charlas que recuerdo con agrado, fueron también los tiempos en que la AEM se convirtió en la improvisada capilla de La Virgen de La Victoria, mientras rehabilitaban el templo patronal. Todavía lamento no haber hecho fotos de La Patrona en los almacenes de San Juan. El caso, es que muchas tardes, mientras hablábamos de los temas que fuesen, hileras completas de luces de las escaleras se apagaban, para volver a encenderse o no, pasado un tiempo; mientras otras veces se encendían y apagaban de modo intermitente. Siempre lo comentábamos, pero tampoco le buscamos explicaciones.
Los lugares de culto, cuando había espacio para ello, se emplazaban buscando determinadas características, intentando concitar la confluencia de energías positivas, como la presencia de luz solar en una determinada posición, orientando el edificio, o edificándolos sobre otros anteriores, en la creencia de que esos factores positivos perduran, independientemente del culto que se ofreciese en ellos. El feng sui, es la ciencia china que estudia los flujos de energías y su influencia sobre las casas y las personas que las habitan.
Sea cierto o no, esto quiere decir que si existen energías positivas y se estudian y se intenta promoverlas, también lo sería la presencia de energías negativas en nuestro entorno y el modo de evitarlas. Este sería el caso de edificios o lugares, que en el pasado albergaron sucesos lúgubres, y cuya influencia negativa parece extenderse a lo largo del tiempo. Hay lugares que todo el mundo evita y producen rechazo o malas vibraciones, y lugares que son justo lo contrario. De eso se trata, nada más.
Nota: En cuanto el programa se emita, colocaremos el correspondiente enlace al mismo.

La historia del edificio de Cruz Roja en Melilla


¿Hay sucesos paranormales en la Consejería de Economía de Melilla?           

             El edificio de Cruz Roja de Melilla fue proyectado como grupo escolar en el año 1915.  Falta solo unos pocos años para que se cumpla su centenario. Las obras quedaron paralizadas por falta de presupuesto y el inmueble no estuvo terminado hasta 1919.  Diversos sucesos impidieron su uso para el fin proyectado y en 1921, con la Campaña de 1921 y el  Desastre de Annual, fue utilizado como improvisado Hospital de Campaña. Los sótanos se utilizaron como depósito de cadáveres y ahí se origina la «leyenda negra», de la que todos hablan en la ciudad, pero de las que muy pocos dan datos o testimonios.

          Sabemos que la característica de la ciencia es que un mismo experimento siempre puede repetirse en diferentes condiciones y ante distintos observadores, obteniendo siempre los mismos resultados. Lo paranormal no es una ciencia, pero incluso entre la comunidad científica existen los fraudes, incluso entre premios nobel. Cualquier resultado siempre puede ser alterado para obtener la conclusión apetecida, y muchos  tardan muchos años en descubrirse.

                            En el interior de la antigua Cruz Roja

           Desde 1922 y hasta 1990 se convirtió en el Hospital Civil de Melilla. A partir de esa fecha empezó su estado de abandono y práctica ruina. Desde 1992 y hasta 1996, fue el  «refugio oficioso» de los inmigrantes centro africanos que empezaron a llegar a nuestra ciudad. Durante ese tiempo y hasta su total abandono, acogió la guardería de Cruz Roja y su Asamblea Provincial. En el estado de mayor abandono posible, se rehabilitó entre 2008 y 2011. El paso del tiempo hace olvidar muchas cosas, entre ellas los sótanos, que fueron redescubiertos y obligaron a un modificado del proyecto, que lo encareció más. La rehabilitación puede calificarse de «excelente», aunque mejor hubiese sido que las cosas no hubiesen llegado hasta ese extremo.

         Para la realización de esta visita o reportaje, hemos contado con toda la colaboración posible por parte de la Consejería de Economía, que no puso impedimento alguno para que pudiésemos acceder a cualquier lugar, incluidos los afamados e inquietantes sótanos.

                           En busca de sucesos sin explicación

           Los amplísimos ventanales crean  juegos de luces y sombras. Cuando se transita por los pasillos, parecen verse o intuirse cosas. Hay sombras inexistentes que parecen seguirte, o figuras luminosas que se desvanecen con una visión atenta. Nos fijamos detenidamente en las zonas ajardinadas en donde alguien creyó ver una figura blanca, similar a la de una virgen.

              El inmenso hall del edificio produce todo un conjunto de haces de luces, y resulta muy diferente según la zona desde la que se observe. La escalinata refulge en toda su magnificencia. Es en esta zona en donde alguien dijo ver, o haber hablado con la enigmática monja, que casi nadie ha visto, pero de las que todos han oído hablar.

                                          Los sótanos

              Los sensores de movimiento hacen saltar las alarmas durante la noche, sin que luego las cámara registren nada, ni siquiera la presencia de roedores. Hay voces que parecen venir desde nadie sabe dónde, y que están registradas y grabadas, en horas en las que el edificio está cerrado al público. Hay personas que trabajan allí y  que no bajan a los sótanos por ningún motivo. Hay vigilantes que durante las obras de rehabilitación, preferían hacer las guardias en el exterior del edificio. Muchos prefieren que no les toquen los turnos de noche.

         Los sótanos son lugares sombríos, el aire dentro de ellos es espeso. Recorrimos ambos yno vimos ni percibimos nada extraño, aunque  no los son lugares en donde pasaría una noche.  Pese a todo, son lugares codiciados para los buscadores de sucesos paranormales. Hemos podido saber que el programa  Cuarto Milenio de Iker Jiménez solicitó autorización para grabar en ellos, y no fueron autorizados.

           El edificio reúne todas las condiciones posibles para dar pábulo y albergar todo tipo de historias. Desde su misma torre del reloj. Pocas cosas hay tan clásicas en el mundo del esoterismo, como una torre con un reloj parado. Todo esto confirmará la leyenda o la hará desaparecer para siempre. Siempre sucede así.

    Nota: En octubre de 2012 ya nos ocupamos de este asunto. (1)https://elalminardemelilla.com/2012/10/12/la-monja-de-la-cruz-roja-de-melilla/. La historia del edificio está unida a la de su capilla, (2) https://elalminardemelilla.com/2012/04/22/capilla-del-hospital-de-cruz-roja/

Tras el rastro de la Melilla mágica.


                   La ciencia, la sociedad de la información y de la comunicación, los mil y un modos de fotografiar cualquier cosa, van dejando muy pocos lugares acotados  para los misterios. En la década de 1980, la  Semana de Cine de Melilla estaba dedicado a la parapsicología. Los mitos radiofónicos de la época pasaron por nuestra ciudad desvelándonos secretos del Más Allá, y ofreciendo psicofonías de lugares malditos, como Antonio José Alés o German de Argumosa. Hoy apenas queda nada de eso. En nuestra ciudad se mezclan todo tipo de cultos religiosos, y se entrecruzan diversos tipos de cultos nada ortodoxos, con respecto a cualquiera de las religiones. Melilla es tierra de santones, morabitos, cultos milagreros y sortilegios de todo tipo, mezclándose a la vez elementos de brujería y magia tanto rifeña,  como cristiana, e incluso judía. Cualquiera que investigue un poco, tendrá noticias de «brujas,  brujos y curanderos/as » de cualquiera de las tres religiones.

              Hablar se habla mucho y se escucha de todo, pero en cuanto se intenta el acercamiento  a las pruebas,  o documentar mínimamente cualquiera dato referente a un lugar concreto, todo se desvanece como la niebla cuando se penetra dentro de ella.  En estas últimas semanas hemos escuchado relatos sobre «la casa del toro» en la frontera de Farhana, sobre una mujer que se pasea sobre una azotea de la calle Alta, en Melilla La Vieja, sobre sucesos ocurridos  con el fantasma de la calle Gral. Astilleros, el viejo edifico de Correos, o la antigua casa del capellán del cementerio. Hemos entrado en sótanos, y buscado sombras entre las ventanas de casas desvencijadas, sin toparnos, de momento, con ninguna prueba. Lo oculto huye de la luz, y de la excesiva atención. Exactamente lo mismo que ocurre en la larga batalla del Alminar contra la sombra.

                                   IV Milenio y Más Allá

          En El Alminar vemos con cierta frecuencia el programa IV Milenio del periodista y leemos también la revista Más Allá, dirigida por Carmen Sánchez Fraile y Javier Sierra. Buscamos enlaces y difusión para nuestros misterios. Sabemos que ya existe atención sobre nuestra ciudad, y que muchos desean visitar los lugares ocultos. Junto al Área 51 arqueológica, tenemos una extensa zona de fantasmas y espíritus, alojada en la cuarta dimensión. Los misterios se desvanecen, no hay comunicación posible con el pasado, y que se sepa, nadie ha venido nunca desde el otro lado, para ofrecernos un aviso real sobre un acontecimiento futuro.

            La paradoja es que lo que es una certeza, constituye la base del misterio y del enigma. Más débiles cada vez, hasta que acaben desapareciendo del todo. En el mundo moderno, del estrés y de la escasez de tiempo, ya no hay n casi ni un instante, para detenerse ante nada. Solo existe lo que se ve, y a veces ni siquiera eso creemos.

           En nuestro ciudad hay de todo, magos/as, brujas/os, adivinos/as, pero es un mundo en el que es difícil entrar. Hay una tradición de consulta a santones y magas, que se pierde en la noche de los tiempos. Todo el mundo quiere conocer algo de su futuro, pero éste es absolutamente inextricable.

                                         Lugares del pasado

          En el terreno llano de Melilla, el de la ampliación, hay pocas leyendas o lugares supuestamente mágicos, salvo el de la desaparecida mezquita de La Higuera, en el  cerro de Santiago. Lo que resulta algo más inexplicable es la ausencia de esas leyenda en el terrero antiguo, tanto el peñón rocoso, como en el cerro de la alcazaba. Parece ser que la Plaza de Armas fue un ancentral lugar de culto, eso afirmó el arqueólogo Noé Villaverde, pero la explanación y alteración de la zona en 2001, eliminó cualquier vestigio del pasado. Pese a todo, si parece quedar, en la plaza, una pequeña cueva, convertida en almacén, que en el pasado perteneció a una zona de culto. Allí se encontró el famoso exvoto, que luego fue hecho desaparecer.

        Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/01/05/el-cementerio-de-los-malditos/. (2) https://elalminardemelilla.com/2011/06/04/%c2%bf-quien-robo-el-exvoto-de-plaza-de-armas/.

La monja de la Cruz Roja de Melilla


 

    ¿Existen lugares malditos, es la antigua Cruz Roja uno de ellos?

       Es un asunto latente en nuestra ciudad, del que se habla pero pocos ofrecen datos. En donde menos se habla de «la monja» como ya es conocida, es en la sede de la Consejería de Economía de Melilla, antiguo hospital de la Cruz Roja hasta 1990, fecha en que quedó cerrado y abandonado hasta su reciente rehabilitación. Durante las obras de recuperación del edificio pasó allí de todo. Unos oían gritos, otros golpes, el caso es que parece ser que los vigilantes emitieron partes con los sucesos extraños vividos  y algunos preferían hacer las guardias en el exterior del edificio. Hubo muchos problemas con las obras, se necesitó un modificado de proyecto e incluso se redescubrió  un sótano olvidado, y  que algunos identificaban con la antigua morgue.  Las obras de rehabilitación y acondicionamiento de la Consejería se demoraron mucho tiempo, tanto que superaron al de la propia construcción del edificio, que primero fue un grupo escolar y posteriormente el primer hospital civil de la ciudad.  Allí estuvo enferma y prisionera la escritora Carlota  O´Neill, en su obra: «Una mujer en la guerra de España», en donde relata los pormenores de su cautiverio en nuestra ciudad entre 1936 y 1941.

                     Las apariciones de la monja de la Cruz Roja

     No hay testimonios de su presencia o de apariciones durante el tiempo en que duraron las obras, salvo los ruidos, los alaridos y los golpes. Todo cesó tras la inauguración del antiguo hospital, reconvertido en flamante Consejería de Economía. Desde entonces es cuando se han detectado las apariciones de «la monja». Hay dos testimonios, uno aportado por funcionarios de la Consejería que refieren como un ciudadano les refirió el magnífico estado de la restauración, añadiendo: «Es preciosa la estatua de la virgen blanca del jardín».  La estupefación de los funcionarios fue absoluta, pues es verdad que parte del antiguo jardín aparece por detrás de las cristaleras de los antiguos pasillos de Cruz Roja,  pero no hay estatua de virgen alguna. Esto sucedió hace dos semanas.

          La segunda «aparición»  data de esta misma semana. Un ciudadano acude a las dependencias de recaudación y entra de modo directo al pasillo del lado derecho. Al preguntarle la funcionaria porque no ha cogido el número correspondiente para ser atendido, el ciudadano responde que le ha indicado el lugar «la monja» de la puerta. Ningún trabajador realizó comentario alguno y quien me cuenta el caso, además de amigo, estaba en la mesa contigua abonando algunas tasas.

                        Lugares malditos, palacios y casas encantadas

         Sabemos o creemos saber que todo estos sucesos son físicamente imposibles. Solo nos hacemos eco de lo que circula, en círculos restringido por la ciudad. Días atrás, alguien intelectualmente solvente, me dijo que quería hablar conmigo sobre algo que había escrito sobre la Cruz Roja de Melilla. Al no producirse el contacto no volví a pensar en el asunto, hasta que esta misma mañana me han contado los dos sucesos que transcribo. ¿Virgen o monja?. Han pasado muchas más cosas de las que yo he podido contar. A veces ocurre que una vez descubierto, la sugestión aumenta y la apariciones se multiplican. En otras ocasiones sucede justamente lo contrario.

                   Lugares malditos, palacios y casas encantadas existen en cualquier lugar del mundo y en España conocemos infinidad de casos. En Melilla hay muchos más de los que se cree. Nada puede decirse o afirmarse, pero es verdad que algunos edificios provocan cierto desasosiego nada más verlos, otros en cambio, producen la sensación contraria, la de sosiego y tranquilidad.