El parque de Agustín Jerez


 

¿Fuerza bruta en el parque Jerez?

          Sobre el papel debería se el parque más seguro de la ciudad, porque justo detrás está el cuartel de la Policía Local y la Consejería de Seguridad Ciudadana. Sin embargo, desde que se eliminaron los muros que lo delimitaban, para ampliar la acera de la calle Minas del Rif, se ha convertido en el parque de todos los vicios. Un lugar sórdido que ya casi nadie atraviesa, ni que tampoco cumple su antigua función de lugar de recreo. El parque ya no cuenta con la garita de seguridad, por lo que los noctámbulos campan a sus anchas a partir de la caída del Sol. Antes era un lugar tranquilo, ya no.

         Pasear por lugares que se han dejado de transitar hace meses. puede conllevar el encontrarse con extrañas sorpresas, a las que se duda en calificar. La fuente y estanque central contaba con un paseo circular rodeado de columnas, dos de las cuales se encontraban en el suelo en la mañana de hoy domingo. La caída accidental se descarta, por la gruesa viga metálica sobre la que se ensartaban los segmentos marmóreos de las columnas. El accidente tampoco es probable, dado que son dos, y no hay un vehículo tractor que puede derribar dos columnas en situación opuesta. Está doblada incluso la viga sustentadora desde su misma base.

             ¿Un exceso de fuerza bruta en la Nochevieja pasada? ¿hay que apuntar ya estos derribos al vandalismo urbano, junto con los de las señales de tráfico que aparecen dobladas, e incluso derribadas, en cualquier lugar y calle?. Hay señales de tráfico a las que se comen los coches, dada su situación en las misma esquinas, en las zonas de giro. Otras sin embargo, aparecen dobladas hasta el límite, y con el aluminio seccionada en su base y que no parecen accidentes. El de estas columnas tampoco, en el parque supuestamente más vigilado de la ciudad, o con la vigilancia más cerca.

El Consejero en la cabalgata


                                                      Evitar el mal 

           El Consejero de Seguridad Ciudadana de Melilla, Isidoro González estaba al frente de la seguridad de la cabalgata. Era uno de sus protagonistas, pero por circunstancias distintas. Como siempre que aparece en los medios nacionales una noticia «no controlada», se acusa a los que la publican y la comentan de participar en una campaña de descrédito personal, extensible a todos los familiares y amigos de la personalidad pública objeto de la noticia. Todo eso es falso.

          Hemos seguido con mucha atención todas las noticias relacionadas con el Consejero de Seguridad Ciudadana de Melilla. No hay una sola línea de descalificación que aluda a su profesión, persona, familia o a su gestión en el cargo público. Es más, la información publicada es muy comedida. Nada se sabe de la otra parte, de la de su ex esposa, de la que se está separando en un proceso que podemos calificar como «tormentoso». Esto sí es algo normal en estos tiempos. La falta de diálogo se suple con acciones irresponsables. Es algo conocido por las noticias publicadas.

           Si un cónyuge tiene que entrar en el domicilio conyugal, solo hay dos manera de hacerlo, bien con el consentimiento de la otra parte, o con una autorización judicial. Si no se hace, y se revientan cerraduras y se utilizan radiales, se está iniciando una espiral indeseable. Si quien lo hace, es el Consejero de Seguridad Ciudadana, es sencillamente indamisible. ¿Qué ejemplo se está enviando a otras parejas en procesos similares?.

               Al decir el Consejero que al hacer eso: «estaba evitando un mal mayor», reconoce implícitamente que estaba haciendo un mal. En su caso, tanto por su cargo de responsabilidad pública, como por su profesión, no podía desconocerlo. Una acción así cuesta un cargo público. Sus declaraciones demuestran que no entiende las repercusiones de los sucedido. Lo que debe evitarse es el mal, tanto el mayor como el menor. ¿Qué dificultad puede haber en llamar al cónyuge, y con su autorización recoger ciertos enseres personales? ¿ es también un mal recurrir a una autorización judicial?.

                En estas navidades conocimos que el Delegado del Gobierno en Euskadi fue destituido por comprar un cd en un top manta. Si el Consejero de Seguridad Ciudadana de Melilla sigue sin entenderlo, ya no debe tener la posibilidad de dimitir. Debe ser destituido.

         Nota:http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/destituido-delegado-gobierno-euskadi-comprar-top-manta-5718511

Los Reyes Magos en 2017


 

                 Llegó La Cabalgata de 2017, después del funesto año bisiesto del Gran terremoto de Melilla. La climatología dio un respiro y  no hizo viento ni frío. La nueva zona peatonalizada permitió una mayor comodidad y amplitud para poder disfrutar de la cabalgata. La gente llenó la avenida y todas las calles adyacentes. El ambiente fue similar al del año 2105, cuando la población melillense abarrotó el centro de la ciudad. El Alminar es ya un registro amplio y podemos comparar.

                  Llegaron los Reyes Magos con su magia a la avenida, pero sin caramelos, casi sin nada, salvo confeti, para arrojar sobre los niños y niñas allí congregados. Había poca música festiva navideña. La cabalgata «del miedo al camión», estaba bien organizada; por primera vez no hubo coches circulando casi hasta el último momento por las calles adyacentes, ni nada que molestara.

                  Las condiciones eran perfectas para que la cabalgata resultara muy lucida y sin embargo le faltó espíritu, pese a los siempre meritorios conjuntos de niñas danzantes, las de la Escuela Municipal de Baile de Nuria Nieto, y los grupos de Gimnasia Rítmica a cargo de su profesora Violeta.Hubo otros grupos danzantes y una banda de música vestida de negro,  que sirvieron de argamasa a un conjunto de amalgama.

                       Le faltó algo más de color y de sonido. Algo pasa con las últimas cabalgatas. No se acaba de acertar con un modelo fijo, al que ir desarrollándolo año tras año, apartando lo que no funciona y mejorando lo que resulta vistoso. Se ha pasado del exceso a la casi pobreza.

                La magia de los Magos, su ilusión, no es comparable a ninguna otra fiesta. Para los que ahora son padres y madres, para los niños y niñas que en los años venideros serán también lo serán. Es ilusión no está en lo que se ve, sino en lo que se guarda en el interior, y no se pierde nunca. El ambiente de la avenida era extraordinario. Esta es la fiesta que une a las comunidades de la ciudad, y es la que debe cuidarse.

Colapso en las fronteras


                   Melilla tiene fronteras y límites. Nos quedamos sin comunicaciones aéreas con Granada y Almería. Las fronteras de la ciudad están colapsadas por la actividad del «comercio atípico». La situación del ciudadano melillenses es la de estar encerrado en una jaula. Hoy no se podía acceder a la carretera de circunvalación en su trama de Farhana a Mariguari. Normalmente hay un carril reservado a los vehículos que transportan mercancías a Marruecos. No hay nada señalizado, ni  en condiciones ni sin ellas. Esta mañana la fila era triple y el bloqueo total. El llamado transporte público o COA, no podía pasar de este punto.

                      No hay un tránsito aceptable ni siquiera por motivos de ocio. Es imposible salir de la ciudad con normalidad. Estamos cada vez más aislados de nuestro entorno. Si nadie da cuenta de esto, no existe.

                       También hay que mencionar la desesperación que supone esta situación para quien este tipo de comercio es su medio de vida, y la tensión para los funcionarios de la Seguridad del Estado, que deben poner orden en semejante caos.

Es calle México


                   Errar es humano. No corregir el error es desidia. Combatirlo un deber. Todo esto se junta en la calle México del Barrio de Cabrerizas. La rigurosa ortografía nacional del franquismo impuso la escritura de Méjico, por la del original México, que es la única manera de correcta de escribirlo, por ser la original del propio país y también de toda Latinoamérica.

                  En Melilla ha perseverado el error de la grafía franquista, que recuperaba la forma medieval de escribirlo. Si embargo, la calle México de Cabrerizas tiene cinco placas, cuatro de las cuales están escritas como Méjico, y solo una como México. El franquismo no permitía otras ortografías que no fueran las imperiales, como por ejemplo la «ch» vasca que es «tx», como Teletxea, y obligaba a la castellanización de todos los nombres y apellidos del solar peninsular. Antoni, Eudald, o pronunciaba el apellido Puig tal y como se escribe, y no en la forma «puch» que sería y es la correcta. México tenía que ser Méjico, aunque fuese un error ortográfico.

                    La calle México es la que separa y delimita el legendario barrio de Cabrerizas, de la no menos famosa Cuesta de la Viña o de la nueva barriada del Tiro Nacional.

                       En Melilla las cosas son así: si nadie advierte de un error, éste puede permanecer invariable hasta el día del Juicio, y aunque se advierta y se denuncie, puede que nadie se tome la molestia de corregirlo.

Observatorio de Calar Alto


               Son las últimas imágenes del año 2016, que se enlazan sin solución de continuidad con el año nuevo 2017. Nada se interrumpe, todo continua. Las montañas parecen surgir entre la nubes, intentando abrirse paso. Se trata de la montaña de Calar Alto, en la Sierra de Los Filabres, en Almería. Allí, a 2168 metros de altitud, se encuentra el Observatorio Astronómico Hispano-Alemán de Calar Alto, en el pico más alto de la Sierra homónima.

               La interminable sucesión y combinación de azules, unos del cielo, de las nubes o de las mismas montañas,  resultan adecuados para enlazar el año ya pasado, con el que acaba de iniciarse. Resulta un símil adecuado con respecto al Alminar, que también es un observatorio. Hay que elevarse, alejarse, para observar todo con mayor precisión.

               Se trata de una visión relajante, en un lugar alejado y aislado, en donde siempre se está observando. El pasado y el futuro siempre se unen en ese tiempo al que llamamos presente. Nada se detiene. Estamos frente a Sierra Nevada, las montañas que se ven en días claros desde el Rif, en donde se encuentra el pico más alto de la península Ibérica, el Mulhacén.

        Nota:http://www.caha.es/

Luz al final del año


                                          Feliz Año Nuevo 2017

            La Navidad es la fiesta de la luz. El invierno se inicia en diciembre y también los días empiezan a ampliar su periodo de predominio de la luz solar a partir del solsticio de invierno. En la Navidad importa la luz, la iluminación de las calles, el encendido de las coronas de Adviento. Todas las ciudades se renuevan, en las medida de sus posibilidades , en la iluminación de sus calles, bueno, todas no, existe una pequeña aldea, llamada Melilla que persiste en la misma iluminación, en la misma empresa, en los mismos adornos, en los mismos colores azul y blanco de frigorífico. No hay renovación, siempre es lo mismo. No existe ni siquiera la oportunidad de cambio. Hace un año ofrecimos una página web con iluminaciones navideñas de distintas ciudades españolas, para que se pueda comparar. en casi todas, la iluminación sale más barata que en Melilla, en donde si cada año se pones los mismos adornos, ya no deberían costar nada. Con poco se puede hacer mucho, si se quiere y pone interés. La Navidad tiene sus colores, sus motivos y sus tradiciones, que se van diluyendo en aras de un eclecticismo comunitario.

            El Alminar es el lugar de la luz y de la verdad, de la que intentamos ser sus colaboradores. Un humilde y modesto papel, pera a su vez muy exigente y a veces amargo. Desde el último día del año, deseamos a todos los que componen la comunidad del Alminar, un próspero y venturoso año 2017. Eso sí, a las mujeres y hombres de buena voluntad. En la medida de nuestras posibilidades, mantendremos encendida la lámpara, y atentos siempre al horizonte.

              Nota:https://lucesdenavidadentuciudad.wordpress.com/