La costa de los flamencos


 

                                                    El humedal de Cabo de Gata

                    En España existen dos localizaciones con el mismo nombre, el cabo de Gata en Almería,  uno de los más importantes del país, y la sierra de Gata en Cáceres. Durante siglos, a Homero, el padre de la literatura europea, los académicos de la Historia le conocieron como “el viejo embustero”, sin embargo todo estaba donde él decía. Lo que sucede es que la geografía antigua es muy difícil de interpretar, ya que los nombres no suelen coincidir, y estos se han visto muy modificados con el paso de la historia y la evolución de las lenguas.

                   En La Odisea, Homero hablaba de las Rocas Errantes, de enormes agujas de piedra que se elevaban desde el mar hacia el cielo, de grandes sifones de agua con terroríficos sonidos, de peligrosas costas que partían y agrietaban los cascos de maderas de los barcos. La conquista de Troya se pagó muy cara, y los mismos dioses que apoyaron a los griegos, al final se acabaron vengando de ellos. El destino y la fortuna son muy mudables.

                 Hay otros muchos nombres en la narración homérica, pero quien quiera conocerlos, deberá leerla. Del propio texto conocemos que las sirenas tenían cabeza de ave y cuerpo de mujer, y sobre todo, un potente y atrayente canto. En esta descripción no parecen entrar la focas, la ya desaparecida focas monje del mar Mediterráneo, y si parece describir a los flamencos, que habitaban en una isla.

                        La navegación de la época se realizaba en paralelo a la costa, teniéndola siempre a la vista, ya que servía como orientación. Sin embargo, la distancia era lo suficientemente grande como para provocar distorsiones. El sinuoso cuerpo de los flamencos y sus elegantes y altas patas, podía parecer figuras humanas a los marinos de la época. Para abundar en las coincidencias, los flamencos sí emiten un canto, bastante ensordecedor, y siempre están en humedales y con abundante vegetación en su alrededor, que contrasta con la aridez de la costa volcánica del Cabo de Gata.

                        Nada de esto puede confirmarse, pero tampoco desmentirse, por eso algunos historias permanecen para siempre.

 

Anuncios

Parque Lobera, Área 51 y Gobernador


 

                 La remodelación del parque Lobera está pasando desapercibida. Es una de las 39 obras con las que el gobierno del pasado dejó atado al nuevo, al del presente. El suelo de este parque es muy sensible, desde el punto de vista histórico y arqueológico. Hay documentada la existencia de dos silos bereberes y de un tramo de cerca o muralla de la Melilla musulmana. Esta zona el área rural de la ciudad. También fue zona de enterramientos, que fueron removidos de modo inmisericorde para la construcción del auditórium Carvajal en la década de 1960. También se ha hallado cerámica y restos romanos.

                  Se está trabajando con maquinaria pesada y también se van a instalar tuberías de saneamiento de gran calibre, para las que se tendrán que abrir grandes zanjas. Hemos insistido y volvemos a escribir que es necesario que la Consejería de Cultura controle todas las competencias a su cargo, y que elimine entidades superpuestas, que han hecho mucho daño a la cultura de la ciudad, pues tenían ideas preconcebidas sobre lo que debía hacerse, y sobre lo que no debía encontrarse.

                La realidad es que se desmorona todo, cuyo ejemplo máximo es la calle de San Miguel, la primera calle de Melilla, y el yacimiento del Gobernador, abandonado desde hace un decenio, porque no aparecía aquello que se había fijado que debía aparecer. A lo largo de estos 8 años, hemos sorteado todas las prohibiciones impuestas por la nomenclatura. Ya hemos detectado especulación en la zona. La derruida Casa de los 4 Patios ya ha cambiado de dueño en estos 8 años. La primera vez fue adquirida por alguien perteneciente a la empresa encargada de la 1ª remodelación de la Ciudad Vieja.

                El problema de la Casa del Gobernador, como el de la Casa Lafont (convertida en una ruina) y todas las de la calle San Miguel, es la obligatoriedad de hacer prospecciones arqueológicas. Lo mismo ocurre con la antigua Caja de Reclutas, la antigua farmacia militar, y todas las que conforman esta calle. Nadie parece interesarse por nada, y urge una reforma de la Comisión de Patrimonio de Melilla, que es la que ha autorizado todas estas actuaciones, que consideramos como poco respetuosas con la historia verdadera de la ciudad.

               Denominamos a toda esta zona como Área 51, porque la orden era y sigue siendo que nadie acceda a ningún lugar, y que no se fotografíe nada. No existe información pública de ningún tipo, y tampoco se facilita. Es más afirmamos que hay obligación de anotar los movimientos de cualquiera que intente hacer fotos en el Área 51, y de que se “abronca e intimida” a los ciudadanos que colaboran con El Alminar, y ofrecen sus terrazas para que obtengamos fotografías aéreas de lo que sucede en toda la zona. Hemos roto una y otra vez todas su prohibiciones y zonas de exclusión. La verdad es que nunca nos han importado.

             En este nuevo reportaje del Área 51 se muestra claramente el estado selvático de la Casa del Gobernador, de la que solo se remodela la fachada. La ruina de la antigua farmacia militar, la fachada a punto de caerse de la Casa de los 4 patios, o los agujeros sospechosos de los techos de las casas colindantes. Parecen ruinas provocadas, para forzar su venta y posterior especulación. Sin embargo, y lo volvemos a escribir (los artículos sobre estos temas pasan del centenar); en la Casa de los 4 Patios no se  puede remover ni un metro del suelo. Es probablemente el suelo menos alterado desde la conquista castellana en 1497. Hay pasadizos, acceso a aljibes, restos de material de edificación de distintas épocas, y quien sabe que mas.

           Hay que realizar planes conectados con el Ministerio de Cultura o con Universidades como las de Málaga y Granada, para realizar campañas científicas de excavaciones, con arqueólogos especialistas en distintas épocas. La situación de toda esta manzana  de San Miguel no es tolerable.

 

 

El enigma Sánchez


OLYMPUS DIGITAL CAMERA

                ¿Quién es realmente Pedro Sánchez?. Las opciones que manejamos son tres: La primera le sitúa como una persona audaz al que la suerte le da la cara, un remedo moderno de Ulises, el único gran personaje, que sin ser héroe,  sobrevivió a la Guerra de Troya. La segunda le identifica como un hábil estratega, que sin ser un  grande como César o Marco Antonio, consiguió hacerse finalmente con el poder y consolidarlo, caso de  Octaviano. La tercera le emparenta con el rey Pirro, un personaje enigmático, que consiguió derrotar tres veces a los romanos pero con grandes pérdidas, lo que le llevó a exclamar: “Otra victoria como esta y estoy perdido”.

            En estos días de debate de investidura, ha sorprendido como un candidato a la Presidencia, y Presidente en funciones, se ha expuesto de modo voluntario y en forma hasta casi humillante,  en el campo de tiro del adversario, solicitando con obstinación, una abstención a quienes no están dispuestos a dársela. Nada que decir de Casado, pero sí advertir la inquietante actitud de Rivera, cuyo perfil recuerda ya al del emperador romano Nerón, quien en su juventud estuvo rodeado de los mejores preceptores, como Séneca, pero que una vez que rompió amarras con todos, acabó convirtiéndose en un problema para el Estado. Su desmedida ambición de poder, ya está creando problemas en las relaciones parlamentarias, pues carece de empatía y no respeta siquiera las normas de cortesía debidas a un presidente en funciones.

                                                    Victorias y derrotas

       En 1996 Felipe González, llamó dulce derrota a un resultado que le otorgaba 141 escaños, tras conseguir 9,5 millones de votos. Jose Luis Rodriguez Zapatero alcanzó los 164 escaños en 2004, y los 169 en 2008, en ambas ocasiones refrendado por 11 millones de electores. En el año 2011, Alfredo Pérez Rubalcaba se quedó con 110 diputados, y 7 millones de votos, en una derrota que correspondía en realidad al gobierno de Zapatero. ¿Cómo hay que llamar a una victoria, la del mes de abril de Pedro Sánchez, con 123 diputados y 7,5 millones de votos?. Sólo tiene un nombre, pírrica. Sus resultados solo suponen 13 diputados más que la gran derrota de Rubalcaba.

      El contexto político ha cambiado y Pedro Sánchez se ve ayudado por la falta de líderes claros y consolidados en el campo contrario, salvo en el caso de Pablo Iglesias. Es un líder sólido, pero cuya vanidad política siempre está más lejos que los resultados que acumula. Aún así, la presencia de Podemos es absolutamente necesaria. El problema de Iglesias es que personas tan clarividentes no suelen tener un amplio respaldo popular, como fue el caso de Manuel Azaña. Es más, suelen concitar hasta más rechazo que afecto popular.

          El resto de la oposición podría encuadrarse en dos grupos: el de los líderes sin partido, y el de los partido sin líderes. En este archipiélago reina Sánchez, que igual es capaz de regresar a Ítaca para reinar en paz, que estrellarse en el arrecife de Las Sirenas. Una tormenta de polvo rojo le impidió llegar a la ciudad en febrero de 2017.

                                             Sánchez en Melilla

               La única vez que hemos estado y visto a Pedro Sánchez en Melilla no logramos formar una idea clara de él. Es imposible discernir si su personalidad permanece oculta tras la imagen del líder político. Zapatero es tal cual se muestra y Felipe González sigue teniendo mil facetas. En el caso de Pedro Sánchez no puede resolverse el enigma personal que representa.

                Su situación no le permite rechazar a nadie, y mucho menos a Pablo Iglesias y su formación. No puede exponerse más a la humillación frente a Ciudadanos y el Partido Popular. Como bien dijo el líder de la formación Unidas Podemos: la triple derecha aguarda su momento y ya han limado cualquier tipo de asperezas. Las oportunidades no se repiten en ningún ámbito. No puede desperdiciarse el capital social que representan las formaciones de izquierdas, y que todavía es mayoritario.

El Foso de los Carneros


 

             Unas letrinas centenarias, un arco enterrado, una vieja garita, pasadizos de galerías y algunos otros restos. Todo eso hay en el siempre enigmático Foso de los Carneros. Siempre intentan disuadir del mismo modo: “esto es una obra privada, el terreno es militar, no se puede pasar”, pero da igual. Aunque solo sea hacer fotos, las normas del Área 51, el terreno acotado en donde nadie puede entrar, rigen en cualquier punto del perímetro.

                  Imaginemos una Melilla muy distinta, sobre una misma plataforma, la de los últimos años del siglo XV, la que vieron los soldados de Medina Sidonia. Una ciudad edificada sobre una misma plataforma, desde la muralla de la Florentina, hasta la Alcazaba. Los tres fosos (Santiago, Hornabeque y Carneros), que dividieron la Melilla en cuatro recintos están excavados a mano, a lo largo de dos siglos, con pico y pala. La inmensa obra se tragó cualquier vestigio de la ciudad original.

    Se reutilizaron los materiales (piedra, sillares, ladrillos), por eso aparecen dislocados en cualquier punto de las murallas. La caliza junto al ladrillo y en medio el asperón, o la piedra negra del Gurugú. La murallas se cayeron, derribaron o las hundieron los temporales y había que rehacerlas una y otra vez. Sin embargo, las piedras tienen memoria, y estén situadas en donde estén situadas, siempre hablan, para quien quiere escucharlas.

       Entre Rusadir, la colonia púnico-romana, y la Malila fundada por el Califato de Córdoba no hay continuidad histórica. El nexo de unión, como señalara el historiador Enrique Gozalbes Cravioto, es el elemento poblacional, o sea, los mauritanos. Es indudable que entre uno y otro periodo histórico, la población indígena habitó la zona, y el propio peñón rocoso, más grande y sin las discontinuidades actuales. Los fosos eran un elemento defensivo. En este foso existió una noria de la ciudad musulmana e incluso un potente manantial de época indeterminada, pero que ya conocían los romanos.

           Un buen colaborador de este blog, ya ausente, Corona 71, nos advertía de que no desveláramos ninguno de los secretos que alberga este foso, salvo los estrictamente históricos, que por otro lado es lo que hemos hecho siempre. Escribir acerca de Melilla y de su historia real. Es cierto que el terreno es de titularidad del Ministerio de Defensa, pero las fotos se pueden hacer desde cualquier lugar.

            El Alminar de Melilla recibe soplos, confidencias, sugerencias sobre lo que está sucediendo en un lugar u otro. Por ello, en un lugar lleno de historia, hemos acudido a desvelar aquello que ocultan para la historia de la ciudad. Hemos encontrado unas antiguas letrinas, una arco que arranca desde la tierra, la entrada a una de las galerías de minas, y algún que otro resto histórico de dudosa clasificación.  Una cosa sí podemos afirmar, y es que casi todo lo que está a la vista en la ciudad vieja, es de factura castellana, pero lo que está por debajo del suelo, como ese resto de arco, puede pertenecer a la etapa anterior de la ciudad, la del dominio califal. El ladrillo rojo es siempre sospechoso. Los reyes de este material de construcción fueron los romanos, bizantinos y árabes, por este orden.

 

Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/01/05/el-cementerio-de-los-malditos/

La piedra del emperador Carlos


                               Cultura e investigación en Melilla

       Uno de los emblemas del Alminar es la defensa de la cultura y de la historia como patrimonio común. Nos hemos pasado 8 años luchando contra “la nomenclatura” que se ha adueñado de la ciudad. No hay manera de consultar nada, sin pasar por los filtros detectores de partículas, porque sobre todo, faltan la ideas. El plagio, la apropiación de ideas, y la ocultación de temas y datos están a la orden del día en Melilla. Esta es una de las muchas cosas que hay que cambiar en el área de Cultura en nuestra ciudad. Los temas culturales y de investigación no puede ser un coto de una decena de personas, que nunca publican lo suficiente como para que sus curriculums queden ahítos. La investigación y la publicación académica son una cosa, y la divulgación es otra, aunque tan importante como ellas. Una ciudad sobrevive o cae si consigue conformar una historia de elementos comunes. Para ello hay que abrir los archivos a todos los interesados en la historia de la ciudad, y facilitar las búsquedas, y la reproducción de documentos y fotografías con métodos del siglo XXI

                                   Una piedra para la historia de Melilla

              Cultura debe erigirse como la única depositaria de la historia de Melilla, y abrirla a cualquiera que quiera investigar el pasado de la ciudad. En la última década, una entidad superpuesta, ha patrimonializado toda la investigación, las excavaciones, e incluso la divulgación. Nada se da noticia  de lo encontrado y no hay a quien dirigirse, porque la respuesta siempre es la misma, o sea, “no”.

             Ha sido una constante de la historia del Alminar, la lucha contra la ocultación. Una y otra vez a lo largo de 8 años, hemos dado a conocer todo lo sucedido con el yacimiento de la Casa del Gobernador, al que no se deja entrar a nadie. El estado de esta zona es de gran deterioro y de abandono absoluto. Ellos ocultan y nosotros desvelamos. Afortunadamente, contamos con el apoyo de muchas personas, que nos cuentan, informan y localizan los hallazgos, de los que no se tiene noticia. En cualquier ciudad, ante cualquier noticia relacionada con la localización de un resto histórico, se redacta una notica y se divulga. Todo eso en Melilla no sucede. Todo es secreto, porque no es propiedad de los melillenses.

               Estos vicios siguen sucediendo en nuestros días, y así se hubiese mantenido una legislatura más, salvo la oportunidad que ofrece el nuevo gobierno, y la nueva responsable del área de Cultura, Gloria Rojas, a la que ofrecemos toda la colaboración que precise.

             Tras la demolición de la antigua casa Sanyo, adosada a la muralla de la calle de Santiago, ha quedado a la vista un nuevo paño de la muralla defensiva de la ciudad. Una oportunidad así es muy importante, porque puede apreciarse la distinta procedencia de los materiales e identificar sus etapas constructivas, de las cuales, unas interesan y otras no, porque aquí se investiga con ideas preconcebidas y se selecciona o descarta según qué.

         En el desmoronamiento del edifico adosado, ha quedado de manifiesto el maltrato anterior a la muralla, aunque resultante de épocas en las que este tipo patrimonio no era apreciado. Tambien ha aparecido una piedra labrada con una inscripción, castellana, que parece decir lo siguiente: NUESTRO EMPER..? ..LO I?. Lo primero que hay que preguntar es por qué no se ha informado del hallazgo. La vamos a reproducir en calidad máxima, para que sea descargada, compartida y analizada por quien corresponda o tenga interés. De momento no vamos a comentar nada más, pero a todo esto hay que ponerle fin.

 

 

La ruina inmueble


 

Caída libre en Alfonso XII

                     El pasado 5 de junio escribíamos esto: “En la actualidad, al menos un centenar de edificios antiguos están en esta situación, ya sea abandonados, o en proceso de demolición interna. Ambas situaciones son peligrosas, porque el edificio se mantiene aparentemente en pie, hasta que algún agente externo varía la situación estructural, o el propio agotamiento de los materiales provoca un derrumbe. Lo grave es que esto está ocurriendo literalmente sobre nuestras cabezas, pues diariamente pasamos, sin advertirlo, junto a unos estos edificio”.

                   En cualquier momento, sin previo aviso, un edificio o parte de él se derrumba, como sucedió con el edificio de la Casa del Reloj, y por ello el 13 de mayo escribimos esto otro: “Nos hemos acostumbrados a ver edificios abandonados, en ruinas durante años, a verlos desplomarse poco a poco o de golpe. Nos hemos acostumbrado a ver el patrimonio inmobiliario de la ciudad desaparecer y también a la pérdida de las señas de identidad de cada barrio. Nos hemos acostumbrado tanto a todo, que se derrumba un edificio por causa del viento y nos creemos hasta la explicación”.

                 La batalla por el poder continúa mientras la ciudad se cae. Esto ha sucedido hoy en la calle Alfonso XII del barrio del Mantelete. El Partido Popular, saliente del gobierno, recrudece su batalla por la  vuelta al poder, sea por el medio que sea. No han tenido suficiente después de 228 meses de gestión, cuyos resultados están a la vista. Un poquito más atrás se encuentran las murallas de la calle de Santiago, sobre las que estaremos muy pronto.

                  Al mediodía, en la calle de Alfonso XII, el ruido del desmoronamiento alertó a todos los que estaban en las inmediaciones. Luego la nube de polvo de los trabajadores que estaban dentro y las llamadas a los servicios de emergencias. Policía Nacional, Local y ambulancias llegaron casi al unísono y por este orden. Solo ha habido un herido leve, un trabajador, ningún viandante de los varios que pasaban por allí. Otra vez más la suerte ha acompañado a los melillenses, de cuya compañía nos congratulamos. En cualquier momento esto puede dejar de ser así. Se derrumbó parte del techo de la azotea y se desprendió parte del recubrimiento de la fachada. Ahora ya solo espera la paralización de la obra y la demolición completa, sin rehabilitación

            ¿Cuántos edificios hay en situación de ruina? ¿Cuándo tarda en sustanciarse un expediente  de demolición o de rehabilitación?. ¿Cuántas autorizaciones de demolición o ruina hay solicitadas?. Todas estas preguntas y otras muchas, las dejó sin contestar el anterior gobierno de la ciudad. El riesgo es cada vez más grande y nadie lleva esa gestión a los juzgados.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2019/05/13/edificios/

 

 

Los cien días


            Hemos buscado entre los blogs de los que escribieron antes que nosotros, para intentar averiguar el origen y significado de la expresión de los “cien días de cortesía” que se conceden a todo nuevo gobierno, aunque esto sea ya algo que está cayendo en desuso. Ya no suele haber treguas en la lucha política, ahora se intenta abatir al adversario en cualquier lugar y momento, como Bellido Dolfos, que asesinó al rey castellano Sancho II en 1072, mientras este andaba descuidado en el asedio de Zamora. Este asesinato, del que fue injustamente acusado como colaborador el Cid Campeador, dio origen al primer gran poema épico en lengua castellano, el Poema de Mio Cid.

               Según el blog de Iustopía, ese margen de 100 días tiene su origen en el efímero regreso de Napoleón (el ogro) desde la isla de Elba, 20 de marzo de 1815, hasta su derrota final en Waterloo, el 18 de junio del mismo año. El 28 de junio, la capital de Francia volvió a recibir al rey Luis XVIII, que tuvo que ausentarse por 100 días. Napoleón regresó de la isla en donde estaba desterrado, para apoderarse nuevamente del gobierno de Francia, hasta su derrota total y definitiva. La analogía no puede resultar mejor, para los tiempos que corren en nuestra ciudad, país e incluso mundo. Nada parece haber seguro, y todo se asienta sobre terrenos muy inestables. La desestabilización parece ser la norma.

                Son muchos los que llegan hasta El Alminar y preguntan qué va a pasar en la ciudad, cuál será el futuro del blog, o qué línea adoptaremos. De momento diremos que en este blog se van a respetar de modo escrupuloso ese margen de 100 días, contados desde el pasado 4 de julio y que concluye el próximo 11 de octubre. En todo este periodo de tiempo puede suceder cualquier cosa. Nosotros seguiremos defendiendo siempre lo mismo, o sea, un gobierno del pueblo y para el pueblo (que es lo que tenemos), y no un gobierno solo para sus votantes (que es lo que teníamos).

                En cuanto al Alminar, su línea será siempre la misma, la que nos ha mantenido y mantiene aquí pasados 8 años. La herencia ha sido una ciudad en ruinas, la que hemos contemplado, la que hemos transmitido. Hay 10 asuntos prioritarios para resolver cada día, en cada consejería. No vamos a molestar a nadie.

                  En la ciudad la inquietud es máxima. No hay certeza más allá del propio día. Ellos no tuvieron en cuenta la posibilidad de la derrota y ahora no se puede caer en la misma imprevisión. No es lo deseable, pero hay que estar preparado para la posibilidad de un regreso temporal de Napoleón, y tener que derrotarlo de modo definitivo, en el plazo de cien días. Napoleón siempre busca a Waterloo.

         El que no contempla todas las opciones, puede perecer, como la casa de la higuera. Esperaremos cien días.