La apuesta por Melilla


 

                      El Gobierno del PP de Mariano Rajoy apostó decididamente por Melilla, modificando los tipos de gravamen sobre las Actividades del Juego de todo tipo de apuestas, salvo las que dependen directamente del Estado como la Lotería Nacional, en abril de 2018, con el PP ya en camino de salida del gobierno de España.

                            La pretensión del Gobierno de Mariano Rajoy, en su apuesta por Melilla y Ceuta, fue convertir a las dos ciudades autónomas en una alternativa a Gibraltar, y la futura salida del Reino Unido de la Unión Europea, se lleve esta o no a cabo (Melilla and Ceuta will become in two small Gibraltar). Tras la reforma impulsada desde Ceuta y Melilla con el Ministro Montoro, la fiscalidad del sector de Juegos y Apuestas ha quedado reducida al 10% sobre los ingresos netos (dinero jugado menos premios entregados), en nuestras dos ciudades. Así, un sector que mueve unos 1300 millones de euros anuales, solo aporta 53 millones de impuestos al Estado, lo que constituye en realidad una puerta abierta a cualquier cosa. Un agujero fiscal tolerado, consentido y propiciado desde el Estado. En el resto de España el gravamen impositivo único es del 20%.

                    Se puede apostar todo y por cualquier cosa: carreras de caballos, de galgos, deportes de cualquier clase, ligas españolas o europeas. Desde la modificación del Ministro Montoro, este tipo de locales de apuestas han proliferado por toda la ciudad. El más reciente se está rehabilitando junto al nuevo parque infantil del barrio del Industrial (en la antigua sede de populares en libertad), lo que resulta un despropósito.

           Todo este tipo de actividades, ya descontroladas esconden un problema muy grave, la ludopatía, que es una enfermedad social, aparte de individual. Ya hemos visto que el beneficio que obtiene el Estado es ínfimo, por lo que los expertos se preguntan del porqué de renunciar a una buena parte de esos beneficios fiscales. Aquí el jugador no gana nada, y llega a suponer la ruina de muchas personas y de familias completas. Al ludópata al final lo tiene que tratar y rehabilitar  la Seguridad Social, cuando ya ha arruinado a todo su entorno.

         En todas las ciudades de España en donde están aumentando este tipo de locales, la población se manifiesta por su proliferación indiscriminada en determinados barrios, salvo en Melilla, ciudad en la que ya nadie se manifiesta por nada (por carecer de transportes, de sanidad, de colegios, de piscinas públicas). Ni siquiera la retirada de la subvención a la bombona de butano y que ha encarecido casi un 40% su precio, ha suscitado el más mínimo debate. Todo un síntoma.

           El barrio del Industrial, el del Real, el mismo Centro, el parque comercial, se están llenando de los nuevos locales de apuestas, que han sustituido a las antiguas máquinas tragaperras, y a los locales clásicos, sin que suponga para la ciudad una apreciable cantidad de puestos de trabajo o de recaudación fiscal. Algunas son antiguas cafeterías reconvertidas en salones de juego. Esta es  nuestra apuesta.

 Nota:https://www.elconfidencial.com/economia/2018-04-28/montoro-hacienda-juego-online-ceuta-melilla-gibraltar_1556251/

 

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La Eneida melillense y su cifras


 

             La homérica Ilíada se inicia cantando a: “La cólera del pélida Aquiles, maldita, que causó infinitos males a los Aqueos y por cuya causa se precipitaron al Hades numerosas almas”. La Eneida es un poema latino del romano Virgilio, en la que se narran las cosas que acontecieron a aquellos que en otro tiempo vivieron en Troya, después de su célebre caída, narrada por el inmortal Homero. Es un trabajo por encargo del emperador Augusto, para reforzar la ya mítica fundación de Roma, pero bajo cimientos más creíbles que el de los gemelos amamantados por la loba capitolina.

             Con el Sur siempre hemos tenido relaciones difíciles , y el Este y el Oeste nos azotan de modo inmisericorde con sus demoledores vientos. Así pues ahora nos señalan el Norte, como toda o única esperanza. Resultó una afirmación sorprendente al tener su origen en el Presidente de la Ciudad. La contundencia de la frase, cayó como una maza sobre las esperanzas futuras, que son las que deberían importar. No solo legamos el espacio físico de una ciudad para la posteridad, sino también una serie de perspectivas y de líneas políticas que constituyan su futuro. ¿Cuál será la Melilla del VI Centenario, la de 2097?. Podemos tener algunas ideas o quizá ninguna, pero baste decir que nada ni nadie de lo que hay actualmente, será recordado por algo que imaginemos ahora. Nadie cantará la presente odisea en el modo en que pensamos.

           Esta ya emblemática se ha maquillado mucho, y fue pulida antes de emitirla a través de las agencias, por eso hemos cotejado varias redacciones, hasta dar con la más creíble, que fue publicada en diario El Faro: “Melilla debe poner rumbo al norte de manera decidida y descarada. El norte pasa por Málaga”. Sorprendió este frase, porque solo un año antes, el mandatario melillense invitó a los malagueños a: “volver la cara al mar, con humildad y visitar Melilla”.

           Sin comunicaciones, sin barcos ni aviones con capacidades suficientes, no hay futuro posible. Los durísimos siglos en los que Melilla solo vivió del socorro del Norte, constituyeron la larga noche de los 400 años, pasado al que nadie quiere volver. Quizá no fuera esa la intención con la que fue expresada.

       La autarquía, el aislamiento del entorno que la rodea no conducen a nada. Es el fin seguro, la vida sin horizonte. Salvo que lo que se quiera sugerir que el futuro está más al norte, da igual en que ciudad se halle.

          Las cifras de la Eneida melillense

        El rumbo del Norte ya lo han tomado 42.049 nacidos en Melilla, lo que quiere decir que solo el 55% de los nacidos en la ciudad reside ya en ella, o sea, 52093 ciudadanos, a fecha de 2016, según los datos públicos del INE (www.ine.es). El resto de la población del asentamiento melillense se compone de peninsulares y de extranjeros, mayoritariamente marroquíes. Resulta notorio que cada vez se deja de ver o se echa en falta a más gente que conocíamos, y no es porque hayan fallecido. Cada mes un amigo/a nos comunica que pone fin a sus días en nuestra ciudad. El proceso es similar en Ceuta.

             Andalucía acoge ya a 15.732 melillenses, de los cuales 8.001 han escogido Málaga como residencia definitiva, destino absoluto preferido por los naturales de Melilla. La siguiente provincia con más melillenses es Almería, con 2633. El resto se reparte entre Granada (1502), Sevilla (1482) y Cádiz (1147).  La siguiente Comunidad en número de melillenses es Cataluña con 7766, seguida por Madrid (5410), Valencia (4444), Canarias (2134). Se mantiene el exiguo intercambio con la ciudad hermana de Ceuta (485).

                       El mito de las nacionalidades

           El número de ciudadanos residentes en Melilla con Marruecos como país de origen es de 11990, lo que no quiere decir que esa sea la cifra de extranjeros. Sin embargo y pese a la leyenda urbana, Melilla es uno de los lugares en donde es más difícil obtener la nacionalidad española. En 2016 se concedieron 93.760 nacionalidades en España, de las que solo 87 fueron concedidas en nuestra ciudad, mientras que en Ceuta se otorgaron 172.

           De las 87 nacionalidades concedidas, solo 24 fueron por superar los 10 años de residencia, 34 por nacimiento y solo 14 por matrimonio. En las comunidades de Madrid y Cataluña se otorgaron 18.000 nacionalidades respectivamente. Esto deja claro que no hay marroquinización de la ciudad, aunque si una clara igualdad de comunidades o identidades mayoritarias. La falta de oportunidades, el estrangulamiento económico, y el retraso de la ciudad con respecto a otras capitales, deciden los motivos de la marcha. La composición social de las ciudades está cambiando, pero en todo el mundo. Nada es igual a como lo conocíamos en el pasado.

           Las Casas Regionales de Melilla

          Las casas regionales ya no existen en casi ninguna ciudad o comunidad autonómica. El regionalismo es un viejo concepto identitario de épocas pasadas. Hoy no se habla de regiones, o de provincias, sino de comunidades autónomas, de comarcas, de parques naturales, o incluso de nacionalidades.

          Las más conocidas son las casas de Melilla en Jerusalén, Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla; Toledo  y Almería; aunque esta última cambia de forma, colores y tamaño constantemente. Tanto es así que el Ayuntamiento de Almería llegó a preguntar a la directiva si seguía teniendo actividad. ¿Son las casas de Melilla un reflejo de la Eneida melillense? ¿pretenden ser la imagen nostálgica de una ciudad ya inexistente?. ¿Albergan alguna perspectiva de futuro, tienen algún peso electoral?. ¿Qué papel juegan las casas de Melilla?

                         Las lecciones de Troya

                Troya esconde aún muchas lecciones para el presente. Podemos seguir sacando enseñanzas de aquellos sucesos. El caballo de Troya de las sociedades actuales es el racismo, que puede enmascararse bajo diversas formas. La más visible es el odio étnico, pero también puede adoptar expresiones de rechazo religioso o incluso político. Integrantes de una misma comunidad, sobrarían los ejemplos, pueden incubar formas violentas de rechazo por razones políticas, siendo el caso más conocido el de Cataluña. El patriarcado esconde multiples venenos con el que agitar sociedades estables, como el odio al pobre, las desigualdades de clase, o la nueva lucha contra las leyes que pretender evitar la violencia de género y que es una nueva forma de envenenamiento social y enfrentamiento político. Superadas ideologías identitarias de tipo étnico, religioso, histórico o patriótico están surgiendo de nuevo, alimentadas con intenciones cuyo alcance se nos escapa.

                  Aquiles, Héctor, Príamo, Ayax, Patroclo, Casandra y tantos otros grandes sucumbieron en aquella lucha. Al final fue el astuto Ulises, quien sobreviviendo a todos tras una larga odisea, pudo narrar los legendarios hechos e inmortalizar sus nombres. Aunque el mérito sea de Homero, el viejo embustero, como le llamaban los catedráticos de historia del siglo XIX.

La Cabalgata cerró las Navidades


 

                   La Cabalgata de los Reyes Magos de Oriente, venidos probablemente de Persia, cerró las Navidades de 2018. No hemos escrito de otra cosa que no fuese sobre la Navidad. Tampoco queríamos hacerlo de otra cosa. La tarde era fría pero sin viento, lo que hizo llevadera la espera. Siempre parece lo mismo, pero siempre es diferente.

                   Una vez más, la afluencia de los melillenses inundó y llenó las calles del centro de la ciudad. Desde un tiempo atrás se nota la mayor presencia de público, pese a las dificultades para acceder hasta el centro. El transporte público está desaparecido o no puede llegar a su destino a tiempo por la abundancia de cortes en las calles de acceso al centro urbano. Las dificultades para acceder a los aparcamientos públicos fueron todas las posibles. Los atascos se expandieron por toda la ciudad, y eso que mucha gente se animó a bajar andando desde los barrios periféricos.

                 ¿Faltaron cosas, sobró algo?. La Cabalgata de los Reyes Magos debería contar con más elementos propios de lo que representa, pero los tiempos exigen cambios y a la vez que se mantenga lo tradicional. Fue muy aplaudida “La Cartera Real”, en lo que fue un guiño a la representación femenina en los personajes navideños. Sorprendió la presencia de Napoleón, el emperador con calle en Melilla, o quizá fuese el soldadito de plomo, eso es igual. Los villancicos a ritmo de Heavy Metal estuvieron acertados, impuso un ritmo diferente al desfile, que repitió algunas cosas de años anteriores, sin nuevos hallazgos estéticos. La Cabalgata de Reyes es el acontecimiento o celebración más multicultural de la ciudad. Hay elementos tradicionales y comunes, que deberían potenciarse sin miedo. Los Magos vinieron de Oriente y todo esto sucedió en Palestina. Es algo que no debe olvidarse.

                                           La recuperación de los Belenes

                   La tradición del Belén se está recuperando poco a poco. Aparte de los más tradicionales que se muestran en Instituciones, asociaciones de vecinos o familias particulares, merece destacarse la aportación de las Cofradías de Semana Santa. Este año, la del Humillado con sede en la iglesia Castrense, se ha animado a construir su belén tradicional en la sede de la Hermandad del Rocio, sustituyendo al de “playmobil”, lo que ha constituido un acierto digno de ser reseñado. También elaboraron rosquillos y pestiños caseros, proporcionando un excelente ambiente navideño al siempre difícil foso del Hornabeque.

                      Lo mejor de Melilla es siempre la gente que sigue luchando por ella, de modo altruista y voluntario. Es tiempo de voluntarios y de voluntad.

 

Historia de Navidad desde Irán


El griego Alejandro de Macedonia llegó a las tierras de Persia en el siglo IV aC. y desde entonces el mundo cambió para siempre. El arte griego fue influido por el oriental y a su vez, el arte de Oriente recogió las influencias helenísticas. Nunca más fueron igual las cosas. El mundo fue ya diferente. La influencia y similitudes de Persia en Occidente son muchas. El islam Chií es el único que ha desarrollado una institución clerical similar a las de las iglesias cristianas. Es difícil no reconocer en las imágenes de los ayatolás iraníes a los cardenales católicos o los patriarcas ortodoxos. Los alminares vinieron de Persia con la expansión islámica y dieron origen a los campanarios. Las cúpulas bizantinas son originarias de Oriente y luego adoptadas en el arte occidental. Hay que recordar que el Imperio Bizantino existió hasta el siglo XVI. Tanto es así que la cúpula azul del mausoleo de Oljaytu (1302-1312) en Soltaniyeh, provincia de Zanjan, es considerada una anticipación de la cúpula de la catedral de Florencia, o al menos de la misma importancia artística.

Historia moderna de Irán

En la Navidad de 1978 el ejército de la URSS entraba en Afganistán, mientras el Imán Jomeini dirigía desde desde Paris la revolución contra el régimen títere del Sha de Persia, burda recreación del pasado del imperio Persa, apuntalado desde las democracias occidentales, con la ayuda del “gendarme del Golfo”, el Iraq de Saddam Hussein, el amigo de Occidente. Son ya muy pocas las posibilidades de localizar fotografías de líderes políticos de Occidente junto a Saddam. Dentro de no mucho tiempo ya casi nadie recordará estas historias.

El derrocamiento del Sha Reza Palevi se produjo por una revolución popular en la que estaban representados todos los sectores sociales. El shiismo representaba la voluntad de recuperar la identidad nacional y cultural de Irán, en oposición al modelo occidental impuesto bajo el Sha Palevi. En aquellos momentos existían dos tendencias en la revolución iraní, la clerical representada y dirigida por el Imán Jomeini, y la laica, promulgada por Alí Shariati (1977).

La caída del Sha y el triunfo definitivo de la revolución y la proclamación de la República Islámica de Irán se produjo el 11 de febrero de 1979, con el Imán Jomeini como líder supremo.

La expulsión de las industrias petroleras americanas y el inicio de los problemas políticos y sociales fue casi inmediata, como la toma de rehenes en la Embajada de los Estados Unidos en noviembre de ese mismo año. Las sanciones economicas estadounidenses no se hicieron esperar.

1980, la Guerra Irán-Iraq

En el fondo de todo subyace la guerra religiosa entre el hegemónico islam suní y el minoritario chií. Saddam, el gendarme de Occidente, denunció en septiembre de 1980 los acuerdos sobre le desembocadura de Shatt el Arab, y ese fue el inicio de la guerra irano-iraqui.

Iraq fue apoyado por Occidente, Estados Unidos y Arabia Saudí, con el fin de desmoronar el incipiente Estado iraní, aunque produjo el efecto contrario, o sea, su consolidación definitiva. Desde entonces persisten las sanciones económicas americanas, que impiden cualquier comercio de cualquier país del mundo con los iraníes, con cualquier tipo de producto. En la actualidad estás sanciones estrangulan y dañan irremisiblemente las economías de Venezuela, Corea del Norte, Cuba y Rusia.

Pylak Avedian y Zorik Moradian, mártires cristianos armenios de Irán

Esta historia surge con alguien que felicita la Navidad desde la República Islámica de Irán, compartiendo una fotografía de una mujer depositando velas y exvotos sobre una tumba orlada con una bandera iraní. La similitud del culto con las prácticas cristianas es notoria. Al preguntar por más datos acerca de la fotografía nos informan de que se trata de un joven soldado iraní cristiano, de ascendencia Armenia. El otro lugar en donde los cristianos armenios se salvaron del genocidio turco fue en Irán.

Todos los fallecidos iraníes en la guerra irano-iraquí son considerados mártires, en lo que denomina como la “guerra impuesta” o “guerra santa”. La condición de mártires les permite seguir vivos en la memoria colectiva, y ser objeto de constante veneración y culto. La guerra Irán-Iraq se prolongó hasta 1988, en una duración similar al conflicto afgano-soviético. La cifra de muertos o mártires iraníes no se conoce con exactitud, pero alcanza los 183.6230 según la Fundación de Mártires y Veteranos, una organización oficial iraní.

Pylak Avedian, hijo de Tomas y Khatoon, era nieto del sacerdote Arsham Arakilian, natural de la provincia de Isfaham. Tras graduarse en la educación secundaria, fue reclutado, muriendo al inicio de la guerra. Zorik Moradian es el primer caído armenio en esa misma guerra. En Irán, la iglesia cristiana armenia no es perseguida y goza de protección constitucional.

En total, 70 cristianos armenios murieron en la guerra. 4 quedaron como desaparecidos y 35 fueron hechos prisioneros. En la actualidad hay 108 veteranos.

Tiempo de voluntarios


 

            Es tiempo de voluntarios. Ya no hay ninguna tragedia o acontecimiento que suceda en el mundo, y que no tenga su inmediato reflejo en las fronteras de nuestro país, o de cualquier otro. Queremos mantener nuestro modo de vida, pero no queremos que nada nos afecte, y eso no es posible. La crisis Siria llegó a nuestra ciudad en 2013 y tuvo inmediato reflejo en El Alminar. La llegada de inmigrantes africanos a las fronteras de Ceuta y Melilla se produjo a partir de 1994, tras el genocidio de Ruanda en ese mismo año. En 2001, con la 2ª Guerra del Golfo, pudimos ver iraquíes por primera vez en la ciudad. Nada ha sucedido en el Mundo, sin que tuviese su impacto en nuestra ciudad.

                Esa lenta llegada de refugiados, de emigrantes, a España, a Europa es en realidad una pequeña muestra de lo que sucede en los países limítrofes de las zonas de conflicto. Los refugiados sirios, los sudaneses, los yemeníes, los de cualquier otro lugar, se cuentan por millones en los países fronterizos. Esto hay que decirlo cuantas veces sea necesario, aunque nadie nos crea, ante la llegada de fenómenos políticos como VOX, que se nutren del miedo a la inmigración, que ellos mismo hacen crecer entre la población.

            Hay un discurso muy rancio y muy falso contra las organizaciones de voluntarios, agrupadas en el acrónimo de ONG (organizaciones no gubernamentales), que las coloca en la primera línea de comentarios de masa popular, y que a veces incentivan algunos partidos políticos.

          Los Estados no llegan a todos lados ni siquiera en sus propios países, así que mucho menos pueden hacerlo en zonas de conflicto armada, o de desavenencias fronterizas. Todo ese terreno abandonado es el campo de trabajo y actuación de las organizaciones de voluntarios u ONG. Son muchas y todas necesarias. Algunas son muy conocidas y otras menos, pero todas cubren en conjunto, los desastres de las políticas internacionales y del voraz sistema capitalista liberal, imperante en el planeta.

        Nuestra preferida es UNHCR-ACNUR, que es la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, organización de la que Estados Unidos se ha retirado como Estado contribuyente. Prácticamente todas las Autonomías españolas colaboran con proyectos de ACNUR, salvo Melilla. Debería que obligatorio que todas las capitales de provincia, autonomías y gobiernos destinasen una cantidad mínima para proyectos de desarrollo en países en desarrollo o en crisis bélicas.  Hay una idea muy extendida y aceptada que consiste en intervenir en los países emisores de emigrantes, pero nadie está dispuesto a destinar esa parte de dinero necesaria, con lo cual volvemos al inicio. Se puede hacer de modo individual, institucional o colectivo.

          Hay tantas  organizaciones de voluntarios, que no caben excusas para negar un poco de ayuda o de recursos a las mismas. Hay dos modos de colaboración, una la activa, que sería la que implica la participación personal; y otra la pasiva, que es aquella en la que destinamos parte de nuestro dinero a aliviar la situación de los refugiados o damnificados en cualquier lugar. Las más visibles son organizaciones laicas (Oxfam-Intermon, Amnistía Internacional, Médicos del Mundo, Cruz Roja) pero también las hay de carácter religioso, como Manos Unidas, Misiones Salesianas y una que recientemente ha aparecido en Melilla, de carácter islámico, pero que cubre todo tipo de situaciones, y que es parecida en sus objetivos a ACNUR. Se trata de Islamic Relief. 

           Para el conflicto de Palestina existe una organización específica de Naciones Unidas, que se denomina UNRWA, que intenta paliar la dramática situación de la franja de Gaza, una de las más terribles del mundo, por su larga duración.

               También existen organizaciones ecologistas como Greenpeace o WWF ( Worl Wildlife Fund), conocida en España como ADENA (asociación para la defensa de la naturaleza) y que fue fundada entre otros, por el doctor Félix Rodríguez de la Fuente.

                Nota:http://unrwace.blogspot.com/

 

Feliz Navidad 2018


 

         Poco importa que su origen estuviese en los druidas celtas, o en las divinidades solares de los persas y el Zoroastrismo. La Navidad es un tiempo especial. El solsticio de invierno existe desde siempre e indica el momento en que la luz se renueva, en la que vuelve a iniciar su dominio, y así vez tras vez, año tras año. Toda religión o creencia se asienta sobre algo anterior existente, y así va conformando una cadena que acompaña la evolución humana.

          La Navidad ofrece algo diferente con respecto a todo lo anterior, y también sigue teniendo en común rituales y fechas, con creencias antiguas. De algún modo todo permanece. Nada será igual dentro de mil años, y es del todo imposible pretender vaticinar nada. ¿Qué quedará o qué habrá desaparecido?. Todo eso nos dará igual, porque nosotros vivimos este tiempo, de igual modo que otros, en épocas anteriores, vivieron otro muy distinto, incluso en el mundo de influencia cristiana, que es el que celebra la Navidad. Si pudiésemos confrontarnos con un cristiano del siglo VII, o del XIII, tendríamos pocas cosas en común.

         Que todo viene de algo anterior es evidente. Cuando los judíos le preguntan a Jesús: Aún no tienes 50 años ¿ y has visto a Abraham?. A lo que respondió: “En verdad os digo que antes de que existiera Abraham, yo soy”. El alcance de este respuesta es muy grande, y su impacto también.

                           La Navidad en la comunidad alminarense

       Hemos llegado hasta aquí y esta en la 8ª Navidad que compartimos en comunidad. Como cada año, y desde hace algunos hacemos especial hincapié en ello: Deseamos una Feliz Navidad y un venturoso Año Nuevo, a todas las personas, hombres y mujeres, de buena voluntad, porque también existen voluntades que no son buenas. Todo está mezclado en este mundo y hay que convivir con ello y sortearlo.

        La Navidad es tiempo de renovación, de luz, de esperanza, por eso es especial y lo seguirá siendo. No hay dos iguales. Hay renovación de personas, de acontecimientos, de condición vital. La Navidad lo es tanto para los que están presentes, como para aquellos que ya no, pero que siguen siendo de alguna manera. Ese es el espíritu de la Navidad.

    Habrá quien se dirija a una piedra o un totem, encienda un fuego y alce o una plegaria, o quien no haga nada.  Existe también que ponga sus esperanzas en la aldea Galilea de Belén, o de Nazaret, y se fije en el acontecimiento que transformó la historia en muchos sentidos. Realmente la Navidad conmemora eso, aunque pueda no celebrarse, o para quienes no signifique nada.

        Como imágenes para esta Navidad, no hemos acercado hasta la casa de Sebastián y de Loli en el Barrio de La Libertad o de Calvo Sotelo. Como cada año, organizan su tradicional Belén que comparten con todo el barrio y con quien quiera acercarse hasta allí. También celebran un fiesta con música, villancicos y ambientación navideña, que congrega a 200 personas junto a su casa, junto a la representación del Nacimiento de Jesús, el hijo de María.

 

Hospital Comarcal de Melilla


           El Hospital Comarcal de Melilla es una infraestructura obsoleta inaugurada en 1991 por el ministro socialista Julián García Vargas. El Hospital está colapsado, saturado, sobreutilizado y a duras penas cubre las necesidades de la población melillense. El nuevo hospital debería haber entrado en funcionamiento en 2016, pero el parón impuesto por el gobierno de Mariano Rajoy a la Sanidad Pública, hizo un daño difícil de perdonar electoralmente, y del que Melilla tardará una década en recuperarse. El nuevo hospital no estará funcionando antes de 2022. Eso quiere decir que el actual seguirá en uso y desbordado un lustro más.

              Después de un parón como el presente, cuesta volver a ponerse en marcha, pero antes de hacerlo es obligado reconocer deudas y agradecimientos. Un cartel del SATSE, pregunta a los usuarios y pacientes del hospital si 5 enfermeras pueden atender a 1000 pacientes. La respuesta es un no rotundo. Tampoco es posible que uno o dos especialistas por área médica atiendan al mismo número de personas, ni que dos o tres médicos de urgencias atiendan la demanda de este importante servicio.

         Sin embargo lo hacen, con una profesionalidad fuera de dudas, en condiciones difíciles, sin espacio para desenvolverse con comodidad, sin los materiales requeridos, teniendo que inventarse soluciones a contingencias hospitalarias. Todo sucede a la vista de todo el mundo en un espacio tan reducido.

                                            La Navidad hospitalaria

          Una imagen de san Juan de Dios, soldado portugués del siglo XVI, creador de la enfermería hospitalaria, patrono de la profesión y fundador de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios,  preside la zona de control de la 2º planta del hospital, ala de Traumatología y Urología. Antes de la aparición de Joao Cidade Duarte, futuro san Juan de Dios, sobrevivir a una enfermedad era algo casi milagroso, pues no existía cura o tratamiento alguno. Se moría aturdido por el propio dolor, o envuelto en daños espantosos. Hoy los hospitales son lugares en donde se lucha por la vida: por la que nace, por la que hay que conservar o por la que llega a su término.

            Nada puede decirse o preverse. Nunca pude imaginar que pasaría 10 días de mi vida, internado en este hospital, y atendido y cuidado por médicos, enfermeras y auxiliares de clínica, antes de que acabara el año. La razón última fue mi confianza absoluta en la plantilla sanitaria de Melilla, algo que extrañó a muchos, que hacían un gesto extraño, cuando les decía que sería intervenido en Melilla. Luego pude comprobar hasta qué punto son buenos/as profesionales, y sobre todo, humanos.

             Aquí se trabaja las 24 horas al día sin descanso, en un ritmo constante de nuevos ingresos y altas hospitalarias. No hay un solo instante para la distracción, incluso por encima de la resistencia física personal. Mi agradecimiento pues, a la vista de todos, para los doctores Ríos, Kociarsky, Aberchán. A las enfermeras Mónica, Mariola y Paco, insuperables en los instantes difíciles; y a Isabel, Mimon, Macu y todas las auxiliares de enfermería que pasaron por la habitación una y otra vez. También le agradezco al Vicario Eduardo Resa, su visita del día 30 de noviembre. Sin que pudiera saberlo, al día siguiente se convirtió en paciente hospitalario, tras caerse y romperse un brazo en su vivienda arciprestal. Sin olvidar tampoco a Roman, el anestesista.

              Allí también será Navidad dentro de unos días, y no cesará ni la actividad, ni la dedicación. No dejaré de pensar en ellos, pero especialmente esos días. A todas y todos: Feliz Navidad y próspero Año Nuevo.