El parque infantil Duquesa de La Victoria


                        El parque que antes era erial

       Una erial, según el diccionario de La Real Academia Española, es una tierra o campo sin cultivar ni labrar. El patio trasero de lo que fue el hospital de Cruz Roja nunca fue eso, era en un principio un jardín modernista, lleno de vegetación, que luego se convirtió en un jardín abandonado, eso sí, durante muchos años. Antes había vegetación, era un espacio verde, Ahora es cemento puro y duro, sin sombra, eso sí, con un parque infantil.

        Afortunadamente existe la memoria y las fotografías, para mostrar las cosas como eran, y como son ahora, o en qué las han transformado, para que las personas vean y comparen por sí mismas, sin la propaganda, sin los titulares esplendorosos que encubren una realidad muy gris, como la del cemento, la que ha asolado y enlosado un bello y fresco jardín abandonado.

                                    El estado del nuevo parque

       El nuevo parque infantil lleva inaugurado solo un mes y ya le faltan los columpios y la mesita Tuti Fruttii. No hay ni una pizca de sombra. Todo lo que se ha publicado es solo propaganda. Es un enorme enlosado, una víctima más de la especulación urbanística, disfrazada de atención y servicios al ciudadano. El suelo de goma, cuando llega el verano y el Sol cae a plomo sobre él, se torna hirviente y el olor a caucho quemado resulta hasta desagradable. Allí no hay protección ni para niños ni para adultos. Algunos o no saben lo que es un erial, o jamás se pasaron por el patio trasero del antiguo hospital de Cruz Roja.

        El jardín abandonado no era un erial, pero ésto tampoco es un parque ni una zona verde. Alguien intenta confundir a los ciudadanos, haciéndoles creer que lo que vemos es una cosa distinta de lo que en realidad es. Las fotos dan testimonio de lo que había, y de lo que hay.

 Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2013/02/14/cruz-roja-el-jardin-perdido/. (2)

http://elfarodigital.es/index.php?option=com_content&view=article&id=139691:la-magnifica-plaza-de-cruz-roja-deja-de-ser-un-paisaje-desolador&catid=141:sociedad&Itemid=882

Inminente cierre del parque del Bº de La Victoria


 

           Es el parque infantil del Barrio de La Victoria, aunque todo el mundo lo conoce como el parque de Marcelino, sobre todos los niños/as. Hace año y medio que escribí acerca del estado obsoleto en el que se encontraba, y nadie se tomó en consideración el intervenir o actuar sobre un parque que lleva sin renovar más de 20 años. Ha sido el accidente de una niña de 7 años, y la posterior denuncia pública en El Alminar, la que ha disparado la situación. Esta mañana visitaban la instalación los responsables de la Consejería de Medio Ambiente y han decidido, tras una inspección exhaustiva, su total renovación y su próximo e inminente cierre.

              Las instalaciones infantiles no solo se encuentran en un lamentable y peligroso estado, sino también fuera de la normativa vigente en cuanto a medidas y normas de seguridad. Las barandillas son peligrosas, pues dejan el hueco suficiente en algunos puntos, como para que un niño pueda quedar atrapado en ellas. Los materiales de los columpios y toboganes son de acero y forja de hierro, algo que ya no existe en atracciones infantiles.

           Hace mucho también que desapareció la zona de sombra, por lo que el parque se convierte en una plancha ardiente e inhabitable durante los meses de verano. Allí solo acude la gente cuando la luz solar declina por detrás de la urbanización de Lo Güeno, que ejerce la función de parasol a determinada hora de la tarde. Las temperaturas que se alcanzan allí en las horas centrales del día, y con la acumulación de calor en el suelo, son parecidas a las existentes en la superficie de Mercurio, el pequeño planeta más próximo al Sol.

           La pregunta que nos hacemos es siempre la misma: ¿por qué tienen que ser los ciudadanos los que denuncien estas situaciones?, ¿por qué hay que esperar a que ocurran accidentes para actuar de modo inmediato?, ¿por qué todo tiene que llegar hasta este punto de deterioro y peligro?.

        Nota: Nos piden que no se descuiden ni olviden las zonas de sombra,  y que la reforma se haga en el menor tiempo posible, dada la alta población infantil del barrio y que acude a jugar a este parque a diario.