Los juicios de Melilla


            El caso del “voto por correo” divide a la Justicia melillense

  Un maxi proceso o un macro juicio, como el de la mafia en Palermo en 1980, requiere un tribunal extraordinario, con jueces específicos, una sala adecuada y sacarlo del proceso ordinario de la Justicia de la ciudad. La larga duración prevista hará colapsar los juzgados ordinarios.  Quien vaticina el inminente atasco de los juzgados melillenses por esta causa,  es el Juez Decano de la Ciudad Fernando Germán Portillo, que “no ve el beneficio de sacar ahora esta causa”. Para el Juez decano existían otras alternativas y una bolsa de magistrados suplentes, que hacen injustificado el detraer un magistrado de apoyo en los saturados juzgados de Melilla para añadirlo a este caso, en entrevista concedida al Faro de Melilla*. Según sus cálculos, “se suspenderán entre 30 y 50 juicios” en los próximos meses, en “notable detrimento para muchos ciudadanos”*.

     El macro proceso del “voto por correo”, una acumulación de supuestos delitos e infracciones electorales del año 2008, se extenderá a lo largo de los próximos ocho meses, con la presencia de 30 acusados y más de 200 testigos y dos “acusadores arrepentidos” y que también participaron supuestamente, en los hechos sometidos a juicio. La declaración de uno de ellos, quedó también anulada. La acusación particular la ejerce el Partido Popular de Melilla, lo que otorga al juicio un claro matiz político. Solo el intento de ponerlo en marcha ya ha consumido dos meses, desde el pasado mes de octubre. También se ha producido la recusación de un abogado defensor y la dimisión, por motivos de salud, de un magistrado de la sala. El presunto delito de “asociación ilícita” no parece tener gran consistencia, en opinión de algunas fuentes jurídicas.

      El juicio afronta también muchos problemas, como las contradicciones de uno de los testigos de cargo, o la anulación del grueso del material probatorio, como son las escuchas telefónicas. También han sido apartados de este primera parte sometida a juicio,  el presunto delito de malversación de fondos públicos. Quedan pues todos los delitos electorales, que se extienden como un rosario sobre la larga lista de los acusados, y los de prevaricación, que solo pueden atribuirse a funcionarios públicos. Es de prever que también otros declarantes se desdigan de sus primeras declaraciones de la fase de investigación. ¿Qué queda pues para acusar?. La existencia de informes periciales, según la opinión de otro magistrado. Si no hay más interrupciones y todo sigue el curso previsto, algo imposible en Melilla, las sesiones acabarán el mes de julio de 2018.

                             Los romanos, los príncipes del derecho

         Algún día, quizá se estudie todo lo sucedido en Melilla en los últimos tiempos, y los escándalos relacionados con el “uso del voto por correo”. Los romanos hicieron del derecho el eje de su sociedad pública y política, por ello acumularon cientos de máximas y principios jurídicos, que aun hoy se siguen utilizando. Existe uno que dice: Leges illae optimae quaue arbitrio iudicis pauca relinquuunt (las mejores leyes son las que dejan pocas cosas al arbitrio del juez). No es lo mismo discrepar en la pena o sanción a imponer, que del concepto del delito o incluso del mismo juicio.

     Robar a una anciana a la salida de misa es un delito claro, pero blanquear dinero, vaciar un banco de fondos, alzar bienes o violar el secreto de un voto, no son conceptos fáciles de definir. En días pasados, y en relación con el desafío independentista en Cataluña, decía con respecto a los delitos de sedición y rebelión, que los delitos son lo que son, no se pueden ajustar los comportamientos a los delitos para ver si ajustan o no. A partir de aquí, a los 30 acusados, algunos muy significados líderes políticos de Melilla, les espera un largo calvario, que se unirán a los 10 años de espera para el inicio del proceso.

    Pocos saben ya que San Nicolás era el patrono de los jueces (6 de diciembre), y al que se encomendaban para obtener un juicio justo. Así pues, les deseamos a todos que tengan “un buen juicio” y los encomendamos a la protección San Nicolás de Bari.

Nota: https://elfarodemelilla.es/2017/11/13/comenzar-ya-voto-correo-va-perjudicar-los-juzgados-mixtos/

 

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Ruina, derribo y construcción


En el interior de los barrios

        La construcción no se detiene en Melilla, la ruina y el derribo tampoco. No se está construyendo para el futuro. Muchos de los edificios nuevos del barrio del Real, en el Hipódromo, en el monte de La Libertad, faldas de Camellos  y en otras zonas de la ciudad tienen unas condiciones de habitabilidad mínimas, con escaleras casi impracticables, con accesibilidad nula y sin ascensores. Si la ley exige que con tres plantas ya debe existir un ascensor, la normativa se elude con una entreplanta y un primer y segundo piso. Muchos de esos nuevos edificios no durarán lo que los antiguos. Si se tratase de la selva no habría nada que decir, pero cuando existe una administración que debe velar por el cumplimiento de la normativa, es cuando surge la perplejidad. Algún día mostraremos el nuevo urbanismo insólito.

          Decenas de solares surgen como esporas por toda la ciudad. Se han construido edificios de gran tamaño, con decenas de pisos,  que permanecen vacíos y sin ninguna prisa para su venta. Los precios del alquiles se disparan sin control, convirtiéndose en un producto inasequible y existen barrios con viviendas de aspecto y condiciones medievales. Edificios que una vez derribados permanecen décadas como solares, sin la menor utilidad ni fin proyectado.

                                        Edificios del Real

            Existe una normativa del año 1975, probablemente inconstitucional, que obliga a que la Administración, en este caso la Delegación de Gobierno, autorice cualquier compra y venta de inmueble en la ciudad, entre particulares. No se sabe el alcance de esta “vigilancia”, pero no está evitando que casi todo el suelo disponible, y edificios completos, se estén concentrando en apenas unas decenas de propietarios.

           En el interior de los barrios caen edificios todas las semanas, y solo en algunos casos la construcción es inmediata. Este edificio del centro del barrio del Real está arruinado. Parte del techo de la azotea está caído y una gran parte de la 2ª planta se encuentra a cielo abierto. Existe una estructura que protege el paso de los peatones por encima de la acera. En el bajo subsisten dos negocios , uno de ellos emblemático, que deben tener los días contados. No parece existir la más mínima intención de rehabilitación. La situación es anómala, no tiene explicación, o el edificio está en ruina o se rehabilita, pero no se puede mantener así, en espera de cualquier cosa. Un poco más arriba hay solares eternos, y en los laterales hay edificios ya vacíos, en espera de que se desmoronen solos, y así resultará más barato el desescombro.

        Nota: https://elalminardemelilla.com/2017/09/10/sucesos-extranos-en-melilla/

La Carta a Stalin de Fernando Arrabal


 

 

            Y poco a poco, metódicamente, Putin ha privado a esta nación de sus libertades, mediante leyes y presiones pertinentes. Los periodistas saben lo que no pueden escribir, y los jueces conocen los límites de su independencia. Serguei Kovalev, Gulag

                                  Parábola de cualquier tiempo

             Hace unos días ha estado en su ciudad natal Fernando Arrabal, autor del libro “Carta a Stalin” , una de sus obras más sinceras, íntimas y personales. Fernando Arrabal escribe una carta a Stalin, pero también le escribe a cualquier tirano (también le escribió a Franco), y a cualquier tiranía. Iosif Vissiaronovich, más conocido como Stalin es una de las personalidades históricas más complejas de la historia humana y que no podrá definirse nunca con una sola palabra. No cesan de escribirse libros sobre él, su personalidad, su régimen de terror y su modo de gobierno, el estalinismo. Mientras otros personajes históricos ya han dejado de interesar, o nada nuevo puede extraerse de su investigación biográfica (Franco, Hitler, Mao, Pol Pot, Slobodan Milósevic), sobre Stalin no ocurre eso. El interés sobre su figura no decrece y no cesan de aparecer nuevos libros sobre su vida. El más reciente será la edición completa sobre Stalin, de su enemigo declarado León Trotsky.

            Sobre Stalin hay que hacerse una reflexión, o  quizá varias: ¿Se rodeó de lo peor de la élite revolucionaria bolchevique, o era extraordinariamente hábil para sacar lo peor de cada persona?, o incluso una pregunta más inquietante, si cada persona sacó lo peor de sí misma para mantenerse junto a él. Nadie era inocente en el entorno de Stalin, ninguno de los que le rodeaban eran mejores que él, e incluso algunos fueron hasta peores.

            El ajuste personal de cuentas de Fernando Arrabal es demoledor, y empieza por la propia auto inculpación: “el hombre al que más amamos y padrecito de todos los pueblos”. Fernando Arrabal es tan grande, que incluso ha estado por encima de los tardíos homenajes que le han ofrecido en Melilla. Resulta enternecedora, muy provocadora e incluso trascendente, en la ciudad de Franco, su declaración sobre el nombre de Fernando Arrabal puesto al teatro Kursall: “Ahora el nombre de mi padre ya está en Melilla”.  Su padre era teniente del Ejército de La Republica, detenido en Melilla, trasladado a Ceuta a la prisión del Hacho, y luego a Burgos, en donde se fugó y en  probablemente fue abatido y dado por desaparecido. Sorprende la poca relevancia concedida a su presencia en la ciudad, pese a las fotos de rigor. Ninguna entrevista o declaración pública. Ninguna recepción oficial. No se comunicó a nadie la agenda de Arrabal en Melilla. Quizá le tenían “pánico”, como al género teatral que él creara. Franco y Stalin, los dos hombres que más daño le han hecho en su vida, según sus propias palabras. La novela Ceremonia por un teniente abandonado, es una recreación del padre de Fernando Arrabal, con dibujo de Edmundo Seco, comandante también detenido en Melilla.

                                          Los juicios de Moscú

             Stalin eran conocido por su especial inquina hacia cualquier tipo o clase de oposición, ya fuese esta de izquierdas o de derechas. Los Juicios de Moscú fueron mostrados al mundo entero y consistieron en la eliminación de todo vestigio de oposición, desde la de izquierdas hasta la de derechas, entre 1936 y 1938. Primero se empezó con la de izquierdas, con Lev Kámenev, Grigori Zinóviev y Gueorgui Piatakok, y luego se siguió con la de derechas, en cabezada por Nicolai Bujarin, junto a Alekséi Rýkov,

         Los acusados lo eran absolutamente de todo y en las propias palabras de Anna Larina, segunda esposa de Bujarin, “Ningún delincuente hubiera podido cometer tal cantidad de delitos en toda una vida, no solo porque una sola vida hubiera sido insuficiente, sino porque hubiera fracasado ya en los primeros”. La fantasía de Stalin a la hora de imaginar delitos era tal, que ideó uno de su invención: el de actividad antipartidista. El solo hecho de intentar presentar una candidatura alternativa al partido era considerado como traición.

          Nadie era inocente en los círculos de poder de Stalin, sin embargo y pese que a casi todos sabían lo que ocurría allí dentro, intentaron en vano suplicar por sus vidas, como Bujarin, o el más enfermo y desquiciado de sus verdugos Nicolai Yezhov. Algunos se destruyeron a sí mismos autoinculpándose, como Bujarin. Otro como Rýkov afirmaron: Oh, dios mío, hágase tu voluntad (dirigiéndose a Stalin). Está todo clarísimo. Nunca formé parte de ningún grupo derechista, ni de bloque, nunca participé en actividades de destrucción, espionaje, sabotaje o ninguna otra fechoría, y lo seguiré afirmando mientras viva*.

      “Lo que había ocurrido es que las élites del partido, autoelectas y renovadas mediante sistemas de nombramientos jerárquicos y personales, se habían adueñado del mayor poder posible y de privilegios. Los líderes regionales del partido se habían convertido en actores políticos poderosos, en  auténticos barones feudales. En el territorio de su jurisdicción controlaban todo”*.

    “La sombra de Iosif  Vissarionovich. objeto de un culto casi religioso se cierne como un espectro sobre estos acontecimientos. No hay duda alguna sobre su responsabilidad en los acontecimientos….pero ningún gobernante ha puesto en práctica medidas tales de expulsión o destrucción a gran escala, sin el concurso de la sociedad”*.

   *La construcción estalinista de una narrativa dominante (y, con el tiempo obligatoria y monopolística) se llevó a cabo notable deliberación, como medio de control de la sociedad y de su transformación. Incluso tenía un nombre, <la línea general>. Disponía de agencias de propaganda y censura y una red profesional de agitadores ideológicos”.

    La paradoja es que luego ya el sistema funciona solo, en La lógica del Terror, Oleg Neumov y Arch Gettty  traen a colación esta cita de Pierre Bourdieu: “En cuanto se ha creado un sistema con mecanismos capaces de garantizar objetivamente la reproducción del orden existente por su propia inercia, la clase dominante no tiene más que dejar que el sistema que domina siga su curso para ejercer su dominio; pero hasta la instauración de dicho sistema, debe obrar de manera directa, cotidiana y personal”.

   Nota: * Oleg Neumov y Arch Getty, Memoria crítica.

 

Aniceto Moisés Carvajal Sobrino


         

             

                     Las dos vidas del héroe de Navalcán

Enrique Delgado

      Aniceto Moisés Carvajal era Jefe del Estado Mayor del Ejército del Ejército del Este, a cuyo mando se encontraba uno de los mejores generales del Ejército de la República y de España, Vicente Rojo Lluch, en palabras del coronel ex director de la Academia Militar de Zaragoza, Carlos Blanco Escolá. En marzo de 1939 se encontraba en Solsona (Lleida), cuando se proclamó el cese el fuego y la rendición incondicional de La República. A partir de ese momento, 400.000 efectivos militares republicanos, pertenecientes al Ejército Popular del Este y del Ebro, atravesaron la frontera en dirección a Francia. En Madrid quedaba atrapado el Ejército del Centro a cuyo frente se encontraba el general José Miaja y los coroneles Modesto y Segismundo Casado.

        Existe una historia difícil de comprobar, en  la que Franco habría ordenado que si algún oficial republicano se identificaba como Aniceto Carvajal Sobrino, fuese conducido sin preguntas ni dilaciones a su presencia. No es posible afirmar si se cursó algún cable a la frontera francesa, o a las unidades republicanas en este sentido. Quizá sí, y el general Franco le hiciese vía telegráfica, o mediante alocución, la promesa de perdón, al Laureado héroe de Navalcán (Toledo). Lo que sabemos es que la rechazó, y que decidió marchar al exilio con el Ejército del Gobierno al que había jurado lealtad. Éste es su gran gesto heroico.

         La respuesta a esa extraña distinción, en quien no solía hacerlas con nadie, se encontraba en un lugar remoto en el tiempo, concretamente en Sidi Mesaud, año 1924, lugar en el que por su comportamiento Aniceto Carvajal recibió la más alta y exigente condecoración de las Fuerzas Armadas españolas. La Gran Cruz Laureada de San Fernando en 1929. El hecho militar está relatado en un artículo del periodista melillense Salvador Ramírez,  con información de José Marqués en 2007, en un desaparecido periódico digital melillense, aunque está suficientemente documentando en otras fuentes.

                                    Navalcán, la cuna del héroe

           Navalcán es un pequeño pueblo de la provincia de Toledo, que es la cuna de uno de los más grandes héroes de la historia militar contemporánea española y además en un doble sentido. Allí nació Aniceto Moisés el 4 de septiembre de 1896, hijo legítimo de Segundo Carvajal y de Cándida Sobrino. Tenemos además documentada la existencia de otros dos hermanos, Ricardo y Antonio, también militares. Antonio quedó en zona republicana, por lo que fue expulsado del ejército en 1938 por el infame delito franquista de “auxilio a la rebelión”, aunque consiguió anular la sentencia en 1945.

           La evolución de Aniceto Moisés Carvajal lo traería hasta África y concretamente a Melilla, en las operaciones de reconquista del territorio marroquí tras la derrota de Annual. En 1924 se produce el combate de Sidi Mesaud, en donde alcanzaría la gloria militar, que le sería concedida en forma de Cruz Laureada de San Fernando, cuando ya era capitán en el Tercio de Ceuta, en donde cada año, celebran una carrera anual con su nombre. En 1930 su hermano Antonio ingresó en la Academia General Militar.

          El 10 de abril de 1931 contrajo matrimonio con la hija mayor del General Sebastián Pozas Perea*, María Elisa Pozas Camarasa (Reus 1906- México DF 1996). Desde ese momento, su vida militar estará asociada a la de su suegro. En 1936 Sebastián Pozas es Inspector General de la Guardia Civil, y Aniceto Carvajal su secretario particular. Ambos participarán con el Ejército del Centro en las Batallas del Jarama y de Guadalajara. En 1938 obtiene su ascenso a Tte. Coronel y es destinado al Estado Mayor del Ejército del Este, en donde le alcanzará la rendición incondicional, exigida por Franco, del Ejército de La República. La valentía personal la tenía acreditada, la moral la adquirió cuando le dijo “no” al tirano y su promesa de perdón. Prefirió irse al exilio,  con el derrotado ejército del Gobierno al que había jurado lealtad. Esto equivalía a llamar traidor en su cara al propio Franco.

                            México, la vida en el exilio

        El tiempo del exilio fue duro y se inició en febrero de 1939. El buque Frande arribó al puerto de Veracruz en México el 20 de abril de ese año, con el General Sebastián Pozas Perea, su esposa Vicenta Camarasa Arrufat y su hija menor Mª del Carmen Pozas Camarasa, nacida en 1915. Junto a él iba su otra hija, Mª Elisa y su yerno Aniceto Moisés, con sus dos hijos, Ricardo y José Antonio.  México dispensó una fraternal acogida a los exiliados españoles. Tanta fue la gratitud hacia este país hermano, que la escritora Carlota O´Neill, que también arribó a México en 1941, tituló la primera edición de sus memorias como Una mexicana en la guerra de España.

      ¿Cuándo murió el héroe?. Aniceto Moisés Carvajal Sobrino murió un 24 de marzo de 1962 en la ciudad de México. ¿Se atreverá la Comandancia Militar de Melilla, al igual que hizo con el golpista Sanjurjo, a traer los restos del laureado legionario al Panteón de Héroes de Melilla?. Muchos nos tenemos que no. El general Sebastián Pozas murió en México DF el 29 de noviembre de 1946.

      Nota: La información biográfica y las fichas del exilio de las hijas del general Pozas, me han sido proporcionadas por el genealogista mexicano Juan Goméz-Gallardo, y el Ayuntamiento de Navalcán.

(1)http://fotografiasdemelilla.blogspot.com.es/2012/03/el-morabo-de-sidi-mesaud.html; (2)https://melillaizquierda.blogspot.com.es/2012/10/sebastian-pozas-perea-el-olvidado-jefe.html

La rebelión de Lutero


                   La Iglesia católica frente a las 95 Tesis

         El sábado 28, día de San Simón y San Judas Tadeo, el Vicario episcopal Roberto Rojo recalcaba la importancia de la misa dominical en su homilía. Es una obligación canónica, pese a que existe la posibilidad de sustituirla por la del sábado. Lutero afirmaba que la misa era el más abominable instrumento de dominación de la Iglesia de Roma

       Un 31 de octubre de 1517, hace ahora medio milenio, un monje agustino, Martín Lutero, clavaba en la puerta de la iglesia de Wittenberg su panfleto de las 95 Tesis contra las indulgencias, aunque este hecho parece ser una leyenda. Sí existió la publicación de su escrito, pero no lo clavó en ninguna iglesia. Todo eso fue la mitología posterior con el que se adornó un hecho transcendental. Sus 95 Tesis tuvieron el demoledor efecto de una catapulta arrojada contra un muro, y de este primer golpe abatió toda la doctrina católica sobre las indulgencias y de paso se llevó por delante toda la doctrina sobre el Purgatorio, lugar de purificación de las almas que no habían llevado una vida piadosa, o vivido directamente de espaldas a Dios. Ni siquiera un eminente teólogo como Joseph Ratzinger consiguió levantar este torre derribada por Lutero. El Purgatorio no existe.

        Martín  Lutero, reformador, portentoso teólogo, prodigioso estudioso bíblico o exégeta, eminente latinista y finalmente grandísimo hereje, abrió puertas a la Fe y derribó los muros de amedrentamiento de la creencia medieval. Su siguiente embestida se dirigió contra los sacramentos católicos, de los que negó los 7 (Bautismo, penitencia y confesión, eucaristía, confirmación, orden sacerdotal, matrimonio y unción de los enfermos), dejando solo tres, pero reformulados, esto es: Bautismo, penitencia sin confesión y pan o eucaristía, pero sin el sentido y forma en que lo administra La Iglesia de Roma, a la que denominaba como la Nueva Babilonia.

           Lutero pudo hacer todo esto, porque dado su extraordinario conocimiento del latín, dicen que se sabía La Biblia completa de memoria, pudo traducirla a su lengua vernácula alemana, en un sentido más aproximado al texto original, que la traducción impuesta por Roma. A Lutero se debe pues el inicio de la exégesis o interpretación bíblica y el inicio de las traducciones a las lenguas comunes. Esto fue un gran avance.

              La teología católica camina sobre raíles de ferrocarril de vía estrecha, cualquier intento de desbordarlos, como afirma Ratzinger, conduce a la rebelión, a la herejía o al protestantismo, como le pasara a su compañero y amigo Hans Küng.

                                            Sola fide, sola scriptura

              Francisco I, ha intentado un acercamiento al protestantismo, e incluso surgió el rumor de un posible levantamiento de la Bula de excomunión Decet Romanum Pontificem de 1521 y la Exsurge Dómine de 1520, que condenaba sus errores y herejías, firmadas por el Papa León X en 1519; acción que resulta manifiestamente imposible si se lee su libro Contra el Papado, creación del demonio. Lutero siempre aludía al Papa como a un asno, y comparaba a los teólogos de Lovaina con cerdos y los comparaba con los cerdos. Para Lutero: “había más castidad en los burdeles y lupanares de cualquier ciudad, que en la Sodoma romana y en la Gomorra de los monasterios”; tesis 37 contra los teologastros de Lovaina (universidad fundada por Carlos I de España).

            Lutero prohibió el clero, disolvió los monasterios, abatió cualquier grado de obediencia al Papa, haciendo este último mandato en su testamento: “Os pido que observéis una sola cosa después de mi muerte, el odio al romano pontífice”. Liquidó el culto a los santos, abatió las imágenes, suprimió el uso de las reliquias y se vanaglorió de haber acabado con el culto a la Virgen María.  Para Lutero solo la fe, solo la escritura, la sola justificación ante Dios, bastaba para ser salvos. En su explicación, uno podía hincharse de cometer pecados durante el día, llegar la noche, arrepentirse ante el Padre y así volver a estar salvos. Según la doctrina luterana, Franco, Pinochet, Videla, o incluso él mismo, gozarían ya de la salvación, en vez de estar entre las llamas del infierno.

                            Los mandamientos y el Vicario Roberto Rojo

              Frente a esto, la Iglesia de Roma ofrece un camino duro y constante para alcanzar la salvación, en el que eso sí, se ofrece como mediadora y acompañante hasta el final de los tiempos. “No basta solo con creer, con rezar las oraciones, hay que dar cumplimiento a la letra de la Ley”, afirmaba el Vicario melillense. “Hay dos mandamientos principales, el primero es “amar a Dios sobre todas las cosas” y el segundo “amar al prójimo como a ti mismo”, añadió en su última homilía. Cumplir preceptos, una labor continua de purificación interior y de mejoramiento constantes, que no sirven por sí solas, si no van acompañadas de la aceptación del magisterio de la Iglesia. “Tú muéstrame esa fe sin obras, y yo por mis obras te probaré mi fe”, decía Santiago en una de sus cartas. La división es muy profunda 500 años después. La fe debe ir acompañada de obras. El magisterio de la iglesia dice que habrá dos juicios, el Universal, y el individual. Lutero lo negaba todo.

        Que Dios Padre sea infinito en su misericordia, no significa que cualquier cosa sea justificable y perdonable. El último libro que me regaló monseñor Buxarrais se titulaba “Tortura y Eucaristía”, es un libro tremendo sobre la dictadura argentina y el papel de la Iglesia. El Papa Francisco I conoció todo eso de primera mano, por eso es difícil de entender su mediación en el proceso de paz en Colombia. El único perdón que puede otorgar el ser humano es el penal o el político.

         El quinto mandamiento es “No matarás”. Por mucho que crea o rece, un individuo como Alfredo Astiz, el ángel de la muerte argentino, solo puede merecer o esperar las llamas de la Gehenna, y de modo eterno; y como él otros muchos. La fe de Cristo (ni religión alguna), no puede amparar u ofrecer consuelo a individuos de su calaña. Con ellos todas las guerrillas latinoamericanas, las fuerzas paramilitares, la industria nazi de la muerte en los campos de concentración, el asesinato en masa de las fuerzas franquistas, todos los asesinatos anarquistas en el inicio de la Guerra Civil, la siembra de la muerte en los campos de trabajo de Stalin y así hasta donde queramos. La condena moral debe ser más firme. Las víctimas nunca pueden ser equiparadas a sus verdugos. Si se abate la conciencia, ya no existe ningún freno moral.

      Nota:http://aportesenlacrisis.blogspot.com.es/2017/05/alfredo-astiz-no-me-arrepiento-de-nada.html

 

 

 

 

N+ 1 accidente en una rotonda


             No todo lo que es redondo es una rotonda. No puede haber rotondas con carriles rectos (rectondas), no se puede aparcar dentro de una rotonda, no pueden existir rotondas que cedan el paso a un carril lateral de acceso. En Melilla no hay rotondas como las que se dibujan en las normas de tráfico para conducir por ellas. Seguridad Ciudadana y Seguridad Vial no son la misma cosa.

             Esta mañana ha habido un nuevo accidente de tráfico en una “supuesta rotonda”, pero eso ya no es noticia, porque los hay todos los días. No es que todos/as los melillenses no sepan conducir, es que no existe una regulación del tráfico con arreglo a las normas de seguridad vial. Hay rotondas que obstaculizan el tráfico y que no son rotondas.

           Un poco más lejos de esta rotonda, la del accidente del día, existe otra que es una “rectonda”, término nuevo inventando por El Alminar para describir una rotonda que no existe ni se ve, y que está situada a la entrada del puerto deportivo o Noray. Se circula en línea recta hacia ella, y es cosa sabida que el que circula pro el carril interior de una rotonda recorre menos espacio que el que lo hace por el exterior o “cuerda”. Como se llega hasta ella en línea recta, no se ve al vehículo que circula por la parte posterior y gira, o al que accede a la misma desde la calle de Ayú Lalchandani. Además hay un homenaje al mar en forma de barca de pesca, que tapa la visión, que complica la situación. Ese lugar es un “come frenos”.

          Se produce a diario otra situación, y es que si se sale de los aparcamientos de Puerto Noray, hay que esperar a que se despejen los carriles que vienen del puente de la Policía Local, porque al venir en línea recta y rápidos, alcanza con facilidad al que intenta salir del aparcamiento y accede a la rotonda, por lo que se ve obligado a ceder la preferencia para evitar la colisión. Ya se sabe que a igualdad de señalización vial, un ceda el paso en este caso, tiene preferencia el que sale por la derecha. Aquí no, porque te revientan y además el impacto sería lateral y más peligroso. Esto tampoco es una rotonda.

          Afortunadamente en Melilla no se conduce tan mal como se piensa, ni tan rápido como se dice, por eso los accidentes aunque numerosos, revisten carácter leve, salvo en casos muy desgraciados y de temeridad al volante. No hay una planificación conjunta del tráfico en la ciudad, ni una regulación eficaz. Podría darse el caso de que aún  prohibiendo el tráfico rodado, habría accidentes. Cuando veamos una rotonda como las utilizadas en los planos explicativosde Tráfico, la fotografiaremos.

 

Sin noticias del nuevo hospital


                El nuevo hospital universitario estaba destinada a ser la mayor obra pública del Estado en la ciudad, desde su fundación en 1497. Sus dimensiones son colosales y resulta visible desde cualquier parte del territorio melillense. Su paralización desde abril de 2012 está causando uno de los daños más profundos sobre el tejido sanitario de Melilla. A la vez que se hunde el servicio sanitario del Estado, proliferan por todos lados clínicas y consultas de sanidad privada. El 29 de mayo de 2014 apareció en el diario Melilla Hoy un artículo titulado “la mafia sanitaria en Melilla y sus consecuencias”. Desconozco a día de hoy quien fue el autor del mismo, pese a que estaba firmado, y si el autor mora y pena  en algún lejano Gulag su atrevimiento.

             El autor desgranaba con detalle la deficiente atención sanitaria de la ciudad, tanto por parte de las compañías privadas que solo ofrecen especialistas médicos “una o dos veces por mes”, como la dejadez de los responsables sanitarios en evitar que esta situación continúe. Es falsa la afirmación de que los médicos especialistas no quieran venir a Melilla, solo hace falta sacarlas a concurso y establecerlas en el catálogo de puestos de trabajo y dotarlas de recursos. Resultan más costosos los constantes traslados a Málaga para recibir tratamientos especializados, con el correspondiente abono de dietas y pagos del viaje, que atender en Melilla a los pacientes. Aparte está las consecuencias que se derivan de los traslados para el enfermo, como las incomodidades y problemas difíciles de solucionar para los familiares de los pacientes. ¿Qué hacen dos padres, con trabajo o sin él, si un hijo debe pasar una larga estancia hospitalaria en Málaga, o unos hijos si el que debe trasladarse es uno de los progenitores?. ¿Por qué nadie aborda o habla de estos problemas?. ¿Dónde están o que hacen los organismos que deberían velar porque las compañías de prestaciones de servicios sanitarios ofrezcan lo que se comprometieron a cumplir?.

            ¿Puede darse el caso de que un especialista quiera establecerse en Melilla y no lo contrate ninguna de las compañías sanitarias de prestación de servicios, obligándole solo al servicio privado, que hace la persona que carezca de medios económicos y quiera para sí el mejor tratamiento?- ¿Por qué externaliza el INGESA (Instituto de Gestión Sanitaria) determinados tipos de análisis clínicos que podrían seguir realizándose en el Hospital Comarcal, eso sí con más recursos?. ¿No sería mejor intentar y fomentar la instalación de otros laboratorios de análisis clínicos, como sí existió en su día?. ¿Por qué ni siquiera se intenta cubrir determinadas especialidades médicas?.

          El nuevo hospital universitario sigue paralizado, la Ministras de Sanidad Dolors Monserrat visitó Melilla en el mes de enero y afirmó que en octubre, el mes presente, se reanudarían las obras. Es la enésima vez que se produce un anuncio así y luego no se lleva a cabo. Perjudica a todos el abandono de las obras del nuevo hospital, pero a quién beneficia una situación así. Intereses que no pueden determinarse, parecen dominar la situación sanitaria de la ciudad.

              Reanudar la obra después de 66 meses, aunque el lapso se ampliará, resultará más caro con la redacción del  nuevo proyecto y la superposición sobre lo ya realizado e incluso deteriorado, que haber concluido la obra proyectada aceptando la modificación del proyecto original, que sirvió de excusa para su paralización. Mientras tanto se han perdido seis años, y provocado un deterioro irreversible sobre el sistema sanitario público en Melilla.