Frontera abierta


Dos años, dos meses y un día

Como una condena larga, en la que no ha habido el más mínimo resquicio para el tránsito. Marruecos cerró sus fronteras con España, en la ciudades de Ceuta y de Melilla, el 14 de marzo de 2020, comunicándolo con apenas unas horas de antelación, y dejó atrapados en la ciudad a varios miles de ciudadanos marroquíes, sin posibilidad de reacción. Nadie esperaba una medida tan contundente y sin alternativas. Entre los que se reintegraron a su territorio, y los que siguieron residiendo en Melilla, puede estimarse en unos 5000, los ciudadanos marroquíes residentes fuera de cualquier legalidad vigente.

Fue una medida profiláctica, pero no solo por la pandemia, que felizmente ahora acaba. La prisa por pasar a Marruecos se detectaba a las 20h 00 del día 16 de mayo, cuatro horas antes de que el paso fronterizo de Beni-Enzar abra por primera vez en 26 meses. Hace un mes se produjeron manifestaciones en la zona española de la frontera exigiendo su apertura. No tenían en cuenta que estando cerrado el lado marroquí, daba igual en qué situación se encuentre la zona española.

El primer Tratado de Paz y Comercio entre España y Marruecos se firmó un 28 de mayo de 1767. En todos se establecía que jamás debían interrumpirse esas relaciones, ni siquiera en épocas de Guerra. El cierre de la Aduana en 2019, supuso el fin de dos siglos y medio de relaciones comerciales. El de marzo de 2020, el cese de las relaciones familiares y sociales entre España y Marruecos, en las ciudades de Ceuta y Melilla. Ahora sabemos que la copia de esas llaves descansaban en algún lugar de la costa del Sáhara.

Hacia el otro lado no ha pasado nadie, pero desde el más allá fronterizo ha entrado todo el que ha podido, en dos oleadas de inmigración nunca vista, los 10.000 de Ceuta (18/05/2021), atentos a la coincidencia de la efeméride, y los 1000 del pasado mes de marzo en Melilla. La coincidencia y continuidad de saltos masivos, llevó al Gobierno de Pedro Sánchez a jugar la baza de la Autonomía del Sáhara, pero dentro del Reino de Marruecos, condición exigida por la Monarquía Alauí para el restablecimiento de relaciones entre ambos países.

De momento solo se ha decidido la apertura de los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla (uno en cada ciudad), para personas y bajo condiciones muy estrictas de documentación. Es solo el primer paso, una efeméride que El Alminar de Melilla debía reflejar.

Las caras en los edificios de Melilla


Enrique Delgado

La simbología en la edificación modernista

La Melilla de la expansión coincidió con la explosión del modernismo arquitectónico. Una ciudad nueva debía abrirse a nuevas tendencias y edificarse sobre un concepto distinto. La ciudad pétrea y defensiva, sin la más mínima concesión al adorno, se convirtió en un territorio abierto a cualquier influencia. El campo exterior era un erial, en el que por necesidades estratégicas, se había talado absolutamente todo.

Melilla se reencontró con la naturaleza, uno de los principales motivos de inspiración en la construcción modernista, y creó parque y jardines en cada rincón. La burguesía catalana vio en la nueva ciudad una tierra de promisión, y desembarcó aquí en busca de negocios, pero también trajo sus influencias arquitectónicas. El diseño de los nuevos barrios eran de calles amplias y espaciosas, en calles y avenidas diagonales, y paralelas. La promesa de un «nuevo dorado» atrajo tanto al capital como al proletariado, y junto a los barrios nuevos y burgueses, surgieron otros insalubres, de barracones, que habitaron los desheredados.

El enigma de las caras modernistas

El modernismo fue un movimiento con vocación trascendente. No solo se adornaba, sino que además esos adornos, sobre todo vegetales, tenían significado. No se escogían de modo aleatorio. La presencia de elementos de la naturaleza, animales (leones, elefantes) o plantas, tenían una función específica. Sin embargo, la presencia de caras, casi siempre femeninas, pudiera estar relacionada con divinidades específicas del mundo natural, siguiendo una tradición clásica y neoclásica.

Rostros serenos, algunos cansados, situados en la parte más alta de los edificios, o sobre las ventanas y puertas de acceso, parecen tener relación con la búsqueda de saberes ocultos y poderes protectores perdidos. La quiromancia y la fisiognómica constituyeron seudociencias medievales, rechazadas por el esplendor científico del Renacimiento.

Los rostros o caras de las personas reflejan estados de ánimo y por eso eran estudiadas. Las caras presentes en los edificios de Melilla no son hieráticas, tienen hasta pupilas, y no sabemos si llegaron a tener algún cromatismo mas revelador. Ahora están cubiertas por la misma paleta de colores de las fachadas, por lo que resulta más difícil conectar con su expresividad original.

Todas siguen patrones comunes, como el de mirar al frente, aunque en algunos casos las caras se inclinan, en leve genuflexión, a modo de saludo. De las supervivientes, al menos una centena, casi todas son de mujeres (90%) (niñas/os 8%) y varones (2%). Solo en un edificio no miran al frente, sino hacia el Oeste, al Sol poniente; es el caso del edificio de La Reconquista.

Son muchas más de las que nadie recordaba, porque la gran mayoría están a gran altura, y muchas están confundidas con el color de la fachada, lo que las hace pasar desapercibidas. Algunas han caído recientemente junto con sus edificios, y otras lo harán en breve tiempo.

En junio de 2021 se creó el grupo Melillenses por la Defensa del Patrimonio Arquitectónico, en la red social de Facebook, ante la oleada de derribos de edificios singulares y característicos de Melilla. El interés era dar a conocer el elevado número de edificios en peligro, y también promover el conocimiento de este todavía abundante patrimonio, así como servir de «alerta rápida» ante derribos inminentes. Facebook es la red que ha acompañado al Alminar desde su origen en 2011. Ha servido como multiplicador de audiencia, de la que proviene el 20% de las visitas, como lugar de difusión y también como catalizador.

La experiencia del Alminar es compartida de múltiples formas. Nadie se salva solo, nadie triunfa en soledad. La comunidad es siempre necesaria.

Nota: https://espores.org/es/es-arte-y-naturaleza/modernismo-y-naturaleza-forma-y-simbolismo-de-las-representaciones-vegetales/

La geometría masónica


El renacer del interés por el Modernismo melillense

Escuadras y cartabones, el compás, el disco solar, el triángulo. La simbología masónica también tiene su lugar en la arquitectura de Melilla. La masonería y sus logias o talleres fueron muy abundantes en la Melilla republicana y en la etapa inmediatamente anterior. Vicente Moga recoge la existencia de 8 talleres masónicos en la ciudad y su área de influencia, en Al Oriente de África (2004).

Dentro de la abundante simbología existente en los edificios modernistas, los masones y sus talleres también quisieron dejar su impronta, en forma de representaciones geométricas, en las que destaca el triángulo. al menos tres edificios de Melilla albergan simbología claramente masónica. Dos de ellos están en el Barrio del Tesorillo y uno en el del Príncipe. Probablemente habría más, pero la huella de su existencia fue ferozmente barrida de la ciudad, así como a sus integrantes, que sufrieron una durísima represión. Pagaron con su vida o la cárcel, su pertenencia a las logias.

En la ya cumplida década del Alminar (2011-2021) hemos visto caer un edificio modernista tras de otro por toda la ciudad, en una segunda etapa de demoliciones, tras la funesta de la década de 1990 en la que desaparecieron los edificios más representativos, como la casa de Basilio Paraíso y el gran Teatro Monumental. En esa misma etapa, el historiador y Cronista Antonio Bravo, junto con otros autores (Salvador Gallego-Mª Rosa Marqués), convirtió el decaído y siempre en peligro «modernismo melillense», en una marca exportable, que sin embargo no fue acompañada de una política real de conservación y restauración de edificios. Se pintaron y conservaron algunos, los situados en el denominado «triángulo modernista», pero el derribo y la ruina siguieron acechando al resto de los inmuebles en cualquier parte de la ciudad. En el centro urbano, muchos edificios siguen vacíos y en situaciones muy precarias.

Arquitectos, decoradores, dejaron su impronta en forma de mensajes para el futuro. Un renacido interés por conservar lo que todavía queda, está permitiendo redescubrir todo tipo de detalles en las fachadas y en el interior de esos mismo edificios, a los que ya no se miraba para casi nada, está sacando a la luz todo tipo de elementos decorativos: aldabas, esgrafiados, decoraciones florales, rostro femeninos y de niñas/os, monstruos, arpías, leones. Algún sentido debía tener toda esa simbología, aparte del meramente decorativo. Hemos perdido casi toda conexión con los elementos del pasado.

Diego Martínez Barrio, el gran masón

Diego Martínez Barrio, la más alta personalidad del la II República que haya estado nunca en Melilla, nos visitó en abril de 1935. En ese año la masonería estaba en su máximo apogeo. Era también un modo de promoción social y personal. Apenas un año después todo quedaría barrido para siempre. Por eso hay que catalogar todo, agrupar e interpretar los elementos de decoración, y «las caras» que aparecen en muchas casas.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2015/10/23/diego-martinez-barrio-en-melilla/

Undecimus annus


El año undécimo del Alminar se inicia a partir del presente 3 de mayo. Hemos rebasado todas las previsiones y registros posibles, incluido el del algoritmo que sitúa en 10 años de continuidad, los necesarios para garantizar la permanencia eterna en las redes de la actividad de un blog. No quedará todo y pero siempre algo permanecerá, aunque sea en un lugar etéreo, pero lo hará.

En 11 años y 2523 artículos hemos reflejado casi todo aquello que hemos visto y de lo que debía quedar constancia para el futuro. El Alminar siempre se lee en presente, aunque toda su actividad pertenezca al pasado, porque es pasado desde el día siguiente en que algo se publica y se lee.

De un tiempo tan largo, impensado, se extraen muchas experiencias, porque este blog atraviesa nuestras vidas y nosotros viajamos dentro de él, ya sea en la posición de escritor, de lector, o de comentarista ocasional. Hemos observado a la sociedad, a la ciudad y sobre todo al Poder, porque este blog está pensado como refugio frente a él.

El Poder puede ser amable, hosco, pero nunca inocente. Sin embargo, pese a lo denostado que es, la gran bicha para el anarquismo de cualquier tiempo, tiene capacidades innegables, como la de «desnudar» la verdad de la condición individual y colectiva. Su ejercicio continuado acaba sacando a la luz aquello que no era antes visible y solo muestra la realidad personal. No hay engaño posible, por mucho que algunas realidades tarden en aparecer. Quien ha ejercido el poder ya no puede enmascararse de nuevo y volverá a ser lo mismo que fue. El que lo ejerce no puede evitar que aparezca, en algún acontecimiento clave, su verdadera personalidas, que a unos/as enaltecerá y a otros tantos, no.

Hechos y predicciones

Es imposible predecir nada, aunque este blog y muchos de sus escritos se hayan anticipado a hechos que luego han ocurrido, pero es debido, sobre todo, a una atenta observación de determinados acontecimientos y signos que están ahí para ser interpretados de modo correcto o acertado. Nadie podía prever una pandemia, en la que seguimos inmersos y que ya ha provocado 6.262.345 muertes, de las que 104.456 corresponden a España. No era previsible tampoco que Rusia desencadenase una guerra en Europa, de las proporciones que está padeciendo Ucrania. Tampoco la destrucción de un Estado muy importante en Oriente Medio, como Siria, o la guerra del Yemen. Catástrofes, terremotos, la erupción volcánica de La Palma. ¿Quién iba a imaginar dos años de bloqueo en la frontera con y por parte de Marruecos, con familias viviendo una experiencia parecida a la del Muro de Berlín?

Lo que sí queda claro, es cualquier acontecimiento en el mundo, tiene su reflejo proporcional en nuestra ciudad, en forma de oleadas de inmigración. Por el Centro de Inmigrantes han pasado ciudadanos de casi todo el mundo, sobre todo de países en guerra, porque esta sí es una realidad del mundo. La profecía no es lo mismo que la predicción, y este blog es más lo primero que lo segundo.

Los datos del Alminar

El año con más visitas fue 2014 (275.000). Durante 5 años se superaron con largueza las 200.000 visitas anuales hasta 2017, para luego entrar en un descenso que se frenó en 2021. Desde entonces, las visitas mensuales superan las 11.000 de media, desde la 20.000 del mes de enero de ese mismo año. Después de 132 meses y una media mensual de 19 artículos, lo difícil es seguir con una visión fresca, pese a todo lo que hemos visto, y contar, tanto tiempo después, con la fidelidad de los lectores y lectoras tanto de Melilla, como del resto del mundo. El año precedente, el de la década, lo dedicamos a saldar cuentas pendientes sobre realidades de la ciudad, de las que todavía no nos habíamos hecho eco, ni dado cuenta. Si algo queda, que quedará, dejaremos constancia de ello. Las historias siempre deben quedar cerradas, en lo que sea posible

Esperábamos un año más tranquilo, menos exigente en cuanto a la sucesión de acontecimientos. La intención era tomar un poco de distancia y observar todo desde la parte alta del Alminar, pero no ha sido posible. ¿Qué nos deparará el futuro y hasta cuando El Alminar seguirá en posición de dar testimonio de los hechos? Es imposible saberlo. Solo agradecer, como cada año, a tantos y tantas lectoras que nos han traído hasta aquí, y que nos han acompañado en este ya muy largo viaje. Sin esa compañía constante y silenciosa, no estaríamos escribiendo esto en 2021, en el undécimo año desde la fundación del Alminar. El Alminar modificó su época, y el tiempo moldeó al Alminar. Aquí todo tiene el mismo valor: la palabra, la imagen, lo simbólico.

Estrellarse contra un muro


Parábola de variada lectura

La lengua saca a la luz aquello que una persona quiere ocultar de forma deliberada, ante otros o ante sí mismo, y aquello que lleva dentro inconscientemente. Víctor Klemperer

Si algo ha quedado muy claro a lo largo de esta extraña semana, última de abril, es que la parte del Gobierno de la ciudad que representa Coalición por Melilla, es que no contaban con la posibilidad de no derribar el muro del Parque Hernández. Llevaban dos años pergeñando el asalto al muro, e incluso tenían un plan B, que era incluir su demolición bajo otro epígrafe y nombre. La operación fue detectada por el muy hábil diputado de la oposición, y anterior consejero de Fomento y Medio Ambiente, Miguel Ángel Quevedo, lo que obligó a la actual Consejería de Infraestructuras y Deportes a retirar el proyecto, en lo que calificó como error administrativo. Siempre existen administrativos que comenten errores.

Si algo ha quedado muy claro en la presente semana, es que el otro partido de gobierno, el socialista, y su Consejera de Cultura, Elena Fernández Treviño, han parado el proyecto de demolición, que venía avalado por un informe sociológico creado e instigado ex profeso, por al menos tres consejerías de ese mismo gobierno, y presentando con gran aparato mediático. De no haber una realidad tan cambiante y acelerada, este suceso daría para hablar meses. Aun así, todas las entrevistas y declaraciones merecer ser archivadas, incluido el propio informe (una joya del dirigismo), para ser analizadas con más reposo y detalle.

El informe de SyM Consulting y sus perlas

El estudio se basa en 1008 entrevistas, de las cuales 200 se han hecho en el barrio del Real, algo más de 100 en el Centro, 120 entre Paseo Marítimo e Industrial, 80 en el Barrio de la Victoria, 50 en Cabrerizas, 78 en Calvo Sotelo/Libertad, 50 en Cabrerizas, 40 en el monte de Mª Cristina y otras tantas en el Hipódromo y así hasta completar las 1008.

El informe juega intencionadamente con conceptos como accesibilidad, dinamización, integración, sostenibilidad, sin mencionar nunca la expresión «derribo del muro», porque eran conscientes del posible rechazo de la población a la eliminación de un muro, que básicamente ha mantenido al parque en su superficie actual desde 1914, y ha contribuido a su preservación ecológica, pese a la agresión que supuso los años de Feria en el interior del recinto. Curiosamente el informe no menciona este importantísimo dato de su historia, como tampoco su caracterización como lugar de encuentro familiar, y los mil y un acontecimientos que se han celebrado en él. Es un parque de los melillenses, sin ningún tipo de distinciones.

El informe científico descubre que los melillenses visitan el parque pero no el centro de la ciudad, y también su reverso, que hay gente que visita el centro pero no el parque; por tanto, acuña esta críptica propuesta: «dar al Centro un Parque y al Parque una zona peatonal de ocio y compras creando un espacio común novedoso y adaptado a las demandas actuales que permitan revitalizar el espacio». Parece que vislumbra la posibilidad de instalar «cosas» dentro de él, en detrimento del espacio peatonal y ajardinado. Lo curioso es que el informe detalla el número de encuestas realizadas en cada barrio o distrito, al ofrecer el grado de apoyo a la iniciativa de situar el parque como «parte activa del Centro», pero nunca pregunta por el derribo del muro, pero no pondera su respuesta, por lo que falla en su proporcionalidad y distribución de la muestra.

Según el informe: a los melillenses nos gusta coger el coche para ir incluso hasta la casa de enfrente, porque la gasolina aquí es más barata y los vehículos también, lo que nos hace dependientes del automóvil. Para eliminar esta dependencia el informe alude a una red de transporte público integral de la que no detalla nada más (metro, tranvía, autobuses urbanos). El estudio dice que los responsables del colapso circulatorio y de aparcamientos que sufre el centro se debe a: la apropiación de los mismos por las personas que acuden a trabajar al centro de Melilla, y a la ocupación de los mismos por un lapso de tiempo de 12 horas. Para evitar esta apropiación, propone «fuertes multas y una zona azul con limitación horaria». No resuelve ni el problema de los residentes, ni el de las zonas de carga y descarga, ni tampoco el del acceso de vehículos de emergencias o transporte público (taxis), a la zona de exclusión, cada vez más amplia. Lo que tampoco explica el informe, es qué ocurrió con la pregunta relacionada con la presunta pertenencia a las comunidades religiosas: ¿Quiénes están más a favor o en contra de la integración activa del parque en el centro de la ciudad, y de su dinamización y eliminación de barreras físicas, así como de su sostenibilidad y modernización?

Presión política dentro de la Comisión de Patrimonio

Dos consejeros (Distritos y Medio Ambiente), no pertenecientes a la Comisión de Patrimonio, intervinieron en la misma, presionando y discutiendo duramente con la Consejera de Cultura, Presidenta de la misma. Ninguno había sido convocado formalmente. La intención de esa inusual presencia no podía ser otra que la de ejercer presión política sobre los integrantes natos y con derecho a voto de la Comisión de Patrimonio. Alguno de los presentes la califica como «la peor situación vivida en los últimos 20 años«, con una presión extrema, insólita para integrantes de un mismo gobierno, y que tienen otros canales y modos de comunicación.

La frase del Consejero de Infraestructuras y Deportes Rachid Bussian acerca de que «la Consejera Elena Fernández sucumbió a la presión mediática» (opinión pública), deja entrever que no acepta el resultado de la misma, aunque deberá cumplirla. También insinúa que ahora los melillenses saldremos perdiendo, porque «trastoca un segundo plan de urbanización» que uniría el pabellón de deportes Javier Imbroda, con el centro urbano. Este alude a un mega plan urbanístico que ampliaría «la zona de exclusión centro», a las calles del General Marina y avenida de La Democracia, apoyado por asociaciones de comerciantes y empresarios, que como recordamos, siempre han tenido un sistema pendular de opinión, apoyando esto mismo o lo contrario, en según qué época y momento.

Si hay zona azul, con pago por estancia limitada, y multas y restricciones de circulación, luego no pueden hacerse gratuitos los aparcamientos públicos en Navidad (Plaza de las Culturas e Isla de Talleres).

La leyenda de Mariúpol


Putin enfanga a Rusia en el barro de Ucrania

No sirve de mucho conocer la historia, porque se acaba repitiendo igual. Cada tiempo, cada época, necesita de sus héroes y de sus villanos. La acería Azovstal, de Mariúpol, pasará a la historia con el mismo rango que la fábrica de tractores Octubre Rojo, o la de cañones Barricada, y el nombre de Stalingrado será sustituido en la historia de las generaciones modernas por el de la pequeña ciudad ucraniana de Mariúpol, junto a la orilla de mar de Azov.

La situación actual es la misma que en Stalingrado en 1942, con toda la ciudad dominada por los invasores alemanes, salvo el área de esas dos míticas fábricas. La resistencia de las fuerzas ucranianas se concentra en la acería de Azov. Suceda lo que suceda, ya es un mito y una leyenda. La ciudad es una ruina de lado a lado, como lo fue en su momento la ciudad del Volga, Volgogrado. El armamento de hoy en día no es el de hace 80 años, pero la desproporción de fuerzas sí. La Alemania hitleriana se lanzó al asalto de Stalingrado en agosto de 1942 y tuvo que rendirse en la ciudad 7 meses después. En aquel momento, uno de los errores alemanes fue el reducir la ciudad a ruinas, en los bombardeos previos al asalto, que causaron más de 40.000 muertos. No son comparables las cifras, ni los momentos, pero sí los hechos. Los escombros ayudaron a los defensores y entorpecieron el avance de los atacantes.

El ejército de Rusia ha repetido los mismos errores que los predecesores alemanes, aunque hoy, ni ucranianos ni rusos se defiendan del mismo enemigo. Los ucranianos siguen siendo los agredidos, pero el agresor actual es Rusia, lo que resultaba inimaginable.

Ucrania, la deshonra rusa de Vladimir Putin

Así tituló la periodista Anna Politkovskaya uno de sus primeros libros sobre la 2ª guerra de Chechenia en 2004. Ni siquiera ella pudo llegar a imaginar que 17 años después, Rusia intentaría un salvaje asalto a Ucrania, condenado al fracaso. Mi conciencia grita que no es posible que nuestras autoridades se obstinen de un modo tan estúpido en oprimir a las gentes que viven aquí. ¿Y los soldados? Se envía a la guerra a muchachos de 18 o 19 años, completamente analfabetos a causa del hundimiento del sistema escolar en la década de los ochenta. ¿Y los oficiales? ¿Cómo podrán reunirse después con sus familias y educar a sus hijos?, escribía la periodista asesinada.

Los dirigentes son los que son, y el mundo ha convivido con personajes muy extraños y sórdidos, incluso en algunos países del mundo democrático. Nunca nadie, en Rusia, ha vivido bajo un régimen o Estado democrático. Se ha aceptado la idea de que en su historia, solo pueden aparecer dictadores, zares o tiranos de diversa índole, como en casi todos los Estados de Asia y del Golfo Pérsico. Por eso los los líderes políticos de Occidente conviven con Jefes de Estado extrañísimos, con los que nadie se juntaría si solo fuesen personas comunes, el vecino o el tendero. Este es el motivo principal por el que había que aceptar a Putin, pese a la ausencia de características asociables a la democracia en la Rusia postsoviética, o en gran parte de los países del mundo.

Miles de muertos, ciudades arrasadas, y un país, Ucrania, devuelto al mismo estado económico y social de su salida de la Unión Soviética en 1991. Actualmente era uno de los más pobres de Europa. Lo peor de todo, es que Vladimir Putin ha aniquilado el prestigio acumulado por Rusia en las últimas décadas. Fue modélica la retirada de las fuerzas rusas de toda la Europa oriental en 1989, e igualmente modélica fue la disolución de la URSS en 1991. Estos hechos históricos se llevaron a cabo sin disparar un solo tiro y sin crear más resentimientos históricos.

Nunca sabremos en qué momento y por qué motivos, Putin, decidió tirar toda la historia de Rusia al cajón de sastre de la historia de Europa. No sabremos qué le llevó a escalar hasta el pedestal de los grandes villanos del mundo, en donde ya permanecerá siempre. Ha hundido a Ucrania y a Rusia para todo lo que queda de siglo. El 9 de mayo, Putin organizará su desfile tradicional en la Plaza Roja de Moscú, pero ya no celebrará victoria alguna. Ha llevado incluso a la Iglesia cristiana mas sufriente y santa de toda Europa (la Ortodoxa de Rusia), la que se enfrentó a Stalin, a su descrédito más completo.

Rusia ya no ganará nada en Ucrania. El mundo ha cambiado después de esto, en una dirección que no conocemos, aunque intuimos. Para Politkovskaya, la característica principal del régimen de Putin, «era que había convertido a Rusia (el Estsdo más plurinacional del mundo) en un estado racista«. Este es el gran problema del futuro y de ahí el ascenso de las opciones ultras.

Unidos por el Parque Hernández


El Parque Hernández es el símbolo de la ciudad de la expansión, la que surgió tras los Acuerdos con Marruecos de 1860, y la que se abrió a un terreno nuevo tras la larga noche de los 400 años (1497-1860). Tocar o alterar un símbolo es muy arriesgado. Desde este blog y a lo largo de más de una década, hemos denunciado algunas excentricidades que se han llevado a cabo en su interior, y la pérdida de árboles y de palmeras.

Existe una interesante Guía didáctica sobre el Parque, editada en 1990 por el Centro de Profesores de Melilla, y elaborada por los profesores/as : Adoración Perpén, José Mª Cano y Vicente Moga, con ilustraciones de Julia Picazo y Tala Moga. En la guía se relata toda su historia, su origen, su fundamento, su localización y su transformación.

El ingeniero militar que redactó el proyecto del parque en 1901 fue Vicente Garcia del Campo, materializando una idea del General Venancio Hernández, al que se considera como promotor intelectual del mismo. El parque, que desde su origen fue denominado con el sobre nombre de Hernández, se inauguró el 18 de mayo 1902. como recoge el historiador y militar Francisco Saro, en su obra: Notas sobre Urbanismo, Historia y Sociedad en Melilla (1996). Esta zona de la ciudad era nueva y estaba en constante transformación y delimitación, como el propio parque, que desde su inicio estuvo delimitado por un muro o verja. La plaza de España fue se materializó en 1915. El parque Hernández se urbanizó 1906 y el primer templete de música se alzó un año después. El cerramiento del parque se completó en 1914, año en el que se edificó su portada actual.

La cuestión del muro

Lo que identifica al parque es su muro, es más, hasta que no se completó su cerramiento, fue objeto de mordidas urbanísticas, surgidas la necesidad de crear nuevos barrios y su urbanización. Por tanto, el parque Hernández es un legado físico a la ciudad, que permanece en sus actuales dimensiones y entorno desde 1914. La defensa del muro que es también la defensa del parque, está siendo apoyada por entidades y personas de diversa índole y procedencia, en un movimiento transversal, que no puede identificarse como «un ariete contra el Gobierno actual», por más que algunos hayan intentado aprovechar esta circunstancia. De hecho, el Partido Socialista, que pertenece a ese mismo gobierno, apoya el mantenimiento del muro perimetral, que es realmente lo que lo aísla y protege del urbanismo extremo, en una ciudad con limitación de espacio. La convocatoria fue lanzada por Guelaya-Ecologistas en Acción y secundada por otros grupos, como el Movimiento en defensa del arbolado.

Lo que no se entiende, es la obcecación de la Consejería de Medio Ambiente en su derribo y transformación integral, algo que no sucede desde 1914. La ciudadanía, desde muy diversas procedencias, ha ofrecido todo tipo de razones para mantener esa delimitación física. El Parque Hernández ya ya sufrido muchas pérdidas y deterioros, como para consentir lo que probablemente sería la más agresiva, e incluso un primer paso para su desaparición futura. Es un símbolo de Melilla y también un legado de la etapa más ilusionante de esta ciudad, la de la expansión.

Los muros no siempre separan. Hay una parte por la que unen, y es el adarve o camino de ronda.