Los santos inocentes civiles de Gaza


Rafhael Lemkin (1900-1959) fue un abogado judeo-polaco que creó, en 1948, el concepto jurídico de genocidio, palabra que no existía en ningún idioma, hasta que él la creó y divulgó. El momento en que se separa de la masacre, la matanza indiscriminada, el crimen de guerra, o el crimen contra la humanidad, es en la intención. Ninguna de estas categorías, incluída la de genocidio, depende de la cifra de muertos causada. Pero esas diferencias hay que fundamentarlas en un sentencia. Genocidio fue lo sucedido en Ruanda con un millón de muertos, y genocidio fue lo de Srebrenica, en donde la comunidad musulmana de Bosnia fue exterminada, con un cifra aproximada de 8000 personas asesinadas.

Hay que decir que ni siquiera Alemania o Japón, en la II Guerra Mundial, fueron declarados «Estados genocidas», pese a que sus dirigentes y responsables militares, si fueron condenados por «crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra», y finalmente ahorcados. La acusación de «criminal de guerra» recae sobre personas, nunca sobre el Estado, y muchos menos su población. La instrucción abierta en La Haya, sede del Tribunal Penal Internacional, afecta en principio a Benjamín Netanyahu y a su ex ministro de Defensa, Yoav Gallant, sobre los que pesan ya órdenes internacionales de arresto. Quizá se extienda a más integrantes del gobierno de Israel, e incluso a miembros significados de sus Fuerzas Armadas, pero eso ya no cambiará las cosas. Esto lo define bien el preámbulo fundacional de la Corte Penal Internacional: «Los delitos son imputables a personas físicas, pero nunca a entidades con personalidad jurídica propia»; o sea un Estado, o un ministerio. La notificación de encausamiento y arresto sobre Netanyahu y Gallant dice: Presuntamente responsable de los crímenes de inanición como método de guerra y de dirigir intencionalmente un ataque contra la población civil; y los crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos desde al menos el 8 de octubre de 2023 hasta al menos el 20 de mayo de 2024. En el abanico de posibles delitos está el de genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Nunca Jamás

La responsabilidad de Hamas, el movimiento totalitario islamista, es muy elevada. Lo que llevó a cabo el 7 de octubre de 2023, excede la consideración de atentado. Penetraron en el territorio de un Estado, asaltaron un kibutz y asesinaron indiscriminadamente a todos los pobladores que encontraron a su paso. Como escribe el filósofo francés Bernard-Henry Levy, hay un error de concepto en la calificación de esa acción, su nombre real es «pogromo», o sea, la matanza de población judía, solo por el hecho de ser judia. En ese asalto bárbaro, se mataron más civiles israelíes, que en toda la historia de los conflictos entre Palestina e Israel desde 1949. Fue un salto cuantitativo e inimaginable, al que el gobierno de Netanyahu respondió con una guerra devastadora y total. Un análisis detallado de la belicosidad y violencia de los gobiernos de Netanyahu se encuentra en: El Martirio de Gaza, del ensayista Norman G. Finkelstein.

Parar el asalto a Gaza

La población no debe sufrir nunca la violencia de los Estados. Un ejército pertenece a un Estado y preservar la vida de la población civil es una exigencia La realidad es que la Franja está completamente destruida y que el elevadísimo número de víctimas civiles no apunta en la dirección de su protección. En realidad, la Franja es un territorio inerme desde el punto de vista táctico, y aun así, le ha costado un millar de muertos al Ejército de Israel. Esto prueba el grado de militarización de Hamas.

Después de casi dos años de guerra, los terroristas islamistas de Hamas ya no tienen capacidad ofensiva ni defensiva ninguna. El Gobierno de Francia, ha condenado el asalto a la ciudad de Gaza y ha indicado que «no tiene lógica militar alguna». Parar la guerra en este preciso instante, no tendría ya consecuencia alguna para el Estado de Israel, ni siquiera riesgo de ser derrotado, tanto ahora, como en el próximo siglo. El Irán de los ayatolás esta inutilizado. La guerrila islamista radical de Hezbolá, fue convertida en nada al pimer embate. Los Hutíes del Yemen están viviendo sus últimos «momentos de gloria».

Así pues, ya no hay nada. Ningún enemigo de Israel, y que haya pretendido destruirlo, está ya en pie. La guerra puede cesar hoy mismo. No es concebible una solo víctima más. Netanyahu podría ya solo buscar la foto de la victoria, liberando a los rehenes que pudieran quedar vivos, y que Hamas debería haber liberado hace mucho tiempo y sin contrapartidas. Queda Catar, que resulta imprescindible para detener esta guerra y a Hamas. Serían pues el mal necesario, pero sólo en términos políticos, y en este preciso momento. El expresidente José María Aznar, mentalmente conectado al atentado islamista del 11 de marzo en Madrid, ya no debe temer nada. A un precio monstruoso, el gobierno de Netanyahu está a punto de dar el golpe final al terrorismo de Hamas.

Los santos inocentes de Gaza

Gaza, Khan Yunis, y otras ciudades gazatíes, son hoy montañas de escombros. Como hace un año lo fueron Mariúpol, y hace dos décadas Grozni, la capital de Chechenia. Todas esas destrucciones totales son crímenes de guerra, porque impiden y destruyen los medios de vida de la poblacion. En todas estas ciudades, las colas de sus habitantes para evacuarlas antes del asalto final, sobrepasaban lo imaginable, incluso lo soportable. Aquello muertos, porque importan todos, no tendrán nunca una cifra aproximada de víctimas. Quizá tampoco los presentes.

Sobre Ucrania hay una causa abierta por «presuntos crímenes de guerra» cometidos a partir de la invasión de 2022. Vladimir Putin y otros 5 integrantes de su gobierno de de la Federación Rusa, tienen órdenes penales de detención. Ocurre que ni Estados Unidos, ni Rusia, ni China, ni la propia Ucrania, ni Catar, ni Israel, han reconocido al Tribunal Penal Internacional de La Haya, establecido en 1998. Los traslados forzosos de población constituyen crímenes de Lesa Humanidad. Someter a la población a hambruna es crimen de guerra. Salvo que la situación se vaya de las manos y se genere una mortandad porcentualmente alta de la población, como sucedió en Ucrania en 1930, a manos de los bolcheviques. La colectivización forzada de los campesinos ucranianos llevó a la desaparición a 4 millones de personas, en lo que se llamó Holodomor, y constituyó un genocidio. Así pues, este es el horizonte en el que se mueve Netanyahu y los altos cargos de su gobierno, pero no Israel, ni su población. Eso sí, caso de ser condenados, el siguiente gobierno de Israel debería pagar compensaciones económicas, por el daño causado. Todo eso es demasiado lento y la guerra debe pararse de modo urgente.

El Tratado de Roma para la prevención del Genocidio fue aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas, en la resolución 260, y entró en vigor en 1951. Al genocidio se puede llegar, intencionadamente o no, pero asignarlo de antemano, es arriesgado para un país, y su acción exterior. Ahora lo que importa es salvar a la población de la Franja de Gaza, y no hay un plan. Hay muchas ONGs actuando sobre el terreno, y la propia Naciones Unidas, pero están sometidas a los mismos vaivenes que la población gazatí, y expuestas a los mismos bombardeos. Se debe pedir «una zona de exclusión», con entrada regular de la ayuda, con protección de soldados de la ONU, y de las propias fuerzas militares israelíes.

Sobrevivir en tiempos fóbicos

La rusofobia, presente en toda Europa, llevó a la imposición de sanciones económicas a Rusia, y a la exclusión de todos sus equipos deportivos. Al menos esta última parte es un error, como se demostró en las Olimpiadas de Moscú en 1980, y en Los Ángeles en 1984. Las sanciones económicas son algo muy complicado y el principal daño recae sobre la población. No son útiles y enquistan a los regímenes dictatoriales. Además, llevan aparejado que el país o países sancionadores, dejan de ser interlocutores, con el país o potencia hostil. Nada ha detenido a Rusia y ya son tres años de guerra. Pero hay más fobias en juego y todas igualmente peligrosas. Hay que alejarse de ellas y de la polarización, porque de ese terreno no se vuelve.

Catar es un país imprescindible para detener la guerra antes de que acabe septiembre, pues son los principales sostenedores y financiadores de la Franja y de Hamás. Israel, Netanyahu, no debió atacarlos nunca. Hamas debe liberar a los rehenes, caso de pueda hacerlo todavía. solicitar la rendición, y evitar un sufrimiento del pueblo palestino. Europa debe buscar su propio papel y voz, pidiendo que se juzgue a los responsables de la actual catástrofe, que marcará al mundo. Debe hacerlo ya, porque lo que hay que salvar es a la población. Y aunque no se hayan mostrado, algunos países árabes, tienen mucho que decir y hacer, para detener, antes del 30 de septiembre, esta barbarie, masacre, matanza, o como se la quiera denominar, independientemente del calificativo penal que alcance.

Reflexión desde El Alminar


Antes de que existiera El Alminar ya era, porque existía el nombre, y así era conocido, y porque primero fue el alminar y luego el campanario. Hemos utilizado todo, hasta el repique de campanas desde lo más alto de esta torre, que desde el origen pretendió elevarse, pero no a esta altura desde la que ahora observamos, aunque siempre vemos el suelo. Nuestra intención fue perseverar, atravesar el tiempo, pero sin alcanzar a imaginar las distancias actuales. Lo que era en un principio, en aquel lejano tiempo del año 2011, permanece, pero muy transformado, porque se interactúa con el tiempo. La esencia, el nombre, el lugar es todo lo mismo, y a la vez todo es diferente. En ese origen estuvimos acompañados, ahora ya no, estamos solos, pero estaba escrito o advertido, por alguien que conocimos hace tiempo y que nos aconsejó: «Te alzarás sobre todo y sobre todos, pero El Alminar acabará solo, pero será visto desde cualquier lugar». Fuese una profecía o no, se ha cumplido, más de 14 años después.

Reflexionamos sobre esto ahora, porque hemos rebasado la frontera inimaginable de los 2,5 millones de visitas, en un mes de agosto de 2025, en el que hemos superado las 30.000 visitas en un solo mes, algo qque no ocurría desde octubre de 2014, con 34.000 visitas, A lo largo de 170 meses de publicaciones, solo en otra ocasión más, se ha atravesado esa frontera de visualizaciones, y fue en febrero de 2013,  con 32.000. ¿Qué ha ocurrido? Es imposible saberlo. Los datos estadísiticos marcan hechos, pero son fríos. Se supone que la larga perseverancia en década y media, sin faltar un solo mes, nos habrá hecho subir algún escalón en los algoritmos de búsqueda.

  Observar es difícil,  porque no siempre te dejan. Hay que tener una posición fija y también cambiarla si es necesario. Siempre hay alguien que te advierte. No siempre gusta que no se esté comprometido, salvo con la verdad. Vivimos en tiempos de bulos y venimos de tiempos oscuros. Según Eduardo Haro Tecglen, en su Diccionario Político (1974): El bulo sustituye a la información cuando ésta está suprimida o alterada. La existencia del bulos está en relación con el control de la información.

  Vivimos tiempos de verdades a medias y de falsedades totales. En la verdad de las mentiras, como dijera Vargas Llosa.

La pesadumbre de Pedro Sánchez


Cuando tenía un instante de descanso, cuando nadie se fijaba en él, en esos breves segundos, la imagen de Pedro Sánchez era la de la «pesadumbre», que es un estado anímico que lacera el espíritu, cuando la presión de la realidad circundante ya no permite respiro alguno. Agachaba la cabeza, nunca le hemos visto agacharla tanto, en alguien que, hasta la fecha, solía encarar y mira de frente en cualquier situación, de las muy difíciles que se ha atravesado con su gobierno, progresista para algunos y de demasiados zurcidos para otros. Los indudables logros económicos, están quedando en cuestión, o ni siquiera se habla de ellos, frente a una realidad muy adversa. El ajenjo del apoyo de JUNTS, nacioanalistas catalanes, está cubriendo de sabor amargo cualquier acción del gobierno, aunque sea la inauguración, parcial, de un complejo hospitalario en Melilla, que había que poner en marcha, mejor ahora, que no más tarde. El problema no es haber traspasado líneas rojas, sino el haber dicho y escrito que no se iban a traspasar determinadas posiciones.

En este aspecto, el relato de la disgregación de España, sea cierta o no, se está mostrando más eficaz que el de la pacificación territorial, a cambio de ciertas concesiones. Un socialista catalán gobierna en Cataluña, con el nacionalismo en el banquillo, pero el traslado de esa paz política está constantemente perturbado por Puigdemont, esté donde esté. La sensacion que se en cualquier lugar, desde los acólitos hasta los permanentemene airados, es que al ultranacionalismo de JUNTS habría que ponerle algún límite. La Ley de Amnistía para el Procés ha sido declarada constitucional, pero esa verdad ya tampoco vale, porque se ha conseguido que se dude de cualquier hecho, aunque sea evidente. En España todo el mundo sabe que la cuestión de la catalanidad permanecerá ahí, hasta otra ocasión más propicia. Un gobierno elaborar leyes anticonstitucionales, o contra la propia legalidad del Estado. Solo se cree lo que beneficia y da la razón, y se pone en solfa aquello que no conviene o nos refuta.

  Un gobierno lo sabe todo y mucho más su presidente, de ahí la indisimulable pesadumbre de Pedro Sánchez en Melilla, que sólo pudo espantar en los breves minutos de los selfies, cuando el protocolo, que no la seguridad, aflojó sus rígidos brazos. Él sabe perfectamente lo que le espera y conoce la respuesta  a esta situación insostenible. Esta cruz ya pesa demasiado,  y no hay hombros  capaces de ayudar asostenerla, porque nadie quiere el madero de otro, y Simón Cirineo solo apareció una vez. Todo empieza a ser un tormento insoportable, incluso para los ciudadanos. Ni existe una verdad, ni la espera ya nadie, pero el único camino es decirla, mostrarla.

   La estrategia crispada

En junio de 2016, el PP de Mariano Rajoy ganó unas elecciones en precario y sostuvo su gobierno hasta el 1 de junio de 2018, cuando una moción de censura de Pedro Sánchez extramuros, le arrojó fuera del Poder. Pero aquello fue zozobra y esto es pesadumbre.  Zozobra es cuando un barco, o el ánimo, se hunde sin una causa evidente; y la pesadumbre es cuando se sabe cuál es la razón del desastre presente,  pero no se conoce el momento del final, qué será más determinante, ni cuánto durará la agonía. El circo mediático lo domina todo. Los tres grandes crispadores fueron Pablo Casado, tras la caída de Rajoy, Albert Rivera, llegado para crispar y Pablo Iglesias, la crispación permanente. Como gran paradoja decir que los tres personajes políticos están desaparecidos, y en las aguas crispadas el que mejor navega es VOX, que pasó de la inexistencia en 2015, a su mayor y más voluminosa presencia en noviembre de 2019. No abracen confiadamente ese remedio.

  La encrucijada de Pedro Sánchez

No sabemos qué es verdad ni qué mentira,  en toda esta «pestilencia». Personajes terribles  pululan y viven en los pasillos de los partidos políticos. El oleaje político ruge en cualquier parte del mundo, y ante un mar embravecido, al que se oye mejor es al que mejor grita, que puede no ser el capitán del barco. El cántico de las sirenas siempre está presto a confundir. Esperar a que el temporal pase tampoco es ya una opción.

  Buscar puerto seguro, o el abrigo de un cabo. Variar el rumbo, fijar una orientación. El capitán debe subir al puente,  y contar la verdad, dar explicaciones,  de lo divino y de lo humano y pedir la opinión del pueblo,  pero solo tras haber contado la verdad. No sirven más retiros, ni cartas. En esta situación,  lo que está en riesgo es todo. Si cae la arboladura, el barco queda a deriva de las corrientes,  que son las más peligrosas.

  Hemos seguido a Pedro Sánchez en sus tres visitas presidenciales a Melillla. Nunca le habíamos visto en este estado. ! Acuérdate de mí,  cuando esta noche estés en el Paraíso ! Siempre preferir el lado de Dimas, que el de Gestas.

  

     

XIV Aniversario del Alminar


       Tal día como hoy, hace catorce años, iniciamos la andadura de caminar bajo la luz pública, en formato y espacio propio, para no colisionar con las líneas editoriales de los medios de comunicación melillenses, en el que siempre habíamos encontrado cobijo, con mayor o menor asiduidad.  Lo hicimos aconsejados por amigos, y por creadores de otros medios y de otros blogs, que hoy en día ya han desaparecido. De toda aquella actividad pretérito, solo queda en actividad, a día de hoy, el blog de La Otra Melilla.

Era un buen momento para la libertad de expresión,  aunque ya empezaban a aflorar las limitaciones.  Escogimos una plataforma autónoma, entonces reciente, WordPress, que existía solamente para alojar blogs y páginas webs, con el único fin de promover la expresión y la creatividad libres,  pero que no era una división más de otro grupo. En este decimocuarto aniversario,  podemos decir que fue una decisión acertada, porque WordPress existe por sí misma.

  Era un buen momento todavía para  la libertad de expresión porque existían plataformas, foros, infaustos o no, alojados a su vez en otras plataformas , todas ellas existentes en el mundo digital. Se iniciaba el gran trasvase de la opinión escrita,  desde el papel a hacia Internet,  que permitió y sigue permitiendo la creación de diarios y blogs digitales.  En aquel momento casi todo era gratis,  en la actualidad, no. La permanencia ya no depende únicamente  de la voluntad y de la perseverancia, también del pago de algunos cánones, que otorgan una visibilidad más digna. Aún así,  esta plataforma es la que más formatos gratuitos permite. 

   El seguimiento diário del Alminar de Melilla es de 345 vistas, y 10.000 mensuales, en su decimocuarto año.  La categoría preferida es la de Religión,  seguida por la de Historia y la de Otras Noticias. El total acumulado en todo este tiempo es de 2,5 millones de visitas, para sus casi 2800 artículos publicados. Se ha alcanzado pues una estabilidad, que se mantiene a lo largo del año. El blog se ha compartido 5000 veces a través de Facebook y X.

  A pesar de todos los excesos, las redes sociales y plataformas, son un soporte necesario para la libertad de expresión. Lo que ocurre es que hoy en día, nadie soporta la crítica. Manda solo el argumentario. Millones de fotografías, comentarios e historia, se han perdido tras la caída y desaparición de muchos servidores gratuitos .

  La libertad de expresión y opinión son garantías constitucionales, el problema es que el Poder ya no tolera la discrepancia y los espacios para debatir y escribir, son cada vez menores. Mucho de lo escrito desaparece, no todo se conserva.   Aquí la lámpara sigue permaneciendo encendida y el aceite se repone. Sí alguien necesita luz, que venga y la coja.

La procesión de las autoridades


Reflexiones del sábado santo

Todo lo que debía ocurrir, ocurrió el viernes, tal y como estaba escrito. El sábado es para la reflexión y el domingo es pura fe.

    Todo esto tiene su origen en Jerusalén, durante la Pascua judía, en un territorio bajo la administración de Roma. En algunas de las conmemoraciones participaban las autoridades romanas, de las que Poncio Pilato, gobernador de Judea fue la más célebre, tanto que pasó al Credo cristiano. Ninguna autoridad quiere que durante su mandato, se origine un conflicto así, pero tampoco quieren darle la espalda a la población y a sus sensibilidades. Este es el motivo y el origen de la presencia de la autoridad pública, en los desfiles procesionales religiosos. Es un guiño al pueblo gobernado ya también una suerte de conjuro: » y líbranos del mal», dice la única oración instituida por Jesús, para dirigirse al Padre (Abba). Los romanos eran tolerantes en lo concerniente al fenómeno religioso, pero totalmente implacables en cuanto a la supremacía de la Ley y del Estado, romano, frente a la religión. Más de 20 siglos después, seguimos en este conflicto, y en estas disquisiciones.

   Su exigencia era muy sencilla, al entrar en un edificio público, bastaba con añadir a la jaculatoria habitual de «buenos días nos de Diós», la de «y al César». Esas tres palabras finales eran, fueron y son, la causa de los conclictos más salvajes, el detonador más poderoso. La intolerenacia está siempre del lado religioso y en el ideológico. Lo opuesto sería el Estado bolchevique y la destrucción física de todo lo religioso, incluidas las personas, porque el Estado también se puede convertir en una religión.

  Las Democracias representan pues, la única posibilidad de salir indemnes de todo este oscurantismo, pero para nuestras inquietudes, son vulnerables a las intransigencias religiosas e ideológicas, que acaban transformándose en imposiciones. Las autoridades romanas imploraban constantemente la protección de todas las divinidades habidas y por haber, pero divinizaban también a las autoridades. A partir de Augusto, la deificación de emperadores fue habitual. Es más, se ha convertido en una práctica vigente hasta nuestros días, aunque se la denomina como «culto a la personalidad«, influjo y tentación de la que nadie está exento. Eso sí, santificando lo propio y demonizando lo del rival. La política mundial sigue siendo muy romana, muy pasional. La defenestración, otra práctica en uso, es también muy romana. Por lo demás,  el Estado romano no era ejemplar.

La metáfora del Viernes Santo

Los viernes son el día clave en todas las procesiones del mundo católico romano, por eso participan las autoriades, pero solo las que lo son realmente. Ocurre que como tienen público, nada existiría sin él, se suman al carro expositor todos los que pueden o quieren, sean creyentes o no, y aunque no ostenten cargo alguno. Lo que es obligado es la presencia institucional, no la personal. Ocurre también que se critica tanto al que va, como al que no lo hace. Así pues, la opinión pública tampoco deja a veces opción alguna. Solo en el mundo ortodoxo y en el prostestante, están exentos de todas estas participaciones y alternativas sin opción. En El Alminar no criticamos ni la participación, ni la ausencia, sobre todo porque quien participa en las procesiones lo hacen porque quieren, en uso de su libre albedrío. Si además se está obligado institucionalmente, entonces nada hay que decir.

  La obligación, en nuestra ciudad de todas las culturas y todas las religiones, es preservar la neutralidad institucional, y no mezclar lo político con nada religioso.  Es una obligación política, institucional, y también individual, conservar este ejemplo construido a lo largo de cinco siglos, en un mundo que busca el viento contrario. Al final, todo es incienso.

La guerra total de Palestina


  De Dresde a Gaza

   En la noche del 13 de febrero de 1945, la Fuerza Aérea Aliada lanzó sobre Dresde, una ciudad alejada de los frentes de guerra y carente de cualquier valor estratégico, una de las mayores operaciones de castigo de la historia humana. Dresde carecía de defensa aérea y la aviación alemana ya no existía. Pero Dresde era un símbolo porque fue «una de las primeras y más entusiastas al adoptar las políticas mas nauseabundas del nacionalsocialismo1» y por eso recibió un extraordinario castigo. Hay dos testigos excepcionales de lo sucedido, un soldado americano prisionero, Kurt Vonnengut y su novela Matadero 5, y el eminentísimo profesor judío Victor Kemperer, auntor de La lengua de los nazis, y que sobrevivió en la ciudad hasta su liberación. Pero hay algo que no puede escaparse, y es que el 13 de febrero acaeció sobre Dresde, porque un 1 de septiembre de 1939 la Alemania de Hitler invadió Polonia y desencadenó , ademásde la II Guerra Mundial, «la solución final del problema judio», la acción criminal más aterradora de la historia humana. Nos movemos pues en categorías máximas, no comparables con otras. ¿Cuál fue el número total de víctimas en Dresde? Aunque es imposible conocerse, se estima que el número de muertos en la noche fatídica del 13 al 14 de febrero fue de 50.000. El debate sobre lo sucedido en esta ciudad sigue sin estar cerrado.

El martirio de Gaza

Tomamos prestado el título de un autor estadounidense de origen judío, Norman G.Finkelstein, en su imprescinble GAZA, una investigación sobre su martirio, en el que aparecen dos actores principales en esta escala imparable de violencia desde 2007. Por un lado está el movimiento terrorista islamista de Hamas, de carácter totalitario, al que se describe como «cruel, horrible y lleno de odio». Por necesidades de equilibro y de la defensa de la verdad, no utilizaremos a otros autores que no sean judíos. El pensamiento político en el que nos movemos, o es claramente antisemita, o su opuesto islamófo, y no resulta útil para explicar la situación de Palestina.

La gran escalada bélica y de las matanzas, se inición en diciembre de 2008 con la operación israelí conocida como Plomo fundido. Hamas ya estaba en un lado, pero en el otro apenas tardaría en aparecer el hombre y el nombre de Benjamin Netanyahu, al frente del gobierno de Israel desde marzo de 2009, y que ya había ocupado el mismo cargo entre 1996 y 1999. No podemos soslayar, en los Estados democráticos, las responsabilidades individuales de ciertas personas, que dirigen a sus países hacia la paz o la catástrofe. En movimientos como Hamas, da igual quién esté al frente. Aun así, es imposible comparar a una milicia terrorista con un Estado, aunque sí exigir a éste último, que se aleje lo más posible en sus acciones, de los primeros. Plomo fundido asombró al mundo y entonces se trató de 1400 muertos entre la población Palestina, que hizo a afirmar Finkelstein que: «la operación resultó ser una debacle para Israel en términos de relaciones públicas«. De aquellos 1400 muertos de 2009, 350 eran niños o niñas. Sorprende leer que casi 20 años después, la situación se ha movido en los mismos parámetros, y se elaboraron informes, como el de Richard Goldstone, de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que fue extraordinariamente duro con el comportamiento y acciones del Ejército Israelí, que se autocalificaba como un «ejército moral». Los Estados Unidos, exceptuando sus actuaciones en Vietnam, siempre han evitado en lo posible las bajas civiles, a las que su sociedad y opinión pública es muy sensible. De hecho, fueron los bombardeos con napalm en Vietnam sobre la población civil, los que obligaron a las fuerzas militares estadounidenses a abandonar el país asiático, tras el enorme rechazo social a esos bombardeos.

  De Milosevic a Netanyahu

Como hemos escrito antes sobre Dresde, esta situación extrema y que ha adquirido categoría propia, y que pasará a los anales de la historia de la humanidad, no se hubiese producido, sin la abyecta y nauseabunda acción de Hamas, sobre población israelí indefensa, el día 7 de octubre de 2023. Es otro día de la infamia, que se unirá a los nombres de Pearl Habour, Torres Gemelas, Sbrenica. Aquella atrocidad, ha traído encadenada la presente situación, en la que el gobierno de Netanyahu ha sobrepasado y multiplicado por 35 las víctimas causadas por la salvaje acción de Hamas, y otras tantas veces la mortandad de Plomo fundido, que era la mayor matanza realizada hasta ahora. El derecho a la defensa, no puede ser, ni es esto.

Esto es barbarie, y la similitud con Dresde tiene razón de ser, porque en Gaza se trata de un población encerrada en una franja estreña de terreno, completamente rodeada, sin posibilidad de recibir auxilio de ningún lado, ni modo de impedir su defensa. La milicia terrorista de Hamas debía o debe representar poco más del 1% de la población allí residente. La respuesta bélica israelí ha aniquilado casi al 90% las ciudades y edicios de Gaza, ha derruido casi en el mismo porcentaje las infraestructuras civiles, y ha hecho desaparecer la totalidad de la economía gazatí. La población civil de Gaza subsiste sin agua, electricidad ni comida, y sin posibilidad de refugio. La cifra de muertes directas poracciones de guerra, y las ocasionadas por enfermedades, heridas, y falta de medicación o atenciones sanitarias, puede estimarse en torno a las 60.000, de las cuales una gran mayoria son niños. Y este último sí es el límite de la calificación moral de un ejército.

Quien quiera conocer la deriva de la sociaedad israelí, despues de 20 años de gobierno de Benjamin Netanyahu, debe leer el libro de Meir Margalit, El Eclipse de la Sociedad Israelí, prologado por el español Isaías Barrañeda. Hay dirigentes políticos que llevan a sus Estados y a sus sociedades al abismo. Por eso insistimos en las responsabilidades individuales en el ejercicio del Poder, y en la responsabilidad del voto. Su destino debería ser el mismo que el de Slobodan Milosevic. Aunque finalmente, ya muerto, fue declarado como «no responsable» de los crímenes de la antigua Yugoslavia.

Antisemitismo y genocidio, la gran cuestión

El último genocidio conocido se llevó a cabo en Ruanda en 1994, cuando el gobierno Hutu organizó el exterminio de la etnia Tutsi. La matanza alcanzó a 800.000 personas y se exterminó, a machete, al 70% de los tutsis, a razón de 365 personas por hora. ¿Alguien llama a Ruanda el país genocida? No, y quien lo hace con Israel, es porque está contaminado por antisemitismo endémico, algo que es muy dificil de erradicar en Europa. ¿Alguien llama a Putin genocida? No, y es por el mismo motivo. ¿Alguien calificaría a Alemania o a los alemanes como país genocida? No, aun cuando un gobierno alemán cometió el genocidio más atroz posible, el primero calificado como tal por la Historia Universal.

La matanza, la masacre y el trato brutal a la población de Palestina es evidente, innegable para cualquier observador. La desproporción de la respuesta de Israel ha sobrepasado cualquier previsión, y posiblemente muchas de estas acciones serán juzgadas y calificadas en el Tribunal Penal de la Haya, en unos pocos años. Quien responde con un sí o un no, a la cuestión del posible genocidio en Gaza, comete ahora un error. Plantearlo de facto es antisemitismo.  Benjamín Netanyahu es un personaje político insalvable, y será condenado por la historia.

Todo tiene un antecedente anterior. ¿Porqué la ONU tomo la decisión en 1948 de dividir el territorio de Palestina? Pues porque entre 1939 y 1945, en los Estados Europeos se destruyó físicamente a casi toda la población judía europea, y en las ciudades y campos existían más de 5 millones de ciudadanos judíos,  desposeídos de sus propiedades y pertenencias, y sin posibilidades de volver a la situación anterior.

  ¿Por qué Europa no pinta nada en el tema de Palestina? Por este mismo motivo y porque el antisemitismo sigue vigente,  solo que ya no hay comunidades judías en Europa. ¿Por qué EEUU apoya a Israel? Porque ayudaron  a la liberación de Europa y porque ellos mismos entraron en los campos de concentración y no olvidarán nunca lo que vieron.

   ¿Surgirá la paz después de esto? No hay otra alternativa,  pero debe cambiar toda la perspectiva.  Hamas y Hezbolá ya no existen y su principal apoyo, Irán y sus clérigos,  ya no volverán a ser actores internacionales de nada. La solución  estará guiada por EEUU, Israel,  la nueva Autoridad Palestina y algún país árabe,  mudos hasta la fecha.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2024/01/25/que-es-genocidio/

Quartodecimo anno ab Alminare condito


   En el decimocuarto año «ab Alminare condito» (desde la fundación del Alminar) hemos consolidado las visitas y la actividad del blog, que se mantiene estable desde 2020, el año de la pandemia. En este quinquenio, la cifra media de visitas anuales es de 120.000, y el acumulado es superior a las 600.000. Es esa estabilidad la que interesa y era el objetivo. Desde hace dos años la escritura del Alminar no está tan pendiente del acontecer político melillense, pero sin perder el anclaje con la ciudad a la que pertenece y que le da su sentido, motivación y es a la vez su causa.

Melilla es un reflejo del mundo y éste a su vez, deja su reflejo en la ciudad, de múltiples formas, como la procedencia de la emigración, la fuerza laboral, o las variaciones de la economía. Hemos resuelto lagunas y deudas pendientes en los dos últimos años, escribiendo y dejando constancia de hechos, circunstancias, y de historias a las que no habíamos prestado atención, o la importancia requerida. Hoy en día, y en el decimocuarto año desde su creación, este blog es un banco de datos sobre la ciudad, porque todo permanece abierto, disponible y sin modificaciones, desde el mismo momento de su publicación. De esto nos enteramos durante los sórdidos sucesos de las Elecciones Municipales de mayo de 2023, cuando una periodista que esperaba frente a los juzgados, alguna información sobre los políticos detenidos, nos comentó que en las redacciones de Madrid, cuando afronta alguna noticia sobre Melilla y necesitan una indagación previa, o incluso una fotografía, se dice: «Mira a ver si hay algo en el Alminar«.

Este último comentario nos lleva a múltiples reflexiones relacionadas con el respeto a «la propiedad intelectual«, a menos en lo que respecta a la obligación de citar la procedencia, los elementos consultados, y sobretodo si se utiliza alguna fotografía. Las ideas o datos son más difíciles de detectar si alguien las utiliza, porque se puede camuflar bajo una redacción diferente. No ocurre lo mismo con respecto a las fotografías, porque nadie puede hacer una fotografía igual que otra ya existente. De un día a otro, o pasado años o incluso horas, muchos factores han cambiado. Por eso las fotografías son irrepetibles. Pero esto es parte de la eterna lucha contra la vampirización de ideas, que son las realmente necesarias y las que siempre escasean.

Los artículos más vistos y otros datos precisos

Los artículos más vistos, en cifras absolutas, de toda la historia del Alminar son: Ni Franco, ni Astray, salvaron a Melilla (8156). El Cordero, la Luna y La Meca (7.532). La leyenda del Cristo de Pedro de Mena (6.485). La situación cambia en los últimos 5 años, los que hemos denominado como de la estabilización del blog, liderados por: El fuego verde (3.570); Tiempo de acacias y de podas (3466); Brote de Covid en la comunidad hebrea melillense (2.745); A Carlos Esquembri Hinojo (2.141); y Dos Papas y una sola profecía (2.140). Asombra la presencia entre los 3 artículos más vistos de toda nuestra historia, del dedicado a la desaparecida imagen del Cristo de Pedro de Mena, que data de 2011, y que, como curiosidad, es el más visto del año 2024. Esto demuestra que lo escrito cobra su propia vida y ruta, una vez que sale de las manos y cabeza de su autor. Son las lecturas las que determinan su futuro.
Las visitas totales se acercan ya a los 2,5 millones. El motor de búsqueda más usado y con el que se accede al Alminar es Google, y las redes sociales en donde más se comparten los artículos del blog son Facebook y X, con 2 millones de visitas en cada una de ellas. Esto es nuevo, y es quienes prefieren leernos desde ellas, y comentar allí. Por eso casi desaparecieron los comentarios directos en el blog. Se han reducido los artículos publicados en los últimos cinco años, aunque son más de 500, pero las cifras de lectura son las mismas. ¿Qué nos deparará 2025? Eso es lo único que no podemos conocer. El milagro es haber llegado hasta aquí.

¡ A toda la comunidad Alminarense, Feliz Año y nuestros mejores deseos! ¡A todos y cada uno de nuestros visitantes y lectores: Siempre, Gracias !