La sierra apunta al bosquete de Pizarro


Situación acelerada de derribo

En septiembre de 2021 ya nos pasamos por este pequeño bosquete de 21 árboles. No teníamos ningún tipo de información externa, solo la simple observación y la perseverancia, nuestras principales herramientas desde nuestro origen.

La máxima aprendida a lo largo de la última década se sigue cumpliendo. En cuanto se señala una situación comprometida, la acción prevista se acelera, sobre todo si se trata de derribo y construcción. La pronta finalización del colegio Gabriel de Morales implica el derribo de los muros y la nivelación del terreno. El bosquete de Pizarro quedaba en una situación de limbo urbano, y en una ciudad como la nuestra, eso es dar oportunidades al diablo.

Nuestra intuición del mes de septiembre apuntaba hacia el núcleo, con la precisión de un francotirador: «El terreno sobre el que se asientan está calificado como suelo, por lo tanto no existen y la zona, con árboles incluidos, puede desaparecer o ser remodelada, cuando entre en funcionamiento el Colegio del acuartelamiento de Gabriel de Morales. Hay dos viviendas que parecen en estado de semi-abandono, y que pudieron pertenecer o no, al acuartelamiento abandonado«.

Hace solo un mes, el pasado 28 de enero, toda la zona olía ya a derribo inminente. El último inquilino nos dejó pasar al interior de la vivienda, en la que ya estaba haciendo la mudanza. Vimos el patio con dos espléndido olivos dentro, que ahora penden ya sobre el barranco. Les quedan días. Toda la zona está sentenciada. Hay prisa, descomposición. La cuenta atrás se inicia el 1 de marzo. La ciudad está sin alternativa posible.

Guelaya-Ecologistas en Acción y el Movimiento para la Defensa de los Árboles, se han concentrado hoy para pedir que se respete la zona verde, y se revise el plan de edificar ahí 65 viviendas protegidas. Un modelo en colapso en la ciudad, y que ha llevado a la empresa de la vivienda pública a la quiebra técnica, tras las ruinosas edificaciones del Rastro y Primo de Rivera, llevadas a cabo por el Ejecutivo anterior.

Nota:(1):https://elalminardemelilla.com/2021/09/20/el-bosquecillo-de-francisco-pizarro/(2)https://elalminardemelilla.com/2022/01/29/el-fin-de-la-casa-del-bosque/

El restaurante Hong-Kong


«Vámonos yendo, Sancho, que en los nidos de antaño no quedan pájaros hogaño». El Quijote

En la década de 1980 llegaron a España las pizzerías, y en la de 1990 los restaurantes chinos. El Hong Kong, fue inaugurado por una joven pareja Huang y Li, hacia 1990, poco después del Gran Muralla. Su rasgo más distintivo era la decoración, con paneles de madera de bambú, el espléndido dragón de la puerta y el pequeño altar de Buda en un lateral de la barra.

Melilla es la única ciudad de España en dónde cierran el Telepizza y ahora los restaurantes chinos. Según contaba Li, cuando era propietaria del establecimiento, su comida era la más parecida a la que pudiera encontrarse en China. Tras la separación del matrimonio, se convirtió en el restaurante de las mujeres, pues tanto la propietaria como las camareras y cocineras eran todas mujeres. Durante un tiempo largo, se mantuvo a la cabeza de los restaurantes chinos de Melilla, tanto por su decoración como por la calidad y variedad de la comida.

Tras el confinamiento, fue uno de los primeros en abrir y en servir comida para llevar, que era lo único permitido en aquellos meses extraños, del primer verano pandémico. Luego, cuando la COVID-19 empezó a azotar con fuerza en la ciudad, se volvieron a cerrar los restaurantes al público, que no volvieron a reabrirse hasta el inicio de 2021.

Un día cualquiera de ese tiempo extraño que todavía continúa, hicimos unas fotografías de la decoración, en la sala vacía porque no se podía comer en los interiores. En el principio del presente año, le ha tocado la hora del cierre, de la despedida final, al más representativo de los restaurantes de comida tradicional china.

Los recuerdos de los instantes pasados allí quedan. La fotografías también. No sabemos cuál será su destino final y si todo desaparecerá para siempre.

Lamento por los árboles perdidos


Nunca antes, en casi 11 años, habíamos estado fuera tanto tiempo, tanto como casi un mes. Son muchos/as los que nos han escrito y preguntado qué estaba pasando, y si El Alminar iba a iniciar el inexorable camino que conduce al lugar de los blogs perdidos. No hemos podido contestar con una afirmación exacta, con una respuesta única. Para observar el movimiento es necesario detenerse, y en ese momento el cansancio se acumula, y 11 años caen sobre los hombros en un solo mes. Entonces se percibe claramente lo que ha pasado y en qué punto no encontramos. Ahora se está más cerca del final que del principio.

Aquí arriba, en la parte alta del alminar, en donde todo se ve, la sensación es tal, que paraliza toda acción, todo movimiento. Hemos pasado 20 días repasando archivos, notas, fotografías, artículos, y la desolación se suma al cansancio. Nuevamente hemos recordado a todos los que han desparecido en este largo tiempo, y también en todo lo que ha desaparecido de nuestra vista.

El propósito era resistir, y se ha hecho. En una etapa mucho más extensa de la que pensamos inicialmente. Queríamos dar testimonio y lo hemos dado. La pretensión era que decenas de historias y sucesos no se perdieran, y hemos multiplicado esa cifra por varios cientos. Al menos quedan las imágenes y los relatos de todas ellas. Este blog ya es un legado a la rica historia de la ciudad, a la que es y a la que puede ser todavía. Aunque la realidad es que se pueden evitar muy pocas cosas.

Pero tenemos que quedarnos con alguna imagen clara, que muestre que en algunas cosas la senda es la misma, como la de la destrucción de árboles. No solo se han eliminado físicamente, sino que además se ha alterado un paisaje urbano que llevaba inalterado desde hace más de 5 o 6 décadas. Sirve de muy poco consuelo el hecho de que ese mal trato llevara haciéndose desde hace una década, porque la cuestión es que la obligación era salvarlos. No se ha hecho. Se ha optado por la tala, y por convertir esas mismas calles en algo hostil, sobre todo de cara a la llegada del calor. No volveremos a oír a los gorriones, ni a otros pájaros en las copas de esos árboles, que lo aguantaron todo, durante años. Incluso quemados por las podas salvajes, los gorriones se resistían a abandonarlos.

Lo sucedido en las calles Infantas de España y Paseo del General Villalba ha sido algo bárbaro, desconsiderado, porque había otras opiniones e incluso modo de haberlos mantenido vivos unos años más. Sin embargo, en estos tres últimos años han sido objeto de una abandono absoluto. Se partió una rama seca en uno, y talaron a los 30. De lo plantado, no sobrevivirá ni la mitad.

No son solo árboles, ha sido el modo de hacerlo todo. Los viejos fantasmas se agitan en lo sombrío. Queda mucho por hacer, pero deberán hacerlo otros. El Alminar seguirá siempre presente.

Holodomor, la hambruna de Stalin


¿Fue planificada la hambruna de Ucrania en 1932-33?

El conflicto de los «guardias rojos bolcheviques» con los campesinos ucranianos venía de lejos, casi desde los primeros años de La Revolución. La obsesión por la colectivización iba a tener una de las peores consecuencias posibles. Los Kulaks o kulaki, o lo que es lo mismo, campesinos propietarios de tierras, eran considerados los enemigos «del pueblo socialista» y de su paraíso en la tierra.

Las hambrunas eran habituales y periódicas desde el tiempo de los zares. Las malas cosechas provocaban grandes mortandades y también acumulación de alimentos por parte de aquellos que los tenían. Los revolucionarios bolcheviques creían tener la solución a todo: la colectivización. La imposición mediante medidas forzadas, expropiaciones, asaltos y detenciones en masa, iban a tener como resultado una de las peores catástrofes humanas de toda la historia de Ucrania, el Holodomor, o Hambruna Roja, como la denomina la historiadora estadounidense Anne Applebaum. En un solo año (1932-1933), cuatro millones de personas murieron de hambre en Ucrania.

Los bolcheviques veían enemigos y contrarrevolucionarios hasta debajo de su sombra. Lo que se planificó fue la colectivización, no la matanza o la mortandad. Es verdad que todas las decisiones que se adoptaron desde Moscú solo incrementaron la catástrofe humana, sin paliativos de ninguna clase. Por tanto, es normal que en estos países, nadie quiera hablar del comunismo o del periodo soviético. Los dirigentes comunista rusos no se caracterizaban por tener compasión alguna hacia la población.

Los esfuerzos por equiparar el Holodomor, como intentara el actual presidente ucranio Volodymyr Zelenski, con el Holocausto, con las autoridades de Israel, no han tenido éxito alguno, porque la bestialidad nazi no tiene equivalencia posible. Es el tope máximo en la escala de la maldad humana. La imágenes dejadas en Ucrania y en toda Europa por las Waffen SS y las Einsatzgruppen no tendrán comparación nunca, por más esfuerzos que se hagan en esa dirección. Intentarlo es no haber comprendido todavía lo que fue la planificación del exterminio de toda la población judía de Europa. Polonia, Ucrania, Alemania, Hungría, Países Bajos, son países cuya historia fue alterada para siempre.

La colectivización forzada de los Kulaki*

La colectivización se decidió entre 1929 y 1930. Una primera oleada expropió tierras, confiscó iglesias, confiscó cereal y animales, se arrestó a granjeros y a líderes locales que pudieran oponer resistencia. En apenas unos meses se había arrestado a 15.985 contrarrevolucionarios. La resistencia y la rebelión frente a la colectivización hizo enloquecer a los bolcheviques y al propio Stalin. Las deportaciones y los traslados de poblaciones se hicieron en masa, también hacia el Gulag o campos de trabajo esclavo, que no de exterminio. Eso sí, los muertos suman igual, y las cifran alcanzan millones. Muchos campesinos aceptaron bajo presión el traslado a las granjas colectivas, pero la colectivización había fracasado, aunque todavía no lo sabían. A finales de 1930, el gobierno de los Soviets se decide por la exportación de cereal para obtener divisas y los graneros se vaciaron.

Ya no había freno para lo que iba a pasar. La mala climatología y los deficientes datos de la nueva cosecha, la de 1932, situaban en el horizonte una nueva hambruna. Las previsiones se habían hecho en base a deseos y no de realidades. Los dirigentes ucranianos advertían del inicio de la hambruna, de los robos y de la ausencia de alimentos básicos en las tiendas. Se ordenó la incautación de todo el cereal existente y su traslado a las granjas colectivas. Se elaboraron listas negras de aldeas, de granjas y de empresas que no cumplían con los objetivos de producción, pero la gente ya empezaba a morir de hambre. Personas hambrientas, en estado cataléptico, deambulaban por las calles, hasta que se derrumban y morían, en cualquier lado. Estaba prohibido intentar escapar de Ucrania.

Se intentó salvar a la población, pero buscando antes a los culpables, con lo que se perdieron esfuerzos y tiempo. Tampoco se decretó una petición de ayuda internacional, porque en el país de Los Soviets eso no podía estar pasando. La purga alcanzó a unas 200.000 personas. La Iglesia Autocéfala ortodoxa de Ucrania fue disuelta. El robo de campanas e iconos se convirtió en norma. El catálogo de horrores padecido por la población resulta estremecedor. Nadie te mataba, morías solo, en la calle, de mil maneras posible. La locura e incluso el canibalismo, se abrieron paso. Hasta la primavera de 1933, los campos ucranianos se llenaron de muertos, hasta los 3,9 millones de personas. Nada de esto se pudo investigar en tiempos soviéticos, entre otras cosas porque se vaciaron archivos, registros y se eliminó toda la información existente. Los investigadores ucranianos lo califican como genocidio y probablemente lo es, como el armenio, perpetrado por Turquía, pero que tampoco reconoce.

Solo desde la independencia de Ucrania en 1991, se inició el proceso de investigación del Holodomor. Sin embargo, apenas una década después, Ucrania y toda Rusia se enfrentaron a una experiencia mucho más atroz que la padecida, la del extermino planificado de la población judía y eslava, llevada a cabo por la Alemania nazi, y con ellos ya no había posibilidades de salvación. Si quedó algún archivo o documento, desapareció. En solo 4 años (Rusia, Bielorrusia y Ucrania), y los territorios Bálticos, directamente afectados por la invasión nazi de 1941, se perdieron 30 millones de vidas.

Nota:* Hambruna Roja, Anne Appelbaum. Debate

El fin de la casa del bosque


La ciudad se mueve

El bosque nos llevó hasta las casas, la primera semi oculta, la segunda sobre la esquina. El tramo final de las obras en el acuartelamiento Gabriel de Morales, llevará a la eliminación de los muros y a la nivelación de la zona. Lo que ahora no vemos quedará a la vista, y lo que vemos desaparecerá. ¿Desaparecerá con ellas el bosque de Pizarro y sus 21 árboles?

Los más de 15.000m2 del acuartelamiento de automovilismo se han transformado en un nuevo centro de Enseñanza Primaria, con su zona deportiva y en nuevos viales de aparcamiento y circulación. Sin embargo, en su aledaños quedan pequeñas islas, una residencial, que probablemente sería las viviendas de altos oficiales del cuartel, de algo más de 600m2 y otra de suelo, que es sobre el que se asienta el pequeño bosquecillo de cipreses, de casi 1000m2. Estos dos parcelas son «oro» en nuestra ciudad.

La vivienda que conforma la esquina del cuartel, ya deshabitada y vandalizada, está expedita y presta a caer. Hemos entrado allí por última vez, pues alguien se llevó las ventanas y las rejas. El reciclado de materiales tiene sus propias reglas y conductos. Algo más complicado, pero también con los días contados, sucede con la vivienda contigua, que en realidad eran varias, en origen. Las fechas de construcción remontan a 1972, o incluso anteriores. En ella todavía reside una última familia, que espera una alternativa para poder dejar la casa en la que vive desde hace décadas.

En el mes de diciembre pudimos entrar en la todavía residencia familiar, y fotografiar detalles de lo que ya solo es pasado, y también observar la magnitud de la obra y del solar excavado, en el que tampoco se ha encontrado una sola chapa. La esperanza, al menos, es que toda esa arena, esté siendo utilizada para áridos de construcción, y que la consejería correspondiente obtenga al menos un puñado de euros por ella.

No nos hemos movido de nuestra posición original, la de observadores e interpretes de las cosas.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2021/09/20/el-bosquecillo-de-francisco-pizarro/

War machines


Ucrania y las mentiras mundiales

Si la gente supiera el poco cerebro con que se gobierna el mundo, moriría de miedo. Ivo Andric*

Hemos repasado toda la información disponible y no hay una sola verdad que llevarse a la boca. Nada. Podemos descartar cosas, pero nada más. Todos los opinadores universales se alinean en un bando u otro, cargados de referencias históricas que ya no vienen al caso, pero nadie sabe ni lo que está pasando, ni cuáles son los verdaderos intereses que mueven la actual dinámica bélica. Pero la peor la impresión dan la mayoría de los dirigentes de las naciones que supuestamente velan por nuestros intereses colectivos.

Todos los movimientos y desplazamientos de armamento y material del Ejército de Rusia están siendo seguidos por satélites y aviones que sobrevuelan constantemente la zona. Todos estos movimientos, que son numerosos, se están llevando a cabo dentro del territorio de la Federación Rusa. Las tropas más cercanas están a 50 km. de la frontera con Ucrania.

Es evidente que no se puede invadir países soberanos (Ucrania), pero tampoco se puede destruirlos (Iraq, Siria, Libia). Hace apenas un año, Azerbaiyán, con el apoyo de Turquia, se anexionó parte del territorio de Armenia, y la Comunidad internacional de países libres, no dijo ni una sola palabra. En todas estas guerras intervienen mercenarios de ideología diversa y grupos yihadistas.

La Unión Soviética se disolvió en 1991 en 11 países independientes, y casi todos se fueron sin despedirse. Conociendo ya en qué consistió la experiencia comunista colectiva, es normal que se separaran así. Sin embargo, en Ucrania, con mucha población rusa, quedaron cuestiones territoriales y poblacionales sin resolver, que originaron los conflictos del Donbás en 2014, y la guerra con Rusia. Todo no se puede resolver separando a la población por etnias y por las diferencias religiosas, como en Croacia, Bosnia o Kósovo. En Ucrania puede apreciarse ahora la misma división política que puede verse en países de la propia Unión Europea como Bélgica, Inglaterra o incluso España, en el caso de Cataluña.

La cuestión que hace diferente todo, es que aquí están por medio los Estados Unidos, el único país al que no se puede desafiar en cuestión alguna. No lo hace ni siquiera China. Los intereses de Estados Unidos rigen en todo el planeta y los vigila con celo extremo. Ya ha quedado claro que la ONU no sirve para nada , y que ahora hay otras instituciones mediadoras más eficaces, como el Pacto de Normandía. También es evidente que Europa va por detrás de EEUU, y que la OTAN son ellos.

Anacronismos

Ya no quedan en el mundo Estados con sistema económico comunista o socialista. Ya no es una tendencia a la que dirigirse, en ningún caso. Los dos que todavía se proclaman así son dos ruinas (Cuba y Corea del Norte) y la República Popular de China es un claro capitalismo de Estado. El Pacto de Varsovia ya no existe, y el COMECON o Pacto de Asistencia Mutua de la Europa socialista tampoco. Salvo en España, Alemania y Francia, ya no quedan partidos políticos con la definición de socialista o comunista. Estas denominaciones están prohibidas en aquellos países que realmente lo fueron. Todo esto acabará también transformándose. Llega un mundo diferente en el que está amenazada la propia democracia y lo que hay que ganar es la batalla de las ideas sociales, renovándolas.

La ultraderecha y los populismos autoritarios ganan terreno sobre las democracias. «Gracias» a Hannah Arendt, la gente equipara al comunismo con el nazismo, y esa sola etiqueta, provoca la animadversión. Rusia ya no es comunista, pero la etiqueta es eficaz.

Estrategias

Invadir Ucrania, el país más grande de Europa, con más de 1200 km. de frontera común con Rusia, y 46 millones de habitantes, es imposible. Si alguien sabe que Ucrania es una tumba militar para quien intente invadirla, son Alemania y la propia Rusia. Con 100.000 soldados, en su mayoría muy jóvenes, según los vídeos que hemos visto, es absurdo siquiera intentarlo. Guerra ya la hay, en el Donbás desde 2014. Lo que estás en juego aquí son cosas que no sabemos y todos estos movimientos tácticos no conocemos a qué responden. Estados Unidos necesita restañar la imagen de liderazgo mundial, en entredicho tras el final de la guerra de Afganistán en agosto de 2021. Rusia quiere demostrar que puede plantar cara al coloso estadounidense, pero sin irritarlo demasiado.

Son war machines y esperamos que no todos estén tan locos como aparentan. Alemania, que conoce muy bien la zona, se ha moderado mucho, pese a la actitud inicial beligerante de su Ministra de Exteriores Annalena Baerbock. Alguien le habrá aconsejado, que cuando menos mencione Ucrania, mejor, no sea que haya que recordar cosas, no demasiado lejanas.

Nota: * Y llegó la barbarie. José Ángel Ruíz Jiménez

El muro del referéndum


No es país para referéndums

En 1986, Felipe González derivó a la ciudadanía la responsabilidad sobre la permanencia de España en la OTAN. Está claro que él quería continuar con esa pertenencia y que había cambiado de opinión, pero por si las cosas salían mal, quiso compartir esa responsabilidad mediante un referéndum. Años después Felipe González reconoció su error, entre otras cosas, porque hay cuestiones que no se pueden decidir con un sí, o un no. Los referéndums siempre dividen a las sociedades. Así sucedió en Gran Bretaña con el Brexit, el error de Cameron, y con el de Cataluña, que aunque ilegal, dividió igualmente a la sociedad catalana, y envenenó la política española.

El muro del Parque Hernández

Todo esto nos sirve como antecedente al lío en el que se ha metido la Consejería de Medio Ambiente, de Hassan Mohatar, al organizar el prometido referéndum sobre el derribo del muro perimetral del Parque Hernández. Lo enrevesado de algunas preguntas recuerdan a la redacción de las del Referéndum OTAN: «Estaría usted de acuerdo en que en determinadas condiciones, y sin que eso signifique que está de acuerdo con la peatonalización total del centro, y sin que eso implique el establecimiento de una zona azul, en integrar el Parque Hernández en el centro de la ciudad, en el que ya se encuentra». No se menciona derribo del muro por ningún lado.

La jurisprudencia está devorando a la Justicia, y la judicialización sustituyendo a la política. La clase política, los gobiernos, tiene miedo a tomar decisiones, por miedo a las denuncias. Un gobierno, este o cualquier otro, tiene suficientes competencias legales para poner o quitar un monumento, como hacía el anterior. Un gobierno tiene capacidad legal para cambiar el nombre de 100 calles a la vez, y proponer los que les de la gana, como también hacía el anterior, sin necesidad de ampararse en Ley de Memoria Histórica alguna, que está para cosas de más altos vuelos. Algunos nombres y monumentos deberían salir del callejero y de las calles de la ciudad, sin necesidad de protecciones específicas. Un acuerdo del Pleno de la Ciudad es un acto legítimo en sí mismo.

Esto mismo ocurre con el muro del Parque Hernández, restaurado y embellecido en su aspecto actual por Mustafa Aberchán, cuando fue consejero de Medio ambiente en otro gobierno pluripartidista. Si la Consejería de Medio Ambiente quiere derribar el muro, que lo haga, pero deberá asumir las consecuencias electorales, si las hubiera. El pulso de la ciudadanía es claramente contrario, pero en este embrollo se han metido ellos solos. No se puede preguntar a los ciudadanos sobre qué precio consideran adecuado para un parking, tema que merecerá un espacial del Alminar. ¿Quieren eliminar todos los aparcamientos del centro urbano para que utilicemos los parkings ruinosos? Que lo hagan , estarían en su derecho como gobierno, pero no se atreven porque no saben por qué modelo decidirse.

La última opción del Referéndum Muro Perimetral lo muestra claramente: » si tiene alguna otra idea más, porque nosotros estamos secos, a pesar de todos los altos cargos que hemos nombrado, y es tan amable de decírnosla, escríbala aquí. Eso sí, si se derriba, se pueden guardar trozos de recuerdo, como en el Muro de Berlín. Ya hemos dado una idea.