La pesadumbre de Pedro Sánchez


Cuando tenía un instante de descanso, cuando nadie se fijaba en él, en esos breves segundos, la imagen de Pedro Sánchez era la de la «pesadumbre», que es un estado anímico que lacera el espíritu, cuando la presión de la realidad circundante ya no permite respiro alguno. Agachaba la cabeza, nunca le hemos visto agacharla tanto, en alguien que, hasta la fecha, solía encarar y mira de frente en cualquier situación, de las muy difíciles que se ha atravesado con su gobierno, progresista para algunos y de demasiados zurcidos para otros. Los indudables logros económicos, están quedando en cuestión, o ni siquiera se habla de ellos, frente a una realidad muy adversa. El ajenjo del apoyo de JUNTS, nacioanalistas catalanes, está cubriendo de sabor amargo cualquier acción del gobierno, aunque sea la inauguración, parcial, de un complejo hospitalario en Melilla, que había que poner en marcha, mejor ahora, que no más tarde. El problema no es haber traspasado líneas rojas, sino el haber dicho y escrito que no se iban a traspasar determinadas posiciones.

En este aspecto, el relato de la disgregación de España, sea cierta o no, se está mostrando más eficaz que el de la pacificación territorial, a cambio de ciertas concesiones. Un socialista catalán gobierna en Cataluña, con el nacionalismo en el banquillo, pero el traslado de esa paz política está constantemente perturbado por Puigdemont, esté donde esté. La sensacion que se en cualquier lugar, desde los acólitos hasta los permanentemene airados, es que al ultranacionalismo de JUNTS habría que ponerle algún límite. La Ley de Amnistía para el Procés ha sido declarada constitucional, pero esa verdad ya tampoco vale, porque se ha conseguido que se dude de cualquier hecho, aunque sea evidente. En España todo el mundo sabe que la cuestión de la catalanidad permanecerá ahí, hasta otra ocasión más propicia. Un gobierno elaborar leyes anticonstitucionales, o contra la propia legalidad del Estado. Solo se cree lo que beneficia y da la razón, y se pone en solfa aquello que no conviene o nos refuta.

  Un gobierno lo sabe todo y mucho más su presidente, de ahí la indisimulable pesadumbre de Pedro Sánchez en Melilla, que sólo pudo espantar en los breves minutos de los selfies, cuando el protocolo, que no la seguridad, aflojó sus rígidos brazos. Él sabe perfectamente lo que le espera y conoce la respuesta  a esta situación insostenible. Esta cruz ya pesa demasiado,  y no hay hombros  capaces de ayudar asostenerla, porque nadie quiere el madero de otro, y Simón Cirineo solo apareció una vez. Todo empieza a ser un tormento insoportable, incluso para los ciudadanos. Ni existe una verdad, ni la espera ya nadie, pero el único camino es decirla, mostrarla.

   La estrategia crispada

En junio de 2016, el PP de Mariano Rajoy ganó unas elecciones en precario y sostuvo su gobierno hasta el 1 de junio de 2018, cuando una moción de censura de Pedro Sánchez extramuros, le arrojó fuera del Poder. Pero aquello fue zozobra y esto es pesadumbre.  Zozobra es cuando un barco, o el ánimo, se hunde sin una causa evidente; y la pesadumbre es cuando se sabe cuál es la razón del desastre presente,  pero no se conoce el momento del final, qué será más determinante, ni cuánto durará la agonía. El circo mediático lo domina todo. Los tres grandes crispadores fueron Pablo Casado, tras la caída de Rajoy, Albert Rivera, llegado para crispar y Pablo Iglesias, la crispación permanente. Como gran paradoja decir que los tres personajes políticos están desaparecidos, y en las aguas crispadas el que mejor navega es VOX, que pasó de la inexistencia en 2015, a su mayor y más voluminosa presencia en noviembre de 2019. No abracen confiadamente ese remedio.

  La encrucijada de Pedro Sánchez

No sabemos qué es verdad ni qué mentira,  en toda esta «pestilencia». Personajes terribles  pululan y viven en los pasillos de los partidos políticos. El oleaje político ruge en cualquier parte del mundo, y ante un mar embravecido, al que se oye mejor es al que mejor grita, que puede no ser el capitán del barco. El cántico de las sirenas siempre está presto a confundir. Esperar a que el temporal pase tampoco es ya una opción.

  Buscar puerto seguro, o el abrigo de un cabo. Variar el rumbo, fijar una orientación. El capitán debe subir al puente,  y contar la verdad, dar explicaciones,  de lo divino y de lo humano y pedir la opinión del pueblo,  pero solo tras haber contado la verdad. No sirven más retiros, ni cartas. En esta situación,  lo que está en riesgo es todo. Si cae la arboladura, el barco queda a deriva de las corrientes,  que son las más peligrosas.

  Hemos seguido a Pedro Sánchez en sus tres visitas presidenciales a Melillla. Nunca le habíamos visto en este estado. ! Acuérdate de mí,  cuando esta noche estés en el Paraíso ! Siempre preferir el lado de Dimas, que el de Gestas.

  

     

XIV Aniversario del Alminar


       Tal día como hoy, hace catorce años, iniciamos la andadura de caminar bajo la luz pública, en formato y espacio propio, para no colisionar con las líneas editoriales de los medios de comunicación melillenses, en el que siempre habíamos encontrado cobijo, con mayor o menor asiduidad.  Lo hicimos aconsejados por amigos, y por creadores de otros medios y de otros blogs, que hoy en día ya han desaparecido. De toda aquella actividad pretérito, solo queda en actividad, a día de hoy, el blog de La Otra Melilla.

Era un buen momento para la libertad de expresión,  aunque ya empezaban a aflorar las limitaciones.  Escogimos una plataforma autónoma, entonces reciente, WordPress, que existía solamente para alojar blogs y páginas webs, con el único fin de promover la expresión y la creatividad libres,  pero que no era una división más de otro grupo. En este decimocuarto aniversario,  podemos decir que fue una decisión acertada, porque WordPress existe por sí misma.

  Era un buen momento todavía para  la libertad de expresión porque existían plataformas, foros, infaustos o no, alojados a su vez en otras plataformas , todas ellas existentes en el mundo digital. Se iniciaba el gran trasvase de la opinión escrita,  desde el papel a hacia Internet,  que permitió y sigue permitiendo la creación de diarios y blogs digitales.  En aquel momento casi todo era gratis,  en la actualidad, no. La permanencia ya no depende únicamente  de la voluntad y de la perseverancia, también del pago de algunos cánones, que otorgan una visibilidad más digna. Aún así,  esta plataforma es la que más formatos gratuitos permite. 

   El seguimiento diário del Alminar de Melilla es de 345 vistas, y 10.000 mensuales, en su decimocuarto año.  La categoría preferida es la de Religión,  seguida por la de Historia y la de Otras Noticias. El total acumulado en todo este tiempo es de 2,5 millones de visitas, para sus casi 2800 artículos publicados. Se ha alcanzado pues una estabilidad, que se mantiene a lo largo del año. El blog se ha compartido 5000 veces a través de Facebook y X.

  A pesar de todos los excesos, las redes sociales y plataformas, son un soporte necesario para la libertad de expresión. Lo que ocurre es que hoy en día, nadie soporta la crítica. Manda solo el argumentario. Millones de fotografías, comentarios e historia, se han perdido tras la caída y desaparición de muchos servidores gratuitos .

  La libertad de expresión y opinión son garantías constitucionales, el problema es que el Poder ya no tolera la discrepancia y los espacios para debatir y escribir, son cada vez menores. Mucho de lo escrito desaparece, no todo se conserva.   Aquí la lámpara sigue permaneciendo encendida y el aceite se repone. Sí alguien necesita luz, que venga y la coja.

La procesión de las autoridades


Reflexiones del sábado santo

Todo lo que debía ocurrir, ocurrió el viernes, tal y como estaba escrito. El sábado es para la reflexión y el domingo es pura fe.

    Todo esto tiene su origen en Jerusalén, durante la Pascua judía, en un territorio bajo la administración de Roma. En algunas de las conmemoraciones participaban las autoridades romanas, de las que Poncio Pilato, gobernador de Judea fue la más célebre, tanto que pasó al Credo cristiano. Ninguna autoridad quiere que durante su mandato, se origine un conflicto así, pero tampoco quieren darle la espalda a la población y a sus sensibilidades. Este es el motivo y el origen de la presencia de la autoridad pública, en los desfiles procesionales religiosos. Es un guiño al pueblo gobernado ya también una suerte de conjuro: » y líbranos del mal», dice la única oración instituida por Jesús, para dirigirse al Padre (Abba). Los romanos eran tolerantes en lo concerniente al fenómeno religioso, pero totalmente implacables en cuanto a la supremacía de la Ley y del Estado, romano, frente a la religión. Más de 20 siglos después, seguimos en este conflicto, y en estas disquisiciones.

   Su exigencia era muy sencilla, al entrar en un edificio público, bastaba con añadir a la jaculatoria habitual de «buenos días nos de Diós», la de «y al César». Esas tres palabras finales eran, fueron y son, la causa de los conclictos más salvajes, el detonador más poderoso. La intolerenacia está siempre del lado religioso y en el ideológico. Lo opuesto sería el Estado bolchevique y la destrucción física de todo lo religioso, incluidas las personas, porque el Estado también se puede convertir en una religión.

  Las Democracias representan pues, la única posibilidad de salir indemnes de todo este oscurantismo, pero para nuestras inquietudes, son vulnerables a las intransigencias religiosas e ideológicas, que acaban transformándose en imposiciones. Las autoridades romanas imploraban constantemente la protección de todas las divinidades habidas y por haber, pero divinizaban también a las autoridades. A partir de Augusto, la deificación de emperadores fue habitual. Es más, se ha convertido en una práctica vigente hasta nuestros días, aunque se la denomina como «culto a la personalidad«, influjo y tentación de la que nadie está exento. Eso sí, santificando lo propio y demonizando lo del rival. La política mundial sigue siendo muy romana, muy pasional. La defenestración, otra práctica en uso, es también muy romana. Por lo demás,  el Estado romano no era ejemplar.

La metáfora del Viernes Santo

Los viernes son el día clave en todas las procesiones del mundo católico romano, por eso participan las autoriades, pero solo las que lo son realmente. Ocurre que como tienen público, nada existiría sin él, se suman al carro expositor todos los que pueden o quieren, sean creyentes o no, y aunque no ostenten cargo alguno. Lo que es obligado es la presencia institucional, no la personal. Ocurre también que se critica tanto al que va, como al que no lo hace. Así pues, la opinión pública tampoco deja a veces opción alguna. Solo en el mundo ortodoxo y en el prostestante, están exentos de todas estas participaciones y alternativas sin opción. En El Alminar no criticamos ni la participación, ni la ausencia, sobre todo porque quien participa en las procesiones lo hacen porque quieren, en uso de su libre albedrío. Si además se está obligado institucionalmente, entonces nada hay que decir.

  La obligación, en nuestra ciudad de todas las culturas y todas las religiones, es preservar la neutralidad institucional, y no mezclar lo político con nada religioso.  Es una obligación política, institucional, y también individual, conservar este ejemplo construido a lo largo de cinco siglos, en un mundo que busca el viento contrario. Al final, todo es incienso.

La guerra total de Palestina


  De Dresde a Gaza

   En la noche del 13 de febrero de 1945, la Fuerza Aérea Aliada lanzó sobre Dresde, una ciudad alejada de los frentes de guerra y carente de cualquier valor estratégico, una de las mayores operaciones de castigo de la historia humana. Dresde carecía de defensa aérea y la aviación alemana ya no existía. Pero Dresde era un símbolo porque fue «una de las primeras y más entusiastas al adoptar las políticas mas nauseabundas del nacionalsocialismo1» y por eso recibió un extraordinario castigo. Hay dos testigos excepcionales de lo sucedido, un soldado americano prisionero, Kurt Vonnengut y su novela Matadero 5, y el eminentísimo profesor judío Victor Kemperer, auntor de La lengua de los nazis, y que sobrevivió en la ciudad hasta su liberación. Pero hay algo que no puede escaparse, y es que el 13 de febrero acaeció sobre Dresde, porque un 1 de septiembre de 1939 la Alemania de Hitler invadió Polonia y desencadenó , ademásde la II Guerra Mundial, «la solución final del problema judio», la acción criminal más aterradora de la historia humana. Nos movemos pues en categorías máximas, no comparables con otras. ¿Cuál fue el número total de víctimas en Dresde? Aunque es imposible conocerse, se estima que el número de muertos en la noche fatídica del 13 al 14 de febrero fue de 50.000. El debate sobre lo sucedido en esta ciudad sigue sin estar cerrado.

El martirio de Gaza

Tomamos prestado el título de un autor estadounidense de origen judío, Norman G.Finkelstein, en su imprescinble GAZA, una investigación sobre su martirio, en el que aparecen dos actores principales en esta escala imparable de violencia desde 2007. Por un lado está el movimiento terrorista islamista de Hamas, de carácter totalitario, al que se describe como «cruel, horrible y lleno de odio». Por necesidades de equilibro y de la defensa de la verdad, no utilizaremos a otros autores que no sean judíos. El pensamiento político en el que nos movemos, o es claramente antisemita, o su opuesto islamófo, y no resulta útil para explicar la situación de Palestina.

La gran escalada bélica y de las matanzas, se inición en diciembre de 2008 con la operación israelí conocida como Plomo fundido. Hamas ya estaba en un lado, pero en el otro apenas tardaría en aparecer el hombre y el nombre de Benjamin Netanyahu, al frente del gobierno de Israel desde marzo de 2009, y que ya había ocupado el mismo cargo entre 1996 y 1999. No podemos soslayar, en los Estados democráticos, las responsabilidades individuales de ciertas personas, que dirigen a sus países hacia la paz o la catástrofe. En movimientos como Hamas, da igual quién esté al frente. Aun así, es imposible comparar a una milicia terrorista con un Estado, aunque sí exigir a éste último, que se aleje lo más posible en sus acciones, de los primeros. Plomo fundido asombró al mundo y entonces se trató de 1400 muertos entre la población Palestina, que hizo a afirmar Finkelstein que: «la operación resultó ser una debacle para Israel en términos de relaciones públicas«. De aquellos 1400 muertos de 2009, 350 eran niños o niñas. Sorprende leer que casi 20 años después, la situación se ha movido en los mismos parámetros, y se elaboraron informes, como el de Richard Goldstone, de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que fue extraordinariamente duro con el comportamiento y acciones del Ejército Israelí, que se autocalificaba como un «ejército moral». Los Estados Unidos, exceptuando sus actuaciones en Vietnam, siempre han evitado en lo posible las bajas civiles, a las que su sociedad y opinión pública es muy sensible. De hecho, fueron los bombardeos con napalm en Vietnam sobre la población civil, los que obligaron a las fuerzas militares estadounidenses a abandonar el país asiático, tras el enorme rechazo social a esos bombardeos.

  De Milosevic a Netanyahu

Como hemos escrito antes sobre Dresde, esta situación extrema y que ha adquirido categoría propia, y que pasará a los anales de la historia de la humanidad, no se hubiese producido, sin la abyecta y nauseabunda acción de Hamas, sobre población israelí indefensa, el día 7 de octubre de 2023. Es otro día de la infamia, que se unirá a los nombres de Pearl Habour, Torres Gemelas, Sbrenica. Aquella atrocidad, ha traído encadenada la presente situación, en la que el gobierno de Netanyahu ha sobrepasado y multiplicado por 35 las víctimas causadas por la salvaje acción de Hamas, y otras tantas veces la mortandad de Plomo fundido, que era la mayor matanza realizada hasta ahora. El derecho a la defensa, no puede ser, ni es esto.

Esto es barbarie, y la similitud con Dresde tiene razón de ser, porque en Gaza se trata de un población encerrada en una franja estreña de terreno, completamente rodeada, sin posibilidad de recibir auxilio de ningún lado, ni modo de impedir su defensa. La milicia terrorista de Hamas debía o debe representar poco más del 1% de la población allí residente. La respuesta bélica israelí ha aniquilado casi al 90% las ciudades y edicios de Gaza, ha derruido casi en el mismo porcentaje las infraestructuras civiles, y ha hecho desaparecer la totalidad de la economía gazatí. La población civil de Gaza subsiste sin agua, electricidad ni comida, y sin posibilidad de refugio. La cifra de muertes directas poracciones de guerra, y las ocasionadas por enfermedades, heridas, y falta de medicación o atenciones sanitarias, puede estimarse en torno a las 60.000, de las cuales una gran mayoria son niños. Y este último sí es el límite de la calificación moral de un ejército.

Quien quiera conocer la deriva de la sociaedad israelí, despues de 20 años de gobierno de Benjamin Netanyahu, debe leer el libro de Meir Margalit, El Eclipse de la Sociedad Israelí, prologado por el español Isaías Barrañeda. Hay dirigentes políticos que llevan a sus Estados y a sus sociedades al abismo. Por eso insistimos en las responsabilidades individuales en el ejercicio del Poder, y en la responsabilidad del voto. Su destino debería ser el mismo que el de Slobodan Milosevic. Aunque finalmente, ya muerto, fue declarado como «no responsable» de los crímenes de la antigua Yugoslavia.

Antisemitismo y genocidio, la gran cuestión

El último genocidio conocido se llevó a cabo en Ruanda en 1994, cuando el gobierno Hutu organizó el exterminio de la etnia Tutsi. La matanza alcanzó a 800.000 personas y se exterminó, a machete, al 70% de los tutsis, a razón de 365 personas por hora. ¿Alguien llama a Ruanda el país genocida? No, y quien lo hace con Israel, es porque está contaminado por antisemitismo endémico, algo que es muy dificil de erradicar en Europa. ¿Alguien llama a Putin genocida? No, y es por el mismo motivo. ¿Alguien calificaría a Alemania o a los alemanes como país genocida? No, aun cuando un gobierno alemán cometió el genocidio más atroz posible, el primero calificado como tal por la Historia Universal.

La matanza, la masacre y el trato brutal a la población de Palestina es evidente, innegable para cualquier observador. La desproporción de la respuesta de Israel ha sobrepasado cualquier previsión, y posiblemente muchas de estas acciones serán juzgadas y calificadas en el Tribunal Penal de la Haya, en unos pocos años. Quien responde con un sí o un no, a la cuestión del posible genocidio en Gaza, comete ahora un error. Plantearlo de facto es antisemitismo.  Benjamín Netanyahu es un personaje político insalvable, y será condenado por la historia.

Todo tiene un antecedente anterior. ¿Porqué la ONU tomo la decisión en 1948 de dividir el territorio de Palestina? Pues porque entre 1939 y 1945, en los Estados Europeos se destruyó físicamente a casi toda la población judía europea, y en las ciudades y campos existían más de 5 millones de ciudadanos judíos,  desposeídos de sus propiedades y pertenencias, y sin posibilidades de volver a la situación anterior.

  ¿Por qué Europa no pinta nada en el tema de Palestina? Por este mismo motivo y porque el antisemitismo sigue vigente,  solo que ya no hay comunidades judías en Europa. ¿Por qué EEUU apoya a Israel? Porque ayudaron  a la liberación de Europa y porque ellos mismos entraron en los campos de concentración y no olvidarán nunca lo que vieron.

   ¿Surgirá la paz después de esto? No hay otra alternativa,  pero debe cambiar toda la perspectiva.  Hamas y Hezbolá ya no existen y su principal apoyo, Irán y sus clérigos,  ya no volverán a ser actores internacionales de nada. La solución  estará guiada por EEUU, Israel,  la nueva Autoridad Palestina y algún país árabe,  mudos hasta la fecha.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2024/01/25/que-es-genocidio/

Quartodecimo anno ab Alminare condito


   En el decimocuarto año «ab Alminare condito» (desde la fundación del Alminar) hemos consolidado las visitas y la actividad del blog, que se mantiene estable desde 2020, el año de la pandemia. En este quinquenio, la cifra media de visitas anuales es de 120.000, y el acumulado es superior a las 600.000. Es esa estabilidad la que interesa y era el objetivo. Desde hace dos años la escritura del Alminar no está tan pendiente del acontecer político melillense, pero sin perder el anclaje con la ciudad a la que pertenece y que le da su sentido, motivación y es a la vez su causa.

Melilla es un reflejo del mundo y éste a su vez, deja su reflejo en la ciudad, de múltiples formas, como la procedencia de la emigración, la fuerza laboral, o las variaciones de la economía. Hemos resuelto lagunas y deudas pendientes en los dos últimos años, escribiendo y dejando constancia de hechos, circunstancias, y de historias a las que no habíamos prestado atención, o la importancia requerida. Hoy en día, y en el decimocuarto año desde su creación, este blog es un banco de datos sobre la ciudad, porque todo permanece abierto, disponible y sin modificaciones, desde el mismo momento de su publicación. De esto nos enteramos durante los sórdidos sucesos de las Elecciones Municipales de mayo de 2023, cuando una periodista que esperaba frente a los juzgados, alguna información sobre los políticos detenidos, nos comentó que en las redacciones de Madrid, cuando afronta alguna noticia sobre Melilla y necesitan una indagación previa, o incluso una fotografía, se dice: «Mira a ver si hay algo en el Alminar«.

Este último comentario nos lleva a múltiples reflexiones relacionadas con el respeto a «la propiedad intelectual«, a menos en lo que respecta a la obligación de citar la procedencia, los elementos consultados, y sobretodo si se utiliza alguna fotografía. Las ideas o datos son más difíciles de detectar si alguien las utiliza, porque se puede camuflar bajo una redacción diferente. No ocurre lo mismo con respecto a las fotografías, porque nadie puede hacer una fotografía igual que otra ya existente. De un día a otro, o pasado años o incluso horas, muchos factores han cambiado. Por eso las fotografías son irrepetibles. Pero esto es parte de la eterna lucha contra la vampirización de ideas, que son las realmente necesarias y las que siempre escasean.

Los artículos más vistos y otros datos precisos

Los artículos más vistos, en cifras absolutas, de toda la historia del Alminar son: Ni Franco, ni Astray, salvaron a Melilla (8156). El Cordero, la Luna y La Meca (7.532). La leyenda del Cristo de Pedro de Mena (6.485). La situación cambia en los últimos 5 años, los que hemos denominado como de la estabilización del blog, liderados por: El fuego verde (3.570); Tiempo de acacias y de podas (3466); Brote de Covid en la comunidad hebrea melillense (2.745); A Carlos Esquembri Hinojo (2.141); y Dos Papas y una sola profecía (2.140). Asombra la presencia entre los 3 artículos más vistos de toda nuestra historia, del dedicado a la desaparecida imagen del Cristo de Pedro de Mena, que data de 2011, y que, como curiosidad, es el más visto del año 2024. Esto demuestra que lo escrito cobra su propia vida y ruta, una vez que sale de las manos y cabeza de su autor. Son las lecturas las que determinan su futuro.
Las visitas totales se acercan ya a los 2,5 millones. El motor de búsqueda más usado y con el que se accede al Alminar es Google, y las redes sociales en donde más se comparten los artículos del blog son Facebook y X, con 2 millones de visitas en cada una de ellas. Esto es nuevo, y es quienes prefieren leernos desde ellas, y comentar allí. Por eso casi desaparecieron los comentarios directos en el blog. Se han reducido los artículos publicados en los últimos cinco años, aunque son más de 500, pero las cifras de lectura son las mismas. ¿Qué nos deparará 2025? Eso es lo único que no podemos conocer. El milagro es haber llegado hasta aquí.

¡ A toda la comunidad Alminarense, Feliz Año y nuestros mejores deseos! ¡A todos y cada uno de nuestros visitantes y lectores: Siempre, Gracias !

Nochebuena y Navidad 2024


   Una Nochebuena más,  y ya son 14 desde 2011, año en el que emergió este blog, porque como hemos escrito en otras ocasiones; «antes de que existiera El Alminar, ya era», la versión propia de la gran frase de Jesús ante el Sanedrín: Antes de que existiera Abraham, yo soy. Ahora ya desvelamos esa sutil coincidencia y el porqué de esa frase, un tanto enigmática. Porqué es cierto que el nombre del alminar ya existía y estaba pensado,  mucho antes de la aparición física del blog.

  Cada Navidad es diferente y lo importante es estar en ellas, con el espíritu de las navidades,  de las pasadas, de las presentes y de las que estar por venir.  Con el ánimo que corresponda a cada persona y al momento en el que se halle inmersa.      Hay muchos que ya no están,  que vieron e incluso promovieron en alguna manera el surgimiento del Alminar,  que colaboraron como comentaristas, como lectores,  como el apoyo oculto.  Da igual el modo, porque sus comentarios están aquí y  permanecerán siempre.  A todos ellos les estaremos siempre agradecidos.

  Y a todas y todos los que siguen fieles a este espacio común,  que entran y leen, aunque estén casi desaparecidos los comentarios, les deseamos mucha felicidad y ánimo para seguir haciendo frente a las diversas vicisitudes y circunstancias de la vida. A todos los que siguen con nosotros y que componen y forman la gran familia alminarense, a todas las personas de buena voluntad, les deseamos: Feliz Nochebuena y Navidad.

   Y no hay una única Navidad,  hay otras, al fin y al cabo se conmemora también el solsticio de invierno, el triunfo  de la luz renovada, claro que solo en el hemisferio Norte. Toda esa cosmologia se construyó desde el pensamiento de que la luz salía para todos y a la vez. Nadie pensaba que en la otra mitad del  mundo, están en pleno verano,  o que en el Ecuador terrestre tanto da un cosa,  como otra.

  Y esta es la moraleja o axioma constante del Alminar. Siempre hay otro modo de ver las cosas. Nuestra verdad nunca es ni puede ser absoluta. Hay lugares geográficos en donde el Sol no se pone, y otros en donde no sale.

Todos los muertos


   Importan, o deben importar,  todos los muertos. No se debe olvidar a nadie. La ciudad de Melilla,  a lo largo del siglo XX, desencadenó tres acontecimientos devastadores para el conjunto del país, siempre en el mes de julio.  Sin embargo,  solo dos de ellos tienen impacto, eco, y reflejo en el cementerio de la ciudad.

  En julio de 1909, el Ejército de España,  con el general Guillermo Pintos al frente,  se intentaba en la hendidura que divide el monte Gurugú. Iniciaron el camino desde la llanura de Beni Enzar. Desde las alturas,  viendo toda la maniobra,  les esperaba Ouchen, el lobo, señor o caid del barranco que lleva su nombre. Barranco del lobo- Ouchen. Lo siguiente fue la conmoción nacional,  la crisis política y la negativa de «los quintos» a una nueva recluta forzosa,  en Barcelona. Se estaba iniciando la Semana Trágica, un nombre propio en nuestra historia.

  Poco más de una década después,  en 1921, estallará la mayor crisis social y política sufrida por la España contemporánea,  la hecatombe de Annual. 10.000 soldados perdidos,  el Ejército Oriental al completo,  en el espacio de una semana.  No solo no sobrevivieron los solados,  tampoco el país resistió una tragedia de ese calibre. Biografías políticas y militares se acabaron en aquel aciago mes, otro julio más.  Miles de madres perdieron a sus hijos en una situación e incursión absurda, que desbordó los planes autorizados.

    El sobrio panteón de Margallo y el siempre espectacular y sobrecogedor de Los Caídos de África,  que recoge y da sepultura inmortal a «los masacrados de Monte Arruit», esperan siempre en silencio a los visitantes.  Ambos monumentos «imponen» mucho al visitante.  En los muros, decenas de placas albergan historias y nombres de los allí enterrados,  y que también explican lo sucedido. 

   Hemos visitado ambos lugares en soledad y completo silencio, cuando ya se habían apagado los ecos de los homenajes oficiales.  Los muertos yacen ya en paz absoluta.

   Pero, siempre lo hay, hay un tercer acontecimiento que tiene como protagonista a Melilla,  y del que no existe un solo lugar conmemorativo,  pese a que los efectos y consecuencias alcanzan al presente,  a ese mismo presente en el que escribimos estas líneas.  No referimos a la rebelión militar de Julio de 1936. Hay que recorrer el cementerio,  acompañado de guías,  para encontrar las tumbas de algunos de sus protagonistas y a la vez víctimas.  Pero en realidad no hay nada, ni la más mínima mención.  Todo está desperdigado e inconexos. Por eso decimos que importan «todos los muertos», su recuerdo y vigencia. Es la principal deuda de este cementerio.

   Para «todos ellos», nuestro sincero y eterno recuerdo y nuestras oraciones. Que en Paz y Recuerdo Descansen.