Reglamentos y honores en Melilla


En torno a las Medallas de Melilla

En el decimoquinto años de nuestra existencia, confesamos no entender cómo y porqué se conceden honores en Melilla, o porqué se niegan, pese a existir un reglamento que lo explica. ¿Influye el color político otorgante en la concesión de la medalla o reconocimiento? Aquí sí podemos concluir que, en todos estos años de observación, resulta un hecho determinante. La incapacidad para reconocer algún mérito en el rival político o en el adversario, todo lo que no sea el acólito, es absoluta. Pero eso ya es algo de lo que ya advirtió el evangelista Mateo: «Si solo queremos a nuestra familia o a nuestros amigos», ¿Eso qué merito tiene?

En 30 años de «Medallas de Oro Melilla«, ya hay datos inexplicables, como que instituciones y organismos diversos, acumulen más medallas que melillenses reconocidos. Una buena práctica sería, dado que solo se pueden conceder dos medallas anuales (algo que se ha incumplido en ocasiones), sería reconocer a una institución y a una persona. Lo que debería también procurarse, salvo en circunstancias excepcionales, es que la máxima distinción de la Ciudad, se otorgue en vida. En caso de fallecimiento, y a título póstumo, la distinción debe concederse en un plazo máximo de dos años. Al menos es lo que prescribe el reglamento. De lo que no dice nada es acerca de que la medallas puedan acumularse. Solo la UNED ( 2003 y 2025), y la Comandancia de la Guardia Civil (2004 y 2009) tienen dos. Un solo colegio, el de La Salle-El Carmen, y los regimientos militares de Ingenieros, Regulares y Artillería, pero no el Tercio, lo que resulta extraño.

  El Cuerpo Nacional de Policía (2006) también la tiene concedida. El Rey Juan Carlos la tiene concedida desde 1997. Solo tres  mujeres han sido reconocidas a lo largo de estas tres décadas, Pilar Muñoz (2007), Carlota Leret (2020) y Carmen Perea (2025).

Existe otra anomalía importante, y es que en al menos 4 años (1996, 1999, 2001 y 2002), no se concedió ninguna medalla de oro. Las razones sólo puede buscarse en las convulsiones políticas de aquellos años. Ningún presidente autonómico, o político relevante, ha sido reconocido con esta distinción. Todos los centros institucionales, como las comandancias militares han obtenido la máxima distinción melillense, pero la Delegación del Gobierno nunca, ni siquiera en los años en los que existía la monocromía.

  La medalla a Mustafa Arruf

Surge la cuestión de reconocer a título póstumo a Mustafa Arruf, uno de los escultores melillenses con más proyección nacional e internacional, y que al menos tuvo la oportunidad de disfrutar en vida,  de reconocimientos y honores artísticos, como una avenida con su nombre,  algo que pocos han conocido, porque el Poder suele ser cicatero en reconocimientos. La cuestión es complicada, sobre todo si la opción que se propone resulta ser la alternativa del diablo, o sea,  una propuesta que esconde una trampa.

  El querer denominar con su nombre a la Escuela Municipal de Enseñanzas Artísticas,  y sustituir un nombre consolidado como el de Enrique Tierno Galván, sobre todo cuando el reglamento de honores y distinciones dice que: «debe evitarse en lo posible,  sustituir unos nombres por otros». Creo que ni siquiera al propio Arruf le resultaría grata esa opción. Entre otras cosas porque ello implicaría eliminar un busto del «viejo profesor», creado por otro artista melillense, nunca reconocido en lo más mínimo,  como es López Yebra, lo que resultaría un agravio.

  La cuestión sigue en el aire. De momento la dejamos abierta. Lo que hay que cuidar de Mustafa Arruf es su obra, y dar su nombre al Museo de Arte Contemporáneo, porque él dedicó muchos años y trabajo a Melilla la Vieja.

Una fotografía en Adamuz


Una singular batalla, como diría don Quijote, se está produciendo en las redes sociales, a cuenta de una fotografía en la que aparecen el Rey Felipe VI, Jefe del Estado, junto a los ministros Oscar Puente y Mª Jesús Montero, el presidente andaluz Juan Manuel Moreno, autoridades locales, de la infraestructura ferroviaria, y Fuerzas de Seguridad del Estado.

  No están posando, motivo principal  de acusación de la campaña orquestada en redes sociales, contra la Democracia y sus representantes, sino que se detienen unos segundos para mirar al tren Alvia de RENFE, que se encuentra justo enfrente, y en un estado sobrecogedor. Todo se ve perfectamente en el vídeo colgado por la Casa Real, y en la selección de fotografías,  entre ellas, la de la discordia, que es la primera que mostramos.

  Es un recorrido, no se busca una foto emblemática, sino que se produce. La Reina Letizia se vuelve a mirar hacia la cabeza tractora del tren , y la ministra Montero también se gira y sale de plano casi inmediatamente. Un fotógrafo de Casa Real hace la fotografía, desde posición situada más a la izquierda, y con mayor perspectiva de la máquina accidentada, y lo que captura es una instantánea. Y el intenso debate empieza ahí.

  Lo paradójico, es que defensores y detractores piensen, al unísono, que la imagen es dañina para las Instituciones del Estado, y la divulguen, bien acompañada de opiniones defenestradoras, o negando su existencia, ofreciendo datos de que es una foto amañada, y así salvaguardar el prestigio institucional. Se divulga también la especie de que por un momento fue retirada, y luego vuelta a reponer,  en los portales digitales de la propia Casa Real, algo que no es cierto.

  Unos al negar la imagen, y otro al afirmar que es un posado, algo también falso, nos obligan a buscar la verdad, y dejar en evidencia los amaños, que no las fotografías. Si hay algo absolutamente cierto en este trágico suceso, son las 45 víctimas mortales y el dolor irreparable de las familias. El accidente de Adamuz marca, eso sí, el final de un ciclo político,  y todo el año 2026, recién iniciado. Es ya una cisura, un antes y un después.

  Las consecuencias inmediatas las va a pagar, de modo inexorable,  el ministro de Fomento Oscar Puente, que no parece mal gestor, y que sí está personalmente afectado por la tragedia. No finge, y eso se nota. Su problema, evidenciado en un accidente terrible, es que no ha podido desprenderse del lastre heredado de su anterior titular, el ministro Ábalos,  y de su obscena gestión.

El accidente del 18 de enero en Adamuz, señala el final de un deterioro imposible de alargar por más tiempo, propiciado por un ministro calamitoso, Ábalos,  que se tragará al ministro de Fomento actual, y quizá su alcance no se detenga en este punto fatídico.

El jaque no es solo contra Oscar Puente y el gobierno. Es  tambien contra el Estado, la Corona, y contra la Democracia. Por eso hay que sacar todo a la luz, sin olvidar, en ningún momento a las víctimas (Q.e. P.D).

Nota: El 26 de mayo de 2003, 62 militares españoles, y 13 tripulantes,  perdieron la vida en un accidente en Turquía.  Federico Trillo era Ministro de Defena y nunca dimitió, ni aceptó su responsabilidad.

Los santos inocentes civiles de Gaza


Rafhael Lemkin (1900-1959) fue un abogado judeo-polaco que creó, en 1948, el concepto jurídico de genocidio, palabra que no existía en ningún idioma, hasta que él la creó y divulgó. El momento en que se separa de la masacre, la matanza indiscriminada, el crimen de guerra, o el crimen contra la humanidad, es en la intención. Ninguna de estas categorías, incluída la de genocidio, depende de la cifra de muertos causada. Pero esas diferencias hay que fundamentarlas en un sentencia. Genocidio fue lo sucedido en Ruanda con un millón de muertos, y genocidio fue lo de Srebrenica, en donde la comunidad musulmana de Bosnia fue exterminada, con un cifra aproximada de 8000 personas asesinadas.

Hay que decir que ni siquiera Alemania o Japón, en la II Guerra Mundial, fueron declarados «Estados genocidas», pese a que sus dirigentes y responsables militares, si fueron condenados por «crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra», y finalmente ahorcados. La acusación de «criminal de guerra» recae sobre personas, nunca sobre el Estado, y muchos menos su población. La instrucción abierta en La Haya, sede del Tribunal Penal Internacional, afecta en principio a Benjamín Netanyahu y a su ex ministro de Defensa, Yoav Gallant, sobre los que pesan ya órdenes internacionales de arresto. Quizá se extienda a más integrantes del gobierno de Israel, e incluso a miembros significados de sus Fuerzas Armadas, pero eso ya no cambiará las cosas. Esto lo define bien el preámbulo fundacional de la Corte Penal Internacional: «Los delitos son imputables a personas físicas, pero nunca a entidades con personalidad jurídica propia»; o sea un Estado, o un ministerio. La notificación de encausamiento y arresto sobre Netanyahu y Gallant dice: Presuntamente responsable de los crímenes de inanición como método de guerra y de dirigir intencionalmente un ataque contra la población civil; y los crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos desde al menos el 8 de octubre de 2023 hasta al menos el 20 de mayo de 2024. En el abanico de posibles delitos está el de genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Nunca Jamás

La responsabilidad de Hamas, el movimiento totalitario islamista, es muy elevada. Lo que llevó a cabo el 7 de octubre de 2023, excede la consideración de atentado. Penetraron en el territorio de un Estado, asaltaron un kibutz y asesinaron indiscriminadamente a todos los pobladores que encontraron a su paso. Como escribe el filósofo francés Bernard-Henry Levy, hay un error de concepto en la calificación de esa acción, su nombre real es «pogromo», o sea, la matanza de población judía, solo por el hecho de ser judia. En ese asalto bárbaro, se mataron más civiles israelíes, que en toda la historia de los conflictos entre Palestina e Israel desde 1949. Fue un salto cuantitativo e inimaginable, al que el gobierno de Netanyahu respondió con una guerra devastadora y total. Un análisis detallado de la belicosidad y violencia de los gobiernos de Netanyahu se encuentra en: El Martirio de Gaza, del ensayista Norman G. Finkelstein.

Parar el asalto a Gaza

La población no debe sufrir nunca la violencia de los Estados. Un ejército pertenece a un Estado y preservar la vida de la población civil es una exigencia La realidad es que la Franja está completamente destruida y que el elevadísimo número de víctimas civiles no apunta en la dirección de su protección. En realidad, la Franja es un territorio inerme desde el punto de vista táctico, y aun así, le ha costado un millar de muertos al Ejército de Israel. Esto prueba el grado de militarización de Hamas.

Después de casi dos años de guerra, los terroristas islamistas de Hamas ya no tienen capacidad ofensiva ni defensiva ninguna. El Gobierno de Francia, ha condenado el asalto a la ciudad de Gaza y ha indicado que «no tiene lógica militar alguna». Parar la guerra en este preciso instante, no tendría ya consecuencia alguna para el Estado de Israel, ni siquiera riesgo de ser derrotado, tanto ahora, como en el próximo siglo. El Irán de los ayatolás esta inutilizado. La guerrila islamista radical de Hezbolá, fue convertida en nada al pimer embate. Los Hutíes del Yemen están viviendo sus últimos «momentos de gloria».

Así pues, ya no hay nada. Ningún enemigo de Israel, y que haya pretendido destruirlo, está ya en pie. La guerra puede cesar hoy mismo. No es concebible una solo víctima más. Netanyahu podría ya solo buscar la foto de la victoria, liberando a los rehenes que pudieran quedar vivos, y que Hamas debería haber liberado hace mucho tiempo y sin contrapartidas. Queda Catar, que resulta imprescindible para detener esta guerra y a Hamas. Serían pues el mal necesario, pero sólo en términos políticos, y en este preciso momento. El expresidente José María Aznar, mentalmente conectado al atentado islamista del 11 de marzo en Madrid, ya no debe temer nada. A un precio monstruoso, el gobierno de Netanyahu está a punto de dar el golpe final al terrorismo de Hamas.

Los santos inocentes de Gaza

Gaza, Khan Yunis, y otras ciudades gazatíes, son hoy montañas de escombros. Como hace un año lo fueron Mariúpol, y hace dos décadas Grozni, la capital de Chechenia. Todas esas destrucciones totales son crímenes de guerra, porque impiden y destruyen los medios de vida de la poblacion. En todas estas ciudades, las colas de sus habitantes para evacuarlas antes del asalto final, sobrepasaban lo imaginable, incluso lo soportable. Aquello muertos, porque importan todos, no tendrán nunca una cifra aproximada de víctimas. Quizá tampoco los presentes.

Sobre Ucrania hay una causa abierta por «presuntos crímenes de guerra» cometidos a partir de la invasión de 2022. Vladimir Putin y otros 5 integrantes de su gobierno de de la Federación Rusa, tienen órdenes penales de detención. Ocurre que ni Estados Unidos, ni Rusia, ni China, ni la propia Ucrania, ni Catar, ni Israel, han reconocido al Tribunal Penal Internacional de La Haya, establecido en 1998. Los traslados forzosos de población constituyen crímenes de Lesa Humanidad. Someter a la población a hambruna es crimen de guerra. Salvo que la situación se vaya de las manos y se genere una mortandad porcentualmente alta de la población, como sucedió en Ucrania en 1930, a manos de los bolcheviques. La colectivización forzada de los campesinos ucranianos llevó a la desaparición a 4 millones de personas, en lo que se llamó Holodomor, y constituyó un genocidio. Así pues, este es el horizonte en el que se mueve Netanyahu y los altos cargos de su gobierno, pero no Israel, ni su población. Eso sí, caso de ser condenados, el siguiente gobierno de Israel debería pagar compensaciones económicas, por el daño causado. Todo eso es demasiado lento y la guerra debe pararse de modo urgente.

El Tratado de Roma para la prevención del Genocidio fue aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas, en la resolución 260, y entró en vigor en 1951. Al genocidio se puede llegar, intencionadamente o no, pero asignarlo de antemano, es arriesgado para un país, y su acción exterior. Ahora lo que importa es salvar a la población de la Franja de Gaza, y no hay un plan. Hay muchas ONGs actuando sobre el terreno, y la propia Naciones Unidas, pero están sometidas a los mismos vaivenes que la población gazatí, y expuestas a los mismos bombardeos. Se debe pedir «una zona de exclusión», con entrada regular de la ayuda, con protección de soldados de la ONU, y de las propias fuerzas militares israelíes.

Sobrevivir en tiempos fóbicos

La rusofobia, presente en toda Europa, llevó a la imposición de sanciones económicas a Rusia, y a la exclusión de todos sus equipos deportivos. Al menos esta última parte es un error, como se demostró en las Olimpiadas de Moscú en 1980, y en Los Ángeles en 1984. Las sanciones económicas son algo muy complicado y el principal daño recae sobre la población. No son útiles y enquistan a los regímenes dictatoriales. Además, llevan aparejado que el país o países sancionadores, dejan de ser interlocutores, con el país o potencia hostil. Nada ha detenido a Rusia y ya son tres años de guerra. Pero hay más fobias en juego y todas igualmente peligrosas. Hay que alejarse de ellas y de la polarización, porque de ese terreno no se vuelve.

Catar es un país imprescindible para detener la guerra antes de que acabe septiembre, pues son los principales sostenedores y financiadores de la Franja y de Hamás. Israel, Netanyahu, no debió atacarlos nunca. Hamas debe liberar a los rehenes, caso de pueda hacerlo todavía. solicitar la rendición, y evitar un sufrimiento del pueblo palestino. Europa debe buscar su propio papel y voz, pidiendo que se juzgue a los responsables de la actual catástrofe, que marcará al mundo. Debe hacerlo ya, porque lo que hay que salvar es a la población. Y aunque no se hayan mostrado, algunos países árabes, tienen mucho que decir y hacer, para detener, antes del 30 de septiembre, esta barbarie, masacre, matanza, o como se la quiera denominar, independientemente del calificativo penal que alcance.

El ángel alado de Siena


 

A la entrada del centro histórico de Siena, en la fachada trasera del edificio de la Poste Italiane, se encuentra un llamativo ángel alado de bronce,  que recordaba a alguno  de los existentes en los monumentos de melillenses. La estética es parecida. Todo se iniciaba con una estela en latín grabada en la piedra, bajo los pies: Et non tanget illos tormentum mortis. Es uno de los versos de una oración litúrgica cristiana o antífona.

  La antífona completa tiene este texto: «Justorum animae in manu Dei sunt. Et non tanget illos tormentum mortis. Visi sunt oculis insipientium mori,Illi autem sunt in pace«. La traducción reza así: Las almas de los justos están en la mano de Dios, y el tormento de la muerte no los tocará. A los ojos de los insensatos parecieron morir, pero ellos están en paz.

En su momento lo fotografiamos todo para poder interpretarlo adecuadamente. Un año despues de la visita a la ciudad de Siena, la de Santa Catalina, ya tenemos todos los datos de este enigma. A un lado y otro nos encontramos dos cifras, también escritas en números romanos, que indican principio y fin (1915-1918), esto es, la Gran Guerra, la también conocida como I Guerra Mundial. La leyenda lo advierte: No los alcanzará el tormento de la muerte, que puede entenderse como «el olvido»; no serán olvidados. ¿Quiénes? Esto lo aclara una serie de nombres escritos bajo las alas del ángel. Son:  Intendente Americo Broci, oficilles Renato Civai, Armando Antichi, Ezzio Rossi, Bernardino Rovai y los soldados Egisto Niccolucci, Otone Corti, Ascanio Maestrini, Giuseppe Caglieri, Placido Ballati, Arcai Montereggi, Giuseppe Del Fa.

La historia humana es una colección sucesiva de masacres, matanzas, de genocidios. Al menos a este grupo le cupo el honor de ser recordados, aunque pasados 100 años ya apenas nos digan nada sus nombres.  Por el contrario, son decenas de millones los muertos en guerras, de los que jamás se sabrá nombre alguno. Todos esos, la gran mayoría,  son homenajeados bajo el epígrafe del «soldado desconocido», o el de «héroes anónimos». Todo este grupo está enterrado en el cementerio de la Misericordia de Siena, o al menos homenajeados allí. Peor suerte corren los  civiles muertos en esas mismas guerras, y de los que solo queda constancia como cifras. Julio es mes de caídos y de su recuerdo, a mayor gloria de la humanidad.

El solar asolado


La defensa del escrito público

Estamos en Ataque Seco, plaza de Los Poetas, lindante con la calle Rubén Dario. Aquí existe un solar que con anterioridad fue una pequeña casa, que un día por otro, de hace más de tres años, fue derribada, desescombrada y quedó convertida en solar. Pero en Melilla no hay término medio y con la misma rapidez con la que desapareció la casa, el terreno se vonvierte en una escombrera, colonia incontrolada de felinos, con suciedades e insectos de todo tipo. Y como siempre hay algo peor, se observse observa con claridad como parte de la acera está en el aire, sin sustentación del terreno, con el consiguiente peligro para los vecinos que viven ahí. La existencia de este barrio de infraviviendas, apenas a 500 mts. del centro de la ciudad, en condiciones urbanas deplorables, sigue siendo un enigma de la gestión de la ciudad. Un poco más abajo, en el denominado centro histórico, existe la ciudad adaptable, zona sin emisiones, la de plataforma única, en constante y permanente remodelación, sin un fin ni propósito claro. Es la obra interminable.

En días pasados, el consejero ambiental de la Ciudad de Melilla , Daniel Ventura se quejaba del uso de las redes sociales para ejercitar la denuncia ciudadana sobre deficiencias en la ciudad: «Hacer este tipo de cosas en las redes sociales está muy bien, pero si hay una pérdida de agua en vez de ponerlo en las redes, lo que hay que hacer es llamar para que vayan y lo arreglen. Así probablemente ahorraríamos tiempo».

Hay que decir que los ciudadanos no trabajan para el Ayuntamiento, que esas líneas verdes o de avisos ciudadanos no existen, o no funcionan y que nadie sabe qué números corresponden, ni cuál es el horario adecuado para comunicar esas supuestas deficiencias. Lo que pide el consejero es una colaboración ciudadana gratuita y sin reconocimiento alguno, con los servicios municipales. Además, nunca hay constancia de la recepción de la llamada, ni se te indica un número de incidencia. Es un «usted llame y nosotros lo arreglamos o no, en el menor tiempo posible».

Este solar lleva en este estado al menos tres años. La Ciudad Autónoma tiene una pléyade de altos cargos y de asesores remunerados, que deberían recorrer la ciudad al menos una vez al mes, para anotar deficiencias, puntos negros, y comunicar si se reparan o no. Si nadie lo advierte de un modo público, nadie se molesta en echarle un ojo. Esta es una zona que no se transita para nada.

Ataque Seco

  Es una zona interesante desde el punto de vista histórico y arqueológico, aunque los desmontes y obras pasadas hayan acabado con cualquier posibilidad de hallazgos importante.  Todos las casas suelen tener cuevas, silos e incluso aljibes. En este solar existen lo que podrían ser muros antiguos de piedra seca. Solo el hecho de desvelaron llevará todo al camino de la desaparición rápida.

La universidad del edificio brutalista


El edificio de Correo fue abandonado en 2010, durante la era de Rodríguez Zapatero, sin que se haya sabido muy bien porqué. El edificio, construido en la década de 1950, pertenece al estilo arquitectónico brutalista, que surgió en el Reino Unido, aunque fuese muy extendido su uso en los países socialistas del Este de Europa. Para reconstruir una Europa arrasada por la guerra, el uso del hormigón (concreto) y del acero, resultaron más baratos y eficaces que otros materiales, de los que tampoco se disponía, y sobre todo, no había dinero para casi nada.

En España se agravó el problema, no solo por la devastación causada en la Guerra Civil, sino también por el bloqueo económico impuesto por los aliados al Régimen de Franco, por su apoyo y connivencia con las potencias fascistas en la II Guerra Mundial. Es pues un estilo propio de la posguerra y de la necesidad de una reconstrucción rápida.

En Melilla hay otros ejemplos de brutalismo arquitectónico, como el edifico de los Sindicatos. También fue característico para la edificiación rápida de viviendas sociales en «zonas devastadas» por la guerra. La cuestión es si existe alguna sospecha o indicio de que se trate de un edificio enfermo, o aquejado por la aluminosis, y que afecta a los edificios construidos entre 1950 y 1970 en España. La calidad del cemento franquista era bastante mala. Tras 15 años de abandono absoluto, el inmueble de Correos presenta en estado lamentable. Algunos expertos se posicionan claramente por «haberlo demolido», dada su nula calidad estética y de la propia obra. Estos expertos creen que esos casi 9 millones de euros para su rehabilitación, y que a la larga se tratará de un dinero perdido, y que necesitará de una nueva inyección de dinero, tras la consiguiente modificacación del proyecto.

Su uso «universitario y cultural», es solo una intención, en un edificio que se adapta mal a las necesidades, funcionalidades y conceptos arquitectónicos modernos. De hecho, el primer revés ha sido la denegación del proyecto de un grado universitario de Ciencias de Datos e Inteligencia Artificial, con radicación en Melilla, por la baja calidad del proyecto, por parte de la Universidad de Granada (UGR). Si parte de ese proyecto dependía de la puesta en marcha de este edificio y de su adaptación a usos universitarios, se entiende esa «falta de calidad». La puesta en marcha de un Grado académico, requiere otras muchas cosas, además de la rehabilitación de un edificio en estado lamentable y con una precaria funcionalidad. En el refranero español sería «vender la piel del oso antes de cazarlo». Ya era un edificio inhóspito, incluso para Correos.

La idea es buena y parece que la va a poner en marcha la propia UGR, pero en la ciudad de Granada. También es una paradoja que se gaste una cantidad alta en un edificio ruinoso, y se permita la demolición de edificios modernistas.

Operación Paso del Estrecho


Tráfico marítimo en la bahía de Melilla

Acostumbrados a los sábados sin barcos, resultaba interesante observar ayer 5 de julio, el intenso tráfico marítimo en la bahía melillense, unos con destino a nuestro puerto y otros con fondeadero en la vecina localidad de Beni-Enzar. El primero en dejarse ver fue el barco de la marina de Génova, la Grandi Navi Veloci (GNV), que opera desde hace una década la línea de Sète-Nador. Para la presente campaña de OPE (operación de paso del Estrecho), han añadido las conexiones entre Nador y Almería (5 rotaciones) y la conexión con Barcelona. Mientras tanto, en Melilla solo disponemos de dos enlaces mediante pago de contrato, y tras la previa declaración de «obligación de servicio público«. Lo que nos mantiene comunicados, es lo mínimo.

La OPE es lo que mantiene a las navieras en activo, siendo la estrella la comunicación desde Algeciras, con Tanger y Ceuta. Es un jugoso mercado que las mantiene en situación de rentabilidad, y como consecuencia permite la existencia de la actividad con las ciudades de Ceuta y de Melilla. Pretender como hace VOX, que nuestra ciudad quede al margen, no tiene sentido y ni siquiera lo explican. Las navieras solo se mantienen con beneficios, y lo que hay seguir haciendo, es mantener esa parte de cuota de mercado en Melilla, con instalaciones adecuadas en la Estación Marítima, cuyo aparcamiento resulta insuficiente, y en la zona fronteriza melillense. Por supuesto, evitar «el ruleo» en el momento de desembarque de los vehículos, porque a veces hay atasco en la rotonda del Puerto, y hay que esperar que la fila de «rules» desaparezca, para poder emprender el camino a casa o a la frontera.

Balearia, que no ha regresado a la línea Melilla-Almería, si mantiene operativa la del puerto de Nador. Está solo concentrada en la línea entre Málaga y Melilla, de momento, aparte de la mencionada y de sus líneas con Canarias y Ceuta. Lo que sí se aprecia en el puerto vecino, es que hay 4 navieras cubriendo los trayectos (Balearia, Armas, GNV), a las que se añade la francesa La Meridionale, que comunica las ciudades de Nador y Marsella. Resulta raro que no se hay contactado con la naviera genovesa, en un trayecto fijo entre nuestra ciudad y Almería. La tarta del mar también se reparte, eso parece claro. Hay un detalle más y es que la estación marítima de Beni-Enzar, permite la carga y descarga de al menos 4 ferrys a la vez.

El final de Armas-Trasmediterránea

El barco Fortuny, el gemelo del Soroya, que se denominó durante unos años como Ciudad Autónoma de Melilla, será vendido a la naviera Fred Olsen a finales de año. Mientras tanto hace su última caja en la línea entre Almería y Nador. Trasmediterránea, que ya solo existe en nombre, se despedirá de nuestras aguas saladas, sin pena ni gloria, después de protagonizar más de un siglo de transporte marítimo entre el Norte de Africa y la península. No aguantarán los 5 años de contrato de servicio público, renovables anualmente. La previsión es que sea Balearia la que se haga cargo de todo el paquete. Lo habíamos escrito con anterioridad, pero parece que la nueva realidad se hará visible pronto.

Estamos, y lo escribimos con pleno conocimiento, es un final de ciclo, pero no solo marítimo. Lo que vemos. lo que oímos y percibimos, cambiará de modo completo.