El cementerio hebreo de San Carlos


                 El 1 de enero de 1892 fue bendecido e inaugurado el cementerio de La Concepción. En los años posteriores fueron desenterrándose los restos de los anteriores cementerios melillenses, para su traslado al emplazamiento actual. Los cementerios de San Carlos, del Foso de los Carneros, de San Miguel fueron vaciados y trasladados los restos a las fosas comunes. Los últimos en ser removidos fueron los restos que reposaban en las criptas y en el patio trasero de la iglesia de La Purísima, durante las obras de reforma y consolidación del templo, llevadas a cabo a partir de 1986. Todos los que murieron en la ciudad desde su conquista, quedaron confundidos para siempre en el anonimato de la fosa común. Simples vecinos, soldados, galeotes, presidiarios, grandes prohombres, mujeres notables, familias comunes, cantineros, mujeres erradas. Todos/as,  quedaron confundidos para siempre. El manto del olvido y del tiempo iguala la gran hazaña y el padecimiento anónimo. Un siglo después de cualquier deceso, ya nadie visita las tumbas. La mayor de las tragedias queda disuelta en la nada.

            También es verdad que hasta la creación de los cementerios modernos, la conservación del cuerpo mortal no era ni un objetivo, ni algo al alcance de cualquiera. No hay cementerios de las ciudades romanas, en donde la cremación era algo común, ni de las ciudades medievales, ni de las ciudades de la España musulmana, ni de otras etapas históricas. Cada cultura tiene sus diferentes ritos y costumbres para el rito postrero. El concepto de la resurrección de entre los muertos,  es la mayor  revolución ideológica aportada al mundo por cualesquiera de las religiones. Es un hallazgo trascendental, una evolución sublime, de ahí la importancia de la conservación del cuerpo.

                         Una herejía católica actual consiste en afirmar que la resurrección comienza en el momento de la muerte, que ese es el instante en el que comienza la nueva vida. Por este motivo, el grupo que sustenta esta creencia, no celebra funerales ni publica esquelas, es más, celebra la muerte con una gran fiesta y canciones. Nada más lejos de lo afirmando en los evangelios, en los que queda claro que debe yacerse en la tierra, hasta el momento del juicio final. Solo la religión cristiana tiene un culto posterior a los muertos.

                                   El antiguo cementerio judío de San Carlos

                   Hace tres años escribimos acerca de la existencia*, casi desconocida de este pequeño cementerio, el único que no fue trasladado de lugar a partir de 1892. Esto es debido a que no es posible desenterrar a un ciudadano judío, salvo para ser trasladado a Israel, y con la autorización de una alta autoridad religiosa hebraica. Esto también quiere decir que el último fallecido fue enterrado allí hace más de 124 años como mínimo. La costumbre funeraria judía obliga al enterramiento en tierra, solo con sudario o mortaja. Pasado un año, ya no se visita la tumba, salvo por razones excepcionales.

                       La presencia del cementerio, en medio de las casas, resulta muy llamativa. por primera vez podemos ofrecer una visión completa de este pequeño y antiguo cementerio, desprovisto de lápidas o de cualquier otro exorno que indique quién está ali enterrado.

    Nota: *https://elalminardemelilla.com/2013/01/28/el-cementerio-hebreo-en-san-carlos/

El circo de Domiciano


 

El circo de la bestia del apocalipsis

        Apenas un mes después de haber aclarado en El Alminar el acertijo del número de la bestia del Apocalipsis (DCLXVI), según la numeración romana, y no el 666 de la numeración árabe, no existente en los tiempos evangélicos, nos encontramos con el circo de Domiciano, uno de los dos emperadores romanos a los que se hacía alusión mediante el acertijo o fórmula cabalística.

         La plaza Navona en Roma tiene un forma singular, cuya explicación se encuentra en el subsuelo, que coincide de modo exacto, con la forma y tamaño del circo de Domiciano,  décimo emperador romano (X), de la familia Flavia. Tanto Nerón, quinto de los emperadores de Roma (V), como él tenían el mismo nombre: Domicio, utilizado por el evangelista Juan en su acertijo (Domicio César). Parece ser el evangelista Juan, escribió el apocalipsis en la isla de Patmos, a donde había sido desterrado por orden de Domiciano.

         Ambos persiguieron con dureza a los cristianos, y ambos llevaron vidas depravadas y disolutas. Tanto es así, que el nombre de ambos están asociados a los vicios de cualquier tipo. Pese a todo, es claro que los escritores que relataron sus biografías exageraron sus defectos, aunque en su conjunto, no son modelos de buenos gobernantes. Nerón edificó la Domus Aurea para inmortalizar su nombre, que está siendo excavada en la actualidad. Domiciano, ordenó la construcción de un circo de carreras para el mismo fin, parte del cual se muestra en un museo subterráneo en Roma, justo debajo de la plaza Navona, con la que coincide en forma y tamaño.

         Desde entonces, los nombres de Nerón y de Domiciano, han quedado asociados al uso depravado en el ejercicio del poder, hasta tal punto que un Papa, Bonifacio IX, recibió el dudoso honor de ser calificado como «el Nerón de San Pedro».

          Es cierto que el evangelista Juan habla de una primera bestia ¿Nerón? ,  y de una segunda ¿Domiciano? , y dice lo siguiente: » Y que nadie pudiese comprar o vender sino el que tuviera la marca, el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí está la sabiduría. El que tenga inteligencia calcule el número de la bestia, porque es número de hombre. Se número es seiscientos sesenta y seis», DCLXVI. Esto parece aludir al uso de monedas con las efigies y nombre tanto de Nerón, como de Domiciano.

La iglesia de San Silvestro in capite


             La reliquia del cráneo de Juan el Bautista

           Se sabe que Los Templarios llegaron a Tierra Santa en busca de algo, y que veneraban una misteriosa cabeza que se pensaba era la de San Juan Bautista. También que los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén lo escogieron como patrón. El culto al Bautista, pese a lo poco que se sabe de él, es después del de Jesucristo, uno de los más populares y extendidos. Sus reliquias, a las que se consideran como portadoras de capacidades milagrosas y protectoras, son las más buscadas y deseadas por toda la cristiandad. No resulta pues extraño que las iglesias ofrezcan como título de distinción el contar con alguna de sus reliquias.

           La catedral de Amiens en Francia, la iglesia de San Silvestro in capite en Roma y la mezquita de los Omeyas en Damasco, afirman poseer el cráneo del Bautista, un personaje igualmente santo en ambas religiones. ¿Es posible que existan tres cráneos auténticos del Bautista?. Está claro que no, pero el cráneo humano está compuesto de ocho huesos, por lo que es técnicamente posible que todas las reliquias sean auténticas.

                              San Silvestro in cápite de Roma

         En los orígenes del cristianismo, las comunidades se constituían primero como grupo de personas y luego se erigía el edificio. El vocablo ekklesia es de origen griego y significa asamblea o comunidad, pero como el significado de una palabra es su uso en el lenguaje, hoy en día, lo que se conoce como iglesias son los propios edificios, aunque  carezcan de comunidades establecidas en ella. Ha habido pues, una patrimonialización del concepto por parte de la Institución.

          En el frontal de la iglesia de San Silvestro in capite de Roma se puede leer una estela que dedica el edificio a los Papas Sthefani (Esteban 254-257)) y Silvestri (Silvestre 314-335), bajo cuyo pontificado se celebró el Concilio de Nicea, que proclamó el Credo de la Fe católica. La reliquia del Bautista parece proceder, como casi todas las más importantes de la cristiandad, de la Iglesia de Constantinopla. El inicio del culto y la recopilación de reliquias se inicia en la parte oriental del Imperio, que acabó siendo conocido como Imperio Bizantino.

           La cuarta cruzada organizada por la Iglesia de Roma, fue realizada contra Constantinopla en el año 1204, y concluyó con la devastación y el saqueo de Bizancio. La mayor parte de sus reliquias, como el «Mandilion» o rostro de Jesucristo pintado por el evangelista Lucas, desapareció en aquella injustificable orgía de destrucción. Las reliquias que se salvaron, poblaron y llenaron las iglesias cristianas occidentales. El origen de la presencia del cráneo del Bautista en San Silvestre de Roma, debe estar en este hecho. En la iglesia de San Silvestre, la tela con el rostro de Cristo, se llama «il santo volto», y pretende ser una réplica aproximada del original perdido.

                                      Historia de la iglesia de San Silvestre

              La primera iglesia de San Silvestre estaba ya construida en los inicios del siglo IX. La segunda parece arrancar en la parte final del siglo XI y la tercera y definitiva data de finales del siglo XVI. El Libro de los Pontífices y la tradición, atribuyen al Papa Pablo I su fundación (757-767). No hay que olvidar que Roma fue saqueada y arrasada por los ostrogodos de Alarico en 410, y destruida de modo definitivo por los hérulos de Odoacro en 476, que puso fin al ya nominal Imperio Romano de Occidente. Las iglesias, como edificios, eran destruidas, vueltas a construir, sufrían derrumbes y debían ser de nuevo edificadas. Afortunadamente, las reliquias de los principales santos y santas del cristianismo se mantuvieron a salvo en Bizancio hasta el año 1204, y hasta la conquista definitiva de la ciudad por los turcos en 1453. Sin Bizancio o Constantinopla, la historia de Europa hubiese sido completamente diferente.

                                               Juan el Bautista

            Juan el Bautista es un personaje excepcional. Es el precursor y el profeta que anunció la llegada del Mesías. Lo dirá su primo, Cristo: «En verdad os digo, que entre los nacidos de mujer, ninguna hay más grande que Juan». Solo uno de los evangelistas relata que tras conocer la noticia de su muerte, se retiró durante unos días a un lugar apartado.

             La reliquia custodia en San Silvestre de Roma no es un fragmento craneal, propiamente dicho, sino diversos fragmentos óseos,  unidos con cera y lino. Los análisis a los que fueron sometidos los restos, los situaron en fechas anteriores al siglo VIII.  El sobrenombre de  in capite,  de la Iglesia de San Silvestre y San Esteban, se debe a la presencia en reliquia del cráneo del  Papa San Silvestre I.

             A lo largo de los siglos, los mejores artistas (escultores, pintores, orfebres, ebanistas), trabajaron en Roma para La Iglesia, cuando ésta estableció allí, de modo definitivo, la Sede Papal. Esto hace que las iglesias romanas sean sublimes y de una riqueza artística incomparable. Las pinturas de las bóvedas, de las capillas, las hacen parecer como «capillas sixtinas», pero de barrio. Los ornamentos, las esculturas, los cuadros, las convierten en pequeños reinos de los cielos. San Silvestre in capite es una de las iglesias más hermosas que haya visto nunca.

             El patio de entrada es un pequeño museo de lápidas , de esculturas, de frisos y de restos históricos de todo tipo, que muestran su evolución a lo largo de la historia. Otra de sus curiosidades, es que la iglesia pertenece a la archidiócesis de Dublin. Es muy común en Roma, que las iglesias pertenezcan a diócesis de distintos lugares de Europa.

    Nota:  La Chiesa di San Silvestro in capite a Roma. Eileen kane

San Pedro, la cúpula de Dios


        En este mismo momento, en la Iglesia de Cristo existen dos Papas, uno en situación de renuncia, Benedicto XVI, pero que no ha perdido su condición de tal, y otro en ejercicio, Francisco I. Es una situación insólita que nadie pudo imaginar. Son tiempo inciertos. El mundo puede cambiar en cada instante. Benedicto XVI renunció al título de Pontífice Máximo por algo que vio allí dentro y a lo que no pudo vencer. Era un anciano piadoso y gran teólogo, al que derrotó algo que desconocemos. Ahora hay otro Pontífice Máximo, el Papa Francisco I, que recibió un informe de su antecesor, y que ha decidido no vivir dentro del edificio del Vaticano, en los apartamentos papales en los que siempre hemos visto a los Papas. Fl pontífice Francisco lucha contra algo, que seguimos sin saber qué es, y a lo que todavía no ha podido derrotar.

          Estos apartamentos fueron sellados tras la renuncia de Benedicto XVI, y el nuevo Pontífice de la Iglesia ha decidido no vivir en ellos. Los apartamentos están vacíos desde febrero de 2013. Allí fue encontrado muerto un Papa, Juan Pablo I, un 28 de septiembre de 1978. Es un suceso lejano pero todavía no olvidado.

              La catedral de Roma es la Archibasílica de San Juan de Letrán, de la que es obispo Francisco I. La iglesia de San Pedro es una basílica, con la cúpula más grande de toda la cristiandad, construida entre 1506 y 1626. Hasta su terminación, ese honor le correspondía a Santa Sofía de Constantinopla, construida por el emperador Justiniano, en 537, o sea, mil años antes. Bizancio, la ciudad consagrada a la Virgen María, perdida para Occidente en 1543

           Roma se preparaba para la fiesta de La Inmaculada, una de las más importantes de la ciudad, y para la apertura del Año Jubilar Extraordinario, definido como Año de La Misericordia. Los dos periódicos más importantes de la capital italiana Il Messaggero y La República, ofrecían dos suplementos extraordinarios dedicados a este evento.

            Roma es la ciudad de los signos. Los antiguos romanos tenían un «colegio oficial de augures» para interpretarlos. Las aves se comportan de un modo extraño en Roma. Las gaviotas se posan junto a ti como si fuesen palomas, o deambulan por las calles, entre la gente, como si fuese patos. Todavía se ven enormes cuervos pelearse en los parques romanos, como en la época de Julio César o de Octavio Augusto, Ottaviano, como allí se le denomina. Incluso los mirlos y los gorriones parecen estar acostumbrados a las personas , y ni siquiera remontan el vuelo cuando te acercas a ellos a fotografiarlos. Nos hemos retirado lejos, por un periodo corto, pero muy intenso.

La Cofradía Alauía de Melilla


          La cofradía o tarika Alauía de Melilla está situada en el cerro denominado como de la Palma Santa, y también Loma del viento. La cofradía Alauía fue fundada en Argelia en 1921 por Sidi Ahmed Ben Mohammed Alauía, que extendió su predicación hacia el interior de Marruecos y traspasó la frontera del Muluya, llegando hasta Melilla. Sidi Hamed, conocido como el santón de Mostaganen, tuvo como discípulo a Sidi Mohammadi Hach Tahar, fue el iniciador de la predicación en la zona de Guelaya, Quebdana y Beni Said. Sus seguidores llegaron a sobrepasar el millar.

            Como explica el arabista ceutí Clemente Cerdeira, con ánimo erudito y científico, las cofradías eran intentos personales de místicos sufíes, que predicaban el islam, manteniendo las tradiciones de la zona. Sin ellos, los santones, y sin ellas, las cofradías, la expansión del islam no hubiese sido ni homogénea, ni profunda. No todas llegaban a cuajar y consolidarse, desapareciendo con el tiempo la mayor parte de ellas.

             En Melilla, el militar, articulista y autor de la novela «La hija de Marte», Francisco Carcaño, dedicó varios artículos a la implantación de esta cofradía, a la que él llamaba secta. En los momentos en que escribe el militar, todavía se está bajo el impacto del Desastre de Annual, por lo que atribuye a esta predicación, el levantamiento de las cábilas contra el ejército colonial español. Cita además una frase del infausto general Silvestre, en la que relacionada la evidente tensión en el Rif, con la predicación «alauíta», a la que llamaban así por error. La frase dice de silvestre es la siguiente: «la nube que se presenta en la zona, nube negra y que inspira seria inquietud, es la cuestión de la secta alauíta». Como a muchos otros autores, fue evolucionando desde la típica y tópica mentalidad colonial, hacia otra más considerada con la cultura y la mentalidad del Rif. Esta evolución se notaría mucho en sus «Rifeñerías».

                                   La Zauía Alauía de Melilla

                 El rifeño del campo exterior de Melilla que trajo hasta el perímetro la predicación de Ben- Alauía, fue Sidi Mohammedi Hach Tahar, que sufrió 9 años de cautiverio bajo la acusación, infundada, de haber instigado el levantamiento de las cábilas contra España, como si no hubiesen bastado los errores de la política colonial española y las luchas entre los espadones, entre los que se encontraba el general Silvestre. Era un hombre pacífico y estudioso del Corán.

                    Lo que no es tan conocido, es que la mezquita indígena en la que se implantó la predicación alauía, no estaba en el emplazamiento actual, sino en la parte alta de la loma, junto a la zona de demarcación fronteriza. La mezquita original fue derribada en 1937, y se edificó la actual, aunque de menores dimensiones, en el año 1938. Como en aquel entonces los rifeños estaban ayudando en masa a la causa de Franco, se volvió a hacer surgir el ideario mítico del pasado común hispano-musulmán, unidos en la misma causa contra el enemigo ateo, o sea, La República. El franquismo convertía al rifeño, sin pudor alguno, en amigo o enemigo según las necesidades del momento.

                  El nuevo edificio, fue inaugurado el día 8 de marzo de 1938, y se le cita como Medarsa Tanauía de Farhana, siendo construido a lo largo de todo el año 1937. Lo que se dice claramente es que fue emplazado en el lugar exacto que ocupara la anterior mezquita indígena. Lo que todavía ofrece dudas es si hubo de ser reedificada de nuevo tras la independencia de Marruecos en 1956,como afirman los más ancianos de la loma, que dicen que hubo de ser trasladada, ya que la edificación del Protectorado, caía en la zona de demarcación fronteriza. La edificación actual data de 1997, en la que casi reedificada, dado el estado ruinoso que presentaba, y ocupa una extensión de 900 m².

               La Medarsa Tanauía de Frahana, tuvo un coste de 62.400  pesetas, e incluía patio, escuela coránica, mezquita, consultorio medico y un aljibe de 16.000 m³. El director de la obra fue Francisco Hernanz,  y Florido el contratista. El proyecto fue inaugurado por el Interventor Regional Tte. Coronel Bermejo, el Rector de Estudios Islámicos Sidi Mohamed el Murir; y sus primeros profesores fueron Mohamed Achemelal, Pérez Recio, Andrade y Queipo.

                           Una tarde en  la Zauía Alauía 

                 Todos los jueves, tras la caída del Sol, los fieles de la Zauía celebran un rito que consiste en comer un plato de cous-cous con leche, en conmemoración de lo que hiciera el profeta Mahoma. En el año 2009 fui invitado por Hach Mimón, ya fallecido, e hijo del fundador de la Tarika a compartir esa ceremonia. Fue una tarde apacible en la que además, me permitió hacerle una fotografía junto a la tumba de su padre. Hach Mimón no pude ver cumplido su deseo de ser enterrado allí mismo, junto a su padre.

                     Todos los años, en el mes de julio, se celebra allí una romería a la que acuden personas de muy diversos países. La neoislamización impuesta y sufragada por Arabia Saudí, está haciendo disminuir la afluencia a estos lugares de culto, que en muchos otros lugares están siendo destruidos, como el morabito de Sidi Hamed el Hach en la parte más alta del Gurugú, y que es el verdadero nombre del macizo montañoso que rodea a Melilla.

Micaela, la mayor campana de Melilla


    Micaela es la mayor campana de Melilla, y en sus tiempos se dijo que era una de las mayores de la diócesis de Málaga.  Fue bendecida el 22 de enero de 1953, en presencia del entonces obispo de Málaga,  monseñor Ángel Herrera Oria. Esta dedicada a María Inmaculada y dedicada específicamente a la parroquia de Santa María Micaela. Esta montada sobre un enorme yunque metálico, dado su enorme peso, que es de 561 kilogramos. Fue fundida en los talleres de Bautista Rosel Soler, de Azaneta (Valencia). Por delegación expresa del obispo, fue el párroco Manuel Guerrero el primero en tañer la enorme campana

              La Iglesia se encuentra en uno de los cerros más elevados de la ciudad, el de Camellos, a 72 metros sobre el nivel del mar. No hay otro templo en un lugar más alto  en Melilla. Desde las alturas de su campanario, se observan unas de las mejores vistas de la ciudad. Justo enfrente se encuentra el cerro de Reina Regente, de equivalente altura. Allí hay otro templo, una mezquita en este caso, pero en una cota un poco más baja, lo que unido a la mayor altura del campanario, convierte a la iglesia de Santa María Micaela en el lugar más elevado desde el que se invoca a Dios.

                 El yunque tiene una viga metálica que sostiene la campana por las asas. El enorme badajo, que golpea sobre los labios de la campana,  está sostenido por una argolla de acero. A su lado hay una pequeña campana auxiliar. Todo el conjunto está bastante oxidado y presenta un estado deteriorado.

El convento olvidado del Real Sitio de San Ildefonso


               

               El Convento del Triunfo de la Inmaculada Concepción

 Enrique Delgado

     Algunas piedras guardan un mensaje, pero no siempre es posible interpretarlo o entenderlo. Las piedras no tienen prisa y pueden guardar su secreto durante años o siglos. Las ruinas de esta Iglesia conventual en el Real Sitio de San Ildefonso o La Granja, en Segovia, llevan más de 6 décadas en estado de abandono. Las impresionantes celosías de madera ocultan una historia a punto de perderse, incluso una de ellas se está hundiendo.  La enorme mole del convento, hecho con piedra de granito de Guadarrama, se mantiene incólume, pese a no haber recibido ninguna atención en los últimos 60 años. El altísimo campanario sigue vigilando y guardando celosamente los secretos de su historia y de su fundación. Lo más que aciertan a decir los habitantes del Real segoviano es que se trata de un convento, sin mayor detalle o especificación. Pese a todo, son una ruinas especialmente atractivas, casi orgullosas, en la esbeltez de las líneas que lo forman.

           Muchas cosas resultan  llamativas en esta historia, que nos persigue desde el año 2013, en el que por primera vez escribimos sobre ella. También es curiosa  la advocación de Nuestra Señora del Olvido, la virgen rectora de la Orden de la Inmaculada Concepción de María Santísima, fundada por la madre María de los Dolores y Patrocinio. Esta es la narración de una historia que hemos ido componiendo a lo largo de varios años, en la que un paso ha llegado solo después de otro, sin que haya sido posible saltarse nada. El olvido,  el del manto de Nuestra Señora del mismo nombre, ha cubierto y protegido estas ruinas a lo largo de años, localizadas en el Real Sitio de San Ildefonso. Ahora ha levantado su manto para que sea conocido  y no todo se pierda.

          Solo la aparición de un libro olvidado, editado en 1925, el de Sor María Isabel de Jesús,  ha permitido que conozcamos la historia completa de estas ruinas. Sor María Isabel, la francesilla, como la llamaba su venerada madre, compuso en sus últimos años una biografía completa de Sor María de los Dolores y Patrocinio. La riqueza de los datos recogidos da para muchos artículos, pero ahora solo nos centraremos en el convento.

                   Los conventos de la Madre Patrocinio

         Sor María de los Dolores y Patrocinio fue una reformadora de la Orden de las Concepcionistas, y en algunos textos se la compara con la labor de Santa Teresa, de hecho en ambientes canónicos se la llama la Santa Teresa del siglo XIX. Fue objeto de persecuciones por el Poder público, siendo desterrada varias veces en el interior de España (Talavera, Úbeda, Badajoz), y también enviada al exilio en Francia durante una década. Así mismo, fue objeto de martirio físico (golpes y palizas) para que se retractara de sus visiones, y de escarnio social con viñetas e historias difamatorias.

             Pese a todas estas trabas y reveses, no cesó en ningún momento en sus reformas y fundaciones: Torrelaguna en 1856, Aranjuez en 1557, San Ildefonso y El Pardo en 1559, 1561 en San Lorenzo de El Escorial y en Lozoya, en 1864 funda un convento en Manzanares, en San Sebastián en 1866. El fundado en Guadalajara en 1867 se convertirá en su sede permanente, en donde morirá el 27 de enero de 1891. Antes en 1868, tras el derrocamiento de Isabel II será exiliada a Francia al instaurarse la I República española tras un pronunciamiento militar. Las dos siguientes fundaciones e llevarán a cabo en Francia, Seine et Oise  en 1869, y en Beloc en 1871. Tras su regreso de Francia en 1877 reformará varios conventos; el convento de Las Puras en Almería, la del convento de San José en Madrid en 1877, y la de Corral de Almaguer en 1880. Fundará un convento en 1882 en Alcazar de San Juan en 1882, reformará el de Puebla de Alcazar en Badajoz en 1882 y el de Almonacid de Zorita en 1883. Las dos últimas reformas serán las de 1884 en Cabeza de Buey de Badajoz, y el del Santísimo en Granada.

                     8 de octubre de 1859 en La Granja de San Ildefonso

          Una Real Orden de 3 de agosto de 1859 dio el placet, a través del ministro de Gracia y Justicia,   a la  madre Patrocinio para fundar y poner en marcha el convento del Real Sitio de San Ildefonso, con la finalidad de mejorar la educación y conocimientos de la clase  menesterosa. será el siguiente en ser fundado tras el del Aranjuez, en un plan Real de fundaciones en los Reales Sitios.

               Sor María de los Dolores y Patrocinio llegó a La Granja de San Ildefonso el día 3 de octubre de 1859. Al día siguiente, 4 de octubre, se celebrará la primera misa en la iglesia del Convento del Triunfo de la Inmaculada Concepción, en honor de San Francisco de Asís, a la que asistieron todas la autoridades de la zona. El convento fue inaugurado solemnemente el día 8 de octubre, en presencia de la Reina de España Isabel II. Este que reproducimos a continuación, es el discurso inaugural de la madre Patrocinio y su opinión sobre el nuevo convento fundado, tras los agradecimientos protocolarios: El Convento  es muy bueno, con mucho mayor local que el de Aranjuez; la huerta no tan grande, pero tiene mucha fruta. Hay iglesia pequeña, algo más grande, como vez y media que la capilla. El coro bajo es anchísimo, de largo como el de Torrelaguna, ancho el doble por doble. Estas gentes son muy buenas y a todas nos ha probado bien. El día 10 tendremos la función de inauguración y establecimiento de la comunidad, a la que asistirán todas las autoridades, como el día de nuestro Padre San Francisco, y por la tarde tomarán el hábito dos o tres religiosas. Lo más esencial quedará concluido pronto, de modo que pienso dejar todo arreglado en debida forma, para marchar a primeros de noviembre. Los artistas y todos, por lo que se observa, trabajan aquí más con el corazón que con las manos, y tienen un respeto todos, grandes y pequeños, que no se observa en esa (Aranjuez). El administrador se porta admirablemente. Hemos encontrado muchas camas, mantas, vidriado y toda clase de muebles.

                                         El abrupto final

           Como puede comprobarse quedó muy satisfecha con el convento de San Ildefonso, que además contaba con unas dependencias conventuales. Los finales casi siempre suelen ser muy abruptos. Apenas 9 años después triunfaría la revolución y asonada militar que concluyó con el derrocamiento de Isabel II, su amiga y protectora. Apenas tuvo tiempo Sor Patrocinio de cruzar la frontera en dirección a Francia. Con la desamortización de Mendizabal en 1870, las monjas Concepcionistas franciscanas perderían la propiedad del convento para siempre. Las dependencias conventuales quedarán cerradas, y solo se usarán con posterioridad como hostal. La iglesia sin culto desde entonces, salvo por un breve espacio de tiempo en el que habitó una comunidad franciscana. Desde 1943 la iglesia es propiedad privada*.

             El artesonado de madera del techo, las decoraciones de los muros y otros elementos artísticos están en buen estado, solo presentan problemas las cubiertas. Todo permanece como testigo mudo de un tiempo ya pasado y casi olvidado.