Un monumento arbóreo de Melilla


La tríada de ficus de la calle Pablo Vallescá

             En u  principio eran cuatro, pero una desafortunada poda hace 30 años hizo que uno se secara y tuvo que se talado. Esos árboles llevan en ese lugar desde 950, cuando se construyó el edificio de Correos. Constituyen un monumento arbóreo de primer orden, y deberían ser declarados como tal. Deberían ser protegidos mediante una ordenanza municipal, y preservarlos de podas y de cualquier acción en su contra. En la mitad del Paseo de Almería hay un ficus centenario, y está preservado como una joya. Tiene incluso una placa con su descripción y con la datación de su antigüedad.

                 Estos tres árboles cubren con sus ramas toda la fachada del edificio, proporcionando una sombra abundante y una frescura a la acera, como ya no queda otra en la ciudad, arrasada en su masa arbórea por las podas indiscriminadas y permanentes. A nadie se le escapa que estos tres árboles están así de frondosos porque no han recibido atención alguna en los últimos veinte años. La mejor manera de sobrevivir en Melilla es conseguir que el poder público no te haga caso.

                 El edificio fue abandonado por Correos de modo inexplicable hace ya cinco años. Ahora ha sido comprado por la Ciudad Autónoma y con la futura remodelación del lugar, tendrán la tentación de podar su ramas y sus raíces colgantes. Antes de que ocurra algo así, deberían catalogarse y protegerse, embelleciendo los alcorques que los circundan.

                   Por el momento disfrutaremos con su contemplación y frescura.

Anuncios

13 Respuestas a “Un monumento arbóreo de Melilla

  1. Después de poner el foco mediático sobre esos ficus no creo que puedan salvarse de la consiguiente e inexorable poda.

  2. betty berges y marie las francesas

    todas las vidas se salvan cuando sea posible … toda vida merece respecto..y algunos árboles viejos también, porqué estaban allí, o no eran hace mucho tiempo, son los restos de antes ..

  3. Los Ficus de Melilla

    Los ficus de Melilla me llevan
    a un tiempo donde en Nador
    ciudad de mi infancia alegre
    Los nadorenses se protegían
    del ardiente sol bajo su copa
    tomando té con yerbabuena
    jugando contentos al parchís.

    Lo que bien se poda, brota
    y con más vigor si se hace
    bien, pero a los árboles hay
    que tratarlos con amor, como
    si fueran nuestras mascotas.
    Ver el desaguisado ocurrido
    en las calles melillenses es
    como para echarse a llorar.

    En la bella Almería y en mitad
    de su bello paseo, hay un ficus
    centenario tratado como una
    joya y con una placa dedicada
    donde se describe su edad y
    a la familia arbórea a la que
    pertenece y en el otro extremo
    el sabio y humanista alhameño
    D.Nicolás Salmerón y Alonso
    se alegra por el bello detalle.

    Y es triste llegar a la conclusión
    de que en la luminosa Rusadir
    africana, europea, modernista
    y mediterránea, la mejor manera
    de sobrevivir es conseguir que el
    poder político no te haga ningún
    caso, sé que debe agotar estar
    siempre pidiendo participación.

    Cuando los responsables hacen
    oídos sordos y no quieren ver a
    las voces democráticas que solo
    buscan lo mejor para todos los
    habitantes de una Melilla diversa.
    Si se calla el cantor calla la vida
    cantaba Facundo Cabral ,así que
    en el Alminar seguiremos cantando.

  4. Los podadores llegan a todos lados. Hay que poner el foco y la atención sobre estos árboles, antes de que no tenga remedio o haya que lamentarlo.

  5. ¿Donde estan los ecologistas? … Ni estan, ni se les espera…. Si no hay subvención por medio…….

  6. Me consta que Guelaya-Ecologistas en Accion trabaja. Es la Consejería de Medio Ambiente la que vaga sin rumbo.

  7. La ecología, la implicación en el cuidado del medio ambiente en todos sus niveles, es una cuestión de todos nosotros, no solo de unos cuantos amantes de la naturaleza y de las plantas.

  8. Ya han ido a por ellos. Daremos cuenta del suceso.

  9. Magníficas fotografías, Uno de Melilla. Ahora ya podemos documentar todas su fechorías.

Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s