Archivo mensual: enero 2020

El Yennayer en el calendario melillense


                    La celebración de año nuevo Amazigh concluye con éxito

                              El Yennayer es el primer día del calendario agrario del pueblo bereber, tradicionales pobladores de norte de África. Coincide con el 12 de enero de calendario romano y se utilizó como punto de partido para su cómputo la fecha en la que el bereber Sheshong accediera al trono como faraón de Egipto. A diferencia de otros calendarios, como el islámico o del hebreo, se trata de un calendario solar, por lo que su celebración no presenta variaciones.

                    En una semana convulsa, en la que pareció ponerse en peligro la cohesión del Gobierno de Melilla, surgió la Viceconsejera del Mayor Fatima Mohamed Kaddur,  con una propuesta inédita, la de incluir esta conmemoración en el calendario de celebraciones de “los mayores melillenses”, algo que no se le había ocurrido a ningún gobierno anterior, tras dos décadas de multiculturalismo oficial, que contaba hasta con un Instituto de las Culturas.

             Hasta la fecha los almuerzos oficiales de la Viceconsejería incluían San Valentín, la comida de Navidad y la del Día del Mayor, pero no incluía nada relacionado con las segunda comunidad mayoritaria de la ciudad. A partir de ahora, y tras la acertada y urgente decisión tomada en esta misma semana por la viceconsejera Fatima Mohamed, esta celebración quedará ya incluida en el calendario oficial de actividades de la Ciudad de Melilla.

             Aunque no es muy conocida su biografía, Fatima Mohamed es una de las diputadas con más experiencia del grupo cepemista de Melilla, pues fue concejala de Festejos en Ginés, localidad del Aljarafe sevillano, entre 2003 y 2011, por el Partido Popular, formación que abandonó en 2010 tras posicionarse Mariano Rajoy, entonces Presidente del Gobierno, en contra del uso del hijab en los colegios. Hasta la finalización de su mandato municipal, se mantuvo en el grupo mixto junto al PSOE e Izquierda Unida.

                La rápida decisión de la Viceconsejería, tomada en esta misma semana, y cuando ya el Partido Popular empezaba a abrir brecha, tras la comparecencia en la ciudad de la también rifeña Zoubida Boughaba, activista radical contra el uso del velo islámico, ha conseguido que las aguas políticas vuelvan a su cauce. No se ha tratado de una actividad paralela, ni de un intento de solapar las actividades de la Consejería de Cultura, como pretendía la oposición, sino de una actividad novedosa y quizá complementaria, que se mantendrá a lo largo de los próximos años.

                   La presencia del presidente de la Comunidad Judía de Melilla Jaime Azancot, junto con esposa, Simi Chocrón, que fuera Consejera de Cultura de Melilla a lo largo de una década, ha supuesto un importante espaldarazo a esta nueva actividad, en la que el protagonismo correspondió únicamente a los mayores y a las comunidades melillenses, y que también incluía a la comunidad hindú y gitana.

                   No hay camino para la multiculturalidad, sino que es el único camino posible. Con respeto, con tolerancia, con conocimiento y sobre todo, con convivencia.

Miguel Ángel Roldán, in memoriam



       Miguel Ángel Roldán Guijarro fue colaborador y asiduo lector de este blog. Nos aportada sus fotografías y comentarios y su experiencia. Fue Senador socialista electo de la II Legislatura de La Democracia (1982-1986). Fue ante todo un trabajador de las Artes Gráficas, y siempre estuvo relacionado con la edición de libros y revistas. Hoy nos llega la noticia de su fallecimiento en la localidad de Málaga, a la edad de 71 años. Había nacido en Melilla el 16 de abril de 1948. Fue, junto con Julio Bassets (2018 †), uno de los dos primeros senadores socialistas de la ciudad de Melilla. En julio de 2016, presentó junto con Francisco Narvaez, la Historia del movimiento obrero en Melilla.

       En su biografía de la fundación Pablo Iglesias, la socialista, constan estos datos: “Hijo de Manuel Roldán Rueda, veterano militante socialista. Estudió Maestría Industrial (Rama de Artes Gráficas), habiendo desarrollado su profesión en varios periódicos nacionales (Diario de la Costa del Sol, La Voz del Sur de Jerez y en El Telegrama de Melilla hasta su desaparición en 1984). Asimismo trabajó en los talleres de Editorial Fundamentos y Editorial Aguilar, dedicando toda su vida profesional a las artes gráficas hasta el momento de su jubilación. Al cumplir el servicio militar fue detenido e ingresado en prisión militar por el intento de creación de la Plataforma Democrática del Soldado (1970). En 1973-1974 participó en la creación del organismo unitario “Mesa Democrática de Melilla”, organismo antifranquista integrado en la Plataforma Democrática Estatal, representando al PSOE y a la UGT. En 1974 fundó la Unión Provincial de UGT, siendo elegido secretario general y desempeñando dicho cargo hasta el año 1985, siendo además miembro del Comité Confederal. En 1975 participó en la fundación de la Agrupación Socialista de Melilla, siendo miembro del Comité Federal del PSOE hasta 1979. Ese año fue elegido concejal del ayuntamiento en las primeras elecciones democráticas municipales después de la dictadura”.

                 Que descanse en paz el compañero y amigo Miguel Ángel

Cuarteles y mazmorras


 

                               El solar del zoquillo o Gabriel de Morales

     Melilla fue una ciudad de cuarteles. El Ejército de Franco vigilaba su propio país, el aprendió bien la lección de la sublevación de Julio. Hoy sus solares abandonados o semi vacíos siguen ocupando amplias zonas de la ciudad. También fue un cuartel la zona sobre la que hoy se asienta en Parque Comercial Murias, el antiguo cuartel de Valenzuela. Ese terreno fue objeto de un escandaloso “pelotazo” urbanístico, que era como se conocían esas operaciones urbanísticas de alto rendimiento. Algo que se compró por 1 se vendió por 12. Aquella operación y la oposición de los empresarios y comerciantes melillenses paralizó durante dos décadas la llegada de una gran superficie comercial en nuestra ciudad.

           De haberse llevado a cabo todo aquello en beneficio de Melilla, algo en lo que nunca se pensó, hoy tendríamos un comercio renovado y probablemente una alternativa económica al comercio transfronterizo o “contrabando”. Sin embargo, primaron los intereses personales y especulativos. El Ministerio de Defensa cogió miedo a Melilla y paralizó las cesiones y ventas de terrenos militares a la Ciudad Autónoma, por temor a la intensa y voraz especulación sobre el suelo que existe en nuestra ciudad. A día de hoy, los convenios por los que se ceden terrenos son muy exigentes, y albergan poco margen para que todo acabe en fines distintos a los pactados y previstos.

               Sin la barbaridad de Valenzuela, hoy tendríamos un desarrollo urbano distinto, no tendríamos el déficit de centros educativos, de áreas de esparcimiento, de zonas deportivas, e incluso de Viviendas de Protección Oficial. La realidad es que el gobierno precedente no debió ofrecer muchas garantías  en cuanto a la gestión de los terrenos de dominio público, y las cesiones tampoco se llevaron acabo. Un hecho claro es que el Plan General de Ordenación Urbana de 2012 sigue sin ser aprobado y los sucesivos convenios con el Ministerio de Defensa tampoco se llevaron a cabo. El suelo de la ciudad es estratégico.

          En Melilla el control del Estado sobre este tipo de terrenos debe ser máximo, sin permitir la más mínima variación. Por este motivo, el antiguo solar del cuartel de Automovilismo sigue sin uso, y no se podrá apartar un solo m² para fines que no sean los previstos. Toda esta zona tiene también la denominación del “zoquillo”, aunque ya está casi perdida. En sus inmediaciones se establecían las caravanas que bajaban por el Cerro de Camellos, para comerciar en la ciudad con los lugareños, hasta el acuerdo de límites de 1860. Tras la ampliación de territorio melillense, este mercado se trasladó a Zoco el Had. Un poco por encima se encuentra el antiguo cerro de La Higuera, hoy cerro de Santiago. El terreo presenta diferencias de nivel importantes.

Blanquerna


          Siempre es ocasión y tiempo de hablar de Constantinopla, aunque a los estambulíes no les guste ese nombre, entre otras cosas porque consideran que la antigua capital del Imperio Bizantino comprende solo una pequeña área de la actual Estambul, según cuenta el Nobel turco Orhan Pamuk.

                   Desde que Musta Kemal Ataürk, fundara el Estado Turco y acabara con el Imperio Otomano, Turquía se tomó muy en serio la laicidad del Estado y acabó con el culto en la basílica de Santa Sofía, convirtiéndola en museo. Las restauraciones y excavaciones prosiguen, y hoy por hoy, la capital cultural turca es uno de sus principales motores económicos. Los turistas y viajeros  acuden a Istanbul, atraídos por su esplendor y por el eco inextinguible de la antigua Constantinopla. No queda mucho de la capital bizantina, pero lo que queda es esplendoroso.

                    Los árabes nunca conocieron a los romanos, por tanto la palabra “rumíes” se refiere a los bizantinos o griegos y nunca a los occidentales. La hégira se inicia casi un siglo y medio después de la caída de Roma. Las influencias arquitectónicas bizantinas y orientales en las construcciones  musulmanas son notorias. La vistosa mezcla del color rojo y blanco en las dovelas de la mezquita de Córdoba tienen un origen, Constantinopla. Las todavía impresionantes murallas de Teodosio, todas las basílicas bizantinas (hoy mezquitas, y el palacio de Blanquerna, Tekfur en su nombre turco, están construidos con ladrillos y piedras rojas y blancas.

                      Melilla y el edificio que recuerda a Blanquerna

            Poco a poco van desapareciendo los edificios singulares de Melilla, cada día, casi sin darnos cuenta, en el encadenamiento de derribos que se suceden uno tras otros. Desaparecen adornos, rejas, forjados, pasamanos, escaleras y suelos hidráulicos. El catálogo de Edificios Protegidos de Melilla es en realidad una guía de derribos. Hay una persona que conviene recordar y que intentó luchar contra esa cadencia y fue Julio Bassets Rutllant (qepd.)

            Romanos, bizantinos, orientales y árabes fueron grandes maestros en la construcción con ladrillo. La presencia de este material sirve para identificar su procedencia, en construcciones de uso histórico continuado. La gran construcción de ladrillo rojo en España es el acueducto de Los Milagros en Mérida. En Melilla existe todavía un edificio que utiliza en su fachada el ladrillo y la piedra blanca, está situado en la calle del general Polavieja. Es una fachada muy bonita y equilibrada, a la vez que sencilla, y que evoca claramente al antiguo palacio bizantino. ¿Quién lo construyó, en qué año?. No lo sabemos, porque no solo se están perdiendo los edificios, sino también su memoria. Traemos aquí las fotografías, por si todo desaparece un   día.

           El Palacio de Blanquerna era la residencia de los emperadores bizantinos en la última etapa de la ciudad de Constantinopla. El único edificio sobreviviente recibe también el nombre de palacio de los Porfirogenetas. La República de Turquía realiza continuas excavaciones y restauraciones en toda el área que constituyó la antigua capital del Imperio Bizantino.  Melilla es una ciudad que buscaba tener un poco de todas, asemejarse un poco a todas.

Notas: Fotografías de Caner Cangül (https://www.canercangul.com/)

 

 

Zoubida Boughaba cogió su avión



   Zoubida  Boughaba cogió su avión y llego a Melilla, como no podía ser de otro modo, y en una decisión que solo podía tomar ella. Nuestra ciudad está integrada en el marco constitucional español, amparada por el Estado de Derecho y en el que impera la Libertad de Expresión. Miedo pues, ninguno y las amenazas se denuncian. Hizo bien en venir y así no dejó desairada a la Consejera de Cultura Elena Fernández.

               La Fetua del Imán Jomeini contra Salman Rushdie convirtió al autor hindú en un éxito de ventas mundial en 1989, y a su libro de “los versículos satánicos”. Fue un acto desproporcionado, como también lo ha sido el comunicado de la Comisión Islámica de Melilla, condenando la presencia en Melilla de la autora rifeña, nacida en la ciudad marroquí de Alhucemas. No se puede intentar impedir actos culturales, a golpes de “declaración de persona non grata”.

               Zoubida Boughaba ha llegado a Melilla en su condición de mujer cuenta cuentos rifeña, empeñada en la recuperación y conservación de tradiciones y cuentos populares de su Rif natal. No venía a la ciudad como activista feminista y contraria radical al uso del velo islámico en cualquier mujer. Aquí habría que decir aquello de: “La culpa no era mía, ni de donde estaba ni cómo vestía”. Esto vale para todas, incluidas las mujeres que deciden usar velo. Las mujeres iraníes solo pide el “uso voluntario de esa prenda”, no su erradicación, ni tampoco el fin de las tradiciones islámicas. El modo de vestir de las mujeres no puede ser objeto de discusión, y si son víctimas, no se las puede convertir en culpables.

         Pero esa no es la cuestión, porque Zoubida no vino a hablar de eso, sino de las tradiciones culturales del Rif, dentro del marco de la conmemoración del Año Nuevo Amazigh o Yennayer 2970, acompañada por la propia consejera, y por los profesores  y escritores Mohamed el Morabet y Mustafa Akalay Nasser. Este era y es el motivo de la reunión cultural en el salón de actos de la antigua Cámara de Comercio y hoy sede de la Consejería de Cultura.

             Sin embargo, el aludido comunicado de la CIM, que solo cabe calificar como despropósito, convirtió el acto cultural en uno solidario, porque la Libertad de Expresión prevalece por encima de cualquier cosa, salvo el de la intromisión en la intimidad de las personas, algo que no era el caso. El pequeño salón se quedó más pequeño aún, ante la masiva presencia de público.

                 Lo que debió ser un acto cultural melillense, ha quedado convertido en un asunto de relieve internacional. Lo que era solo una manifestación cultural se transformó en un acto contra la censura. Hace unos años, a Melilla llegó la profesora española de origen sirio Sirin Adlbi a criticar al movimiento feminista en su conjunto, a arremeter contra eminente feminista y profesora Fatima Mernissi, y nadie se rasgó las vestiduras. Ante actos con los que uno no está de acuerdo, está siempre la opción de no acudir a ellos.

La Cabalgata que vino de Oriente


            Aunque se sepa que está vacío, el castillo de Poenari sigue inspirando temor, porque el miedo se expande con la oscuridad y la mentira. La Cabalgata de Reyes de este año 2020, primero de la década, ha demostrado que otra inspiración y otro ambiente eran posibles, en la celebración o acontecimiento más común de todas las comunidades melillenses. Sabemos que hay comunidades que no participan, y que dentro de las dos mayoritarias también existen grupos que no participan de ella, pero aun así, sigue siendo la más amplia y participativa, porque iguala a todos/as.

                Ha sido una cabalgata sobria, sin excentricidades como la presencia de Napoleón, ni música discotequera como en la del año pasado. Un desfile largo y pausado que ha contado con una masiva presencia de público y una noche envidiable en el aspecto climatológico, con novedosos aciertos como la caravana de Correos (los verdaderos artífices de la comunicación con los Reyes Magos), las mujeres y jóvenes del Comando por la Igualdad, y también la animación del grupo de Batucada de Cañada Viva, así como de los diversos grupos de la Escuela de Danza o la de Gimnasia Rítmica, hacían de nexos entre las diferentes carrozas.

                        Se ha puesto fin al hastío, a la desidia, en un cambio de tiempo político al que parecía tenerse temor. Todo cambio y transformación genera cierta incertidumbre, pero lo que acaba con cualquier esperanza es la rutina y el inmovilismo que se había adueñado de la ciudad. Esto no será lo último que veamos, todavía no hay nada definido y consolidado, pero al menos se perciben una mayor participación popular y las ganas de hacer cosas agradables, aunque nada pueda resultar nunca a gusto de todos. Hay algo que se está acabando, aunque el fantasma se siga agitando ante la vista de todos, como las medusas en el desfile de este año.

                     Y al final si hubo algo sorprendente y llamativo, y fue la participación ciudadana, del pueblo llano y común, tras la última carroza y cerrando todo el desfile, que transcurrió en completa calma y sin ningún incidente. Todo estaba bien organizado, para una Cabalgata de Reyes, que es de lo que se trataba. Por eso dejamos constancia de ello.

La década del Alminar



 

       Acabamos de iniciar un nuevo año y los viejos problemas persisten.  Todo está por escribir o quizá no. Con todos los contadores a cero y las barras de visitas vacías, la sensación de vértigo es enorme, porque la incertidumbre siempre existe. La sensación es más abrumadora cuando se miran las cifras pasadas, en los 10 años sobre los que se extiende la escritura del Alminar, sus 2250 artículos y sus más de 6000 fotografías publicadas. Hemos elaborado una lista con los artículos más leídos de nuestra historia, tanto del propio año de escritura, como las visitas acumuladas.

                           Los 10 artículos más leídos de la historia del Alminar

  1- El Cordero, la Meca y la Luna. 7000 visitas. Año 2015

2- La desaparición de las clínicas Remartínez. 5600 visitas. Año 2019

3- En la muerte de Juan José Medina. 3700 visitas. Año 2014

4- Cupones de la rifa de la Caridad. 3100 visitas. Año 2018

5- Apuntes biográficos de Fidel Pagés. 2700 visitas. Año 2017

6- La leyenda del Cristo de Pedro de Mena. 2500 visitas. Año 2011

7- Ni Franco, ni Astray, salvaron a Melilla. 2200 visitas. Año 2016

8- El asesinato de Hanna Outmane. 2000 visitas. Año 2014

9- El hombre que paseaba a los perros. 1900 visitas. Año 2016

10- El monolito de Monte Arruit. 1800 visitas. Año 2013

                   Año nuevo, viejos problemas. Cuestiones y claves

   El Alminar surge en el año 2011 por un hecho clave, y es la imposición de la censura a los medios de comunicación, que afectaban tanto a nombres, como a tipo de noticias, e incluso a colaboradores y temas. La década melillicida (2010-2019) precisaba de la ausencia de testigos incómodos. Fue un inicio incierto que nos ha llevado hasta aquí, una década después.

      En un principio nos nutrimos de los comentaristas, que fueron desapareciendo bajo la presión del terror y la amenaza, pero esto es algo que no solo afecta al Alminar. Incluso en las redes sociales fueron perseguidos los nicks, las avatares y todo tipo de páginas y foros incómodos. El caso más emblemático fue el de Lisbeth Salander, contra el que se empleó todo el poder atemorizador del Poder. Aun así permanecen nuestrass colaboradoras/es.

       Son muchos los colaboradores/as que nos preguntan por qué seguimos dando noticias de derribos. La respuesta más sencilla es porque son llamativos. Hay derribos espectaculares, nunca vistos en las zonas desarrolladas del mundo. También porque no hemos conseguido acostumbrarnos a las formas de derribar edificios en Melilla y eso que hemos visto caer de todo. La imagen que hoy presentamos como emblemática es la de una casa en la calle Aragón, que no podemos discernir si se trata de un derribo o de una reforma pasada de rosca.  En Melilla falta cultura de ciudad y eso es algo que no se ha fomentado en todo este tiempo. Será la piedra de toque en la que se decidirá si existe futuro o no.

           Creemos haber contribuido modesta y honestamente a la historia de la ciudad en todo este tiempo. Aquí encontraron refugio los perseguidos por el Poder más arbitrario de la historia democrática de Melilla, como el presidente Ignacio Velázquez, autor de uno de los 10 artículos, y eso que poder y arbitrariedad puede resultar un pleonasmo.

          ¿Es más lo desaparecido o lo renovado? ¿Son más los recuerdos o lo que podemos contemplar?. Muchas preguntas quedarán sin respuestas, pero nosotros no surgimos con la intención de responder preguntas, sino de mostrar hechos y proporcionar las herramientas para que cada cual responda por sí mismo, o sea, para que ejercite su libertad; pero sobre todo: para mantener encendida la lámpara.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/03/21/la-opinion-de-los-10-000/