La magnesita de Almeria


             La inclinación de una chimenea condenada

      En la carretera de salida de Almería en dirección Granada, se puede observar una alta chimenea de una antigua refineria de azufre, conocida en la ciudad como «la magnesita», que ha dado su nombre tanto a una calle como a una urbanización próxima. Es la última y única chimenea industrial existente en la capital almeriense. Hasta hace no muchos  años existía otra, conocida como La Térmica, que pertenecía a una central eléctrica, que era de una gran altura y bella factura. El desarrollo urbanístico del Paseo Marítimo de Almería provocó el derribo de ese gran  ejemplar de chimenea industrial de ladrillo.

         El azufre fue un producto muy común y muy usado en la España de la postguerra, por lo que proliferaron este tipo de refinerías. En aquella época era muy facil comprar azufre en cualquier droguería de España, un tipo de establecimiento que ya es casi inexistente. El uso doméstico mayor era su utilización como  desinfectante. Todavía se sigue viendo en los bajos de los edificios para luchar contra insectos y para evitar que los perros orinen. Su fuerte olor, asociado con los vapores que exhala el diablo, sirve como repelente.

       La chimenea es muy alta, obligada por la toxicidad de los gases procedentes del refinado. A mayor toxicidad, mayor altura. Pese a todo, la expansión de las ciudades obligó al cierre de estas industrias, dada la toxicidad tanto de los gases emitidos, como del de la manipulación y almacenamiento del mismo. El tratamiento del azufre tiene efectos muy nocivos para la salud y para el Medio Ambiente.

        La antigua refinería ya está completamente desmantelada. solo queda en pie esta chimenea, pero no por mucho tiempo, dada la gran inclinación del fuste, que se mantiene en pie gracias a los ceñidores de acero instalados a lo largo de toda su longitud.

Santuario de Santa Fe de Mondujar


 

 

              La Alpujarra de Almería

           El municipio almeriense de Gádor es la puerta de La Alpujarra de Almería. Durante un siglo después desde la caída de Granada en 1497, la población morisca siguió habitando la zona, es verdad que cada vez en condiciones más difíciles. Tenían prohibido hablar la lengua árabe, leer o escribir libros en «algarabía». Las mezquitas fueron derrumbadas. No podía vestir a la usanza tradicional de los moriscos. No podían practicar su fe musulmana ni siquiera en secreto, so pena de verse sometidos a La Inquisición o incluso ser desterrados al norte de África.

Las condiciones se fueron endureciendo con el paso de las décadas y así se sucedieron los levantamientos y «las guerras de Las Alpujarras», en los siglos XVI y XVII, hasta el año 1610, fecha en la que se completó la derrota absoluta y el decreto de expulsión de la población morisca, que llevaba habitando estas tierras desde 900 años antes. Completa la expulsión se inició la puesta en marcha de un basto plan de «sustitución de población». Nada quedo, salvo los elementos arquitectónicos y ciertos nombres, e incluso ciertas usanzas.

Vista esta fotografía, se pudiera pensar que está realizada en el Norte de Marruecos y que ese santuario es en realidad un morabito, sin embargo, es un santuario dedicado a la Virgen del Carmen y está ubicado en Santa Fe de Mondujar, que es la cabeza del partido judicial de la zona. No sería extraño, o incluso sería posible que se trate de la evolución de algún culto morabítico anterior, transformado al culto cristiano con posterioridad a la rendición del Reino nazarí de Granada.

Hay que pensar que todos los pueblos y localidades españolas cuyo nombre tiene o está compuesto por la rábida o la rábita, hacen referencia a cultos morabíticos de la etapa musulmana. Nada es lo que parece a primera vista, todo es susceptible siempre de ser visto bajo otro  prisma. Solo hay que tener los oídos y los ojos abiertos a otro tipo de sensaciones, pues todo está lleno de ecos mudos de un pasado diferente, al que el presente parece indicar.

Chimeneas industriales en Almería


         

                      La alcoholera de Huercal de Almería

Los antiguos polígonos industriales de la mayoría de las ciudades no alberga hoy en día industria alguna. Industria es la actividad humana que transforma la materia prima en productos elaborados. En los polígonos industriales de hoy en día se encuentran casi todos los talleres y concesionarios de vehículos, almacenes o tiendas y supermercados de grandes dimensiones. Este es el caso del polígono de Huercal de Almería, población situada a escasos kilómetros de la capital almeriense. Sin embargo, casi todos tienen  vestigios de su «pasado industrial», edificios, hornos y chimeneas que son ecos sordos de otros tiempos, muchos ya olvidados.

Una de las mejores maneras de ir tras la pista de ese pasado, es la de  buscar chimeneas, algo en lo que no había reparado casi nunca. Sin embargo, la aparición en El Alminar de la profesora valenciana Gracia López, hizo que reparara y fijara mi atención en las chimeneas, que pese a estar frente a mí, día tras día, nunca me había llegado a plantear su morfología, o distinguirlas por sus diferentes usos o partes. La veía esbeltas y poco más.

 Chimeneas en Huercal de Almería

Huercal y Benahadux concentraban la antigua industria de Almería. En Huercal he encontrado dos chimeneas. De esta primera instalación industrial solo me había fijado en las dos torres cuadradas, cuya forma me recordaban la de antiguas fortificaciones musulmanas, pues son muy parecidas a algunas torres de la alcazaba de Málaga o de La Alhambra granadina. Sin embargo nunca había reparado en la chimenea que se yergue por detrás de ellas. El descubrimiento del mundo de las chimeneas, ha abierto mis ojos de modo permanente a este tipo de construcciones industriales, y en lo que pueda, contribuiré a la catalogación  que la profesora Gracia López  realiza en su blog: http://bloggracia.wordpress.com/.

Esta esbelta chimenea, conserva completo el fuste y la corona. El basamento no se ve porque está dentro de la antigua instalación industrial y que hoy es un supermercado que apenas ocupa 1/3 de lo que fuera una antigua alcoholera. Según me contó el hoy propietario del establecimiento, dentro se conservan todavía los depósitos para destilar y transforman el alcohol y los antiguos hornos, así como todo el emplazamiento y la antigua disposición de la alcoholera.

Muchos todavía recuerdan su antiguo uso, pero nadie recordaba el nombre de la alcoholera. Para la mayor parte de los que la ven, ya no significa casi nada, salvo el propio vestigio del pasado insdustrial.

La tradición del Belén


                        El belén de la Diputación de Almería

Reproducir el ambiente de la aldea palestina de Belén y de su entorno en la época del nacimiento de Cristo, es una tradición de la cultura cristiana de Occidente. En la iglesia cristiana de Oriente, también conocida como Ortodoxa, no se puede representar a Jesucristo, a La Virgen María o a santo de ninguna clase, mediante imágenes. Estamos muy acostumbrado a ver todo desde nuestro especial prisma, pero como decía Wittgenstein: «Siempre hay otro modo de ver las cosas».

En la capital almeriense, la reproducción de la época del nacimiento de Jesús, mediante belenes artísticos, es una tradición consolidada y que aumenta día a día. El mantener estas tradiciones implica que se mantenga activa la industria artesanal relacionada con ella (figuras, edificios, decoración). Lo mismo que ocurre con la Semana Santa y todo lo relacionado con ella (inciensos,velas,túnicas,capirotes). En Almería todos los años se montan los belenes del Ayuntamiento, de la Diputación y los de las Cofradías y Hermandades de Semana Santa.

Todo esto tuvo un bajón en las décadas de 1970 y 1980, pero ahora el sector se ha reestructurado y aunque más pequeño, se ha asentado de manera sólida. La caída del Estado nacional-católico español tuvo ese efecto.

En Melilla todo esto está casi . Todo aquello que no se promociona ni se fomenta desde el Ayuntamiento, desaparece. No hay casi nadie que fomente o mantenga todas estas tradiciones por propia voluntad, salvo unos cuantos particulares y la Cofradía del Cautivo, que a semejanza de las peninsulares, mantiene su obra social independiente.

Torreón de la muralla califal de Almería


 

    Los restos árabes de Almería son majestuosos. La Alcazaba de Almería es un monumento impresionante. Las murallas de El Jairán son espectaculares y hay otras zonas de la ciudad en la que los restos de las murallas están integrados en algunas barriadas, de hecho, algunas zonas llevan más de mil años habitadas. Es rara la obra en la que no se encuentran restos antiguos. En Almería se cumple el plan arqueológico nacional y antes de obtener la oportuna y precisa licencia de obras, hay que hacer obligatoriamente un sondeo. La muy nueva y potente Universidad de Almería y su Museo Arqueológico, no dejan pasar ocasión para hacer y realizar las obligadas intervenciones arqueológicas. Almería tiene identificados casi 300 puntos de «posible intervención arqueológica» y tiene unos de los patrimonios no excavados, más importantes de todo el País.

        La verdad es que sorprende la cantidad de hallazgos y noticias de hallazgos, mientras que en Melilla no se encuentra nada, ni siquiera por casualidad, y en donde además todo está paralizado y sumido en la oscuridad. Ya sería hora de que los responsables «reales» de la Consejería de Educación tomasen las riendas de la parcela del Patrimonio y diesen un giro de 180º de la política, inexistente, arqueológica de nuestra ciudad.

      En el pasado mes de mayo pude fotografiar los «enormes sillares de piedra» que podrían pertenecer a un torreón de la muralla califal de Almería, y cuyo hallazgo, ha paralizado durante tres meses parte de las obras del nuevo mercado de Almería, en concreto la parte del acceso al aparcamiento. El Mercado está situado en el centro de la ciudad, junto a la rambla del Obispo Orberá.

       Nota: http://www.arqueologiamedieval.com/noticias/6829/las-obras-del-mercado-tropiezan-con-un-torreon-de-la-muralla-califal-(almeria)

Lunes de San Nicolás en Almería


       Las visitas de los tres lunes

San Nicolás de Myra (Turquía) fue Obispo de la Iglesia católica allá por el siglo III d.C, hijo de un rico comerciante, del que heredó una gran fortuna que empezó a repartir entre los pobres de su área de influencia, incluso en vida de su padre. Tenía y tiene gran fama de milagrero y abarca gran cantidad de campos de acción, pero fundamentalmente es el santo de los marinos, pues en la zona oriental de la iglesia cristiana, la Virgen no tiene advocaciones. Es el equivalente oriental de la Virgen del Carmen. Otras de sus más famosas acciones fue librar de «la venta» a tres muchachas casaderas a las que su padre, comerciante empobrecido, quería vender. Enterado de esto el obispo Nicolás de Myra, durante tres lunes seguidos hizo caer una bolsa de monedas de monedas de oro por la chimenea de la casa de las jóvenes. De este hecho arranca las «visitas de los tres lunes», que se deben realizar en el mismo mes. Esta acción le hace ser invocado tanto por mujeres casaderas como por gentes en dificultades económicas.

Como intercesor ante las dificultades económicas fue muy venerado durante «la etapa franquista», sobre todo durante la larga y dura postguerra. Prácticamente no había ciudad o localidad que no albergara una imagen del santo de Myra en alguna de sus iglesias. Se editaron miles de estampas de San Nicolás y de cuadernillos con indicaciones  para los tres lunes y cuadernillos con novenas para pedir la protección del santo.

En la situación actual de crisis, se observa un crecimiento de «las visitas de los tres lunes» relacionadas con San Nicolás. En la Catedral de Almería, todos los lunes, colocan una imagen del Obispo de Myra en la parte derecha del templo, entrando desde la plaza de la Catedral. Colocan una imagen, una pequeña mesa para las velas y ofrendas,  y un lamparario eléctrico.

San Nicolás es actualmente conocido como Nicolás de Bari, localidad italiana en la que reposan sus restos desde el siglo XI, cuando la amenaza de la expansión sarracena hizo que la costa turca ya no fuese segura para la cristiandad. De hecho, desde el siglo XII, tras la caída del Reino latino de Jerusalen, toda la región que es cuna del cristianismo primitivo, e incluso los Santos Lugares, están bajo dominio del Islam.

San Nicolás es un santo de rito oriental. Es el santo patrono de Rusia y Grecia y de los cristianos turcos. Su vida está tan llena de leyendas y milagros fabulosos, que la Iglesia Católica Romana, mediante decreto del Pontífice Pablo VI, dejó de considerarlo como santo, de hecho, su festividad del día 6 de diciembre, ya no se conmemora por la Iglesia Católica. En los países nórdicos y centro europeos, se celebra la versión deformada de Santa Claus y la más irreconocible de Papá Noel. La Iglesia Luterana hace los regalos a los niños en esta fecha, ya que se considera a San Nicolás como protector de la infancia. También es protector contra los juicios injustos y de hecho es el patrón de los jueces o magistrados.

En esta iglesia de la calle Reyes Católicos, cedida por el Obispado de Almería a la Comunidad Católica Rumana de rito Oriental, se conserva muy viva y presente la tradición de los lunes de San Nicolás. La iglesia merece una visita porque en ella, salvo la imagen de San Nicolás, todas las figuras religiosas están representadas mediante iconos, ya que las representaciones en volumen de Dios, los santos y de La Virgen, están prohibidas en Oriente. Uno de los motivos de división entre la Iglesia de Roma y la Ortodoxa oriental fue, entre otros, la representaciòn de los santos mediante imágenes, algo que es considerado como «herético» por la doctrina ortodoxa.

La fortaleza musulmana de Huebro


La fortaleza musulmana de Huebro

         Enrique Delgado

        Huebro es una pedanía de Nijar que tiene actualmente 26 habitantes y está situada a 680 m. de altitud. Es una impresionante atalaya natural desde la que se domina visualmente todo el valle de Nijar. Alberga también un importante manantial de aguas cristalinas de gran caudal. Estos dos factores debieron ser los que  en el pasado  hicieron que fuese escogido por los andalusíes como emplazamiento de esta “casi olvidada fortaleza”.

         Sin embargo, a veces el olvido es el mejor modo de preservar algo, aunque sean unos restos escasos y todavía poco excavados en busca de material mobiliar. Pocos o muchos, Huebro y la fortaleza cercana de Inox, guardan todavía celosamente sus secretos. Ambas yerguen sus siluetas por encima de los 700 m. e incluso los 750m. de la segunda torre de Huebro y los escasos restos de Inox.

         En 1989 en el III Congreso de Arqueología medieval Española, los profesores J. Ramón Ramos, Mª del Mar Muñoz y Manuel Domínguez presentaron un estudio sobre esta fortaleza y la de Inox.

         Apenas existen referencias históricas sobre estos enclaves y cuando aparecen, solo es para ser mencionados como emplazamientos de itinerarios de viajes, según refieren estos autores y refleja también en “La Almería andalusí y su territorio” del profesor de árabe José Lirola Delgado, en un libro de reciente publicación y que recoge al menos la mención de Huebro en un libro de viajes de Al Idrissi, fechado en el siglo XII.

        Lo que también es seguro es la datación del final de ambas fortalezas, en el siglo XVI, en las revueltas moriscas y el definitivo sometimiento de Las Alpujarras en los años previos y posteriores a la caída de Granada. La Sierra de Inox y la fortaleza de Güebro, fueron expugnadas por el capitán Francisco de Córdoba, según relata Luis del Mármol y Carvajal. Todo esto nos daría una ocupación musulmana segura entre los siglos XII y XVI.

        Los profesores antes citados, en su exposición del año 1989, basaban estos datos en la recogida y análisis  de muestras sobre el terreno. Hallaron abundantes “escorias de plomo, galenas y cobre”  que prueban la explotación de recursos mineros en el pasado, pero “ descartaron la presencia de material arqueológico en la fortaleza, pero  que sí existía en las inmediaciones”.

        Según esa descripción; “El castillo se asienta sobre terrazas a muy distintos niveles, no habiendo posibilidad de conocer el área ocupada por el recinto defensivo, conservando una gran línea de muralla de 50m. de longitud y cinco de altura”. También detectaron “la existencia de aberturas de distintos tamaños y formas de cerca, cuya función sería la de permitir el rápido desagüe de las aguas de lluvia”.

         Pero lo más importante sigue estando ahí, esperando el momento de ser excavado y analizado convenientemente: “Adosadas a las murallas se detectaron restos de viviendas, algunas con un riquísimo material arqueológico”.

Publicado en La Voz de Almeria (02/02/2010)