Venta ambulante frente a La Mezquita


Venta ambulante en La Mezquita

                   La venta ilegal de pescado, o venta ambulante,  inunda el Rastro de Melilla. Hasta ahora se situaban de una forma «discreta», pero a la vista de todo el mundo, en las calles transversales. Sin embargo, desde la semana pasada el descontrol es ya absoluto y la venta ilegal de pescado se realiza en el mismo límite de la Mezquita Central, en la calle García Cabrelles, y frente a la fuente del Bombillo. Es una situación de insalubridad total, propia del Tercer Mundo. La Consejería de Seguridad Ciudadana y la de Sanidad ya no existen fuera de sus despachos. La Policía Local hace lo que puede en una ciudad sin rumbo y a la deriva.

                Según el Reglamento de Convivencia aprobado por la Consejería de Seguridad Ciudadana, es más fácil ser multado por comer pipas en el Paseo Marítimo, que por vender pescado de manera ilegal, frente a uno de los escaparates turísticos más representativos de la ciudad. Esta es la realidad cotidiana, frente a una propaganda en la que ya nadie cree.

                     Los comerciantes de la zona, los fieles musulmanes que acuden a la mezquita para sus rezos diarios, el puesto de libros religiosos musulmanes, los usuarios de la fuente, los miembros del Consejo Religioso, están hartos de denunciar la situación.

Mezquita Central, el triángulo negro


          Los alrededores e inmediaciones de la Mezquita Central de Melilla no son un lugar tan seguro como pudiera pensarse. El triángulo que conforman las calles: Infantería, General Weyler y Alférez Camilo Barraca, se han convertido en un punto negro de seguridad en la zona. Aparcar allí el coche es una seria opción para sufrir un robo en el interior del vehículo. Cualquier cosa que se deje uno dentro, incluso una silla de niño para coches, es un objeto de deseo para los ladrones.

             Todos los vecinos de la calle Infantería han sido objeto de algún robo en sus vehículos. La puerta principal de la Mezquita Central fue víctima de un robo hace apenas un mes. En esa ocasión, los ladrones se llevaron la antigua y pesada cerradura de la puerta. Hace algunos años, la zona era un punto de menudeo de drogas, y como tal fue denunciado a la policía, que actuó durante un tiempo. Por esas y otras denuncias, la Ciudad Autónoma instaló allí «un punto de información » de la Policía Municipal, que parece no haber disuadido en nada  a las actividades sospechosas que se llevan a cabo en la zona.

           Parece que esta situación, la del menudeo ha vuelto a reproducirse, lo que ha hecho aumentar la inseguridad en las inmediaciones. Estos pequeños robos se suceden constantemente, para obtener dienro rápido con el fin de comprar «papelinas» o cualquier otra cosa que allí se venda. Se da la circusntancia de que la calle Infantería es la única en donde pueden aparcar los trabajadores del centro educativo situado dentro de la mezquita, o los componentes del Consejo religioso musulmán, o incluso algunos alumnos. No hay casi nadie que haya aparcado allí y no haya sido objeto de algún robo.

Nota: El pasado diciembre, publicamos una entrada en El Alminar, en la que dejábamos constancia de un coche que había ardido en la calle Infantería.

https://elalminardemelilla.com/2011/12/08/incendios-en-melilla/