Archivo de la etiqueta: Virgen de los Dolores de Melilla

Dolores, la imagen de “La Pasíón” melillense


 

Algunas cosas merecen primero contemplarse, y más tarde, ser explicadas.

         Cada instante es único, los momentos no vuelven a repetirse. La Semana Santa es tantas cosas como personas la contemplan, participan o viven de ella. Hace ya algunos años, un amigo me preguntó que,  a mi juicio,  cuál era la imagen de la semana melillense de “Pasión”. Para responder a eso hay que estar fuera, aunque no totalmente, por que en ese caso, cada cual responderá que la suya, la que procesiona,  o la de la cofradía a la que pertenece. He tardado cinco años en resolver el dilema.

            Este año, después de muchos, he vuelto a estar en semana santa en Melilla, y he contemplado y buscado las imágenes que quería ver por algún motivo específico. He observado momentos diferentes, para  fotografiar las imágenes más representativas, en lugares menos comunes de los habituales. Quería evitar,  sobre todo,  La Avenida, o carrera oficial.  La Plaza de Toros es un de los lugares preferidos por los melillenses, pero hay demasiada luz blanca en las inmediaciones.

            Siguiendo el inicio de la carrera, la Dolorosa melillense por excelencia, una de las imágenes más antigua de la ciudad, se detuvo justo en el inicio de la calle Luis de Sotomayor, debajo de una farola de luz amarilla. Tanto el paso como la talla,  recibían un baño de luz amarilla, que parecían convertirlo todo en oro. No me gusta la luz blanca, ni los flashes demasiados potentes. Las cosas deben aparecer los más naturales posibles, y con la luz del momento, alterándolo lo menos posible.

    Como en todo, habrá a quien no le guste, o que prefiera otra instantánea y otra imagen  procesional, pero para mí, dentro de lo que he visto, la de la Virgen de Los Dolores, es la imagen, en el doble sentido que cobra aquí el término, de la Semana Santa de Melilla y más adelante, explicaré por qué. De hecho, cerca de mí había una mujer que realizaba también fotografías, y mostraba su decepción porque todo salía demasiado amarillo.

     Nota:  Vírgenes Dolorosas y de La Soledad.    

https://elalminardemelilla.com/2012/05/27/soledad-y-dolores-rivalidad-en-las-calles/

 

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La leyenda dorada del Templo Patronal melillense


         Unas imágenes que podrían no ser de Pedro de Mena

    La Catedral de Alcalá de Henares tiene un Museo de arte religioso y de arte sacro. En el se ven todo tipo de exornos e imágenes religiosas de gran calidad artística. Hay una que llamó mi atención, pues se trata de un busto de una Virgen Dolorosa, cuya autoría corresponde a Pedro de Mena y Medrano, genial artista imaginero del Barroco español.

       Desde que me metí en el mundo del arte religioso melillense,  hoy decir que tanto la Virgen de los Dolores del Templo Patronal melillense, como el Nazareno, pertenecían a la escuela andaluza del siglo XVII, pero que la tradición melillense las atribuía al sin igual artista granadino, pero afincado en Málaga, Pedro de Mena (1628-1688). La realidad es que está escrito que las dos imágenes melillenses pertenecen al artista andaluz, pero no están inscritas en el catálogo de sus obras, lo que motiva tanto la duda como la sospecha.

      El influjo de este autor es tal, que muchas cofradías españolas certifican sus imágenes como “pertenecientes al círculo de Pedro de Mena” o “atribuidas a su entorno”, que es como decir mucho, pero tambien es no decir nada. La realidad es que incluso el propio Pedro de Mena, trabajó en un principio en el taller de otro gran imaginero, Alonso Cano.     

           Quien conozca el sistema de trabajo en los talleres artísticos de la época, sabe que en ellos trabajaban otros artistas como aprendices  y que el Maestro hacía determinadas obras con sus propias manos. El resto estaban bajo su supervisión o su inspiración. El caso de la Gioconda recién descubierta en el Museo del Prado es muy ilustrativo. Lo más que se puede decir de las imágenes  melillenses es que pertenecen a una escuela andaluza del siglo XVII, que son muy antiguas e incluso hermosas, pero si se compara la expresividad que Mena imprimía a sus creaciones, con las tallas melillenses, la distancia artística parece ser bastante grande.        

    Nota: (1) La Magdalena penitente de Pedro de Mena, se encuentra en el Museo del Prado. (2) La expresividad del Nazareno es mayor que la de la Virgen de La Soledad, que presenta cierto hieratismo arcaizante.