Melilla sin transporte público


              Declaración de Melilla por la movilidad sostenible   

    Entre el 16 y 21 de septiembre, Melilla se ha adherido a la Semana Europea de la movilidad sostenible. Melilla ha editado dípticos y ha publicitado todo la propaganda posible, pero la realidad es muy tozuda y la propaganda sólo es eso. Melilla es probablemente la única ciudad de España que carece de un transporte público, pues no hay nada parecido a una empresa municipal de transportes.  Nuestra ciudad tiene los mismos problemas que cualquier otra de España, pero también carece de muchas cosas que son habituales en el resto del País.  

         El transporte público en Melilla no existe. Los autobuses melillenses (COA), no cumplen con las expectativas que se esperarían de un medio de transporte que intentase evitar, en lo mas posible, el uso del vehículo privado. En la mayor parte de los casos, los melillenses tenemos que esperar de pie y al raso la llegada de los autobuses (COA). Las pocas marquesinas existentes, o están muy deterioradas o carecen de asientos. La COA tiene tres lineas de transporte fronterizo ( Beni Enzar, Barrio Chino y Mariguari) y sólo dos de las que podrían denominarse como urbanas ( Cabrerizas y Victoria/Real). Los horarios son imposibles y la frecuencia de paso es demasiado larga. No hay información alguna en las paradas acerca del recorrido  o de los horarios. También hay barrios y nuevas zonas residenciales sin línea de autobús. La COA vive en realidad de la subvención municipal, por lo que  resulta inexplicable no acometer la municipalización del servicio de transporte público en Melilla.

           Y por si esto no fuera bastante, en la última encuesta sobre el servicio de taxis, resultó que Melilla es la ciudad de España con los taxis menos seguros. Carecen de cinturones de seguridad en los asientos traseros, no disponen de sillas de seguridad para niños. En su mayoría son automóviles absolutamente obsoletos y carecen de cualquier comodidad como el «aire acondicionado».

            Para tener todas estas cosas, habría que sentarse en los despachos y gestionar la ciudad y eso es lo que se echa en falta en Melilla. No somos diferentes en cuanto a problemas, pero sí en cuanto a carencias y en cuanto a resultados.

Mantenimiento de edificios y fachadas


               Edificio emblemático de la calle Villegas

      Despues de muchos años de desidia e inacción, parece que el Gobierno de Melilla se decide a publicar o a hacer cumplir «la ordenanza de mantenimientos de edificios y fachadas» en el Centro Modernista de Melilla. La exigencia del adecentamiento es obligación del Gobierno Local, pero el mantenimiento es cosa y debe correr a cargo de los propietarios, y si no lo hacen, exigírseles y si tampoco se reacciona así, entonces queda la multa o la expropiación. Se da el caso de que en Melilla La Vieja se han expropiado recientemente casi una decena de viejas y pequeñas viviendas, pero claro, una cosa es : «ser fuerte con el débil» y otra muy distinta la firmeza frente al poderoso. La mayor parte de los edificios del centro de Melilla están en manos de no más de 20 propietarios, pero gran poder económico y social.

            Hay decenas de edificios que presentan un lamentable estado exterior, como éste de la calle Villegas/Querol, que para mayor escarnio es obra de Enrique Nieto (1947), el arquitecto «tótem» de Melilla y del Modernismo, las marcas más representativas de la ciudad.

        Sin embargo, este edificio, que está frente a la Consejería de Educación, Juventud y Mujer, lleva deteriorándose años, sin que nadie exija al propietario una reparación inmediata. En la primera planta del edificio estuvo durante más de tres décadas, la Dirección Provincial del INE ( Instituto Nacional de Estadística).

Postes eléctricos en el Rastro


               El Rastro de Melilla, ese que quisieron meter en «la red de juderías europeas» es un mundo aparte en Melilla. La calle de Montes Tirado se ha convertido en un mercado al aire libre, en donde se vende pan, frutas, verduras, pescados y todo tipo de alimentos de modo ilegal, sin que se atisbe la más mínima posibilidad o intención de acabar con esa situación. Sin embargo, no es ese problema el que motiva esta entrada, sino la peligrosa situación de los postes de tendido eléctrico.

         Al margen de toda la normativa en vigor sobre «ocupación de la vía pública e  instalación de postes», éstos  se encuentran fuera de las aceras, claramente dentro de la calzada, constituyendo un peligro potencial y real para la circulación. Impiden maniobrar con seguridad, pueden ocasionar accidentes o provocar  daños en los vehículos en caso de maniobras de aparcamiento. Al estar en las esquinas, como es el caso de los instalados en el borde de la calzada de la calle Martínez Campos, el riesgo es mayor, porque el Rastro es una zona con mucha densidad de tráfico y normalmente el espacio para las maniobras ya es mínimo.

                 Urge hacer cumplir La ley en toda  la ciudad. Con esta condiciones no es extraño que luego en las viviendas VPO de la zona, no se encuentren familias dispuestas a habitarlas. Hay que hacer un Plan Espacial para El Rastro y hacerlo habitable.

Parque Forestal de Melilla


        

                El resquebrajado mirador del Geiser

     La base del mirador del Geiser o el lago del Parque Forestal está resquebrajada, apenas cuatro años después de su inauguración. Es una auténtica lástima el deterioro de las sendas y caminos del Parque Forestal, porque se invirtieron más de 5 millones de euros en lo que se denominó como 1ª Fase, que es la que actualmente disfrutamos los melillenses, a partir de la caída del Sol, porque durante el verano es imposible ir a otra hora. Muchos de los caminos y sendas del parque están ya muy deformados y en determinadas zonas el tránsito es muy difícil, porque el terreno se ha ondulado mucho y ha deformado las veredas.

           Esta es la consecuencia de no haber respetado el terreno natural y aterrazado de la antigua Granja Agrícola. Se deshizo todo, se explanó la zona, se cubrió todo con escombros, grava y relleno de suelos de diversa tipología y en algunas zonas se tapó todo con un suelo plástico y semi impermeable, que en época de lluvias, el terreno no retiene el agua y la reparte por todas las inmediaciones. En las lluvias de hace dos años, la inundación del Barrio del Industrial estuvo provocada por las torrenteras procedentes del Parque Forestal. El terreno no absorbe el agua y la que si empapa el suelo, acaba deformándolo y provocando lentos pero constantes corrimientos del terreno, que han acabado por fracturar la base del mirador del lago o del geiser.

Parque Forestal Juan Carlos I


    

     Barandillas sin embellecedores

   El Parque Forestal fue inaugurado hace cuatro años, por lo que no parece mala cifra que los embellecedores y protectores de las barandillas hayan aguantado casi un lustro. Lo que resulta desconcertante es que una vez que se advirtió la ausencia del primer panel protector (de plástico transparente), no sólo no se detuviera el proceso de desapariciones, sino que éste apreció acelerarse. Desde que hice esta foto a principios del verano hasta ahora, la pérdida de protectores de la barandilla ha continuado a un ritmo constante.

     No se entiende porque el Parque Forestal es un recinto vigilado, que se cierra a las 23h 00 y ya no se abre hasta las 09h 00. Tampoco se explica esta desaparición constante porque es una actividad que implica cierta tarea y cierta mano de obra y tampoco debe ser muy alto el beneficio obtenido por esos embellecedores de plástico o su utilidad para el reciclado.

      Solo dejar constancia de las curiosas actividades industriales de Melilla y la ausencia de mantenimiento de las cosas, pero sin mayor importancia.

El SkyJump de Melilla


 

               Algunos comportamientos insólitos……en yate

         El skyjump fue un espectáculo insólito y vistoso que se celebró el pasado día 26, no muy bien organizado y con pocas zonas para verlo de manera adecuado. Al final no conseguí averiguar si se habían instalado esas «gradas especiales» que anunciaron colocar. Creo que no.

              Sorteando el inmenso atasco y embotellamiento que se  produjo en la zona de San Lorenzo, conseguimos un hueco discreto y bueno para ver los saltos, eso sí, a demasiada distancia, aunque aquí no critico nada porque se necesitaba calado para los saltadores y la única zona segura era la del cargadero de mineral, en la que atracan «los cruceros», por ser la zona mas profunda del Puerto.

            Los yates invadieron casi toda el área de saltos, cegando los posibles canales de evacuación en caso de accidente. Las advertencias fueron constantes por megafonía, invitando a los yates a colocarse a «barlovento». Aun así algunos hicieron caso omiso y apenas movieron su yate de sitio, dejando el espacio imprescindible, tanto para los saltos, como para la posible evacuación. Esto hizo que la prueba empezara retrasada con respecto al horario previsto. El Sol se puso y al final había un contraluz que impedía la visión clara en la parte final de la prueba, que coincidió con la llegada del barco de Almería a las 20h 30. Pese a todo, la linea de yates impidió, tanto a barlovento como a sotavento, ver la entrada de los saltadores en el agua.

                Yo creí que esta manera de «aparcar», sólo se daba en el Ecoahorro (Supersol), que es el modo de aparcamiento más salvaje que yo haya visto nunca. Ya veo que con los yates………….que no tengo, también sucede otro tanto.

Restos de señales en vías públicas


              Son restos de señales de tráfico que pueden provocar caídas en las vías públicas. Hace no mucho, un ciudadano denunciaba en un diario local, que se había caído y dañado en una calle de Melilla, por culpa de una tapa de arqueta en mal estado. Hace no muchos días denunciábamos, varios blogs de Melilla, que una mujer se había caído con su bebé, en una esquina peligrosa en la calle García Cabrelles (deficiencia ya reparada). Melilla está llena de restos metálicos de señales que ya han sido retiradas. Sin embargo, y de modo incomprensible, se dejan restos y bordes metálicos que pueden provocar accidentes y lesiones de diverso tipo.  Estos dos que mostramos son sólo un ejemplo, pero hay otros muchos por otras zonas. Además son zonas muy trnasitadas y la posibilidad de tener un percance es consecuentemente mayor.

               Se deberían cuantificar y eliminar, para evitar cualquier posible accidente y además, señalar, que La Administración Local es civilmente responsable de los daños personales  que se causen los ciudadanos, por deficiencias en el mantenimiento de las vías públicas.