Parque Forestal de Melilla


        

                El resquebrajado mirador del Geiser

     La base del mirador del Geiser o el lago del Parque Forestal está resquebrajada, apenas cuatro años después de su inauguración. Es una auténtica lástima el deterioro de las sendas y caminos del Parque Forestal, porque se invirtieron más de 5 millones de euros en lo que se denominó como 1ª Fase, que es la que actualmente disfrutamos los melillenses, a partir de la caída del Sol, porque durante el verano es imposible ir a otra hora. Muchos de los caminos y sendas del parque están ya muy deformados y en determinadas zonas el tránsito es muy difícil, porque el terreno se ha ondulado mucho y ha deformado las veredas.

           Esta es la consecuencia de no haber respetado el terreno natural y aterrazado de la antigua Granja Agrícola. Se deshizo todo, se explanó la zona, se cubrió todo con escombros, grava y relleno de suelos de diversa tipología y en algunas zonas se tapó todo con un suelo plástico y semi impermeable, que en época de lluvias, el terreno no retiene el agua y la reparte por todas las inmediaciones. En las lluvias de hace dos años, la inundación del Barrio del Industrial estuvo provocada por las torrenteras procedentes del Parque Forestal. El terreno no absorbe el agua y la que si empapa el suelo, acaba deformándolo y provocando lentos pero constantes corrimientos del terreno, que han acabado por fracturar la base del mirador del lago o del geiser.

Parque Forestal Juan Carlos I


    

     Barandillas sin embellecedores

   El Parque Forestal fue inaugurado hace cuatro años, por lo que no parece mala cifra que los embellecedores y protectores de las barandillas hayan aguantado casi un lustro. Lo que resulta desconcertante es que una vez que se advirtió la ausencia del primer panel protector (de plástico transparente), no sólo no se detuviera el proceso de desapariciones, sino que éste apreció acelerarse. Desde que hice esta foto a principios del verano hasta ahora, la pérdida de protectores de la barandilla ha continuado a un ritmo constante.

     No se entiende porque el Parque Forestal es un recinto vigilado, que se cierra a las 23h 00 y ya no se abre hasta las 09h 00. Tampoco se explica esta desaparición constante porque es una actividad que implica cierta tarea y cierta mano de obra y tampoco debe ser muy alto el beneficio obtenido por esos embellecedores de plástico o su utilidad para el reciclado.

      Solo dejar constancia de las curiosas actividades industriales de Melilla y la ausencia de mantenimiento de las cosas, pero sin mayor importancia.

Partiendo La Granja Agrícola


                    La Granja Agrícola dividida en dos

     La Granja Agrícola, redenominada Parque Forestal falsamente, porque no hay masa forestal por ningún lado, era un espacio único y digo único, no porque fuera excepcional, que lo era, sino porque conformaba una unidad y como tal debería haberse conservado y acondicionado. Si embargo, el Gobierno de Melilla, que presume de respeto al Medio Ambiente, ha decidido dividir el antiguo y único espacio de La Granja Agrícola en dos mitades, que serán atravesadas por una carretera de asfalto, pagada a precio de oro, como siempre, pues los escasos 200 mts. que separa la calle Mustafa Arruf de la carretera del Aeropuerto, costarán a las arcas públicas casi el millón de euros.

     Lo lastimoso es que sólo hayan sido capaces de hacer un decorado, bonito pero decorado al fin y al cabo, de la antigua Granja Agrícola, con escasísimas zonas de sombra y con un suelo artificial, en el que las especies autóctonas brillan por su ausencia. Hay demasiada flor de maceta o centros de mesa, pero la vegetación es escasa y la masa forestal casi nula. Los problemas de mantenimiento son numerosos y lo van a ser más, pero ya dedicaré atención a ese aspecto en su momento.

    Lo que interesa ahora es que han roto la unidad física del Parque Forestal Juan Carlos I y han decidido atravesarla por una carretera, que desembocará inevitablemente en otra rotonda, que se acumulará junto a la ya existente en la parte alta de la calle Jiménez e Iglesias y la carretera de Hardú. Tendrán que rediseñar todo el tráfico de la zona, con lo que auguro nuevas y torturantes obras, futuros e irresolubles embotellamientos, en una zona con tanta densidad de tráfico como la de la mega rotonda de Alfonso XIII. En esta zona confluye el tráfico del Aeropuerto, el del Barrio Chino, la salida del Colegio de Los Altos del Real, y la entrada al barrio del Real, desde la carretera de Alfonso XIII y de los Colegios Enrique Soler y Juan Antonio Fernández. Todo un nudo de tráfico para añadir un vial mas y una nueva rotonda.

         Todo esto, siendo malo, y fuente de futuros problemas y de gastos, no es lo peor. Lo pero y con mucho es que han seccionado La Granja Agrícola en dos mitades irreversibles, para hacer un nuevo e impracticable secarral. Aquí están las fotos, los hechos y el coste.