- Paso en calle General Aizpuru
- Paso en calle General Buceta
- Pasos en calle Alcalde Antonio Díez
- Paso en calle Mar Chica
Hemos escrito bien lo de cebras (el equino africano), y no cebra, como el equivalente del paso de peatones. Los pasos para peatones en Melilla son auténticas trampas en donde torcerse el pie, o toparse de bruces contra el asfalto. Los continuos remiendos del pavimento, en obras encadenadas y sin coordinación, hacen que casi cualquier zona de la ciudad presente un estado nada acorde con el presupuesto de la ciudad. No se ve algo parecido en ninguna ciudad de España. No es admisible este estado de cosas en una ciudad, este nivel de deterioro, de destrozo y de falta de mantenimiento. Se gastan cantidades ingentes de dinero en asfaltar una vez tras de otras, en hormigonar el pavimento, para luego volver a abrirlo todo. En teoría existe una viceconsejería de obras y remiendos, encargada de evitar estos deterioros, o de advertirlos una vez que se producen. Cualquier cosa antes de ofrecer este lamentable estado durante meses, o de que tengan que se los ciudadanos los encargados de denunciarlo y sacarlo a la luz pública. Toda la ciudad está así, esto son pequeñas muestras. Una selección.





