El Desembarco de Normandia


Hay una realidad, y es que no podremos ir a todos los lugares del mundo. Siempre tiene que existir alguna selección.  Pero en el tiempo actual, el de la comunicación y las imágenes, alguien cercano puede compartir sus fotografías de ese lugar, y así poder escribir y reflexionar sobre un hecho concreto. Una norma del Alminar es trabajar con fotografías propias originales,  o cedidas por colaboradores del blog.

  El Día D, la hora hache, se produjo el 6 de junio de 1944, en las playas francesas de Normandia, en las primeras horas del día. El asalto a la fortaleza nazi de Europa Occidental,  algo demandado por el zar rojo, Iosif Stalin. En junio de 1944, la Rusia soviética había liberado su territorio, pero el territorio europeo invadido por los nazis estaba intacto. Esa fue la necesidad de la invasión Aliada de Europa, a cuyo frente se encontraban las fuerzas de Estados Unidos, que ya colaboraban con Inglaterra en otros frentes.

  En este blog sostenemos una teoría,  y es la de que el desorden político actual tiene su causa en la destrucción de Europa llevada a cabo por la Alemania nazi. La composición de la población europea fue alterada de modo irreversible, con los planes nazis de «destrucción de la población judía y otras razas inferiores». Pero tampoco es eso de lo que queremos reflexionar.

  La muerte y las guerras

Nadie quiere morir en las guerras de otros, en realidad, nadie quiere morir, ni en guerras ni de otro modo. Y sin embargo, los dirigentes de las naciones no paran de llevar a cabo guerras, en donde mueren militares y civiles en cantidades inasumibles. El nazismo es la peor categoría de mal al que se ha enfrentado la humanidad. Su impiedad no tiene parangón, ni equivalencia posible, por muchas barbaridades que hayamos visto o estemos viendo. Antonio Escohotado, el sabio descreído del comunismo, abordó a un perplejo Pablo Iglesias (ex ministro del Gobierno), en su programa, con este pregunta trampa: ¿Qué diferencia ves tú entre un nazi y un bolchevique? La pregunta era trampa porque fue formulada a bocajarro y no puede responderse sin reflexión, pero hoy, sí tenemos una posible respuesta, que compartimos. La respuesta es: «el propósito criminal«. El nazismo es el grado más elevado de maldad, porque establecía a priori quién no podía estar esa sociedad futura, y no dudaba en eliminar físicamente a todos aquellos que no podían estar en ella. Es ese apriorismo el que diferencia al nazismo, de cualquier otra perversidad. Y al hubo que enfrentarse, aun aceptado que la mitad de Europa, que ya había sufrido la bestialidad nazi, quedara en manos del bolchevismo estalinista. Como dijo el Papa Juan Pablo II, «el comunismo fue el mal necesario». Si la Alemania nazi no hubiese dedicado la mitad de su esfuerzo bélico, con su enorme coste humano, a la lucha contra Rusia, la suerte de Europa no hubiese sido ninguna. Si algo era esencial al nazismo, era la impiedad.

El Desembarco de Normandía, 5000 buques de guerra, lanchas de desembarco, 1600 aviones, y 160.000 soldados con sus cadenas de mando, material bélico, y todo tipo de pertrechos, se prolongó durante tres días, entre el 6 y el 8 de junio. El desembarco tuvo un inmenso coste humano, que cifran en torno a las 200.000 víctimas en las Fuerzas Aliadas (EEUU, UK, Canadá), de las cuales 40.000 fueron victimas mortales. Los cementerios militares que rodean Normandía albergan esa cifra aproximada de fallecidos. A día de hoy, ninguna nación europea, salvo Rusia, soportaría una cifra de víctimas semejante.

El Mundo, Europa, los mares, España, albergan enormes fosas comunes de soldados, en su mayoría hombres, fallecidos o matados en guerras. No se han calculado nunca esas cifras, pero son pavorosas, así como la localización de los enterramientos. España está llena de esas matanzas, y cómo dijera Manuel Azaña en uno de sus últimos discursos en España: Paz, Piedad y Perdón: «Lo que importa es tener razón y también saber defenderla. A la larga es seguro que la verdad y la justicia se abren paso, pero para hacerlo en necesario que la verdad se depure y acicale, balo la lima de un juicio independiente».

Las guerras son malas. A ella llevan a las naciones dirigentes enloquecidos. Cuando la guerra estalla y la muerte se adueña de los que hasta ese momento estaban vivos, ya no tiene remedio. El daño ya está hecho. En la guerra no gana el que tiene razón, sino el que emplea más medios. La razón hay que defenderla con razones, mucho antes.

Nota: Fotografía de Feliciana Torralbo (cedidas).

Juicio al párroco de las tinieblas


La pesadumbre, en la iglesia de Melilla

La responsabilidad es asumir culpas que pueden no ser las tuyas, pero que si se han producido en un ámbito cerrado, y bajo el nombre de la Institución a la que se representa, en este caso la Iglesia, no hay más opción que aceptarlas. Hay otra cuestión, y es que la responsabilidad no se puede eludir. Y esto vale para todo.

El padre Fran, o Francisco Javier Cuenca está siendo juzgado en Málaga, acusado de abusar sexualmente de feligresas, o colaboradoras, a las que anulaba mediante sedación. En Melilla estuvo dos años, entre 2021 y 2023, pero organizó fiestas de confraternización que se comentaban en casi toda la ciudad. No se aludía a nada concreto, pero era un cura dinámico y partidario de abrir las puertas de la parroquia. La iglesia, tras la precipitada marcha de los Padres Paúles, parecía haber encontrado un nuevo dinamismo. Todo demasiado rápido, demasiado intenso. Y hacer allí los cursos habituales para las comuniones, o incluso ser catequista, era casi «un galardón». Desde El Alminar oímos esas campanas, pero sin acercarnos por aquellos lares. La orden episcopal fue la de «omertá absoluta». Nadie había visto nada, nadie observó comportamientos inhabituales, pese a que el párroco no solía estar en la iglesia. Fue un tiempo en que la parroquia de Santa Mª Micaela contaba con un coadjutor. En dos años, que es mucho, no coincidimos con él en ninguna actividad litúrgica, salvo las de gran raigambre. Se le veía en los desfiles de La Patrona de Melilla o en la procesión del Domingo de Resurrección.

Las 4 denuncias por las que está siendo juzgado, son de cuatro mujeres de pueblos de Málaga, en donde ejerció su ministerio. En Melilla no se ha producido ninguna, pese a que sí hubo mujeres requeridas para ello. La única denunciante melillense, es la que fuera «novia del sacerdote» y que incluso convivían con el padre Fran en la casa, y viajaban en ocasiones a concursos de baile en el sur peninsular. Ninguno de estos hechos fue percibido por nadie, ni siquiera en el bloque de la calle Covadonga, en donde el obispado tiene un piso arrendado para residencia sacerdotal. Hay miedo a algo que no podemos determinar.

El nuevo obispo malacitano, monseñor Satué Huerto, que ha llegado hoy mismo a Melilla, pidió perdón en nombre de la Diócesis, y afirmó que están dispuestos a pagar las indemnizaciones, en el caso de que la Iglesia sea declarada responsable civil subsidiaria. Esto es la práctica de la teoría de la responsabilidad. Hoy, en una conmemoración litúrgica en la Divina Infantita, los hemos visto, incluído al Vicario Episcopal Eduardo Resa, muy apesadumbrados durante la ceremonia, de la que daremos cuenta debidamente. Porque esos 72 años de prisión solicitados para el exsacerdote Fran, resulta de la suma de las distintas penas. Y la prisión efectiva resulta del cumplimiento de los 2/3 de la pena mayor.

  En Málaga están abiertas las puertas del infierno, en la Audiencia Provincial, además del hotel que lleva ardiendo tres días.  Hoy daba la sensación, en la histórica capilla de la singular congregación de la Divina Infantita, de que la pesadumbre de los dos altos dignatarios eclesiásticos, era infinita.  La información procedente de la Audiencia de Málaga es azufre en estado puro. 

  El obispo José Antonio Satué y el Vicario melillense Eduardo Resa Huertas, están afrontando «una dura noche oscura». Lo que se está sabiendo y escuchando, todavía no ha alcanzado su cenit. Estos días de estancia en Melilla le van a servir a monseñor Satué como retiro y ordenamiento espiritual. La responsabilidad no es suya, pero la asume y paga. El Vicario melillense actuó bien ante la gravedad de la denuncia,  y es recomendar a la proclamada como  «novia» del cura que fuese a la policía, que su ámbito estaba sobrepasado. Eso sí,  gracias a ella se puso fin a las actividades sexuales depravados del «barba azul» melillense. El obispo José Antonio Satué llegó directamente del aeropuerto a la misa, porque su avión acumuló más de una hora de retraso.

Nota:A la corrección fraterna del Obispo de Málaga | El Alminar de Melilla

El fenómeno de Morante, según Rubén Amón


Cuestiones sobre la Tauromaquia

  El tema de la tauromaquia es un de esos que son más definitorios que el de ser creyente o no, de izquierdas o de derechas,  o monarquico o republicano. En la posición sobre la tauromaquia quedas definido para siempre, porque es un asunto en el que no cabe perdón.  Aquí no existen las categorías de taurino arrepentido o de objetor de conciencia. En el Alminar no somos antitaurinos, pero no hemos ido nunca a una corrida de toros. Defendemos los derechos de los animales pero sin estar en la órbita del animalismo. Pensamos que la tauromaquia es manifestación cultural intrínsecamente hispana, en la que no cabe una posición rotunda y excluyente, porque tiene muchas ramificaciones.

Gracias a un libro de Carlos Rojas Vila, El Valle de los  Caídos, con las pinturas de Francisco de Goya como eje,  pudimos descubrir  la descripción de un cuadro impresionante, la de un toro bravo de ojos enrojecidos, mirando atentamente a un observador imaginario frente a él. Como si esperase un posicionamiento del observador. ¿Es un expresión cultural bárbara o solo atávica? Porque una expresión cultural lo es, sin que quepan dudas. La cuestión es la categorización, pero no podemos resolverla.

Rubén Amón y Morante de la Puebla

  En sus propias palabras, las de Rubén Amón: Morante,  punto y aparte, «es un libro apresurado», escrito en tres semanas, según manifestaciones del propio autor, tras una grave cogida del torero de La Puebla del Río. El libro fue presentado por la Consejera de Cultura de Melilla Fadela Mohatar, y Rubén Amón estuvo acompañado por el también periodista Paco Reyero.

  Rubén Amón, periodista de tradición familiar, polifacético y de amplia trayectoria (no vamos a descubrir ni a uno ni a otro), pergueña un libro de narrativa abundante (no biográfico), discursiva, pero no ordenada,  sobre las sensaciones y hecho más importantes de este excepcionales torero, que según Amón  es «la suma de todos los toreros» que en el mundo han sido, pero no de modo estudiado, sino espontáneo e intuitivo.

   El torero y la tauromaquia

  Querámoslo o no, la tauromaquia ha sido adoptada por un determinado modo de percibir y sentir el ser hispano, aunque no se puede achacar de esto a la propia tauromaquia. Como dijo el propio Rubén Amón en la presentación de su libro en la sala noble de la Consejería de Cultura (antigua Cámara de Comercio), el mundo taurino había entrado en crisis y retroceso, por el peculiar modo de gestión que imponen los empresarios taurinos y los ganaderos. No solo por «el acoso de determinados partidos de izquierda y de algunos entes nacionalistas». Hay un tercer aspecto y es la evolución de parte de la sociedad, sobre el modo de percibir a «la fiesta» o a «las corridas de toros», en lo que respecta al también indudable «mal trato» del toro en la plaza. En Portugal, el lugar de residencia actual del torero Morante de la Puebla, no se mata a los toros. O sea, que siempre hay otro modo de entender las cosas, y de llevarlas a la práctica. En este mundo, casi todos tienen parte de razón y carecen de ella, casi en la misma medida. No hay verdades absolutas, como dijera Wittgenstein. Nadie tendrá nunca la última palabra sobre algo. Lo que no puede ser es que determinados segmentos sociales se apoderen de cosas, que en teoría, pertenecen al acerbo cultural común. O se comprende esto, o el camino a recorrer va a ser malo.

Morante de la Puebla

Rubén Amón nos describe a un torero irrepetible, con 28 años de trayectoria, completamente inclasificable, independientemente de los vectores políticos, y sometido una dura enfermedad mental, que él mismo desveló en 2025. Si entendemos la tauromaquia como un liturgia atávica, en la que los toreros son los sacerdotes en un ritual de muerte animal, en el que exponen su propia vida e integridad física, no cabe la opción de alegrarse de la muerte de un torero en plaza, ni de deleitarse en el sacrificio ritual de un animal. El toreo a pie es algo relativamente moderno, que data de finales del siglo XVIII, y se considera a la Real Maestranza de Ronda en Málaga como la plaza pionera del toreo moderno.

Por eso, el toreo se lleva a cabo con estrictas reglas que nadie puede, ni debe saltarse, porque todo se lleva a cabo con el permiso de la Autoridad de la Plaza y la Gubernativa. O sea, que si Morante de la Puebla no recibió el rabo del 4º toro, requisito imprescindible para salir por la Puerta del Príncipe de Sevilla, en la última Feria de Abril, no podía salir por ella. Lo que quiere decir, que la autoridad competente, que no la policía de Marlaska, hizo muy bien en impedirlo. Si se quiere defender una causa, no se la puede sacar del ámbito en el que tiene su sentido. No podemos hacer ahora una bandería, una más, de los toros, de la Tauromaquia, que es lo que es, pese a todos.

En el día del juez Falcone


La corrupción en España

Desde hace 15 años, desde el mismo origen del Alminar, cada 23 de mayo lo dedicamos a la memoria del juez Giovanni Falcone, asesinado en 1992, en la autovía de Palermo. Reflexionamos también sobre el estado de la corrupción, de la que ya no permite albergar esperanzas. Existe un día mundial de la Justicia Internacional (17 de julio), y otro de la Justicia Social (20 de febrero), pero como tal, el día de la Justicia no existe.

La Justicia española lleva desde 1979 luchando contra la corrupción, muy asentada en el Estado, en las Autonomías (Andalucía, Madrid, Valencia, Cataluña) y en los Ayuntamientos poderosos. La escala va descendiendo conforme a la disminución del tamaño de las instituciones referidas, pero si algo esta firmemente asentado es el sistema clientelar concursos y asignaciones, sean de lo que sean. El principal signo del triunfo de la corrupción es que determinadas prácticas ya no sean percibidas como tal, o como máximo solo cuando las realizan «los otros», sean quienes sean. La historia de la España democrática está jalonada de episodios y escándalos de corrupción, que han afectado a todos los gobiernos, siendo el de José María Aznar, uno de los más salpicados, por la importancia y nivel de los cargos afectados, junto con el de Felipe González, tanto por la duración de su mandato (1982-1996), como por la importancia de las instituciones afectadas, como por ejemplo el Banco de España. En todos esos tiempos, cayese quien cayese bajo las miras de la Justicia, nadie hablaba de «lawfare», que resulta un término llorica, cuando lo utiliza un gobierno, o lo que es lo mismo, el Poder Ejecutivo, para defenderse a sí mismo. Ejecutivo y lawfare son términos antitéticos, porque un Gobierno cuenta con todo el aparato del Estado para su defensa, y créannos cuando decimos que es mucho.

En el Poder no hay lawfare

En la República de Francia un expresidente, Nicolás Sarkozy, ha sido juzgado, condenado y está en la cárcel, sin que nadie ose emplear esa palabra. Lo mismo ocurrió en Italia con Berlusconi, o con Betino Craxi, dos expresidentes de gobierno que fueron condenados. En Estados Unidos solo la elección presidencial, ha librado a Donald Trump del cumplimiento de una condena penal. Richard Nixon fue destituido por mentir. En Israel, Benjamín Netanyahu usa el poder del gobierno para evitar juicios y presumibles condenas, que le retirarían de la política, antes de que lo hagan las votaciones populares, siempre susceptibles de ser orientadas en determinadas direcciones. Ocurre, como en la novela Granja Animal, de George Orwell, que a los caballos se les olvidan las cosas, pero en España, el vicepresidente más poderoso de la historia democrática, Alfonso Guerra, tuvo que abandonar la vida gubernativa por las corruptelas de su hermano Juan Guerra, en la delegación del Gobierno de Sevilla. No solo es que se nos haya olvidado todo, sino que se hace por olvidar. Nadie contextualiza los informaciones, ni relaciona los casos, tramas, y prácticas corruptas, para que todo parezca nuevo y de esta época, y mantener la trifulca política, que enardece a las masas votantes, y las mantiene activas y tensionadas. Es todo una estrategia, en la que se delega un importante papel a la ciudadanía, lo que resulta un error inmenso. Realmente, como decía el propio presidente Pedro Sánchez, en una improvisada verdad: «realmente no conocemos a nadie», ni siquiera a quien se sienta a nuestro lado en el Consejo de Ministros. Pese a esta evidencia, son decenas las personas e intelectuales de relevancia, que en estos días se apresuran a poner la mano en el fuego por alguien a quien no conocemos de nada, ni sabemos en qué se ha convertido (José Luis Rodríguez Zapatero). La imagen pública,  que damos por verdad irrebatible, es solo un espejismo de los medios de comunicación.

  Cuando las sombras de la corrupción se acercan a las cúspides, ya es lícito sospechar de todo el entramado que está por debajo. Si existe un ente que no es inocente, en el sentido político, es el Poder.  En la esfera más alta,se sabe y conoce absolutamente todo, y créannos nuevamente. Allí no hay verdad ni mentira,  solo conocimiento riguroso,  pero son solo unos pocos los que acceden a él.

  Si no se contextualiza la información,  esto parece una batalla de cromos y de número de imputados y categoría de los mismos.  Pero no se trata de eso, es un colapso del sistema,  incapaz de regenerarse, de poner medios y límites a tantos desmanes. España es un país que ha reducido las penas por malversación, y que ha puesto límite temporal a las investigaciones  judiciales.

  Se trata de un círculo vicioso y cerrado,  como se refleja en Pestilencia y  Alteración, la corrupción política como dispositivo, de Víctor Samuel Rivera.  Si algo se debe poner a salvo de la corrupción es al Estado. Aunque ya nada se identifique como corrupción. Un año más,  desde nuestro mismo origen, seguimos creyendo en Giovanni Falcone y en Paolo Borsellino.

Las llaves de San Pedro


Juan Antonio Moya, el sacerdote que ve en el interior

La parroquia de San Pedro apóstol en Almería es especial, porque está enclavada en el centro geográfico de la capital, y porque lleva el nombre del primer sucesor de Jesucristo, algo no demasiado habitual en las iglesias españolas. A esa parroquia llegó en 2019, el sacerdote diocesano Juan Antonio Moya Sánchez, el sacerdote escritor. pero también es licenciado en Estudios Eclesiásticos, Doctor en Psicología, especialista en psicología clínica, y profesor de religión en el Seminario de Almería. Lleva mucho tiempo publicando libros, reseñas y artículos, pero solo ahora se ha iniciado en una novela abierta al público. Ha decidido rebasar el límite académico y presentar ante el público, primero almeriense y finalmente nacional, con una novela titulada Oscuros interiores.

La novela, de 151 páginas y XX capítulos, tiene como epicentro la Escuela de Artes de Almería, y como eje la música flamenca, de la que el autor se muestra no solo como entendido, sino también como seguidor apasionado. De hecho la presentación de la obra se efectuó en el salón noble de la Delegación del Gobierno de Almería, con interpretaciones y cantos flamencos, que forman parte de la novela, y que recuerdan a alguno de los personajes, como Susana, Teresa, Lucas, Miguel o Ismael. No son personajes oscuros,  son los que vemos a diario.  La oscuridad está en algunas intenciones y actos.

No es una novela conjunta, son hilaturas de personajes que apenas convergen entre sí, salvo en espacios y momentos muy concretos, componiendo un tapiz de interiores y exteriores, en los que solo el narrador y el lector aprecian sus colores. Vemos un sinfín de caracteres humanos, que hoy tienen nombres clínicos, y que el autor evita nombrar, pero que el autor describe nítidamente. Como todo tapiz, tiene aspectos o hilaturas muy coloridas, otras más sombrías, e incluso un desgarrón, que será el que propicie el final luminoso, pero no exultante, en la propia parroquia de San Pedro, que es la que abre las puertas del cielo.

La narración discurre de modo continuo, mostrando y dejando líneas abiertas a la vez. Todo sucede así, pero podía haber sido de otro modo. La figura de la madre está presente en la figura de Delia. ¿Libre albedrío o predeterminación? ¿Cuál es nuestro margen real de decisión, o son ambas cosas en realidad?

Una parroquia para la historia de Melilla

En 1978, un grupo de cofrades almerienses se trasladó a Melilla, y compró en almoneda, todo el material procesional de la parroquia de San Agustín del Real, a los Padres Paules, por 125.000 pesetas (750€). Se llevaron todos los enseres procesionales, todos los pasos, las imágenes del Nazareno y de la Virgen de los Dolores, y su espectacular manto, que sigue en uso, y al que localizamos en el año 2012. A día de hoy, ese manto es la joya indumentaria que utiliza cada año, la imagen procesional de la virgen de los Dolores de San Pedro. Cada año, desde 2012, acudimos puntualmente a ver esta imagen con su manto centenario, y permanecemos frente a él, por un espacio de tiempo indeterminado. Esto quiere decir, que conocemos esta parroquia antes y después de este sacerdote narrador, Juan Antonio Moya, que ha imprimido un empuje especial a este emblemático templo.

El 28 de diciembre de 2022, día de los santos inocentes, le hicimos entrega y donación a la parroquia de San Pedro, del verdadero y único busto del Cristo de Limpias, tras ser objeto de un acto sacrílego en 2019, cuando fue retirado de la urna en la que fue bendecido por el obispo de Málaga monseñor Jesús Catalá, en presencia del también obispo Ramón Buxarrais, en el año 2015. Desde entonces reposa, tras ser primorosamente restaurado, en las dependencias parroquiales de San Pedro. El receptor fue el párroco Juan Antonio Moya, el autor de esta novela y de otra, que parece tener relación con todo esto que hemos contado: La herida abierta.

  Hay una leyenda en Melilla que dice que: «a quienes cuidan y veneran al busto del Cristo de Limpias les va bien». Y esto hemos podido comprobarlo.

Nota:manto de la virgen | El Alminar de Melilla

Rugulopteryx, el alga invasora en Melilla


Atentos a la llegada del sargazo

Rugulopteryx es el nombre de un alga invasora que ya ha aparecido en la bahía de Melilla en el mes de abril, bien flotando en pequeñas masas sobre el agua, o depositadas en montículos sobre la arena. Este tipo de alga, procedente de la costa asiática, invade ya desde 2015 la línea litoral y algunas playas del sur peninsular ibérico. En algunos puntos específicos, donde las corrientes son más propicias, la acumulación es de toneladas, que obliga a labores de control y limpieza incesantes. La Ciudad Autónoma de Melilla se ha incorporado a este mundo por primera vez, en el presente año, en un encuentro en la ciudad de Málaga.

Hace ya tiempo que las campañas de limpieza de nuestras aguas litorales, abandonaron esa necesaria labor, que parece va a retomarse, con motivo de la aparición de este alga, ya catalogada por el Gobierno de España como una de las especies invasoras de nuestro entorno. La estrategia de control del alga Rugulopteryx Okamurae, es un plan rector elabo0rado por el gobierno en 2022. La primera aparición del alga se produjo en la ciudad de Ceuta en 2015, punto clave de paso del Estrecho de Gibraltar. Desde ese año, el alga se ha ido extendiendo de modo gradual por las costas españolas, traídas y ayudadas por el continuo paso de barcos mercantes por esta puerta natural del espacio que conforma el mar Mediterráneo, común a gran parte de los países europeos, a los norteafricanos y a la zona de Oriente Medio.

«Se trata de una especie perenne que muestra un elevado esfuerzo reproductivo basado en la formación de propágulos vegetativos y monosporas asexuales», dice el documento gubernativo referenciado. El primer objeto de atención es la detección de nuevas introducciones y translocaciones, estudio de las mismas, coordinación de las actuaciones, transmisión de la información y diseño de actuaciones. Las mareas y corrientes son elementos claves para el transporte a diferentes litorales de las masas de algas, que está causando estragos en las redes de pesca, afectando al rendimiento del sector pesquero.

El muro de la vergüenza

  Proliferan en las redes sociales las visiones idílicas de la Melilla de las décadas de 1960/70, pero como toda experiencia nostálgica tiene sus trampas. Era el ecuador del franquismo y el final de la pobreza de la posguerra,  que en Melilla trajo  también el fin del Protectorado de Marruecos en 1956. Es la etapa de mayor abandono poblacional de la ciudad con destino a Cataluña, Valencia y Andalucía.  La ciudad perdió más de 20.000 habitantes en una década.

  Ese resto de muro, que reaparece en la bajamar de abril, muestra el signo del apartheid social en la ciudad. El acceso a esa parte del litoral, estaba vedado a la población melillense por un muro, y la vigilancia de la Policía Militar. Solo la Democracia trajo consigo el final y la demolición de ese muro de la vergüenza,  cuya imagen traemos al Alminar por primera vez. Separaba la playa de la Hípica de la del Hipódromo.

En el año 15º del Alminar


Antes de que existiera El Alminar, ya era, porque la cosas son antes de que podamos verlas o les demos forma. Todo se anuncia antes. El nombre da sentido a las cosas. Cuando se tiene el nombre, se tiene lo principal. El nombre de alminar surge en el foro infausto, que si empezó bien, acabó de manera infausta o desdichada. La crispación ya estaba allí, y vimos como entraba y estremecía todo. La conmemoración del blog nos llega desde la plataforma de WordPress, en la hora exacta en que lo inscribirnos en su registro,  un 3 de mayo de 2011.

   Gracias a las plataformas de soporte,  la libertad de expresión existe, porque estamos en un momento crucial para que este derecho fundamental exista. Google se deshizo hace ya años de su plataforma de blogs, y a día de  hoy, miles de ellos vagan sin rumbo en la galaxia de internet, chocando con todas clase de ruidos y residuos espaciales. Porque este blog surge como necesidad de afirmar la opinión libre, la libertad de opinión, que existe, si tiene un lugar en donde plasmarse y ser visible. En aquella búsqueda previo al inicio, cuando todos nos aconsejaban al gigante de las búsquedas, encontramos a la que aloja al Alminar desde su inicio. En lo que podemos recordar, fue un encuentro casual. Desde el principio resultó una plataforma muy accesible, y manejable. Sin otra pretensión que servir de cimiento y sustento a la libertad de expresión, lo que resulta absolutamente loable. Para que la opinión circule libremente necesita de estos vehículos o soportes.

No se puede competir, ni tampoco se pretende, competir contra los grandes medios de comunicación, que por otra parte solo sirven a sus propios intereses. La información y formación que emiten, está totalmente dirigida hacia un fin, que también es su causa. Están ahí pero no es nuestra causa, sino la de ellos. Hay que vivir en sus márgenes, evitando ser irradiados por sus emisiones, Eso es lo que hemos pretendido a lo largo de todo este largo tiempo. Son tres lustros, década y media. Esa larga duración y registro, es lo único que no entraba en nuestros cálculos iniciales. No imaginábamos estar aquí, ni tener el apoyo que hemos tenido, ni el número de contactos ocultos, ni una comunidad tan extensa. El Alminar se convirtió en una comunidad, en la que cada cual participa de la forma en que quiere, o desea en cada momento.

Hemos escrito más de lo que podemos recordar, 2800 artículos o entradas, de muy diversa temática y extensión, con un requisito, que era y sigue siendo el de las imágenes. Las cosas no solo deben ser contadas, sino también verse, para que cada lector o lectora forme su propio juicio. No hemos corregido, ni eliminado, cada uno de esos casi tres millares de entrada. De vez en cuando, alguno de esos artículos aparece en alguno búsqueda, y lo revisamos para adaptarlo al nuevo formato de texto, el de bloques. WordPress es una plataforma de textos en constante desarrollo y avance. En su momento hicimos un curso sobre la propia plataforma de contenidos, para aprovechar todos sus recursos. Han cambiando algunas cosas y también se han mantenido otras, sin dejar la esencia. Tenemos un extenso archivo de miles de imágenes que no han formado parte de nada, pero que siguen ahí.

Cada año varían las temáticas y artículos más vistos, pero a lo largo de este tiempos los mas vistos, en visitas directas son: Ni Franco ni Astray salvaron a Melilla (8472), El Cordero, la Luna y La Meca (7534) y La leyenda del Cristo de Mena (7053). Una vez más y como cada año, damos las gracias a todos los que nos siguen, tanto a los nuevos como a los antiguos, y también, por supuesto, a todos aquellos que estuvieron en algún momento de estos 15 años y ya no están.