El acueducto de Las Cumbres de Huercal


Huercal de Almería no impide la destrucción de un acueducto bicentenario

El acueducto de Las Cumbres, era uno de los restos visibles de una inmensa obra pública de 1875, para llevar agua a amplias zonas de la capital almeriense. Es una inmensa obra pública llevada a cabo bajo la dirección del ingeniero Enrique López Rull, en el último tercio del siglo XIX. También es conocido como canal de San Indalecio, y aportaba agua a Almería desde la localidad de Benahadux.

En toda la zona se distinguen restos de balsas hídricas, pontones, acueductos, canales de distribución y transporte de agua, que cuentan con diferentes nombres, según la zona en la que estén enclavados. En esta zona, conocida como Las Cumbres, junto al barranco del Pollo, se encontraba el trama más conocido de esta obra pública, el acueducto de Las Cumbres, asentado sobre dos parcela de suelo terciario (servicios) de 6711 m2 y de 1712 m2 respectivamente. En la mayor de ellas se encontraba el tramo más largo del acueducto, de aproximadamente 40 arcos. No le descubriremos nada a nadie acerca de los beneficios obtenidos y obtenibles de la recalificación de suelos, tanto por particulares como por Ayuntamientos. Sobre el propio acueducto y sobre el Canal de San Indalecio hay bastante información escrita, aunque no excesivas fotos.

El Alminar de Melilla estuvo en la zona el 1 de enero de 2017, y recorrimos todo el trayecto existente, así como los canales, acequias, pozos niveladores y los distribuidores de agua. El conjunto era fascinante. Esperábamos la ocasión para dar a conocer este maravilloso y desaparecido entorno, que no debe recorrerse bajo el rigor del verano almeriense.

Huercal de Almería

Se trata de un municipio de 17.000 habitantes, a escasos 5 kilómetros de la capital, con un presupuesto anual de 12,5 millones de euros. El silencio sobre lo sucedido es completo en la página oficial del Ayuntamiento de Huercal, dedicado casi exclusivamente a la actividad industrial. No hay información acerca de cuándo y cómo fueron recalificadas las parcelas, o sobre si existía alguna exigencia para salvar el tramo del acueducto. Poco o nada se sabe sobre si existió un periodo de alegaciones, sobre si se presentó alguna, o si se respetaron los plazos.

En los últimos días del mes de julio, la constructora encargada de iniciar las obras de la nueva urbanización de chalets, derribó sin mayor dilación, todo el tramo visible del acueducto, que se podía haber integrado perfectamente en el perímetro de la nueva construcción. Hubo varios días de cierto escándalo e indignación entre asociaciones protectoras del Patrimonio, pero ahora el silencio es absoluto. Todo esto es algo que no suena mucho. Tampoco se sabe que existan denuncias contra la presunta comisión de un delito contra el patrimonio cultural, pese a que el conjunto de obras del Canal de San Indalecio, si contaba con la catalogación genérica de Bien de Interés Cultural.

Parece que, como siempre, la destrucción completa ha podido ocurrir porque no existía una protección específica sobre este elemento concreto, pero tampoco podemos afirmarlo. Lo que sí está claro, es que en lo relatico al mundo de la construcción, el buey siempre pasa por el ojo de la aguja.

Nota:https://lapalmera.org/canal-de-san-indalecio/

Chimeneas industriales en Almería


         

                      La alcoholera de Huercal de Almería

Los antiguos polígonos industriales de la mayoría de las ciudades no alberga hoy en día industria alguna. Industria es la actividad humana que transforma la materia prima en productos elaborados. En los polígonos industriales de hoy en día se encuentran casi todos los talleres y concesionarios de vehículos, almacenes o tiendas y supermercados de grandes dimensiones. Este es el caso del polígono de Huercal de Almería, población situada a escasos kilómetros de la capital almeriense. Sin embargo, casi todos tienen  vestigios de su «pasado industrial», edificios, hornos y chimeneas que son ecos sordos de otros tiempos, muchos ya olvidados.

Una de las mejores maneras de ir tras la pista de ese pasado, es la de  buscar chimeneas, algo en lo que no había reparado casi nunca. Sin embargo, la aparición en El Alminar de la profesora valenciana Gracia López, hizo que reparara y fijara mi atención en las chimeneas, que pese a estar frente a mí, día tras día, nunca me había llegado a plantear su morfología, o distinguirlas por sus diferentes usos o partes. La veía esbeltas y poco más.

 Chimeneas en Huercal de Almería

Huercal y Benahadux concentraban la antigua industria de Almería. En Huercal he encontrado dos chimeneas. De esta primera instalación industrial solo me había fijado en las dos torres cuadradas, cuya forma me recordaban la de antiguas fortificaciones musulmanas, pues son muy parecidas a algunas torres de la alcazaba de Málaga o de La Alhambra granadina. Sin embargo nunca había reparado en la chimenea que se yergue por detrás de ellas. El descubrimiento del mundo de las chimeneas, ha abierto mis ojos de modo permanente a este tipo de construcciones industriales, y en lo que pueda, contribuiré a la catalogación  que la profesora Gracia López  realiza en su blog: http://bloggracia.wordpress.com/.

Esta esbelta chimenea, conserva completo el fuste y la corona. El basamento no se ve porque está dentro de la antigua instalación industrial y que hoy es un supermercado que apenas ocupa 1/3 de lo que fuera una antigua alcoholera. Según me contó el hoy propietario del establecimiento, dentro se conservan todavía los depósitos para destilar y transforman el alcohol y los antiguos hornos, así como todo el emplazamiento y la antigua disposición de la alcoholera.

Muchos todavía recuerdan su antiguo uso, pero nadie recordaba el nombre de la alcoholera. Para la mayor parte de los que la ven, ya no significa casi nada, salvo el propio vestigio del pasado insdustrial.