Archivo mensual: septiembre 2017

Reflexiones sobre el Día de Melilla


 

                                                  520 años juntos

         Nunca se ha evidenciado tanto la división social, política, étnica y religiosa como en el presente Día de Melilla, del año 2017. Sin embargo, técnicamente estaba bien planteado, con tres días de celebraciones y actos lúdicos. El problema, el de siempre desde hace más de 15 años, es que se hace sin consenso. El gobierno local no pacta con nadie ni el tipo de conmemoración, ni las actividades a realizar. Sirven el plato festivo ya cocinado, y aunque bien cocinado, no todo el mundo se alimenta de la misma dieta.

         Las medallas de oro han resultado excesivas, como muchas de las concedidas en los últimos años. Poco mérito para una distinción así. En las medallas de oro de la Ciudad debe buscarse a personas o entidades que hayan desarrollado al menos parte de su labor en Melilla, y de cara a los melillenses. La receta es siempre la misma, o se acepta lo propuesto, o te quedas para vestir santos, da igual de qué confesión religiosa.

         Si Melilla se parece a algo ahora mismo, es a la Bosnia-Herzegovina previa a la descomposición de Yugoslavia, com Slobodan Milosevic como líder de los serbios y Alia Izetbegovic como líder de los musulmanes. Para llegar a la división étnica y religiosa de la ciudad no hacía falta un recorrido tan tormentoso y largo, lleno de lemas de cuatro culturas y de realidad virtual, espectáculo que también se ofrecía entre las actividades de este 520 aniversario.

                                   Cuestiones sobre las conmemoraciones

          ¿Qué sentido tiene inaugurar dos cañones de guerra y situarlos en emplazamientos muy visibles en el supuesto día del encuentro?. Apropiados resultan, porque la inmensa flota que acompañó a Pedro de Estopiñán (que sí vino a Melilla, pero no al mando de la misma), llegó pegando cañonazos, aunque menos de los previstos. Los hechos desmienten la palabras conciliadoras del Presidente de Melilla en su discurso institucional, porque las palabras se confirman con hechos, que no han existido ni antes ni después del Día de Melilla. Mientras los miembros del gobierno y sus áreas de gestión disfrutan de amplios espacios y de palacios rehabilitados, la oposición sigue ejerciendo su labor en tres cuartos oscuros, y representan a casi la misma parte de la población que el Gobierno.

         El camino de la división étnica y religiosa ya está iniciado, y también se está ahondado en él. La cuestión del Aid el Kbir, y la imposibilidad de sacrificar borregos marroquíes, ha planeado sobre la Feria de Melilla y sobre su día Institucional. En esta cuestión ha existido casi la misma cerrazón en un lado como en otro, con ausencia total de diálogo o de reuniones cara a cara, entre los representantes administrativos y los de la Comisión Islámica de Melilla, única entidad a la que no se invita a nada. No se ha propuesto ni una solo solución al conflicto, porque tan legítimo es querer hacer cumplir las leyes sanitarias españolas, como querer sacrificar corderos marroquíes. Han faltado soluciones prácticas y sobrado consignas religiosas. Es incomprensible que en el siglo XXI, no haya una manera legal de traer 3000 corderos marroquíes a Melilla.

                                              El Día de Melilla

               La conmemoración del Día de Melilla va cobrando cuerpo, y de una celebración con escasa presencia de público se ha pasado a un considerable lleno de la Plaza de Armas (la que esconde los resto del pasado árabe de Melilla). Eso sí, sin la presencia o colaboración de la otra mitad de la sociedad. Es cierto que el presidente Mustafa Aberchán cumplió con los rituales institucionales en 1999, pero sin ofrenda ni homenaje a Pedro de Estopiñán, una figura histórica absolutamente desconocida.

              Las celebraciones del Día de Melilla contaron con un extraño incidente no muy aclarado, el de la suspensión del Water Slide en la tarde del sábado 16. Es incomprensible que con una presencial policial tan desmesurada, alguien pudiera tirar piedras sobre la plataforma deslizante, que no fuese detenido, y que las Fuerzas de Seguridad del Estado no ocuparan de inmediato la supuesta zona de lanzamiento de piedras, para que la diversión pudiera continuar en los horarios previstos.

             Los fuegos artificiales fueron una novedad muy vistosa, la propuesta lúdica y el conjunto del Acto Institucional correctos, pero solo para la mitad de la ciudad. Todo ofrecía una sensación de realidad virtual.  Este no es el camino  de una ciudad que se promociona como la de las Cuatro Culturas. A veces da la sensación que el Presidente de la ciudad es consciente del abismo de la división social y ofrece diálogo y consenso, pero luego no prosigue por ese camino, el único posible, si se quiere tener un futuro común.

       Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/09/17/pedro-de-estopinan-una-historia-oscura/

 

 

 

 

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Carlos V en Llanes


 

5º Centenario de la llegada de Carlos I a España

Enrique Delgado

      Los días 26 y 27 de septiembre de 1517, contando solo con 17 años cumplidos el 24 de febrero, desembarcó en el puerto de Tazones el archiduque Carlos y ya rey de Castilla y Aragón, el hijo mayor de Juana de Castilla, para asumir la Corona de España. La historiadora Ana Díaz Medina relataba en una edición especial de la revista Historia 16 (septiembre 1986), como los lugareños se aprestaron a la defensa del pequeño pueblo costero, creyéndose objeto de una invasión.

       Ya desembarcados se dirigieron a Llanes, para entrar en Castilla por la vía natural del valle del Liébana y Potes. El futuro rey llegaba a España con su grupo de consejeros flamencos. Uno de los objetivos del nuevo monarca era retrasar en todo lo posible el encuentro con el Cardenal Cisneros, y visitar a su madre, Juana, recluida en Tordesillas.

      El estado mental de Juana, desinteresada de los asuntos de gobierno desde mucho antes de la trágica muerte de su esposo Felipe el hermoso en 1506, era algo ya conocido por la Reina Isabel I, su madre, tras el célebre incidente de Medina del Campo. Sin embargo ese desinterés, no era óbice para que no fuese consciente de todo el entramado de intrigas que se tejían en torno a ella. La principal la de Los Comuneros de Castilla, cuando pretendieron proclamarla Reina de Castilla, en contra de su hijo Carlos. Juana se negó a firmar documento alguno, pese a la presión e incluso amenazas del comunero Padilla.

       Así pues, un joven de 17 años, llegó a España hace 500 años, para hacerse cargo del imperio más grande jamás gobernado. Su llegada se produjo en el mismo año, apenas un mes antes de que Martín Lutero proclamase sus imperecederas 95 Tesis contra el Papa de Roma. Octubre de 2017 es un mes de centenarios. No hablaba español, pero sí otros cuatro idiomas, y no le costó aprenderlo. Pese a ser hijo y nieto de reyes de reyes de Castilla, se le consideró en principio un monarca extranjero.

                      Carlos V frente a los Comuneros

      La Corte de Castilla, sus tradiciones y sus rígidas normar, eran un corsé que asfixiaba a los propios, y debieron parecerle casi una prisión a alguien educado en un mundo intelectualmente más abierto que el castellano. La estrecha vigilancia moral de La Iglesia española debió hacer más difícil esa situación.

     España se divide ante su llegada. Los historiadores también. ¿Quiénes representaban lo moderno, Los Comuneros o el joven Rey Carlos?. El eminente catedrático Jose Antonio Maravall lo tiene claro, Los Comuneros, pero reconoce que los defensores del Rey tienen igualmente sus razones de peso. La revuelta de Las Comunidades es compleja, pero al anclarla a la defensa de las tradiciones de Castilla estaban promoviendo un inmovilismo, frente a los claros intentos modernizadores del nuevo monarca.

     No fue una revolución, pues en aquellos momentos nadie podía plantearse una lucha contra las monarquías absolutas. Además, proclamaron la Santa Junta de Comunidades, vinculada a La Iglesia, liderada por el obispo de Zamora don Antonio de Acuña, igualmente ejecutado y su cabeza llevada  a la picota, tras la derrota de la batalla de Villalar en 1521, hecho que le valió la excomunión al ya emperador Carlos V.

    La preponderancia de la nobleza, el atraso económico del País, y la estrecha vinculación a la Iglesia de Roma, fueron los tres grandes problemas identificados por los asesores flamencos del Rey. La Reconquista se pagó con el latifundio, con la cesión de inmensas cantidades de tierra a los nobles y caballeros que la apoyaron durante 5 siglos, pues entre los siglos VIII y X no hubo reconquista como tal, sino baile de fronteras. Los que eran ciudadanos más o menos independientes bajo la dominación musulmana, se convirtieron en vasallos tras la reconquista de sus tierras. Ese malestar social, sí lo recogieron los comuneros, pero no en un sentido revolucionario. La nobleza apoyo en principio a Las Comunidades y finalmente al Rey.

       El monarca español prohibió cualquier contacto con su madre, pero los comuneros conquistaron Tordesillas y en cierta forma, la convirtieron en su rehén político. Es admirable la firmeza con la que Juana hizo frente a las presiones comuneras: “Que no la rebolbiese nadie con su hijo, que todo lo que tenía era suyo”(1).

        Maravall cita una frase del Almirante de Castilla, que: “no podía entender porqué ese empeño en obtener con sangre, lo que muy bien pudieran conseguir con una audiencia”. Todo estos complejos sucesos “hicieron crecer al Rey”, afirma otro historiador. Lo hicieron crecer como Rey y también como persona, pues se desarrollaron entre su 17 y 21 años.   Para mí, para El Alminar, Carlos I representó siempre el intento modernizador frente al inmovilismo de Castilla, que equivalía decir al de España.

     Carlos I una rápida y resonante victoria el 23 de abril de 1521 en Villalar, sobre Los Comuneros, pero le causó gran disgusto tener que vencer sobre su propio pueblo. Se desvinculó de los asuntos de España, a los que consideró como imposibles de enmendar y pasó gran parte de su tiempo en Europa, en sus funciones de emperador. Renunció a su programa de reformas, se deshizo de sus asesores flamencos, y en especial del cardenal Adriano, flamenco como él, y al que había nombrado como Primado de Toledo. Era la gran “bicha de Balazote” para los comuneros. En cuanto pudo nombró a su hijo Felipe como regente en España.

       En 1555, el mismo año en que murió su madre, Juan de Castilla o Juana la loca, inició su proceso de abdicación. La historia en España se ha alterado mucho y se ha tergiversado su visión, para favorecer según que propuestas.

      Nota:(1)https://burgospedia1.wordpress.com/2013/02/08/castilla-contra-carlos-v-4a-y-ultima-parte-por-francisco-blanco/

 

Historias del aparcamiento magno


 

          La historia se forma con los grandes acontecimientos y con los pequeños, los que pasan desapercibidos, y más con estos últimos que con los primeros. Lo que nos encontramos a diario, en la vida cotidiana es lo que da forma a nuestro devenir. El aparcamiento público de Isla de Talleres es la historia de una gran ruina, con 14 millones de euros adelantados a la empresa Magna Melilla a cambio de 707 plazas de aparcamiento, de las que apenas se utilizan 100. Sin embargo hay muchas más, hasta 3200. Todas las cifras de este lugar son mareantes y también existen leyendas. Hay quien cuenta que alguien pensó dar con el negocio de su vida, y que ahora se arruina en la oscuridad; pero esto no puede comprobarse.

      Había otra historia oculta, poco conocida, que hablaba de la venta de automóviles en su interior. Es cierto que Melilla está llena de coches, pero que no circulan, solo están aparcados, en venta en las calles. Sin letreros, sin anuncios. Son los negocios que no se anuncian, pero que existen. Durante dos años, el aparcamiento público de Isla de Talleres o Aparcamiento Magno, fue gratuito, para que cogiésemos la costumbre de pagar por aparcar, pero no nos acostumbramos.

     Las dos plantas útiles de aparcamiento se llenaron a rebosar, pero de compra y venta de coches. No son tantos los vehículos que circulan en Melilla, ni la gente esa tanto el coche como se cree. Solo hay que esperar al domingo para comprobar que en nuestra ciudad solo se coge el coche cuando se necesita. Quieren vendernos otra cosa pero para promocionar otras actuaciones millonarias. Algunos confunden obstaculizar la circulación con peatonalizar las calles, como el absurdo giro que han impedido alrededor de la Cruz de los Caídos, en la avenida de la Duquesa de la Victoria.

       Emvismesa (la empresa pública de Melilla) está arruinada. La ciudad está arruinada, pero eso quizá se vea a partir de 2019. En los días en los que ni siquiera tengo ganas de buscar aparcamiento, he utilizado el parking magno, y en la única planta abierta al pública, la otra permanece en estado fantasmal, pude ver dos coches con cepo y uno de ellos con un número de teléfono. Era la prueba que necesitaba, la confirmación de que la venta de vehículos en el mayor aparcamiento del mundo era cierta. Algún día, quizá, nos enteremos de la verdad de todo.

   Nota:https://elalminardemelilla.com/2017/05/24/el-aparcamiento-magno/

La jubilación forzosa de monseñor Buxarrais


                Monseñor Buxarrais sufre una accidente vascular

        Monseñor Ramón Buxarrais Ventura, obispo emérito de Málaga, párroco del Centro Asistencial de Melilla desde 1991, ha sufrido un pequeño accidente vascular esta madrugada y ha sido ingresado en el Hospital Comarcal a las 08h del día 13 de septiembre. Se sintió mal y llamó a los conserjes del Centro, que a su vez llamaron a los servicios médicos. En principio su estado no reviste gravedad, es solo un pequeño contratiempo físico, pero a su edad toda precaución es poca.

         Monseñor Buxarrais o el Padre Ramón como es conocido entre los residentes y trabajadores de la Gota de Leche, inicia su jornada laboral antes de que las luces del alba perfilen el horizonte. Hasta la marcha de las Hijas de la Caridad en 2011, celebraba su primera misa a las 6h 30. Luego retrasó un poco la hora, pero nunca más tarde de las 7 de la mañana. Dedicando las primeras horas del día a la oración y  a la meditación.

           Él solo es media iglesia en Melilla, el único que ofrece una misa matinal en días laborables a las 10 de la mañana. La hizo abierta al público, desde que las monjas abandonaron el Centro Asistencial. Tanto la parroquia Castrense como la Arciprestal han eliminado esta misa matinal de su horario a partir del terremoto de 2016. A lo largo de estos casi dos años, su pequeña capilla se llena todos los días, y rebosa en los fines de semana. En su ámbito, el de la Santa Iglesia, predica con el ejemplo desde hace mucho tiempo.

         En esa primer etapa, entre 2011 y 2015, la media de asistencia a su oficio matutino no excedía de las tres personas, siempre ancianas residentes del Centro Asistencial. En alguna ocasión ha celebrado misa para una de ellas, pero nunca estuvo completamente solo.

                      Protocolo frente a un obispo

          Desde que abandonara la mitra episcopal en 1991, monseñor Buxarrais ha representado un caso único en la Iglesia. No es usual que un sacerdote siga ejerciendo su ministerio con 87 años. Ni siquiera el Papa de Roma fue capaz de doblegarle cuando comunicó su decisión, y desde hace más de 10 años, el obispo de Málaga Jesús Catalá le tiene ofrecida la residencia del Buen Samaritano, para sacerdotes de avanzada edad. Ofrecimiento que siempre ha rechazado.

              En su primer testamento, dejó escrita su voluntad de ser incinerado, cuando los obispos deben ser enterrados en catedrales, en conventos o en espacios sagrados. Además añadió que sus cenizas debían ser aventadas sobre el Mediterráneo, para no convertirse en sujeto de veneración. Un normativa de la Congregación para la Doctrina de la Fe, emitida en noviembre de 2016, indicó que esta práctica no era cristiana, la de aventar cenizas, lo que le hizo modificar su testamento, en extremos no conocidos.

             Hace algunos años me comentó, que si en algún momento se viese impedido e incapaz de valerse por sí mismo, sí había autorizado al obispo de la Diócesis para trasladarle al mencionado centro de retiro para sacerdotes. Sería el único caso en el que aceptaría salir de Melilla.

               Lo que sí parece claro es que no volverá a oficiar misa diaria. Le espera solo reposo, a su pesar. Los fieles que se congregan cada mañana en su capilla, expresan su temor de que no puedan acudir a misas matinales, ya que ninguna otra parroquia las celebra.

 

Melilla, el mar de amianto


 

Amianto, el veneno a la vista de todos

          Hasta que cayó en mis manos el libro de Paco Puche*, el mayor activista español en contra del amianto, no podía imaginar que el material venenoso estuviese tan cerca de nuestras vidas y en esas cantidades tan exageradas. Escondido bajo el nombre de uralita, y comercializado en España por la familia March entre 1943 y 1993, supone el principal problema de salud pública para la ciudad, y que hasta ahora ha pasado desapercibido o incluso ocultado deliberadamente. Tan solo unas pocas noticias en los últimos años y poco más, pero sin ofrecer dato alguno del “mapa del amianto” en la ciudad, pero que ya estamos elaborando desde El Alminar.

        La uralita como tal no es peligrosa, salvo cuando se degrada, cuando se retira, se fractura o es retirada sin las debidas garantías. La uralita solo puede ser retirada por empresas especializadas, no puede ser fracturada, ni llevada a los vertederos de escombros de manera oculta, para ser triturada y hecha desaparecer. La única forma de apartar las placas de uralita es mediante el desmontaje y almacenamiento, recogiéndolas en el estado en que se encuentren.

           En 2002 se prohibió su comercialización, producción y distribución en España, es más, tiene un periodo de vida útil, a partir del cual debe ser retirada. Toda la uralita instalada entre 1940 y 1960 debía haber estado retirada antes del año 2000. Existen una calendarios con su correspondiente fecha de caducidad y fin de la vida útil.  A partir de ese tiempo empieza a ser peligrosa, porque el deterioro en su superficie puede provocar su descomposición en fibrilas, partículas invisibles pero letales.

         En Amianto, ediciones La Catarata, de Paco Puche se dice lo siguiente en su página 17: “Esas fibras también pueden quedar atrapadas en el agua, y entonces se vuelve peligroso ingerirlas,. Si se respiran o inhalan, sabemos que pueden producir enfermedades muy graves, como cánceres o asbestosis; y si se ingieren , queda la duda de los posibles efectos graves que puedan causar con el tiempo”.

         ¿Ingerir?. Es muy fácil, todos los bidones de almacenamiento de agua del centro de la ciudad y de las edificaciones más antiguas de Melilla son de uralita. ¿Respirar?. Los mercados de la ciudad, como el del Real, pabellones deportivos como el de La Hípica, las techumbres de los aparcamientos, todos los cuarteles de la ciudad (Santiago, Ingenieros, Artillería, Parque de Artillería, Intendencia, Gabriel de Morales, Alcántara), tienen uralita en sus techos, así como muchas azoteas del barrio del industrial, los talleres de la COA (Cooperativa de Autobuses, los Almacenes Weil del Paseo Marítimo, casi toda la techumbre de Isla de Talleres, y así hasta casi el infinito. Una de las zonas más preocupantes es el antiguo Hospital Militar de Melilla, completamente infectado de uralita.

           Ahora ya sí cuadran las cifras y los tiempos. La familia March se hizo con la propiedad de la fábrica de uralita en 1943, hasta ese momento propiedad de la familia Roviralta. Como pago o premio por su contribución a la financiación del Alzamiento Nacional, recibieron la concesión de instalar la uralita en los cuarteles, industrias, talleres, vaquerías, granjas,  lugares públicos y en cualquier otro lugar imaginable. El negocio fastuoso, el problema para la salud pública dantesco. La mayor parte de los trabajadores que produjeron la uralita y estuvieron en contacto con el amianto, contrajeron cánceres y otras enfermedades pulmonares

                                  Desamiantado, el gran problema

          El desamiantado de Melilla es una cuestión urgente, un problema al que hay que hacer frente sin mayores dilaciones. En Melilla se está retirando toda la uralita de la cubierta de la plaza de toros, en total secreto y sin saber en qué condiciones, ni qué se está haciendo con ese material. El problema es de gran magnitud, y necesita un Plan director, un tiempo de ejecución y una inversión millonaria. Hoy damos a conocer la magnitud del problema, en un tiempo corto ofreceremos el mapa del amianto o uralita en nuestra ciudad.

        Nota*: Todos los datos están extraídos del libro Amianto, una epidemia oculta e impune. https://elalminardemelilla.com/2017/07/26/amianto-el-mal-invisible/

Sucesos extraños en Melilla


                 Un menor de los que habitualmente dormitan en los bancos de la calle Duquesa de la Victoria, sale corriendo entre los coches e impacta en el lateral de un vehículo que circula por la calle. No fue un atropello, no lo parecía, fue una acción casi suicida, de la que quedó fuertemente conmocionado. Afortunadamente para la conductora del vehículo rodante, había suficientes testigos que informaron de lo sucedido a la Policía Local. Si un suceso así ocurre en otras circunstancias, sin testigos, en una calle menos transitada, se pueden tener bastantes problemas para explicar algo tan extraño. En los momentos posteriores al impacto sobre el vehículo, se ignoraba si la acción había sido propiciada por la desesperación, o fue un hecho fortuito.

                En un pasado reciente, un modo de sacar algo de dinero de los conductores con seguro, era la acción de los bombarderos, generalmente en ciclomotores, que aparecían de la nada  e impactaban, sin peligro alguno, contra el lateral del vehículo. Todo estaba medido y calculado, buscaban la colisión en pasos de cebra y en giros de calles, pero el encontronazo se saldaba con alrededor de 200€ de cargo al seguro del automóvil.

                                   Derribo bárbaro en el Real

                 En el otro extremo de la ciudad, en el barrio del Real, prosiguen los derribos. Resulta incomprensible la secuencia de las demoliciones y también la forma. No aparece cartel que indique que es un derribo autorizado, ni control alguno sobre la casa supuestamente arruinada, ni sobre la acera inmediata, ni advertencia alguna para los peatones.

                 Lo sorprendente de este inmueble, situado en la calle Jiménez e Iglesias (antigua arroyo mezquita), es la rapidez que ha pasado de habitado a deshabitado, y seguidamente a la situación última de arruinado, casi sin fase de transición.

                  Sobre el propio derribo llaman la atención varias cosas, algunas ya mencionada, pero sobre todo es esa extraña forma de demoler, con muy pocas garantías de seguridad. El techo o azotea del inmueble ha sido destruido con golpes de una grúa y desde la parte alta. Se ha provocado el hundimiento del techo sobre el resto del edificio y los escombros asoman peligrosamente por los balcones.  En la parte baja del inmueble no hay indicio alguno de demolición. ¿Estamos ante un derribo adelantado, ante una aceleración de la situación de ruina, por qué se paraliza una demolición que se ha iniciado, supuestamente con las debidas autorizaciones?. Misterios de Melilla.

La oscuridad alcanza a La Victoria


         El desfile procesional de la Virgen de la Victoria, Patrona de Melilla, empezó a oscuras por una descoordinación  con el alumbrado público. En el primer tramo de la carrera hasta el edificio Monumental, parecía que estábamos asistiendo a la procesión de la Soledad. Todo estaba oscuro y el escaso público, que un amigo del Alminar cifra en 500 personas, no daba sensación de calor al ambiente. Empezó demasiado tarde, ya sin luz solar, lo que acentuó esa sensación de penumbra. La hora de inicio debió ser las ocho de la tarde. El trono procesional siempre está custodiado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

         Faltaba también, aunque nadie se haya hecho eco der eso, la Banda Municipal de Música, que protestaba así por la falta de pago de sus salarios. La Escuela de Música y la Banda de Melilla arrastran problemas de financiación desde  el año pasado. El Gobierno de Melilla promete mucho y cumple mal. Los derroches vacían las arcas públicas.

         Esta vez el día de la Patrona ha coincidido en la parte central de la Feria de Melilla, pero eso no ha contribuido a una mayor presencia en su desfile procesional. Las tinieblas también acechan a la Virgen de la Victoria. Los recientes acontecimientos, sobre todo el atentado de Barcelona, el blindaje de la feria, las detenciones de yihadistas en los días anteriores a la celebración de la procesión, ha influido en el ánimo de la gente, que ya teme los espacios abiertos y este tipo de concentraciones.

         Hace solo un año que la actual Junta de Gobierno de la Patrona de Melilla renovó su mandato, en una situación declaro desafío al Vicario Episcopal y al Obispado, algo que también ha hecho mella entre los congregantes. La imagen ha salido por 2º año consecutivo del templo Arciprestal, y no porque don Roberto Rojo se salga siempre con la suya, sino porque las circunstancias así lo han dispuesto. Las obras prosiguen en la iglesia de La Purísima y no permiten el regreso de la imagen de la Patrona de Melilla.

           Ha pasado un año del  enfrentamiento público entre Congregación y Vicaría Episcopal, y todavía no se ha respondido a la propuesta lanzada desde la Vicaría, que la novena y la salida procesional se efectúe desde el templo del Sagrado Corazón. Nadie ha dado un paso atrás. La imagen de La Victoria se ha pasado el año entero en el templo arciprestal, en un estado muy próximo al descuido, con flores y adornos sin renovar durante meses. En ninguna villa, pueblo o capital española se ve una imagen patronal tan desatendida.

             Cerró como siempre el desfile, la escolta y Banda de Guerra de los Regulares de Melilla, la unidad más condecorada de las Fuerzas Armadas españolas, obtenidas gran parte de esas medallas y distinciones, en lucha contra el Ejército de La República. Esa es la gran reconciliación que todavía debe hacerse en España, el reconocimiento de la lealtad y el valor de muchos soldados, oficiales y mandos del Ejército republicano, que también era ejército español. Por este motivo, la calle del desfile procesional, la de Ejército Español, debería denominarse como avenida de las Fuerzas Armadas Españolas, sin mayor diferencia.