


Antes de que existiera El Alminar, ya era, porque la cosas son antes de que podamos verlas o les demos forma. Todo se anuncia antes. El nombre da sentido a las cosas. Cuando se tiene el nombre, se tiene lo principal. El nombre de alminar surge en el foro infausto, que si empezó bien, acabó de manera infausta o desdichada. La crispación ya estaba allí, y vimos como entraba y estremecía todo. La conmemoración del blog nos llega desde la plataforma de WordPress, en la hora exacta en que lo inscribirnos en su registro, un 3 de mayo de 2011.
Gracias a las plataformas de soporte, la libertad de expresión existe, porque estamos en un momento crucial para que este derecho fundamental exista. Google se deshizo hace ya años de su plataforma de blogs, y a día de hoy, miles de ellos vagan sin rumbo en la galaxia de internet, chocando con todas clase de ruidos y residuos espaciales. Porque este blog surge como necesidad de afirmar la opinión libre, la libertad de opinión, que existe, si tiene un lugar en donde plasmarse y ser visible. En aquella búsqueda previo al inicio, cuando todos nos aconsejaban al gigante de las búsquedas, encontramos a la que aloja al Alminar desde su inicio. En lo que podemos recordar, fue un encuentro casual. Desde el principio resultó una plataforma muy accesible, y manejable. Sin otra pretensión que servir de cimiento y sustento a la libertad de expresión, lo que resulta absolutamente loable. Para que la opinión circule libremente necesita de estos vehículos o soportes.
No se puede competir, ni tampoco se pretende, competir contra los grandes medios de comunicación, que por otra parte solo sirven a sus propios intereses. La información y formación que emiten, está totalmente dirigida hacia un fin, que también es su causa. Están ahí pero no es nuestra causa, sino la de ellos. Hay que vivir en sus márgenes, evitando ser irradiados por sus emisiones, Eso es lo que hemos pretendido a lo largo de todo este largo tiempo. Son tres lustros, década y media. Esa larga duración y registro, es lo único que no entraba en nuestros cálculos iniciales. No imaginábamos estar aquí, ni tener el apoyo que hemos tenido, ni el número de contactos ocultos, ni una comunidad tan extensa. El Alminar se convirtió en una comunidad, en la que cada cual participa de la forma en que quiere, o desea en cada momento.
Hemos escrito más de lo que podemos recordar, 2800 artículos o entradas, de muy diversa temática y extensión, con un requisito, que era y sigue siendo el de las imágenes. Las cosas no solo deben ser contadas, sino también verse, para que cada lector o lectora forme su propio juicio. No hemos corregido, ni eliminado, cada uno de esos casi tres millares de entrada. De vez en cuando, alguno de esos artículos aparece en alguno búsqueda, y lo revisamos para adaptarlo al nuevo formato de texto, el de bloques. WordPress es una plataforma de textos en constante desarrollo y avance. En su momento hicimos un curso sobre la propia plataforma de contenidos, para aprovechar todos sus recursos. Han cambiando algunas cosas y también se han mantenido otras, sin dejar la esencia. Tenemos un extenso archivo de miles de imágenes que no han formado parte de nada, pero que siguen ahí.
Cada año varían las temáticas y artículos más vistos, pero a lo largo de este tiempos los mas vistos, en visitas directas son: Ni Franco ni Astray salvaron a Melilla (8472), El Cordero, la Luna y La Meca (7534) y La leyenda del Cristo de Mena (7053). Una vez más y como cada año, damos las gracias a todos los que nos siguen, tanto a los nuevos como a los antiguos, y también, por supuesto, a todos aquellos que estuvieron en algún momento de estos 15 años y ya no están.