Todos los veranos son de Lorca. Es algo que quedó pendiente al salir de Melilla. Sabemos nombres, pero no conocemos el lugar en donde se produjo, ni en donde está enterrado. Desde hace treinta años al recorrer el tramo de la carretera A-92, entre Granada y Almería, se siente el mismo estremecimiento al pasar por las inmediaciones de Alfacar y Viznar. Allí sigue su cuerpo mal enterrado, o quizá no. Francisco Umbral, en su obra Lorca, Poeta Maldito, aporta un dato que quizá sea relevante. Federico fue asesinado con su reloj de oro, que le fue robado, y un cinturón con hebilla, también de oro. No se si este dato está aportado intencionadamente, pienso que sí. Creo que entre el mundillo literario del franquismo existían ciertas claves conocidas solo por un reducido círculo de literatos. Luis Rosales, poeta, falangista, amigo de Federico, debía saber ciertas cosas, incluso la propia familia del poeta, siempre muy ambigua, o poco beligerante, en lo que respecta a la posibilidad de encontrar los restos del poeta español más universal. ¿Existe interés real en encontrar los restos de Federico?
May Melero, la luz de la Janda
Magníficamente presentada por la productora La Vidriera, y dentro del programa diseñado por la Consejería de Cultura que dirige Elena Fernández, May Melero, la actriz vejeriega brilló con una luz distinta, en el patio del Hospital del Rey, en el epicentro histórico de Melilla. Magníficamente acompañada por el guitarrista y músico granadino Antonio de La Pura y la actriz melillense Lola Padial, que como Penélope, tejía y destejía la maroma del nudo lorquiano, que quizá nunca logremos desatar.
Vejer de la Frontera, el río Barbate, y la llanura de La Janda componen un paraje único y cargado de significado. Hay algo en ella que hechiza, como el propio Lorca. «Todas las mujeres somos, en algún momento de nuestras vidas, alguna de las mujeres de Lorca», afirmaba May Melero. La compenetración de los tres artistas era máxima, y compusieron una interpretación en la que el tiempo pareció detenerse. Allí nos quedamos y vimos a doña Rosita la soltera, a Bernarda Alba, a Yerma, a Soledad Montoya, a Mariana Pineda.
El universo femenino de Lorca, tejido en unos pocos años, los que le dejaron, y representado y hecho luz en una noche inolvidable. Mujeres hechas a sí mismas.
Hemos visto carriles «b» prolongarse más allá de Las Pléyades, las hijas de Atlas, el Titán que sostiene al mundo, sin distinguirse su final. Hemos recorrido incontables sendas sin cruzarse nunca unas con otras.
Atravesar las Perseidas o lágrimas de San Lorenzo, y el cinturón de asteroides sin chocar, incluso las enormes corrientes de basura espacial. Todo girando en la armonía universal y la inmensidad del espacio exterior.
En el Universo todo es orden, aunque no todos/as podamos verlo, ni podamos verlo todo, porque para ello necesitaríamos varias vidas. Como cada año, nuestro viaje está limitado en el espacio y en el tiempo.
Regresamos a nuestra pequeña base, dominada por la entropía y el caos, en los dos únicos tipos de nave que permiten el acceso a ella. Aire y agua, dos de los cuatro elementos originarios.
En todo este lapso de tiempo que llamamos vida, hemos visto progresar bases más pequeñas y alejadas de nuestro pequeño mundo, en los confines de Riga y Alfa Centauro.
Hemos visto a grandes transportadores «c» trasladar poblaciones de un lado a otro, y a todos los destinos imaginables. Una vez más regresamos a nuestro mundo, que ya no es el de allí fuera.
El tiempo detenido en la Iglesia de sor Patrocinio
Enrique Delgado
En La Granja de san Ildefonso se la conoce como la iglesia de Pio XII, pero es el único resto existente del convento de la Inmaculada Concepción, inaugurado por la Reina Isabel II y Sor Patrocinio, o también conocida como la monja de las llagas, «la mejor amiga y consejera que haya tenido», en palabras escritas por la propia Reina en su testamento.
Hay historias que desde que se descubren ya no te abandonan, o que no dejan que te olvides de ellas. Son muchos años viendo esta iglesia en estado de abandono en en Real Sitio de la Granja de San Ildefonso, concretamente desde 1995, pero no sería hasta el año 2013, cuando pudimos redescubrir el pasado que se escondía entre esos muros de granito gris de la Sierra de Guadarrama.
El convento abandonado
Sor María de los Dolores y Patrocinio llegó a La Granja de San Ildefonso el día 3 de octubre de 1859. Al día siguiente, 4 de octubre, se celebrará la primera misa en la iglesia del Convento del Triunfo de la Inmaculada Concepción, en honor de San Francisco de Asís, a la que asistieron todas la autoridades de la zona. El convento fue inaugurado solemnemente el día 8 de octubre, en presencia de la Reina de España Isabel II. Este que reproducimos a continuación, es el discurso inaugural de la madre Patrocinio y su opinión sobre el nuevo convento fundado, tras los agradecimientos protocolarios: El Convento es muy bueno, con mucho mayor local que el de Aranjuez; la huerta no tan grande, pero tiene mucha fruta. Hay iglesia pequeña, algo más grande, como vez y media que la capilla. El coro bajo es anchísimo, de largo como el de Torrelaguna, ancho el doble por doble. Estas gentes son muy buenas y a todas nos ha probado bien. El día 10 tendremos la función de inauguración y establecimiento de la comunidad, a la que asistirán todas las autoridades, como el día de nuestro Padre San Francisco, y por la tarde tomarán el hábito dos o tres religiosas. Lo más esencial quedará concluido pronto, de modo que pienso dejar todo arreglado en debida forma, para marchar a primeros de noviembre. Los artistas y todos, por lo que se observa, trabajan aquí más con el corazón que con las manos, y tienen un respeto todos, grandes y pequeños, que no se observa en esa (Aranjuez). El administrador se porta admirablemente. Hemos encontrado muchas camas, mantas, vidriado y toda clase de muebles1 .
El convento les fue expropiado a las monjas durante la Desamortización de Mendizábal en 1870, devuelto de nuevo a una comunidad de monjas, y abandonado definitivamente en 1943. Fue hospedería durante un tiempo, para ser finalmente derribado. En su antiguo emplazamiento se construyeron unas viviendas protegidas. Solo la iglesia de Pio XII quedó vacía y en pie, como testigo mudo y faro vigilante de su fugaz esplendor, desde la década de 1960. Toda la historia empezó a caer en el olvido, salvo algunas cortas menciones en libros de historia locales. A partir del año 2013 empezamos a escribir y a recuperar su pasado desde este blog. Han sido muchos artículos, que a su vez han tenido correspondencia en otras publicaciones. La antigua iglesia está siendo restaurada en la actualidad.
En el interior del convento
Más de 10 años pasando junto a los muros, fotografiándolos una y otra vez. Buscando ángulos casi imposibles para obtener imágenes del interior de la iglesia, y solo ahora, hemos podido acceder al interior de la nave, gracias a un tiempo de descanso en las obras de restauración. Nuestro máximo sueño se ha visto cumplido. El azar del destino nos ha vuelto a tender su mano. Todo está en el mismo estado en el que pudo verlo Sor Patrocinio. El antiguo emplazamiento del retablo, la barandilla de madera que protegía el espacio del Altar Mayor, el magnífico artesonado de madera del techo, parcialmente restaurado. Los púlpitos a ambos lados de la nave, que serían suprimidos en todas las iglesias tras el Concilio Vaticano II. Las celosías que cubrían el coro, los arcos interiores, algunos de los colores ornamentales originales, ya muy desvaídos, También la antigua zona de confesionarios, algunas dependencias interiores, un altar de granito en el centro de la nave y las capillas laterales de las imágenes.
El tiempo permanecía detenido en su interior. Todo permanece en el mismo estado en el que lo contempló la madre Mª de los Dolores y Patrocinio. Esto es lo que hoy compartimos con todos. Aquello que hemos contemplado, es lo que mostramos. En uno o dos años estará totalmente restaurado, pero ya será otra cosa. Queríamos ver la iglesia en su estado más próximo a su momento original y ha ocurrido ahora.
Manuel Céspedes, delegado del Gobierno en Melilla (1986-1996)
Manuel Céspedes (30/01/1984), funeral del general Quintana Lacaci.
Con Manuel Céspedes. Los Salazones, 2011
Sobre 1985 y 1986 todo está por escribirse, sobre todo por los que fueron sus testigos directos, eso si, sin rencor y analizando todo con la perspectiva que ofrecen los años. Manuel Céspedes Cespedes, hombre de absoluta confianza de Felipe González, llegó a Melilla en el tercer trimestre de 1986, con la ciudad al borde del conflicto civil. Fue recibido bajo los titulares de «Inmensa esperanza» y «El pacificador».
Melilla había salido del franquismo como una ciudad totalmente empobrecida, y con un problema de regularización documental, que dejó atascado la Unión del Centro Democrático. El artífice de la reforma que impidió al colectivo musulmán o rifeño, seguir accediendo a la nacionalidad española fue el diputado García Margallo. Por tanto, fue la derecha la que dejó cargada la bomba del conflicto social que tomó cuerpo en 1985, bajo el liderazgo de un funcionario municipal, y militante socialista, Aomar Mohamed Duddu.
Una vez que se ponen en marcha las dinámicas sociales, luego son muy difíciles de controlar eso fue exactamente lo que ocurrió. Hoy sabemos que fue el profesor Jesús Morata, director provincial del MOPU (Ministerio de Obras Públicas), el que escribió la célebre carta publicada en un diario nacional, con el título de Legalizar Melilla, así como otras cartas publicadas en la prensa local bajo el pseudónimo de Yugurta. Es cierto que el partido socialista, del que yo era secretario general de las Juventudes, estaba dividido frente al asunto de las nacionalidades, pero no es menos cierto que todas las fuerzas de centroderecha, sin excepción, estaban unidas frente a los Acuerdos de Madrid, y a la vía del acceso administrativo a la nacionalidad española. En ese contexto llegó Manuel Céspedes a Melilla.
El amigo de Felipe González
Llegados al poder en octubre de 1982, los socialistas de Felipe González tenían por delante la labor de desarmar al ejército franquista, en permanente estado de ruido de sables; modernizar a España; abrir la Verja de Gibraltar; reconocer al Estado de Israel; introducir a España en las Instituciones Europeas, y sobre todo, aguantar la ofensiva terrorista más brutal de toda su historia, de ETA, dispuesta a volcar la incipiente democracia española. Todo esto con unas relaciones muy tensas con Marruecos, a cuyo frente se encontraba Hassan II. En esas circunstancias, Felipe González se desprendió de su hombre de confianza, y que mantuvo al frente de la Delegación de Gobierno en Melilla, hasta el final del mandato socialista en 1996.
Un servidor del Estado
Eso es lo que siempre fue y quiso ser, el Manuel Céspedes político, único aspecto sobre el que podemos juzgarle. Hubiese obtenido de Felipe González lo que hubiese querido, pero siempre rechazó las puertas giratorias y acabó su carrera como funcionario en una comisaría de Madrid. A diferencia de otros muchos agitadores de 1986, tras jubilarse regresó a Melilla, su ciudad natal, en la que ha fallecido en el día de ayer.
Fue secretario general del Partido Socialista y diputado de la Asamblea en 2003. Tras su retirada de la política en 2004, tuvimos ocasión de hablar en profundidad de los temas que nos separaron en el aspecto personal y recomponer nuestra relación . Él siempre creyó en que la regularización documental era la única vía posible para el futuro de la ciudad y apostó por ella, pese a las reticencias internas y frente a una derecha muy beligerante e incluso hostil.
Se ha ido y ya descansa, pero el diseño de la ciudad actual, se gestó en su larga década frente a la Delegación del Gobierno. Había una foto que le gustaba especialmente, en la que se le ve detrás de Felipe González, en el entierro del capitán genetal de Madrid Guillermo Quintana Lacaci, asesinado por ETA en enero de 1984, rodeados ambos de Mandos del Ejército y de Policías Militares.
¿Qué ocurrió en el siglo anterior a la invasión musulmana de 711? ¿Qué sucedió en los siglos posteriores? Muy poco. El mundo visigodo fue desapareciendo y degradándose lentamente, hasta desaparecer en el olvido histórico, enterrado por uno de los mayores vuelcos históricos de la historia peninsular. La invasión y conquista romana se extendió a lo largo de dos siglos. La arabo-musulmana solo en diez años. El control del territorio y su dominio fue algo mucho más complejo y lento.
Las condiciones iniciales de tolerancia completa se fueron restringiendo con el paso de las décadas, con impuestos, con leyes, con las sucesivas oleadas de nuevos pobladores. La población hispano-romana o se fue acomodando a la nueva situación, o fue emigrando hacia el norte, a lo largo de los siglos sucesivos. Eran los mozárabes (cristianos en territorio musulmán). Su progresiva emigración hacia el norte, fue un elemento decisivo en la nueva cristianización por encima de las tierras más allá del Duero, la frontera natural que no rebasó ni colonizó el poder califal. La llegada de los Almorávides en 1086, supuso la desaparición casi completa de la población cristiano-visigoda en Al Ándalus.
Los datos históricos dicen que la ermita fue construida en el siglo VII y consagrada el 14 de noviembre de 644, con reliquias de san Vicente, san Félix y san Julián, sobre los restos de una población romana anterior. Los visigodos no ocuparon todo el territorio romano, ni todas sus ciudades. Hicieron usufructo de la herencia romana hasta la desaparición total del reino en 711.
La ermita se encuentra en la carretera entre Barbate y Zahora, dentro del paraje natural de La Breña y Marismas de Barbate. No es visible desde la carretera o camino de monte, lo que hace que esté más preservada, a pesar de su estado de abandono y ruina. Los arcos de la bóveda están sostenidos por una estructura metálica, que impiden su caída. ¿Cuándo fue abandonada? Probablemente en algún tiempo indefinido entre los siglos VIII y X. La población cristiano-visigoda fue transportando sus reliquias y enseres hacia las tierras de los inaccesibles reinos del norte, refractarios incluso al dominio romano. Los datos apunta a que don Pelayo era un personaje acomodado o incluso noble visigodo, llegado hasta el norte, para liderar el inicio de la resistencia frente a los nuevos dominadores de la península ibérica. El llamado camino de San Ambrosio sugiere algún tipo de ruta de peregrinación o romería, ya desaparecida de la memoria.
La realidad histórica nos cuenta que nada volvió a moverse hasta casi dos siglos después. Los pobladores cristianos del norte no volvieron a rebasar las fronteras naturales hacia el sur. La ciudad de León se mantuvo deshabitada entre 711 y 856, cuando fue repoblada por el Rey Ordoño I. Fue designada como capital del Reino de León en 910, dos siglos después de la derrota de los visigodos. En esos dos siglos, no existió reconquista alguna.
Hay dos acciones que preservan todo, una es el olvido, la otra la reutilización. Muchos lugares se están redescubriendo ahora como edificios y construcciones procedentes de otras época, gracias a reformas que descubren su oculto pasado anterior. En otros casos, como el de la ermita de san Ambrosio, cayeron en el olvido, en parajes alejados del tránsito, y se preservaron casi intactos. La ermita conserva todos los elementos de las anteriores construcciones.
La presencia del pequeño oratorio con cúpula junto a la ermita, sugiere tanto una posible herencia bizantina, como a la existencia de un antiguo morabito musulmán. Todo está preservado y casi oculto y así debe seguir, hasta que se restaure y cuide como la joya histórica y arqueológica que es.
Troya dejó huella en la historia porque duró más de diez años y esa es la medida de todas las cosas. Esos diez años fueron necesarios para crear un recuerdo que atravesara un siglo, e hiciera surgir el mito y la leyenda. Tiempo suficiente para cribar los nombres y seleccionar a aquellos que duraran al menos mil años.
Hasta Homero llegó el eco de Troya lo suficientemente nítido, como para que tomase la decisión de escribirlos, antes de que todo se perdiese de modo definitivo, como tantos nombres y hecho de los que nunca sabremos nada. Quizá intuyó ese riesgo de desaparición, o el recuerdo de lo sucedido fuese ya difuso. Lo que el escribió fijó la historia para siempre, y los nombres que él nos dejó son los que recordamos. Quizá todo sucedió de un modo distinto, pero eso ya no podrá saberse nunca.
Díez años son el límite necesario para que algo perviva por sí mismo y alcance vida propia, una vez superado el lapso temporal, o inicie un lento camino hacia el olvido. El Alminar se encuentra y a la vez atraviesa ahora esa franja de tiempo, un tiempo muy largo que ya ha marcado su propia hendidura en la historia. No solo está aquí, hay también muchos artículos publicados por los periódicos de Melilla. Al menos 100 artículos está ya destinados a no perderse, algunos incluso antes de que el propio blog existiera, como el de «Bomber Command y la destrucción de las ciudades».
Troya y Homero
Cuando Homero fijo su historia allá por el siglo VIII antes de Cristo o de la Era Común (como le gusta denominarla a la masonería) ya había muchas datos que empezaban a ser cubiertos por la niebla. Troya es un mito o leyenda que forma parte de nuestro canon, pero que cada vez tiene menos significado. El mundo futuro, el de la inteligencia artificial, el de la mega conectividad, el de Silicon Valley, ya no tendrá enlaces con esos mitos y está fijando y creando parámetros nuevos. Solo que es nuevo mundo ya no puede detenerse, aunque existan mucho libros que aconsejen la desconexión inmediata de las redes, evitando así la tiranía del metadato y del algoritmo. Pero eso ya no puede evitarse. Por cada uno/a que se desconecte, se añadirán un millón.
Ese mundo futuro y tecnológico, quizá suponga el fin de las religiones como elemento de influencia en el mundo. No pueden existir sociedades que pretendan regirse por libros escritos hace mas de mil o dos mil años. Lo que vemos es solo el último estertor de un mundo que desaparece, aunque le quede tiempo para hacerlo. No habrá contacto con los mitos, tampoco con los dioses tradicionales.
Hay libros que se leen una vez, y otros que se leen muchas, constantemente. Regresar a páginas ya leídas, observar la anotaciones hechas hace años, puede servir para conectarnos con pensamientos pasados, o también para ver cuan alejados estamos de lo que hace esos mismo años nos causó una honda impresión. Esa es la dualidad de los mitos, que pueden ser a la vez positivos y negativos, consejos o advertencias, mandatos o sugerencias.
En 2014 apareció en el desfile medieval el caballo de Troya, que se detuvo frente al Ayuntamiento. No nos pasó desapercibida esa coincidencia. Ocurrieron muchas cosas esa año, que fue importante en la historia del Alminar. El desfile fue uno de los mejores que recordamos. Vimos al dragón, a las diablesas, a caballeros medievales, a encantadores de serpientes, pero sobre todo al caballo.
Homero nos quiso advertir de muchas cosas, y también escribirlas para que no las olvidáramos nunca. El caballo de Troya es y será siempre una amenaza y una advertencia. Se trata de no abrir la puerta a la avaricia, a la vanidad, al odio, a no aceptar el regalo de la adulación (que son dragones devoran todo). El caballo de Troya estará en cualquier sociedad, en cualquier grupo humano, o incluso dentro de nosotros mismos. Siempre habrá quien trabaje para su propia causa, aunque parezca que lo hace para la comunidad.
Por encima de todo, se yergue siempre el libre albedrío. Nada está determinado. Son nuestros propios actos los que nos conducen, colectiva o individualmente a un fin, salvo en aquello que solo depende del azar. Los cambios se producirán de todos modos, por lo que todo dependerá de nuestra capacidad de adaptación a ellos. Odiseo (Ulises) purgó los pecados cometidos en Troya con el largo periplo por el Mediterráneo, que conocemos como la Odisea. Solo al cabo de 10 años, libre ya de todas aquellas vanidades, envidias y múltiples codicias, pudo regresar a casa y disfrutar de un final de vida en paz.
Quien hoy se vanaglorie, debe imaginar o pensar en la desaparecida librería de Wally. Miles de libros que colmaron la vanidad de sus autores, se apilaban en torres acumuladoras de polvo y olvido. Y era uno de los lugares en los más tiempo hemos pasado.
Isla de AlhucemasCementerio Peñón de VélezNichosPeñón de Vélez de la GomeraCementerio de la isla de Alhucemas Enrique Delgado
DEFENSA ordena el repliegue de los cementerios de los Peñones e Islotes
No quedarán muertos españoles en Marruecos, salvo los desaparecidos, de los que no conocemos nombres o cifras. La importante noticia nos la proporcionaba un colaborador del Alminar, desde el primer día: Uno de Melilla, que lee a diario el BOE (Boletín Oficial del Estado) y el BOME (Boletín Oficial de Melilla). Hace ya unos años contamos que en el cementerio español de Nador, se estaban concentrando en una sola fosa, los restos de todos los fallecidos que todavía permanecían allí. Cuidar los cementerios es oneroso y un trabajo continuo.
El viernes 9 de julio, el Ministerio de Defensa publicaba la Orden 32692, sobre el traslado de los restos existentes en los cementerios de de los peñones e islotes de soberanía española, Peñón de Vélez de la Gomera e isla de Alhucemas, hacia el cementerio de la Purísima Concepción de Melilla: Habiéndose acordado por el General de Ejército Jefe del Estado Mayor del Ejército, el traslado de los restos mortales existentes en los cementerios de las islas y peñones de soberanía española, de Alhucemas y Vélez de la Gomera, al cementerio de la Purísima Concepción en Melilla, con respeto al procedimiento instituido en la Norma General 07/11 sobre inhumaciones y exhumaciones en panteones y parcelas militares, que resulta de aplicación a todo el Ejército de Tierra, y en atención a cuanto establece el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria aprobado por Decreto 2263/1974, de 20 de julio.
A continuación detallan, nombre a nombre, la relación de todos los nichos, sepulturas, así como el estado de las mismas. En el cementerio de la Isla de Alhucemas, hay enterramientos más antiguos que los del cementerio de la Purísima Concepción en Melilla, en concreto los de dos gobernadores de la Plaza, fallecidos en 1776 y 1741. En el de Vélez de la Gomera hay también enterrado un Vicario eclesiástico.
Cementerio de Alhucemas: Francisco de Asís Hernández Pérez, Capitán del Regimiento África n.º 68. Condecorado con la Cruz de M.ª Cristina y Varitas Rojas. En defensa de su patria Alhucemas. 1º de octubre 1921. Inocencio Blanco Blanco, 21 de agosto 1919, a los 43 años. Luisa Lozano Lara, 29 de diciembre 1916, con los restos de su hermano Pepe. Nicolás Álvarez de Perea (Teniente Coronel), Gobernador de esta Plaza, el 7 de mayo de 1776. Baltasar González, Gobernador de esta Plaza, el 2 de abril de 1741. Rogelio Pallas Viña, Soldado de Artillería, murió heroicamente por la patria el 7 de agosto de 1922. Recuerdo de sus compañeros. Primitivo González Fdez., Soldado de Artillería, dio su vida por la patria el 16 de octubre 1923. Teresa Zurita Montero, el 19 de noviembre 1921, a los 28 años. Alfonso Maresca Parra, el 8 de noviembre de 1913, a los 26 años. José Puerta Garrido (Marinero Fogonero). Falleció el 5 de julio 1911. La Dotación del Cañonero Infanta Isabel. Fco. de P. del Hoyo y Montemar, 3 de octubre 1909. Guillermo Segovia Vázquez, 19 de noviembre 1912, a los 21 años. Adolfo, 3 de mayo de 1901, a 15 de mayo 1902. Tus Padres. Antonio Sordo Cacharrón, Cabo de Artillería, murió heroicamente por la patria el 20 de marzo 1922. Recuerdo de sus compañeros. José Sánchez Vázquez, soldado del Regimiento de Infantería de San Fernando n.º 11, 2 de diciembre 1913. Su familia y 3.ª Cía. del 2.º BON de su Regimiento. Dolores Parra Aroca de Maresca, 23 de abril 1913, a los 61 años. Pilar Vieyra de Abreu y Civantos (niña), 3 de diciembre 1921.
Cementerio de Vélez de la Gomera: Maria de las Mercedes la Orden García (niña), subió al cielo el 19 de septiembre de 1897, a los 7 meses y 19 días de edad. Sus desconsolados padres. Rafael Santos y Martín y Genoveva Santos y Martín, que fallecieron el día 4 de octubre de 1877, a la tierna edad de 34 meses, y el día 4 de agosto de 1880, a la edad de 46 meses (sus desconsolados padres a la memoria de sus dos hijos). Julio Dufoo y García, Oficial 1.º del Cuerpo Administrativo del Ejército, falleció el 27 de junio de 1880 a los 34 años de edad. Prestando servicio en esta fortaleza. Don Vicente Pérez Mallo, Oficial 1.º de Administración Militar, falleció el 18 de agosto 1879. María del Carmen Cesara y Álvarez viuda que fue de Juan Llompart de la Rosa, falleció en esta plaza el 14 de mayo 1899, a los 73 años de edad. De sus hijos Carmen y Antonio finados en 9 enero de 1882 y 1 de agosto de 1887, respectivamente. Teresa Ramis. (ilegible) de Jaqouotot (ilegible) 29 de septiembre de 1904. (ilegible)… enare a tus hijitas (ilegible)… tú las has querido (ilegible)… mientras vivamos (ilegible).. el eterno. Saturnina Garrido y Vidal, viuda que fue de D. José Juan Granche Mallagaray, el 22 de agosto de 1903, a los 84 años. Sus hijas y nietos le dedican este recuerdo. Ramón Granados Zurbano. Notario ECCO que fue de esta plaza. Nació el 15 de octubre de 1864, murió el 11 de julio de 1909. Recuerdo de su madre tíos y hermanos. Juanito Orozco Meco (niño), subió al cielo el 14 de julio 1917, a los 3 meses y medio. Recuerdo de sus queridos padres hermanos y familia. Nicolás Pacheco Domenech, Agente que fue del Cuerpo de Vigilancia, el 22 de diciembre de 1916, a los 31 años. Recuerdo de su querida madre y familia Peñón de la Gomera, 24 de diciembre de 1916. Venancio Giménez Maldonado, el 13 de enero de 1901, a los 73 años. Vicente Carbonell Auban, el 24 de enero de 1904, a los 27 años. Recuerdo de su hermano. (Rota) V Amora Román de Lozano, el 14 (…) de 1916, a los 70 años. Sus desconsolados hija, nieto y de su familia ruegan a dios dor.. (ilegible).. rno descanso. Felisa Río Martín, el 25 de febrero de 1909. Sus hijos. D. Francisco Lasso de la Vega e hijo. Aparejador… (ilegible). Antonio García Luque, el 19 marzo 1916, a los 58 años. Su esposa e hijos. Francisco Lasso de la Vega Álvarez, el 14 de julio de 1908, a los 45 años. Recuerdo de su esposa e… (ilegible). Antonia Granche Garrido viuda de Ramis, el 9 de noviembre de 1904, a los 55 años. La niña María Antonia Jaquetot Ramis. Subió al cielo el 29 de julio de 1908, a los 4 años. Josefa Pérez de la Fuente de Jaquetot, el 18 de octubre de 1907, a los 30 años. Juan Muñoz Burgos, Vicario Eclesiástico, falleció el 27 febrero de 1918, a los 64 años. Recuerdo de la población. Cándida Quintero Sánchez, el 2 de marzo de 1905, a los 63 años. Recuerdo de sus queridos hijos. Francisca Prieto Álvarez, el 3 de mayo de 1905, a los 70 años. Para perpetua Memoria de sus desconsolados hijos que ruegan a dios… (ilegible) José Ramírez Bermúdez, el 23 de octubre de 1925, a los 14 años. Recuerdo de su abuelo y padres. Carmen Fresnedo Mora de Leompart, el 9 de enero de 1918, a los 56 años. Recuerdo de su esposo e hijas. Manuel Herrero Medina. Capellán 2º Castrense, 11 de octubre de 1909. Recuerdo de su servicio. Francisco… (ilegible) Marcelino Pérez Dorado, el 1 de julio de 1914, a los 38 años. D. José Centeno y Belgrano, el 16 de marzo de 1920, a los 65 años. Manuel Yáñez Barnuero, Primer Teniente de Artillería, falleció el 21 de mayo de 1909. José Romero, falleció el día 12 de abril… (ilegible). José Monsones, hijo de Pascual y de Mercedes Mercader, falleció el 5 de octubre de 1874, a la edad de 13 meses. Leopoldo Méndez Pascual, Farmacéutico Militar, muerto gloriosamente en defensa de la patria, nació el 26 de agosto de 1870 y falleció el 13 de agosto de Sus compañeros del cuerpo de Sanidad Militar.
La Orden de repliegue de los cementerios españoles, está firmada por el General jefe de la Base Discontinua Tte. Flomesta, Félix Abad Alonso.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.