El barro creador


                                   En el delta del río de Oro

     Toda una civilización, la egipcia, surgió junto al curso de un río y sus crecidas, que depositaban en las riberas el limo o barro que fertilizaba los campos. Incluso los seres humanos fuimos creados y modelados con la arcilla que cubría toda La Tierra. El humano neolítico se estableció en las fértiles tierras que delimitaban el fértil curso del río de Oro y sus meandros, junto a los cerros, lejos de la costa y a salvo de incursiones hostiles. La historia real de la comarca que conocemos como Melilla, está oculta bajo denominaciones distintas a las que hoy conocemos. Toda la comarca ha sido muy batida por las guerras, los desmontes y la explanación. La actual desembocadura del río de Oro solo tiene poco más de un siglo de existencia. Apenas quedan pocos lugares que sigan reflejando lo que tuvo que ser el pasado histórico de esta comarca. Uno de esos lugares son las huertas existentes al pie de las lomas de Mari- Guari y del cerro de la Palma Santa, junto al curso histórico del río.

        En la parte final, en la desembocadura, las fuertes lluvias de los últimos días han transformado la desembocadura, creando un pequeño delta con los depósitos de arena y lodo. La lucha contra la desembocadura del río es una constante a lo largo del año, de las legislaturas, de las décadas. Basta un sola jornada, y el poder de la naturaleza reduce todo ese esfuerzo a polvo, o sea a barro. Este río ya no es casi nada, pero da para mucho. La lucha contra el río marca la historia de la ciudad.

La prodigiosa Sagrada Familia de Gaudí


                                    Antoni Gaudí, el arquitecto prodigioso

                 El templo de la expiación de La Sagrada Familia de Barcelona, de Antoni Gaudí es una obra prodigiosa, tanto en su concepción, como en su desarrollo, edificación y construcción. Nunca dejará de hablarse de esos aspectos y hay demasiado escrito acerca de ellos, aunque nunca será suficiente.

                    La fachada más conocida, la de la Sagrada Familia, está construida y levantada entre los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX. La mayor parte del nuevo templo está en edificación desde casi un siglo después y las dificultades técnicas a las que se enfrentan los arquitectos son enormes, con grúas gigantescas que se elevan sobre los elevadísimos pináculos o agujas. No es posible saber cuáles hubiesen sido las soluciones técnicas pensadas por Gaudí, aunque es de suponer que en su cabeza estaría la idea de que el proyecto de una catedral o gran templo, supone una obra que abarca más de un siglo. El templo sufrió un parón constructivo de medio siglo.

                 Antoni Gaudí murió en 1926 cuando contaba ya con 74 años, por lo que sería consciente de que no vería acabada su obra, y también de que la evolución de los medios de construcción resolverían los problemas que él no podía acometer.

                               Cristo suspendido en su majestad bajo el baldaquino

                   Todo llama la atención, pero desde el mismo momento en que se entra en el templo, la atención queda fijada en el esplendoroso crucificado, suspendido en su majestad, bajo un baldaquino del que penden racimos de uvas. Al parecer la idea nace en una expresión del propio Gaudí, en la que afirmaba: que le gustaría que el altar estuviese bajo una parra. La idea principal surge de un oratorio del escultor colaborador de Gaudí, Carles Mani, realizado para la Casa Batlló, del propio Gaudí. Otros colaboradores de Gaudí fueron  el arquitecto Francesc Berenguer y el escultor Llorenç Matamala.

                  La idea del baldaquino que cubre la imagen del crucificado cuenta con precedentes en la catedral Magistral de Alcalá de Henares, y también en la de Palma de Mallorca. La obra actual es del escultor gerundense Francesc Fajula.

                         La nave, el altar y todo el conjunto fue bendecido y consagrado por el Papa Benedicto XVI el 7 de noviembre de 2010, con la categoría de Basílica. Pero más que cualquier otra cosa que se pueda escribir, es preciso la contemplación.

El puente de Palma santa


 

                                El puente ondulante

                  Melilla es ciudad de puentes, pero sin río, o de cauces secos, de torrenteras. La idea para hacer este puente fue buena. Se trataba de crear un acceso directo al Cerro de la Palma santa y evitar el colapso de tráfico del cruce entre las carreteras de circunvalación y la de Farhana. Es una construcción sencilla, pues se trata de un tablero de hormigón, apoyado sobre dos pilares de relleno elevados sobre el terreno del cerro, que crea un único vano de luz. No es una obra de ingeniería asombrosa, como el túnel soterrado de la carretera de Alfonso XIII.

                    Sin embargo, el terreno sobre el que se asienta, tierra y relleno, está sufriendo alteraciones que lo están deformando, a poco más de un lustro desde su inauguración. El terreno se deforma con las lluvias torrenciales, y también han podido tener su efecto los terremotos del Mar de Alborán, que se han registrado a lo largo de todo el año.

                     Melilla recibe una partida presupuestaria anual del Ministerio de Fomento, para el mantenimiento de carreteras. Las mayores deformaciones se producen en donde se han tenido que instalar puentes, para sortear los badenes naturales de los cauces de los arroyos que conforman la cuenca del río de Oro.

                  Este puente solo es utilizado por los residentes, y por los usuarios que acceden a la tienda de repuestos de automóviles que existe en el Cerro. También lo utilizan los fieles de la mezquita de la Zauía , y por las Fuerzas de Seguridad del Estado que vigilan la frontera.

                El puente presenta deformidades importantes, ondulaciones, curvas,  e incluso desniveles dentro del mismo. También hay muestras de haber sufrido reparaciones y parcheos.

Lo que se esconde a la vista


 La gran tala del Cerro de Camellos

     En febrero de 2015, con la excusa de sanear el Cerro de Camellos, se produjo una gran tala de árboles, troncos y ramas. Se podó o taló todo, tanto lo grande como lo pequeño, lo necesario como lo que no era. De modo afortunado, teníamos las fotografías del antes, para poder compararlo con el después*.

      El problema del Cerro de Camellos es que el suelo está descarnado, sin protección de la vegetación, y debajo de sus laderas hay casas en las que ya han caído hasta árboles. Algo de lo que también dimos cuenta en El Alminar**.

      Los árboles sin sujeción se caen, las piedras y el terreno se desprenden sobre las faldas del cerro con el consiguiente riesgo para las casas. En caso de lluvias torrenciales, la situación puede tornarse muy peligrosa. No solo en caso de lluvia, también en el de vendavales, tan frecuentes en Melilla. Los árboles podados de esa manera se secan, los troncos se ahuecan como si fueran corcho, y las raíces pierden fuerza de agarre al suelo. Vemos árboles pero son fantasmas.

     Una vecina nos advirtió de que habían dejado los troncos talados y las grandes ramas podadas, sobre la misma ladera, lo que constituye un gran riesgo, pues sus pendientes son muy grandes, y en algunos casos son taludes. Si algunos de esos grandes troncos o ramas se desprende, caerán a plomo sobre las casas y los patios de la zona baja del monte.

     Hemos podido comprobarlo todo. Hay multitud de troncos de árboles y grandes ramas dejados sobre las laderas, apoyados de cualquier forma y sobre grnades pendientes. El suelo está completamente seco. No hay vegetación y la piedra caliza está disgregada en muchas zonas. Hay un camino que todavía se usa y que atraviesa todo el monte.

     Nota:*https://elalminardemelilla.com/2015/02/17/imagenes-de-podas-en-melilla/;**https://elalminardemelilla.com/2011/10/01/un-arbol-cae-sobre-una-casa-en-el-tesorillo/

 

 

La paz de las ánimas


Las ánimas y otros cultos paganos en Melilla

   En días pasados corrió el rumor de que en el llamado «campo de las ánimas», del cementerio de Melilla, y en algunas de las sepulturas que conforman la «trinidad pagana» del cementerio, se estaban depositando exvotos y otros objetos, relacionados con la magia negra y la santería. Testigos afirmaban haber visto cosas, restos de rituales, difíciles de describir.

      Es verdad que en estos lugares se depositan imágenes, cartas, exvotos, prendas, pequeños objetos; relacionados con la intermediación que estas ánimas, habrían realizado a petición de las personas que allí acuden con una ruego, urgencia, o necesidad vital. Esto ocurre no solo aquí, sino en muchos santuarios del mundo católico, en donde se llegan a dejar prótesis, y otros objetos relacionados con enfermedades que han padecido quienes hicieron esos ruegos. Quien deja una fotografía, se supone que solicita la ayuda para la persona en cuestión, o su venturoso camino hacia el más allá, en el caso de que haya fallecido. Siempre debe solicitarse un favor, y no un mal (ese sería el terreno de la magia negra), y podría volverse contra quien utiliza ese recurso, según dicen los manuales.

          El exorcista del Vaticano el padre Gabrielle Amorth, fallecido el pasado día 16, afirmaba lo siguiente: No existe distinción entre magia blanca y magia negra. Cuando la magia funciona, siempre es obra del diablo. Todas las formas de ocultismo, como este gran regreso hacia las religiones de Oriente, con sus sugestiones esotéricas, son puertas abiertas para el diablo. Y el diablo entrará.

              Así pues, decidimos verificar con nuestros propios ojos y medios la situación, con el riesgo que supone de dar más pábulo a estos hechos, y aventar las pavesas del rumor, e incluso de fomentarlos. Sin embargo siempre es preferible la comprobación directa, disolver la duda y el error, que vivir sumergidos en el rumor. Miramos minuciosamente los lugares indicados: Campos de Ánimas, sepultura del Soldado de los Milagros, y del curandero Antonio Moreno, y no vimos rastro ni resto alguno de sortilegio, hechizo o ritual negro. Todo parece estar en paz, como corresponde a quienes ya han fallecido.

   Las redes sociales y los sistemas modernos de comunicación, que han cambiado nuestras vidas, son muy útiles par ala difusión instantánea de cualquier noticia. La parte mala es que si lo que se propaga en un bulo, una noticia falsa, o una mentira, no hay manera de atajarla. Las personas suelen creer lo que está escrito, y hay mucha información falsa distribuida a lo largo y ancho dela red.

Valsaín, las ruinas del esplendor


 El Palacio de los Señores del Mundo

     Nadie duda de que los Austrias españoles ( Carlos I, Felipe II, Felipe III, Felipe IV, y Carlos II), fueron los Señores y Dueños del mundo a lo largo de 200 años, desde 1516 (año de la entronización de Carlos I), hasta la muerte de Carlos II en 1700.

      Valsaín es una localidad segoviana que pertenece al municipio del Real Sitio de San Ildefonso, o La Granja (término más popular con el que es conocido). Sus pocos habitantes llevan siglos allí establecidos, y tienen la misma y secular dedicación: la cría de caballos, la industria de la madera y el cuidado del monte. La zona es hoy ya un Espacio Natural Protegido de la Junta de Castilla y León.

                                 Carlos I de España en Valsaín

        Valsaín es un nombre conocido en toda Segovia y en los muchos visitantes que disfrutan de sus vacaciones en toda esta zona. Segovia fue la provincia de descanso de la Corte española, tanto con Austrias como con Borbones,  a lo largo de toda su historia y de Jefes de Estado, incluida la II República y el franquismo.

              La cuestión sería el intentar averiguar el por qué el Señor del Mundo, Carlos I, hizo construir en un lugar inhóspito, y del que no hay noticias de asentamientos anteriores, su primer palacio de caza y descanso en un paraje como el de Valsaín, al que imaginamos de muy difícil acceso en 1552, fecha en la que se inicia su construcción, por orden directa del monarca y emperador, a solo 4 años de su abdicación en 1556, fecha que coincidirá también con la de la terminación de las obras.  El arquitecto fue Luis de Vega y los decoradores Gaspar Becerra, Rómulo Cincinato, Juan Flores y Francisco Urbino.

             El Palacio Real de Valsaín, de gran tamaño y soberbia estructura, recibirá a todos los Austrias españoles, celebrándose allí grandes acontecimientos como el 4º matrimonio de Felipe II y Ana de Austria en 1570.  En 1566 nació entre sus muros la princesa Isabel Clara Eugenia, hija preferida de Felipe II, e hija de Isabel de Valois, fallecida  en Aranjuez en 1558.   Como ironía del destino hay que señalar que el palacio fue devastado por un incendio en 1700, el mismo año de la muerte del último Austria español. Se incendió o fue incendiado, que en España viene a ser lo mismo. Todo el conjunto palaciego pasó a manos privadas en 1869.

                                   Las ruinas olvidadas

         Si son muchos los que conocen el nombre, son menos los que saben qué fueron esos derruidos muros, esas abandonadas construcciones y capilla. Uno de los que sabían es mi hermano Fernando, que este verano nos llevó hasta allí. Pese a haber oído hablar antes de la ruinas del palacio, y haberlas visto desde una de las calles del núcleo diseminado de Valsaín, jamás me había acercado a verlas con detalle, ni a interesarme por su historia. La verdad también es que no hay absolutamente nada que las identifique. Tampoco existe mención alguna sobre su existencia, en los cientos de folletos turísticos de la provincia de Segovia o del Real Sitio de San Ildefonso.  En algún lugar debería mencionarse su situación, preferentemente a la entrada de la localidad, y debería indicarse qué es lo que fueron, y la catalogación  de lo existente.

          Existen todavía la capilla, la Casa de Oficios, el Patio de Vacas, La Torre Nueva, y los restos de los muros del Jardín de la Reina, así como arquerías, y abundantes detalles arquitectónicos del denominado «estilo de los austrias». Hya un excelente artículo que explica con detalle todos los pormenores de este ya extinto palacio. Lo que queda merecería conservarse, explicarse y darse a conocer. Esto es Patrimonio Histórico español.

  Nota:http://www.elarcodepiedra.es/index_archivos/Palacio_Real_de_Valsain_Segovia.htm

Mezquita de la Comuna de Farhana


      Farhana es una pequeña comunidad perteneciente en el pasado a la cábila de Mazuza, y hoy dependiente del municipio o comuna de Beni Enzar. Es una zona habitada desde la antigüedad, pues en el eje marcado por el cerro de Sidi Ouarich, y la loma del viento o cerro de la Palma Santa, se ha encontrado restos de factoría neolítica, con abundante existencia de sílex y evidencias de fabricación de objetos. Como asentamiento moderno surge tras los acuerdos de demarcación de límites entre España y Marruecos en 1860. Allí se asentaron los cabileños expulsados de la nueva zona española. Se construyó una alcazaba y una mezquita, además de establecerse allí el poblado de Farhana (Frajana, Farkhana).

        La loma del Viento es un estupendo punto de observación, pues desde sus alturas se observa perfectamente el valle del río de Oro, la ciudad de Melilla, así como los cerros de Camellos y Sidi Ouariach. Es un lugar estratégico, que sirve como punto de defensa y aviso frente a las invasiones de los pueblos que dominaron el Mediterráneo. Es imposible desembarcan en la antigua línea costa de Melilla, sin que fuese advertido el movimiento desde este punto. Es una zona de refugio porque nadie se adentraba tanto en un terreno desconocido.

           En febrero de 2010, tras derrumbarse un antiguo alminar en la ciudad de Mequinez, causando más de 40 muertos. La conmoción por el suceso hizo que el Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos ordenara la demolición de mezquitas antiguas y en las que existiera peligro de derrumbe. La vieja mezquita de Farhana, por su pequeño tamaño, ya no servía para las funciones religiosas, de una población de más de 10.000 personas, por lo que la Corona marroquí promovió la construcción de una nueva y gran mezquita para la comunidad. En Marruecos, la Corona es el Estado, ya que es la que promueve el desarrollo del país, y vertebra el Reino de Marruecos. Desde el año 2000, son casi constantes los viajes del soberano marroquí Mohamed VI, a la zona norte del país.

                                            La nueva mezquita de Farhana

            El alminar de neta influencia almohade es muy visible desde Melilla, lugar desde el que lo hemos fotografiado en ocasiones. El edificio, acabado hace tres años, es de grandes dimensiones y de estética muy influenciada por la gran mezquita Hassan II, de Casablanca, a la que parece imitar. Hay un detalle similar, y es que el alminar está girado con respecto a la orientación del resto del edificio y del patio. La visión lejana ya lo hacía llamativo, y la cercana lo confirma.

     Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/03/18/la-mezquita-y-la-alcazaba-de-farhana/