Noticias y profecía sobre Santa Sofía


                 El próximo día 24 Santa Sofía retornará al culto islámico

          Enrique Delgado

         En el Hadiz 1º, Abu Hafs Umar Ibn al Jattab, escuchó decir al Mensajero de Allah  lo siguiente: «Ciertamente, la recompensa de los hechos se juzga de acuerdo a las intenciones, y cada persona será recompensada según su intención». O lo que es lo mismo: los actos valen por su intención. Siempre me ha gustado este Hadiz 1º, porque se refiere a la verdadera intención y motivos por los que se hace algo. No son válidos los motivos por los que decimos que lo hacemos, sino realmente aquellos por  los cuales lo lo llevamos a cabo.

          ¿Cuáles han sido los verdaderos motivos que han llevado a Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, a restituir el culto islámico en la antigua catedral de Santa Sofía? Esos los sabrá él, pero el debate en Turquía prosigue, porque no todos están de acuerdo con este giro que ha imprimido Erdogan al propio monumento, declarado como Museo en 1934, por el fundador de la República de Turquía Mustafa Kemal Atatürk.

          Desde que dimos esta noticia (1), ya se han producido 4 derrumbes en las murallas de la antigua Constantinopla, según reportan las agencias de noticias de Turquía, como dokuz8news. El temor y el descontento crecen entre los estambulíes y algunas opiniones llegan a través de las redes sociales. Un poderoso terremoto derribó completamente la mezquita del Fatih en 1766, Mehmet II el conquistador de Constantinopla, erigida sobre la demolida iglesia de los Santos Apóstoles, que quedó arruinada tras la conquista.

          ¿Qué está derribando las murallas de Constantinopla, acaso pequeños movimientos sísmicos? Según el especialista turco en terremotos Naci Görür: estamos en el último periodo antes de un gran terremoto en Estambul. El doctor Ali Erbaς, director de Asuntos Religiosos del gobierno de Turquía, afirma que: las peticiones para la conversión de Santa Sofía en mezquita, han llegado desde todos los países musulmanes. Mientras tanto, los preparativos continúan para el primer acto de culto islámico en Santa Sofía de Estambul ( desde hace casi un siglo) y que se celebrará el próximo 24 de julio, y al que solo podrán asistir 500 personas en el interior del templo.

                 El Pantocrátor y la Theótokos serán oscurecidos durante los rezos

        Los mosaicos más famosos del mundo, los de Cristo Pantocrátor y el de la Theótokos (Madre de Dios) serán oscurecidos durante los rezos islámicos. Esta es una acción que provoca temor entre los especialistas, porque no se considera una acción correcta. El debate es muy intenso entre todas las esferas sociales de la capital histórica de Turquía. Son también muchos los que reprochan a Erdogan su cambio de actitud hacia la antigua catedral bizantina, que siempre defendió como museo. También hay quienes reprochan al mandatario turco, la utilización de la religión con fines electoralistas. Esto enlaza con nuestra reflexión inicial de que «los actos valen por su intención» (acts are worth their intention). El doctor Ali Erbaς también ha afirmado que se creará una madrasa o  escuela coránica en Santa Sofía.

               ¿Es necesario esto en la ciudad con la mayor cantidad de mezquitas, entre las que se cuentan las más espléndidas y bellas del mundo? En la opinión de muchos estambulíes, no. Es más, se muestran temerosos de que este segundo oscurecimiento de los mosaicos bizantinos, que representan a Cristo y a a la madre de Dios, puedan traer alguna desgracia hacia su capital. El gobernador de Estambul, Yerlikaya, ha afirmado que protegerá a Gli, la gata que habita y guarda a la antigua catedral bizantina.

                 A los que comparan Santa Sofía con Córdoba, hay que decir que todos los monasterios e iglesias bizantinas que no fueron destruidos durante el asalto a la ciudad, acabaron convertidos en mezquitas, sin excepción alguna. Solo Santa Santa Sofía, Santa Irene y San Salvador de Chora, fueron declarados museos, por el fundador del Estado turco Atatürk en 1934.

                          Los mosaicos religiosos bizantinos serán oscurecidos durante los rezos islámicos (5 al día) y sobre ellos se proyectarán versículos del Corán. Esta obligatoriedad de las cinco oraciones, restringirán mucho las visitas turísticas a Santa Sofía, y la libertad de movimientos de los visitantes. También hay quienes opinan que las acciones del Presidente de Turquía irán más allá, en lo que respecta a los monumentos bizantinos (antiguas iglesias y monasterios).

 

Nota: (1)https://elalminardemelilla.com/2020/05/05/derrumbe-en-las-murallas-de-constantinopla/

 

 

Historias de la calle de San Miguel


 

 

           El Alminar tiene una fuente principal, y luego se nutre de aportaciones, comentarios y colaboraciones. Hace unos días nos llegó un fotografía antigua de una familia en la calle de San Miguel, la primera calle de Melilla, en donde estuvo la primera iglesia mencionada tras la conquista. Nos la envió una antigua residente en la ciudad, Almudena Otero, y es tan interesante, que merece una entrada dedicada a desvelar los misterios que alberga esta zona, a la que denominamos como Área 51.

                    La Ciudad Vieja o Pueblo, languidece desde hace décadas, sin un plan sólido para su posible resurgimiento. El único que tuvo en proyecto válido fue el alcalde Gonzalo Hernández, al decidir edificar allí unas viviendas de protección oficial. Ese núcleo población ha asegurado unas supervivencia mínima, pero desde entonces, y van ya 30 años, no se ha hecho nada más. La dificultad de los accesos, las amplias zonas abandonadas, la ruina creciente, y la falta de un plan, dificultan su futuro. La noticia de que pervivirá la Fundación Melilla Monumental, no nos produce ninguna sensación, salvo que se abra de verdad a otras aportaciones, menos dogmáticas e intransigentes que las que han regido hasta ahora. No lo decimos por la propia Fundación, sino por la nomenclatura que ha impuesto sus doctrinas, baja las anteriores autoridades de Cultura.

                                          Desvelando el Área 51

              El conjunto de calles que conforman este Área (San Antón, Alta, Ledesma, Plaza de doña Adriana, Soledad, Iglesia y San Miguel) son las que dan una idea del urbanismo original, previo a la conquista, en las pocas casas que quedan en pie. La calle de San Miguel está arruinada y solo quedan tres viviendas habitadas con fachada a esa calle, entre ellas la casa Mesón del Manco. En la calle San Miguel estuvo el primer cementerio de la ciudad.

                  Las más significativa de todas esas casas son dos, la de los Cuatro patios (incomprensible su demolición) y la Casa Lafont, que albergan restos significativos en su interior. Es la zona arqueológica del Área 51, que debería abrirse a la investigación arqueológica científica, con participación de universidades como las de Málaga, Córdoba, Granada o Sevilla. Esto daría mucho realce a la ciudad, y generaría gran cantidad de noticias e interés cultural sobre la misma, con la posibilidad de publicaciones y proyectos posteriores. Lo que ha habido hasta ahora, desde la expulsión de la ciudad de Noé Villaverde (2002) no ha sido ni puede calificarse como investigación arqueológica. Se ha vivido de sus rentas, pero no se ha llegado más allá. El arqueólogo ceutí nos dejó una copia de sus memorias arqueológicas, y aseguramos que no se ha avanzando en nada.

                        El patio de la Casa del Gobernador debe ser abierto al completo, incluido el que pertenecía a la antigua Caja de Reclutas. Que en 20 años no se haya progresado en la zona abierta por Noé Villaverde, y se haya permitido la degradación de toda la zona, no tiene justificación alguna. Hay que derribar muros, levantar el suelo y «que aparezca lo que tiene que aparecer» o lo que quede.

                          La Casa de los Cuatro Patios muestra el acceso a lo que podría ser un aljibe, o una cavidad bajo tierra, que podría proporcionar sorpresas históricas. En la Casa Lafont aparece lo que podría ser la antigua tronera de un fuerte, que no tiene explicación, y cuya existencia no aparece mencionada en parte alguna, salvo en los planos ocultos, esos que siempre aparecen, cuando se encuentra algo comprometido.

               En El Alminar, nuestro agradecimiento será eterno hacia Joaquín Rodríguez Puget, el ingeniero e historiador, que publicó toda la verdad conocida sobre Melilla la Vieja.

 

 

            

 

 

 

El edificio del cine español


                 El 27 de agosto de 2018 las excavadoras arrasaron las paredes de lo que en su día fuera el Cine Español del barrio del Real. Desde algunos años antes era ya solo un solar vacío, sin cubierta, y lleno de escombros y de basura. Su última función fue la de carpintería, lo que permitió conservar su paredes hasta es tardía fecha.

            Los proyectos de conservar el edificio y su función cultural acabaron desperdigados en el techo del infierno, en donde dicen que se acumulan las promesas no cumplidas. El valor arquitectónico era nulo, pero sí un referente del carácter del sentido que se intentó imprimir al nuevo barrio, asentado en el último territorio del acuerdo de 1860, entre Marruecos y España, que permanecía sin ocupar (1909).

                  Nos habíamos olvidado del asunto del Cine Español, que se asentaba sobre una planta de 200 m, catalogada como suelo industrial, y sobre el que hoy se levanta un edificio de 3 plantas y de al menos 12 viviendas. La rentabilidad del solar es máxima, ya que se sitúa en la misma esquina de la calle Valladolid, en intersección con la de los «aviadores» Jiménez e Iglesias.

                   Casi por casualidad y mirando muy hacia arriba, porque no es fácilmente visible y también porque no está indicado en ningún lugar, puede verse la leyenda de «Cine Español», en la parte alta del edificio torre. Esto es lo que entendía por conservar, los anteriores gestores del área de Urbanismo. Al menos no se ha construido un nuevo edificio cúbico y este tiene algunos rasgos que pretender recordar cierto tipo decorativo,

                          El nuevo edificio, la vieja denominación del cine y el recuerdo del antiguo, yacían en los cada vez más grandes archivos del Alminar, esperando una oportunidad para ver la luz, hasta que este misma tarde, un atento colaborador del blog, nos ha llamado para hablar, precisamente, sobre este nuevo edificio y su rótulo de las alturas. Y esa alerta, ha llevado de modo directo a arrojar la luz de la memoria, sobre el extinto cine.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2018/08/27/cuatro-tres-dos-uno-cero/

Alafía, puerta de la ciudad califal


 

                En todas las fortalezas, castillos, alcazabas, de uso mixto, se cumple salvo excepciones una norma y es esta: las torres redondas, y las murallas de perfiles curvos son de factura o edificación cristiana, mientras que las cuadradas y octogonales suelen ser de origen musulmán. Son solo distintos patrones de construcción y un avance técnico en las fortificaciones defensivas. Lo curvo y lo agudo desviaban mejor las balas, y las murallas sufrían menos daño que las rectilíneas. ¿Por qué edificaban así los musulmanes? Por la herencia bizantina con la que estuvieron en contacto, motivo por el cual también utilizaron el ladrillo, mas compacto y que absorbe mejor los impactos que otros materiales. A su vez, el ladrillo es una influencia romana, pero es que los bizantinos eran también romanos imperiales, aunque de influencia griega. No nos vamos a extender mucho, porque los datos están ahí para cualquiera que quiera buscarlos.

                          La extraordinaria mezcla de materiales en las murallas de Melilla nos ofrecen  datos sobre distintas épocas y períodos constructivos. En las murallas de Melilla existen piedra antigua y nueva, de factura castellana. Existe también ladrillo de factura bereber y ladrillo español, porque aunque hablemos de edificaciones musulmanas y cristianas, las piedras no tienen confesión religiosa, pero aceptamos definiciones aceptadas universalmente.

                         En 2007 se llevó a cabo una rehabilitación integral, pero mixtificadora de toda la ciudad vieja, en un diseño que comparamos desde el primer momento con el afamado  juego de construcción llamado Exin castillos. La zona más alterada y desfigurada resultó ser la puerta califal de La Alafía, del siglo X, construida íntegramente en ladrillo rojo. La muralla califal debía extenderse a ambos lados de la puerta, sobre lo entonces inexistente fosos de los carneros y del hornabeque, por tanto correrían en paralelo a los ejes marcados por esta puerta, rodeando todo el perímetro del peñón rocoso, entonces mucho más extenso.

                         Para que cada cual vea lo que se hizo con este puerta y torre de la ciudad original, basta con mostrar las fotografías. las más antigua es de principios de siglo y el resto son de la década de 1970, cuando toda la ciudad vieja estaba abandonada. También ofrecemos la comparación con la mixtificación del siglo XXI, sobre la que se colocó un apósito, que recuerda a una de las piezas más conocidas del juego infantil de construcción.

El pasadizo de la Alafía baja


                                    Origen y edificación de Melilla

          Hemos escrito mucho de este pasadizo y puerta que comunica la plaza de Armas con la puerta de La Alafía, único resto identificable de la ciudad califal de Melîla. Tenemos que imaginar un entorno en el que no existía el foso defensivo del Hornabeque, y sí una continuidad de la plataforma sobre la que se asentaba la ciudad, desde la Florentina hasta la propia Alcazaba, sin existir foso alguno (Santiago y Carneros)

             La elevación del  peñón rocoso del asentimiento melillense, ya garantizaba una defensa suficiente contra cualquier invasión o ataque. Los únicos restos encontrados de las murallas musulmanas, son de un tamaño 10 veces menor que las edificadas por los españoles, y se hallan en el tramo denominado como la Florentina. La técnica del baluarte es de por sí una defensa pasiva y un avance técnico, muy superior a la artillería existente en la época. Al igual que los rifeños no pudieron volver a reconquistar la ciudad perdida, los españoles no consiguieron conquistar las fortalezas que se iban sublevando en los Países Bajos (Ostende o Flandes).

             Cuando el primer califa de Córdoba y último de lo emires la conquista en 926 dC (314 hégira), no encuentra resistencia alguna. El asentamiento antiguo estaba ya abandonado desde siglos atrás, quizá desde el siglo VIII. Los materiales y los restos que quedasen en pie fueron reutilizados por los lugareños, que vivían dentro del valle del río de Oro. Melilla como tal se funda y entra en la historia en el siglo X.

                           Murallas, mezquita, alcazaba, baños y bazares

            El onubense y andalusí hispano Abou-Obeid El-Bekri, viajó por todo el norte de África reconstruyendo el viaje legendario de los conquistadores musulmanes, en el siglo XI, y describió la situación de la ciudad, rodeada de una potente muralla de piedra y un castillo, en la zona de lo que hoy se conoce como La Concepción, próximo a la Iglesia homónima. Desde allí la visibilidad es máxima en los cristalinos días de poniente, únicos adecuados para acercarse a la ciudad con embarcaciones. La completa visibilidad otorgaba una posición de ventaja para los habitantes, que o bien podía optar por la defensa, o por un repliegue sobre las colinas y cerros que rodean la ciudad. Lo normal era asaltar y saquear las zonas costeras, pero no adentrarse mucho más allá.

                  Tras la caída del Reino de Granada en 1492, las expediciones castellanas a la propia Melilla se suceden, tal era la confianza de la primera potencia mundial de la época, España, que no tenía temor alguno de que se conocieran sus planes de conquista. La inquietud entre los lugareños creció y en 1494 despueblan la ciudad y se repliegan a las colinas y poblados cercanos. En ese mismo año el Rey de Fez se acerca hasta la villa, y al verla abandonada procede a derruir los elementos defensivos y prende fuego al resto de las edificaciones, especialmente a la mezquita, en un doble agravio, tanto a los pobladores de la ciudad, como a los futuros conquistadores castellanos. Tal es así, que cuando estos llegan en 1497: «que tomaron gran disgusto al verla quemada y vacía», para luego añadir que «en poco tiempo volvieron a poner en pie todos los muros».

                                   Identificación de los posibles restos

                   Entre 1497 los castellanos ocupan casi toda la planta de la ciudad, entre la pendiente de la alcazaba hasta el límite de la Florentina y baluarte de la Concepción y la reedifican con los avanzados sistemas de edificación, convirtiéndola en inexpugnable. En 1525 el emperador Carlos V ordena un repliegue sobre la parte más alta del peñón rocoso, quedando establecida la frontera sobre la puerta y foso de Santiago. Esta situación  se mantendrá hasta 1550.

                     El resto de muralla de la florentina da una idea de lo que hay que buscar o identificar, lienzos de muralla de piedra caliza blanca o de  color amarillo, que aparecieron en otras zonas de las murallas, como en la cercana Batería Real, aunque fueron eliminados. La mezcla de materiales y de piedras labradas, algunas talladas e identificadas mediante firmas y otras no, nos dan también una idea de esa reutilización de materiales. La presencia del ladrillo rojo también ofrece otro indicio claro, ya que romanos, bizantinos y árabes eran maestros en la edificación con este tipo de material, que puede ser datado, para averiguar su etapa histórica de fabricación.

                      El otro gran indicio son las cenizas del incendio, corroboradas por la capa de cenizas presente en todas las excavaciones realizadas hasta la fecha. En 2013 y gracias siempre a los colaboradores anónimos de este blog, descubrimos la prueba desconocida del incendio de 1494, la viga carbonizada del pasadizo de la Alafía baja. Lo hemos contado todo, pero ahora el techo de vigas centenarias corre peligro de derrumbe y desaparición. Lo hemos vuelto a fotografiar todo.

                                    En el centro del Área 51 de Melilla la Vieja

               Una puerta aparentemente cerrada, de los dos pasadizos del foso del hornabeque o de la Alafía baja, muestra sus secretos con la sencilla maniobra de abrir el cerrojo. Los descubrimientos en el Área 51 de la historia melillense han sido uno de los distintivos del Alminar de Melilla. Una década completa luchando contra el oscurantismo y el abandono absoluto de nuestras historia pasada.

                    El pasadizo está abierto, lleno de escombros, basura y de material inflamable. Un incendio allí podría completar el trabajo iniciado hace 5 siglos atrás y cerrar el círculo para siempre. Tenemos fotos anuales del pasadizo y el techo de madera empieza a ceder, tanto en la parte interior, como en el más próximo al de la viga carbonizada, visible por una ventana enrejada, junto al baluarte de San Pedro, lugar histórico en donde habitaban los alcaides primero, y luego los gobernadores de Melilla. Todo puede caer en cualquier momento. Tanta desatención a la historia antigua de la ciudad no se concibe. Este es el legado heredado, porque este tipo de pasado histórico no interesaba. Urge transformar la visión histórica de la ciudad, y abrir la misma al estudio científico, y especializado en cada distinta etapa histórica. Es algo que llevamos indicando desde el origen del Alminar.

               En solo 7 años, la situación de este pasadizo ha empeorado mucho. Tanto que ahora corre un serio peligro de derrumbe. Esas vigas de madera son centenarias. Toda muralla suele encerrar otra precedente en su interior, salvo que sean de nueva factura, lo que no es el caso. En el enlace que dejamos como nota, se puede comprobar el deterioro del pasadizo. También dejamos como interpretación abierta, la casi perfecta orientación Este-Oeste de la primera ermita de Melilla, o no.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2013/10/23/las-huellas-del-incendio-de-melilla-2/

 

 

 

 

 

La puerta olvidada


                Pero en la Historia, como en la vida humana, el deplorar lo sucedido no hace retroceder el tiempo, y no bastan mil años para recuperar lo que se perdió en una sola horaStefan Zweig

               Esta puerta lo prueba todo. Está olvidada, pero no sin vigilancia. Es el área 51 de la ciudad vieja. El espacio vedado al que nadie accede, en el que nadie mira. No hay permisos, no hay llaves. Stefan Zweig hace referencia a la Kerkaporta, la famosa puerta de las murallas de Bizancio que alguien dejó olvidada en la madrugada del 29 de mayo de 1453, y por la que entraron atemorizados, y luego en tropel, el más feroz de todos los cuerpos bélicos de infantería, el de los Jenízaros.

          Constantino XI Paleólogo había ganado el planteamiento del asedio al sultán Mehmet II, sin embargo, ese hecho inexplicable, el que esa puerta estuviera abierta en la mañana más decisiva de Constantinopla, dio un vuelco a la historia de aquel día, y posteriormente a la del mundo.

               Nosotros, aquí en nuestro blog, hablamos de otra puerta, o de un pasadizo, el de la Alafía o de la plaza de Armas, como lo denominamos en el primer artículo del año 2010. Hemos escrito mucho a lo largo de todos estos años, e incluso antes de la existencia del propio blog: porque antes de que existiese El Alminar, ya era. La vamos a volver a abrir, esta vez de manera definitiva, para que el viento de la historia se lleve toda la hojarasca y resplandezca la verdad.

              Nota: Esta entrada es solo un anuncio de la que está detrás de ella