Observatorio de Calar Alto


               Son las últimas imágenes del año 2016, que se enlazan sin solución de continuidad con el año nuevo 2017. Nada se interrumpe, todo continua. Las montañas parecen surgir entre la nubes, intentando abrirse paso. Se trata de la montaña de Calar Alto, en la Sierra de Los Filabres, en Almería. Allí, a 2168 metros de altitud, se encuentra el Observatorio Astronómico Hispano-Alemán de Calar Alto, en el pico más alto de la Sierra homónima.

               La interminable sucesión y combinación de azules, unos del cielo, de las nubes o de las mismas montañas,  resultan adecuados para enlazar el año ya pasado, con el que acaba de iniciarse. Resulta un símil adecuado con respecto al Alminar, que también es un observatorio. Hay que elevarse, alejarse, para observar todo con mayor precisión.

               Se trata de una visión relajante, en un lugar alejado y aislado, en donde siempre se está observando. El pasado y el futuro siempre se unen en ese tiempo al que llamamos presente. Nada se detiene. Estamos frente a Sierra Nevada, las montañas que se ven en días claros desde el Rif, en donde se encuentra el pico más alto de la península Ibérica, el Mulhacén.

        Nota:http://www.caha.es/

La alcazaba de Tabernas


                                        527º  aniversario de la rendición de Almería

                      El 26 de diciembre de 1489, los Reyes Católicos partieron de madrugada desde la alcazel aba de Tabernas en dirección a Almería. En los primeros días del mes, el Rey Fernando y Muhammad XII al Zagal, concretaron todos los acuerdos necesarios para la rendición y entrega de la penúltima ciudad del todavía reino musulmán hispano de Granada. En la capital almeriense ya todo estaba en orden. El primer ejército del mundo controlaba las calles de la capital almeriense, para recibir a sus Majestades Católicas. El ciclo histórico iniciado en 711 estaba a punto de cerrarse. Granada ya estaba aislada y sin apoyos posibles.

                    Esta vez hemos estado en el día exacto, en el último día de la provincia musulmana de Almería. El lugar es mágico, incomparable. Hay lugares a los que siempre será preciso volver una vez más. El cerro bajo el que se encuentran los restos de la alcazaba de Tabernas se desmorona por la acción erosiva del agua y del aire sobre un suelo descarnado. La historia desaparece también con ellos. Una plaga está acabando con las chumberas del sur peninsular, apagando sin remedio los ´»últimos ecos moros». Las chumberas se están viendo afectadas por un tipo de cochinilla, que las está secando sin remedio, y cuyo origen se sitúa en la región de Murcia.

                       Jerónimo Munzer, el viajero alemán que se vio atraído por el acontecimiento histórico de la Guerra de Granada, fue el último que conoció la villa de Tabernas como población musulmana. La espléndida iglesia tomó el nombre de La Encarnación, porque una Cédula Real obligaba a poner bajo esa advocación, a las mezquitas que pasaban al culto cristiano. La historia es así, tiene sus giros y sus cambios de dirección.

                        Han ocurrido otras muchas cosas en estos pocos días de necesario detenimiento y descanso. Hay que retornar una y otra vez al punto de partida para poder continuar. Volveremos a dar cuenta de todo ello.

El barro creador


                                   En el delta del río de Oro

     Toda una civilización, la egipcia, surgió junto al curso de un río y sus crecidas, que depositaban en las riberas el limo o barro que fertilizaba los campos. Incluso los seres humanos fuimos creados y modelados con la arcilla que cubría toda La Tierra. El humano neolítico se estableció en las fértiles tierras que delimitaban el fértil curso del río de Oro y sus meandros, junto a los cerros, lejos de la costa y a salvo de incursiones hostiles. La historia real de la comarca que conocemos como Melilla, está oculta bajo denominaciones distintas a las que hoy conocemos. Toda la comarca ha sido muy batida por las guerras, los desmontes y la explanación. La actual desembocadura del río de Oro solo tiene poco más de un siglo de existencia. Apenas quedan pocos lugares que sigan reflejando lo que tuvo que ser el pasado histórico de esta comarca. Uno de esos lugares son las huertas existentes al pie de las lomas de Mari- Guari y del cerro de la Palma Santa, junto al curso histórico del río.

        En la parte final, en la desembocadura, las fuertes lluvias de los últimos días han transformado la desembocadura, creando un pequeño delta con los depósitos de arena y lodo. La lucha contra la desembocadura del río es una constante a lo largo del año, de las legislaturas, de las décadas. Basta un sola jornada, y el poder de la naturaleza reduce todo ese esfuerzo a polvo, o sea a barro. Este río ya no es casi nada, pero da para mucho. La lucha contra el río marca la historia de la ciudad.

La prodigiosa Sagrada Familia de Gaudí


                                    Antoni Gaudí, el arquitecto prodigioso

                 El templo de la expiación de La Sagrada Familia de Barcelona, de Antoni Gaudí es una obra prodigiosa, tanto en su concepción, como en su desarrollo, edificación y construcción. Nunca dejará de hablarse de esos aspectos y hay demasiado escrito acerca de ellos, aunque nunca será suficiente.

                    La fachada más conocida, la de la Sagrada Familia, está construida y levantada entre los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX. La mayor parte del nuevo templo está en edificación desde casi un siglo después y las dificultades técnicas a las que se enfrentan los arquitectos son enormes, con grúas gigantescas que se elevan sobre los elevadísimos pináculos o agujas. No es posible saber cuáles hubiesen sido las soluciones técnicas pensadas por Gaudí, aunque es de suponer que en su cabeza estaría la idea de que el proyecto de una catedral o gran templo, supone una obra que abarca más de un siglo. El templo sufrió un parón constructivo de medio siglo.

                 Antoni Gaudí murió en 1926 cuando contaba ya con 74 años, por lo que sería consciente de que no vería acabada su obra, y también de que la evolución de los medios de construcción resolverían los problemas que él no podía acometer.

                               Cristo suspendido en su majestad bajo el baldaquino

                   Todo llama la atención, pero desde el mismo momento en que se entra en el templo, la atención queda fijada en el esplendoroso crucificado, suspendido en su majestad, bajo un baldaquino del que penden racimos de uvas. Al parecer la idea nace en una expresión del propio Gaudí, en la que afirmaba: que le gustaría que el altar estuviese bajo una parra. La idea principal surge de un oratorio del escultor colaborador de Gaudí, Carles Mani, realizado para la Casa Batlló, del propio Gaudí. Otros colaboradores de Gaudí fueron  el arquitecto Francesc Berenguer y el escultor Llorenç Matamala.

                  La idea del baldaquino que cubre la imagen del crucificado cuenta con precedentes en la catedral Magistral de Alcalá de Henares, y también en la de Palma de Mallorca. La obra actual es del escultor gerundense Francesc Fajula.

                         La nave, el altar y todo el conjunto fue bendecido y consagrado por el Papa Benedicto XVI el 7 de noviembre de 2010, con la categoría de Basílica. Pero más que cualquier otra cosa que se pueda escribir, es preciso la contemplación.

El puente de Palma santa


 

                                El puente ondulante

                  Melilla es ciudad de puentes, pero sin río, o de cauces secos, de torrenteras. La idea para hacer este puente fue buena. Se trataba de crear un acceso directo al Cerro de la Palma santa y evitar el colapso de tráfico del cruce entre las carreteras de circunvalación y la de Farhana. Es una construcción sencilla, pues se trata de un tablero de hormigón, apoyado sobre dos pilares de relleno elevados sobre el terreno del cerro, que crea un único vano de luz. No es una obra de ingeniería asombrosa, como el túnel soterrado de la carretera de Alfonso XIII.

                    Sin embargo, el terreno sobre el que se asienta, tierra y relleno, está sufriendo alteraciones que lo están deformando, a poco más de un lustro desde su inauguración. El terreno se deforma con las lluvias torrenciales, y también han podido tener su efecto los terremotos del Mar de Alborán, que se han registrado a lo largo de todo el año.

                     Melilla recibe una partida presupuestaria anual del Ministerio de Fomento, para el mantenimiento de carreteras. Las mayores deformaciones se producen en donde se han tenido que instalar puentes, para sortear los badenes naturales de los cauces de los arroyos que conforman la cuenca del río de Oro.

                  Este puente solo es utilizado por los residentes, y por los usuarios que acceden a la tienda de repuestos de automóviles que existe en el Cerro. También lo utilizan los fieles de la mezquita de la Zauía , y por las Fuerzas de Seguridad del Estado que vigilan la frontera.

                El puente presenta deformidades importantes, ondulaciones, curvas,  e incluso desniveles dentro del mismo. También hay muestras de haber sufrido reparaciones y parcheos.

Lo que se esconde a la vista


 La gran tala del Cerro de Camellos

     En febrero de 2015, con la excusa de sanear el Cerro de Camellos, se produjo una gran tala de árboles, troncos y ramas. Se podó o taló todo, tanto lo grande como lo pequeño, lo necesario como lo que no era. De modo afortunado, teníamos las fotografías del antes, para poder compararlo con el después*.

      El problema del Cerro de Camellos es que el suelo está descarnado, sin protección de la vegetación, y debajo de sus laderas hay casas en las que ya han caído hasta árboles. Algo de lo que también dimos cuenta en El Alminar**.

      Los árboles sin sujeción se caen, las piedras y el terreno se desprenden sobre las faldas del cerro con el consiguiente riesgo para las casas. En caso de lluvias torrenciales, la situación puede tornarse muy peligrosa. No solo en caso de lluvia, también en el de vendavales, tan frecuentes en Melilla. Los árboles podados de esa manera se secan, los troncos se ahuecan como si fueran corcho, y las raíces pierden fuerza de agarre al suelo. Vemos árboles pero son fantasmas.

     Una vecina nos advirtió de que habían dejado los troncos talados y las grandes ramas podadas, sobre la misma ladera, lo que constituye un gran riesgo, pues sus pendientes son muy grandes, y en algunos casos son taludes. Si algunos de esos grandes troncos o ramas se desprende, caerán a plomo sobre las casas y los patios de la zona baja del monte.

     Hemos podido comprobarlo todo. Hay multitud de troncos de árboles y grandes ramas dejados sobre las laderas, apoyados de cualquier forma y sobre grnades pendientes. El suelo está completamente seco. No hay vegetación y la piedra caliza está disgregada en muchas zonas. Hay un camino que todavía se usa y que atraviesa todo el monte.

     Nota:*https://elalminardemelilla.com/2015/02/17/imagenes-de-podas-en-melilla/;**https://elalminardemelilla.com/2011/10/01/un-arbol-cae-sobre-una-casa-en-el-tesorillo/

 

 

La paz de las ánimas


Las ánimas y otros cultos paganos en Melilla

   En días pasados corrió el rumor de que en el llamado «campo de las ánimas», del cementerio de Melilla, y en algunas de las sepulturas que conforman la «trinidad pagana» del cementerio, se estaban depositando exvotos y otros objetos, relacionados con la magia negra y la santería. Testigos afirmaban haber visto cosas, restos de rituales, difíciles de describir.

      Es verdad que en estos lugares se depositan imágenes, cartas, exvotos, prendas, pequeños objetos; relacionados con la intermediación que estas ánimas, habrían realizado a petición de las personas que allí acuden con una ruego, urgencia, o necesidad vital. Esto ocurre no solo aquí, sino en muchos santuarios del mundo católico, en donde se llegan a dejar prótesis, y otros objetos relacionados con enfermedades que han padecido quienes hicieron esos ruegos. Quien deja una fotografía, se supone que solicita la ayuda para la persona en cuestión, o su venturoso camino hacia el más allá, en el caso de que haya fallecido. Siempre debe solicitarse un favor, y no un mal (ese sería el terreno de la magia negra), y podría volverse contra quien utiliza ese recurso, según dicen los manuales.

          El exorcista del Vaticano el padre Gabrielle Amorth, fallecido el pasado día 16, afirmaba lo siguiente: No existe distinción entre magia blanca y magia negra. Cuando la magia funciona, siempre es obra del diablo. Todas las formas de ocultismo, como este gran regreso hacia las religiones de Oriente, con sus sugestiones esotéricas, son puertas abiertas para el diablo. Y el diablo entrará.

              Así pues, decidimos verificar con nuestros propios ojos y medios la situación, con el riesgo que supone de dar más pábulo a estos hechos, y aventar las pavesas del rumor, e incluso de fomentarlos. Sin embargo siempre es preferible la comprobación directa, disolver la duda y el error, que vivir sumergidos en el rumor. Miramos minuciosamente los lugares indicados: Campos de Ánimas, sepultura del Soldado de los Milagros, y del curandero Antonio Moreno, y no vimos rastro ni resto alguno de sortilegio, hechizo o ritual negro. Todo parece estar en paz, como corresponde a quienes ya han fallecido.

   Las redes sociales y los sistemas modernos de comunicación, que han cambiado nuestras vidas, son muy útiles par ala difusión instantánea de cualquier noticia. La parte mala es que si lo que se propaga en un bulo, una noticia falsa, o una mentira, no hay manera de atajarla. Las personas suelen creer lo que está escrito, y hay mucha información falsa distribuida a lo largo y ancho dela red.