Antes que nada estaban el agua y el lodo original, y en ellos surgió la vida, en forma de bacterias. Cuando se dice que se busca agua (congelada) en otros planetas, o más allá de del Sistema Solar, en porque dentro de ella pueden existir bacterias, o vida, aunque sea en estado de congelación. En el espacio exterior reina el frío absoluto, salvo en los planetas que tengan una estrella cerca, pero no demasiado.
Hoy se investiga sobre las bacterias y sus propiedades, como barrera para los destrozos que se han hecho en el planeta en los dos últimos siglos. Las bacterias se adaptan a todo tipo de situaciones, e incluso pueden regenerar su entorno. En las inmediaciones de la central nuclear de Chernobyl, se han encontrado hongos inmunes a la radiación, o que incluso la aprovechan para desarrollarse. La vida microbiana no se extingue nunca, siempre encuentra un modo de salir adelante.
El cansancio y el desánimo se está extendiendo por una ciudad, que estaba en estado de abandono y de desidia completa. El parón forzoso impuesto por la pandemia, y la actividad ralentizada durante tantos meses, hace que la entropía (la tendencia natural de cualquier sistema hacia el desorden) esté ganando terreno por todos lados, en cualquier circunstancia.
Este lugar, que en principio no vamos a identificar, es el ejemplo de la mayor batalla perdida de la gestión de la ciudad, en los últimos 20 años, o quizá más. En su momento había vida, no microbiana, en formas más evolucionadas, como peces y ranas. Las aves entraban hasta el lugar para alimentarse o acicalar su plumaje. Era una lugar de reposo, antes de que la noche las obligase a volver a sus nidos. Ahora no hay nada, solo bacterias, que también es vida, pero en otra fase.
Todo resulta extraño en este lugar, los colores, las algas crecientes, la inmovilidad absoluta, nada. Luego los helicópteros volvieron a sobrevolar la ciudad.
Imaginamos una pasarela sobre un río infectado de cocodrilos. Es estrecha pero suficiente. Sólo hay que mirar al frente y no cometer errores. La mujer de Lot miró hacia atrás y le alcanzó el estallido que destruyó a las ciudades de la Pentápolis. Estaba avisada. Esa es la situación. Un error y se está fuera. En la política no hay amigos ni parientes. Estas son las reglas durante el tiempo en el que se desempeñan cargos públicos, ya sean los electos, o los de 2ª línea, también conocidos como de confianza. En el asunto de la boda en la carpa, con los datos conocidos, no parece haber afectados integrantes del gobierno de la ciudad.
Como concejala encargada del oficio civil de la ceremonia acudió Dunia AlmansouriUmpierrez, vicepresidenta de La Asamblea y Consejera de Hacienda, en uso de sus atribuciones y deberes legales. No permaneció allí, ni consta la presencia festiva de algún otro miembro del gobierno (salvo prueba en contra). En cuanto a la Vicepresidenta de la Asamblea nada puede reprochársele, porque las bodas no están prohibidas durante el Estado de Alarma. En este nuevo ataque al gobierno, hay una torcida intencionalidad en su origen, porque no se menciona la no prohibición de la celebración. No fue un acto ilegal o clandestino, como decenas de fiestas que sí se celebraron, pero no era conveniente, porque estábamos en el periodo de mayores restricciones, y en el día más vigilado, el 31 de diciembre. Era una celebración inadecuada en casi todos los sentidos, tratándose además, de una cargo de confianza del Gobierno de Melilla, y que comprometió, de modo tangencial, a una de las políticas más reputadas y veteranas de la ciudad.
Cuestiones sobre la carpa1
El Real Decreto 929/2020 de 25 de octubre, por el que se decreta el Estado de Alarma dice lo siguiente: Existe evidencia de que el contacto social, en espacios tanto abiertos como cerrados en los que no se guardan las debidas medidas de distanciamiento y prevención, conlleva un alto riesgo de transmisión del virus. En este sentido, la experiencia de meses anteriores confirma cómo la adopción de medidas restrictivas en ciertos establecimientos y actividades tiene un impacto directo en la reducción drástica de los brotes epidémicos y los casos asociados vinculados a tales contextos.
Una de cada cuatro personas se contagia en encuentros sociales ya sea privados o públicos: Sin embargo, respecto a los principales focos de contagio actual, el estudio de los brotes notificados por las comunidades autónomas revela que son los encuentros familiares y sociales, bien en el ámbito privado o público el principal entorno en el que se producen agrupaciones de casos, suponiendo casi un tercio de los brotes e implicando más de una cuarta parte de los casos. Esta evidencia de los contagios, es la que lleva al Gobierno de España a limitar los contactos familiares durante las fiestas navideñas en un máximo de 6, y a limitar de modo sensible el aforo en los establecimientos de hostelería. El desarrollo de este escalón corresponde a las Autonomías y ayuntamientos: Tanto las limitaciones a la permanencia de grupos de personas, como las referidas a la entrada y salida de territorios serán eficaces en el territorio de cada comunidad autónoma o ciudad con Estatuto de autonomía cuando la autoridad competente delegada respectiva lo determine, la cual también podrá modular, flexibilizar y suspender la aplicación de estas medidas.
Los puntos oscuros
Si algo queda claro en toda la normativa consultada y de todos los reglamentos de comunidades autónomas, es que el número máximo de personas en un convite de bodas no puede pasar de 100 si la celebración es exterior, ni de 50 si se trata de interiores superiores a los 500 m2 . No se puede citar el aforo del local en tiempos de normalidad, como hace Latif el Fahmi, en su cuenta de Twitter, porque el aforo máximo está regulado en su máximo, por el Decreto del Estado de Alarma antes mencionado. No existe un lugar más al aire libre que un campo de fútbol, y sin embargo no se permite el acceso a los estadios. Esto nos daría una cifra de 160 personas, a todas luces excesiva, que no se alcanzó ni siquiera el Día de Melilla.
Sin embargo, el afectado, en vez de caminar por la senda de las disculpas y de las explicaciones, escoge el de la amenaza velada y el de la descalificación. Esto sí va contra toda norma de actuación pública, y lejos de zanjar el asunto, lo eleva de categoría. No ha existido ninguna conspiración de servicios secretos, pues los vídeos fueron subidos a las redes sociales por los propios invitados, que son los únicos que suelen hacer fotografías en las bodas.
Lo que sí está rigurosamente prohibido durante las celebraciones son los bailes, pues todos los reglamentos especifican que los asistentes deben permanecer en sus mesas todo el tiempo. Ahora falta saber el número total de asistentes, si existió un registro nominal, y también la fecha en la que fue encargado el evento, porque determinará el grado de conciencia sobre el mismo. Lo que también es obligatorio, en este tipo de celebraciones, legales y permitidas por el Decreto de Estado de Alarma, es la firma y autorización de la autoridad competente, que debe tener conocimiento de la misma.
Habrá pues que dar explicaciones, y eso en una Democracia no supone humillación alguna. Esto determinará en qué estrato de responsabilidad se sitúa este gran enredo.
Esta idea ya supo verla Coalición por Melilla hace al menos dos campañas electorales locales. La expansión natural del centro de la ciudad se dirigirá hacia el Rastro, al menos en las calles García Cabrelles, Gran Capitán y García Margallo, hasta la línea de corte con la calle Almotamid. El Mercado Municipal, al que ya solo le quedan una docena de puestos activos, deberá ser sustituido por una instalación más moderna en la siguiente década. El Mercado Central, antigua sede del Instituto General y Técnico de la ciudad, fue un apresurado parche para solucionar «el escándalo del cemento con aluminosis» de la época de Unión de Centro Democrático». Otras áreas colindantes, como la de los pabellones militares de las calles Infantería, Camilo Barraca, general Weyler y Vara de Rey, tienen la mayor parte de los edificios vacíos. Esto asegura la rentabilidad y posibilidades del mercado inmobiliario hasta la mitad del siglo XXI.
El Partido Popular se incorporó a ella en la última campaña (2019), pero imaginando la zona como el Toledo de Alfonso X el sabio, y su escuela de traductores de Toledo, en lo que denominó como el «barrio de las lenguas». Los dos partidos melillenses con más amplia base electoral, tienen relaciones de diversa índole, con el sector de la construcción e inmobiliario en nuestra ciudad, por lo que conceden a este campo una especial atención. Fue Karl Marx el primero que analizó la importancia de la economía sobre la política, y la relación entre ambas. También sobre la capacidad de influencia y dominio de lo económico sobre lo político. La diferencia solo está entre lo económico como fin del lucro privado, o la economía como instrumento del desarrollo social.
El nuevo eje de la ciudad arrancará en la Plaza de España y finalizará en la del Rastro, conectando la Avenida con la calle García Cabrelles, en lo que deberá ser la nueva Gran Vía de Melilla, y en la que también deberá ser también su denominación. Aunque no lo parezca, la propia Avenida y todas estas calles mencionadas, están llenas de edificios vacíos, como hemos ido escribiendo a lo largo de todos estos años. En una cuidad sin posibilidades de expansión física, el suelo es oro, es todo. El nuevo poder, o la capacidad de transformación de la ciudad hacia el futuro, se decide desde las áreas de Economía e Infraestructuras
El pasado mes, un viejo amigo del Alminar, residente en el mismo lugar de exilio que Boabdil, en la comarca de la Alpujarra, nos llamó para lo que parecía el talado de una palmera con inclinación imposible, en un viejo solar abandonado contiguo al callejón del Rastro. La palmera sigue en pie, pero pudimos observar el grado de deterioro y abandono de la zona, el polo oeste del nuevo eje de desarrollo. Todos los edificios están vacíos y tabicados, y los que no lo están ahora lo estarán antes del fin de esta década.
La transformación de Melilla en una urbe moderna, acorde con el siglo y el resto del país, debe pensarse y proyectarse ahora; con el mayor consenso posible. Hay terreno para construir de un modo razonable y pensando en el conjunto de la sociedad melillense, estrechando el margen a la especulación y al crecimiento desordenado, que es lo que ha acontecido en la última década. Este nuevo eje tiene posibilidades sobradas, porque hay mucho suelo, y gran parte de los edificios son de una única planta, por lo que crecerán en altura.
Existe algo más que queremos escribir ahora, aunque nos será imposible verlo. Quizá algún buscador del futuro localice esta frase, y este blog. Melilla vivirá el 6º Centenario de su conquista, en 2097, como una ciudad muy distinta, pero española. Las bases de esa ciudad, pueden empezar a asentarse ahora. No faltarán problemas, pero se alcanzará ese objetivo.
Empezamos con la peste y acabaremos con ella, y ese acabar tiene un doble sentido. Hemos repasado frases anticipatorias, entre los artículos de diciembre de 2019 y enero de 2020, cuando nadie sospechaba nada, pero algo flotaba en el ambiente. En esas situaciones, el subconsciente libera frases ambiguas, que conectan con hechos que se producirán después. Las profecías aparecen primero y la historia tras ella.
En septiembre de 2019 la procesión de la Patrona de Melilla se quedó en las puertas de su templo por segundo año consecutivo. Era un hecho anómalo que solo pudimos intuir: No parece existir en los anales y crónicas religiosas de la ciudad, un precedente de esta magnitud y alcance, al que no nos atrevemos a otorgarle un significado trascendente, al menos de modo público, pero lo tiene. Quien repase las profecías de los oráculos griego podrá darse cuenta de inmediato de lo ambiguo de sus mensajes, incluso de sus doble lecturas e interpretaciones.
En ese mismo mes de septiembre, el día, el sorteo de la Rifa de la Caridad premió al número 100, un número extraordinariamente bajo, en el sorteo inmediato al día de la Patrona, y que en la terminología local se conoce como «la muerte». El año 2019 fue un año político. Nos enfrentamos a dos elecciones generales y eso ocultó absolutamente todo, pero seguían ocurriendo cosas que no habían sucedido antes, como el golpe de viento que arrancó la roseta de madera de la capilla del Centro Asistencial, y a la que llamamos «el viento del diablo». Esto ocurrió el 26 de noviembre. Apenas dos días antes, y en una exposición sobre Biblias luteranas, realizada por la organización evangélica Amiel, otro golpe de viento tiró al suelo las piedras de cartón que representaban el sepulcro de Cristo. Acabábamos de fotografiarlas en el instante anterior y tenemos las dos fotografías.
Entre los mil misterios de la pandemia que asola el mundo, y que probablemente nunca se aclararán, se encuentra el de su origen temporal. Cuando algo se detecta es porque ya lleva existiendo unos cuantos meses. Hoy parece una evidencia que el virus se estaba ya posicionando en el mundo en el último trimestres de 2019, de ahí su aparición simultánea y veloz en muchos lugares del Planeta. La peste siempre viaja rápido y suele llegar hasta el último rincón. El 1 de febrero de 2020 ya era visible en Alemania y el 9 de febrero en Francia, pero todavía eran solo noticias. No se escribían opiniones ni comentarios en la prensa escrita. Seguía considerándose un problema de China. La desaparición total de la prensa en nuestra ciudad nos ha aislado de muchas opiniones y comentarios.
El día 31 de diciembre de 2019, en la despedida y saludo final del año, escribíamos esto: El mundo se renueva constantemente, aunque a veces sí puede cambiar en un solo día, como por ejemplo el 2 de enero de 1492, fecha de la entrada de los Reyes Católicos en Granada. Los años se encadenan unos a otros, y el primer día del año es igual al anterior, pero efectivamente, «el mundo puede cambiar en un solo día». Para todos, en España, cambió el 14 de marzo de 2020.
Los datos de la Peste de los murciélagos o Covid 19
Quizá nunca llegue a aclararse el origen físico y la causa biológica de la presente pandemia, pero los datos son extraordinarios. Hay 83, 5 millones de infectados y 1, 8 millones de fallecidos. Estados Unidos es el país mas afectados. Su cifra de víctimas (345.844) se aproxima al total de bajas de la Fuerza Expedicionaria Estadounidense (AEF) en la II Guerra Mundial (404.399). En España, el 9º país en contagios, los fallecidos (50.837) quintuplican la cifra reconocida de víctimas mortales en la catástrofe de Annual, trágica efeméride de la que se cumple ahora su centenario. Rusia (56.798) cuadruplica ya la cifra de muertes registradas en la guerra de Afganistán (13.310).
Si algo queda claro ahora, es que la pandemia ha triturado cualquier país y cualquier tipo de gestión (neoliberal, conservadora, socialdemócrata) con independencia del desarrollo de su sistema sanitario. Los países del llamado G7 han sido barridos por la epidemia, sin importar su orientación económica. Persiste el misterio de la República Popular de China, el origen geográfico de la peste, y el enigma de la contención de la infección en su territorio. El 1 de febrero de 2020, el diario El País confiaba en que China contuviese su problema sanitario, pero en ese día y en ese momento, el virus ya estaba en casi todo el mundo. Tampoco han existido variaciones significativas entre invierno y verano, entre calor y frio, entre hemisferios sur o norte.
Así empezamos el año, el segundo que conviviremos con la pandemia, porque el término peste sigue asustando. Ya contamos con varios tipos de vacuna, que empiezan a distribuirse por todo el mundo. De aquí debería sacarse la idea de que ya no puede dejarse a ningún país fuera de las mejoras y avances sanitarios, o fuera de cualquier avance humano.
Mientras tanto seguimos afirmando que es posible evitar el contagio, pese a que sigamos en manos del azar. Las vacunas llegarán a todos, pero tomará su tiempo, al menos el año completo. Europa no es China. Así pues, desde El Alminar deseamos para toda nuestra comunidad alminarense, en el año que se abre: Salud, trabajo, esperanza y paciencia.
Nos definimos así casi desde el principio. Esa fue y sigue siendo nuestra principal intención, la de observar, para luego compartir lo observado. Para observar es mejor tener un punto fijo, en el que sentirse cómodo, pues se permanecerá en él mucho tiempo, o incluso tener varios, para percibir la realidad cambiante y luego poder mostrarla y compartirla. Este es nuestro décimo año, en el año que nadie imaginaba. Hemos visto muchos cambiar muchas cosas, y también hemos cambiado aquí dentro, aunque a veces ese cambio se dirija en tono de reproche: «es que ha cambiado, ya no es lo mismo». Claro, porque aquello que no cambian son las rocas y los entes inertes, o el pensamiento fosilizado. Lo que es previsible acaba por aburrir. Siempre se busca algo nuevo, una nueva instantánea, una nueva visión.
Desde el pasado mes de septiembre, hemos vuelto a recuperar de modo constante la cifra de 10.000 visitantes mensuales, enlazando con las cifra similar de una año antes, en septiembre de 2019, fecha en la que por primera vez en muchos años, las cifras de visitas descendieron por debajo de ese límite. Esto muestra que hemos conseguido la necesaria renovación, imprescindible para una blog de estas características. Hay que renovarse, manteniendo a la vez la esencia y la naturaleza de aquello que nos define y que nos hace diferentes. El Alminar se ha hecho más pequeño, pero también ahora es más estable, más sólido. Melilla es nuestro objeto de observación, porque es la ciudad que compartimos.
El Alminar es también muy visual, por eso siempre hemos cuidado las fotografías. Las imágenes de aviones siempre son atractivas y también; La parábola del avión (en el principio de la pandemia) ha sido la entrada más vista del año. El vídeo sobre El Fuego Verde (alguien nos dijo que era cosa de brujería) es la que le sigue en visitas. En este top de las 5 entradas con más visitas, las siguiente son: Tiempo de acacias y de podas, En la muerte de Miguel Ángel Roldán y Luis García Alix y el asesinato de García Lorca, la entrada que provocó el cambio de denominación de esa calle. Este es un somero balance de un año dominado por la pandemia, de la que empezamos a escribir el 26 de febrero, y que nos acompañará durante la mayor parte del año próximo.
Felices Navidades desde El Alminar
Es Navidad, y por primera vez las familias no podremos juntarnos para celebrarla, pero al igual que a generaciones anteriores les tocó vivir la Guerra Civil y posteriormente la II Guerra Mundial, a las generaciones presentes, nos ha correspondido una pandemia o peste, que tanto da, casi un siglo después de la pandemia de «gripe española» , que además quedó unida al año final de la I Guerra Mundial. Siempre existen circunstancias peores y al menos, ahora el sistema sanitario está muy desarrollado en gran parte del mundo. Habrá que estar atentos y exigir que las vacunas para el virus del Covid 19, alcance sin excepción a todos los países del mundo. Este será nuestro deseo para el Mundo.
Para todos los lectores/as de la Comunidad alminarense, para todos los comentarista, los que aún quedan y también para los que fueron en algún momento, les transmitimos nuestros de deseos de Paz y Felicidad para todas las personas de buena voluntad. También queremos que la luz de la Navidad alcance e ilumine, a todos y todas, sin excepción. Si se sale a buscar la Navidad, se acaba encontrando.
Las Erinias o airadas, eran las diosas griegas de la venganza, que pasaron al mundo romano como las Furias. En cualquier caso, todos, tanto hombres como mujeres, procuraban pronunciar sus nombres, para evitar que ellas cayeran sobre ti. Todas las Furias se han desatado en forma de vendaval sobre las diputadas melillenses, consejeras de Educación y Cultura, y en en caso de Gloria Rojas, Vicepresidenta 1ª del gobierno de Melilla. En El Alminar de Melilla no acertamos a dar con la causa de tanta crítica airada que recae sobre ellas. Aunque el nombre de Elena esté inseparablemente unido al de la Guerra de Troya, no es menos cierto que la atención y el rigor crítico que recae sobre la consejera Elena Fernández es implacable, haga lo que haga, o aunque deje de hacer. El más reciente caso es el de la instalación de Las luces Interculturales en la plaza de Menéndez Pelayo, en la que se ha criticado absolutamente todo.
El asunto está cobrando tales proporciones, que incluso se forman vendavales nunca vistos en actos que ellas organizan o en el que están presentes, caso del 17 de septiembre y su suspensión obligada, por un temporal que se concentró solamente en esos minutos críticos en el que se deciden las cosas. La propia instalación del Belén, de la discordia, también estuvo marcada por el temporal de poniente más feroz que se recuerda.
Es cierto que un gobierno, como colectivo, cuenta con suficientes medios de defensa (portavoces, jefes de prensa) pero paradójicamente, un representante del mismo, está a merced de las críticas más airadas, sin que pueda responder de modo personal a esos ataques. Parece que la estatua de Franco, instalada en 1979, es responsabilidad de ambas consejeras, y no de todo el Gobierno y de toda la Asamblea de Melilla. Lleva casi en el mismo lugar más de 40 años, pero no se soporta un solo día más su presencia. Resulta enigmática esta manera de medir el tiempo y el grado de la ofensa, según a quien corresponda el hecho o la responsabilidad; más grave siempre si se trata de una mujer
En este blog nunca se ha defendido a quienes cuentan con suficientes medios para hacerlo por sí solos o solas, salvo que concurran las causas de ataques injustificados o de manifiesta desproporción, como parece ser el caso presente. Tampoco es que necesiten la escasa ayuda que pueda proporcionar este blog, porque son mujeres empoderadas y muy competentes, cada una en su área de representación. Sin embargo, sí asombra todo lo que está sucediendo en torno a ellas, en el que no hay un solo día en el que no se pidan sus dimisiones.
Nuestra atención está fijada sobre ellas y sobre este gobierno, el único posible, porque el ruido de fondo es inmenso, tanto que incluso aunque tuviéramos proyectadas otras narraciones, las circunstancias nos exigen mirar en la misma dirección. Esperemos que ese portal de Belén, correctamente instalado, en un lugar muy visible y accesible, traiga la paz y la luz necesaria a los espíritus, para seguir afrontando estos tiempos, y los venideros, que serán igualmente duros.
En días pasados, la escritora y poeta Encarna León, enlazaba un recuerdo de una casa en la avenida de Castelar, como la residencia durante años del poeta melillense Miguel Fernández. Ese no era un dato conocido, pero sí el de su casa de nacimiento, sita en otra avenida, la de La Duquesa de la Victoria. Justo en la calle de atrás y paralela, la del pintor Murillo, se encuentra la casa natalicia de Juan Guerrero Zamora, escritor y también melillense. Salvo ellos, Fernando Arrabal y José Tallaví, pocos literatos vinculados a la ciudad cuentan con reflejos y recuerdos en las casas en que habitaron o nacieron.
Otra calle más atrás y también paralela, la del pintor Fortuny, cuenta con el edificio en el que vivió la poeta, escritora y Académica de la Lengua, Carmen Conde Abellán, concretamente en el número 6 de la calle Fortuny. No vamos a hacer escarnio de políticas pretéritas de nombramientos en el callejero, pero si vamos a proponer nuevos nombres, a la luz de este recuerdo expresado por Encarna León.
En el edificio de alberga la tradicional tienda de confecciones Castilla, fue antaño residencial y también pensión, en la que se alojó o residió, el primer premio nobel de Literatura español, el poeta Vicente Aleixandre. Del como y porqué estuvo en Melilla poco se sabe, pero Juan Rubi, propietario del inmueble y de Confecciones Castilla, pudo contarnos, que tenía una extensa correspondencia familiar con el poeta y Nobel español. Eso es algo que podría ser catalogado, escaneado y puesto a disposición libre de los investigadores melillenses y del mundo. También debería colocarse una placa conmemorativa. Hasta la fecha, el único dato histórico que podemos leer en un edificio, es la plaza de «aquí residió Franco«, que además miente. En las placas hay que recordar verdades. En la que fuera residencia de Carmen Conde, también.
En la década de 1980, en el primer ayuntamiento socialistas tras la restauración de La Democracia, se puso nombre de poetas a las calles del Barrio de Ataque Seco, que hasta ese momento solo eran nombradas con letras del abecedario. Allí tiene su calle el melillense Miguel Fernández. El gobierno anterior, que tenía mucha prosa, pero poco verso y métrica, colocó tres calles con estos nombres: plaza de los poetas, callejón de la poesía y calle de las rimas. Hoy pensamos, que la plaza de los poetas bien pudiera llevar el nombre de Encarna León, porque es el barrio de los poetas ,y porque dedica parte de su vida al recuerdo de grandes figuras literarias melillenses, tanto como a su propia obra.
Hay que revisar ya el callejero, y crear un comisión para cambiar al menos un centenar de calles. Hay que reducir el peso militar en lo posible, e incorporar a la sociedad civil, y también de modo paritario. Con cada nombre de varón hay que incluir a una mujer. Nombres y propuestas no faltarán, y deben hacerse con rigor y sin amiguismos ni afinidades personales. Faltan nombre como Antonio Abad (escritor), Bibinha Benbunan (directora escuela de enfermería), Fatima Benchacra (1ª mujer empresaria rifeña), Carlos Baeza (artista) Juan López (escultor).
Propuestas no faltan, solo hay que hacerlo. La pandemia va a seguir al menos, todo el año próximo. No se puede dejar caer la ciudad. El trabajo telemático está ahí.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.