El reino hospitalario de las gaviotas


Abandono total del Hospital Universitario de Melilla

     En el mes de abril de 2012 se paralizaron las obras del nuevo hospital de Melilla. Nadie ha vuelto a entrar allí desde entonces, salvo los sin techo y vagabundos que entran por la antigua puerta principal del hospital Militar. Desde hace 50 meses, las instalaciones son vigiladas, únicamente, por trabajadores de la empresa constructora. Hoy visita la ciudad Alfonso Alonso Aranegui, ministro de Sanidad del gobierno responsable de la paralización. Lo único que deberían escuchar los melillenses, sería una propuesta y una fecha para la reanudación de la obra abandonada. El nuevo hospital es una necesidad perentoria y prioritaria para la ciudad, antes que ninguna otra, y antes que quiméricos proyectos deportivos, que solo dejarán deudas. No es un recurso demagógico.

                                  El reino perdido de las gaviotas

       Las gaviotas se han adueñado de todo el espacio posible. Viven sobre las grúas y entre los edificios y plantas abandonadas. En el mes de octubre pudimos contemplar el exterior del hospital abandonado, en una serie de fotografías que asemejaban la zona a la ciudad abandonada de Pripyat, la ciudad cercana a la central nuclear de Chenobil. Hoy hemos podido contemplar el interior de la gran mole hospitalaria, un paraíso habitado solo por las gaviotas, debe haber un población superior a un millar,  y la abundante vegetación. No hay nada más que decir ni escribir. Esta debería ser la única preocupación de los melillenses, y el único deber de los políticos que representan a la ciudad. Hay que atender a los ciudadanos y sus necesidades. Las condiciones del Hospital Comarcal, inaugurado en 1990, son impropias del siglo XXI, y de una ciudad del mundo desarrollado. Pripyat también puede verse en nuestra ciudad.

   Notas: (1)https://elalminardemelilla.com/2016/04/20/cuatro-anos-de-paralizacion-hospitalaria/; (2)https://elalminardemelilla.com/2015/10/02/hospital-militar-pages-de-melilla/

Toledo, la Custodia de Arfe


      Los Arfe fueron una dinastía de orfebres originarios de Alemania, que elaboraron una serie de “Custodias” para las principales catedrales españolas: Toledo, Córdoba o Sevilla. Sin embargo, la que simboliza el género de las llamadas “Custodia de Arfe” es la de Toledo, perteneciente a la Catedral de Santa María, La Primada de España. En aquellos años se rivalizaba en honrar a Dios bajo suntuosas elaboraciones artísticas, y también se rivalizaba entre las propias catedrales más poderosas de España. Sin embargo, no existe nada comparable a la Catedral Primada de España, ni la Custodia de Toeldo tiene nada que le haga sombra. La salida a la calle de este monumental sagrario, o custodia, conforma una de las procesiones más famosas del Mundo, la del Corpus Christi de la capital toledana.

       Un viejo libro de Luis Moreno Nieto, de la década de 1950, nos descubre algunos de los secretos de tan magnífica y grandiosa pieza de orfebrería. La Custodia de Toledo fue encargada por el Cardenal Cisneros al joyero Enrique de Arfe en 1516. Existió una custodia anterior pero dice que fue robada por las huestes del “comunero Juan Padilla”. La obra de Arfe fue acabada en abril de 1524. A lo largo de otros siglos fue mejorada o reformadas con diversos añadidos, con los que los obispos de Toledo buscaban dejar su nombre para la historia, como el arzobispo Fonseca, y el cardenal Quiroga. Estas intervenciones se realizaron en el siglo XVI.

       Al igual que las reformas, también sufrió algunos ataques o intentos. Fue salvada de la rapiña de la invasión francesa de 1808, por lo que fue trasladada a Cádiz hasta  la finalización de La Guerra de La Independencia. Las autoridades republicanas de Toledo, en 1936, la desmontaron con el objeto de trasladarla a Madrid, e incluso dejaron constancia en un acta de los nombres de quienes debían llevar a cabo un traslado que nunca se produjo. La Custodia de Arfe fue encontrada despedazada en varios lugares de Toledo, pero desaparecieron más de un centenar de perlas y piedras preciosas con las que había sido adornada a lo largo de los siglos. Las acciones contra obras artísticas son una constante a lo largo de la historia universal. El arte, igual que se crea, es objeto de intentos de destrucción.

                 Descripción de La Custodia de Toledo *

       Sobre una base hexagonal se levantan los tres cuerpos, el primero de los cuales tiene una vara de alto. De un plinto calado arranca el zócalo del primer cuerpo. En él resaltan seis pedestales cuadrados y entre ellos, otros tantos magníficos bajorrelieves. . Se asientan en éstos seis pilares integrados por columnillas góticas con multitud de estatuas apoyadas sobre bellísimas repisas cubiertas de doseletes. y de ellas arrancan seis arcos de esbeltos contornos bordados de trenzas y calados.. El cerramiento, caprichoso, bellísimo, remata en una cruz de diamantes de unos quince centímetros, labrada en el año 1600 por el platero Alonso García. La peana fue mandada construir por Luis de Borbón, hijo mayor de Felipe V. Cuatro forzudos angelotes, en corro, sostienen la plataforma en la que descansa la custodia. La hizo el toledano Manuel Bargas, acomodada su obra al dibujo de Narciso Tomé (autor del transparente).

        Se emplearon en ella 18 kilos de oro y 180 de plata. Su altura total es de 2,5 metros y su peso de 17 arrobas, o sea, casi 200 kilos. No hay nada igual ni comparable a la Custodia de Arfe de Toledo, ni a su procesión del Corpus.

Centenario de la fuente del Bombillo


  Tres fuentes centenarias melillenses: Bombillo,  Carmen y Príncipe

                                     Enrique Delgado

    La fecha de la inauguración de la fuente del Polígono, conocida popularmente como fuente del Bombillo quedó perdida en el tiempo. Durante años, el militar e historiador Gabriel de Morales anotó las principales efemérides de la ciudad en un cuaderno, que luego fue publicado en forma de libro. El recrudecimiento de la actividad militar en la región de Melilla hizo que interrumpiera sus anotaciones en 1913. La mitad de la historia de la ciudad estaría perdida sin esas laboriosas anotaciones.

          La aparición en 1905 del Telegrama del Rif hace que se cuente con una poderosa herramienta de investigación, hasta que la dictadura franquista convirtió la centenaria publicación, en una gaceta inservible para la investigación de la vida melillnese. Bucear en la hemeroteca del Telegrama es una tarea ardua, para quien no cuenta con una copia digitalizada, obtenida por la vía de la FE (favoritismo y elegidos), porque no están disponibles en la Biblioteca Pública. Hay que solicitarlas mediante instancia documentada a la Consejería de Cultura, y siempre pueden decirte que no.

                               Las inauguraciones de la Feria de septiembre de 1916

               Una vieja revista española, Blanco y Negro, escogida al azar por mi hermano Fernando, con noticias y fotografías de Melilla, aportaba luz sobre la fecha de inauguración de la fuente del Bombillo. Junto al material gráfico, los pies de foto aludían a la inauguración de tres fuentes, dos en el Polígono y una en el Barrio Príncipe de Asturias. Una de las fuentes es sin duda la del Bombillo, pues es la única existente y la que ha permanecido con su inalterable fisonomía. Casi todo el trabajo de investigación quedaba resuelto, salvo localizar el Telegrama del Rif del año indicado en la revista. El azar, una vez más, vino en auxilio de la necesidad.

                        Las inauguraciones y celebraciones principales se reservaban para la Feria de Septiembre, por lo que iniciada la búsqueda en el día 1, aparecía la siguiente nota en el día 6: «A las 11, solemne inauguración de las fuentes instaladas en el barrio del polígono, Carmen y Príncipe de Asturias». La edición del día 7 de septiembre informaba de esta manera:

                                               Inauguración de las fuentes

           Rezaba como primer número del programa de ayer la inauguración de las fuentes instaladas en las calles del Cauice, Martínez Campos, Capitán Cossio y Príncipe de Asturiasy Mercado del Polígono. El acto tuvo lugar a las 11 d ela mañana con la asistencia del general don Federico Monteverde, al que acompañaban su ayudante, comandante señor Chao, y los vocales de la Junta de Arbitrios. señores Sousa, Cardín, Izaguirre y Navarrete.

             Ha realizado las obra sel contratista Francisco Tortosa, dirigiendo todos los trabajos el ingeniero de la Corporación señor Moreno Lázaro.

                 El vecindario de los respectivos barrios se congregó en torno a las fuentes, cuyos grifos, una vez abiertos, dieron paso al agua. S.E. y los vocales elogiaron las obras, siendo objeto de cariñosas manifestaciones por parte del vecindario, que aplaudió unas obras que tanto les beneficia.

                   Las fuentes del mercado son de fundición, para las necesidades del mismo, siendo las cuatro restantes de mamposteria, sencillas y esbeltas. El inteligente «amateur» señor Lázaro, obtuvo varias fotografías.

                        Nosotros hemos de felicitar al general Monteverde y a la Junta de Arbitrios por tan importantes mejoras. El Telegrama del Rif, 7 de septiembre de 1916

                        Con la recuperación de esta efeméride, de la que se cumplirán 100 años el próximo 6 de septiembre, se pone de manifiesto la vinculación de las fuentes de uso público con la población de Melilla. Una tradición centenaria que intentó ser cercenada desde la Consejería de Medio Ambiente de Melilla.

 

Historia de La Caridad en Melilla


           

 

             El 21 de enero de 1915 se fundó en Melilla la Asociación General de La Caridad. Es una fundación sobre el papel, una plasmación de intenciones. Un mes después, el 25 de febrero, se inaugura el comedor popular Reina Victoria, esposa del monarca Alfonso XIII, cobrando la idea su primera forma física. El centenario de La Gota de Leche, o del Centro Asistencial, es una obra muy dilatada en el tiempo, que se va transformando y evolucionando según las necesidades de atención social de cada época.

           Salvador Gallego y Mª Rosa Marqués, ambos melillenses, han publicado Centro Asistencial de Melilla, un libro que compendia prácticamente toda la evolución y desarrollo de este centro neurálgico de la asistencia social en Melilla. Es una obra muy completa en la que no dejan ninguna faceta sin desarrollar. Tampoco dejan ningún nombre sin mencionar. Se podrá objetar que prestan demasiada o poca atención a un determinado aspecto, o que dan demasiada importancia a ciertos nombres y poca a otros. Sin embargo, se trata de un trabajo sólido y también necesario, sobre este emblemático centro, del cual pueden partir futuras investigaciones, según los aspectos que a cada cual le llame más la atención. Falta eso sí, pero es un defecto de la ciudad, mayor abundancia de material gráfico de tipo histórico. Para documentar de modo gráfico actos importantes, hay que recurrir a las hemerotecas nacionales.

         Es una historia compleja, con diferentes etapas y con muchos cambios administrativos. El 24 de febrero de 1918 se inauguraron el Consultorio y La Gota de Leche, otra idea que surge desde la fundación del comedor popular, y que asemejarán a nuestra ciudad con otras, en la que ya existían los establecimientos conocidos como «Gotas de Leche». Se trata de un centenario extenso, con muchas efemérides y que se puede extender, si se quiere, hasta el 4 de febrero de 1928, en el que se inauguró y bendijo la actual capilla o iglesia del establecimiento asistencial.

                Hay otro libro, más gráfico y literario, de Vicente Moga, que intenta aproximarse más a la intrahistoria, titulado La Gota de Leche, retrato fotográfico. Hay un tercer libro, una novela sobre vivencias en el Centro Asistencial, publicado hace unos años, y del que no es posible hallar rastro alguno. En general se está a demasiada distancia histórica o demasiado distante, para poder recuperar las historias perdidas.

                      Las Madres de los Desamparados, la historia olvidada

         La Congregación de Madres de Desamparados y San José de La Montaña, fue fundada por Ana Josefa Pérez y Florido, Madre Petra de San José, nacida en el valle de Abdalajís, Málaga en 1845. Tomó los hábitos de las religiosas mercedarias en 1878, y tras iniciar su vida religiosa en Álora y Vélez, fundará su congregación en 1881, bajo la advocación de Ntra, Sra. de Los Desamparados. Su primeras fundaciones se extenderán por Ronda, Gibraltar y Andujar. Esto explica dos cosas, una su llegada a Melilla en 1918 como primeras religiosas del Consultorio y Gota de Leche, recién inaugurado, y la presencia de la Virgen de Los Desamparados en la capilla del Centro Asitencial, que sigue sin estar bajo advocación alguna. Esa imagen, puede ser el único recuerdo físico de su presencia en nuestra ciudad. Melilla estaba dentro de la zona de irradiación de esta congregación.

          En diciembre de 1884 se produjo un terremoto un gran terremoto en Andalucía que dejó más de 1000 víctimas mortales. Las Madres de Los Desamparados se harán cargo de las niñas que quedaron huérfanas. En 1886 se traslado a Barcelona y un año más tarde el noviciado se trasladará a Manresa. La Madre Petra de San José falleciendo en Monserrat en 1906.

                                      San José de La Montaña

          En 1887, establecidas ya en Barcelona, Carmen Masferrer, se acerca hasta la Congregación y les hace donación de la finca conocida como Torre Masferrer. De aquí tomará su nombre definitivo, el santuario de San José de La Montaña. El santuario adquirió pronto gran fama, era una época muy propicia para los santuarios. Allí fue enterrada Madre Petra de San José. En 1936, el santuario fue asaltado y destruido, y desenterrados y hechos desaparecer los restos mortales de la monja. La confesión de un moribundo atormentado en 1952, que participó en el saqueo del santuario, llevó a la identificación de los restos de Madre Petra de San José en 1984, enterrados en Puzol (Valencia). Cuando se quiere, sí se localizan los restos de los muertos.

                  La historia de las Madres de los Desamparados en Melilla se inicia el 24 de febrero de 1918, con la inauguración del Consultorio y La Gota de Leche. Su primera superiora tenía el nombre de Sor Esperanza. Toda historia tiene su principio y su final, ð y Ω. El 9 de febrero de 1924, la comunidad de nueve religiosas, comunica al presidente del Patronato su decisión de abandonar la ciudad, cosa que harán en los últimos días de febrero, en dirección a Barcelona. La Junta de Arbitrios se hará cargo de los gastos del viaje. Se marcharon de Melilla justo 6 años después de su llegada. Su historia está irremisiblemente perdida.

 

La calle de Villalba y Angulo


Inaccesibilad y miseria en el barrio del Carmen

  En un artículo reciente mostrábamos el ruinoso estado de uno de los barrios legendarios de la ciudad, el del Carmen, al que ya nadie denomina así. Sus calles están a solo 100 metros del centro de la ciudad, que se supone es el escaparate de la gestión municipal. Una ciudad hay que conservarla y mantenerla, algo que no se ha sabido hacer en los últimos 15 años. No ha habido voluntad ni dedicación a esa causa, pero sí se han dispuesto de los medios para ello. Las cantidades ingentes recibidas por la ciudad en  en una década y media, la deberían haber colocado en un estado resplandeciente, sin embargo casi todo se ha malgastado en obras suntuarias y faraónicas (Teatro Kursaal, puentes, peatonalizaciones fallidas, Estación Marítima, pasarelas mecánicas, contratos millonarios con empresas de mantenimiento, semanas náuticas a las que no acude nadie, carreteras absurdas, rotondas, sueldazos, dispendios, subvenciones a entidades sin fin). Todo eso ha sido ya barrido como hojas secas de otoño. Apenas queda el recuerdo y una deslucida hemeroteca. En definitiva: polvo, humo, nada.

        El caso es que en algunas calles y algunos barrios, los ciudadanos/as, siguen viviendo como a principios del siglo XX, como cuando fueron inauguradas. Esta es la calle de Villalba y Angulo, regidor melillense entre 1732 y 1757, y que posee el récord de permanencia en el cargo, 25 años. Una año antes de acabar su mandato, en 1556, Villalba y Angulo proclamó a la Virgen de la Victoria como patrona de la ciudad, mediante una acción militar, que casi puede compararse a una asonada.

    La calle marca el extremo o límite máximo del perímetro del barrio del Carmen, un barrio inaccesible donde los haya. La accesibilidad es un objetivo que proporciona abundantes réditos a empresas de construcción, a asociaciones, a campañas publicitarias, pero dista mucho de ser una realidad en la ciudad. Una año antes de acabar su mandato, en 1556 . La calle a su nombre no es de las más lustrosas de Melilla, precisamente. Cualquiera de las concedidas a personas con muchos menos méritos, resulta más honorífica que ésta. Sin embargo sirve como ejemplo de la vanidad humana, porque 300 años después de cualquiera, lo que hoy parece importante y transcendental, a la postre no es nada. El recuerdo no es algo que puede imponerse. Hay muchos nombres sin calle, que no serán nunca olvidados, y otros que la tienen y ya están olvidados.

        Al barrio del Carmen solo se accede por escaleras, callejones o empinadas cuestas. Son muchas las personas que lo abandonan por estas mismas razones. Es un barrio casi inaccesible, casi sin aceras, o intransitables. En muchas calles solo hay calzada. Es una peatonalización forzosa, a coste menos que cero. El lujo y el dispendio habita a pocos metros de aquí.

En la Compañía de Jesús


                           La iglesia del Padre Tiburcio Arnáiz en Málaga

         En Málaga, en la plaza de San Ignacio, se encuentra una de las iglesias más veneradas de la ciudad, la del Sagrado Corazón, que pertenece a la Compañía de Jesús o de los jesuitas, como son conocidos popularmente. Los sacerdotes jesuitas dedican todas sus obras al Sagrado Corazón, en cuyo nombre hacen todas sus obras, y al que dedican todo su esfuerzo. La Orden de los jesuitas es la más poderosa de La Iglesia, y constituyen una élite intelectual. Todos han querido imitarles, pero nadie les ha igualado. Solo los mejores entre lo mejor, acceden a sus colegios y a su formación. No hay escándalos en la Compañía de Jesús y si suceden, no serán conocidos nunca. Mientras los vientos de la pederastia asolan a La iglesia de Cristo, y llenan de fango a una orden detrás de otra, los jesuitas se mantienen incólumes. Entre ellos no hay traidores al Papado, como ha sucedido con el Opus Dei, ni casos como el del depredador sexual Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, ni contradicciones de «lujo franciscano» como Tarcisio Bertone ni otros muchos. La Compañía de Jesús tiene un voto especial de obediencia al Papa, y constituyen su última línea de defensa, y la orden más fiel . Su poder es inmenso y sus rivales igualmente poderosos. Quien quiera socavar a la Iglesia, deberá antes acabar con ellos. Tanto es así, que las sucesivas «desamortizaciones» de bienes eclesiásticos llevadas a cabo en España, fueron medidas que buscaban, entre otras cosas,  limitar el poder de «los jesuitas», que se habían hecho con el control de la educación en España. Las más célebre de ellas es la del ministro Mendizabal en 1836, aunque los jesuitas fueron expulsados en 1767. La lucha por el control de la educación (Iglesia o Estado), es una constante en la historia contemporánea de España, es la llave del modelo de Estado.

         Tras los escándalos en La Iglesia, económicos, morales y de todo tipo, la llegada de un sacerdote Jesuita al Papado, Francisco I ( Jose María Bergoglio), solo puede ser interpretado bajo esta clave. Antes que él, el cardenal Carlo María Martini, también jesuita y ya fallecido, estuvo a punto de ser proclamado Papa;  en el cónclave en el que salió elegido Benedicto XVI. Fue el último intento de que un sacerdote diocesano, del clero regular, intentara combatir y poner una trinchera a los escándalos que sacuden a la Iglesia como Institución. El horror ante la magnitud de lo descubierto, le hizo sucumbir el 28 de febrero de 2013.

                                   La iglesia del Sagrado Corazón de Málaga

             En la mitad de la calle Compañía de la capital malacitana, se encuentra la plaza de San Ignacio, y allí mismo se encuentran tanto la iglesia del Sagrado Corazón, como la residencia de los jesuitas. El templo es de muy bella factura, y muy similar al de otros dedicados al Sagrado Corazón. Grandes rosetas y vidrieras, entre las que destaca la de la bóveda, iluminan el recinto de muy diversas maneras, buscando efectos luminosos. El templo es sobrio y los elementos ornamentales son recientes, porque en Málaga todo el patrimonio eclesiástico: inmuebles, imágenes y exornos;  ardió en mayo de 1931. Los inexplicables sucesos de Málaga, tienen que tener alguna relación todavía no investigada, con la personalidad del que entonces era su obispo, Manuel González, y al que la Santa Sede no permitió regresar nunca a la ciudad.

         La iglesia es muy visitada, porque en ella se encuentra la tumba del sacerdote jesuita Tiburcio Arnáiz, fundador de las escuelas rurales, y que es venerado en Málaga como si fuera un santo. La comunidad jesuita de la ciudad cuenta con 4 residencias, además de la principal y de la capilla. Gobiernan varios colegios e institutos y cuentan con unos 4000 alumnos a su cargo. También tienen un centro de retiro, en donde se cultiva la especial y peculiar espiritualidad ignaciana. Son una verdadera milicia de Cristo, la última línea de defensa del Papado.

Imágenes de Alborán Sur


 

 

                  Cualquier melillense o residente en Melilla que viaje o tenga parte de su familia fuera de la ciudad, al menos atraviesa el Mar de Alborán 4 veces al año. Hasta ahora era solo un nombre poco familiar, y reservado casi a los marinos profesionales y a las cartas de navegación. Hoy es un nombre ampliamente divulgado y repetido hasta dos mil veces, en las estadísticas de la página de Instituto Geográfico Nacional en los dos últimos meses.

                   El mar no suele fotografiarse en un travesía, porque aparte de agua no se ve nada más, salvo que se busque el amanecer o la puesta de Sol. En una ocasión, pudimos fotografiar una arco iris completo*, de extremo a extremo. Eso solo suele ser posible en el mar, al no existir obstáculos que impidan su visión. Esto ocurrió hace ya cuatro años.

               En esta última travesía, y gracias a los modernos sistemas de detección de posición, estuvimos atentos a la llegada del barco al Mar de Alborán, que está alterando la vida de los melillenses y de los habitantes de la región de Guelaya en los últimos meses. Fotografiamos el mar y ubicamos la posición de barco, gracias a la aplicación Here (Aquí).

                 El mar es el abismo, y en su seno alberga simas más profundas que cualquiera de las más altas de las montañas terrestres. El planeta Tierra es en realidad el planeta agua. El agua es el origen de la vida, y es a la vez principio y final. Sin ella, sin su ciclo, no podría existir nada. Donde no hay agua no hay vida. Su importancia es absoluta. Las tierras emergidas conforman solo la décima parte de la superficie terrestre. La masa de agua sobre la que navega el barco, supera en algunas zonas los 2000 ms. de profundidad, y mucho más abajo, a partir de los 10 kms, en plena corteza terrestre, se encuentra uno de los bordes de la falla que separa Europa de África, zona  de alta actividad sísmica, y que en los últimos tiempos ha alterado la vida de los habitantes de ambas orillas mediterráneas con Melilla, Málaga, Alhucemas y Almería, como ciudades más afectadas.

                  Se cree que la corteza terrestre tiene entre 5 y 70 kms. de espesor, y algunas de las sacudidas sísmicas se han producido en profundidades superiores a esa última cifra, en el manto superior**, enigmática zona que se supone que alterna zonas sólidas y otras viscosas, que permiten el paso del magma fundido desde el interior del planeta. Las temperaturas del manto superan los 600º celsius.

            Notas:*https://elalminardemelilla.com/2012/04/01/pasando-por-el-arco-iris/; **https://es.wikipedia.org/wiki/Manto_terrestre