De los Peñones a Melilla


La repatriación de los muertos

No es técnicamente una repatriación, porque los restos trasladados desde la isla de Alhucemas y el Peñón de Vélez de la Gomera, hasta Melilla, no abandonan en ningún momento el suelo patrio. Viajan de lugar de España a otro.

El mantenimiento de los cementerios de los peñones e islote era ya imposible. La población civil salió de allí hace más 70 años. Eran cementerios sin culto ni cuidado, en lugares de difícil acceso. Se estaban desmoronando y los terremotos constantes de Alborán los estaban degradando. El 9 de julio de 2021, el Ministerio de Defensa publicó la Orden 32692 en el Boletín Oficial del Estado, sobre la exhumación y traslado de los restos allí custodiados, hasta el cementerio de la Purísima Concepción de Melilla, salvo reclamaciones familiares, que no se han producido. El enterramiento más antiguo era de 1875 y el más reciente de 1925. Pasado más de 100 años, ya no hay nadie que reclame nada. La memoria de todo se pierde, y las familias ya no saben que tenían un antepasado allí enterrado. En muchos casos ya estaban borradas las lápidas y los nombres.

Todo se ha reproducido milimétricamente en el cementerio de Melilla, en el patio militar, parcela 15, en donde yacen una parte de los muertos de La Legión, algunos otros de Ingenieros (1921), y en donde también se encuentra el osario militar, en el que supuestamente reposan los restos del Comandante aviador Virgilio Leret Ruíz.

Para la inhumación en Melilla se ha edificado un columbario de 76 nichos, y se han encargado 42 lápidas nuevas. Todas las inhumaciones han sido debidamente inscritas en el libro del cementerio de La Purísima. Los que no puedan ser identificados pasarán a la fosa común, civil o militar, según el caso.

A la vista de todo este minucioso y loable trabajo, surge de nuevo la pregunta que nadie contesta: ¿Tan difícil es abrir el osario de la parcela militar e identificar los restos del capitán Virgilio Leret, defensor de la Base de Hidroaviones del Atalayón en 1936? Aunque lo considerasen un adversario, los militares españoles siempre han sido muy ordenados y riguroso. Dudamos mucho que los lanzasen de cualquier manera al osario. Es casi seguro que estará en una bolsa, con número de registro e identificación. Todavía puede hacerse. No habrá otro momento mejor que este.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2021/07/11/la-repatriacion-de-los-cementerios/

La Hilulá de Simón Bar Yojai en Melilla


La escatología en la tradición judía

La Hilulá o conmemoración es una ceremonia de la tradición hebrea, en la que se recuerdan a los personajes más célebres del judaísmo. Supondría un equivalente a la santificación en las iglesias cristianas, ya sea la de tradición romana, o la oriental. Lo que nosotros llamamos tradición judeo-cristiana, es antes que nada, tradición judía. El Padre Eterno, Yo Soy, es en términos teológico, común a ambas religiones. Por ello, las similitudes son más de las que parecen, e incluso de las que conocemos.

Shimon Bar Yojai fue un gran rabino de la época de la dominación romana de Galilea, que tuvo como hecho más significativo la destrucción del Segundo Templo en el año 70 dC. El Rabí Bar Yohay vivió entre los siglos I y II en la Palestina ocupada. Fue un firme defensor de la tradición oral y de la Cábala, y su figura se encuentra recogida en la tradición talmúdica. Otro gran rabino de la tradición judía, hay muchos, es un hispano, Moisés de León o Moshe ben Shem Tob de León, del siglo XIII.

En la tradición judía, existen las Hilulá, como días normativos para visitar los cementerios. La de Bar Yojai se celebra cada 18 de del mes de Iyar del calendario hebreo, que se corresponde, con el mes de mayo de la tradición romana. En la Hilulá, puede haber varias a lo largo del año según las comunidades, se pasa en el día en el cementerio. Se encienden velas, se comparten dulces y también se reza. Se recorren las tumbas, tanto si son las familiares, como el resto, como modo de honrar la memoria de los difuntos.

El cementerio histórico judío de Melilla

Se inauguró a la vez que el cristiano el 1 de enero de 1862. Ya no hay más enterramientos en él, porque todo el espacio está ocupado. La tumbas, todas individuales, tocan la tierra y se alzan a la vez sobre ella. Se recorren por pequeñas sendas, y literalmente se rozan. Hay pues que buscar el camino para recorrer toda la superficie o el máximo posible.

Sorprende ver las velas al pie de las tumbas, las estrellas de David sobre ellas, las estelas sobre las. lápidas, y las pequeñas cabañas de mármol, para colocar las velas y evitar que se apaguen, a semejanza de las que existen en el contiguo cementerio católico. Todo pertenece a la misma tradición original, incluidos también los descendientes de Ismael y Agar, o agarenos; aunque las diferencias parezcan ahora abismales, sobre todo por la evolución política de las sociedades y los Estados.

Caminar entre las tumbas, ver la de Esther, esposa de Jacob Salama, fallecida en agosto de 1889, resulta sorprendente. Pasear entre decenas de pequeñas tumbas, la de los niños, fallecidos a principios del siglo XX, sobrecoge y recuerda los motivos del origen de La Gota de Leche. En el centro del gran patio principal, destaca el conjunto de sepulturas de los grandes rabinos de Melilla, delimitado por una cadena. Reparar el nombre de Freha Sebban, una niña de 3 años fallecida en 1908, e. intuir la enorme tragedia que tuvo que suponer. Ahora todo es calma y paz. Eso es el tiempo eterno y el, sentido de la Hilulá.

El fuerte de María Cristina


Paseo en un fuerte exterior abandonado

La ciudad histórica de Melilla mantuvo su defensa de dos formas, una activa y otra pasiva. La primera se llevó a cabo mediante la construcción y conquista de los cerros próximos a la ciudad, o lo que es lo mismo, ampliando el perímetro defensivo lo máximo posible. La segunda fue mediante la construcción de murallas gigantescas y baluartes, que la hacían imbatible para la artillería de la época.

Dentro de esa larga lista de fuertes exteriores existen dos tipos, los históricos y los modernos. Ya no queda ninguno de los históricos, y sí varios de los modernos, construidos a partir del Tratado con Marruecos de 1860. De este segundo grupo quedan en pie los de Camellos, Sidi Guarich, san Francisco, Rostrogordo, Cabrerizas Altas, Reina Regente y el de María Cristina.

Fuerte de María Cristina (1890)

Se construyó entre 1893 y 1895 y también se le conoce como fuerte del Polígono. El fin de la guerra en el denominado «campo de Marruecos» (la última guerra del campo exterior fue la de Margallo en 1893) dejó casi sin uso defensivo la mayor parte de estos fuertes de defensa. Su segundo uso fue el de guarniciones militares, prisión militar. El último cuerpo armado que estuvo aquí fue el de la Guardia Civil, hasta los últimos años de la década de 1990. Posteriormente y durante muy poco tiempo, parte de sus instalaciones se usaron como Escuela Taller. Finalmente el abandono absoluto, como todo.

Hace 20 años o más, estuvimos allí, acompañados de un trabajador. Todo estaba recién abandonado, pero ya fuertemente deteriorado. No existía el mundo digital, así que las fotos son de cámaras mecánicas, con carrete de negativos. Aquí estuvieron los presos militares más significados, de los que se mantuvieron leales a La República, entre otros el Comandante General de Melilla Manuel Romerales Quintero, salieron de aquí para ser fusilados en la explanada de Rostrogordo, entre 1936 y 1939.

Fuerte y bosque

Lo que es inigualable, es el pequeño bosque de pinos que rodea el fuerte, de 27 ejemplares. Los contamos para evitar la acción de la motosierra. Es una magnífica zona verde que solo precisa de conservación, no de reinterpretaciones. Además tiene unas chumberas en magnífico estado, algo ya inusual, por que están desapareciendo por culpa de un hongo. El fuerte como tal parece irrecuperable. Son más de 20 años de abandono y destrucción. Actualmente se accede al interior por la parte del foso, en donde existe una puerta abierta. Todas las demás posibles entradas fueron cegadas hace mucho. La inversión en restauración, limpieza, reparación y posterior mantenimiento conllevaría un costo casi inasumible. Nunca entenderemos el modo de enajenar cuarteles, residencias, y fuertes que lleva a cabo el Ministerio de Defensa en Melilla.

En la Casa del Gobernador


El último secreto de la Melilla prehispánica

En los casi 11 años de existencia del Alminar, la puerta del la Casa del Gobernador, la que protege los secretos del Área 51 melillense, ha estado siempre cerrada. Las peticiones de visita siempre denegadas, como en su homóloga Estadounidense, la que se encuentra en el Estado de Nevada, también conocida como Groom Lake. Se supone que guarda secretos de la posible vida inteligente extraterrestre, y que en ella se desarrollan investigaciones de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

El Gobernador guarda los secretos de la vida prehispánica en Melilla. Resulta inquietante que tras 5 siglos de historia española, jamás se haya encontrado en todo el perímetro un asentamiento o cementerio relacionado con la vida prehispánica. Se han encontrado enterramientos de los que jamás vuelve a saberse, y de los que nunca se dice si eran romanos, mauritanos, fenicios, vándalos o de cualquier otra procedencia. Solo son muertos, sin más etiquetas.

La Administración Militar, de repente, enajena y abandona edificios que queda sometidos a la acción erosiva de agentes ambientales y humanos, hasta su total destrucción, como la Residencia Militar. Tal es el caso de la Casa del Gobernador y de toda su área circundante (patio, Caja de Reclutas y Juzgado Militar). Todos estos edificios llevan abandonados más de dos décadas, sin ninguna idea de uso posible, salvo los disparates.

En 2000 se iniciaron una excavaciones en la zona del patio, que quedaron abandonadas para siempre en 2006. La emoción inicial fue mucha, porque se pensó que se podría llegar hasta los mismos fundadores prehispánicos de la Rusadir mítica, los fenicios. Tras ese lustro de búsqueda todo se abandonó, como si se hubieran encontrado pistas o pruebas de la existencia del mismísimo diablo. El caso es que 15 años después, nadie se atreve a hacer allí nada, y la degradación continúa. Lo excavado, cuando era visible, indica que las líneas de muros se extienden hacia el resto del patio, bajo la superficie de la casa y quizá hasta los edificios colindantes, como el de la Caja de Reclutas.

Las diferencias de nivel en el interior de la Casa del Gobernador evidencian que pudiera estar edificado sobre construcciones anteriores. La presencia de restos arqueológicos impide construir o alterar la zona en lo más mínimo, sin excavar todo el terreno afectado por los hallazgos, sea el que sea. La maleza se ha adueñado del yacimiento arqueológico y lo oculta y degrada por completo. Hay miles de restos encontrados en esos años de excavaciones, que ni siquiera están catalogados ni expuestos en el Museo. No hay ninguna catalogación sobre lo hallado, ni ninguna previsión sobre lo que pudiera encontrarse.

El futuro de la Casa del Gobernador

La parte del antiguo juzgado militar se usa como almacén del chiringuito de la plaza de Estopiñán, y como depósito de materiales de obras. La propia casa del Gobernador es utilizada desde 2017 como residencia de los sin techo melillenses. El yacimiento está destruido. De allí entra y sale quien quiere, pero si solicitas permiso para una visita oficial, o se deniega, o nadie es responsable de para autorizarlo. Nuestra propuesta es que se cree una comisión delegada que se haga cargo del Área 51, que responda solo ante la Consejería de Cultura, y que se establezcan contactos con universidades para su posible excavación. Melilla la Vieja necesita de todo, y un centro de dinamización podría este lugar. Hace falta un cajero, tiendas de alimentación, una cafetería para un entorno turístico y quizá hasta una oficina de farmacia. Un mini-centro comercial. Hace falta vigilancia nocturna permanente y limpieza.

La puerta del Área 51

Siempre cerrada desde hace 11 años; 132 meses; casi 4000 días. Las horas centrales del día. Nadie en los alrededores, ningún operario de nada. El calor ya empieza a reclamar su tiempo. Una sombra pasó muy rápido detrás nuestra y pareció entrar en El Gobernador. La puerta estaba entreabierta, pero no había nadie. Ni a un lado ni a otro. Tampoco en las escaleras, ni en la primera planta. Todo está abandonado y muy demolido. Hay zonas que se han tapiado, pero un corredor con la otra zona del inmueble permanece abierto. La sombre debió ir hacia allí pero no fuimos detrás de ella. El interior no parecía seguro. Salimos rápido. Todo seguía vacío. La puerta vuelve a estar cerrada. No sé si hemos entrado. ¡La verdad sigue estando ahí dentro!

El edificio del Sol Naciente


El esplendor del Modernismo en el Real

«Uno de los principales valores de la ciudad de Melilla y, desde luego, el que le da mayor carácter de universalidad, es la belleza de su trazado urbano y la monumentalidad de su arquitectura». Antonio Bravo

Esto escribía el historiador y Cronista de Melilla en La Ciudad de Melilla y sus Autores, en 1997. Otros autores como Salvador Gallego, Francisco Saro y el más reciente José Luis Cabrera, han insistido en que el concepto modernista no son solo los edificios, sino también la planificación urbana. Hoy podemos afirmar desde El Alminar que, casi todas las reformas posteriores, tanto del trazado urbano como de sus edificios, no solo no han conservado ese carácter específico, sino que lo han empeorado en todos y cada uno de sus barrios. El concepto de ciudad modernista ha desaparecido, bajo el abigarramiento de una homogeneidad pretendidamente moderna, entendida en como la peor acepción del desarrollo urbano. Se ha alterado y sigue alterando la modernidad de su trazado, pese a ser concebido hace un siglo.

La ciudad proyectada ha resistido medio siglo de urbanización descontrolada, pagándolo con la desfiguración de sus barrios, y el aburrido estilo cúbico de sus edificios, sin nada relevante ni que merezca destacarse, en sus nuevas construcciones. La mediocridad de la nueva construcción es tal, que por eso se ha producido este movimiento de regreso onírico al esplendor desaparecido, como única forma de escapar de una realidad opresiva y que la aproxima cada día más, a la Hongkonización. En muchas capitales europeas se construyen centros modernos, en donde los mejores arquitectos edifican bellas creaciones , que entran de modo directo en los manuales de arquitectura.

En Melilla no ha ocurrido nada de eso, porque solo se han construido edificios que han desfigurado el carácter de cada barrio. El cubismo es un movimiento pictórico creado por Pablo Picasso, pero que no admite el traslado como tendencia de edificación en nuestra ciudad. El barrio del Real, junto con el del Tesorillo, son los más dañados por el cubismo arquitectónico melillense.

El edificio del Sol Naciente

No podemos dejar de señalar que los edificios modernistas son los edificios de la burguesía adinerada melillense, en contraposición a una ciudad ciudad de barracas y de casas de mala calidad, en las que vivía la mayor parte de la población, compuesta por obreros, trabajadores y gentes que atravesaban el mar, para llegar hasta la ciudad de la expansión, y que raramente lograban cumplir sus expectativas. En la ciudad naciente, no existía la clase media. Sin embargo, y pese a todo, surgieron iniciativas para dotar a los nuevos barrios de una réplica modesta, de lo surgía en el centro urbano. De ahí esa gran frase melillense, ya casi en desuso de «bajar a Melilla», para explicitar el traslado desde los barrios o campo exterior, hacia el centro.

Sorprende este edificio, factura de Enrique Nieto, en pleno centro del barrio del Real, surgido tras las Guerra de 1908, en la que se ocuparon los famosos «Altos del Real«, por el ejército acampado del General Villalba. Un barrio de trazado moderno, a punto de colapsar por la alta y desordenada edificación. El conjunto exterior del edificio está aligerado por la altura de la planta baja y los detalles ornamentales que rompen sus líneas rectangulares. Sin embargo, en donde se concentra toda la carga decorativa es en el portal, el lugar de paso, con los rayos del sol naciente, en ambos lados del mismo. Eso unido a los mosaicos laterales y los yesos y relieves del techo.

En una ciudad con predomino del calor sofocante, el modernismo buscaba en la altura de las plantas la manera de refrescar las habitaciones, que son fríos y húmedas en invierno. Para los cánones de comodidad actuales, la vida en estos edificios tiene sus dificultades, y es dura.

Nota: La sugerencia de la visita vino desde Uno de Melilla, amigo de este blog.

El restaurante Hong-Kong


«Vámonos yendo, Sancho, que en los nidos de antaño no quedan pájaros hogaño». El Quijote

En la década de 1980 llegaron a España las pizzerías, y en la de 1990 los restaurantes chinos. El Hong Kong, fue inaugurado por una joven pareja Huang y Li, hacia 1990, poco después del Gran Muralla. Su rasgo más distintivo era la decoración, con paneles de madera de bambú, el espléndido dragón de la puerta y el pequeño altar de Buda en un lateral de la barra.

Melilla es la única ciudad de España en dónde cierran el Telepizza y ahora los restaurantes chinos. Según contaba Li, cuando era propietaria del establecimiento, su comida era la más parecida a la que pudiera encontrarse en China. Tras la separación del matrimonio, se convirtió en el restaurante de las mujeres, pues tanto la propietaria como las camareras y cocineras eran todas mujeres. Durante un tiempo largo, se mantuvo a la cabeza de los restaurantes chinos de Melilla, tanto por su decoración como por la calidad y variedad de la comida.

Tras el confinamiento, fue uno de los primeros en abrir y en servir comida para llevar, que era lo único permitido en aquellos meses extraños, del primer verano pandémico. Luego, cuando la COVID-19 empezó a azotar con fuerza en la ciudad, se volvieron a cerrar los restaurantes al público, que no volvieron a reabrirse hasta el inicio de 2021.

Un día cualquiera de ese tiempo extraño que todavía continúa, hicimos unas fotografías de la decoración, en la sala vacía porque no se podía comer en los interiores. En el principio del presente año, le ha tocado la hora del cierre, de la despedida final, al más representativo de los restaurantes de comida tradicional china.

Los recuerdos de los instantes pasados allí quedan. La fotografías también. No sabemos cuál será su destino final y si todo desaparecerá para siempre.

Navidad ortodoxa en Serbia


Belgrado y los gerontócratas airados

En estos días se habla mucho del serbio Novac Djokovic y todos opinan sin saber demasiado del asunto. La información emitida viene contaminada y la realidad para deportistas de élite es diferente. Sin embargo esto nos da motivo para regresar a Belgrado, la capital de la antigua Yugoslavia, hoy solo de la República de Serbia, y contar algunas cosas que parecen ya olvidadas.

En abril de 1999, las fuerzas de la OTAN bombardearon una capital europea, Belgrado. Fue la primera ciudad bombardeada desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y el 2º bombardeo que recibía la ciudad yugoslava, desde el efectuado por la Alemania hitleriana en 1941. Ningún jefe de Estado Europeo ha respondido por lo que hoy se considera como podría considerarse como un «delito de guerra», pues en Belgrado murieron más de 500 civiles serbios, aunque la excusa es que se buscaban solo objetivos militares, lo que siempre es mentira. En Novi Sad bombardearon refinerías. Todo estaba relacionado con la guerra de Kosovo, la última de la ex Yugoslavia.

Ver a Josep Borrel, un gerontócrata airado, como alto representante de Seguridad y Exteriores de la Unión Europea, amenazar a Rusia por lo que todavía no ha pasado en Ucrania, asusta. Ver a la alemana Úrsula Von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea, hablar sobre la seguridad e independencia de Ucrania, con lo que hicieron allí las fuerzas militares alemanas entre 1941 y 1944, estremece. Los intereses económicos que dirigen el mundo, destruyen países de modo implacable. Ese fue el caso de la Federación multiétnica y polirreligiosa de Yugoslavia

La iglesia ortodoxa de San Marcos en Belgrado

La Iglesia Ortodoxa oriental nunca aceptó la reforma Papal del calendario juliano, por lo que su calendario litúrgico difiere del católico romano en 15 días. La iglesia ortodoxa es autocéfala y nacional. Esto quiere decir que cada uno es independiente, y la relación entre sus máximos representantes es entre iguales. Por eso no aceptan y consideran herética la primacía del Pontífice de Roma. Ese es uno de los grandes escollos para la unidad entre las dos principales iglesias, entre otros muchos.

El caso es que el pasado 7 de enero fue el día de Navidad en Europa Ortodoxa. Hoy, gracias a los contactos de internet, podemos entrar en un templo ortodoxo de la Iglesia ortodoxa de Serbia, la de San Marcos evangelista en Belgrado. No hay imágenes, solo iconos, porque las representaciones en volumen tridimensional son también consideradas heréticas en el mundo ortodoxo.

No hay confesionarios en las iglesias ortodoxas, todo el espacio es diáfano y luminoso. La pederastia es el gran pecado de la Iglesia de Roma, que la está devorando sin que todavía se vea el fondo. No hay nada parecido en la sufriente iglesia oriental. Son muchas diferencias. La Iglesia de Serbia, la 6ª de las iglesias autocéfalas, está regida por el Patriarca Porfirio. La intervención europea en Kósovo multiplicó la violencia. Mas de 200 iglesias y monasterios ortodoxos fueron destruidos y muchos sacerdotes asesinados.