La iglesia de Santiago de Málaga


La antigua mezquita de Málaga     

    El 18 de agosto de 1487, tras un asedio de tres meses y once días, las tropas cristianas de Fernando e Isabel entraban en la hasta entonces ciudad musulmana de Rayya. El asedio de Málaga fue muy duro, tanto que en algún momento se pensó que no podría ser conquistada en aquel primer asalto. La caída del Reino Nazarí de Garnata (Granada), fue el mayor acontecimiento político de la época. Tanta fue su atracción, que viajeros de todos los países acudieron a presenciar aquella guerra y a penetrar, por primera vez, en las ciudades recién conquistadas. Jerónimo Munzer fue un viajero alemán  que dejó un inmejorable testimonio: «Viaje por España y Portugal».

       El relato de la conquista de Málaga describe perfectamente la dureza del asedio: « La situación, el puerto y los dos inexpugnables castillos (Alcazaba y Gibralfaro), hicieron de Málaga una ciudad fortísima. El Rey (Fernando), le puso sitio por tierra y mar durante tres meses íntegros, le impidió acceso por tierra y por mar y la redujo a tal hambre, que al centinela de la muralla se le daban dos onzas de pan al día».

           Las normas de la época eran claras, sólo se podían salvar propiedades y vidas en caso de no ofrecer resistencia. Si la ciudad se tomaba mediante rendición o pacto, muchas cosas quedaban en pie y a los habitantes que quisiesen, se les respetaban vidas y oficios. No fue este el caso de Málaga, por lo que tras la conquista, fue reducida a un solar y sus habitantes vendidos como esclavos , mientras que el resto de la ciudad  era sometido al saqueo. Esas eran las leyes de guerra en aquella época. Aparte cuenta Munzer, que pocos meses después hubo en gran terremoto que acabó por tirar abajo lo que aun quedara en pie.

       Según el relato de Munzer,  eso mismo es lo que hicieron «los sarracenos» cuando conquistaron la ciudad en 711/712, por lo que sería una ciudad de la que hubo constancia de que ofreció resistencia a la invasión árabe.

        La iglesia de Santiago era la antigua mezquita mayor de Málaga y debió ser readaptada al culto cristiano para celebrar allí la 1ª misa, costumbre habitual de Los Reyes Católicos en las ciudades recién conquistadas. Del resto de las mezquitas no queda noticia alguna. De la de Málaga, Jerónimo Munzer, no ofrece noticias, salvo que Los Católicos instalarón allí un altar dedicado a San Juan Bautista. También habla Munzer  de «otra» preciosísima mezquita de 114 columnas exentas, y que sitúa,  en lo que entonces era el Palacio Episcopal.

      La iglesia de Santiago, donde fuera bautizado Pablo Picasso, sede de la Cofradía de Jesús el Rico, fue la mezquita mayor de la Málaga  musulmana. Su llamativo campanario recuerda, en su base, a un alminar, aunque dicen que todo el conjunto pertenece al arte mudéjar (musulmanes que permanecieron en territorio cristiano), y que por tanto utiliza elementos decorativos del arte musulmán. El caso es que la torre no estaba integrada en la iglesia, sino que  acabó uniéndose al templo, tras las sucesivas ampliaciones de éste.

           Lo más lógico pues, es que la torre mudéjar de la iglesia más antigua de Málaga, esté situada en el mismo lugar en que estuvo el alminar de la mezquita, y que su base o parte del alminar esté empotrado dentro de la torre (como sucede en Córdoba).   

Historias de la pista de carros


         

                  El respiradero del aljibe

    Es una historia que apenas se menciona con una línea en los libros, pero tras los acuerdos con Marruecos en 1863, en los que se reconocía el derecho de Melilla a ampliar su territorio, el terreno pasó directamente de las manos de sus antiguos propietarios bereberes, a manos de terratenientes españoles. Todos estos terrenos que se extienden a un lado y otro de la pista de carros, están prácticamente en las mismas manos desde la guerra de 1909, que hubo que llevar  a cabo para conquistar el terreno pactado medio siglo antes.

     Las gloriosas victorias de nuestro ejército en las campañas de 1909, realmente supusieron la conquista de los Altos del Real y del Aeropuerto, así como la consolidación del resto del perímetro. En esas campañas se labró su inmortal fama el General Marina. La gran herencia de la mentalidad feudal española, es la propiedad del terreno, que otorga riqueza, poder y estabilidad en el futuro. La compra y la venta de terreno ha sido y sigue siendo, el gran negocio de Melilla, el objeto más ansiado. Quien tiene terreno tendrá riqueza.

           Estos parajes pertenecen a varias familias melillenses que las poseen desde aquella época. Toda esta zona de veredas, sendas y terrenos lindantes con el arroyo de Alfonso XIII, guardan todo tipo de historias, algunas procedentes del Neolítico. Muy cerca, en las laderas españolas del monte santo de Sidi Ouarich, subsiste o subsistía uno de los más importantes asentamientos neolíticos de Melilla, superior en riqueza arqueológica al asentamiento ocasional de Chafarinas.

              Desde que vi este pináculo me pregunté qué podía haber sido. No hay memoria en la zona, muy próxima al campo de golf, lujo realizado con fondos europeos para el desarrollo rural. Al parecer todo esto eran huertas, terreno rural que espera pacientemente próximas recalificaciones. Quizá esto sea el respiradero de un aljibe o alberca que todavía debe existir. De ser así sería una solución adecuada para ventilar y oxigenar el depósito de agua, preservándo de cualquier tipo de contaminación.

Las trincheras de Mari Guari


      Esta roca con aspecto de muro llamó mi atención hace dos años. Parecía una protección natural, un parapeto  o incluso el resto de una cueva. Toda la zona fue excavada para hacer la carretera perimetral en 1995. Al subir por el sendero vi claramente que todo estaba lleno de lo que parecían ser canales de riego. Era indudable que en ese tipo de construcción había intervenido la mano humana.  Entonces buscaba posibles indicios de los asentamientos neolíticos mautitanos, de los que hablan fugazmente algunos historiadores, y paleontólogos que visitaron Melilla en las primeras décadas del siglo XX, y que por alguna razón, jamás se han intentado encontrar en Melilla. Se prefiere que se pierdan, antes que encontrar poblamientos neolíticos bereberes o mauritanos. Melilla era una zona fértil, llena de pequeños cursos de agua y con abundantes cuevas, muy propicias  para los asentamientos neolíticos.

            La crisis de los tanques

     Suele ocurrir, la mentalidad abierta lo exige, que uno busca una determinada cosa y puede encontrar otra muy distinta. En cualquier caso, lo correcto es interesarse por lo que se encuentra y no desdeñar nada.  En aquel mes de mayo de 2009, lo primero que hice es consultar a personas entendidas en estos temas (asentamientos,historia,frontera,historias militares), y uno de ellos, Santiago Domínguez Llosa, me informó de que todo eso tenía el aspecto de ser trincheras defensivas de tipo militar. Me contó en que en 1937 se excavaron algunas, pero que todo podía responder a algo que en la mitad de la década de 1970 se denominó como crisis de los tanques. Al parecer, algún Comandante General con el ardor bélico a flor de piel, por algún asunto ya desdibujado por el paso del tiempo, ordenó la construcción de las trincheras y durante algunos meses, todo el perímetro fronterizo estuvo vigilado por «el ejército en armas» o disposición de combate, ante un eventual acto inamistoso del vecino marroquí. Fuesen fantasmas o ensoñaciones de tiempos pasados, el caso es que se construyó una extensa red de trincheras, de las que ya quedan pocos restos para el recuerdo o la investigación, como estos de las proximidades de la ruta senderista del Río Nano.

         Aunque quién sabe, pues de hecho, Melilla y su comarca han estado siempre pobladas.

La mezquita blanca de Melilla


              Casi todos han oído hablar de ella, muchos la conocen, pero muy pocos la han visto. El requisito indispensable para entrar en esta mezquita es ser musulmán, pero no todos los musulmanes pueden entrar dentro de ella. Hay que llevar barba, hay que ser una persona respetada en el barrio y de reconocidas y buenas prácticas religiosas. No entra cualquiera, por supuesto ningún cristiano, pero no todos los musulmanes pueden hacerlo. Practican un Islam muy rigorista.

     Los hombres se ciñen a la única descripción contenida en El Corán acerca del posible aspecto del profeta Mahoma, para adecuar la vestimenta y la barba. Tienen profesiones humildes (obreros, albañiles, transporte de mercancías), ninguna puede estar relacionada con el pecado o con los vicios. Las mujeres deben ir cubiertas en el modo descrito por el libro sagrado y por la tradición. Lo escrito en El Corán es el centro y la guía de la vida. Toda explicación, toda duda, o está resuelta por la tradición o no está permitida.

     Mi experiencia en esta mezquita no fue mala, se me echó de la misma porque no podía estar allí. Uno de los encargados de la mezquita me invitó a salir y me lo dijo claro: » No puedes estar aquí, no es por racismo ni por ninguna otra causa, es que no puedes estar aquí». No hubo malos modos ni voces alzadas. Fue una confusión, creí que podía estar allí dentro, del mismo modo en que había entrado en otras mezquitas de Melilla. Luego comprobé que a la mayor parte de los musulmanes del barrio tampoco les dejan entrar en esa mezquita. Para evitar otras posibles intromisiones, tras aquel encuentro, se ha instalado un distribuidor de entrada, que impide equivocaciones y situaciones incómodas. Ya no es posible volver a fotografiar el interior de esta mezquita. Las únicas que hay son estas.

      Siguen una interpretación muy rigurosa del Islam, la iniciada por el clérigo reformador Muhammad Ibn Abd-al Wahab en el siglo XVIII, que estableció sus vínculos con la dinastía Saud de Arabia Saudí, país en el que todo el Islam es wahabita, o seguidores de Abd-al Wahab. El movimiento salafi o salafistas, de los que habla Jose Mª Irujo en El País (13-11-2011), es otra cosa.

         Especificamente en Melilla, hay dos tendencias salafistas, una más cordial y abierta al contacto con el cristiano y otra más rigorista y cerrada, la representada por los usuarios de «la mezquita blanca». Aun así, conozco a un amigo, converso al Islam, que reza en esta mezquita y en otras. El requisito es llevar barba y tener una profesión honrada, que no esté en contacto con formas pecaminosas de vida. Si hubiese que compararlos con algo, lo haría con los franciscanos de los primeros siglos y la reforma de San Francisco y Santa Clara y su amor extremo a la pobreza. Los franciscanos se distinguían por su hábito, del mismo modo en que lo hacen los salafistas.

                 La mezquita blanca

     Fue erigida en el año 2005. Se caracteriza porque carece de toda decoración u ornamento. No hay nada en ella que distraiga de la oración.  Carece hasta del nicho del minrab y como único elemento está el pequeño mueble en el que el almuédano recita el sermón de los viernes o jutba. Todo es de color blanco. Como todas las mezquitas, tiene separadas las zonas de rezo de hombre y de mujeres, solo que en ésta. no hay comunicación visual entre ambos sexos. La mujeres están en la 1ª planta y están separadas por un tabique de la planta baja o zona de los hombres.

La torre del abismo


           No encontré las fotografías para ilustrar la entrada de «la torre de ventilación» y la verdad es que son espectaculares, porque yo tampoco imaginaba que lo que se abría bajo ella, era el abismo. Es más, hasta que no lo vi, no me lo imaginaba, en realidad yo buscaba otra cosa. Ya he mencionado que por la zona, se decía que estuvo una torre de vigilancia costera, en época de piratas. La verdad es que la zona del Cerro del Cubo o de la Horca, es una de las más interesantes desde el punto de vista arqueológico- Bajo sus entrañas, se esconde lo que pueda quedar de una área rural de época árabe o musulmana. Por su situación, como cerro de vigilancia, pueden existir restos de etapas anteriores, romanas probablemente.

            Ya publicaré en una entrada posterior, las fotografías de todo lo que encontré allí. Hoy no quiero saturar  monopolizar el blog, pero al ver la extraordinarios audiencia del tema (300 visitas), y las impecables colaboraciones de Corona 71 y de Uno de Melilla, me he decidido, en deferencia a ellos, a repetir las fotografías de la torre del abismo. Yo creo que son entre 20 y 30 mts. excavados en vertical.

Galerías, minas y leyendas de Melilla


 

 

            La Torre de ventilación del Cerro del Cubo

      Tal y como nos ha advertido Corona 71, podemos hablar de este tema hasta cierto punto. Luego, por razones de seguridad nacional, nos liquidarían y procederían al borrado de El Alminar entero. Corona 71, un gran colaborador, nos avisa sin piedra ni palo y veladamente advierte de que El Alminar de Melilla está bajo el ojo observador de La Seguridad de El Estado. Espero no atravesar la «delgada linea roja».

         Melilla fue durante casi 400 años una ciudad en constante asedio, en donde los tiradores rifeños, apostados en las alturas de El Cubo o La Horca, acababan con tu vida de un balazo. Siempre han sido muy buenos tiradores. Melilla aparte tenía problemas de espacio y había que almacenar todo tipo de víveres y pertrechos de guerra, para el caso de que temporales o asedios (que eran muy frecuentes), impidiesen las comunicaciones por mar.

        Los ingenieros militares españoles, posiblemente los mejores del mundo en su época, idearon y llevaron a cabo una compleja red de túneles que comunicaba toda Melilla La Vieja entre sí y ésta a su vez con el 2º y 3er recinto fortificado y todo esto, con los fuertes exteriores. Con la conquista de las alturas de El Cubo (actual parque Lobera) y la ampliación a cuatro de los recintos fortificados, los túneles y galerías crecieron en complejidad, kilometraje y en número. Aparte están los túneles de la compleja guerra de minas y contraminas que se llevó a cabo en Melilla a lo largo de esos 4 siglos. Además hay también muchas leyendas. No es cierto que los túneles lleguen hasta el Gurugú y salgan por detrás de las líneas marroquíes, aunque sí es cierto que comunicaban todos los fuertes exteriores con la plaza de Melilla.     Las guerras, las explosiones, los derrumbes, los desmontes, acabaron y cegaron gran parte de esa red. Hay otra que se sigue utilizando, pero que pertenece a la seguridad nacional y otra que se utiliza, pero como refugio de gentes de mal vivir, indocumentandos (toda la zona alta del parque Lobera, Victoria chica , Fuerte del Rosario)., etc.

         En el cerro de El Cubo existe una torre de ventilación de las galerías del 4º recinto, las que comunican los fuertes antes mencionados y además es la galería circular de todo ese recinto. Está excavada al completo, hasta el mismo nivel del mar, lo que ofrece unos 20 metros de perforación lineal. Aproximadamente a unos 5 metros bajo el suelo pasaría la galería perimetral de comunicación. Como muy bien dice Corona 71, actualmente es la zona de desagüe  de aguas fecales sin tratamiento, de toda la parte alta de Ataque Seco. Por ese motivo, en los días fríos se ve salir una nube de vapor de la torre de ventilación. Dicen que por esa zona, en siglos muy alejados del nuestro, hubo una torre o atalaya de vigilancia de la costa, en tiempos de la dominación musulmana y también como prevención a los ataques de los corsarios y piratas berberiscos, que azotaron estas costas durante mucho tiempo y que fue. entre muchas otras, una de las razones de la conquista y ocupación de Melilla en 1497.

           Creo no haber desvelado nada oculto y seguir dentro de los límites de la divulgación cultural y científica. Una vez más, gracias, Corona 71.

El Río de Oro en sequía


 

      Por aquí no suele venir casi nadie a hacer fotografías, sin embargo este pequeño salto de agua artificial de la pista de carros, y la pequeña laguna de junto a la frontera de Mari-Guari, siempre suelen tener agua, y más en esta época del año. Este año la pluviosidad de los meses de septiembre y de octubre ha sido muy escasa. En el año 2009, sin ir más lejos, tuvimos una tromba de agua e inundaciones en octubre, con desbordamiento del Río de Oro o de los meandros, como le llamaban los habitantes de Guelaya.

        El cruce de la pista de carros, que comunica la zona de la carretera de Hidúm y la bajada de Reina Regente con la carretera de Farhana es muy utilizado por los habitantes de las inmediaciones. Nadie entiende porqué no se ha asfaltado jamás, por mucho que la razón aducida sea el del paso de los carros de combate del ejército por la zona. Normalmente es un bancal polvoriento, pero en época de lluvia se convierte en un barrizal y un lodazal intransitable. Es una comunicación directa y corta entre estas dos zonas de la ciudad, que evita el rodeo por la carretera de circunvalación, sobre todo cuando se atraviesa este paso andando, algo que hacen muchas personas a diario, lo que supone un ahorro de tiempo muy considerable entre Hidúm y Farhana.

      El paso alto, el puente sobre la lagunilla de Mari-Guari, suele ser atravesado generalmente solo por vehículos, y la inexistencia de arcenes impide detenerse un momento, aunque sea para ver las escasas imágenes que la naturaleza ofrece en Melilla cuando se remansa aquí el agua. Cuando eso sucede, la zona de llena de pequeñas garcillas y otras aves que dan a la zona un aspecto inusitado y bonito.

          Cuando eso vuelva a suceder, cuando vuelva a remansarse aquí el agua, podrán ver las imágenes desde El Alminar de Melilla. De momento solo hay tierra seca.