Archivo diario: 10 septiembre, 2015

Un monumento arbóreo de Melilla


La tríada de ficus de la calle Pablo Vallescá

             En u  principio eran cuatro, pero una desafortunada poda hace 30 años hizo que uno se secara y tuvo que se talado. Esos árboles llevan en ese lugar desde 950, cuando se construyó el edificio de Correos. Constituyen un monumento arbóreo de primer orden, y deberían ser declarados como tal. Deberían ser protegidos mediante una ordenanza municipal, y preservarlos de podas y de cualquier acción en su contra. En la mitad del Paseo de Almería hay un ficus centenario, y está preservado como una joya. Tiene incluso una placa con su descripción y con la datación de su antigüedad.

                 Estos tres árboles cubren con sus ramas toda la fachada del edificio, proporcionando una sombra abundante y una frescura a la acera, como ya no queda otra en la ciudad, arrasada en su masa arbórea por las podas indiscriminadas y permanentes. A nadie se le escapa que estos tres árboles están así de frondosos porque no han recibido atención alguna en los últimos veinte años. La mejor manera de sobrevivir en Melilla es conseguir que el poder público no te haga caso.

                 El edificio fue abandonado por Correos de modo inexplicable hace ya cinco años. Ahora ha sido comprado por la Ciudad Autónoma y con la futura remodelación del lugar, tendrán la tentación de podar su ramas y sus raíces colgantes. Antes de que ocurra algo así, deberían catalogarse y protegerse, embelleciendo los alcorques que los circundan.

                   Por el momento disfrutaremos con su contemplación y frescura.

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