Archivo mensual: septiembre 2015

El sentido del Alminar


Cuatrovitas, alminar almohade

Cuatrovitas, alminar almohade

“Escribe pues,  lo que viste, y lo que es, y lo que ha de ser después de esto”. Juan, Apocalipsis 1, 19

                 Éste y no otro es el sentido del Alminar: Escribir lo que se ve, lo que realmente es (eliminada la apariencia,  distorsionadora y a veces engañosa), y todo lo que sucederá después del momento presente. Apocalipsis (Αποκάλυψη) significa solo “revelación”, aunque con el paso del tiempo haya adquirido otro significado. El trabajo del Alminar es solo el de la revelación. Mostrar aquello que está oculto, lo que no quiere verse,  o simplemente mostrar las cosas de otra manera, pero de la manera más cercana a lo que es.

                    Hace cuatro años escogíamos una imagen del alminar de la ermita de Cuatrovitas, en Bollullos de La Mitación, como ilustración para una entrada. Hoy, pasado ese tiempo, lo hemos visto y contemplado con nuestros ojos. Nada puede predecirse y en los caminos que hoy transitamos no hay modo de saber a dónde nos conducirán.

                  Se cierra septiembre, la puerta del otoño. Mes de viñas, de uvas, de vino. Quien cría viña, con  ella se encariña, como si criara una niña. Hacía un año (noviembre 2014), que no rebasábamos la frontera de las 22.000 vistas en un mes. El Alminar es ahora más estable, con un número de visitas que oscila poco de un mes a otro. Los dientes de sierra han desaparecido. No hay valles profundos o picos muy altos. Es hora de recoger las uvas dulces.

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Septiembre 1930: tres placas, tres calles en Melilla


     

       ¿Dónde está la placa y calle del Regimiento de La Corona?

                  La información se encontraba en el mismo lugar que la fotografía del coronel Miaja inaugurando la placa de la calle de La Legión, pero entonces no buscábamos al Regimiento de La Corona y la fotografía quedó esperando una nueva oportunidad. Tras el debate de la entrada sobre el recuerdo del general Miaja en Melilla ha sido preciso volver a mirar en los antiguos archivos, y ver lo que antes no habíamos visto, y lo que todos habían olvidado.

                   Cualquiera que consulte la hemeroteca antigua se dará cuenta de que muchos de los problemas actuales de la ciudad, permanecen sin resolver desde los inicios del siglo XX, en los años iniciales de la expansión de la ciudad. También se dará cuenta de la importancia que tenían los Festejos de Septiembre y de la ausencia de cualquier referencia al supuesto día de la conquista de Melilla, 17 de septiembre.  Todo se centraba en los festejos y en el día de La Patrona.

        La introducción sirve para decir que se esperaba hasta esta fecha para hacer grandes anuncios, inauguración de monumentos, o placas  conmemorativas. En septiembre de 1930, en la edición del día 13, con gran despliegue fotográfico se informaba de que la Junta Municipal de Melilla había decidido otorgar tres nombres de calles: una al Regimiento de La Corona en el barrio del Industrial, otra a La Legión  en el barrio del Real y una tercera a Fernando Primo de Rivera, en la antigua calle de San Jorge. Todas llevaban sendas placas de piedra.

       No queda constancia de nada de esto, salvo la calle de La Legión  y que la de Primo de Rivera esté dentro del acuartelamiento de Alcántara. Lo que resulta inexplicable es cuando y por qué se retiró la denominación de Regimiento de La Corona; si fue una simple desaparición de la calle, o una venganza franquistapara ensalzar únicamente la memoria del dictador Franco, algo que se sigue haciendo en la actualidad, en detrimento de la propia historia.

       Queda claro que en 1930 se decidió homenajear a los defensores de Melilla en 1921, con esas tres placas y nombres. Las autoridades de entonces saldaron la deuda de gratitud con el Regimiento almeriense. Es importante que para la calle de La Legión se escogiera a José Miaja, y que en ningún momento se mencione a Franco, ni como héroe ni de ninguna otra manera. Es sencillo, en 1930, Franco no era alguien a recordar en Melilla. Tampoco lo fue en 1921.

El general Miaja Menant en Melilla


José Miaja Menant, el nombre olvidado en Melilla

       En el Barrio del Real, existe una calle y una placa con el nombre de La legión, que fue instalada en 1930, e inaugurada por el General Republicano y defensor de Madrid José Miaja Menant.  En la publicación de la Fundación Gaselec: “El reflejo de Marte en Melilla”, dedicada a todos los monumentos y placas que conmemoran hechos militares o ensalzan a militares españoles , se habla de esta placa, pero se olvida el nombre de quien la inaugura, y sobre todo, se omite la fotografía del General Miaja, retirando la cortinilla en el acto oficial, que en  aquellos tiempos era el Coronel Jefe del Regimiento de Melilla. Nos consta que la nomemclatura y los megadateros tienen las fotografías originales, pues el hecho fue recogido por la prensa.

        José Miaja Menant fue una persona muy vinculada  a Melilla, y al que muchos quieren olvidar por muchas razones. No aparece ninguna referencia suya, pese a haber participado en la reconquista del Gurugú en 1909 y en otros hechos de armas. Decenas de personajes menos representativos, son hagiografiados hasta el paroxismo, y siguen recibiendo todo tipo de honores y de reconocimientos. José Miaja Menant,  general defensor de Madríd,  evitó la caída de la ciudad en el invierno de 1936, en manos del sublevado ejército de Franco.

     También estuvo muy integrado en la vida social de la ciudad. Una de sus apariciones más conocidas, se produjo en el cortejo fúnebre de las víctimas de la explosión del polvorín de Cabrerizas el 25 de septiembre de 1928. Ninguna de las numerosas fotografías publicadas a lo largo de décadas, muestran al general Miaja, pese a la importancia de su presencia.

       Al general José Miaja le fueron incautadas varias viviendas en la ciudad, en las calles Isabel La Católica nº 5, en la calle gral. Buceta nº1 y en Benlliure nº 5. En la cartografía de 1975, todavía existe una finca denominada con el nombre de Miaja. Son nombres inexplicablemente puestos en el olvido por la historiografía oficial. Todas las propiedades fueron adquiridas por el Ayuntamiento de Melilla.

    Nota: Solo Carlos Esquembri rescató las fotografías de José Miaja en las calles de Melilla. Estuvo muchos años en la ciudad, por lo que deben existir decenas de fotos suyas, ocultas en archivos insondables. Las fotografías son del cortejo fúnebre del entierro de las víctimas de Cabrerizas.

  http://melillaizquierda.blogspot.com.es/2011/11/el-general-jose-miaja-y-melilla.html

   PD: Recuerdos de una de las hijas del general Miaja, María Luisa,  en Melilla:http://www3.uah.es/jmc/maria%20luisa%20miaja.pdf


El bulevar del Barrio del Real


                 No es que cualquier tiempo pasado fuera mejor. No se trata de afirmar semejante cosa, porque todas las épocas tienen sus dificultades. Se trata tan solo de mostrar que los barrios de las ciudades surgen por algo, y también desde su origen adoptan un determinado carácter y estilo. El barrio del Real surge tras la campaña de 1909, cuando el ejército español conquista el territorio para dar cumplimiento a los acuerdos de Wad Ras sobre la ampliación del territorio melillense. Allí acampa el ejército y se diseñará un tipo de barrio determinado, que no se ha sabido ni querido mantener. Lo último ha sido la desfiguración absoluta del bulevar central del barrio. La comparación de las fotos del origen del barrio del Real,  resultan siempre en detrimento con la situación actual.  Como es norma en El Alminar, las fotografías no van marcadas.

Campanas e iglesia de La Divina Infantita


                              El bien suena y el mal vuela

Enrique Delgado

               La búsqueda constante y la casualidad, hacen que a veces se compongan los hilos del recuero. Hay muy poco escrito, muy poco fijado. Había muchas fotos y datos pero todo fue desapareciendo. Las religiosas esclavas de La Inmaculada Niña o Divina Infantita, llegaron a la ciudad en 1921. El Desastre de Annual hizo que el nombre de Melilla diera la vuelta al mundo. Es una advocación de origen mexicano, pero fundada en España por un almeriense, el padre Federico Salvador Ramón.

              Su primer colegio y convento se construyó casi en el mismo lugar que ocupa actualmente, en el barrio del Industrial, en donde han permanecido desde su llegada a la ciudad. Su primera capilla, con frente de espadaña y mirando hacia la calle se inauguró y bendijo durante las fiestas del barrio del año 1929, el día uno de septiembre. La capilla residencia y colegio se construyeron sin estilo arquitectónico determinado, pero el proyecto de la capilla originales del capitán ingeniero militar Francisco Carcaño, y éste sí es un importante dato olvidado.

                         Las campanas olvidadas de La Divina Infantita

            La pequeña congregación de la Divina Infantita esconde la historia de un milagro asombroso, en época de gran mortandad infantil en la ciudad, y uno de los escándalos judiciales más espectaculares de la historia de Melilla. Tenemos datos tanto de una como de otra cosa pero ahora no podemos escribir acerca de ello. Todas estas cosas me fueron reveladas por José Vacca (q.e.p.d.) y en principio no le creí, al menos en las proporciones que él lo contaba. Sin embargo, un día, varios años después de su fallecimiento en 2007, encontré el rastro judicial de ese formidable escándalo judicial, que pasó sin pena ni gloria entre el acontecer de la ciudad, pese a sus espectaculares proporciones.

        No sé en qué momento se transformó por completo el aspecto de la residencia, capilla y colegio de las religiosas de la Inmaculada Niña. Todo rastro del pasado fue alterado y borrado. Incluso las campanas fueron retiradas y ya no tañen desde entonces. Se encuentran depositadas en la azotea de la moderna residencia de las religiosas, y han sido objeto de constante atención por parte de coleccionistas, que han pretendido llevárselas, con la excusa de conservarlas y restaurarlas. Las traemos hoy aquí, al Alminar, con objeto de protegerlas. Al identificar en donde están y mostrarlo al mundo entero, ya nadie se intentará apropiar de ellas. Hasta ahora han sido defendidas con celo por parte de las hermanas de la Divina Infantita, y por algunos custodios voluntarios entre los que se encuentra José Luis Blasco.

                Son tres campanas de bronce, de tamaño mediano y pequeño;  y que podemos mostrar en su emplazamiento original gracias a una foto perdida de archivos fotográficos sin propietario. Solo una de ellas está datada, en el año 1923, y tiene una efigie del Sagrado Corazón de Jesús. Esta campana está coronada por  una cinta de ángeles en su parte superior. La más grande de ellas o principal, tiene un crucifijo grabado en su parte delantera y otro Sagrado Corazón en la parte posterior. Ésta última campana no lleva datación ni otras marcas. La tercera y más pequeña está totalmente lisa y no lleva nada significativo labrado. Todo puede haber sido borrado, o quizá no. También guardan rastro de haber sido pintadas en color beis claro.

La playa rota del Hipódromo


              ¿Se puede romper una playa?. La ciudad de Melilla demuestra que sí. Los temporales de invierno e incluso los primaverales, se llevan la arena de las playas en cualquier ciudad de costa, pero luego, los responsables de Medio Ambiente deben dragar y rellenar la arena. Esto es obligado en una ciudad que oferta sus playas en la Feria Internacional de Turismo. Los temporales de levante anteriores al inicio de la temporada estival se llevaron la arena de parte de la playa del Hipódromo. Lo insólito es que se haya mantenido todo el verano en estas condiciones., con parte de los aseos sostenidos sobre un pequeño precipicio desde el que es muy fácil caerse.

       La línea de costa de las playas de “bandera azul” quedó cortada y las rocas de los antiguos espigones del Hipódromo empezaran a asomar sus cortantes bordes.  Para muchos melillenses, el mejor mes de playa en la ciudad es el de septiembre, pero tampoco es cuestión de gustos. La entropía, el desorden, impera en la ciudad desde una punta a la otra. Ya no es un problema de nombres al frente de las áreas, pues no hay un gestor peor que el anterior, ni otro mejor que el siguiente. A una ciudad se la lleva a este estado tras muchos años de ineficacia y gestión desordenada.

       Tal es el gobierno tal es la gestión. Estamos en la ciudad de la desidia. Cambian los nombres de los gestores, muy pocos y todo sigue deteriorándose más. Lo incomprensible es que la bandera azul playera sea por tramos. Las obras  de acondicionamiento de la zona de La Hípica, han mantenido las playas en un estado insufrible, a lo largo de todo el verano.

La trágica peregrinación en La Meca


            

      La peregrinación o Hajj es uno de los cinco pilares del Islam y debe ser realizada por todo musulmán al menos una vez en la vida. Este año, nuevamente, una trágica noticia procedente de La Meca, nos informa de la muerte de más de 700 personas durante la realización del viaje ritual. Los saudíes son los custodios de los santos lugares islámicos.

          Todos los días, semanas y meses vemos imágenes del lujo reinante en los países del Golfo Pérsico. Torres cada vez más altas, yates tan grandes como barcos, sueldos astronómicos, vidas de lujo. Un inmenso poder económico concentrado en muy pocas manos. Son monarquías feudales bajo la máscara del respeto a los valores religiosos. Sin embargo todo ese poder, todo ese lujo, no son suficientes para garantizar la seguridad de los peregrinos. En cualquier país, un suceso así haría tambalear los cimientos de cualquier Estado y gobierno. La hipocresía reinante es mayúscula. Al inicio de la peregrinación murieron otras 100 personas al caer una grúa sobre la gran mezquita de La Meca.

             No es posible adorar y rendir culto al becerro de oro, y a la vez pretender ser la salvaguardia de la fe musulmana. La soberbia se paga, y la de las monarquías feudales saudíes es tan grande como la cantidad de dinero y de petroleo de la que disponen, o sea, casi infinita. Lo lamentable es que esos dirigentes no lo pagan en sus propias cabezas. Son humildes y bienintencionados peregrinos los que pagan con sus vidas la incapacidad de los gobernantes saudíes.

                La fiesta del sacrificio del año 2015, del  Eid al Adha, o Eid al Kebir, se está tiñendo de sangre, pero no la ritual y conmemorativa del borrego, sino la de los seres humanos. La información que se ofrece es como siempre casi nula.Las imágenes totalmente filtradas y poco representativas. Hay que seguir manteniendo los mitos. Las grandes agencias de noticias son parte de la gran farsa mundial.