El ataque de la gaviota Batería del Rosario Ataque frontal de la gaviota Palo y brazo para limitar su ataque Melilla desde el Rosario
Esto ya sucedió hace 12 años y estábamos frente al desaparecido Hospital Militar. Sucedió casi en las mismas fechas, en la época estival. Las gaviotas están sacando adelante a sus pollos. Se vuelven agresivas y atacan una y otra vez. Son muy territoriales y han ampliado a toda la ciudad su zona de anidación, desde que salieron de los acantilados. Su población no ha dejado de aumentar, en todo este tiempo. Están siempre acompañadas del estruendoso graznido que las envuelve, y que en ocasiones parecen riñas demoníacas.
Ya se alimentan de cualquier cosa. Se las puede ver disputando trozos de pan y otros residuos alimenticios a las palomas en incluso a las pacíficas garcillas, a las que a veces también atacan. Son los cuervos del mar, en el que se adentra sin temor alguno, tras la estela de las embarcaciones.
En aquel encuentro aprendimos una cosa, y es que la cercanía de las paredes limita las posibilidades de ataque. La compañía de una farola limita sus posibilidades homicidas, pero a veces no se dispone de estos elementos de protección. En ese caso extremo, se hace necesaria la utilización de una rama seca o de un palo, que hay que buscar en las inmediaciones. Ese elemento, junto al brazo alzado, hace que no puedan llegar hasta la cabeza, que es en donde quieren soltar sus picotazos. Protegidos por la pared de la batería del Rosario en la espalda, y por el brazo y el palo de Valsaín(Segovia) en alto, pudimos salir indemnes del ataque de la gaviota, que al menos intentó expulsarnos unas 10 veces de su territorio.
Al estar bien situados, no hubo problema alguno para sortear sus embestidas, hasta que se dio cuenta de que no había problema alguno para su territorio, que abandonamos en unos 15 minutos, tras realizar unas interesantes fotografías de sus insistentes ataques.
La leyenda mítica sobre esta ave omnívora, depredadora y hasta caníbal, comenzó con la novela de Juan Salvador Gaviota, del estadounidense Richard Bach. Sin embargo se trata de un ave tremenda, que no conoce el miedo al ser humano, y que tampoco tiene límites geográficos. Ha llegado a instalar colonias en el centro de la península, concretamente en Madrid.
Eso sí, no debe olvidarse que se trata de animales y que no se les puede atribuir comportamientos humanos, aunque para la literatura resulten útiles.
Melillla Torreblanca- Futsi NavalcarneroPiña melillense del Torreblanca Jugadoras del NavalcarneroEn el área melillense Bia Souza y Ari Nascimento
El equipo femenino de fútbol sala del Torreblanca Melilla fue el primer clasificado en la temporada que ahora concluye, en la 1ª División nacional, o liga Iberdrola, por delante de su actual rival el Futsi Atlético Navalcarnero. Las exigencias comerciales exigen ahora la prolongación del desenlace mediante las «eliminatorias» por el título y también por la permanencia en la categoría.
La jugadoras melillenses del Torreblanca, eliminaron al STV Roldán, para llegar a esta final por el título. Son eliminatorias al mejor de tres partidos, y las melillenses ya han ganado el primero de ellos a las madrileñas del Navalcarnero, por un apretado 3-2, aunque el dominio de las melillenses fue más claro. Llegaron a situarse con un claro 2-0, pero luego se dejaron comer el terreno ganado, hasta el empate que forzó la prórroga. Fue un partido muy intenso entre los dos equipos que han dominado la fase regular, en la que las melillenses sacaron 6 puntos de ventaja a las madrileñas, que son las máximas goleadoras de la categoría (144), mientras que las locales son las menos goleadas(45). Cuesta mucho hacer un gol a las melillenses, reciben solamente 1,5 por partido. Esto quiere decir que el Atlético Navalcarnero marcó a las del Torreblanca el máximo posible de goles en un partido, mientras que las jugadoras melillenses marcaron 1 menos, 3 goles, de los 4 que suelen hacer por cada partido disputado. Estas dos características se pudieron apreciar perfectamente en este primer partido de la eliminatoria por el título, disputado en el agobiante ambiente del pabellón Javier Imbroda, que ya está algo obsoleto. No hay ni ventilación mecánica ni natural, lo que acaba impactado sobre las jugadoras y sobre el público asistente. Tampoco hay ambigú, con el que obtener botellas de agua o refrescos. Tenemos equipos de primera, en instalaciones de segunda, que tratándose de una capital autonómica, de mayor presupuesto que muchas capitales de provincia (de mucha mayor envergadura), resulta un poco desalentador.
La final tenía previsto su inicio en el pasado día 22, pero la navegación aérea se vio afectada por las calimas y brumas que aparecen con el calor extremo, por lo que este primer encuentro de la final a tres, se produjo con un día de retraso. El segundo partido se celebrará el próximo sábado 27 en Navalcarnero. Las gradas, que son insuficientes y con asientos muy incómodos, que seccionan el cuerpo por la zona sacro-coxígea, registraron solo media entrada, animaron al equipo melillense sin desmayo. imaginamos que la suspensión del día anterior afectó a una posible mayor concurrencia. Soportar la temperatura interior del pabellón, exige mucha voluntad y afición. A pesar de todos estos inconvenientes sobrevenidos, mereció la pena ver una final de esta categoría, en la que las jugadoras se entregaron por completo, e hicieron vibrar al público asistente.
Si el Futsi Atlético Navalcarnero gana el segundo encuentro el próximo sábado, se disputará un tercer encuentro en fecha y lugar no determinados, eso decía los entendidos. Un tercer partido puede atraer mucha publicidad, y quizá pesen en contra las condiciones insuficientes del pabellón melillense. También puede ocurrir que todo esto sean especulaciones, ya que por lo visto en las jugadoras del Torreblanca Melilla, no sería demasiado arriesgado decir que quizá también ganen el la localidad madrileña, y alcancen por la vía rápida el doblete de Liga y Copa, ya que son las recientes campeonas de la Copa de la Reina 2026, que conquistaron el pasado mayo, al golear de modo contundente al Arriva Alcorcón por 4-1.
Monumentos conmemorativosPlayas de Normandia Cementerios militares de Normandia Mont Saint MichelleNormandia, Día D
Hay una realidad, y es que no podremos ir a todos los lugares del mundo. Siempre tiene que existir alguna selección. Pero en el tiempo actual, el de la comunicación y las imágenes, alguien cercano puede compartir sus fotografías de ese lugar, y así poder escribir y reflexionar sobre un hecho concreto. Una norma del Alminar es trabajar con fotografías propias originales, o cedidas por colaboradores del blog.
El Día D, la hora hache, se produjo el 6 de junio de 1944, en las playas francesas de Normandia, en las primeras horas del día. El asalto a la fortaleza nazi de Europa Occidental, algo demandado por el zar rojo, Iosif Stalin. En junio de 1944, la Rusia soviética había liberado su territorio, pero el territorio europeo invadido por los nazis estaba intacto. Esa fue la necesidad de la invasión Aliada de Europa, a cuyo frente se encontraban las fuerzas de Estados Unidos, que ya colaboraban con Inglaterra en otros frentes.
En este blog sostenemos una teoría, y es la de que el desorden político actual tiene su causa en la destrucción de Europa llevada a cabo por la Alemania nazi. La composición de la población europea fue alterada de modo irreversible, con los planes nazis de «destrucción de la población judía y otras razas inferiores». Pero tampoco es eso de lo que queremos reflexionar.
La muerte y las guerras
Nadie quiere morir en las guerras de otros, en realidad, nadie quiere morir, ni en guerras ni de otro modo. Y sin embargo, los dirigentes de las naciones no paran de llevar a cabo guerras, en donde mueren militares y civiles en cantidades inasumibles. El nazismo es la peor categoría de mal al que se ha enfrentado la humanidad. Su impiedad no tiene parangón, ni equivalencia posible, por muchas barbaridades que hayamos visto o estemos viendo. Antonio Escohotado, el sabio descreído del comunismo, abordó a un perplejo Pablo Iglesias (ex ministro del Gobierno), en su programa, con este pregunta trampa: ¿Qué diferencia ves tú entre un nazi y un bolchevique? La pregunta era trampa porque fue formulada a bocajarro y no puede responderse sin reflexión, pero hoy, sí tenemos una posible respuesta, que compartimos. La respuesta es: «el propósito criminal«. El nazismo es el grado más elevado de maldad, porque establecía a priori quién no podía estar esa sociedad futura, y no dudaba en eliminar físicamente a todos aquellos que no podían estar en ella. Es ese apriorismo el que diferencia al nazismo, de cualquier otra perversidad. Y al hubo que enfrentarse, aun aceptado que la mitad de Europa, que ya había sufrido la bestialidad nazi, quedara en manos del bolchevismo estalinista. Como dijo el Papa Juan Pablo II, «el comunismo fue el mal necesario». Si la Alemania nazi no hubiese dedicado la mitad de su esfuerzo bélico, con su enorme coste humano, a la lucha contra Rusia, la suerte de Europa no hubiese sido ninguna. Si algo era esencial al nazismo, era la impiedad.
El Desembarco de Normandía, 5000 buques de guerra, lanchas de desembarco, 1600 aviones, y 160.000 soldados con sus cadenas de mando, material bélico, y todo tipo de pertrechos, se prolongó durante tres días, entre el 6 y el 8 de junio. El desembarco tuvo un inmenso coste humano, que cifran en torno a las 200.000 víctimas en las Fuerzas Aliadas (EEUU, UK, Canadá), de las cuales 40.000 fueron victimas mortales. Los cementerios militares que rodean Normandía albergan esa cifra aproximada de fallecidos. A día de hoy, ninguna nación europea, salvo Rusia, soportaría una cifra de víctimas semejante.
El Mundo, Europa, los mares, España, albergan enormes fosas comunes de soldados, en su mayoría hombres, fallecidos o matados en guerras. No se han calculado nunca esas cifras, pero son pavorosas, así como la localización de los enterramientos. España está llena de esas matanzas, y cómo dijera Manuel Azaña en uno de sus últimos discursos en España: Paz, Piedad y Perdón: «Lo que importa es tener razón y también saber defenderla. A la larga es seguro que la verdad y la justicia se abren paso, pero para hacerlo en necesario que la verdad se depure y acicale, balo la lima de un juicio independiente».
Las guerras son malas. A ella llevan a las naciones dirigentes enloquecidos. Cuando la guerra estalla y la muerte se adueña de los que hasta ese momento estaban vivos, ya no tiene remedio. El daño ya está hecho. En la guerra no gana el que tiene razón, sino el que emplea más medios. La razón hay que defenderla con razones, mucho antes.
Amparados por la Divina InfantitaMonseñor Satué: «Podéis ir en paz»La Divina Infantita y el Vicario Eduardo Resa
La pesadumbre, en la iglesia de Melilla
La responsabilidad es asumir culpas que pueden no ser las tuyas, pero que si se han producido en un ámbito cerrado, y bajo el nombre de la Institución a la que se representa, en este caso la Iglesia, no hay más opción que aceptarlas. Hay otra cuestión, y es que la responsabilidad no se puede eludir. Y esto vale para todo.
El padre Fran, o Francisco Javier Cuenca está siendo juzgado en Málaga, acusado de abusar sexualmente de feligresas, o colaboradoras, a las que anulaba mediante sedación. En Melilla estuvo dos años, entre 2021 y 2023, pero organizó fiestas de confraternización que se comentaban en casi toda la ciudad. No se aludía a nada concreto, pero era un cura dinámico y partidario de abrir las puertas de la parroquia. La iglesia, tras la precipitada marcha de los Padres Paúles, parecía haber encontrado un nuevo dinamismo. Todo demasiado rápido, demasiado intenso. Y hacer allí los cursos habituales para las comuniones, o incluso ser catequista, era casi «un galardón». Desde El Alminar oímos esas campanas, pero sin acercarnos por aquellos lares. La orden episcopal fue la de «omertá absoluta». Nadie había visto nada, nadie observó comportamientos inhabituales, pese a que el párroco no solía estar en la iglesia. Fue un tiempo en que la parroquia de Santa Mª Micaela contaba con un coadjutor. En dos años, que es mucho, no coincidimos con él en ninguna actividad litúrgica, salvo las de gran raigambre. Se le veía en los desfiles de La Patrona de Melilla o en la procesión del Domingo de Resurrección.
Las 4 denuncias por las que está siendo juzgado, son de cuatro mujeres de pueblos de Málaga, en donde ejerció su ministerio. En Melilla no se ha producido ninguna, pese a que sí hubo mujeres requeridas para ello. La única denunciante melillense, es la que fuera «novia del sacerdote» y que incluso convivían con el padre Fran en la casa, y viajaban en ocasiones a concursos de baile en el sur peninsular. Ninguno de estos hechos fue percibido por nadie, ni siquiera en el bloque de la calle Covadonga, en donde el obispado tiene un piso arrendado para residencia sacerdotal. Hay miedo a algo que no podemos determinar.
El nuevo obispo malacitano, monseñor Satué Huerto, que ha llegado hoy mismo a Melilla, pidió perdón en nombre de la Diócesis, y afirmó que están dispuestos a pagar las indemnizaciones, en el caso de que la Iglesia sea declarada responsable civil subsidiaria. Esto es la práctica de la teoría de la responsabilidad. Hoy, en una conmemoración litúrgica en la Divina Infantita, los hemos visto, incluído al Vicario Episcopal Eduardo Resa, muy apesadumbrados durante la ceremonia, de la que daremos cuenta debidamente. Porque esos 72 años de prisión solicitados para el exsacerdote Fran, resulta de la suma de las distintas penas. Y la prisión efectiva resulta del cumplimiento de los 2/3 de la pena mayor.
En Málaga están abiertas las puertas del infierno, en la Audiencia Provincial, además del hotel que lleva ardiendo tres días. Hoy daba la sensación, en la histórica capilla de la singular congregación de la Divina Infantita, de que la pesadumbre de los dos altos dignatarios eclesiásticos, era infinita. La información procedente de la Audiencia de Málaga es azufre en estado puro.
El obispo José Antonio Satué y el Vicario melillense Eduardo Resa Huertas, están afrontando «una dura noche oscura». Lo que se está sabiendo y escuchando, todavía no ha alcanzado su cenit. Estos días de estancia en Melilla le van a servir a monseñor Satué como retiro y ordenamiento espiritual. La responsabilidad no es suya, pero la asume y paga. El Vicario melillense actuó bien ante la gravedad de la denuncia, y es recomendar a la proclamada como «novia» del cura que fuese a la policía, que su ámbito estaba sobrepasado. Eso sí, gracias a ella se puso fin a las actividades sexuales depravados del «barba azul» melillense. El obispo José Antonio Satué llegó directamente del aeropuerto a la misa, porque su avión acumuló más de una hora de retraso.
Fadela Mohatar, consejera de Cultura y Rubén Amón Toro bravo,, Francisco de GoyaAmón, el autor del libro y Paco Reyero
Cuestiones sobre la Tauromaquia
El tema de la tauromaquia es un de esos que son más definitorios que el de ser creyente o no, de izquierdas o de derechas, o monarquico o republicano. En la posición sobre la tauromaquia quedas definido para siempre, porque es un asunto en el que no cabe perdón. Aquí no existen las categorías de taurino arrepentido o de objetor de conciencia. En el Alminar no somos antitaurinos, pero no hemos ido nunca a una corrida de toros. Defendemos los derechos de los animales pero sin estar en la órbita del animalismo. Pensamos que la tauromaquia es manifestación cultural intrínsecamente hispana, en la que no cabe una posición rotunda y excluyente, porque tiene muchas ramificaciones.
Gracias a un libro de Carlos Rojas Vila, El Valle de los Caídos, con las pinturas de Francisco de Goya como eje, pudimos descubrir la descripción de un cuadro impresionante, la de un toro bravo de ojos enrojecidos, mirando atentamente a un observador imaginario frente a él. Como si esperase un posicionamiento del observador. ¿Es un expresión cultural bárbara o solo atávica? Porque una expresión cultural lo es, sin que quepan dudas. La cuestión es la categorización, pero no podemos resolverla.
Rubén Amón y Morante de la Puebla
En sus propias palabras, las de Rubén Amón: Morante, punto y aparte, «es un libro apresurado», escrito en tres semanas, según manifestaciones del propio autor, tras una grave cogida del torero de La Puebla del Río. El libro fue presentado por la Consejera de Cultura de Melilla Fadela Mohatar, y Rubén Amón estuvo acompañado por el también periodista Paco Reyero.
Rubén Amón, periodista de tradición familiar, polifacético y de amplia trayectoria (no vamos a descubrir ni a uno ni a otro), pergueña un libro de narrativa abundante (no biográfico), discursiva, pero no ordenada, sobre las sensaciones y hecho más importantes de este excepcionales torero, que según Amón es «la suma de todos los toreros» que en el mundo han sido, pero no de modo estudiado, sino espontáneo e intuitivo.
El torero y la tauromaquia
Querámoslo o no, la tauromaquia ha sido adoptada por un determinado modo de percibir y sentir el ser hispano, aunque no se puede achacar de esto a la propia tauromaquia. Como dijo el propio Rubén Amón en la presentación de su libro en la sala noble de la Consejería de Cultura (antigua Cámara de Comercio), el mundo taurino había entrado en crisis y retroceso, por el peculiar modo de gestión que imponen los empresarios taurinos y los ganaderos. No solo por «el acoso de determinados partidos de izquierda y de algunos entes nacionalistas». Hay un tercer aspecto y es la evolución de parte de la sociedad, sobre el modo de percibir a «la fiesta» o a «las corridas de toros», en lo que respecta al también indudable «mal trato» del toro en la plaza. En Portugal, el lugar de residencia actual del torero Morante de la Puebla, no se mata a los toros. O sea, que siempre hay otro modo de entender las cosas, y de llevarlas a la práctica. En este mundo, casi todos tienen parte de razón y carecen de ella, casi en la misma medida. No hay verdades absolutas, como dijera Wittgenstein. Nadie tendrá nunca la última palabra sobre algo. Lo que no puede ser es que determinados segmentos sociales se apoderen de cosas, que en teoría, pertenecen al acerbo cultural común. O se comprende esto, o el camino a recorrer va a ser malo.
Morante de la Puebla
Rubén Amón nos describe a un torero irrepetible, con 28 años de trayectoria, completamente inclasificable, independientemente de los vectores políticos, y sometido una dura enfermedad mental, que él mismo desveló en 2025. Si entendemos la tauromaquia como un liturgia atávica, en la que los toreros son los sacerdotes en un ritual de muerte animal, en el que exponen su propia vida e integridad física, no cabe la opción de alegrarse de la muerte de un torero en plaza, ni de deleitarse en el sacrificio ritual de un animal. El toreo a pie es algo relativamente moderno, que data de finales del siglo XVIII, y se considera a la Real Maestranza de Ronda en Málaga como la plaza pionera del toreo moderno.
Por eso, el toreo se lleva a cabo con estrictas reglas que nadie puede, ni debe saltarse, porque todo se lleva a cabo con el permiso de la Autoridad de la Plaza y la Gubernativa. O sea, que si Morante de la Puebla no recibió el rabo del 4º toro, requisito imprescindible para salir por la Puerta del Príncipe de Sevilla, en la última Feria de Abril, no podía salir por ella. Lo que quiere decir, que la autoridad competente, que no la policía de Marlaska, hizo muy bien en impedirlo. Si se quiere defender una causa, no se la puede sacar del ámbito en el que tiene su sentido. No podemos hacer ahora una bandería, una más, de los toros, de la Tauromaquia, que es lo que es, pese a todos.
Juez Giovanni FalconeTumba de Maquiavelo en FlorenciaSara Aagesen y Pedro Sánchez Zapatero en Melilla, mayo 2022La herencia corrupta
La corrupción en España
Desde hace 15 años, desde el mismo origen del Alminar, cada 23 de mayo lo dedicamos a la memoria del juez Giovanni Falcone, asesinado en 1992, en la autovía de Palermo. Reflexionamos también sobre el estado de la corrupción, de la que ya no permite albergar esperanzas. Existe un día mundial de la Justicia Internacional (17 de julio), y otro de la Justicia Social (20 de febrero), pero como tal, el día de la Justicia no existe.
La Justicia española lleva desde 1979 luchando contra la corrupción, muy asentada en el Estado, en las Autonomías (Andalucía, Madrid, Valencia, Cataluña) y en los Ayuntamientos poderosos. La escala va descendiendo conforme a la disminución del tamaño de las instituciones referidas, pero si algo esta firmemente asentado es el sistema clientelar concursos y asignaciones, sean de lo que sean. El principal signo del triunfo de la corrupción es que determinadas prácticas ya no sean percibidas como tal, o como máximo solo cuando las realizan «los otros», sean quienes sean. La historia de la España democrática está jalonada de episodios y escándalos de corrupción, que han afectado a todos los gobiernos, siendo el de José María Aznar, uno de los más salpicados, por la importancia y nivel de los cargos afectados, junto con el de Felipe González, tanto por la duración de su mandato (1982-1996), como por la importancia de las instituciones afectadas, como por ejemplo el Banco de España. En todos esos tiempos, cayese quien cayese bajo las miras de la Justicia, nadie hablaba de «lawfare», que resulta un término llorica, cuando lo utiliza un gobierno, o lo que es lo mismo, el Poder Ejecutivo, para defenderse a sí mismo. Ejecutivo y lawfare son términos antitéticos, porque un Gobierno cuenta con todo el aparato del Estado para su defensa, y créannos cuando decimos que es mucho.
En el Poder no hay lawfare
En la República de Francia un expresidente, Nicolás Sarkozy, ha sido juzgado, condenado y está en la cárcel, sin que nadie ose emplear esa palabra. Lo mismo ocurrió en Italia con Berlusconi, o con Betino Craxi, dos expresidentes de gobierno que fueron condenados. En Estados Unidos solo la elección presidencial, ha librado a Donald Trump del cumplimiento de una condena penal. Richard Nixon fue destituido por mentir. En Israel, Benjamín Netanyahu usa el poder del gobierno para evitar juicios y presumibles condenas, que le retirarían de la política, antes de que lo hagan las votaciones populares, siempre susceptibles de ser orientadas en determinadas direcciones. Ocurre, como en la novela Granja Animal, de George Orwell, que a los caballos se les olvidan las cosas, pero en España, el vicepresidente más poderoso de la historia democrática, Alfonso Guerra, tuvo que abandonar la vida gubernativa por las corruptelas de su hermano Juan Guerra, en la delegación del Gobierno de Sevilla. No solo es que se nos haya olvidado todo, sino que se hace por olvidar. Nadie contextualiza los informaciones, ni relaciona los casos, tramas, y prácticas corruptas, para que todo parezca nuevo y de esta época, y mantener la trifulca política, que enardece a las masas votantes, y las mantiene activas y tensionadas. Es todo una estrategia, en la que se delega un importante papel a la ciudadanía, lo que resulta un error inmenso. Realmente, como decía el propio presidente Pedro Sánchez, en una improvisada verdad: «realmente no conocemos a nadie», ni siquiera a quien se sienta a nuestro lado en el Consejo de Ministros. Pese a esta evidencia, son decenas las personas e intelectuales de relevancia, que en estos días se apresuran a poner la mano en el fuego por alguien a quien no conocemos de nada, ni sabemos en qué se ha convertido (José Luis Rodríguez Zapatero). La imagen pública, que damos por verdad irrebatible, es solo un espejismo de los medios de comunicación.
Cuando las sombras de la corrupción se acercan a las cúspides, ya es lícito sospechar de todo el entramado que está por debajo. Si existe un ente que no es inocente, en el sentido político, es el Poder. En la esfera más alta,se sabe y conoce absolutamente todo, y créannos nuevamente. Allí no hay verdad ni mentira, solo conocimiento riguroso, pero son solo unos pocos los que acceden a él.
Si no se contextualiza la información, esto parece una batalla de cromos y de número de imputados y categoría de los mismos. Pero no se trata de eso, es un colapso del sistema, incapaz de regenerarse, de poner medios y límites a tantos desmanes. España es un país que ha reducido las penas por malversación, y que ha puesto límite temporal a las investigaciones judiciales.
Se trata de un círculo vicioso y cerrado, como se refleja en Pestilencia y Alteración, la corrupción política como dispositivo, de Víctor Samuel Rivera. Si algo se debe poner a salvo de la corrupción es al Estado. Aunque ya nada se identifique como corrupción. Un año más, desde nuestro mismo origen, seguimos creyendo en Giovanni Falcone y en Paolo Borsellino.
Juan Antonio Moya, el sacerdote que ve en el interior
San Pedro ApostolJuan Antonio Moya y Oscuros interiores Busto auténtico del Cristo de Limpias (28/12/2022)
La parroquia de San Pedro apóstol en Almería es especial, porque está enclavada en el centro geográfico de la capital, y porque lleva el nombre del primer sucesor de Jesucristo, algo no demasiado habitual en las iglesias españolas. A esa parroquia llegó en 2019, el sacerdote diocesano Juan Antonio Moya Sánchez, el sacerdote escritor. pero también es licenciado en Estudios Eclesiásticos, Doctor en Psicología, especialista en psicología clínica, y profesor de religión en el Seminario de Almería. Lleva mucho tiempo publicando libros, reseñas y artículos, pero solo ahora se ha iniciado en una novela abierta al público. Ha decidido rebasar el límite académico y presentar ante el público, primero almeriense y finalmente nacional, con una novela titulada Oscuros interiores.
La novela, de 151 páginas y XX capítulos, tiene como epicentro la Escuela de Artes de Almería, y como eje la música flamenca, de la que el autor se muestra no solo como entendido, sino también como seguidor apasionado. De hecho la presentación de la obra se efectuó en el salón noble de la Delegación del Gobierno de Almería, con interpretaciones y cantos flamencos, que forman parte de la novela, y que recuerdan a alguno de los personajes, como Susana, Teresa, Lucas, Miguel o Ismael. No son personajes oscuros, son los que vemos a diario. La oscuridad está en algunas intenciones y actos.
No es una novela conjunta, son hilaturas de personajes que apenas convergen entre sí, salvo en espacios y momentos muy concretos, componiendo un tapiz de interiores y exteriores, en los que solo el narrador y el lector aprecian sus colores. Vemos un sinfín de caracteres humanos, que hoy tienen nombres clínicos, y que el autor evita nombrar, pero que el autor describe nítidamente. Como todo tapiz, tiene aspectos o hilaturas muy coloridas, otras más sombrías, e incluso un desgarrón, que será el que propicie el final luminoso, pero no exultante, en la propia parroquia de San Pedro, que es la que abre las puertas del cielo.
La narración discurre de modo continuo, mostrando y dejando líneas abiertas a la vez. Todo sucede así, pero podía haber sido de otro modo. La figura de la madre está presente en la figura de Delia. ¿Libre albedrío o predeterminación? ¿Cuál es nuestro margen real de decisión, o son ambas cosas en realidad?
Una parroquia para la historia de Melilla
En 1978, un grupo de cofrades almerienses se trasladó a Melilla, y compró en almoneda, todo el material procesional de la parroquia de San Agustín del Real, a los Padres Paules, por 125.000 pesetas (750€). Se llevaron todos los enseres procesionales, todos los pasos, las imágenes del Nazareno y de la Virgen de los Dolores, y su espectacular manto, que sigue en uso, y al que localizamos en el año 2012. A día de hoy, ese manto es la joya indumentaria que utiliza cada año, la imagen procesional de la virgen de los Dolores de San Pedro. Cada año, desde 2012, acudimos puntualmente a ver esta imagen con su manto centenario, y permanecemos frente a él, por un espacio de tiempo indeterminado. Esto quiere decir, que conocemos esta parroquia antes y después de este sacerdote narrador, Juan Antonio Moya, que ha imprimido un empuje especial a este emblemático templo.
El 28 de diciembre de 2022, día de los santos inocentes, le hicimos entrega y donación a la parroquia de San Pedro, del verdadero y único busto del Cristo de Limpias, tras ser objeto de un acto sacrílego en 2019, cuando fue retirado de la urna en la que fue bendecido por el obispo de Málaga monseñor Jesús Catalá, en presencia del también obispo Ramón Buxarrais, en el año 2015. Desde entonces reposa, tras ser primorosamente restaurado, en las dependencias parroquiales de San Pedro. El receptor fue el párroco Juan Antonio Moya, el autor de esta novela y de otra, que parece tener relación con todo esto que hemos contado: La herida abierta.
Hay una leyenda en Melilla que dice que: «a quienes cuidan y veneran al busto del Cristo de Limpias les va bien». Y esto hemos podido comprobarlo.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.