El ataque de las gaviotas


                    Gaviotas en picado y en vuelo rasante

     Llevamos mucho tiempo escribiendo sobre ellas y sobre el dominio que están ejerciendo sobre toda la ciudad. Sus gritos demoníacos se oyen en cualquier barrio. Son  muy territoriales. Están nerviosas, sobre todo cuando se trata de cuidar de sus pollos. Nunca, hasta ahora, habíamos recibido su ataque, que se produjo por sorpresa, y en pareja.

        Ascendían hacia  el cielo  dando amplios giros sobre mi cabeza y de repente se dejaban caer en picado sobre su objetivo, que era yo. Se relevaban la una a la otra en esta misión. En algún momento pensé que iban a impactar sobre mi, en plan kamikaze, pero son más listas que eso. Se trata de asustar y de intimidar, de momento. Ejercitaron su baile de ataque varias veces. Rasearon sobre una anciana,  que me advirtió: Ten cuidado, son muy malas. No me dejé intimidar en ningún momento, y así pude fotografiarlas en pleno ataque sobre El Alminar. Luego parecieron quedar en calma y necesitar de una tregua.

         Eran rapidísimas y se acercaban gritando hasta casi buscar el contacto. Detrás de mí, y un poco más arriba se encontraba los pollos a los  que protegían. Llegué a creer que vigilaban, al igual que fantasmales gárgolas, las obras paralizadas del hospital universitario, situado apenas a unos metros, y que constituye un auténtico paraíso de anidación de gaviotas.

             Tenemos un problema, y no lo hemos solucionado.

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6 Respuestas a “El ataque de las gaviotas

  1. Esto me recuerda al clásico de Hitchcock, Los pájaros, en donde el cineasta nos recordaba que no son tan mansos como parecen y que hay que temerles también. Gran película. Ten cuidado por si acaso.

  2. Ciertamente y tal como lo narras es un relato espeluznante.
    En los tejados del IES Virgen de la Victoria (también Escuela de Arte) hay una comunidad de gaviotas también defendiendo a sus polluelos (he podido contar hasta tres pollos) y efectivamente sus vuelos y graznidos dan miedo.

    • Si es que esto se veía venir, tanto bicho por ahí suelto campando a sus anchas, sin otros que les pongan freno… Ya se sabe como se acaba en estos casos, con una plaga peligrosa.

  3. A una amiga nuestra,(tuya y mía) le ocurrió lo mismo justo en el cuartel abandonado que hay en en Monte.Paseaba a su perra, y dos gaviotas la atacaron.Esto nunca habia ocurrido, algo raro y no muy bueno está ocurriendo con estas aves.

  4. Hace mucho tiempo, antes de que El Alminar fuera leído por nadie; unas obras de restauración falsificadora en Melilla La Vieja, acabaron con las colonias de cernícalos primilla, depredadores naturales de las gaviotas. Desde entonces las gaviotas han extendido su dominio por toda la ciudad.
    https://elalminardemelilla.com/2011/07/07/la-colonia-del-cernicalo-primilla/

Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible.

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