Archivo mensual: agosto 2019

La costa de los flamencos


 

                                                    El humedal de Cabo de Gata

                    En España existen dos localizaciones con el mismo nombre, el cabo de Gata en Almería,  uno de los más importantes del país, y la sierra de Gata en Cáceres. Durante siglos, a Homero, el padre de la literatura europea, los académicos de la Historia le conocieron como “el viejo embustero”, sin embargo todo estaba donde él decía. Lo que sucede es que la geografía antigua es muy difícil de interpretar, ya que los nombres no suelen coincidir, y estos se han visto muy modificados con el paso de la historia y la evolución de las lenguas.

                   En La Odisea, Homero hablaba de las Rocas Errantes, de enormes agujas de piedra que se elevaban desde el mar hacia el cielo, de grandes sifones de agua con terroríficos sonidos, de peligrosas costas que partían y agrietaban los cascos de maderas de los barcos. La conquista de Troya se pagó muy cara, y los mismos dioses que apoyaron a los griegos, al final se acabaron vengando de ellos. El destino y la fortuna son muy mudables.

                 Hay otros muchos nombres en la narración homérica, pero quien quiera conocerlos, deberá leerla. Del propio texto conocemos que las sirenas tenían cabeza de ave y cuerpo de mujer, y sobre todo, un potente y atrayente canto. En esta descripción no parecen entrar la focas, la ya desaparecida focas monje del mar Mediterráneo, y si parece describir a los flamencos, que habitaban en una isla.

                        La navegación de la época se realizaba en paralelo a la costa, teniéndola siempre a la vista, ya que servía como orientación. Sin embargo, la distancia era lo suficientemente grande como para provocar distorsiones. El sinuoso cuerpo de los flamencos y sus elegantes y altas patas, podía parecer figuras humanas a los marinos de la época. Para abundar en las coincidencias, los flamencos sí emiten un canto, bastante ensordecedor, y siempre están en humedales y con abundante vegetación en su alrededor, que contrasta con la aridez de la costa volcánica del Cabo de Gata.

                        Nada de esto puede confirmarse, pero tampoco desmentirse, por eso algunos historias permanecen para siempre.

 

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Parque Lobera, Área 51 y Gobernador


 

                 La remodelación del parque Lobera está pasando desapercibida. Es una de las 39 obras con las que el gobierno del pasado dejó atado al nuevo, al del presente. El suelo de este parque es muy sensible, desde el punto de vista histórico y arqueológico. Hay documentada la existencia de dos silos bereberes y de un tramo de cerca o muralla de la Melilla musulmana. Esta zona el área rural de la ciudad. También fue zona de enterramientos, que fueron removidos de modo inmisericorde para la construcción del auditórium Carvajal en la década de 1960. También se ha hallado cerámica y restos romanos.

                  Se está trabajando con maquinaria pesada y también se van a instalar tuberías de saneamiento de gran calibre, para las que se tendrán que abrir grandes zanjas. Hemos insistido y volvemos a escribir que es necesario que la Consejería de Cultura controle todas las competencias a su cargo, y que elimine entidades superpuestas, que han hecho mucho daño a la cultura de la ciudad, pues tenían ideas preconcebidas sobre lo que debía hacerse, y sobre lo que no debía encontrarse.

                La realidad es que se desmorona todo, cuyo ejemplo máximo es la calle de San Miguel, la primera calle de Melilla, y el yacimiento del Gobernador, abandonado desde hace un decenio, porque no aparecía aquello que se había fijado que debía aparecer. A lo largo de estos 8 años, hemos sorteado todas las prohibiciones impuestas por la nomenclatura. Ya hemos detectado especulación en la zona. La derruida Casa de los 4 Patios ya ha cambiado de dueño en estos 8 años. La primera vez fue adquirida por alguien perteneciente a la empresa encargada de la 1ª remodelación de la Ciudad Vieja.

                El problema de la Casa del Gobernador, como el de la Casa Lafont (convertida en una ruina) y todas las de la calle San Miguel, es la obligatoriedad de hacer prospecciones arqueológicas. Lo mismo ocurre con la antigua Caja de Reclutas, la antigua farmacia militar, y todas las que conforman esta calle. Nadie parece interesarse por nada, y urge una reforma de la Comisión de Patrimonio de Melilla, que es la que ha autorizado todas estas actuaciones, que consideramos como poco respetuosas con la historia verdadera de la ciudad.

               Denominamos a toda esta zona como Área 51, porque la orden era y sigue siendo que nadie acceda a ningún lugar, y que no se fotografíe nada. No existe información pública de ningún tipo, y tampoco se facilita. Es más afirmamos que hay obligación de anotar los movimientos de cualquiera que intente hacer fotos en el Área 51, y de que se “abronca e intimida” a los ciudadanos que colaboran con El Alminar, y ofrecen sus terrazas para que obtengamos fotografías aéreas de lo que sucede en toda la zona. Hemos roto una y otra vez todas su prohibiciones y zonas de exclusión. La verdad es que nunca nos han importado.

             En este nuevo reportaje del Área 51 se muestra claramente el estado selvático de la Casa del Gobernador, de la que solo se remodela la fachada. La ruina de la antigua farmacia militar, la fachada a punto de caerse de la Casa de los 4 patios, o los agujeros sospechosos de los techos de las casas colindantes. Parecen ruinas provocadas, para forzar su venta y posterior especulación. Sin embargo, y lo volvemos a escribir (los artículos sobre estos temas pasan del centenar); en la Casa de los 4 Patios no se  puede remover ni un metro del suelo. Es probablemente el suelo menos alterado desde la conquista castellana en 1497. Hay pasadizos, acceso a aljibes, restos de material de edificación de distintas épocas, y quien sabe que mas.

           Hay que realizar planes conectados con el Ministerio de Cultura o con Universidades como las de Málaga y Granada, para realizar campañas científicas de excavaciones, con arqueólogos especialistas en distintas épocas. La situación de toda esta manzana  de San Miguel no es tolerable.