El Real Monasterio de San Jerónimo


El Gran Capitán y la joya menos conocida de Granada

¿Qué fue del Gran Capitán? Bajo la lápida con su nombre en el Real Monasterio de San Jerónimo en Granada no hay nada, o al menos nada que pertenezca a Gonzalo Fernández de Córdoba, conocido con el apodo o sobrenombre del Gran Capitán.

La suerte de los poderosos es distinta a la del común de los mortales. No debemos pues compadecernos o lamentar que se les olvide, ni convertirlos en aquello que no fueron. Ni enaltecerlos en demasía, ni tampoco denigrarlos, salvo que se deba ajustar sus figuras y hechos a la verdad histórica real, y no a la legendaria. En 1503, sus tropas infligieron dos grandes derrotas a las fuerzas francesas en Ceriñola y Garellano, que están directamente relacionadas con el saqueo de su tumba en 1812, por parte del general francés Horace Sebastiani, cuyas tropas usaron como cuartel y caballerizas el Real Monasterio de San Jerónimo, desde la ocupación en 1810. Conocedor de que en su escudo de armas figuraba la leyenda de «vencedor de franceses y turcos», decidió profanar la tumba del Gran Capitán (1453-1515) que había permanecido inalterada desde su enterramiento en la Capilla Mayor, recién iniciada la segunda mitad del siglo XVI, tras ser trasladado desde su primer enterramiento en el convento de San Francisco en 1552.

Las guerras y las revoluciones suponen la mayor amenaza posible para el mundo de Arte, las bibliotecas y los archivos. Todo se quema, se destruye y saquea con fines nada encomiables. Los revolucionaros franceses aniquilaron en Saint-Denis 51 tumbas de Reyes de Francia y redujeron a polvo doce siglos de historia. Esta es la otra gran característica de las guerras revolucionarias, la profanación de tumbas con fines reprobables en casi todos los casos. Aniquilada gran parte del patrimonio cultural y artístico de Francia en 1789, las tropas napoleónicas entraron en España en 1808 con «lista de bienes y tesoros culturales a expropiar». Las tropas era todo lo iconoclastas y crueles que suelen ser las tropas. Sin embargo, los Generales de Francia solían ser cultos e ilustrados por lo general, y eran perfectamente conocedores de lo que «robaban» (Monasterio de San lorenzo de El Escorial) y de lo que destruían, que fue mucho, como el Real Monasterio de San Jerónimo en Granada.

España tampoco es un país parco en guerra civiles, revoluciones y destrucciones de diversa índole, por lo que su patriminio se ha visto sensiblemente destruido y evaporado. La invasión francesa abrió la puerta al saqueo de una de los edificos más espléndidos de Granada, equivalente a la catedral en magnificencia, y digno de una tumba y enterramiento casi real, el del Gonzalo Fernández de Córdoba, cuya gloria y fama estaba solo por debajo de los Reyes Católicos Fernando e Isabel. El Gran Capitán fue Virrey de Nápoles durante una década, e inició su imborrable gloria y fama en la Guerra de Granada (1482-1492)

El triple saqueo de San Jerónimo y del Gran Capitán

La gloria infame del saqueo de su tumba y del monasterio es atribuible en casi su totalidad al general francés Horace Sebastiani en 1812, que abrió su sepulcro, quemó y esparció sus restos y llevándose su «calavera» como trofeo de guerra a Francia. ¿Es posible cotejar archivos franceses y buscar el paradero de esta relíquia?. Sería posible.

En 1835 llegó la Desamortización de Mendizabal, la exclaustración de los monjes y el abandono total del monasterio, que fue expoliado por los granadinos, según afirman todas las crónicas, a lo largo de las décadas siguientes. Si algo sobrevivió al saqueo y destrucción de las tropas napoleónicas, no subsistió al expolio sistemático postertior. Como en toda historia de reliquias sagradas, hoy en día existen 5 espadas auténticas del Gran Capitán, aunque la que más probablemente sea la auténtica, está en manos de la familia, o en una de sus ramas, la de los Duques de Sessa.

El infortunio final de los restos de Gonzalo Fernández de Córdoba llegaría con La Gloriosa, la revolución española de 1868. No se sabe porqué, los saqueadores volvieron a San Jerónimo, en busca de lo que pudiera quedar del Gran Capitán en el semiderruido edificio. Por demoler, los franceses tiraron abajo el torreón original, para construir un puente sobre el Genil con sus piedras.

El inicio del mito

Perdido todo, solo quedaba salvar la leyenda, y a esa labor se aplicaron a partir de 1950. No hay un solo retrato original de Fernández de Córdoba. Al desaparecer el cuerpo ni siquiera se sabe su complexión. Se le erigieron estatuas épicas, se bautizaron con su nombre decenas de calles, se rehabilitó y reconstruyó el monasterio, el más antiguo de los edificios de la Granada cristiana. Pese a todo, resulta ser unos de los más magníficos monumentos de la renovada capital del antiguo Reino Nazarí.

La restauración del actual edificio se debe al empeño de la monja jerónima Cristina de Arteaga, que puso toda su voluntad en esta labor, a partir de 1958.

¿Con quién estamos?


Estamos decididamente con la Organización de Naciones Unidas (ONU), que pese a las críticas de todos los sectores en conflicto, conserva su autoridad moral sobre el mundo entero. La ONU vigila, analiza y estudia todo y su principal problema es que los Estados no hacen caso de sus dictámenes cuando son contrarios, y solo se buscan y citan los favorables. El Tribunal Penal Internacional existe y dictamina de modo ecuánime y fundamentado, pero padece el mismo problema que las resoluciones de Naciones Unidas. Solo se divulga los favorable y se silencia lo negativo, lo que no beneficia según a qué intereses. Los Estados tampoco favorecen las investigaciones de los inspectores de Naciones Unidas (Guerras de Iraq en 1991 y 2001), y cuando emiten sus informes son silenciados o aireados convenientemente, bajo las influencias de los antagonismos mundiales. El veto de Naciones Unidas es más político que otra cosa, porque las resoluciones no son vinculantes. Eso sí, nadie quiere una condena de la ONU en su historial, porque tiene fuerza moral y política.

La historia de Israel y Palestina

La gente, los grupos políticos, los Estados, creen solo sus propias historias, fundamentadas en ideologías políticas, y no suelen respetar la realidad de los hechos históricos. En 1947 el Reino Unido renunció a la administración colonial del territorio palestino, y una año después, la Asamblea de Naciones Unidas emite la resolución 181(II) por el que divide el territorio en dos Estados independientes a los que no otorga nombre alguno. Los incumplimientos de las Resoluciones de la ONU empiezan en ese mismo momento. A día de hoy existen 24 países que no reconocen al Estado de Israel, entre los que figuran los más implicados en el presente conflicto, como Irán, Líbano, Siria y el emirato de Catar. España solo reconoció al Estado de Israel en 1986, durante los gobiernos de Felipe González, lo que le granjeó no pocos problemas con muchos países árabes. Argelia no reconoce al Estado de Israel. La Liga Árabe, la comunidad de países musulmanes, no reconoció nada nunca, e incluso llegó a declarar la guerra a Israel en 1967. En 1988 fue proclamado en Argel el Estado de Palestina, al que no reconocen los principales países que dominan la esfera política y económica mundial.

La situación territorial actual está muy alejada de la resolución 181 de Naciones Unidas de 27 de noviembre de 1948. Los territorios de Cisjordania y Gaza están muy lejos de poder conformar un Estado físico. No han ayudado mucho las decisiones de muchos gobiernos israelíes de ir anexionándose territorios o de seguir extendiendo la política de asentamientos sobre terrenos que debería administrar la Autoridad Nacional de Palestina (ANP). Tampoco ha ayudado el empeño de la Liga Arabe (que también tiene su propio doble rasero para medir los sucesos mundiales) de no reconocer a Israel, o de mantener el objetivo de destruirlo y hacerlo desaparecer del mapa. Tampoco se pronuncian sobre la exclusión de mujeres en Afganistán, o el asesinato de adolescentes iraníes que rehusan el hiyab.

7 de octubre de 2023, el nuevo día de la infamia

El ataque de Hamas a Israel del pasado 7 de octubre, supone añadir al calendario mundial un nuevo día de la infamía, cuyo paradigma fue el ataque de Japón a Pearl Harbor, el 7 de noviembre de 1941, en el aniversario tambíen de la batalla naval de Lepanto. Atacar a Israel con una acción terrorista masiva, similar a la del 11 de septiembre de 2001, causando 1400 muertos y más de 5000 heridos, no podía pretender otra cosa que una respuesta total por parte israelí, y una implicación de otros países en el conflicto, buscando una internacionalización. Lo que no buscaba, y no ha buscado nunca el movimiento islamista y terrorista de Hamas, es la defensa o el apoyo al pueblo palestino, que es y resultar ser su rehén. La situación social y humana en Gaza es invivible, ya sea en paz (que no la hay nunca) o en una situación de guerra extrema como la actual.

La ONU no tiene una doble vara de medir, ocurre que Palestina no es un Estado reconocido ni puede conformarse, en la situación geográfica actual. Las condenas de este organismo internacional hacia las acciones de represalia israelíes son claras, así como las condenas a los métodos y prácticas políticas de Hamas, así como de sus acciones terroristas. En el libro «Y llegó la barbarie» de José Ángel Ruíz Jiménez, sobre la guerra en Los Balcanes, se cuenta que un periodista le preguntó a un general inglés que quién era el responsable de esto, a lo que respondió: «señáleme el día y la hora y le diré quién era el culpable en ese momento».

En el caso presente y dado lo extenso y larga que es ya la guerra entre Israel y Hamas, diremos lo mismo. Que los responsables de todo lo que está sucediendo es, sin lugar a dudas, el movimiento terrorista de Hamas; tanto de las 1400 víctimas israelíes, más los 5000 heridos y los secuestrados, como de las víctimas palestinas que se acercan ya a dos millares y una cifra de heridos superior a 6000, según la propia ONU, más los que pueden producirse en el caso de una invasión de la franja de Gaza por parte de Israel, que ya no será total, sino que se limitará a la zona norte, aunque sin especificarse la profundidad. Lo que más preocupa a Naciones Unidas es el desplazamiento de población hacia el sur, la destrucción total de infraestructuras necesarias para la vida de la población, y el riesgo de que se produzcan miles de víctimas añadidas , por la carencia de alimentos, agua, electricidad, material sanitario y la aparición de epidemias. La cifra actual de víctimas (62% son mujeres y niños), supera ya la de 20 años anteriores (2003-2020), tanto en cómputo total como parcial, israelíes o palestinos. Es la fase más violenta en todo lo que va de siglo.

La verdad de las mentiras

Este es el extraordinario título de un ensayo del nobel Mario Vargas Llosa del año 2002. De modo resumido decía que la novela, la narración es esencialmente un cuento, una mentira, pero que en realidad esconde una verdad dentro. Tenemos un serio problema con la mentira y también tenemos un serio problema con la verdad. Pese a todo, si se lee bien y se comparan noticias, se detectan fácilmente la verdad que intentan esconder y también, si se está atentos a las reacciones de unos y otros cuando se destapa algún hecho que no se puede tapar.

La alta politización del conflicto presente hace que las personas, asociaciones, partidos políticos y países, se manifiesten por bandos, o se sensibilicen y manifiesten por según qué muertos. En la guerra de Ucrania se han matado ya más civiles, bombardeado más hospitales, escuelas, edificios residenciales y destruido más infraestructuras, que en todo el conflicto entre Israel y Palestina desde 1948. Sin embargo nadie califica lo que está sucediendo como genocidio. ¿Qué importa más, el número de muertos o quién los mate? ¿ Cómo se puede pedir, una ministra del gobierno de España, la ruptura de relaciones con Israel y no pedir la misma acción con Rusia? Eso es el posicionamiento selectivo e ideológico.

¿ Con quién estamos?

Estamos con la ONU, con sus resoluciones sacadas en contextos muy complicados. Estamos con el pueblo palestino y con el israelí. Estamos con la verdad y con la democracia. Estamos con las resoluciones de la ONU y con el cumplimiento de todos los acuerdos de paz entre la ANP y los gobiernos de Israel (Camp David y Estocolmo). Estamos con la existencia de dos Estados. Estamos con Ucrania.

En la base de todo subyace tanto un antisemitismo de fondo, como cierto supremacismo sionista, en declaraciones de algunos dirigentes israelíes. Pero este conflicto es lo que ha querido Hamas.

Alto riesgo de amianto en el Mercado


Todo ha quedado en silencio. Se vuelve a escribir al dictado. En El Alminar, no. Seguimos viendo y observando todo. Aquí no escribimos porque no es nuestra voluntad hacerlo desde el pasado 28 de mayo. Nos hemos tomado 150 días de descanso preceptivo, porque es imposible escaparse de la realidad circundante. El único recurso es alejarse de ella lo más posible, hasta que vuelta a asaltarte, porque lo hace. El silencio del Alminar no tiene otra causa detrás de él que el cansancio y el hartazgo infinitos.

Las obras de la calle García Cabrelles

Hasta 2019 nos gobernó la desidia, hasta este mismo año la irresponsabilidad. Ahora no sabemos. Nos gobiernan, de momento. Las obras de la calle García Cabrelles fueron literalmente abandonadas por el gobierno saliente. Pasear por allí supone un ejercicio de averiguar qué pasó. ¿Dejaron las obras y salieron corriendo? ¿Están abandonadas o acaban de empezar después de un año? Los combativos grupos de denuncias han desaparecido, o solo se mantienen activos para «denunciar al que denuncia» algo. Los otros merecieron su final, pero los melillense siguen esperando que les gobiernen de acuerdo con el inmenso mérito de seguir resistiendo aquí, porque son miles los que han abandonado la ciudad en el último lustro.

Amianto en inhalación

Parece que hay gobierno porque han colocado un cartel de «Alto Riesgo de Amianto por inhalación«, junto a la puerta del Mercado Central de Melilla. El cartel advierte de que la presencia de amianto en suspensión supera el máximo legal permitido, y de que la permanencia en la zona o incluso el tránsito es peligroso. Sin embargo, no se han adoptados las medidas que seguirían a ese tipo de anuncia, que está camuflado como un cartel de obras cualquiera. De hecho obliga a detenerse y leerlo, que es lo que no recomienda la advertencia: «ni detenerse ni pararse» allí para nada.

El primer paso tras detectar la presencia de tuberías y canalizaciones con amianto hubiese sido el advertir de la incidencia a la población. ¿Quién es el/la nuevo/a consejero/a de Sanidad? La siguiente medida hubiese sido acordonar la zona, impedir el paso por la acera contigua, por los restos de lo que en su día fue un paso de peatones, e incluso cerrar esa pùerta de acceso al Mercado Central. Nada de eso se ha hecho, y el amianto sigue allí especiendo su veneno. ¿Quién es el Consejero de Seguridad Ciudadana?

La reflesión final es si este amianto detectado en el suelo es solo un resto, si hay más, y sobre todo si lo hubo a lo largo de toda la obra de García Cabrelles, y que el anterior gobierno ni siquiera detectó, o no quiso detectar, o ni siqueira comunicó, total ¿para qué? Urgen respuestas, una previsión seria sobre lo que puede haber allí, y medidas que preserven el riesgo para la salud de las personas. La advertencia invisible recomienda el uso de mascarilla al pasar por las inmediaciones.

Post data: Nos enteramos de esta incidencia gracias al soplo de un ciudadano colaborador del Alminar.

A la corrección fraterna del Obispo de Málaga


«Un sacerdote nunca se va solo al cielo…ni solo al infierno; para bien o para mal, siempre arrastran detrás de ellos un largo cortejo de almas». San José Mª Escrivá

Este frase del fundador del Opus Dei, recogida por Pilar Urbano en El hombre de Villa Tévere, es la clave de los sucedido en la parroquia de Santa Mª Micaela. A pesar de su escaso tiempo en Melilla (julio de 2021-enero de 2023), las fiestas y francachelas en los aledaños del llamado Patio del Cura habían cogido fama en la ciudad. Todos hablaban de ellas como «el nuevo dinamismo de la parroquia», como el nuevo espacio para la fraternidad. No diremos que allí ocurriese nada malo, pero el rosario no se rezaba. A pesar de la popularidad de las fiestas y del ambiente jubiloso, ahora nadie recuerda nada. Nada vio nada extraño, ni se percató nadie de que el cura tenía novia, pese a que el comportamiento del sacerdote no era usual. En Antena 3 noticias se recoge esta afirmación: En Melilla, algunos cuentan que el cura acusado de agresión sexual realizaba fiestas y se quedaban «hasta tarde». La periodista explica que, según los testimonios, el padre Francisco terminaba estos farolillos a altas horas de la madrugada y al día siguiente «se le olvidaba que tenía que oficiar misa». Incluso si era un bautizo o un entierro, el sacerdote terminaba ausentándose.

El deber del silencio impuesto desde el Obispado de Málaga, ha provocado una ola de enmudecimiento y de falta de recuerdos, pese a que la situación se extendió durante año y medio. Otros hablan del carácter iracundo y autoritario del sacerdote. El miedo a La Iglesia está haciendo el resto. No se puede traspasar el espeso muro de silencio que se ha alzado alrededor de esta parroquia y de lo sucedido en ella.

La novia del cura, que parece que también era bígamo, descubrió el material audiovisual que guardaba el siniestro sacerdote, hijo a su vez de una monja de clausura, y quedó aterrada. Así fue descubierta por el otro párroco de la iglesia y juntos fueron a ver al Vicario Episcopal, don Eduardo Resa, que inmediatamente aconsejó la comparecencia ante el Cuerpo Nacional de Policía. La confundida mujer se enredó entre cartas al obispo, en solicitudes de audiencia y en nuevas visitas al Vicario, que siempre aconsejaba lo mismo: «Acude a la Policia, acude a la Policia«. El Vicario melillense informó a su superior jerárquico, el obispo Catalá Ibáñez, y el sacerdote en desgracia abandonó la ciudad «como alma que lleva el diablo». En toda los círculos católicos melillenses se comentó el abandono relámpago del párroco que se había hecho popular, y se especuló sobre las posibles causas, pero nadie averiguó nada. La novia, trompetista de la Banda de Cautivo, vagó errabunda y sin protección alguna, por diversas dependencias, hasta que finalmente hizo lo recomendado por el Vicario Episcopal, y acudió a la Policía Nacional.

Errores en cadena del Obispo de Málaga

La política de transparencia del Obispado malacitano se hundió en el mes de enero, al no publicar el cese en Melilla del párroco caído, y al no anunciar suss nuevos destinos. No contentos con esta falta, procedieron al borrado total de su nombre, y de todos sus anteriores destinos, pero se olvidaron de uno que posteriormente borraron, el primero, el del 7 de agosto de 2017, nombrado como párroco de Álora, Ardales y Carratraca.

Que se sepa, tampoco activó el obispo malacitano la oficina de Abusos Sexuales, a cuyo frente están Francisco García Villalobos e Ismael Álvarez García, desde marzo de 2022. No se ha informado de un expediente interno sobre este asunto. El caso, es que en vez de apartar de modo preventivo al sacerdote y ex fraile de la Trinidad, se le dejó peregrinar por varias parroquias, sin que se sepa cuales porque tampoco se hicieron públicas, aumentando el riesgo de que prosiguiera con sus fechorías. Se ha publicado que su todavía enamorada pareja, intentó una reconciliación postrera. Al detectar a una nueva novia, se decidió por entregar todo el material a la policía. El sacerdote siguió ejerciendo su ministerio religioso hasta el día anterior a su detención. Esto es una absoluta falta de reacción por parte del Obispado, por mucha carta fraternal que dirija ahora un obispo, que no suele hacerlo.

Suspensión tras su ingreso en prisión

Si la Iglesia retuviera todavía parte de lo que fue en su día, con los procesos inquisitoriales, no le hubiese costado más de tres meses averiguar las falsedades o no del sacerdote ahora encausado por «el brazo secular», o sea, la Justica . Es más, debió ser internado de modo forzoso en un convento, tras su salida intempestiva de Melilla, ante el riesgo de fuga, o del borrado de pruebas, o del acercamiento a otras mujeres. Solo con el ínclito entre rejas, se ha formalizado el expediente que le llevará a la expulsión del sacerdocio, y se le ha suspendido de sus funciones, que ya no debió seguir ejerciendo desde enero.

Nulidad de actos sacerdotales

La sociedad exige responsabilidades a los políticos, a los cargos públicos, y muchos son destituidos o cesados, pero cuando se hace lo mismo frente a La Iglesia se está en contra de ella. El silogismo esgrimido por el Obispo de Málaga es falso, pero no dará cuenta frente a nosotros, sino frente al Vaticano y al Papa Francisco. En Roma conocen muy bien cualquier tipo de falsas excusas y allí no «suelen entender de barcos». Con otro nombre, pero el Santo Oficio sigue existiendo.

¿Son nulos los actos sacerdotales del párroco caído? Esta es la cuestión más espinosa y a la que sí se ha anticipado el Obispado, pero que es la más difícil de dirimir. Si la investigación llega hasta el mismo origen y determina que el sacerdote pronunció sus votos en «falsía», y que ya estaba en desorden espiritual, serán nulos todos los matrimonios, comuniones, bautizos y confesiones que haya realizado. La Iglesia tendrá que extender una nueva validez para todos esos sacramentos. Deberá elaborar una lista de todos aquellos en los que hay intervenido desde 2017 a 2023.

La destrucción de los Padres Paúles en Melilla

Cuando el obispo Catalá Ibañez se asentó en la Diócesis de Malaga en 2012, una de sus primeras decisiones fue la de arrebatar las parroquia de San Agustín a los Paúles, de la que habían sido sus fundadores en 1928. Acataron la decisión y fueron sustituidos por el clero diocesano, sometido a constantes relevos, otro mal que aqueja a la diócesis. Quedaron recluidos en la iglesia de Santa María Micaela, de la que fueron definitivamente removidos en 2021. Fue como abrir directamente la puerta al diablo, como así ha sucedido. Las fechas coinciden.

En Melilla fue rectificada una bendición suya, cuando volvió a la parroquia de San Agustín el busto original del Cristo de Limpias, guardado por una mujer del barrio. Un monaguillo impío abrió la urna bendecida y lo sustituyó por otro de su conveniencia.

Nota:https://www.religiondigital.org/rumores_de_angeles/Vayase-monsenor-Catala-Malaga-Espana-cura-depredador_7_2602609715.html

El sexo mandamiento


Una denuncia iniciada en Melilla alcanza a un sacerdote de Velez Málaga

La Biblia hebrea, que en su redacción en la más próxima a la realidad, tiene transcrito como Sexto mandamiento lo que sigue: No cometerás adulterio. Este mandamiento, junto con el 5º (no asesinarás), y el 7º ( no robarás), son la fuente casi todos lo problemas humanos, en un 90%. Sin embargo, es el 6º mandamiento el que más escándalo y trastorno causa, aunque sea el más común de todos, o el más incumplido.

La santa madre Iglesia supo desde el principio, que «las delectaciones» de la carne eran el mayor campo abonado para la predicación, para la redención, y para la obtención de jugosas limosnas y dádivas para la remisión de este pecado, así que amplió la redacción inicial al apocalíptico «no fornicarás», que ya incluía todo. Esto ampliaba la acción del pecado de un ámbito muy estricto a otro muy general, del que nadie podía librarse, salvo llevando una vida célibe o de anacoreta, algo al alcance solo de los santos.

El «no fornicarás» dejaba a salvo algunas acciones individuales, o en pareja (sea del tipo que sea), que podrían eludir el mandamiento, así que se amplió el exiguo texto al de «no cometerás actos impuros«, lo que ya no dejaba libre absolutamente nada, ni siquiera la acción individual o polución, y que nos convertía a todos/as en posibles reos de su incumplimiento.

La novia del párroco de las potencias desordenadas

Según relatan las fuentes conocidas y publicadas, el sacerdote trinitario, tras ser ordenado para ejercer el ministerio divino, tuvo como principal destino la ciudad de Melilla, en donde pasó el mayor tiempo de su acción sacerdotal, tras haber ejercido en El Burgo, Yunquera y Ardales. La denuncia la interpone su novia, la del párroco, al ver que su sacerdotal novio, guardaba abundante material venéreo con «gran conmoción de la carne». En total son 4 agresiones sexuales y 5 delitos contra la intimidad de las personas, o sea, «grababa sus forzamientos sexuales» o sus coyundas. Al parecer también concurren las agravantes de drogar y sedar a sus víctimas. Se ha identificado a 5 víctimas, pero podrían ser muchas más. El sacerdote era hábil, según las noticias escritas, en el borrado y ocultamiento de pruebas, lo que indica que era conocedor, del carácter delictivo de su «lascivia».

El escándalo es enorme, habida cuenta de que es su novia la que descubre y denuncia los hechos, primero en el Obispado, que ya ha condenado el suceso, y luego en la UFAM (Unidad de Familia y Atención a la Mujer) del Cuerpo Nacional de Policía de Melilla. Desde El Alminar aconsejamos que se acuda siempre, sin ninguna duda, a la Policía Nacional o a la Guardia Civil, y saltarse el paso del Obispado, por ser inútil, e incluso perjudicial, porque podría alertar al presunto, y darle tiempo para borrar pruebas incriminatorias. El caso es que todavía no ha sido expulsado del sacerdocio, pese a la gravedad de la materia de la que se le acusa, y que sólo ha reaccionado ante su ingreso en prisión. Fue relevado de manera fulminante de la parroquia melillense en donde ejercía su oficio, sin comunicarse el nuevo destino, ni los motivos de su inopinada marcha de Melilla.

Obispado de Málaga y Melilla

Ante el ingreso en prisión preventiva de un sacerdote de la diócesis de Málaga acusado presuntamente de «agredir sexualmente a varias mujeres a las que sedaba y grababa», el Obispado de Málaga desea expresar lo siguiente:

1.- Siente profundamente el daño que esta situación implica. Conmovidos por el mal infligido, no podemos más que manifestar nuestro dolor como comunidad católica comprometida con el cuidado y el servicio a toda la sociedad, especialmente a los más débiles y necesitados. 

2.- Reitera su condena más profunda y contundente contra cualquier tipo de vejación o abuso a la mujer.

3.- Desde que se conocieron los hechos, este Obispado colabora con los requerimientos de la Justicia y continuará ofreciendo su cooperación para cuantas gestiones sean necesarias con el fin de facilitar la investigación que aclare los hechos.  

4.- Pide a Dios que seamos capaces de erradicar cualquier violencia en nuestra sociedad y a los fieles que se unan en la oración por el fin de la lacra del abuso contra la mujer.

El pecado de la Iglesia

¿Por qué es el pecado de la Iglesia? Porque lleva 20 siglos persiguiéndolo de todas las maneras posibles, incluso con el fuego y el tormento. Las actas inquisitoriales están llenas de declaraciones y juicios contra pobres gentes, cuyo único «pecado» era haber fornicado por el primer lugar y forma que podía, o tenía a mano. Y solo hacemos referencia a actos voluntarios, el resto son delitos.

El sacerdote podría haber incurrido, además de en materia delictiva, en todas o casi todas las especies de lujuria del orden venéreo, o por lo menos en las más graves, según el manual contra el desorden moral del Padre Francisco Lárraga: polución simple, sacrilegio y fornicación simple. Al ser sacerdote y no poder aplicársele las exenciones de desconocimiento de la materia, ni las excluyentes de «estar loco» o bajo los «efectos del vino», lleva a que la materia del pecado sea mortal, o sea, la separación del sacerdocio. Y esto en los supuestos de simplex fornicatio, o lo que es lo mismo, aquella en la que no hay violación, y por tanto no admite parvedad de la materia. No era «fornicatio inter solutos» o personas libres, puesto que él era sacerdote.

Hay materia punible para la Justicia Humana, que se examinará, y también en la Justica Divina, a la que rendirá cuentas sin escapatoria posible, en el Juicio Final. Podrá arrepentirse, y a lo mejor evitar la condenación eterna y las llamas del Infierno, lo que ahora mismo no parece posible. Por esto, la Inquisición quemaba a cualquiera.

Nota:https://elpais.com/sociedad/2023-09-25/detenido-un-sacerdote-en-velez-malaga-por-sedar-y-agredir-sexualmente-a-varias-mujeres-a-las-que-tambien-grababa.html

Nombres y rostros de 1990


El fin del año 1990 daba paso a lo que sería la última década del siglo XX, al que se ha denominado como el más violento de la historia de la humanidad hasta la fecha presente. No solo por las dos guerra mundiales, también tienen su espacio en la historia de la violencia las guerras de Vietnam, la de Camboya y los jemeres rojos, la de las dos Coreas, las violentas dictaduras militares de Argentina, Chile y Uruguay con sus miles de desaparecidos, la Guerra Civil de España y la dictadura de Franco. Tampoco se puede olvidar la dictadura de Los Coroneles en Grecia, o el paradigma de todas las dictaduras, la de los bolcheviques y la proclamación de la Unión Soviética, con Stalin a la cabeza, y las dictaduras satélites de los países del Telón de Acero. Alemania, con Hitler y el nazismo, conforman una categoría única y extraordinaria dentro de la historia de la violencia humana. América del Sur o Latina sufría además el asalto de las guerrillas comunistas de liberación, que asolaron casi todo el continente, hasta fechas muy recientes.

En 1990 estábamos en España en lo que Francisco Umbral definió como «La década roja». Fueron los gobiernos más respaldados por el apoyo popular de toda la historia de la Democracia en España, los de Felipe González y Alfonso Guerra, que gobernaron con 202 diputados en 1982, 184 en 1986, y 175 en 1989. Felipe González perdió las elecciones en marzo de 1996 con 141 diputados, en lo que él llamó «una dulce derrota», tras 14 años en el poder. Pedro Sánchez gobierna desde 2019 con el respaldo directo de solo 120 diputados, a 21 de diferencia de la dulce derrota de González, que hoy sería una estruendosa victoria que nadie pondría en duda. Solo Mariano Rajoy obtuvo 186 diputados, cifras felipistas, en 2011. Desde hace casi una década se gobierna con una cifra media de 123 diputados y gobiernos mosaicos. Alberto Núñez Feijóo, con 135 diputados, ni siquiera puede aspirar a ser investido como presidente del gobierno, estando a sólo 7 escaños de la histórica «dulce derrota». El tiempo político ya es otro.

Los nombres resonantes en 1990

En 1990 todavía quedaba una década para la aparición de internet y los fenómenos mediáticos. Manuel Fraga, creo el concepto de «leal oposición», que hoy parecería casi una herejía. Frente a Felipe González había muy poco que hacer, así que el ex ministro de Franco se convirtió en líder autonomista, lo que resultó una gran paradoja. En 1990 España empezaba a ser moderna y estaba a solo dos años de 1992, el gran evento transformante del país, con la Olimpiada de Barcelona y la Expo Universal de Sevilla. Claro que todos estos procesos movieron mucho dinero y estalló el escándalo de Juan Guerra y el despachito de la Delegación del Gobierno de Sevilla.

Nelson Mandela, al que se otorgó el título de la mejor persona del mundo y de la historia, salía de la cárcel tras 30 años de prisión, sin una sola brizna de rencor o de ánimo revanchista. Petre Roman sustituía en Rumanía al dictador comunista Ceaucescu. Era un mundo claramente preponderadamente masculino, salvo muy raras excepciones, como Takako Doi, máxima dirigente del partido socialista japonés. En la guía de protagonistas que hemos rescatado del intercambiador de libros del Mercado del Real, el 95% de los personajes biografiados son varones.

Alexander Solzhenitsyn, todavía en el exilio, aunque la caída de la URSS era inminente simbolizada la voz y la memoria del Gulag, los campos de prisioneros y de trabajo esclavo de Stalin. Desde ese año, los nombres socialista y comunista, empezaron a desaparecer para definir y/o nombrar a los partidos políticos de izquierdas y progresistas en Europa. Santiago Carrillo, el zorro rojo, azote parlamentario de Felipe González, había desaparecido ya de la 1ª línea política. Ignacio Gallego el último dinosaurio leninista falleció en noviembre, después de haber fundado el PCOE (Partido Comunista Obrero Español). En Nicaragua, Daniel Ortega fue desalojado por primera vez del Poder, sin vislumbrarse todavía el gran monstruo que llevaba dentro y que finalmente ha aflorado.

Montesquieu ha muerto

Es la gran frase atribuida a Alfonso Guerra en 1985, durante una de las grandes reformas llevadas a cabo por los socialistas en aquella primera década, en este caso la del Consejo General del Poder Judicial. Salvo en asuntos de índole común, la independencia política de la Justicia no existe en España, ni por parte del Poder Ejecutivo, que no cree en ella, ni por parte del poder Judicial, con sectores judiciales muy vinculados las corrientes políticas dominantes. La presencia de magistrados al frente de Ministerios así lo demuestra.

La gloria es efímera

Gustavo Villapalos, fue el primer Rector universitario en ser conocido por el gran público, como se decía entonces. Sigourney Weaver estaba en el punto álgido de su carrera, tras haber quedado unida al papel de la teniente Ripley en Alien. En España Aghata Ruiz de la Prada destacaba por si misma, alejada del universo Almodovar, que lo era todo en aquel momento. Almudena Grandes abría hueco a la narrativa femenina moderna.

La imagen de la capilla del Hospital Militar


En 2008 entramos por última vez en el templo de Cristo Rey, del extinto hospital militar, que ya estaba cerrado. Tras el cierre del Hospital del Docker empezó el abandono, el saqueo y el maceramiento de los edificios y barracones. De todo dimos debida cuenta, de la visita, de los robos, de los incendios. De hecho, las únicas fotografías que existen del interior son la nuestras. Los militares, cuando abandona algo lo abandonan, pero no son tan cuidadosos como parece. Este edificio fue dejado de la mano de diablo cuando se cerró el hospital militar en 2010. Era una zona inmensa expuesta a todo, que los vigilantes de seguridad apenas podían cubrir para vigilar, sobre todo por las noches.

El INGESA (Instituto de Gestión Sanitaria) ha dejado fuera de su perímetro a la antigua iglesia, aunque se dijo que se integraría en él como centro de documentación, biblioteca. En realidad todo son proyectos que se lleva el viento, como la residencia militar de la calle Astilleros que dejó arruinar y hubo que demoler. Son tantos años, dos décadas que la responsabilidad de las Administraciones es compartida. También se dijo que la antigua capilla, que no basílica, estaba desacralizada, lo que tampoco es cierto. Muchas de las imágenes de culto allí siguen, pero ha desaparecido casi todo. Es cierto también que se hizo un inventario de todo lo existente en el momento de su cierre, pero también que los inventarios puede hacerse después de haber retirado los exornos de más valor. Hay objetos que siempre se distraen. Para ser una de la iglesias mejor ornamentadas de la ciudad, la última en ser edificada como tal, lo que existía en 2008 ya era muy poco. Ofrecía una gran sensación de vacío.

Han pasado 20 años desde aquel abandono. Allí dentro no queda nada, salvo unas pocas imágenes cubiertas de polvo y mugre. Todo está cubierto de polvo y en mal estado. Hay una, la del Cristo de la Buena Muerte, traída desde Málaga en 1940, que es la de más valor. Dicen las leyendas artísticas que procede de los talleres de Palma Burgos. el imaginero que elaboró una nueva talla del Cristo de Mena, tras ser incendiada la original en 1931. Pese a su importancia y belleza no fue reclamada por ninguna otra parroquia de la ciudad, ni siquiera por las de administración castrense, ni por la iglesia arciprestal. La desolación es completa, no quedan ni los bancos, ni el Vía Crucis, ni nada.

Allí ya no queda nada que salvar. El Obispado Castrense enajenó el edificio. Urge abrir la iglesia, que ya no es y retirar las imágenes de allí, o buscar algún receptor , un cirineo que se quiera hacer cargo de ellas. Han pasado 20 años, pero como si fuesen dos días. Extrañas nubes de polvo recorren el templo e impiden hacer fotografías. La luz desaparece, las tinieblas cubren todo.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/11/20/la-basilica-del-hospital-militar-de-melilla/